Mostrando entradas con la etiqueta Reseña. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Reseña. Mostrar todas las entradas

lunes, 14 de abril de 2025

Reseña: EL MIEDO EN EL BOLSILLO, de Míriam Tirado y Joan Turu

 


El miedo es un sentimiento necesario para la supervivencia del ser humano. Si no lo sintiéramos, seríamos unos temerarios y acabaríamos mal, muy mal. Puede que incluso la especie se hubiera extinguido hace tiempo. Pero, ¿qué pasa con esos miedos que no son verdaderamente necesarios, esos que nos impiden hacer cosas importantes en la vida? Sobre ellos habla El miedo en el bolsillo, el educativo y entrañable cuento ilustrado de Míriam Tirado y Joan Turu del que hablaremos a continuación.

El hada de los volcanes es especialista en tratar la rabia con los más pequeños. Sin embargo, cuando el hada de los miedos se hace daño, tendrá que tomar su lugar y ayudar a Joel con sus temores. Pronto descubre que también ella siente miedos irracionales, de esos que no dejan avanzar en la vida. ¿Conseguirán los dos superarlos?

Todos tenemos miedos, algunos, totalmente infundados. Este libro, enseña a los más pequeños a distinguir aquellos necesarios para la propia supervivencia y aquellos que hay que superar.

Así que hay un miedo bueno y uno malo. Y si bien este es un libro para los más pequeños de la casa, creo que los mayores también aprenderemos mucho con el hada de los volcanes y Joel sobre por qué sentimos los malos y cómo acabar con ellos.

Este cuento ha sido escrito por Míriam Tirado e ilustrado con maestría por Joan Turu. El formato, grande y de hojas gruesas, es ideal para los más pequeños de la casa.

Está claro que la educación emocional es fundamental, especialmente entre los niños y adolescentes. Es por ello que os recomiendo El miedo en el bolsillo, un cuento emocionante y divertido para aprender a combatir todos los miedos innecesarios.

Cristina Monteoliva

miércoles, 21 de agosto de 2024

Reseña: MARGARETA Y LA DAMA OSCURA, de Jorge García Garrido.

 


¿Crees en la mala suerte? Algunas personas parecen conocerla bastante bien. Sus biografías están más llenas de hechos nefastos que de logros positivos. ¿Pero acaso se puede luchar contra un destino oscuro? La respuesta puede que la encuentres en Margareta y la dama oscura, la novela de Jorge García Garrido que comentaremos en esta reseña.

Tras la trágica muerte de su familia más cercana (madre, padrastro y hermanastro), la pequeña niña bielorrusa Margareta emprende la aventura en busca de su tío. Tras muchas vicisitudes, consigue encontrarlo, no así la paz que la ya adolescente necesita pues la persona que mató a su familia está dispuesta a acabar con ella, y no parará hasta que la encuentre, por muchos lugares diferentes a los que se mude y muchos años que pasen. ¿Conseguirá esquivar nuestra chica ya convertida en mujer su eterna mala suerte o tendrá que resignarse al peor de los finales?

Esta es la historia de Margareta, una joven bielorrusa marcada por su mala fortuna. A principios de los 90 del siglo pasado, nos la encontramos como una niña feliz que vive en su casa de campo junto a su madre, su padrastro y su hermano. Un día trágico, un tipo malvado le arrebata todo lo que tenía. Margareta y su perra tendrán que huir a la ciudad en busca de su tío. Las múltiples aventuras están garantizadas.

Ni la mala suerte de Margareta es casualidad ni su capacidad para salir airosa de todas las trampas que le pone la vida. Como sabemos desde las primeras páginas del libro, la chica es la última de una estirpe de lo más particular. La fantasía se funde con la más cruda realidad en esta historia de iniciación y crecimiento sin duda atípica.

El narrador es una sombra de Margareta. Existe porque lo hace ella misma. Se afana en mostrarnos con una prosa cuidada todo lo que tiene que pasar, en lo que piensa, en cómo actúa en cada momento.

La acción nos transporta a Bielorrusia, pero también a Francia y España cuando Margareta se reencuentra con un tío que tal vez no sea todo lo que ella esperaba pero que, al final, es lo único que tiene.

A pesar de todo, Margareta es un ser sociable que siempre se acaba encontrando con personajes que la acompañan en su camino. Personajes ricos en matices que, aunque no siempre sean buenos, aportarán grandes enseñanzas a la chica.

Margareta y la dama oscura, en definitiva, es una novela diferente especialmente indicada para los lectores que les gustan las historias que se cuecen a fuego lento, las aventuras y la literatura de iniciación. Y tú, ¿te atreverás a enfrentarte a la dama oscura?

Cristina Monteoliva

domingo, 12 de mayo de 2024

Reseña: YO#TAMPOCO ME#NEITHER, de Eva María García Romo.

 

Se supone que todo ciudadano acusado de un delito es inocente hasta que se demuestre lo contrario. Sin embargo, hoy en día, cuando se trata de casos mediáticos, es fácil hacer desde los medios de comunicación que el público piense que alguien lo es o no lo es. Esto es lo que yo imagino que Eva María García Romo quería decir, entre otras cosas, cuando tituló como Yo#Tampoco Me#Neither su última novela. ¿De qué va en realidad este libro? Eso es algo que intentaré contarte en esta reseña.

El magnate americano de origen judío Geoffrey Epstenson ha entrado en la prisión de Nueva York acusado de abusos sexuales. Por supuesto, el gran hombre de los negocios no está para nada conforme. Lleva toda la vida haciendo lo que le da la gana, tanto en el mundo empresarial como en el de las logias masónicas, y ahora no puede ser distinto. Algo que no espera, sin embargo, es que su bufete de abogados designe a una mujer, la más que eficiente Clare Starley para encargarse de su defensa. Mientras esta intenta hacerse con las simpatías de su cliente y demostrar su valía, el hijo de Epstenson, Junior, se las apaña para extorsionar a una funcionaria de prisiones, Josephine Mitchell para que acabe con su padre. El quinto en discordia será Cary Talesse, un periodista seguidor de Epstenson y hermano de acogida de su abogada que hará que todo dé un giro inesperado.

Geoffrey Epstenson es un hombre sin duda complicado. Hecho a sí mismo, a pesar de haber tenido una buena base familiar y económica, se mueve por el mundo de las logias y el del sadomasoquismo como pez en el agua. Desde el principio de la historia queda claro que en algún momento, por una acusación u otra, acabaría en prisión. Aunque, ¿por qué juzgar a un hombre por un momento de su vida? Tal vez lo justo sería conocer toda su existencia en conjunto para entender su forma de actuar, de ahí que aunque Yo#Tampoco Me#Neither sea una novela coral con cinco personajes que se dirigen al lector en primera persona, como toda la trama gira alrededor del encarcelamiento de Epstenson y el porqué de sus actos, de vez en cuando la narración nos transporte del presente al pasado para hacer un repaso por la biografía del magnate.

Esta es sin duda una novela de personajes complejos y controvertidos: el sofisticado Epstenson y su particular forma de entender la vida; el vengativo Junior, más parecido a su padre de lo que quisiera; la ambiciosa Clare, capaz de hacer cualquier cosa por dejar su pasado atrás; la funcionaria de prisiones, Josephine, acorralada por todos; y el astuto periodista Cary, tan obsesionado con la figura de Epstenson.

Llegados a este punto, seguro que algunos os estaréis preguntando el verdadero significado del título, más allá de la interpretación que yo he hecho en la introducción de este artículo. Eso es algo que tal vez tendríais que preguntarle a la autora de esta obra. Yo lo que os puedo decir es que a lo largo de la obra se hace referencia al movimiento #MeToo y que Cary Talesse forma parte del movimiento #AntiMeToo. ¿Se habla del asunto en profundidad en algún momento? No exactamente, aunque aparezcan un par de referencias significativas. ¿Tiene algo que ver Geoffrey Epstenson con todo eso? Es algo que tendrás que deducir con la lectura de esta novela.

Yo#Tampoco Me#Neither es, diré finalmente, una novela que ofrece una lectura difícil de clasificar por su mestizaje. Así, tiene parte de novela contemporánea, de obra de denuncia, de thriller y hasta de romance. Un libro sin duda diferente que está espernando que lo descubras.

Cristina Monteoliva

lunes, 18 de septiembre de 2023

Reseña: LA MUERTE DE FELICITY TAVERNER, de Mary Butts.

 

Felicity Taverner ha muerto en extrañas circunstancias con apenas treinta y tres años de edad pero, aunque ya no está, su presencia sigue siendo palpable. Su recuerdo, y hasta su fantasma, sobrevuelan en todo momento la trama de esta novela. La costa suroeste inglesa es el entorno idílico que pone marco a esta historia de misterio, conflictos familiares y enredos sexoafectivos ambientada en los años treinta del siglo pasado. Rememorando el recuerdo de la difunta Felicity nos adentramos en su círculo social y familiar para conocer a su madre, su hermano, dos primos y un amigo de estos, a su viudo y a la anciana ama de llaves de su casa y cuidadora de Felicity. Aunque también a través de ellos, de sus recuerdos, vamos conociéndola a ella y las diferentes teorías o insinuaciones sobre su muerte. ¿Se suicidó? ¿Fue un accidente? ¿La mataron?

         Partiendo de estas premisas nos embarcamos en una historia sobre conflictos familiares, traiciones, chantajes, enredos de parejas, choques culturales y ruptura de convenciones. La muerte de Felicity Taverner no es una lectura sencilla dado el simbolismo que se esconde tras la preciosista escritura de Mary Butts, autora modernista contemporánea de Virginia Woolf. Su estilo poético y simbólico, está lleno de lirismo y detalladas descripciones, en especial del paisaje en el que se desarrolla la trama que acaba convertido en un personaje más.

         Butts era conocida por ser pacifista, bisexual, precursora ecologista y ocultista, y todo ese compendio de rasgos que la definen aparece en su obra donde vuelca mucho de sí misma y de sus inquietudes. En esta novela explora algunos de los temas recurrentes en su obra como la búsqueda de la identidad y del sentido de la vida, el conflicto entre tradición y modernidad, la relación entre lo natural y lo sobrenatural o el papel de las mujeres en la sociedad de su tiempo.

         El ritmo de esta novela es pausado ya que la autora hace hincapié en las descripciones del paisaje y la caracterización psicológica de los personajes. Pero, de pronto, la trama se acelera para concluir en un final sorprendente. La doble muerte de Felicity Taverner, la de su cuerpo y su recuerdo, sucede paralela a la inminente destrucción del modo de vida de su familia en una obra que aúna el realismo psicológico con el misticismo y hasta los fantasmas. Para ello la autora se inspiró en su propia experiencia como miembro de la Orden Hermética de la Aurora Dorada. También tiene un peso importante en su obra su amor por el paisaje rural.

         Mencionar que en algunos momento, y salvando las diferencias, La muerte de Felicity Taverner recuerda al Entre actos de su coetánea Virginia Woolf por el ambiente y la sociedad que ambas novelas recrean. Como dato curioso comentar que en esta novela nos reencontramos con los hermanos Tavener, Scylla y Félix, primos de la malograda Felicity que ya protagonizaron Armados de locura (1928). Publicada por primera vez en 1932, la novela que nos ocupa es una joya del modernismo inglés que nos muestra la belleza de lo inquietante, las contradicciones y los conflictos humanos en un mundo que está cambiando irremisiblemente. Butts gozó de cierto prestigio en su época pero, tras su muerte a los 47 años, su figura y su obra cayeron en el olvido y no se recuperaron hasta muchos años después. Afortunadamente para los lectores, algunas de sus obras comenzaron a reeditarse en las últimas décadas del siglo XX.

María Dolores García Pastor

lunes, 31 de julio de 2023

Reseña: CUENTOS DE MIEDO, PERO NO MUCHO, de A.G. Novak

 


¿Llevas tiempo queriendo introducirte en el mundo del terror y no sabes muy bien cómo? ¿Te apetecería comenzar por una lectura que no te vaya a asustar demasiado? Entonces Cuentos de miedo, pero no mucho, de A. G. Novak es tu libro. Si sigues leyendo esta reseña, te explicaré por qué.

Cuentos de miedo, pero no mucho es un volumen compuesto por dieciocho relatos de extensión variable donde vamos a encontrar terror en todas sus formas: curiosos fantasmas, monstruos de todo tipo, leyendas que se hacen realidad, música molesta, pesadillas, venganzas…

Los títulos de los relatos, muchos de ellos bastante reveladores, son: El fantasma de escayola, El gusano musical, La vid del campo muerto, El coco, Agnes,  Carroñero de almas, Un adiós necesario, Vampiro mala suerte, El bien común, Parálisis, Deseo concedido, Venganza en un maletero, Hacia el sol, Cazar al monstruo, Una noche de perros, Maldita la hora y La ventana del pozo.

El libro promete dar miedo, pero no mucho. Lo cierto es que esto se cumple en la mayoría de los relatos, si bien algunos de ellos me han producido especial inquietud (como La ventana en el pozo, un cuento donde las cosas no son lo que parecen). Y es que a veces el monstruo no viene de fuera, sino de dentro de nosotros mismos. Un monstruo incontrolable que no sabes nunca qué será capaz de hacer. La víctima se transforma así en verdugo, y a la vez víctima de sí misma.

Si algo define a este libro es su originalidad: A. G. Novak sabe cómo darle una vuelta de tuerca a temas que parecían ya trillados para ofrecernos formas nuevas de terror. (Como en El fantasma de escayola, donde el ente tiene una forma nada vista).

No podemos olvidarnos tampoco del factor sorpresa, tan presente en estas historias: el lector no se imagina cómo va a acabar todo: el final siempre deja perplejo.

Tampoco podemos olvidarnos del sentido del humor, también patente en algunos relatos, si bien me ha parecido especialmente entrañable en Vampiro malasuerte.

Cuentos de miedo, pero no mucho, en definitiva, es un estupendo volumen que ofrece un terror suave, ¡pero no mucho! Un libro con el que van a disfrutar tanto lectores que se adentren en el mundo del terror por primera vez como los que ya estamos curtidos en el género pero buscamos nuevos horizontes. Y tú, ¿a qué esperas para descubrir todo lo que este libro tiene para ofrecerte?

Cristina Monteoliva

martes, 4 de octubre de 2022

Reseña: MIENTRAS ESTAMOS MUERTOS, de José Ovejero.

 

Dieciséis son los relatos que conforman Mientras estamos muertos, el último libro de José Ovejero. Dieciséis piezas independientes que en conjunto sugieren una estructura de novela a fuerza de repetir situaciones y personajes. El autor narra diferentes episodios de la historia de una familia obrera que vive los años del tardofranquismo; la voz de la que se sirve para ello es la del hijo menor. Los padres, forman parte de esa generación de posguerra que dejó atrás el pueblo para emigrar a la ciudad en busca de una vida mejor; desde los pisos de protección oficial hasta los chalets pagados con el sudor de su frente. Sus valores y su forma de ver el mundo era la de la época dura y hostil que les tocó vivir y con ellos educaron a su progenie que se tendrá que adaptar, o no, a lo que trajeron consigo los nuevos tiempos.

         La familia, la infancia, el amor, el acoso escolar, las masculinidades tóxicas, el maltrato animal… Todo cabe en este libro donde imaginación y memoria se dan la mano en un interesante ejercicio de autoficción que nos hace vislumbrar algunas realidades de su autor aunque no necesariamente puesto que, como él mismo dice, también somos lo que ocurre a nuestro alrededor. Es, además, una reflexión sobre la propia memoria porque, ¿cuál es la verdadera realidad? ¿La que  ocurrió o la memoria que de ella guardamos? Porque, en realidad, casi nada sucedió como lo recordamos. Reconstruimos nuestros recuerdos tirando de imaginación y el paso del tiempo los va transformando. Somos nuestros recuerdos aunque, a veces, esos recuerdos no se ajusten a los hechos.

         La intuición de que hay mucho material autobiográfico en estas historias la refuerza que los textos estén salpicados por reflexiones sobre la escritura, y que el personaje del narrador sea escritor. Aunque también pudiera tratarse de una treta literaria. Sea como sea, el lector intuye entre líneas al escritor y en no pocas ocasiones se verá identificado con él, sobre todo los que venimos de barrios obreros y somos hijos de emigrantes, los que vivimos esa época en la que los hombres no lloraban, los que tuvimos padres autoritarios o intentamos escapar a las limitaciones de clase a través de la formación académica.

         Cuenta Ovejero que pasó dos años escribiendo un diario en el que fue anotando los recuerdos que tenía de la presencia de su padre enfermo de Alzheimer. La memoria se fue ampliando a su madre, su infancia, el barrio obrero en el que creció entre viviendas de protección oficial y hormigón… Esa fue la semilla de este libro. Pero hay más. La historia de esa familia, que podría ser la mía, la de cualquiera de mi generación, llega hasta nuestros días, a la época de los desahucios.

         Entre todos los relatos destaca Do you love me?(like i love you) que habla del amor; un amor que, pese a la educación recibida que dictaba una manera de amar, trasciende a lo que los padres nos enseñaron. Y las dos versiones de Enterrar al padre, abordadas la primera desde un tono más surrealista y jocoso y la segunda más realista y dramática. En realidad, el juego con los tonos desde los que el autor aborda cada relato es una de las claves de este libro.

María Dolores García Pastor

lunes, 3 de octubre de 2022

Reseña: DESORDEN MORAL, de Margaret Atwood.

 

Desorden moral es uno de esos libros de cuentos independientes que, al mismo tiempo, narran una historia completa: la vida de una mujer canadiense del siglo XX llamada Nell. Es, por tanto, un libro sobre la memoria y sobre la vida cotidiana de una mujer como cualquier otra, algo que conecta con la autora de manera evidente: porque es escritora, y para los escritores nada hay más importante que la memoria, y porque es mujer.

El estilo dominante y directo de Atwood es su punto fuerte y, al mismo tiempo, su debilidad. La exposición de su feminismo luchador; ese modo tan personal en que su ego de autora se inmiscuye, con experiencias propias que se dejan transparentar a través de su protagonista, enturbiando un poco el libre transcurso de la ficción, se hace, a veces, antipático.

Ese desprecio por el artificio, ese salto por encima de los detalles para ir como una flecha al punto en que quiere clavarse, puede que no la convierta en una escritora que se nos haga simpática, pero desde luego la hace invencible en el contexto de sus propias reglas. Por otra parte, darse sus propias normas como escritora es exactamente lo que quiere hacer. No olvidemos que la aparente facilidad con que puede una mujer culebrear por este mundo nuevo sin prejuicios, como un pez en un estanque de agua limpia, es solo eso: aparente.

Nada parece impedir, hoy día, que una mujer cuente su historia, y algunos están ya acomodados y hasta hartos del feminismo en el arte. Se espera que las injusticias o dificultades que ha sufrido nuestro sexo sean cribadas por una serie de filtros estéticos, más allá de la simple y llana expresión emocional, considerada vulgar, demasiado fácil. Las causas perdidas dejan de gustarnos en cuanto dejan de estar perdidas, y sentimos que hemos llegado a su solución cuando únicamente la hemos planteado.

En otras obras de esta autora, como el famoso Cuento de la criada o Alias Grace, hay una distancia mayor entre el lector y el personaje. Una distancia temporal, porque las historias ocurren en el pasado o en el futuro, y una distancia moral, porque las protagonistas son obligadas a forzar todos sus recursos, en situaciones en que las únicas opciones son la supervivencia o la aniquilación. Desorden moral, en cambio, habla del ahora, de la normalidad, de los matices aburridos y las ambigüedades difíciles de cada día, y por eso es un libro menos cómodo y, por tanto, menos comercial.

En un mundo con dos sexos mayoritarios cuyas particularidades deberían entrar dentro de lo convencional, de lo genérico, dado que están representados por un gran número de individuos, ocurre todo lo contrario: todo lo que Nell y cualquier chica de clase media del siglo XX vivía cada día, que estaba relacionado con su condición de mujer, se ha considerado en muchos casos como una rotura de la media, cuando no, directamente, una anormalidad.

Gran parte de sus problemas médicos se atribuyen a su sistema hormonal femenino, sus características físicas se valoran y miden como las de un objeto o un animal, y sus problemas cognitivos o emocionales son motivo de burla. Recordemos los no tan muertos tópicos recurrentes de la “histérica”, la “rubia tonta”, o aquel corto emitido en nuestra televisión pública en los años 90, en que un famoso dúo de cómicos parodiaba a un ama de casa inculta que balbuceaba: “Mi marido me pega.”

No entendemos lo que debe ser si ignoramos lo que no debería ser. No actuaremos como seres morales si olvidamos aquello a lo que, durante generaciones, hemos llamado “desorden moral”.

Rebeca Tabales