domingo, 5 de enero de 2020

Reseña: LA CASA HOLANDESA, de Ann Patchett.


Título: La Casa Holandesa
Autora: Ann Patchett
Traducción: Carmen Francí Ventosa
Publica: AdN Alianza de Novelas
Páginas: 392
Precio: 18 € / 9,99 € (ePub)

Los seres humanos somos capaces de obsesionarnos con gran diversidad de asuntos y cosas: la época del colegio o el instituto, el chico o la chica que alguien dejó escapar, el negocio que fue mal... O una casa. La casa en la que alguien creció y que, en algún momento, le fue arrebatada. Esta, la de su casa de la infancia de la que fueron expulsados bruscamente, es la obsesión de Maeve y Danny, los chicos de la interesante novela La Casa Holandesa, de Ann Patchett. Si quieres saber más sobre estos hermanos antes de decidirte a leer su historia de una vida, no tienes más que seguir leyendo esta reseña.
Cuando Danny tenía tres años y su hermana Maeve once, su madre se fue a La India para ayudar a los más necesitados. Nunca volvería a por sus hijos. La Casa Holandesa, la mansión que Cyril, su marido, le comprara a las afueras de Filadelfia con el dinero amasado en sus negocios inmobiliarios, se había convertido para ella en una auténtica pesadilla. Cinco años más tarde, aparecerá en la vida de la familia Andrea, una mujer que parece más enamorada de la casa que de Cyril. Si bien los niños nunca llegan a congeniar con la novia de su padre, la relación se agrava cuando el progenitor decide casarse con Andrea y esta lleva a vivir a sus dos hijas pequeñas a la mansión. La muerte de Cyril a causa de un infarto precipita la salida de Danny y Maeve de la casa. Durante toda su vida, Maeve soñará con volver a la mansión mientras Danny solo quiere dedicarse al negocio inmobiliario, como su difunto padre. ¿Podrán los chicos perdonar en algún momento a las personas que les hicieron daño en el pasado y volver, tal vez, a la Casa Holandesa?
Danny, el narrador y uno de los protagonistas de esta historia que cuenta la vida de una familia a lo largo de varias décadas, era un niño de apenas tres años de edad cuando su madre, Elna, decidió que la Casa Holandesa la asfixiaba y debía alejarse de ella para ocuparse de los más necesitados en La India. Maeve, sin embargo, ya tenía once años, por lo que no solo recordaría a su madre a la perfección, sino que el disgusto la haría contraer diabetes. Una vez recuperada de la crisis inicial, Maeve se encargaría de hacer de madre de Danny, si bien el chico también tendría el afecto de Sandy, el ama de llaves, y Jocelyn, la cocinera. Cyril, será un padre distante que, sin embargo, llevará a Danny todos los sábados a cobrar los alquileres de los inquilinos y hacer pequeños arreglos en los pisos alquilados.
Cyril le regaló la Casa Holandesa, llamada así porque sus primeros dueños eran holandeses, a Elna, su primera esposa. Será Andrea, la segunda, sin embargo, la que se enamore de la mansión, hasta el punto de llegar a echar a Danny y Maeve de la misma cuando Cyril muere. Danny, como veremos en la narración, conseguirá sobreponerse al trauma mientras que Maeve no dejará de pensar en la casa hasta el día de su muerte.
Los años pasan y vemos cómo los hermanos salen adelante. Danny llegará a casarse y tener hijos. Maeve, soltera, será feliz en su trabajo. De vez en cuando, ambos volverán a apostar el coche de Maeve ante la casa, a la espera de que algo suceda.
Si bien los personajes principales, Danny y Maeve, están muy bien dibujados en las páginas de esta novela, tampoco podemos desmerecer a los secundarios, todos ellos girando alrededor de ellos: Cyril, el padre que quiere a sus hijos a su manera particular; la fría Andrea y sus inocentes hijas, Norma y Bright; Fiona, más conocida como Peluche, la niñera que fue misteriosamente despedida; Sandy y Jocelyn, las hermanas y mujeres del servicio que tanto querían a los niños; Elna, esa madre que se fue para ayudar a los necesitados y de la que todo el mundo habla tan bien, a pesar de haber dejado atrás a sus hijos…
La Casa Holandesa, en definitiva, es una gran novela que nos habla sobre la alternancia de los ciclos de pobreza y riqueza en una familia, la fuerza de voluntad para salir delante de sus miembros más jóvenes, lo mucho que les dolía su pasado y la necesidad de perdonar a todos los que les hicieron daño. Esta historia, además, nos invita, gracias a las distintas versiones que los personajes ofrecen de los hechos del pasado, a reflexionar sobre lo que es verdad y lo que queremos que lo sea, y sobre todo aquello que, visto desde una perspectiva distinta, adquiere un significado diferente. Dicho esto, la pregunta es: ¿quedarás tú también embrujado por la Casa Holandesa una vez que te decidas por esta lectura?
Cristina Monteoliva


© Cristina Monteoliva.

sábado, 4 de enero de 2020

Reseña: TIERRA DE AMOR Y RUINAS, de Oddný Eir.


Título: Tierra de amor y ruinas
Autora: Oddný Eir
Traducción: Fabio Teixidó
Publica: Sexto Piso
Páginas: 214
Precio: 21,90 €

Hay personas que experimentan, al menos en un momento de su vida, la necesidad de encontrar su lugar en el mundo. Un mundo, el nuestro, cada vez más complejo, más lleno de posibilidades. ¿Hay que mirar al pasado o al futuro para encontrar ese espacio personal de cada uno? ¿Dónde reside el verdadero hogar? ¿Qué papel juegan nuestros familiares y amigos en esta búsqueda? Estas y otras preguntas son las que podríamos hacernos antes, durante y después de emprender la lectura de Tierra de amor y ruinas, la original novela autobiográfica de Oddný Eir, publicada en 2001 que resultó finalista del Premio de Literatura de Islandia y ganadora tanto del Premio Islandés de Literatura de Mujeres como del Premio de Literatura de la Unión Europea. Si quieres saber algo más sobre este libro antes de decidirte por su lectura, no tienes más que seguir leyendo esta reseña.
Oddný era una mujer en la treintena cuando se divorció. También su hermano se había divorciado recientemente. La buena relación entre ambos les llevaría a vivir juntos durante un tiempo, a pesar de que Oddný ya tenía una nueva relación. Más tarde, Mochuelo, la pareja de Oddný y ella decidirán vivir juntos. El problema es que no sabían dónde hacerlo. Las mudanzas se sucederían, así como los distintos viajes tanto por Islandia como por otros países de Europa. Los dos se querían, pero también necesitaban su espacio personal. Un espacio que parecía complicado de encontrar, teniendo en cuenta la compleja personalidad de nuestra escritora, una mujer interesada por la literatura, las casas museo de escritores famosos, la naturaleza, las tradiciones la arqueología, el pasado de Islandia, la política de su país, (entonces saliente de la fuerte crisis económica que tan duras consecuencias tuvo para los islandeses), entre otros muchos temas. ¿Encontrará finalmente nuestra autora el verdadero hogar?
Este es el diario de Oddný, también llamada Osita por sus seres queridos. Al principio de la narración, Oddný es una escritora que se acaba de divorciar. Aún es joven y tiene esperanzas en el amor. De hecho, pronto encuentra una nueva pareja: Mochuelo. Mochuelo es un ornitólogo inteligente con el que Oddný quiere compartir su vida. El problema es que no sabe dónde quiere vivir con él. Cuando lo intenta, la convivencia se vuelve cuesta arriba. Convencida de que en algún lugar tiene que estar el rincón perfecto en el que ambos puedan asentar las bases de un hogar definitivo, Oddný emprende un largo viaje tanto por su país, Islandia, Francia e Inglaterra, como por su complicado mundo interior.
Búho, el hermano de Oddný es arqueólogo. Los hermanos mantienen una estrecha relación, como veremos a lo largo de este poético y reflexivo diario. Gracias a él, Oddný conocerá interesantes yacimientos arqueológicos y se preguntará por las costumbres de otros tiempos.
¿Eran mejor las cosas antes o ahora? Oddný piensa continuamente en ese pasado del país, en el que personas como sus abuelos vivían más en sintonía con la naturaleza, al tiempo que lucha contra los que intentan explotar al máximo los recursos. Pero, ¿tendría que buscar una forma de vida como la del pasado o más acorde con nuestros tiempos?
Tierra de amor y ruinas, en definitiva, es una novela autobiográfica única a manera de diario cuya lectura nos invita a intentar comprender la complicada personalidad de una mujer en continua búsqueda de su lugar en el mundo al mismo tiempo que nos descubre los lugares históricos de Islandia, el pasado del país, las costumbres de su pasado y su presente, etc. Un libro muy enriquecedor, por tanto, que está esperando a que lo descubras. ¿Te atreves a emprender este viaje de autodescubrimiento?
Cristina Monteoliva


© Cristina Monteoliva.


Reseña: YO PUDE SALVAR A LORCA, de Víctor Amela.


Título: Yo pude salvar a Lorca
Autor: Víctor Amela
Publica: Destino
Páginas: 496
Precio: 20 € / 8,99 € (ePub)

Muchas son las incógnitas que giran alrededor de la muerte de Lorca: ¿dónde acabaría su cuerpo, si al abrir la fosa del barranco de Víznar no fue encontrado? ¿Es posible que sobreviviera al fusilamiento y que muriera años después, con otra identidad? Pero, ¿y si hubiera podido salido de Granada antes de que lo apresaran? ¿Y si alguien hubiera podido salvarle y no pudo porque los villanos de la historia se adelantaron? Alguien como Manuel Bonilla, el abuelo de Víctor Amela, el autor de Yo pude salvar a Lorca: la novela de la que hablaremos a continuación.
Manuel Bonilla es un inmigrante andaluz afincado en Barcelona con un nieto muy callado, de nombre Víctor, que gusta de pasar los fines de semana leyendo en casa de sus abuelos maternos. Una noche a principio de los años setenta, tras aparecer Luis Rosales en un telediario, Manuel le dirá a su nieto dos cosas que dejarán al chico tan intrigado como sorprendido: la primera, que Rosales era su amigo; la segunda, que él pudo haber salvado a Lorca. Años después, tras la muerte de su abuelo, Víctor viajará a La Alpujarra para conocer sus raíces. Tras averiguar bastante sobre ese abuelo del que apenas supo unos cuantos datos en vida, acabará escribiendo esta novela de prosa poética y enorme sensibilidad que va mucho más allá de aquella declaración que hiciera el anciano tras ver a Luis Rosales en televisión.
Esta historia comienza en La Alpujarra granadina. Allí, el pastor Manuel Bonilla vive con su familia en el cortijo de Las Puertas. Al igual que la mayoría de los habitantes de la zona,  Bonilla es un hombre pobre y muy creyente. La rabia por el asesinato del obispo de Guadix al comienzo de la Guerra Civil por parte de la facción más exaltada del bando republicano llevará a Bonilla y sus amigos a alistarse en el bando contrario. Su misión sería la de llevar desde La Alpujarra, en la zona republicana, a la ciudad de Granada, en el bando nacional, a todo aquel que corriera peligro. Lo contrario también era posible, pues Bonilla al final no creía en bandos, sino en las personas de buen corazón. Por eso, cuando su amigo Luis Rosales, el poeta que hubo de alistarse en el bando nacional para que su familia no corriera peligro, le pidió que le ayudara a sacar a Lorca de Granada, no se lo pensó dos veces. Por desgracia, aquello no fue posible: Lorca fue apresado en la casa de Luis Rosales antes de que sus amigos le facilitaran la huida.
Esta novela nos habla de la historia real (aunque ficcionada en parte) de Manuel Bonilla y su familia, de su implicación en la cruel guerra que separó a los españoles, de los amigos que hizo durante la misma y de la vida que tuvo después de ella, primero como militar; más adelante, como inmigrante en Cataluña. Pero también de la vida de otros personaje, como Josep Amela, el tío de Víctor Amela, un hombre que tras combatir en la batalla del Ebro e intentar no ir más al frente, acabaría encarcelado en Cádiz, en el mismo presidio que vigilaba Manuel Bonilla; Luis Rosales, aquel poeta que admiraba a Lorca y cuya muerte le pesaría toda la vida; Emilia Llanos, la musa de Lorca, aquella mujer adelantada a su tiempo que se codeaba con lo más granado de la cultura española; Agustín Penón, otro gran admirador de Lorca, en este caso, catalán, que tuvo que huir a Costa Rica, primero, y a Estados Unidos, después, y que solo volvió a España para investigar qué pasó con el cuerpo de Lorca una vez fusilado; Justo Garrido, el maestro republicado que salvara Manuel Bonilla a cambio de que le enseñara a leer y que acabaría fusilado por culpa de Manuel Fernández, un personaje relacionado con Agustín Fernández y con una joven granadina de nombre Palmira; Palmira y Jacinto, dos niños que se conocerían en el Albayzín durante la guerra y cuya amistad, a pesar de la distancia del tiempo, acabaría durando toda la vida… Y muchos más, todos ellos orbitando alrededor de la figura de Lorca, de su humanidad y la grandísima obra que nos dejó como legado.
Yo pude salvar a Lorca, en definitiva, es una interesante y poética novela que nos hace viajar a la guerra que separó en bandos distintos a las personas de este país, a la España del exilio, a la de la migración a Barcelona y, al final, al mundo de todos los que amaron, aman y amarán la figura de Lorca, un hombre de gran carisma que dejó una obra literaria rica y extensa y cuyo recuerdo perdurará siempre. Adéntrate ahora en estas páginas para conocer los últimos días de Lorca, el porqué de su muerte y las vidas de tantos personajes cuyas historias tampoco deberían ser olvidadas.
Cristina Monteoliva


© Cristina Monteoliva.

Reseña: EL CEMENTERIO, de Ed y Lorraine Warren con Robert David Chase.


Título: El cementerio
Autor: Ed y Lorraine Warren con Robert David Chase
Traducción: Daniel Aldea
Publica: Ediciones Obelisco
Páginas: 192
Precio: 12 €

Tal vez a ti nunca te haya sucedido algo difícil de explicar dentro de los parámetros del mundo real, pero puede que alguien de tu entorno sí que haya vivido una experiencia de este tipo, un suceso que podría pasar por un sueño o una alucinación para los demás. El caso es que son muchas personas las que viven situaciones inexplicables similares, de ahí que a lo largo de los tiempos hayan surgido diversos investigadores de lo paranormal. Dos de los más famosos son Ed y Lorraine Warren, que en colaboración con Robert David Chase han escrito varios libros sobre los casos que han tratado, entre ellos, El cementerio: el libro que comentaremos a continuación.
Ed y Lorraine Warren, conocidos por el gran público fundamentalmente por las películas de terror que han inspirados sus casos (The conjuring y Annabelle, entre otras), son los fundadores de la Sociedad de Investigación Psíquica de Nueva Inglaterra. Su trabajo de investigación de todo aquello que pasa desapercibido para la mayoría de las personas pero no para unas cuantas les ha llevado a visitar numerosos lugares. El cementerio se centra en los sucesos que tienen lugar en el cementerio Unión, en Nueva Inglaterra (Estados Unidos), y en otros de características similares: lugares con una energía especial y la capacidad de atraer todo tipo de entes paranormales y a las personas susceptibles de verlos o sentirlos. En este libro, los Warren en colaboración con Robert Chase nos hablan de multitud de sucesos, la mayoría de ellos contados por sus protagonistas a través de cartas, si bien las identidades de estas personas son confidenciales. Tras el relato de estos casos, encontraremos la explicación que los Warren dan de estos sucesos. Por si esto fuera poco, el libro también aporta unas cuantas fotos en blanco y negro que nos hacen ponernos aún más en estas espeluznantes situaciones.
Además de dar a conocer casos terribles de asesinatos con consecuencias inesperadas, monasterios encantados, curiosos incidentes en la carretera, horribles prácticas de nigromancia, apariciones de inquietantes damas blancas, posesiones demoniacas cuyas secuelas duran años, amigos invisibles, monstruos de todo tipo y demás, este libro le descubrirá al lector que no es necesario acudir a un cementerio de noche para obtener material paranormal de audio o vídeo y que tampoco es necesario llevar un equipo costoso para tal efecto. Asimismo, el lector conocerá la diferencia entre un fantasma y una aparición, entes que a veces se confunden pero cuyas finalidades cuando se quedan en el plano de los vivos son bien distintas.
El cementerio, en definitiva, es un interesante libro sobre las investigaciones tanto en el cementerio Unión como en otros y el entorno de todos ellos por parte de Ed y Lorraine Warren, dos de los más reputados investigadores del universo paranormal. Un libro con el que aprender más sobre fantasmas, apariciones y todo tipo de sucesos extraordinarios de mano de sus protagonistas, además de las explicaciones que Ed y Lorraine pueden ofrecer de muchos de ellos. Si te interesan estos temas, ¿a qué estás esperando para hacerte con este ejemplar, fundamental en este campo?
Cristina Monteoliva


© Cristina Monteoliva.

domingo, 29 de diciembre de 2019

Reseña: CUENTOS COMPLETOS, de Herman Melville.


Título: Cuentos completos
Autor: Herman Melville
Traducción: Miguel Temprano García
Publica: Alba Editorial
Páginas: 391
Precio: 14 € (edición bicentenario)

Hay autores a los que la fama mundial e imperecedera les llega por una obra cuando en vida su producción literaria fue mucho más extensa. Mirar hacia atrás, hacia esas piezas literarias que parecen haber permanecido adormecidas por mucho tiempo para los lectores amantes de los buenos clásicos, se convierte en un ejercicio necesario de vez en cuando. Obras como los relatos de Herman Melville recogidos en el libro Cuentos completos por Alba Editorial, precisamente el libro del que hablaremos en este artículo con el fin de que os animéis a emprender su lectura.
Aunque Herman Melville escribió numerosas novelas íntimamente relacionadas con las diversas aventuras que protagonizaría en su azarosa vida como ballenero, la mayoría de los lectores le recuerdan hoy en día por Moby Dick, la mítica historia del marino que perseguía a una gran ballena. También, como decía en el primer párrafo de esta reseña, escribió un buen número de relatos, diecinueve en concreto, que Alba Editorial ha tenido a bien reeditar en conmemoración del bicentenario del autor (1819-2019) en un magnífico volumen, y cuyos títulos son: Fragmentos desde un escritorio, Anécdotas auténticas del «viejo Zack», ¡Quíquiriquí!, El fracaso feliz, El violinista, El pudin del pobre y las migajas del rico, Los dos templos, El paraíso de los solteros y el tártaro de las doncellas, El vendedor de pararrayos, El campanario, La veranda, Los ´gueses, Yo y mi chimenea, La mesa de manzano, Jimmy Rose, John Marr, El marqués de Grandvin, Tres retratos de Jack Gentian y Daniel Orme.
Si bien los relatos que encontramos en este libro son de distinta extensión y nos ofrecen una buena variedad de ricas historias, podemos encontrar en ellos ciertas características comunes que son el reflejo de las inquietudes de su autor, lo que hace que podamos encuadrarlos en varias categorías.
Antes de pasar a las categorías que yo he establecido (cada lector será libre de establecer su propio orden o no hacerlo de ninguna manera) me gustaría apuntar que muchas de estas historias, leídas en conjunto, dan la sensación de hablarnos de hechos autobiográficos del autor. En el caso de que no lo sean, habría que felicitar a Melville, allá donde su alma esté, por la verisimilitud que fue capaz de imprimir a sus narraciones.
La primera de mis categorías es la de los relatos de personajes con nombre y a apellidos. Estos relatos, en los que se habla de alguien relevante para el narrador (ignoro si se trata de personajes reales o inventados) vienen a ser una suerte de anecdotarios, en la mayoría de los casos: pequeñas biografías informales en las que lo más importante es que el lector llegue a entender lo peculiares que fueron estos hombres (porque se trata siempre de individuos masculinos) y lo mucho que influyeron en sus semejantes. Como excepción a la norma, encontramos que en Los ´gueses el autor no habla de un solo personaje, sino de todo un tipo de marineros portugueses concretos.
En otra categoría estarían los relatos en la que el autor resalta el marcado contraste entre ricos y pobres. En la mayoría de estos relatos, el rico piensa de una forma del pobre al comienzo de la narración y cambia radicalmente de idea en cuanto llega a conocer de primera mano la vida de una familia de personas con pocos recursos o un conjunto de familias en esta situación. La conclusión es siempre la misma: la pobreza de espíritu, y no la monetaria, es la que marca la diferencia entre unas personas y otras.
Los contrastes, en general, son una constante en las historias de Melville, como pronto veréis: aquellos entre los Estados Unidos e Inglaterra, entre el papel en sociedad de los hombres y el que tienen las mujeres en su época,  entre el que espera demasiado en la vida y el que no espera nada y con poco se conforma…
En una nueva categoría encontraríamos los relatos protagonizados por un hombre que vive en el campo, generalmente con su familia, y al que le ocurren cosas de lo más curiosas: misterios relacionados con chimeneas, campanarios o mesas de madera de manzano, visitas de vendedores de pararrayos…
Otros temas que encontramos en los relatos de Melville son la vanidad, el amor, la amistad… Lo dicho: en función de cada tema, el lector podrá establecer su propia categoría o no hacerlo en absoluto. Lo importante es saber apreciar estas inquietudes de Melville y la forma en que tuvo de reflejarlas en sus relatos, de manera que en Cuentos completos no solo vamos a encontrar historias divertidas, sino muchos momentos para la reflexión y retratos de una época en la que las diferencias entre hombres y mujeres, ricos y pobres, Estados Unidos e Inglaterra. Y tú, ¿a qué esperas para leer este libro y disfrutar de todos sus contrastes?
Cristina Monteoliva


© Cristina Monteoliva.


lunes, 23 de diciembre de 2019

Entrevista: ANTONIO DE CASTRO CORTIZAS.


Queridos amigos de La Orilla de las Letras,


Volvemos con la sección de entrevistas con la que tan amablemente nos ha concedido Antonio de Castro Cortizas, autor de Tiempo prestado, libro de relatos cuya reseña podéis leer en:

Y de Al caer la tarde, que tenéis reseñado en el enlace:

Como podéis leer en esta última reseña, el último libro publicado de Antonio de Castro Cortizas, Al caer la tarde, es de carácter autobiográfico. Hablamos de ello con él en esta entrevista, pero también de otros temas relacionados con la escritura, el relato breve, etc. Ya sabéis: para conocer todas las preguntas y respuestas, ¡tendréis que leerla! Así que ya, sin más, os dejamos con ella:  


¿Cuándo comenzaste a escribir?
Cuando era pequeño escribía pequeñas novelillas en una vieja Olivetti que había por casa, imitando las obras de Mark Twain o de Jack London que tanto me gustaba (y me gusta) leer. Luego les dibujaba portadas, grapaba las hojas y se las daba a leer a parientes y amigos. Más adelante, cuando estaba terminando en el instituto, empecé a escribir relatos de serie negra con los que gané algún concurso, lo que me dio confianza y me animó a seguir en ello.

¿Dónde encuentras la inspiración?
En lo que veo a mi alrededor y en cosas que me han sucedido a mí, ya que aunque no todos los relatos que he escrito son estrictamente autobiográficos, la mayoría de ellos tiene una base real. Supongo que la lectura también sirve de inspiración, en el sentido de que es imprescindible leer mucho para llegara escribir con cierta soltura. A veces la inspiración viene de algo que acaba de ocurrir o de un recuerdo que se moldea hasta dar forma a una narración. También puede venir de un texto literario que se acaba de leer con entusiasmo, pero en ese caso hay que tener cuidado de que el resultado no caiga en lo puramente imitativo.

¿Por qué relato y no otro género?
No es algo premeditado, es el género en el que más a gusto me siento. Por el momento me impone demasiado iniciar la escritura de una novela.

Por cierto, ¿qué debe de tener según Antonio de Castro Cortizas un buen relato?
Muchos de mis autores favoritos -London, Kipling, Greene, Stevenson, Faulkner, Poe, Arlt- han escrito relatos que son verdaderas obras maestras. Me gusta que un relato sea una narración compacta en la que no sobre nada y que desarrolle a fondo todas sus posibilidades, independientemente de su duración. Por ejemplo, en los mejores relatos de Jack London los personajes están perfectamente descritos y en todo momento sabemos sobre ellos todo aquello que es imprescindible conocer para que el relato funcione. También me parece muy importante que los ambientes y la atmósfera tengan consistencia, eso le da mucha fuerza a la narración: autores que han tocado el género fantástico como Stevenson, Poe o Blackwood son maestros en la creación de atmósferas, algo que también supieron hacer escritores de estilo diferente como Hemingway o Shepard, empleando los mínimos elementos.


© Antonio de Castro Cortizas.

Has publicado dos libros de relatos: Tiempo prestado y Al caer la tarde. Háblanos de ellos: ¿qué tienen en común y qué los diferencia, a tu parecer?
Todos los relatos que aparecen en ambos libros tienen estilos y estructuras similares, pero la mayoría de los del primero son textos de ficción, generalmente de aventuras y de serie negra, y la mayoría de los del segundo son autobiográficos. También hay algunos autobiográficos en el primer libro, concretamente aquellos protagonizados por niños y por adolescentes.

Si bien Tiempo prestado era un libro de relatos protagonizados por personajes distintos que transitaban en lugares también diversos, en Al caer la tarde, tu último libro publicado, encontramos que el protagonista es siempre el mismo, un chico que rememora su época en el colegio y en el instituto. ¿Podríamos considerarlo un libro autobiográfico?
Así es. Salvo un par de relatos que mezclan recuerdos diversos en una misma narración, todos los demás cuentan vivencias de mi infancia y mi adolescencia tal y como yo las recuerdo.

De este libro destacan, entre otras cosas, las pequeñas aventuras de los chicos y los momentos violentos de los adultos, especialmente, los maestros y profesores. ¿Qué puedes comentarnos sobre esto?
Creo que, desgraciadamente, la violencia forma parte de nuestra vida, y eso desde que somos muy pequeños. Aunque no tengo una visión nostálgica de la infancia, guardo muy buen recuerdo de aquellos tiempos, pero de una forma u otra la violencia siempre estaba a la vuelta de la esquina. Como se puede ver, por ejemplo, en el relato titulado “School days”, el origen de esa violencia a menudo provenía de los adultos, pero ésta terminaba contagiándose a los chavales, que la imitaban o en muchas ocasiones desarrollaban comportamientos violentos para resarcirse de los que habían sufrido ellos. En cuanto a las vivencias más memorables de nuestra infancia, la capacidad para la sorpresa y la fascinación propia de esa edad puede convertir simples anécdotas en verdaderas aventuras que se recordarán con agrado muchos años después.

¿Qué relato te ha costado más escribir de este libro?
En general lo he pasado bien escribiendo la mayoría de los relatos, ya que muchos evocan hechos de los que tengo muy buen recuerdo y que además he comentado con amigos después de que hubieran leído el libro. Quizá “Don Jaime”, “The Butcher Boy” y “Made in England”, que son los que describen las situaciones más cruentas, fueron los más difíciles de escribir. En los dos primeros era complicado narrar determinadas escenas sin caer en lo abiertamente desagradable, y del tercero me costó un poco conectar la descripción general de aquellos tiempos con el desmayo en plena clase de inglés.
  

© Antonio de Castro Cortizas.

¿Dejó el protagonista algún tesoro escondido para la posteridad en una cueva o una cala de la zona?
Precisamente estos días que estoy de vacaciones en Galicia suelo ir a pasear hasta la cala en la que tiene lugar el cuento titulado “Al caer la tarde”, y me pregunto si aquellas diez monedas de diez pesetas siguen allí, ocultas bajo las algas y la arena. Hace ya más de treinta años de todo aquello...

¿Qué te ha faltado contar en este libro?
Hay tres cuentos que escribí recientemente y podían haber estado incluidos en Al caer la tarde: uno de ellos se titula “La conquista del Oeste” y gira en torno a recuerdos del ya desaparecido cine de mi pueblo, y otro, el número XIV de la serie School days, cuenta otra aventura de mi infancia. Ambos están publicados en mi blog. El tercero se titula “Noviembre” y también tiene una fuerte carga autobiográfica. Lo hice para la revista Alquimia Literaria, en la que cada mes varios autores escribimos un relato basado en un cuadro, y lo han publicado en el número 31.

¿Te atreverás alguna vez con una novela?
Tal vez si encuentro uno o varios asuntos que me interese desarrollar más allá de las dimensiones de un relato, me decida a emprender la escritura de una novela.

¿Qué nuevos proyectos literarios tienes en marcha?
Cada mes escribo un relato para Alquimia Literaria. El blog lo tengo un poco parado, pero no es algo que me preocupe. En este momento no siento especiales ganas de escribir nada nuevo para el blog, pero cuando surjan otra vez me pondré a ello.

Por último, ¿te gustaría añadir algo antes de terminar esta entrevista?
Me gustaría mucho agradecer iniciativas como La orilla de las letras, Alquimia Literaria o Tea & Books por su esfuerzo en dar a conocer a todo tipo de autores, muchos de los cuales publicamos al margen de las grandes editoriales.

Gracias por la parte que nos toca, Antonio, además de por tu tiempo, tus palabras y tus fotos personales para ilustrar este artículo. Te deseamos mucha suerte con Al caer la tarde y con todos los que seguro que están por venir.
Y a vosotros, amigos lectores de La Orilla de las Letras, gracias por estar ahí una vez más leyendo esta entrevista.

Cristina Monteoliva

Reseña: AL CAER LA TARDE, de Antonio de Castro Cortizas.


Título: Al caer la tarde
Autor: Antonio de Castro Cortizas
Publica: Ápeiron Ediciones
Páginas: 92
Precio: 12 € / 6 € (eBook)

Los recuerdos de infancia pueden estar llenos de momentos felices, pero también de otros en los que predominan la tensión, el miedo o el desasosiego. Todos esos momentos marcan la personalidad del adulto que un día llegamos a ser. Un adulto que a veces es capaz de mirar hacia atrás sabiamente para analizar y comprender todo aquello que pasó durante la niñez. Esta es una de las conclusiones que saco tras la lectura de Al caer la tarde, el nuevo libro de relatos autobiográficos de Antonio de Castro Cortizas del que a continuación hablaremos.
Al caer la tarde es un libro compuesto por diecisiete piezas cuyos títulos, curiosamente muchos de ellos en inglés, son: La cueva, School Days, The Butcher Boy, Don Jaime, Luis, Made in England, Pipiolo y Guillermo, Bajo la nieve, De lunes a viernes, La puerta y el dedo, Al caer la tarde, Little town flirt, Summertime Blues, Up on the roof, Teacher teacher, Días de gloria y Excursión.
El libro comienza con La cueva, una historia sobre unos chicos que salen un sábado por la tarde en busca de una cueva misteriosa. Este primer relato ya nos ofrece un buen retrato del mundo en el que el protagonista y sus amigos, a la par que compañeros de colegio, se mueven: una zona rural gallega en los años ochenta con su parte de costa y sus numerosas zonas verdes en las que perderse y evadirse. En este lugar, nieva una vez cada x años, por lo que la nieve se convierte en un tesoro con el que jugar, y tal vez al que temer cuando aparece. También sabemos que las mareas suben, lo que puede ser bueno para esconder tesoros, pero no para salir secos si, a determinadas horas, los chicos deciden ir por la playa. Unos chicos, por cierto, que estudian en un colegio al que asisten, además de los niños del pueblo y las aldeas vecinas, otros que están internos. Estos últimos, los internos, parecen más tristes, más solitarios, más dignos de lástima. Aunque, como ya veremos, al final todos son chicos, todos alumnos: todos hijos de una época y un lugar.
Nuestro protagonista, a veces un niño, otras, ya un adolescente, siempre está dispuesto a la aventura, como vemos en relatos como  Up on the roof, una historia en la que nuestro personaje vuelve a los lugares de su infancia, ya abandonados; el ya mencionado La cueva o Al caer la tarde, relato, este último en el que los chicos esconden un tesoro en la playa.
La narración suele centrarse en aquellos días del colegio y del instituto en los que imperaba aquella máxima de la letra con sangre entra, y gastarle una broma a un profesor podía acabar con el reparto generalizado de golpes por parte del docente a los alumnos. Veremos, sin embargo, que también hubo profesores comprensivos, de aquellos que dejan una huella distinta a la que hace un bofetón, como nos cuenta el relato Teacher teacher, por ejemplo; un relato dedicado a una profesora de gallego que, además de dar buenas clases, supo dar un gran desplante a otro profesor.
En este libro hay experiencias impactantes con animales, como cuando nuestro chico es invitado, por así decirlo, a matar gallinas, por una amiga en The Butcher Boy; o como la experiencia vivida por Luis, en su relato homónimo, con las abejas y las avispas.
Y hasta aquí mi descripción de las historias de este libro, amigos. El resto de experiencias relevantes, tanto para nuestro chico como para los que le rodean, tendréis que conocerlas gracias a la lectura del volumen.
Por otra parte, diré antes de acabar, que las historias que encontramos en Al caer la tarde están relacionadas entre sí de una forma particular, y si bien he dicho al principio de este artículo que este es un libro de relatos autobiográficos, también podríamos considerarlo simplemente como un libro de memorias en el que los distintos episodios de la vida de su protagonista y sus allegados no siguen un orden cronológico sino que fluyen de la forma en que su autor, un adulto nostálgico, pero a la vez sabio, que mira hacia atrás para rememorar todos aquellos momentos, alegres o tristes, que le marcaron durante la primera etapa de su vida. Todo ello escrito con el inconfundible estilo de Antonio de Castro Cortizas, un autor que sabe cómo dotar al cuento de toda su profundidad de forma que el lector no solo entienda los sentimientos de los personajes, sino que, además, se sienta transportado durante la lectura a los lugares que transitan. Y vosotros, ¿a qué esperáis para leer este libro?
Cristina Monteoliva


© Cristina Monteoliva.

Reseña: OHIO, de Stephen Markley


Título: Ohio
Autor: Stephen Markley
Traducción: Eduardo Hojman
Publica: Alianza Editorial
Páginas: 592
Precio: 24 € /14,99 €

Hay personas que no consiguen superar la adolescencia, una época que, para muchos, se desarrolla, fundamentalmente, en el instituto. Esta obsesión por mirar al pasado puede llevar a estas personas a volver a los lugares en los que crecieron para pedir cuentas a sus compañeros, amigos o ex novios. Este sería el punto de partida de Ohio, la exitosa novela de Stephen Markley de la que hablaremos en este artículo.
Bill Ashcraft, el chico arrogante que desafiaba a sus compañeros de instituto con unas ideas y convicciones que no parecían tener nada de patrióticas, vuelve a New Canaan un buen día del verano del 2013 convertido en un adulto desastroso. Bill tiene algo para Kaylyn, la perturbadora ex novia de Rick, el amigo que murió en combate, y su amante en el instituto, a pesar de estar ella prometida con el mencionado Rick y Bill con la inteligente Lisa.
Curiosamente, Bill no será el único de su generación que acuda el mismo día al pueblo. También lo harán Stacey, la mujer que una vez fue una joven liada con Lisa, a la que quiere encontrar a toda costa; Dan, el soldado que perdió un ojo en el frente e intenta vivir su vida a pesar de que Haley, su novia del instituto, lo dejara por otro; y Tina, aquella chica que en la época de la adolescencia fue el juguete sexual de Todd, ese ex que no consigue olvidar, y de sus horribles amigos.
New Canaan es, en apariencia, un pueblo anodino del nordeste de Ohio, uno de tantos lugares que acusaron la crisis económica con fuerza y, aún en 2013, intenta recuperarse. En esta tranquila localidad, donde los jóvenes que se quedaron matan su tiempo, y sus cuerpos, consumiendo drogas, hubo un héroe de guerra al que enterraron en 2007: Rick Brinklan. No todos sus amigos y compañeros acudieron el día en el que se le rindió homenaje con un desfile, pero sí seis años después, un día del verano de 2013, todos buscando respuestas a sucesos que ocurrieron en su pasado entablando conversaciones con los amigos y ex novios y novias del pasado. Tal vez si por fin consiguen encontrar esas explicaciones dejen atrás los fantasmas que les rondan y sean capaces de empezar una nueva vida como adultos. Aunque, ¿encontrarán todos lo que esperan?
Si bien la economía local y la vida de sus gentes cambió de la noche a la mañana por la crisis, lo que marcó para siempre a los adultos que una vez fueron los chicos que conoceremos en esta novela fue la guerra que sucedió al ataque terrorista en Nueva York y el Pentágono. Una guerra que hizo que Bill intentara abrir los ojos de los demás para que vieran las cosas como él, por un lado, y empujó a Rick y Dan a alistarse en el ejército, por otro. La contienda, a pesar de los años pasados, rondará las mentes de todos a lo largo de esta historia en la que conoceremos los secretos de Bill, Stacey, Lisa, Kaylyn, Dan y Tina, además de las historias del músico fallecido Ben, la ex novia de Dan, Haley y otros personajes secundarios.
Pero, ¿qué fue de la inteligente Lisa? ¿Por qué decidió viajar, tanto como otros de sus compañeros, pero sin volver jamás a casa? ¿Por qué no puede volver? ¿Conseguirá Stacey por fin verla de nuevo?
Ohio, en definitiva, es un interesante thriller que, durante gran parte de la lectura nos hace pensar en que solo es una novela que pretende mostrar el trágico (aunque no exento de sentido del humor, en ciertas partes) retrato de una generación de jóvenes norteamericanos marcados por las recientes guerras que es incapaz de dejar de mirar al pasado y pasar página, para luego mostrarnos que los fantasmas del instituto son muy reales y que lo que pasó entonces fue lo suficientemente significativo para cambiarlo todo. Adéntrate ahora, pues, en esta historia de intrigas, deslealtades, intrigas y actos horribles que permanecieron ocultos durante años y descubre que tal vez New Canaan no es como sus personajes nos lo quieren vender. ¿Te atreves a emprender este viaje?
Cristina Monteoliva


© Cristina Monteoliva.

Reseña: LAS FURIAS, de Katie Lowe.


Título: Las furias
Autora: Katie Lowe
Traducción: Virginia Maza Castán
Publica: Ediciones Siruela
Páginas: 320
Precio: 19,95 € /9,99 (eBook)

Como seres sociales que somos, todos, o casi todos, sentimos la necesidad de pertenecer a un grupo en el que nos sintamos protegidos y valorados. Este grupo puede ser la familia, una asociación o un club de amigos.  ¿Y no creéis que esa necesidad de pertenecer a un grupo de amigos es aún mayor en la adolescencia? Uno como el que encuentra al llegar a Elm Hollow Violet, la narradora y protagonista de Las furias, la sorprendente novela de Katie Lowe de la que hablaremos en este artículo.
Cuando Violet tenía quince años sufrió un accidente de tráfico en el que murieron su padre y su hermana menor. Incapaz de superar tan terribles pérdidas, su madre decidiría refugiarse en el alcohol a partir de ese día, dejando totalmente de lado a su para entonces única hija Violet. Violet no lo habría soportado si no hubiera recibido una beca para estudiar en el prestigioso colegio femenino Elm Hollow, un misterioso lugar que, supuestamente, fundara una bruja en el siglo XVII. Allí conocerá a Robin, Alex y Grace, las chicas supuestamente más enigmáticas del lugar. ProntoViolet formará parte junto a ellas del grupo privado de estudios mitológicos de Annabel, la profesora de arte, y del extraño clan de chicas capitaneado por Robin, la pelirroja que fascinará a Violet. La invocación de las furias, deidades griegas de la venganza y del castigo, y de carácter demoniaco, algo que comienza como un juego, acabará convirtiéndose en un problema para las chicas cuando comiencen las extrañas muertes en el colegio. ¿Fue así, con un conjuro, como desapareció Emily, la predecesora de Violet en el grupo? ¿Habrá surtido de verdad efecto el conjuro que realizan las chicas junto a Violet? ¿Hasta dónde llegará su sed de venganza contra aquellos que las fastidian?
Muchos años después de lo que sucediera en 1998, año en el que Violet comenzó sus estudios en Elm Hollow, nuestra protagonista recordará cómo acabaría todo. Así es como sabemos ya desde el principio del libro que los hechos que sucedieron aquel año tuvieron como colofón la aparición del cadáver de una chica del colegio sentado en un columpio. El cómo acabó allí y por qué nunca fue encontrada el culpable o culpables del crimen, puesto que la chica no se suicidó, es algo que entenderemos después, a través de la lectura de todo lo que sucedió a lo largo de aquel año en el que Violet por fin encontró un grupo de amigas en el que se sentía aceptada, una profesora que confiaba en su potencial como estudiante y unas creencias, las de la magia, que le ayudarían no solo a lo largo de aquel curso, sino durante toda su vida.
Violet siente fascinación por Alex, la chica rica, Grace, la maltratada por su padre y, fundamentalmente, por Robin, la atrevida joven que acabará convirtiéndose en su mejor amiga y su obsesión. Pero no penséis que Violet es una inocente muchacha. Sabemos desde el principio, por cómo nos cuenta ella misma su historia, que Violet apenas siente la muerte de su hermana y su padre, que lo que más le duele es que no le hagan caso los demás, por lo que entrar a formar parte del club privado de estudio de la profesora Annabel y del de las chicas más extrañas del lugar le resultará muy gratificante, en todos los sentidos.
La intriga está bien servida en esta novela que nos hace explorar la fuerza de las mujeres a través de la mitología griega, la historia del arte y los sucesos en los que hubo supuestas brujas implicados hace siglos. Pero no llegará de golpe, sino bien dosificada, hasta el punto de que no sepamos lo que creer hasta llegar al terrible desenlace que cambiaría la vida de todas las alumnas del colegio aquel año tan terrible.
Las furias, en definitiva, es una novela terroríficamente fantástica y negra en la que conoceremos la historia de las brujas, la de las mujeres olvidadas del arte y las de la mitología griega; pero, sobre todo, la sed de venganza de unas adolescentes que acabarán invocando a diosas oscuras con tal de deshacerse de todos sus enemigos. Una historia para pensar en lo que podemos llegar a hacer por pertenecer a un grupo, en el fanatismo que algunos albergan y en lo inquietante que puede llegar a ser la adolescencia para muchas personas. Y tú: ¿a qué esperas para leer esta obra y descubrir todos los secretos de las misteriosas chicas de Elm Hollow?
Cristina Monteoliva

© Cristina Monteoliva.