domingo, 29 de diciembre de 2019

Reseña: CUENTOS COMPLETOS, de Herman Melville.


Título: Cuentos completos
Autor: Herman Melville
Traducción: Miguel Temprano García
Publica: Alba Editorial
Páginas: 391
Precio: 14 € (edición bicentenario)

Hay autores a los que la fama mundial e imperecedera les llega por una obra cuando en vida su producción literaria fue mucho más extensa. Mirar hacia atrás, hacia esas piezas literarias que parecen haber permanecido adormecidas por mucho tiempo para los lectores amantes de los buenos clásicos, se convierte en un ejercicio necesario de vez en cuando. Obras como los relatos de Herman Melville recogidos en el libro Cuentos completos por Alba Editorial, precisamente el libro del que hablaremos en este artículo con el fin de que os animéis a emprender su lectura.
Aunque Herman Melville escribió numerosas novelas íntimamente relacionadas con las diversas aventuras que protagonizaría en su azarosa vida como ballenero, la mayoría de los lectores le recuerdan hoy en día por Moby Dick, la mítica historia del marino que perseguía a una gran ballena. También, como decía en el primer párrafo de esta reseña, escribió un buen número de relatos, diecinueve en concreto, que Alba Editorial ha tenido a bien reeditar en conmemoración del bicentenario del autor (1819-2019) en un magnífico volumen, y cuyos títulos son: Fragmentos desde un escritorio, Anécdotas auténticas del «viejo Zack», ¡Quíquiriquí!, El fracaso feliz, El violinista, El pudin del pobre y las migajas del rico, Los dos templos, El paraíso de los solteros y el tártaro de las doncellas, El vendedor de pararrayos, El campanario, La veranda, Los ´gueses, Yo y mi chimenea, La mesa de manzano, Jimmy Rose, John Marr, El marqués de Grandvin, Tres retratos de Jack Gentian y Daniel Orme.
Si bien los relatos que encontramos en este libro son de distinta extensión y nos ofrecen una buena variedad de ricas historias, podemos encontrar en ellos ciertas características comunes que son el reflejo de las inquietudes de su autor, lo que hace que podamos encuadrarlos en varias categorías.
Antes de pasar a las categorías que yo he establecido (cada lector será libre de establecer su propio orden o no hacerlo de ninguna manera) me gustaría apuntar que muchas de estas historias, leídas en conjunto, dan la sensación de hablarnos de hechos autobiográficos del autor. En el caso de que no lo sean, habría que felicitar a Melville, allá donde su alma esté, por la verisimilitud que fue capaz de imprimir a sus narraciones.
La primera de mis categorías es la de los relatos de personajes con nombre y a apellidos. Estos relatos, en los que se habla de alguien relevante para el narrador (ignoro si se trata de personajes reales o inventados) vienen a ser una suerte de anecdotarios, en la mayoría de los casos: pequeñas biografías informales en las que lo más importante es que el lector llegue a entender lo peculiares que fueron estos hombres (porque se trata siempre de individuos masculinos) y lo mucho que influyeron en sus semejantes. Como excepción a la norma, encontramos que en Los ´gueses el autor no habla de un solo personaje, sino de todo un tipo de marineros portugueses concretos.
En otra categoría estarían los relatos en la que el autor resalta el marcado contraste entre ricos y pobres. En la mayoría de estos relatos, el rico piensa de una forma del pobre al comienzo de la narración y cambia radicalmente de idea en cuanto llega a conocer de primera mano la vida de una familia de personas con pocos recursos o un conjunto de familias en esta situación. La conclusión es siempre la misma: la pobreza de espíritu, y no la monetaria, es la que marca la diferencia entre unas personas y otras.
Los contrastes, en general, son una constante en las historias de Melville, como pronto veréis: aquellos entre los Estados Unidos e Inglaterra, entre el papel en sociedad de los hombres y el que tienen las mujeres en su época,  entre el que espera demasiado en la vida y el que no espera nada y con poco se conforma…
En una nueva categoría encontraríamos los relatos protagonizados por un hombre que vive en el campo, generalmente con su familia, y al que le ocurren cosas de lo más curiosas: misterios relacionados con chimeneas, campanarios o mesas de madera de manzano, visitas de vendedores de pararrayos…
Otros temas que encontramos en los relatos de Melville son la vanidad, el amor, la amistad… Lo dicho: en función de cada tema, el lector podrá establecer su propia categoría o no hacerlo en absoluto. Lo importante es saber apreciar estas inquietudes de Melville y la forma en que tuvo de reflejarlas en sus relatos, de manera que en Cuentos completos no solo vamos a encontrar historias divertidas, sino muchos momentos para la reflexión y retratos de una época en la que las diferencias entre hombres y mujeres, ricos y pobres, Estados Unidos e Inglaterra. Y tú, ¿a qué esperas para leer este libro y disfrutar de todos sus contrastes?
Cristina Monteoliva


© Cristina Monteoliva.