miércoles, 7 de mayo de 2025

Entrevista: INMA LUNA

 

Queridos amigos de La Orilla de las Letras,

llegamos al séptimo día del mes de mayo con la entrevista que nos ha concedido Inma Luna. ¿Preparados? Pues allá que vamos:

¿Cuándo descubriste que la escritura era algo más que un pasatiempo?

No creo que nunca haya sido un pasatiempo para mí. Más bien ha sido siempre un tiempo aprovechado y experimentado a conciencia, un tiempo que ha supuesto gozo, búsqueda, descubrimiento y cuestionamiento. Me recuerdo escribiendo desde muy niña, pero con todas las ganas y casi diría que con una responsabilidad muy alejada de lo que podríamos considerar un pasatiempo. Las palabras escritas han sido para mí una forma de ser y de sentir, y de eso fui consciente muy pronto.

¿Qué lecturas crees que te han influenciado como escritora?

Seguro que todo lo que leemos, de alguna manera nos influye; pero me gustaría pensar que he aprendido de autoras como Clarice Lispector, que me mostró las profundidades de una escritura arriesgada, simbólica, matizada y bruta, con la que me siento muy identificada. Me gustan las voces de las poetas suicidas, como Anne Sexton, Sylvia Plath o Alejandra Pizarnik. Encuentro en ellas conexiones con mi propia voz, a pesar de que, personalmente, vivo la vida con pasión y estoy lejos de deseos kamikaces. Otra escritora que me interesa muchísimo es Siri Hustvedt, tanto sus obras de ficción como los ensayos. Destaco también, no sé si como influencia o como aspiración, la poesía de mi querida Ana Pérez Cañamares, que, en ocasiones, escribe lo que pienso mejor de lo que lo haría yo. Una soledad demasiado ruidosa, es un libro de Bohumil Hrabal, que puedo mencionar, asimismo, entre esas joyas que te animan a bucear en las posibilidades de la escritura.


 © Inma Luna.

¿Qué estás leyendo ahora mismo? ¿Nos lo recomendarías?  

Las lecturas que ahora mismo tengo entre manos son las siguientes:

Obra maestra, de Juan Tallón. Se trata de una novela sobre la desaparición de una escultura gigantesca de Richard Serra. Me está pareciendo curiosa. El tema me parece muy sugerente y la fórmula que ha elegido para abordarlo, con varias voces que, en diferentes momentos temporales, opinan o investigan sobre ese singular hecho. Pero, sobre todo, me atrae el hecho de que sea una novela de no ficción, ya que ese es un tema que me interesa enormemente.

El día que inventamos la realidad, de Javier Argüello. Este es un ensayo fascinante sobre las ficciones en las que vivimos y que consideramos “reales”. Desde la filosofía, las matemáticas, la inteligencia artificial o las mitologías, nos hace cuestionarnos muchos de los aspectos de nuestra vida que asumimos sin preguntarnos por qué lo hacemos. Lo recomiendo muchísimo.

Me atrevo a contarlo, de Naomi Watts. Es un libro escrito por la actriz, dando cuenta de su visión personal de la menopausia y su labor divulgativa, casi activista sobre el tema. Es interesante y se mete en charcos necesarios, aunque hay que tener en cuenta su mirada estadounidense, que no siempre comparto.

Hermano pulpo, de Miguel Martínez López. El último poemario de este autor, al que sigo desde su primer libro, y por el que experimento devoción. Con su habitual y personalísima voz, nos habla de los temas más inquietantes con la más engañosa sencillez. Un libro exquisito y necesario.

¿Cómo compaginas tu trabajo como profesora de futuros escritores con tu propia escritura?  

Mi escritura es bastante libre y autónoma. A veces se silencia y la dejo estar. Mientras, todo lo que aprendo con mis alumnas y alumnos me sigue fascinando. Esta labor docente, que realmente me ha llegado de una manera casual, se ha convertido en una de mis mayores fuentes de satisfacción. Actualmente, además de mis talleres online, imparto un curso presencial de Escritura creativa para personas mayores de 55 años, en la UNED de Tenerife, y está siendo una de las mejores y más nutritivas experiencias que he tenido en este campo. Disfrutamos mucho en cada clase, son inspiradores y trabajamos muy bien juntos. Me encanta ver con qué rapidez evolucionan y con qué curiosidad se acercan a todo lo que les resulta novedoso y rompe con la idea que tenían de la escritura y de los diferentes géneros, especialmente de la poesía.

¿Cómo ves el panorama literario actual?

Muy variado y muy interesante. Desde que terminé el grado de Arte Dramático, hace un año, estoy leyendo muchísimo y lo que encuentro en la librería me atrae tanto que tengo que dosificarme. Descubro continuamente autoras y autores nuevos, con voces sugerentes y temáticas que me llaman mucho la atención. Si sabes en qué estanterías buscar o tienes una buena librera de referencia, el mundo de la lectura está lleno de posibilidades. Además, unas lecturas siempre llaman a otras. Es un universo interminable.

Si tuvieras que elegir entre relato y poesía, ¿con cuál te quedarías? 

Supongo que te refieres a la hora de escribir. Me quedaría con la poesía, porque la poesía lo abarca todo y se puede meter en cualquier parte. La poesía no está en los poemas, me gustaría pensar que tiene cabida en todo lo que escribo, así que me la quedo.

¿Escribirías una novela de moda para hacerte famosa?   

Jajajajaja. Aunque quisiera, estoy segura de que no podría. La escritura merece todo mi respeto. Apropiándome de ese conocido eslogan sobre la educación o la sanidad, creo que la escritura no se vende, la escritura se defiende.

Tienes un currículum literario extenso. ¿Qué obras destacarías de las que has publicado?  

No sé si soy capaz de destacar alguna de mis propias obras. Cada una ha surgido en el momento en el que tenía que hacerlo. La suerte que tengo es que, desde luego, no reniego de ninguna de ellas; las reconozco y me reconozco en sus palabras. Pero, por señalar algunas, te diría que No estoy limpia y Divina son dos poemarios con los que me siento especialmente vinculada porque me permitieron entrar en temas que no habría sido capaz de enfrentar de otra manera. La novela, Mi vida con Potlach, fue también una experiencia muy intensa y creo que sus personajes se mostraron generosos conmigo a la hora de cobrar vida. Por último, el libro de relatos Las mujeres no tienen que machacar con ajos su corazón en el mortero, me dio también muchas alegrías y veo que esos cuentos todavía se mantienen en pie.

La piel es quien mejor lo entiende es tu último poemario publicado. ¿Qué nos puedes contar de él?  

Este poemario es el que más se aleja de todo lo que había escrito anteriormente. Creo que ha sido el que quizás ha llegado menos a las lectoras y lectores y, sin embargo, es el que considero que tiene una voz más profunda y personal. Es verdad que es menos narrativos que otros de mis poemarios, hay más simbolismo, más abstracción, pero he intentado, desde ese lenguaje con misterio, no ser críptica, sino esencial. Creo que Tigres de papel hizo una edición muy cuidada y acorde con estas intenciones.

Tus obras han sido traducidas a varios idiomas. ¿Qué se siente al saber que van a leerte en otros países de hablas tan distintas a la nuestra?

Me gusta mucho la idea de compartir mi escritura con lectoras y lectores de cualquier lugar. Quizá la distancia, incluso lingüística, aporte matices enriquecedores a esa lectura. Es emocionante.

© Inma Luna.

¿Qué esperas que los lectores aprendan de tus escritos?

No me lo he planteado nunca. No sé si hay algo que aprender de lo que escribo. Tal vez me interese más la conexión. Ojalá conseguir que algo les toque, les haga reflexionar, descubrir intereses o hacerse preguntas que no se habían hecho hasta ese momento.

¿Qué nuevos proyectos literarios tienes en marcha?

Tengo un precioso proyecto entre manos. La editorial Alkibla contactó conmigo para invitarme a formar parte de una colección que están preparando sobre temas de los que no gusta hablar, de esos que se dejan un poco al margen en la escritura que se publica. Me han propuesto que escriba uno sobre la menopausia, de ahí la lectura de Naomi Watts de la que os hablaba. Ya estoy trabajando en ello y espero que sirva para iluminar de alguna manera esa zona oscura, silenciada, obviada, ignorada y muchas veces ridiculizada de la vida de las mujeres.

Este es el proyecto fundamental en el que trabajo ahora, pero siempre se entrecruza algún poema, pequeñas dramaturgias o algún relato. También se está gestando una idea epistolar, pero aún no puedo adelantar mucho al respecto.

¿Te gustaría añadir algo antes de terminar esta entrevista?

Daros las gracias por vuestro trabajo de difusión en La orilla de las letras que nos permite conocer el interesante trabajo que hacen muchos escritores y escritoras y nos abre aún más el apetito lector.

Muchas gracias, Inma, por tu tiempo, tus respuestas y tus fotos personales. Te deseamos una carrera literaria larga y próspera.

Y a vosotros, amigos lectores, gracias por estar un día más atentos a nuestras publicaciones. Ahora, ¡a leer!

Cristina Monteoliva

 

martes, 6 de mayo de 2025

Entrevista: MARÍA LUISA REGALADO

 

Queridos amigos de La Orilla de las Letras,

no es la primera vez que lo decimos, pero creemos que no está mal recordar que en martes, ni te cases ni te embarques, pero nadie ha dicho nada de publicar una entrevista, así que aquí vamos con la que nos ha concedido la autora María Luisa Regalado:

¿Cuándo comenzaste a escribir?

Creo que la primera vez que escribí con conciencia de estar contando una historia fue cuando tenía ocho años. Entonces vivía en Chiclana de la Frontera. Allí oí hablar por primera vez de los fenicios, y despertaron tanto mi imaginación que escribí un cuento sobre un navegante tirio que viajaba acompañado de una paloma. No sé dónde terminó aquel cuento, pero aún lo recuerdo.

¿Y cuándo descubriste que la escritura era algo más que un pasatiempo?

Eso fue un poco más tarde, en mis primeros años de Universidad. Mi gran pasión siempre ha sido leer, pero de pronto descubrí que yo también tenía historias que contar, aunque fuera sólo a mí misma, y es lo que he hecho durante muchos años.

 
© María Luisa Regalado.

¿Qué lecturas crees que te han influenciado como escritora?

Sin ninguna duda, leer a Homero a una edad más bien temprana fue una experiencia que influyó en mí de forma decisiva. Quería recorrer el Mediterráneo en barco y vivir mil aventuras, como Ulises. Lo que jamás imaginé es que mi primera novela publicada trataría precisamente acerca de personajes del universo homérico, como es el caso de Clitemnestra.

También el Romancero español, con el Cantar de Mío Cid o las gestas de Bernardo del Carpio, los siete Infantes de Lara,… Son obras de una fuerza narrativa increíble. Por otro lado, me influyeron mucho las narraciones de Hans Christian Andersen, Rudyard Kipling o Jack London, entre otros grandes autores.

¿Qué estás leyendo ahora mismo? ¿Nos lo recomendarías?

Acabo de terminar la biografía de Alejandro Magno escrita por Robin Lane Fox. Os la recomendaría si os gusta la Historia Antigua, si tenéis curiosidad por los detalles y si sois apasionados del rigor histórico. Es una obra densa pero muy enriquecedora.

¿Cómo compaginas tu trabajo fuera del mundo de las letras con la escritura?

Aunque hoy en día resulta complicado compaginar nuestras obligaciones diarias con nuestras pasiones, creo que todos lo intentamos. Para mí la lectura y la escritura son esenciales; no podría renunciar a ellas, pero también he aprendido a ser flexible: cuando las circunstancias lo permiten, escribo. Si no, hay que tener paciencia y centrarse en lo que se está haciendo en ese momento.

De hecho, muchas veces una conversación casual o alguna actividad que no tiene en apariencia relación con mis historias me han ayudado a inspirarme o a encontrar un nuevo arco reflexivo, de modo que no lo considero tiempo perdido en absoluto.

Al fin y al cabo, se trata de disfrutar del camino y de poner el corazón en lo que hacemos sin autoimponernos presiones.

¿Cómo ves el panorama literario actual?

Veo un entorno muy vigoroso, muy dinámico. A veces nos quejamos de que la oferta de libros y novelas es excesiva, pero hasta hace pocas generaciones en España la mayor parte de la gente no tenía acceso a la educación; no sabían leer y por lo tanto no podían escribir. Que tantas personas se animen a contar sus historias me parece maravilloso.

Otra cosa ya es hablar de calidad literaria, pero ahí no me corresponde entrar, o de si resulta fácil orientarse entre tantas opciones. Quizá no lo sea, pero al final cada persona conecta con las historias que le hacen vibrar, que le transmiten algo, y en ese sentido, el panorama actual tiene mucho que ofrecer.

¿Escribirías una novela de moda a cambio de hacerte famosa?

No, si no creo en el proyecto y la motivación principal, o la única, es la fama. Comprendo que otras personas lo hagan y me parece muy respetable, pero no es mi opción.

Durante muchos años he escrito para ganarme la vida en el ámbito de la comunicación, pero eso es diferente. Aunque he aprendido muchas cosas en este tiempo, en esos trabajos no escojo los temas ni figura mi nombre como autora, y tampoco escribo ficción. Son actividades de carácter laboral en las que me implico plenamente, pero que en última instancia no me pertenecen. En cambio, tengo muy claro que lo que yo firmo es enteramente mío, y lo construyo con mi propio criterio y con mis valores personales. ¿Deseo que guste? Por supuesto, pero no a cambio de dejar de tener mi propia voz. De otro modo, creo que no podría desarrollarme plenamente como narradora ni conectar con autenticidad con las personas que leen mis obras.

¿Por qué escribir novela histórica?

Sencillamente, porque es el terreno en el que me muevo con mayor naturalidad: me siento en casa. La fase de documentación e investigación, que para otras personas puede resultar difícil o tediosa, a mí me encanta, como me entusiasma reconstruir el pasado a la luz de nuestras vivencias de hoy. Por ejemplo, recuerdo el momento en que crucé por primera vez la Puerta de los Leones de Micenas, mientras preparaba la novela: sobre aquellas mismas losas de piedra caminaron un día los grandes reyes del pasado, incluso la misma Clitemnestra. Para mí, sentir esa conexión es algo único.

Creo que tenemos mucho en común con las personas que nos precedieron, y si estudiamos sus historias con detenimiento encontramos momentos fascinantes, grandes gestas desconocidas, valores, tragedias y logros,… Me gusta revivir todo eso, aprender, reflexionar, entusiasmarme y compartirlo.

Tu primera novela publicada es Lechuza blanca sobre Argos. ¿Qué vamos a encontrar en este libro?

Lechuza blanca sobre Argos es la historia de una mujer atrapada en un mundo de héroes que un día decidió tomar las riendas y actuar según su propio criterio. La novela cuenta, en primera persona, la historia de la reina Clitemnestra, uno de los personajes más controvertidos y marginados de la mitología griega. Por una parte, se hace referencia a estos mitos, pero por otra también he querido recrear el entorno micénico de la época, con sus tensiones sociales, intrigas políticas y todo el drama humano de un mundo que está cambiando. Hay amor, traición, acción y mucha reflexión… Espero que, al adentraros en su historia, también os emocione a vosotros.

¿Qué tiene de ti Lechuza blanca sobre Argos?

Los personajes de Lechuza blanca sobre Argos, no solo Clitemnestra, se mueven en una dicotomía entre el destino que les ha sido asignado, y que parece inconmovible, y el que ellos desean conquistar, a pesar de que conlleve esfuerzos y sacrificios, y a pesar también de ser conscientes de que no basta con su simple voluntad para alcanzarlo. Esa dinámica es muy propia de las personas que se esfuerzan día a día por mejorar sus vidas y las de quienes aman, incluso en circunstancias que no siempre parecen las más favorables, y es algo que no ha perdido vigencia a lo largo de la historia de la Humanidad. Creo que todos podemos reconocernos un poco en eso. 

© María Luisa Regalado.

¿Qué esperas que los lectores aprendan de Lechuza blanca sobre Argos?

La primera vez que leí acerca de Clitemnestra me pareció una mujer terrible. Fue muchos años después, con un conocimiento más amplio de su historia, cuando me di cuenta de hasta qué punto las narraciones tradicionales sobre ella han influido no solo en nuestro pensamiento individual, sino en el ideario occidental, y esto no es ninguna exageración.

Clitemnestra es un símbolo muy poderoso, porque su figura recoge todo lo que una mujer de su época (y de épocas muy posteriores) no debía ser. Su asesinato, y el juicio a su asesino, marcaron la justificación de un trato duro e injusto hacia las mujeres, perpetuando posturas misóginas en la Antigua Grecia que después pasaron a Roma y al pensamiento europeo.

Con esta novela, además de dar rienda suelta a mi pasión de escribir, pretendo acercaros a la realidad de ese mundo remoto y casi olvidado en que se originó el mito, porque solo comprendiendo ese momento y ese lugar podremos dar un nuevo significado a la figura de Clitemnestra, y a la de otras mujeres y hombres que, como ella, simplemente no se ajustaron al molde que se les había impuesto.

Quiero, en definitiva, hacer un pequeño acto de justicia. Después de conocer a Clitemnestra, vosotros podréis juzgar si es o no acertado.

¿Qué nuevos proyectos literarios tienes en marcha?

Tengo entre manos un proyecto muy bonito y desafiante del que pronto espero poder contarte algo más. Sólo te diré que tiene también como marco el Mediterráneo, este mar que siempre me ha inspirado. Además, colaboro con iniciativas de divulgación en las que cuentan conmigo o bien me piden ayuda para aspectos diversos. Si queréis, podéis seguir mis andanzas en Instagram: @mediterraneoantiguo y en mi web: https://sites.google.com/view/mediterraneoantiguo

¿Te gustaría añadir algo antes de terminar esta entrevista?

Quiero agradecerte la oportunidad de participar en este magnífico espacio, y la generosidad con la que abres tu hogar virtual. Lechuza blanca sobre Argos es un proyecto muy especial para mí, porque me ha permitido elevar una voz silenciada durante milenios, y compartirlo contigo y con tus lectores y lectoras es todo un regalo.

Muchas gracias, María Luisa, por tu tiempo, tus palabras y tus fotos personales. Te deseamos una carrera literaria larga y próspera.

Y a vosotros, amigos lectores, gracias por estar una vez más atentos a nuestras publicaciones. Ahora, ¡a leer!

Cristina Monteoliva

 

lunes, 5 de mayo de 2025

Entrevista: PABLO HERAL

 

Queridos amigos de La Orilla de las Letras,

comenzamos la semana con la entrevista que nos ha concedido Pablo Heral:

¿Cuándo descubriste que la escritura era algo más que un pasatiempo?

Lo cierto es que la pasión por la escritura me viene desde la adolescencia y considero que nunca dejé de escribir. Ahora tengo 35 años y creo que la escritura siempre ha formado parte de mi vida. Aunque fuera una vez al año siempre encontraba algún rato para darle forma a mis pensamientos o a ideas que me venían a la cabeza: algún relato corto real o ficticio. Nunca he considerado seriamente que pudiera ser mi profesión, pero el año pasado (2024) fue cuando me planteé que se transformara de un pasatiempo individual a poder compartir lo que hacía con otras personas. Esa etapa fue cuando comencé a darle forma al libro después de unos meses expresando ideas que escribía en un documento Word y sentí que no solo era solo un pasatiempo para mí, sino una manera de comunicarme y algo incluso absolutamente terapéutico. Fueron dos de mis amigas más cercanas las que me hicieron hacer ese clic mental y comencé a pensar que lo que estaba escribiendo podría ser un producto: un libro.


 © Pablo Heral.

¿Qué lecturas crees que te han influenciado como escritor?

No soy un escritor que se caracterice por haber leído mucho durante su vida. Mi trabajo como científico implicaba dedicar mucho de mi tiempo a redactar artículos y para ello, debía leer muchos otros. Por tanto, cuando acababa mi jornada, casi nunca tenía ganas de leer. Siempre que interaccionaba con compañeros, amigos o familiares me intentaba empapar de qué se estaban leyendo y si me cautivaba mucho, me leía la sinopsis e intentaba encontrar el libro en alguna biblioteca cercana u obtener el libro electrónico.

De cualquier forma, es indudable que la manera de escribir “se hereda” no solo de nuestros progenitores, sino también de lo que leemos, de todo lo que leemos. Por ello, supongo que soy una amalgama muy extraña de escritores nacionales e internacionales: desde Elvira Lindo y su Manolito gafotas, hasta uno de los libros que más ha impactado en mi vida: El mundo de Sofía, de Jostein Gaarder.

¿Qué estás leyendo ahora mismo? ¿Nos lo recomendarías?  

Ahora mismo estoy leyendo, a la vez, La mala costumbre de Alana S. Portero; Sociópata de Patric Gagne y Primera Sangre de Amélie Nothomb.
Me encanta leer varios libros a la vez porque me permite no saturarme y no sentir prisa. Lo cierto es que recomiendo los tres. Si empiezo a leerme un libro y no me entusiasma, siempre lo dejo. «La vida es demasiado corta como para malgastarla». Ojalá me creyera más esa reflexión en otros ámbitos. De cualquier forma, empiezo a leer y voy dando oportunidades a la lectura; si deja de entusiasmarme… acabo dejándolo. Pocas veces acabo un libro y digo que no me ha gustado.

¿Cómo compaginas tu trabajo como científico con la escritura?  

Yéndome a dormir tarde y aprovechando para escribir en fines de semanas y en periodos vacacionales.

Escribir para mí es mi momento íntimo de hacer algo que me apasiona y de lo que me siento muy orgulloso. He de decir que adoro mi trabajo como bioestadístico, pero escribir es otro estado, es otro plano de mi vida donde yo soy quién decide el rumbo y eso no tiene comparación con nada.

¿Cómo te definirías como escritor?

Raro, pero no solo como escritor. De hecho, ¿soy escritor porque he escrito un libro? Soy un people pleaser así que esta pregunta puede venir de mi falsa humildad/modestia, pero también viene, necesariamente, del sentido común.

Yo creo que la carrera o la profesión de escritor va más allá de haber escrito algo alguna vez. Todos formulamos hipótesis casi constantemente y eso no nos convierte en investigadores (aunque durante la pandemia se viviese de otra forma). Si acaso, soy un escritor aficionado. Y si seguimos ese hecho, soy un escritor aficionado al que le gusta mucho hacer reflexionar: desde la verdad y el humor.

Me gusta poner por delante lo que siento al escribir frente a que sea elegante o que venda. Me gusta ser justo, practicar la equidad, incluso cuando escribo. Es cierto que tengo un humor demasiado cínico o sarcástico que a veces distorsiona el propio mensaje.

¿Eres escritor brújula o mapa?

Soy escritor brújula, sin ningún tipo de duda. Me dejo guiar por mi intuición y necesito de una gran libertad emocional y creativa para poder escribir bien. Digo bien porque escribir sin más es fácil, lo difícil es sentirse orgulloso de lo que escribes.

En mis proyectos futuros estoy intentando actuar más como un escritor mapa, aunque lo que he experimentado hasta ahora es que tiendo a alterar el relato para hacerlo más mío. No puedo crear algo de lo que no esté orgulloso y eso implica muchas veces recalcular ruta y crear otro mapa, otra ubicación y dirección.

¿Escribirías una novela de moda a cambio de hacerte famoso? 

Seguramente sí. Ojalá pudiera decir con rotundidad que no, pero pienso que el dinero podría llegar a comprarme.

No escribiría nada en primera persona que no sintiera, pero la ficción es otra cosa.

A ver, critico a ese tipo de escritores y escritoras, pero desde la envidia. Y no digo sana porque hablar de envidia sana es como hablar de egoísmo generoso.

¿Por qué te has decantado por la autopublicación a la hora de dar a conocer tu primera novela, Sin pedir permiso?   

Porque además de raro, también soy una persona impaciente. Probé a enviarlo a Blackie Books pero como no recibí respuesta, asumí que Sin pedir permiso (SPP) no era un producto comercial y, gracias al consejo de una de mis amigas y editoras, me decanté por la autopublicación.
No me arrepiento de haberlo autopublicado, pero sí me arrepiento de no haberme autoregulado para darme un tiempo del que, sin lugar a duda, disponía. ¿Por qué tenía prisa? Supongo que es una mezcla de emociones donde hay una fuerte presencia de mí en el libro que me hacía, a veces, huir hacia adelante.

¿Qué vamos a encontrar en Sin pedir permiso?  

Es un relato que habla de la adolescencia, pero que no es solo para adolescentes. Es un libro milenial, donde hay un vocabulario claro, llano, mezclado en algunos puntos con algo de vocabulario científico que está explicado y que se usa para ejemplificar conceptos como el del acompañamiento (chaperona) o hacer que algo vaya más rápido (catalizar). El libro tiene cartas, tiene chats de MSN y muchas reflexiones. SPP es un relato que evoluciona y donde lo menos relevante es quién es Pablo, el protagonista. Todos hemos podido ser Pablo, podremos serlo o habremos huido de llegar a serlo.

¿Qué tiene de ti Sin pedir permiso?

Pablo Heral soy yo y yo soy Pablo Heral. Somos la misma persona, pero el Pablo escritor cuenta solo las cosas que quiere. Hay muchísima intimidad en el libro con el fin de incluso hacerle reflexionar al lector sobre qué es propiamente la intimidad. Hay también mucha reflexión y autocrítica. Hay mucha comunicación entre el protagonista y el escritor. Hay muchos capítulos creados desde el llanto, desde la rabia, desde la alegría: desde las emociones. SPP tiene mucho de mí, pero todo con la finalidad de ser compartido.

¿Qué esperas que los lectores aprendan de esta novela?

A valorar la comunicación. Es lo más importante del mundo. No hay amistad sin comunicación, ni amor, ni familia, ni vida. Debemos aprender a comunicarnos no solo con los demás sino también con nosotros mismos.

SPP no es un libro que ofrezca respuestas, al contrario, proporciona muchas preguntas y reflexiones, contrastando constantemente lo que el adolescente Pablo hacía o pensaba, con lo que el adulto Pablo siente o sobre lo que reflexiona. Obviamente, en el libro, Pablo Heral expresa sus reflexiones, pero no para ser tomadas como la verdad absoluta sino para obligar al lector a reflexionar también.

SPP son años de terapia ordenando pensamientos de manera supervisada. SPP es una reformulación de la vida de una persona, eso que nos puede suceder a todos: referirnos a algún suceso como anecdótico cuando verdaderamente fue abusivo. Huir hacia adelante. SPP es un alto en el camino para hacerte ver y valorar que lo único que importa es el camino. 

© Pablo Heral.

¿Qué nuevos proyectos literarios tienes en marcha?

Ahora mismo tengo algunos frentes abiertos. Un proyecto que trata sobre religión, sobre sectas, sobre sexualidad. Otro que trata sobre relaciones tóxicas. Y otro que trata sobre un asesinato en el barrio del Eixample, en Barcelona.

Lo que tengo claro es que ya he acabado con la autoficción, ahora quiero disfrutar este proceso de otra manera.

¿Te gustaría añadir algo antes de terminar esta entrevista?

Sí, que nunca nos olvidemos de que la valía de un libro no lo marcan sus ventas, sino lo que es capaz de transmitir.

Eso es lo que me digo para seguir teniendo la expectativa de que haya lectoras que me lean y que valoren mi trabajo. Mi segundo trabajo.
Estoy seguro de que existen muchos libros en las sombras de editoriales, estanterías o incluso en carpetas de ordenador que no son conocidos ni famosos porque no hay un marketing detrás: para hacerlo atractivo al público o para hacerlo conocido. No digo que SPP sea necesariamente un ejemplo, pero me gusta pensarlo para tener energía para continuar compartiendo esta afición. Confieso que me encanta que me escriban los lectores y me digan que el libro les ha hecho reflexionar, que se han emocionado. Eso, me ilumina. Me da una utilidad más allá del utilitarismo profesional.

Un mismo libro, un mismo autor, una misma historia nos va a impactar de una u otra forma dependiendo de nuestro estado emocional. Los libros actúan muchas veces como precursores de nuestras emociones y eso es fascinante.

Muchas gracias, Pablo, por tu tiempo, tus palabras y tus fotos personales. Te deseamos una carrera literaria larga y próspera.

Y a vosotros, amigos lectores, gracias por estar un día más atentos a nuestras publicaciones. Ahora, ¡a leer!

Cristina Monteoliva

sábado, 3 de mayo de 2025

Entrevista MARC BARQUÉ

 

Queridos amigos de La Orilla de las Letras,

celebramos el Día de la Cruz en Granada y provincia con la última entrevista que nos ha concedido un autor, en este caso, Marc Barqué. Si quieres conocerlo, no tienes más que seguir leyendo este artículo.

 

¿Cuándo descubriste que la escritura era algo más que un pasatiempo?

Cuando publiqué mi primer libro, “Nuevos Mitos de Cthulhu” y empezaron a llegarme buenas críticas fuera de mi círculo más cercano de amistades. Posteriormente, al tener a medio componer el segundo volumen, me sentí muy realizado al estar construyendo un universo propio a través de interrelacionar los nuevos relatos, algo que he seguido haciendo en mis posteriores obras.

 

¿Qué lecturas te han influenciado como escritor?

Principalmente, la narrativa de H. P. Lovecraft, pero también escritores como M. G. Lewis (por su novela El Monje), Stephen King y Heinlein.

 

¿Qué estás leyendo ahora mismo? ¿Nos lo recomendarías? 

Ahora mismo estoy leyendo la trilogía de El Problema de los Tres Cuerpos. Voy ya por el último libro y lo recomiendo encarecidamente a cualquier fan de la ciencia ficción. 

 


© Marc Barqué.

 

¿Cómo ves el panorama literario actual?  

Creo que a nivel general actualmente hay una saturación de libros, pues se publica más de lo que la gente puede consumir. No obstante, centrándome en la literatura fantástica, de terror y ciencia ficción, hay un público numeroso y fiel, además de grandes autores noveles que, gracias a la autopublicación, pueden dar a conocer libros increíbles que nada tienen que envidiar a los títulos publicados por editoriales. Ahora mismo me vienen a la cabeza Manuel Guardia, Miguel Ángel Parra, Olivia Vilá y Martín Moreno (pero hay muchos más).

 

¿Relato corto o novela?

Me va todo y escribo de todo. No tengo preferencia, aunque por influencia de Lovecraft he cultivado más el relato.

 

¿Eres escritor brújula o mapa?

Brújula, y a veces incluso tiro la brújula y voy a ciegas por la oscuridad.

 

Háblanos de Nuevos mitos de Cthulhu.  

Es una saga que empecé a crear en 2022, con la redacción y publicación del primer libro. Actualmente consta de una trilogía principal y varios relatos posteriores. Se ambienta en el mundo de los Mitos de Cthulhu, aprovechando todos los elementos creados por Lovecraft y otros autores de su Círculo, pero priorizando mis creaciones propias. Es decir, todo son historias originales mías y la mayoría de elementos (personajes, libros malditos, sectas cultistas, monstruos primigenios, etc) son de mi cosecha propia (aunque, como he apuntado, en mis historias aparecen personajes, entidades, libros malditos y localizaciones de los Mitos de Cthulhu clásicos). Los relatos que componen mi particular universo literario suceden en diversas épocas históricas, están casi todos interrelacionados (y en conjunto forman una metahistoria más grande) y son un despliegue de puro horror cósmico, con altas cotas de violencia, sordidez y turbiedad.

 

¿Qué vamos a encontrar en tu novela Yama. La negrura del espacio?  

Una visita alienígena que removerá los cimientos de la civilización humana conforme se van descubriendo las auténticas intenciones de los extraterrestres. La historia está fuertemente influida por El Problema de los Tres Cuerpos y La Guerra de los Mundos. No forma parte del universo de Nuevos Mitos de Cthulhu, aunque hay algún elemento compartido.

 

¿Qué te resulta más complicado: escribir en solitario o a cuatro manos?  

Ambos métodos me han resultado muy agradables, aunque debo decir que a cuatro manos sólo escribí un libro: Misión en Obscuria. La buena sintonía que tengo con Miguel posibilitó que todo fuese dinámico, cómodo y enriquecedor.

 

¿Cómo surgió la idea de escribir Misión en Obscuria con Miguel Ángel Parra?

Ambos nos habíamos leído el uno al otro y además con el tiempo cimentamos una buena amistad. Además, nuestros estilos son totalmente distintos y nos pareció que escribir una novela conjuntamente podría ser un experimento interesante.

 


 © Marc Barqué.

 

¿Qué esperas que los lectores aprendan de tus escritos?

Escribo no para enseñar nada, sino para entretener a los lectores a través del horror. No obstante, el substrato de toda mi obra tiene un mensaje que se fundamenta en la futilidad, la insignificancia y la pequeñez humana, y también pone de relieve la parte más oscura del ser humano. Pese a ello, como ya he dicho, mi objetivo no es enseñar nada: sólo quiero que mis lectores pasen un buen rato leyendo historias de horror.

 

¿Qué nuevos proyectos literarios tienes en marcha?

Actualmente tengo dos proyectos a los que me estoy dedicando: una novela de fantasía oscura (o grimdark, como prefiráis llamarlo) y un libro de relatos de horror en colaboración con el pintor argentino Facundo Lema, quien crea pinturas al óleo y a partir de esas obras yo invento relatos.

 

¿Te gustaría añadir algo antes de terminar esta entrevista?

Sólo quiero añadir que Ph´nglui mglw´nafh Cthulhu R´lyeh wgah´nagl fhtagn.

 

Muchas gracias, Marc, por tu tiempo, tus palabras y tus fotos personales. Te deseamos una carrera literaria larga y próspera.

Y a vosotros, amigos, gracias por estar siempre atentos a nuestras publicaciones. Ahora, ¡a leer!

Cristina Monteoliva

viernes, 2 de mayo de 2025

Entrevista: JOSÉ ANTONIO RODRÍGUEZ FERNÁNDEZEN

 

Queridos amigos de La Orilla de las Letras,

tras el gran apagón de la Península Ibérica, volvemos a la carga con una nueva entrevista con el fin de traeros un poco de luz literaria a vuestras vidas. En esta ocasión, nuestro invitado es José Antonio Rodríguez Fernández, un poeta con mucho que contar. Sin más dilación, aquí tenéis sus palabras:

¿Cuándo descubriste que la escritura era algo más que un pasatiempo?

Toda la vida, desde niño, he escrito. El primer recuerdo que tengo es el de un pequeño cuadernito donde plasmaba mis ideas, mis ocurrencias. Ya, posteriormente, en la adolescencia, esta pasión se convierte en una necesidad y comienzo a participar en revistas literarias y se publican algunos poemas  en varias antologías.

Actualmente, tras un periodo de apartamiento de la vida cultural, sin dejar de escribir en ningún momento, he retomado la pasión de las letras, publicando mi primer poemario, Música de cámara.

¿Qué lecturas crees que te han influenciado como escritor?

Mis lecturas parten, fundamentalmente del 27, de Juan Ramón Jiménez y Antonio Machado, ahondando en la rica  y variada poesía de mitad del siglo XX y de estos primeros años del nuevo siglo.

© José Antonio Rodríguez Fernández.

¿Qué estás leyendo ahora mismo? ¿Nos lo recomendarías?

En cuanto a poesía, sin desmerecer a ningún poeta, la poesía  de Luis García Montero, con su libro, Almudena; y de Elvira Sastre, Adiós al frío. Y en cuanto a novela,  el último libro de Dolores Redondo, Los que no duermen NASH y  la novela de María Dueñas, Por si un día volvemos.

¿Cómo ves el panorama literario actual?

Hay demasiada producción literaria, destacando una serie de nombres de reconocida solvencia, que, sin embargo, abusan de determinadas temáticas y clichés que han anquilosado, de alguna manera, el mundo literario de este país.

¿Por qué escribir poesía hoy en día?

Por la necesidad de dar belleza y contenido ético a una sociedad excesivamente mercantilizada, por la  música y el conocimiento, por la búsqueda de la esencia de las cosas.

¿Qué tiene que tener un buen poema? 

Un buen poema necesita estar bien construido, desde un punto de vista formal,  con una temática definida y una necesidad de contar, de expresar un sentimiento, una idea, una sensación, con rigor conceptual y estético, sea un poema con una métrica definida ( soneto, romance, lira..) sea un poema hecho con versículos, sin rima, o con verso blanco.

¿Dónde encuentras la inspiración para escribir los tuyos?

Cada momento, la vida que ha pasado, las sensaciones, el dolor. Un poeta lo es a tiempo completo y cualquier detalle, una vivencia, el mismo proceso vital, puede convertirse en sujeto poemático, en poema, en canción.

¿Qué ha supuesto para ti publicar Música de cámara? 

El final y, a la vez, el principio de una necesidad, de un deseo  de dar visibilidad a mi voz poética, a la forma que tengo de sentir la belleza y el conocimiento. Quizá el camino de la consecución  y el descubrimiento de la palabra  bella y precisa.

¿Qué vamos a encontrar en este libro? 

En este libro, compuesto por 66 sonetos, el lector va adentrarse en una autobiografía poética, en un viaje lleno de belleza, de dolor, de conocimiento, con un deseo de que cada verso, cada palabra, posea pleno significado y de relevancia  a todo un proceso vital y creativo.

¿Cuánto tiempo has tardado en componer este volumen?

El libro lleva gestándose cinco años, pero recoge poemas de hace unos veinte. El proceso de selección  de los poemas y su distribución en el libro ha sido de dos años y medio.

© José Antonio Rodríguez Fernández.

¿Tienes algún poema favorito dentro de esta obra? 

 Si algún poema puede definir mi posicionamiento en el mundo y en mi visión y voz poética es, sin duda, Otra biografía, donde se puede rastrear y verificar la ética que conforma mi vida.

¿Qué nuevos proyectos literarios tienes en marcha?

Estoy corrigiendo un nuevo poemario que lleva por título El jardín de Kyoto, compuesto por las diferentes formas de versificar que posee la literatura japonesa (Haiku, Hokku, Sedoka, Jisei...); y, como complemento de mi obra literaria, estoy dedicado a la promoción cultural (talleres literario, presentación de libros, lecturas en colegios...).

¿Te gustaría añadir algo antes de terminar esta entrevista?

Sí, y considero necesario decirlo en voz alta, que  os aplaudo  y agradezco, en nombre de muchos escritores y en el mío propio, la labor desinteresada que  nos proporcionáis, dando a conocer nuestra obra. Y lo digo viendo la selva inmisericorde en la que se ha convertido el mundo de la literatura. Muchas gracias.

Muchas gracias, José Antonio, por tu tiempo, tus palabras y tus fotos personales. Te deseamos una carrera literaria muy próspera.

Y a vosotros, amigos lectores, gracias por estar un día más al otro lado de la pantalla. Ahora, ¡a leer!

Cristina Monteoliva