domingo, 15 de diciembre de 2019

Reseña: BAJO LA VERDE FRONDA, de Thomas Hardy.


Título: Bajo la verde fronda
Autor: Thomas Hardy
Traducción: Catalina Martínez Muñoz
Publica: Alba Editorial
Páginas: 256
Precio: 18 €

Todos sabemos que los cambios pueden ser duros, más aún en este mundo actual en el que La Tierra parece querer girar cada vez más deprisa alrededor del Sol y lo que es moda hoy, mañana se convierte en algo obsoleto. Este problema, el del cambio al que es difícil adaptarse, se ha dado en numerosas ocasiones a lo largo de la vida del ser humano en el planeta. Pensemos, por ejemplo, en unos músicos ingleses en el siglo XIX que vieran cómo su modo de vida, en el templo religioso de su comunidad, se acabara por culpa de un órgano y la mujer que tendría que tocarlo para deleite del pastor. Este sería el punto de partida de Bajo la verde fronda, la segunda de las novelas de Thomas Hardy y la obra que comentaremos a continuación.
Tras años de felices temporadas tocando en la iglesia, el coro parroquial de Mellstock, capitaneado por el buhonero Reuben Dewy, ve cómo sus días empiezan a llegar a su fin por culpa del órgano que Maybold, el párroco, ha comprado. La maestra, Fancy Day, será la que toque el órgano, para deleite del párroco, que está enamorado de ella. Pero Fancy no solo tiene un pretendiente: también Dick Dewy, el hijo del buhonero, y el coadjuntor de la iglesia, Shiner, van tras ella. ¿Por quién se acabará decidiendo la joven? ¿Le hará caso al corazón o decidirá casarse con aquel que le pueda dar una vida más cómoda? Y con el coro, ¿qué pasará al final de esta historia?
Cuenta Thomas Hardy en el prefacio de la obra que esta es la historia del coro de Mellstock y su larga historia de músicos de iglesia. Estos coros, como sabremos tanto por esta introducción como por la historia que esta novela narra, acabarían desapareciendo por culpa de los órganos de iglesia, instrumentos que los pastores consideraban en aquella época, a principios del siglo XIX, más apropiados para el servicio religioso. El autor también resalta su ánimo de reflejar en esta novela los usos y costumbres de aquel tiempo y lugar (el territorio de Wessex, donde el autor situaría gran parte de sus historias), presentando al lector una estampa creíble de estos alegres coros musicales.
La novela comienza como una entrañable y divertida historia costumbrista en la que se nos presentan a los miembros del coro, capitaneados por Reuben Dewy, un humilde buhonero padre de una numerosa familia. El problema de la sustitución del coro por el órgano de la iglesia será el tema principal hasta que comience a tomar forma el romance entre el joven Dick Dewy y la maestra Fancy Day.
Dick, el hijo del buhonero, y Fancy, la maestra hija de un guarda forestal y una excéntrica mujer que sin duda deleitará al lector con sus infinitas manías, son dos jóvenes en posiciones desiguales, lo que parece un impedimento para su matrimonio. Pronto descubriremos que, aunque Dick tiene muy claro lo que siente por Fancy, ella no sabe muy bien por cuál de sus pretendientes decidirse. ¿Acabarán casándose al final? Tendrás que leer esta novela para averiguarlo.
Thomas Hardy prometió, como dije antes, ofrecer un retrato veraz de una época y de unas gentes concretas de la misma en el prefacio del libro. Esto lo consigue gracias a un alegre narrador que se entremezcla con los músicos en sus fiestas, acompaña a los amantes en sus salidas o espía las cartas escritas por algunos personajes. Al final, el retrato no es solo veraz, sino también divertido y entrañable.
Bajo la verde fronda, en definitiva, es una inolvidable novela que nos habla de un problema real, el de la desaparición de los alegres juglares por culpa de los solemnes órganos, a la vez que nos invita a descubrir cómo era la Inglaterra rural para la gente más humilde en el siglo XIX. La guinda de este pastel literario lo pone la aventura amorosa entre los dispares Dick y Fancy. Una historia llena de interesantes aristas, como todas las de Hardy. Dicho todo esto, ¿a qué esperáis a adentraros en la verde fronda para conocer a todos los componentes del coro y saber si Fancy elegirá finalmente a Dick?
Cristina Monteoliva


© Cristina Monteoliva.

martes, 10 de diciembre de 2019

ADIÓS A CÍRCULO DE LECTORES, un artículo de opinión escrito por Cristina Monteoliva.




A principios del mes de noviembre de 2019 supimos por la prensa que Círculo de Lectores, la mítica editorial española, cerraba después de casi seis décadas de funcionamiento. Por lo que informan los medios, el modelo de negocio, basado en la venta por catálogo a través de agentes comerciales, se había convertido en algo totalmente insostenible en los últimos años y el cese de la actividad era algo inevitable.
Durante algunos días, la gente habló en redes sociales sobre su experiencia con Círculo de Lectores. Como yo no quiero ser menos, pero prefiero que la mía no se pierda entre los timelines, he decidido escribir este artículo.
A Círculo de Lectores llegué por una suculenta oferta. Yo debía de tener trece o catorce años y vi el anuncio en una revista. Por un precio irrisorio te mandaban a casa tres libros (creo que eran 300 pesetas, 1,80 € al cambio de hoy día). Sin pensarlo mucho, rellené el cuestionario de la revista con mis datos y mandé la carta.
Aunque pareciera increíble (¡que no, que no había truco!), recibí esos primeros libros a aquel precio simbólico. Y también la obligación de comprar productos de Círculo de Lectores periódicamente (en aquella época, aunque recuerdo que vendían alguna otra cosa, fundamentalmente el negocio se basaba en los libros), hasta que un día, tres o cuatro años después, decidí que ya había tenido suficiente.
Estar suscrito a Círculo de Lectores tenía sus pros y sus contras. La primera ventaja era dar acceso a cualquiera a una buena cantidad de libros: algunos, prácticamente novedades en el mercado; otros, tal vez no de publicación tan reciente, pero que también me resultaban nuevos, tal era lo poco que conocía del mundo de la literatura contemporánea entonces.
En mi pueblo había librerías en aquella época, pero no tan bien surtidas como lo están ahora, ni tantas como hay en estos momentos. Ir a curiosear en aquella época podía dar cierto apuro, incluso. Sin embargo, con Círculo de Lectores tenías un catálogo que mirar tranquilamente hasta que viniera el agente comercial a tomar nota de tu pedido. Gracias a esto, yo pude descubrir unas cuantas lecturas maravillosas. ¿Habría leído esos libros sin Círculo de Lectores? Estoy segura de que no. ¿Habría leído más de un par de libros al año sin mi suscripción? Teniendo en cuenta que mi otra vía para conseguir libros era la feria de libros rebajados de precio que ponían en verano en el paseo marítimo, creo que tampoco. (No, la biblioteca municipal no la pisaba entonces).
La mayor desventaja del modelo de negocio de la editorial era precisamente la obligación de comprar algo periódicamente. Por un tiempo, no me pesó. Pero más adelante, conforme más agobiada estaba con los estudios y más se me acumulaban las lecturas pendientes, sí. Lo sé, es paradójico: si no me hubieran obligado a comprar libros, habría leído menos en aquella época; pero, ¿no os pasa a vosotros también que aunque algo os gusta, si lo tenéis que hacer por obligación, se os acaba convirtiendo en un engorro?
Resulta sorprendente que Círculo de Lectores haya conseguido sobrevivir tanto tiempo, a pesar del cambio de hábitos del lector propiciado por la llegada de internet, la expansión de las grandes cadenas de librerías, etc. Sé que habrá mucha gente que no lo echará de menos pues incluso creería que la editorial ya no existía. Lo lamento por aquellos que se han quedado colgados con el cierre, todas esas personas que, en este mundo global, interconectado y demás, todavía necesitaban de esta editorial para acceder a la lectura. Ojalá encuentren otro modo de seguir leyendo, pues, al fin y al cabo, eso es lo que importa: que seguimos siempre con la lectura.
Yo, por lo pronto, me voy a quedar con los buenos recuerdos: con todos esos libros maravillosos (casi todo novelas) que hicieron que mi universo, ese mundo interior en el que paso la mayor parte del tiempo, se expandiera. Daré siempre las gracias por ello a Círculo de Lectores.
Cristina Monteoliva


© Cristina Monteoliva. Algunos de mis libros de Círculo de Lectores.


miércoles, 4 de diciembre de 2019

Reseña: EL COLOR DEL ASESINATO DE BEE LARKHAM, de Sarah J. Harris.


Título: El color del asesinato de Bee Larkham
Autora: Sarah J. Harris
Traducción: Pilar García-Romeu
Publica: Lince Ediciones
Páginas: 352
Precio: 21 €

Aunque algunos quieran hacernos creer que vivimos en un mundo en el que las cosas son o blancas o negras, lo cierto es que, si te fijas, te darás cuenta de que existen una infinidad de colores entre un extremo y el otro. Y si no, que le pregunten a las personas sinestésicas, las que perciben el mundo solo con colores. ¿Qué cómo hacen estas personas para convivir con los supuestos normales y sus innumerables reparos? Es algo que descubrirás, entre otras muchas cosas, gracias a la lectura de El color del asesinato de Bee Larkham, la peculiar novela de Sarah J. Harris de la que hablamos en esta reseña.
Jasper Wishart es un chico de trece años de edad con ceguera facial, lo que le impide reconocer los rostros de la gente, y sinestesia, es decir, que su mente asigna colores a las palabras, los días de la semana, la música y, sobre todo, las voces. Desde que su madre, la persona que mejor le comprendía en el mundo, muriera, la vida de Jasper ha sido cada vez más dura. A Jasper le gusta pintar y observar a las aves, y cuando llega una nueva vecina al barrio, la díscola profesora de música Bee Larkham, su actividad tanto pintando nuevas creaciones como observando las cotorras del roble del jardín de Bee, se convierten en el centro de sus días. Algunos vecinos, sin embargo, no quieren ver a las cotorras por allí. Tampoco a Bee, por lo visto. No obstante, será Jasper el que acabe con ella. O eso cree él. Tras la desaparición de la joven, nuestro protagonista tendrá que descifrar el significado de los colores de todo lo que vio la última noche que estuvo con ella en la casa de esta. ¿Conseguirá el chico averiguar qué fue lo que de verdad le pasó a su vecina?
Jasper, el narrador y protagonista de este original thriller, es un chico que percibe el mundo de forma muy distinta a los demás a causa de su ceguera facial y su sinestesia. Además, suele obsesionarse y fijarse solo en ciertas cosas, lo que hace que los demás acaben desesperándose en un momento u en otro. Pero que Jasper solo quiera pintar o cuidar a las cotorras, como veremos, no quiere decir que no se preocupe por su padre, ese paciente hombre que dejó la Real Infantería de Marina por cuidar a su hijo, o por Bee, una mujer llena de matices, contradictoria y pasional.
La relación de Jasper y Bee se convertirá pronto en una amistad intensa de dos personas que luchan por encajar en un mundo que los rechaza continuamente. Dos seres humanos con talento y sensibilidad que ven cómo los demás los rechazan por ser diferentes.
Jasper, como vemos en el libro, tendrá que esforzarse por recordar todo lo que pasó desde que Bee vino a ocupar la casa de su difunta madre, una mujer con la que no tenía relación desde hacía muchos años, hasta la noche de su muerte. Por el camino, descubrirá que, aunque los colores de las voces eran antes un referente seguro para él, estas, como las opiniones y las personalidades, pueden cambiar, dando lugar a finales de lo más emocionantes e inesperados.
Admito que la narración de Jasper me ha resultado un poco complicada hasta que llegué a acostumbrarme a su algarabía de colores. Por lo mismo, puedo afirmar que Sarah J. Harris se ha esforzado mucho en intentar hacer llegar a los lectores un mundo rico y diferente, el de las personas con sinestesia y ceguera facial.
El color del asesinato de Bee Larkham es, en definitiva, una obra diferente que aúna el misterio del thriller con la emotividad de la historia de un chico que intenta abrirse camino en un universo en el que se conoce diferente y no siempre es aceptado. Conoce ahora a Jasper y sus extraordinarias cualidades y acompáñale en la mayor aventura de su vida: la de averiguar si fue él mismo quien asesinó a su vecina, Bee, o fue otra persona. Solo si llegas al final de la lectura, conseguirás averiguar la verdad. ¿A qué esperas entonces?
Cristina Monteoliva


© Cristina Monteoliva.


Reseña: EL RÍO BAJA SUCIO, de David Trueba.


Título: El río baja sucio
Autor: David Trueba
Publica: Ediciones Siruela
Páginas: 196
Precio: 17,95 € (rústica) / 14,95 € (cartoné) / 8,99 € (eBook)

Mientras que muchos españoles pasan la Semana Santa en ciudades donde las procesiones son en el centro de atención, o visitando países extranjeros, muchos otros prefieren huir de las aglomeraciones y pasar las vacaciones en pueblos perdidos en medio del entorno natural. Un entorno que puede resultar intocable, en algunos lugares, o estar ya demasiado alterado, en otros, por los intereses económicos de unos cuantos, como vemos, entre otras cosas, en El río baja sucio, la novela juvenil de David Trueba de la que hoy hablaremos.
Tomás era un chico de casi catorce años la última vez que pasó la Semana Santa con su madre en La Chopera, una urbanización de casas en el campo madrileño, cerca de la provincia de Ávila. Como siempre que iban allí, Tomás se encontró con su amigo Martín, un muchacho de su misma edad, y la familia de este. Los amigos esperaban pasar el tiempo grabando vídeos que luego Martín subiría a internet. Pronto, sin embargo, encontrarían una nueva distracción al conocer a Ros, un ex presidiario afincado en la ruinosa casa de su familia. La presencia del hombre, un elemento totalmente discordante en la tranquila urbanización, y el preocupante tema de la contaminación del río, fundamentalmente por culpa de la cantera cercana, hará que las vacaciones de los chicos transcurran de una forma totalmente inesperada.
Tomás, el narrador y protagonista de esta novela, es un muchacho de diecinueve años al comienzo de la narración de esta historia sobre las vacaciones que más le marcarían en su adolescencia. Todo ocurriría cinco años atrás. Tras el divorcio, su madre querría vender la casa, de ahí que aquella Semana Santa fuera la última que Tomás, Tom para su amigo Martín, pasara allí.
Tomás, como siempre que iban al lugar, se reunirá con Martín, su mejor amigo de la urbanización. Además de con su propia madre, Ana, y con Martín, el chico también pasaría mucho tiempo con la madre de este último, Yolanda, una profesora de arte que solía ir a pintar por el campo, su padrastro, Gaspar, un tipo que escribía artículos de opinión en un periódico, y Lucía, la hermana mayor de Martín. En esta ocasión, los chicos también estarían acompañados por Ros, un hombre que habría pasado una larga temporada en la cárcel y, más adelante, Danae, la hija de este.
Aunque la novela haga alusión constante a la contaminación del río, propiciada por la industria, una vaquería y, fundamentalmente, la cantera en la que todos se fijarán durante toda la trama, más que una obra centrada en el medio ambiente, me ha parecido una sobre la paternidad. Y es que si bien, como digo, la preocupación por la contaminación del río es uno de los motores de la trama, nos encontramos que el tema más representativo de la misma es el de la vida familiar que gira entorno a las figuras paternas. Los distintos tipos de padres con los que conviven (o no) los adolescentes serían: el padre que murió joven y fue sustituido por un padrastro comprensivo; aquel con el que los hijos no tuvieron contacto en la niñez y también fue sustituido por un padrastro al que ellos identifican como la verdadera figura paterna; el padre que maltrata a la madre y del que esta se acaba separando… Solo daré una pista: hay uno de ellos que acabará haciendo algo que se saldrá del guion, lo que marcará la vida de todos los que en ese momento estén cerca.
El río baja sucio, en definitiva, es una novela que nos hace recrear con cierta melancolía las vacaciones pasadas con amigos, pensar en cómo el medio natural es cada vez más degradado por culpa de los intereses humanos y en las distintas figuras paternas en las que un chico podría fijarse. Se trata esta de una obra de aventuras más trágica que divertida, en la que unos chicos dejan definitivamente de ser niños y el lector habrá de abrir los ojos a ciertas realidades. Y tú, al final, ¿pasarás la Semana Santa con Tomás en la sierra para descubrir la verdad?
Cristina Monteoliva


© Cristina Monteoliva.

Reseña: Y LLOVIERON PÁJAROS, de Jocelyn Saucier.


Título: Y llovieron pájaros
Autora: Jocelyn Saucier
Traducción: Luisa Lucuix Venegas
Publica: Minúscula
Páginas: 192
Precio: 18,50 €

Todo el mundo debería poder decidir cómo vivir sus últimos días de vida. Está bien, admitamos que casi nadie tiene la capacidad de seguir ese plan o el coraje para hacerlo. Pero pensemos en esa otra gente, esas personas que, con determinación, deciden hacerlo, lo que, por ejemplo, podría llevarles a vivir aislados en medio de un bosque helado. Personas como las que conoceréis en Y llovieron pájaros, la novela de Jocelyne Saucier de la que hoy hablaremos.
La vida de Tom y Charlie, dos ancianos que han decidido por voluntad propia vivir solos en medio de un bosque canadiense, cambia por completo el día en el que una fotógrafa acude a su campamento para saber de Ted Boychuck, uno de los últimos supervivientes de los Grandes Incendios que asolaron el país a principios del siglo XX. Como pronto sabremos, la fotógrafa llega tarde, pues Boychuck ha muerto y ha sido enterrado recientemente. Sin embargo, nuestra curiosa mujer podrá conocer a los otros dos ancianos, dos hombres de personalidades muy distintas que dejaron atrás sus vidas en sociedad para vivir en paz sus últimos años de vida. Cuando, más tarde, también aparezca la anciana Marie-Desneige en el campamento, los dos hombres no solo comprenderán que su soledad ha terminado, sino que tal vez volver a vivir con más personas no esté tan mal. Pero, ¿y qué fue de Boychuck? ¿Podrá la fotógrafa averiguar algo de él a través de los cuadros que dejó en su cabaña y en su almacén? ¿Qué misterios escondía aquel atormentado ser?
Hay sucesos históricos a los que se les presta más atención en documentales, películas y novelas; mientras que otros, a los que viéndolos de cerca podría considerarse igual de significativos, apenas se les dedica unas líneas de tarde en tarde. Puede que los Grandes Incendios de Canadá estén en esta última categoría, hechos de los que he tenido noticia gracias a Y llovieron pájaros. Aunque esta es una obra de ficción, podemos llegar a conocer la magnitud de la tragedia gracias a la investigación de la fotógrafa (nunca llegamos a conocer su verdadero nombre en la narración) a lo largo de estas páginas. Una tragedia que destruyó ciudades enteras, mató a cientos de personas y dejó huérfanos aquí y allá, y de la que Boychuck salió con vida pero con ciertos traumas que intentaría volcar en su pintura, como también descubriremos.
La historia nos muestra a dos ancianos, Tom y Charlie, compañeros y amigos de Boychuck, que ven cómo la llegada de la fotógrafa y de la anciana tía de uno de los hombres con los que hacen negocios (hasta los ermitaños necesitan conseguir dinero en este mundo) hace que su vida cambie para mejor.
La fotógrafa es una mujer obstinada que no parará hasta conseguir averiguar quién fue en realidad Ted Boychuck, el hombre atormentado que no dejaba de pintar su dolor. Por su parte, la rebautizada como Marie-Desneige, es una mujer que, por culpa de los prejuicios de una época y de su propia familia, acabaría ingresada en un psiquiátrico casi toda su vida. Será su sobrino, Bruno, el que se dé cuenta de que la mujer merece una vida mejor y la lleve al campamento.
Y llovieron pájaros es, en definitiva, una obra original muy a tener en cuenta que destaca por su forma de ser narrada (en ella nos encontramos diversos narradores y distintas distancias tomadas a la hora de contar los hechos); por los maravillosos personajes que en ella encontraremos, tan llenos de matices; y por los temas centrales de la historia: los Grandes Incendios de Canadá, la manera en que cada cual tiene de intentar lidiar con sus demonios interiores y el derecho de cada ser humano de decidir su propio destino. Dicho esto, ¿a qué esperas para adentrarte en el bosque con la fotógrafa y descubrir lo que de verdad se esconde en el campamento de los ancianos?
Cristina Monteoliva


© Cristina Monteoliva.

viernes, 29 de noviembre de 2019

Reseña: LA SEGUNDA VIDA, de Paco Carreño.


Título: La segunda vida
Autor: Paco Carreño
Publica: Alt Autores
Páginas: 300
Precio: 15 €

A todos, en un momento dado, nos habría gustado llevar una vida totalmente distinta a la nuestra. Una vida donde la gente nos viera como personas más interesantes, la fortuna nos sonriera y nunca hubiera conflictos. El problema podría surgir al convertirse esa supuesta existencia tan estupenda en pura ficción, como vemos en La segunda vida, la original novela de Paco Carreño de la que a continuación hablaremos.
Ful es un periodista que trabaja en un diario cuando es contratado para hacer de segundo fotógrafo oficial en la boda de uno de los miembros de la prestigiosa familia Tordesillas. Tras ser despedido del periódico, los Tordesillas lo contratarán para que escriba las memorias de la familia. Para ello, Ful tendrá que conocer en profundidad a cada uno de sus miembros, acudir a sus disparatadas fiestas y hasta relacionarse con sus acérrimos enemigos. Durante sus investigaciones, el periodista no solo descubrirá que todos los miembros de la familia anhelan tener otra vida, cada uno a su manera, sino que su propia historia con ellos puede acabar de una forma mucho más complicada de lo que esperaba en principio. ¿Conseguirá Ful escribir la crónica finalmente?
Ful, el narrador y protagonista de esta disparatada historia que indaga filosóficamente en la identidad del ser humano, los anhelos del individuo por ser otro y lo fácil o complicado que esto de ser otra persona puede ser en los tiempos que corren, es un periodista que un buen día cae bajo el influjo de los Tordesillas, una familia noble que se ha convertido en el chivo expiatorio de la sociedad en los últimos tiempos. En su afán no solo por demostrar que no son culpables de los delitos que les quieren imputar, sino también de dejar una biografía escrita a su gusto, los miembros de la familia contratan a Ful. Una vez que Ful se convierte en el cronista oficial, va descubriendo la personalidad que cada uno quiere mostrar, aquella que anhela, pues la verdadera normalmente queda oculta bajo una gruesa pero muy buena máscara.
Desde luego, los Tordesillas no son una familia tan corriente como las páginas de sociedad quieren hacer creer. Esto es algo que descubriremos en las reuniones en las que los huesos familiares se mueven tal vez demasiado, las bodas en las que los miembros más histriónicos se lucen, las vergonzosas fiestas con los enemigos y hasta las salidas de marcha con los más jóvenes de la familia.
Si bien cada uno de los Tordesillas piensa en vivir una segunda vida a su manera, encontramos que muchos de ellos encuentran en el videojuego Second Life un refugio factible, el lugar en el que dar rienda suelta a esa fantasía de poder ser quien se quiera y hacer lo que se desee.
La segunda vida, en definitiva, es una tragicomedia muy de nuestros tiempos que nos hace pensar en lo más superficial y lo más profundo de lo que sería tener otra vida, una que se acomodara a nuestros deseos. Acompaña ahora al inteligente pero a la vez desdichado Ful en esta aventura en la que conocerás a los miembros de los Tordesillas y descubre que todos pueden estar cuerdos o no, según como se mire. ¿Acabarás encontrando tú también en esta lectura el sentido de eso de tener otra vida? Lo dicho: ¡tienes que leer esta obra para descubrirlo!
Cristina Monteoliva


© Cristina Monteoliva.



jueves, 28 de noviembre de 2019

Reseña: MÁS ALLÁ DEL INVIERNO, de Kiran Millwood Hargrave.


Título: Más allá del invierno
Autora: Kiran Millwood Hargrave
Traducción: Aitana Vega Casiano
Publica: Ático de los Libros
Páginas: 240
Precio: 14,90 €

El cambio climático es una realidad que, si bien lleva instaurándose en nuestras vidas desde hace tiempo, hace relativamente poco que nos hemos dado cuenta de ello. Imagina, sin embargo, que el cambio del clima se hubiera precipitado, que de pronto pasáramos de veranos a veinticinco grados a otros a cuarenta durante cinco años seguidos. O, por el contrario, que fuera un invierno eterno lo que nos sorprendiera. Uno como el que viven los hermanos Orekson en Más allá del invierno, la novela de Kiran Millwood Hargrave ganadora del premio Blackwell´s Children Book of the Year que comentaremos a continuación.
Sanna, Mila, Oskar y Pípa son cuatro hermanos que viven en una cabaña en medio del bosque. Cinco años atrás, al mismo tiempo que el invierno se instalaba en el lugar sin posibilidad de tregua, desaparecía su padre, un hombre que jamás sería capaz de superar la muerte de su esposa. Desde entonces, los hermanos se las han ido apañando por su cuenta. Hasta la noche en la que un extraño grupo, capitaneado por un hombre que a Mila le parece cuanto menos sospechoso, llega a las puertas de su hogar. A la mañana siguiente, el grupo ya no está. Tampoco Oskar, al que las hermanas suponen unido a los hombres tal vez en busca de fortuna. Convencida de que algo malo está a punto de pasarle, Mila convence a sus hermanas de que vayan al pueblo cercano a averiguar lo que pasa. Cuando Mila ve que todos los chicos se han ido también de allí, decide seguir al grupo misterioso. Por suerte, Mila no estará sola: en esta aventura la acompañarán Rune, el joven mago, y la pequeña Pípa. La cuestión es: ¿qué querrá el hombre que se ha llevado a los chicos de ellos? ¿Y llegarán Mila y los otros a tiempo de rescatarlos?
Sanna, Mila, Oskar y Pípa son cuatro hermanos huérfanos condenados a vivir aislados en medio del bosque, recibiendo tan solo alguna que otra visita del pretendiente de Sanna, la mayor de los cuatro. La madre de los chicos murió en el parto de Pípa (no es su verdadero nombre: este solo será dado más adelante, cuando estén seguros de que no pueda caer sobre la niña el mal de ojo). El padre, incapaz de soportar la ausencia de su esposa, se marchó un día y no volvió, por lo que todos suponen que se suicidó en el bosque. Cuando el malhumorado Oskar también desaparece, Mila, que no es ni de lejos la más valiente, decide actuar.
Por otro lado tenemos a Rune, un chico que no debe de ser muy mayor que Mila (de doce años de edad) y que vive a las afueras del pueblo. La gente desconfía de él por su condición de mago. Sin embargo, él está dispuesto a ayudar a buscar a los chicos, aunque para ello haya de arriesgar su propia vida.
Más allá del invierno, en definitiva, es una historia mágica que nos habla de la unión de una familia, un bosque encantado, un invierno eterno que lo cubre todo de nieve y hielo, y un joven mago, presumiblemente albino, que ayuda a unas valientes hermanas (a pesar de lo que Mila piense de sí misma) en su búsqueda de su hermano y, de paso, el resto de chicos secuestrados. En esta novela, su autora ha tenido a bien introducir la mítica e interesante isla de Thule, como lugar misterioso y clave para la resolución de la trama. Aunque, ¿no es el bosque en sí mucho más mágico e inquietante? Descúbrelo ahora con la lectura de esta emocionante obra fantástica de aventuras, ideal para los inviernos más gélidos como para los veranos más calurosos.
Cristina Monteoliva


© Cristina Monteoliva.

domingo, 24 de noviembre de 2019

Reseña: LA VIDA SECRETA DE LOS ESCRITORES, de Guillaume Musso.


Título: La vida secreta de los escritores
Autor: Guillaume Musso
Traducción: Amaya García Gallego
Publica: AdN Alianza de Novelas
Páginas: 256
Precio: 18 € / 9,99 € (ePub)

La mayoría de los escritores sueñan con el éxito. Un éxito que, cuando llega (si es que lo hace) es difícil de soltar. La mayoría de las veces lo que sucede en realidad es que el éxito se pierde porque los lectores se cansan de lo que escribe el escritor y las grandes editoriales dan la espalda. Es decir, casi nadie renuncia al éxito por gusto. La pregunta es: ¿qué podría llevar realmente a abandonarlo todo a un escritor que ha conocido los placeres del triunfo en su profesión? Este es uno de los misterios que Gillaume Musso nos invita a descubrir en su nueva novela, La vida secreta de los escritores; precisamente el libro que comentaremos a continuación.
Tras conocer el mayor de los éxitos con sus tres novelas publicadas, Nathan Fawles decide retirarse a la idílica isla de Beaumont, en el mediterráneo francés, a los treinta y cinco años de edad. Casi veinte años después, acudirán a la isla dos personas en su busca. La primera de ellas es Raphaël Bataille, un joven aspirante a escritor que ve en Fawles todo lo que a él le gustaría llegar a ser; y la segunda, Mathilde Monney, una joven periodista suiza que aparece justo el día en el que lo hace el cadáver de una mujer en la playa. Está claro que Mathilde busca más en Fawles que el cándido Raphaël, pero, ¿qué exactamente? ¿Y qué tendrá que ver la mujer asesinada en todo este asunto? ¿La habrá matado el escritor?
Beaumont es una encantadora isla francesa en la que la afluencia de turistas y el asentamiento de nuevos residentes están muy limitados por expreso deseo de sus habitantes originarios. El lugar es el refugio ideal para Nathan Fawles, un escritor que, tras conocer el total beneplácito de crítica y público, decidió retirarse misteriosamente un buen día. Aunque él afirme que no hay ningún misterio, si no lo hubiera está claro que no tendríamos trama para este zigzagueante thriller. La cuestión es: ¿hasta qué punto es complicado aquello que le llevó a dejar de escribir cuando estaba en lo más alto de su carrera?
Buena parte de esta historia nos es contada por Raphaël, un muchacho de veinticuatro años que lo ha dejado todo por ser escritor. Para él es muy importante que su ídolo le dé su bendición. Es por ello que acude a la isla, en calidad de empleado de la única librería, para mostrarle su manuscrito. Lo que allí encuentre, desde luego, será mucho más de lo que pudiera haber esperado nunca antes.
Mathilde, por su parte, es una inteligente y misteriosa mujer capaz de hacer cualquier cosa por sacar al lobo de su guarida. El lobo, por supuesto, es Fawles. Aunque, ¿será tan fiero como esperamos?
La vida secreta de los escritores no es solo el nombre de esta novela, sino también el de la que Raphaël se supone que está escribiendo. Guillaume Musso ha jugado inteligentemente con el título para mostrarnos varios niveles de lectura en su historia. Así, por un lado, nos encontramos el enrevesado thriller ubicado, en su mayor parte, en la paradisíaca isla francesa en la que el famoso escritor se ha refugiado; y, por otra, el libro de escritura creativa que podríamos armar tanto con las reflexiones de sus protagonistas, acerca del mundo de las letras, así como con las interesantes citas de tantísimos escritores de éxito reconocido (Margaret Atwood, John Steinbeck, Umberto Eco, Milan Kundera y un larguísimo etcétera) que nos hablan de lo que de verdad es ser escritor: de esa vida que no es secreta en realidad, pero que sí pasa desapercibida porque para muchos lectores la escritura ha de tener algo de mágico, tal vez de divino, cuando en realidad es algo mucho más mundano de lo que parece.
La vida secreta de los escritores, en definitiva, es un interesante thriller, lo que estoy segura de que os hará vivir esta lectura con emoción. Pero también, y sobre todo, un homenaje a los escritores, al sacrificio que supone escribir, a todos los momentos de soledad y los aspectos que solo los que escriben parecen tener en cuenta. Un libro que te ofrece la oportunidad de conocer tantos secretos, ¡una oportunidad única que no deberías dejar escapar!
Cristina Monteoliva


© Cristina Monteoliva.

martes, 19 de noviembre de 2019

Reseña: EL VALS HACIA ATRÁS O LOS ESPÍRITUS DE LA FAMILA PRINSCHINGER, de Vea Kaiser.


Título: El vals hacia atrás o los espíritus de la familia Prinschinger
Autora: Vea Kaiser
Traducción: Paula Aguiriano Aizpurua
Publica: AdN Alianza de Novelas
Páginas: 416
Precio: 18 € /9,99 € (ePub)


Ya sabemos que no todas las familias se llevan bien. Pero hay otras que sí. Familias con miembros entrañables con las que siempre se puede contar. Por ejemplo, tres ancianas tías muy distintas entre ellas pero con un afán común: el de cocinar comida como para todo un batallón cada día. ¿Y si esas tres ancianas te ayudaran cuando más lo necesitaras? Acogiéndote en su casa, alimentándote, consolándote… ¿No harías lo que fueras por devolverles el favor? Pero, ¿y si te pidieran que condujeras durante más de mil kilómetros con un cadáver como copiloto? Seguro que te suena a locura, como al principio a Lorenz, uno de los personajes de El vals hacia atrás o los espíritus de la familia Prischinger, la novela de Vea Kaiser de la que hablaremos a continuación.
Lorenz es un actor en paro con muchas facturas que pagar y pocas ganas de encontrar un trabajo alternativo mientras los directores se deciden a llamarlo de nuevo. Tras saber que Stephi, la novia con la que lleva años, aunque últimamente la relación sea en la distancia, le está engañando con otro, Lorenz se decide a dejar su apartamento vienés y mudarse con sus tíos Willi y Hedi. Sus otras tías, la controladora Mirl y Wetty, la mujer más interesada en la naturaleza que en las personas, estarán siempre en la casa, cocinando para un regimiento y hablando sin parar. Todo parece que va bien en la nueva vida familiar del joven hasta que el tío Willi muere por culpa de sus problemas congénitos de corazón. Es entonces cuando Hedi confiesa haber ayudado a su hija Nina con su negocio vegano cogiendo el dinero que Willi tenía para financiar su entierro en su Montenegro natal. Las tías, sin embargo, están convencidas de que hay que cumplir la última voluntad de Willi. Para ello, Lorenz tendrá que conducir con el cadáver de copiloto y las tres damas en los asientos de atrás desde Viena hasta Montenegro. ¿Cómo acabará esta hilarante aventura?
Al comenzar la novela, el lector podrá tener la impresión de que todo comienza en la Viena de nuestros días, con Lorenz, ese actor en paro que no deja de gastar mientras el fisco le persigue. Pronto, sin embargo, entenderemos que esto no va sobre Lorenz, sus deudas y su ruptura con la estirada Stephi, la experta en cultura clásica, en general, y en las creencias sobre la muerta de griegos y romanos, en particular. Esta novela va sobre la historia de los tíos de Lorenz: Willi y las hermanas Hedi, Mirl y Wetty.
Así, esta novela nos invita a hacer al menos tres viajes importantes: uno en el presente de la narración, en dirección a Montenegro, con el cadáver de Willi descongelándose rápidamente mientras las tías se lo ponen difícil a Lorenz con su parloteo y sus incesantes incursiones en las bolsas de comida, y otros dos que nos transportan del pasado al presente para conocer mejor a Willi, Hedi, Mirl y Wetty.
La historia de los Prischinger se remonta a la década de los años cincuenta del siglo XX. Los cinco hermanos vivían en una fonda en el campo austriaco tras la guerra, una en la que los rusos campaban a sus anchas y en la que acabó ocurriendo algo terrible que marcaría de por vida a las mujeres de la familia, especialmente a Hedi. La de Willi, por su parte, nos transportará al Montenegro de mediados del siglo pasado, con un chico que tuvo que mudarse a la casa de un hombre rico con una interesante hija, dos personajes que amaban a los osos y acabarían convirtiéndose en su familia.
El vals hacia atrás o los espíritus de la famila Prischinger, en definitiva, es una novela entrañable y divertida, pero también dramática pues sus personajes, a pesar de su carácter optimista y divertido, han sufrido mucho a lo largo de sus vidas por las pérdidas familiares. Una historia que nos invita a explorar en la personalidad de todos y cada uno de sus personajes principales, además de en la historia social reciente (y no tanto) de Austria. Una obra con la que aprender que en realidad nunca nos vamos del todo y que si tus queridas tías te piden que lleves al cadáver de tu tío por toda Europa, has de hacerlo sin protestar. Dicho esto, ¿a qué esperas a montarte en el coche de los Prischinger? ¡Todavía queda hueco en el maletero! ¡Y comida seguro que no falta!
Cristina Monteoliva


© Cristina Monteoliva.

Reseña: EL AUTOBÚS DE LA MIEL, de Meredith May.


Título: El autobús de la miel
Autora: Meredith May
Traducción: Santiago González Sosa y Ávila
Publica: Lince Ediciones
Páginas: 240
Precio: 21 €

La separación de los padres suele suponer un cambio importante no solo ya en la vida de los adultos, sino también en la de los hijos. Aunque cada vez son más los casos de custodia compartida y de hijos que se quedan con el progenitor paterno, en el pasado eran mucho más frecuentes aquellos en el que estos se quedaban con la madre. Una madre amorosa, en el mejor de los casos. Aunque, por desgracia, este no fuera el caso para Meredith May, la autora de El autobús de la miel, la entrañable y emotiva novela autobiográfica de la que hablaremos a continuación.
En 1975, cuando Meredith tenía solo cinco años y su hermano Matthew casi era casi un bebé, sus padres se divorciaron. Su madre decidió entonces coger a los niños y volar desde Rhode Island, en la costa este de Estados Unidos, a Carmel Valley, California, para instalarse con su madre y su abuelastro. Una vez allí, la crianza de los niños sería tarea de los abuelos pues la madre de Meredith no estaría dispuesta a salir de la cama. Cuando por fin lo hizo, años después, fue para demostrarle a sus hijos que durante su propia infancia había sido tan maltratada por su propio padre, que era incapaz de querer a nadie más que no fuera ella misma.
Meredith nos cuenta en esta historia que, aunque su abuela Ruth, una maestra estricta, tampoco era especialmente cariñosa con ellos, los hermanos fueron arropados desde sus cinco años en adelante por el afecto de un excéntrico abuelo que se dedicaba a las chapuzas y a la apicultura. Frank, que en realidad no era el abuelo biológico de los chicos, le contó a Meredith todo lo que él sabía sobre los panales, la miel y las abejas, seres inteligentes con una jerarquía social muy marcada y sin las que, por desgracia, la vida en el planeta no existiría.
El autobús de la miel, lugar paradigmático donde los haya en esta historia, se encontraba por entonces en el jardín de la casa de los abuelos. Se trataba de un antiguo autobús miliar reconvertido y en su interior se recolectaba la miel que el viejo Frank vendía sin ningún esfuerzo, pues todo el mundo la apreciaba. La inteligente niña Meredith ayudaría durante muchos años a su abuelo con las abejas y, a su muerte, como también vemos en la novela, tomaría, en cierta medida, el relevo.
Como suele suceder con las obras autobiográficas, El autobús de la miel es una obra catártica, una novela en la que su autora ha soltado lastre contando lo bueno de su infancia, pero también lo malo, que fue mucho (aunque superable, por suerte). Pero no solo eso encontraremos entre sus páginas, pues esta historia introduce al lector de pleno en el mundo de la apicultura, de forma cariñosa y detallista, de manera que al acabar el libro todos sabremos un poco más sobre el interesante mundo de las abejas, el por qué están disminuyendo sus poblaciones en los últimos tiempos y, más importante aún, por qué todos deberíamos hacer algo para que jamás se extingan, pues nuestra propia supervivencia puede depender de ellas. Y tú, ¿a qué esperas para subir a este extraordinario autobús?
Cristina Monteoliva


© Cristina Monteoliva.