viernes, 17 de abril de 2020

Entrevista: EVA MONZÓN.




Queridos amigos de La Orilla de las Letras,

Este confinamiento nos está resultando tan largo, que casi nos parece eterno. Menos mal que nos quedan los libros. Y sus autores, que, de vez en cuando, se dejan caer por aquí para hablarnos de sus experiencias en el mundo literario. Como Eva Monzón, nuestra autora de hoy.
Eva Monzón es coordinadora de talleres de escritura creativa de Fuentetaja. Como escritora, ha publicado la novela corta Tiempo Muerto (Bartleby); la novela Entreactos (Algar), obra que resultó ganadora del certamen de Alfonso el Magnánimo de la ciudad de Valencia en su modalidad de narrativa en castellano del 2006; la novela Errantes (Paréntesis, en su primera edición, y Sargantana, en su reedición); El día a día (Sargantana) y la novela En esa delgada línea (NPQ). Por otra parte, ha traducido el diario, inédito en España, que llevó el premio Nobel de literatura, J. Steinbeck, durante el proceso de creación de “Al Este del Edén”. Diario de una novela: Las cartas de Al Este del Edén. También ha escrito guiones de corto y teatro y relatos. Actualmente, además, lleva el blog Fragmentos, www.evamonzonj.blogspot.com , con el que ganó el Liebster Award.
Y una vez dicho esto, comenzamos ya con la entrevista:

¿Qué libro recuerdas de tu infancia?
Lo primero que recuerdo son unos libros de leyendas enormes, casi más grandes que yo, que me leían para que me estuviera quieta. Luego aprendí a leerlos yo y desde esas leyendas me fui a otras, y de ahí a los libros de Verne, Barry, Lewis, Salgari, Dickens, Stevenson, H.G. Wells.
No fue solo un libro, fue el descubrimiento de que existen los libros lo que marcó mi niñez. Mi vida.

Como lectora, ¿qué crees que tiene que tener un buen libro?
Debe contener un universo único, uno que al lector le apasione descubrir.

¿Recuerdas cuándo comenzaste a escribir?
Antes incluso de aprender a unir palabras, llenaba libretas con los garabatos que yo creía que contaban las historias que iban saliendo del lápiz.

¿Y cuándo decidiste que además de escribir para ti tenías que hacerlo para los demás?
Con diez años, más o menos, mostraba cuentos que escribía a mi gente, pero no fue hasta mucho más mayor cuando busqué escribir para ojos que no me conocieran.

© Eva Monzón.

¿Cuánto tiempo sueles tardar en terminar una obra?
Depende de si es novela, relato, teatro, guion..., lo que más tiempo me lleva es la novela, normalmente, me atrapa entre un año y dos.

Has escrito relato, poesía, novela, guiones, biografías y hasta has traducido una obra inédita en España. Como escritora, ¿qué género crees que te falta por experimentar?
Los ensayos, quizá. Pero ahí has de ser un experto en lo que trates, y aún no me siento experta en nada.

Eres escritora y también enseñas a otros a escribir en los Talleres de escritura creativa de Fuentetaja. ¿Cómo compaginas estas dos labores?
Se complementa, porque es al enseñar cuando más aprendes.

¿Qué supuso para ti participar en Golem Fest en noviembre de 2019?
Fue divertido, hablar junto con compañeros escritores a un público con ganas de escucharnos tratar temas como los vampiros, la muerte, las leyendas, el miedo, y sin que nadie se extrañara, más bien al contrario. Eso no tiene precio.

De tus obras, ¿a cuál le tienes más cariño y por qué?
Eso es complicado, porque me gustan todas, y no me gusta ninguna. Siempre se pudo hacer mejor, pero me apasionó crear todos y cada uno de esos mundos.
Mejor que elija el lector. Yo nunca lee un libro mío una vez editado.

© Eva Monzón.

Y de los premios literarios que has recibido, ¿cuál te ha hecho más ilusión?
Todo premio da ilusión, pero el mayor fue el primero: Alfonso el Magnánimo, porque fue como si me hubiese dicho: Entra, eres escritora. Escribe.

En esa delgada línea es tu última novela publicada. ¿Qué nos puedes contar de ella?
Es una novela que está en el límite de los opuestos toda ella. Es y no es una novela, el protagonista está y no está vivo, lo que cuenta es y no es verdad. Está hecha en esa delgada línea entre los opuestos, y cada capítulo se mueve en ese equilibrio.

¿Qué nuevos proyectos literarios tienes en marcha?
Va a salir mi nueva novela, Sombras, en cuando estas circunstancias atípicas lo permitan.
Mientras tanto, estoy escribiendo una nueva.

¿Crees que seremos diferentes los escritores cuando este tiempo de confinamiento acabe? ¿Y los lectores?
La verdad es que no, nada será diferente mucho tiempo, todo volverá a su cauce, con más o menos facilidad. Se ha pasado por esto otras veces (peste, la gripe español, ébola...), y aquí estamos, estar vivos es estar expuestos a la vida.
Eso sí, durante un tiempo habrá libros, series y películas para rato.

¿Te gustaría añadir algo antes de terminar esta entrevista?
Agradecerte la iniciativa, tu trabajo, haberme invitado a tu espacio, las palabras son las que perduran.
Gracias.

Muchas gracias a ti, Eva, por tu tiempo, tus palabras y tus fotos personales. Esperemos que el confinamiento no se prolongue mucho más y tu nueva obra pueda ver la luz en breve.
Y a vosotros, amigos lectores, gracias, como siempre, por estar una vez más al otro lado de la pantalla.
Cristina Monteoliva

Reseña: CAZADORES DE FANTASMAS, de Ed y Lorraine Warren con Robert David Chase.


Título: Cazadores de fantasmas
Autores: Ed y Lorraine Warren con Robert David Chase
Traducción: Daniel Aldea
Publica: Ediciones Obelisco
Páginas: 168
Precio: 12 €

¿Has tenido alguna vez una sensación extraña al entrar en una casa? ¿Has oído ruidos nocturnos que difícilmente podrías explicar? ¿Has notado cómo de pronto la habitación se enfriaba y visto por el rabillo del ojo un objeto moviéndose y, seguidamente, cayendo al suelo? Sinceramente, espero que los que leáis esto no hayáis vivido estas situaciones, la mayoría de ellas aterradoras; pero sí que os intereséis por ellas lo suficiente como para animaros a leer, tras esta reseña, Cazadores de fantasmas, el libro de Ed y Lorraine Warren con Robert David Chase.
Ed y Lorraine Warren son dos demonólogos conocidos por el gran público especialmente por las películas de terror que han inspirados sus casos (The conjuring Annabelle, entre otras). El matrimonio Warren, fundador de la Sociedad de Investigación Psíquica de Nueva Inglaterra, sin embargo, trabajó durante varias décadas del siglo XX en el campo de lo paranormal de forma intensiva. Sus diversas investigaciones de todo aquello que normalmente pasa desapercibido para la mayoría de las personas, pero no para unas cuantas, llevó a este tándem perfecto a visitar numerosos lugares del mundo. 
Si bien en El cementerio (libro cuya reseña puedes leer en el siguiente enlace: https://laorilladelasletras.blogspot.com/2020/01/resena-el-cementerio-de-ed-y-lorraine.html)  nos hablaron, junto con Robert David Chase, de los sucesos que tenían (y puede que tengan aún) en el cementerio Unión, en Nueva Inglaterra (Estados Unidos), y en otros de características similares, en Cazadores de fantasmas abren su archivo particular para narrarnos los distintos tipos de apariciones que han tenido lugar fuera de los camposantos. Así, gracias a este libro, conoceremos casos de infestaciones demoníacas tanto en lugares privados (como la casa de la actriz Jane Seymour) como públicos (por ejemplo, la prestigiosa academia militar de Westpoint), las historias de pueblos malditos, la existencia (o no) del mítico Bigfoot, los poderes de Lorraine Warren a la hora de resolver misteriosos asesinatos, casos de posesión demoniaca que no se resuelven ni tras varias sesiones de exorcismo y hasta una explosión poltergeist.
El volumen nos presenta un total de catorce archivos de los Warren en los que se entremezclan los estilos narrativos, de forma que a veces nos encontramos, en cursiva, declaraciones de los Warren; otras, transcripciones de entrevistas de los afectados por los espeluznante fenómenos y la más de las veces, un resumen novelado del caso en concreto.  
Gracias a este libro, sabremos que los fantasmas pueden manifestarse de muy diversas formas; que algunos de ellos son en realidad demonios y que, aunque los exorcismos pueden ser muy efectivos, en numerosas ocasiones ni siquiera varios pueden conseguir que un ser maligno abandone a la persona que ha decidido poseer; y que los seres míticos de la cultura popular, como el Bigfoot, podrían ser en realidad tulpas (una proyección mental producida por alguien que haría magia negra).
Cazadores de fantasmas, en definitiva, es un interesante volumen a manera de muestrario de algunos de los casos más interesantes y significativos tratados por los Warren a lo largo de décadas de investigaciones paranormales. Un libro con el que conocer un poco más el mundo de lo oculto, lo misterioso y lo inexplicable, con testimonios reales, originales puntos de vista y razonados análisis. Si eres un amante de lo paranormal o quieres introducirte en el tema, ¿a qué esperas para darle una oportunidad a esta lectura?
Cristina Monteoliva

© Cristina Monteoliva.


jueves, 16 de abril de 2020

Entrevista: ISMAEL AHAMDANECH ZARCO.



Queridos lectores de La Orilla de las Letras,

continuamos con las entrevistas en tiempos de confinamiento, esta vez con un autor del que aún no hemos tenido el placer de leer ninguna obra: Ismael Ahamdanech Zarco.
Ismael Ahamdanech Zarco es Doctor en Economía y actualmente es consultor de organismos internacionales. Como escritor, ha publicado Garnacha (Tandaia, 2014), Uclés (novela histórica cuyos derechos de autor ha destinado a la ONG Ángeles urbanos), El origen del enigma de Cervantes y Los últimos hijos de Príamo (Distrito 93).
Los últimos hijos de Príamo fue la obra ganadora de I Certamen Martín Fierro de denuncia social. Hablamos con el autor sobre lo que le supuso recibir este premio, pero también de otros muchos asuntos. Ya sabes: si quieres saber de cuáles, no tienes más que leer completa esta entrevista.

¿Cuándo despertó tu interés por la escritura?
Siempre me ha gustado leer, pero la verdad es que comencé a escribir hace solo unos años, después de presentar mi tesis doctoral. Estuve un tiempo investigando y publicando artículos científicos, pero llegó un momento en el que me aburría y decidí cambiar de tercio.

Eres un hombre que, por tu trabajo como consultor para organismos internacionales, has tenido que viajar mucho por el mundo. ¿Te ha sido fácil encontrar momentos para la escritura mientras tanto?
Si te gusta escribir, siempre encuentras momentos para hacerlo. De hecho, mi trabajo me ha ayudado mucho. Las noches de hotel, lejos de la familia, pueden ser difíciles, así que encontré una buena simbiosis: escribir me ayudaba a llevarlas mejor y tenía el tiempo necesario para darle a la tecla.

Como lector, ¿qué debe de tener para ti un buen libro?
Esa es una buena pregunta, tanto que no tengo una respuesta. Un buen libro es como un buen truco de magia, de eso que cuando se han hecho dice, claro, no podía ser de otra forma, y sin embargo, si te lo vuelven a hacer (o lo vuelves a leer) te sorprende de nuevo. Es una mezcla de una buena trama, un empleo acertado de las palabras, unos personajes que tengan fuerza… Lo dicho, un truco de magia que es evidente pero imposible a la vez.

Has publicado cuatro novelas: Garnacha, El origen del enigma de Cervantes, Uclés y Los últimos hijos de Príamo. ¿Qué podríamos decir que guardan en común entre ellas, aun siendo las cuatro diferentes?
Es difícil decir qué tienen en común. Quizás no mucho, porque me considero un escritor en crecimiento, que aún está mejorando su técnica, por lo que espero que cada novela que escribo sea mejor que las anteriores. 

Y, por cierto, ¿en qué género literario crees que te sientes más cómodo?
En todos, honestamente. Me gusta experimentar con la escritura y no tengo problema en escribir novela histórica, costumbrista, realista, de enredo… Como he dicho antes, mi principal objetivo es crecer como escritor, así que quiero tocar todos los palos.

© Ismael Ahamdanech Zarco.

Los últimos hijos de Príamo ha resultado ganadora en el I Certamen Martín Fierro de denuncia social. ¿Cómo ha sido para ti recibir este galardón?
Una alegría enorme. Es el reconocimiento al trabajo de muchos meses, y, también, una forma de reafirmarme en que sí, que estoy creciendo como escritor. También, por supuesto, es un acicate para seguir trabajando.

¿Y cómo surgió la idea de escribir esta novela?
A raíz de la crisis de 2008 pasaron demasiadas cosas que me disgustaron profundamente. Yo soy economista y creo en el libre mercado, pero regulado por estados fuertes. Sin embargo, las ideas de algunos economistas, en especial la escuela de Chicago con Milton Friedman a la cabeza, provocaron una fuerte desregulación en la creencia de que el mercado se autorregula y encuentra por sí solo el óptimo; esto no es así, y en 2008, unos mercados fuertemente desregulados llevaron a una crisis que empezó siendo financiera, pero se convirtió rápidamente en económica y social y aumentó la desigualdad. Yo solo quise hacer un retrato de parte de la sociedad que se quedó en fuera de juego.

Los últimos hijos de Príamo no es la primera de tus novelas que habla de Alcalá de Henares. ¿Por qué Alcalá?
Soy alcalaíno. Viví allí desde los dos meses hasta que, con 26 años, me fui a estudiar con una beca a Estados Unidos. Y soy un enamorado de mi ciudad; mucha gente dice que los alcalaínos estamos muy orgullosos de Alcalá; hombre, es que tenemos motivos para estarlo. La cercanía con Madrid ha difuminado su estrella, pero eso es muy injusto.

Hasta la fecha, en La Orilla de las Letras no hemos leído Los hijos de Príamo. ¿Qué podrías contar a nuestros lectores sobre esta historia y sus personajes?
Es una historia dura pero realista, con personajes de carne y hueso que viven situaciones complicadas, muy complicadas, pero que al final encuentran un hilo de esperanza del que tirar.

© Ismael Ahamdanech Zarco.

¿Te has basado en alguna persona real a la hora de dibujar sobre el papel a alguno de tus personajes principales?
No exactamente, aunque podría decir que conozco a la mayoría de los personajes. Yo me crie en un barrio obrero, muy parecido al que se describe en la novela, y también conozco gente del mundo de las finanzas por mi profesión.

¿Qué esperas que encuentren los lectores en Los últimos hijos de Príamo?
Una historia real que le ha podido pasar a gente que vive al otro lado del descansillo o dos calles más abajo, un cuadro del sufrimiento por el que pasan muchas personas, que nos parecen lejanas pero que son nuestros vecinos. Y, también, y es muy importante, la esperanza con la que acaba la novela, porque siempre hay luz al final del túnel.

Cuando comencemos a salir de la cuarentena, ¿crees que por fin los lectores empezarán a darle la relevancia que se merece la literatura de denuncia social?
No lo creo, honestamente. Describir realidades duras no vende, y el mundo editorial no deja de ser un negocio.

¿Qué nuevos proyectos literarios tienes en marcha?
Estoy trabajando en una novela que arranca en la matanza de 1982 en los campos de refugiados en Sabra y Chatila, en Beirut, y que llega a España a principios de la segunda década del siglo XXI… Y hasta ahí puedo decir.

¿Te gustaría añadir algo antes de terminar esta entrevista?
Me gustaría daros las gracias por la oportunidad y desearos, a vosotros y a todos los lectores, salud y mucho ánimo en esta coyuntura tan compleja que nos ha tocado vivir.

Muchas gracias a ti, Ismael, por tu amabilidad, tu tiempo, tus respuestas y tus fotos personales. Esperamos que tus obras lleguen cada vez a más lectores y que pronto sepamos de más publicaciones tuyas.
Y a vosotros, queridos amigos lectores, gracias una vez más por estar al otro lado de la pantalla.
Cristina Monteoliva

miércoles, 15 de abril de 2020

Entrevista: JOSÉ LUIS ORDOÑEZ.


Queridos lectores de La Orilla de las Letras,

No sé cuándo leeréis esto, pero en el momento de la publicación de esta entrevista estamos todavía pasando por una crisis sanitaria mundial que ha puesto nuestro mundo del revés.
Esta no es en realidad la primera entrevista publicada desde que empezara el confinamiento obligatorio, pero sí la primera que ha surgido del llamamiento que hicimos en redes sociales para que todo aquel que, durante este tiempo, fuera escritor, editor, reseñista o simplemente un lector empedernido, tuviera aquí su espacio.
Pues bien, nuestro entrevistado de este 15 de abril de 2020 es el escritor y crítico de cine José Luis Ordóñez.
José Luis Ordóñez, licenciado en Filología y Máster de Guion ha escrito el guion y dirigido cortometrajes con menciones y premios, como De vuelta a casa (Manhattan Short Festival), Tarot (Premio RTVA a la Mejor Creación Audiovisual) o Maternidad (SGAE en Corto). Es además autor de obras de teatro estrenadas y publicadas, como Perversidad en la 237 (Primer Premio XV Certamen Literario Universidad de Sevilla; una producción CICUS & TNT-Atalaya, Premio Nacional de Teatro 2008), Monstruos: Una Cena Terrorífica (La Maraña Teatro-TNT), La última cena (Primer Premio II Certamen Radio Teatro Carlos Pérez Uralde; una producción Radio Vitoria-EiTB & Festival Internacional de Teatro Vitoria-Gasteiz) o El síndrome de la mujer mecánica (Círculo Teatro-TNT). En el campo de la narrativa, ha publicadolas novelas Madera podrida con un clavo oxidado (Accésit II Certamen Novela Negra Wilkie Collins / Mar editor), La fantástica historia del vigilante y el prisionero (Primer Premio Novela de Terror e Historias Fantásticas Marta Portal / Ayuntamiento de Nava), Junior y la carta fantasma (Mr.Momo),  Los monstruos del escritor (Pulpture) y Los desertores de Oxford Street (Algaida, 2018). Su último libro publicado es una antología de relatos: Exorcismos (Extravertida, 2019). En el terreno de la crítica cinematográfica, podemos decir que nuestro autor colabora desde 2010 en programas como La calle de ‘enmedio` (EGM abril 2015) o  El público (EGM abril 2019) en Canal Sur Radio.
Y una vez revisado el extenso e interesante expediente de nuestro autor, por fin os dejo con sus palabras. ¡A leer!

¿Qué fue antes: tu amor por la literatura o por el cine?
Supongo que fue más o menos simultáneo, porque mis recuerdos se funden entre las películas con Errol Flynn vistas en televisión y las novelas de Julio Verne y Emilio Salgari en ediciones para niños.

¿Qué tiene que tener un buen libro?
Una buena historia que, ya sea por la trama, la temática, los personajes y/o el estilo narrativo, interese y, en el mejor de los casos, apasione al lector.

¿Y una buena película?
Lo mismo que un buen libro, pero añadiendo la mirada personal del director, el guion preciso, una producción solvente, reparto adecuado, una banda sonora que eleve todo…

¿Cómo compaginas tu trabajo como escritor con el de crítico de cine?
Son complementarios. Leo muchos libros y veo muchas películas. A la hora de escribir, todo eso afecta a mis historias. Cuando cada sábado comento las películas en “Gente de Andalucía” (Canal Sur Radio) procuro siempre hacerlo como un respetuoso espectador que ha visto mucho cine, pero también leído mucho sobre cine. Aunque el cine y la literatura se expresan a través de lenguajes muy diferentes, existen nexos que unen y enriquecen ambos medios.

Eres guionista y director de cortos, has escrito obras de teatro, novela y relato. ¿Qué te falta por experimentar como escritor?
Ver en la pantalla alguno de los guiones de largometraje que he escrito.

Tu última novela publicada es Los desertores de Oxford Street, una obra que da una vuelta de tuerca, por así decirlo, a la historia del más célebre de los vampiros. ¿Te gustaría que se llevara al cine? ¿Y escribirías tú el guion, llegado el caso?
Me encantaría. Pero asumo que sería, a día de hoy, imposible (por la longitud de la novela, multitud de tramas y personajes, presupuesto, etc.). Sí vería más factible verla como una miniserie. Y, ya puestos, preferiría que el guion lo escribieran Steven Knight o Richard Price; o, sin irnos tan lejos, alguien como Javier Olivares, Susana López Rubio o Esther Martínez Lobato.


© José Luis Ordóñez.

¿Qué puedes contarnos, ya que en La Orilla de las Letras no lo hemos leído, de Exorcismos, tu último libro de relatos publicados?
Exorcismos (Extravertida, 2019) contiene veinte relatos vinculados al género de suspense, terror y fantástico, con guiños literarios y cinéfilos. La mayoría son textos inéditos, pero algunos de los relatos han sido premiados en certámenes literarios y publicados en otras antologías. Hay monstruos clásicos, pero también cotidianos, de esos que nos podemos encontrar todos en nuestro bloque de vecinos o al salir de casa para pasear al perro. El libro se presentó en otoño en Sevilla en la Sala El Cachorro, y el pasado mes de enero en Granada, en el Patio de los Perfumes, dentro del marco del Gravite Festival.

¿Qué esperas que los lectores encuentren en este libro?
Diversión y, en ocasiones, cierta reflexión sobre nosotros mismos: nuestras motivaciones, sentimientos, logros y frustraciones. Un poquito del ser humano entre historias de terror y fantásticas.

Por cierto, ¿no crees que estamos faltos de lectores de terror en España?
Estamos, en general, faltos de lectores. Pero igual gracias a esta reclusión la gente se anima a viajar de la mejor manera posible (también la más económica): con los libros.

¿Escribirías, o ya estás escribiendo, sobre esta pandemia que nos está azotando en estos momentos?
Desde el Centro de Investigación y Recursos de las Artes Escénicas de Andalucía me pidieron hace unas semanas una breve pieza (apenas 500 palabras) que tuviese relación con todo lo que nos está sucediendo (COVID-19, reclusión en nuestros hogares, etc.), y se me ocurrió recuperar al personaje del Drácula de Los desertores de Oxford Street (Algaida, 2018) y ubicarlo en estos tiempos actuales en una obra titulada Drácula en su castillo. Se puede leer de manera gratuita, así como las piezas de otros dramaturgos, en la web:



© Álvaro Delso. Ilustración de Drácula en su castillo.

¿Cómo nos ves a los escritores y los lectores después de esto?
Espero que vivos. Y con más ganas de escribir, más ganas de leer, de acudir a librerías y celebrar el mundo de ficción que nos llega a través de la palabra escrita.

¿Qué nuevos proyectos literarios tienes en marcha?
Ahora estamos trabajando en una ficción radiofónica basada, precisamente, en mi pieza breve Drácula en su castillo, con un reparto formado por Mercedes Hoyos, Jorge Tomé y Ángeles Neira, música de Jesús Calderón y la colaboración de Álvaro Delso y Maravedí; próximamente se va a publicar Teatro breve en el siglo XXI (El Sendero & Fundación SGAE, 2020), una antología donde participo junto a otros autores (María Zaragoza, José Luis De Blas, Vicente Marco, Verónica Rodríguez, Elena Marqués, José Luis Ordóñez) y cuenta con prólogo del escritor y cineasta Ramón Luque; finalmente, espero que en 2020 y 2021 vean la luz otros dos proyectos: La mirada de Pigafetta (Pigafetta Comunicación), una serie documental donde he colaborado en los guiones, y que cuenta con la participación de historiadores de prestigio y actores como Ramón Langa; y mi nueva novela, ya terminada y reposada, que promete un nuevo y apasionante viaje.

¿Te gustaría añadir algo antes de dar por terminada esta entrevista?
Agradecerte la oportunidad, Cristina, el interés y tu pasión por las letras. Seguimos.
José Luis Ordóñez
@jlordonez237

Muchas gracias a ti, José Luis, por tu tiempo, tus palabras, tus fotos personales, ¡y hasta tu relato para leer de forma gratuita! Esperemos que esta situación no se prolongue mucho más y pronto puedan ponerse de nuevo en marcha todos los proyectos de los que nos hablas.
Y a vosotros, lectores, estéis o no confinados cuando leáis esto, gracias por estar al otro lado de la pantalla una vez más.

Cristina Monteoliva


Reseña: NACIMIENTO Y MUERTE DEL AMA DE CASA, de Paola Masino.


Título: Nacimiento y muerte del ama de casa
Autora: Paola Masino
Traducción: Pepa Linares
Publica: Alianza Editorial
Páginas: 304
Precio: 18 € / 12,98 € (ePub)

La historia de la humanidad está llena de grandes hombres, pero también de no menos extraordinarias mujeres. Algunas, valientes y decididas, lucharon en el pasado por vivir la vida que ellas querían. Muchas, sin embargo, se conformaron con lo que los demás decidieron para ellas. Y tal vez otras primero fueron valientes pero luego se rindieron y asumieron el papel que la sociedad les tenía destinado, pienso tras la lectura de la compleja novela de Paola Masino titulada Nacimiento y muerte del ama de casa: la obra que precisamente comentaremos a continuación.
La protagonista de esta historia no siempre será el Ama de Casa. De niña fue una criatura salvaje que vivía dentro de un baúl, esperando siempre no ser asustada por las arañas, sus grandes enemigas. Su madre la rechazaba de pleno por no ser lo que ella esperaba. Casi nadie le hacía caso. Sin embargo, la niña era feliz, observando el mundo desde la seguridad de su refugio, reflexionando, sabiendo que lo que tenía allí dentro era mejor de lo que había afuera.
Al crecer, la niña de pronto decide que quiere convertirse en el Ama de Casa. Se acicala, acude a bailes y se casa con un tío carnal mayor que ella. El Ama de Casa no es feliz organizando su hogar, así que viaja, lee, escribe y hace nuevas y extrañas amigas que lleva a casa. ¿Conseguirá en algún momento sentirse bien en sociedad? ¿O es que acaso jamás tendría que haber dejado el baúl en el que tan bien estaba?
Esta es una historia curiosa, tanto por su contenido como por su estilo siempre cambiante: una novela que tan bien ha definido por su traductora al español, Pepa Linares, como, y cito textualmente de la Nota de la traductora, «Libro furioso, a veces enigmático y alucinado, otras clarísimo; a ratos agresivo, y a ratos sutil; con frecuencia poético; lleno de humor negro (…)».
Esta la historia de una niña que era feliz en su mundo de unión con la naturaleza, de descubrimiento y hasta de filosofía; un mundo en el que, sin embargo, parece acabar sintiéndose sola, por lo que de pronto un buen día, como una cenicienta de los años 30 del siglo pasado, decide adoptar todas las normas sociales, casarse y convertirse en la perfecta ama de casa burguesa italiana.
Todo parece estar en su contra: su madre que la desprecia por ser salvaje y estar siempre en el baúl, el hombre con el que se casa, la sociedad que huye de lo diferente… El Ama de Casa se une a la corriente, pero a la vez nada en contra casi todo el tiempo. ¿Acaso podrá ser feliz alguna vez?
Nacimiento y muerte del ama de casa, en definitiva, es un libro que nos habla del destino de tantísimas mujeres, incapaces, muchas de ellas, de tomar las riendas de su vida, por distintos motivos; de la rebeldía de su autora y de las contradicciones de un personaje, el Ama de Casa, que nació libre pero que, poco a poco, fue cayendo en las redes de una sociedad que la hizo enfermar de muerte. Se trata esta de una novela de sueño o de pesadilla, según se mire, de descubrimiento y autodescubrimiento, de feminismo avanzado para su época y crítica social necesaria. Dicho esto, ¿a qué esperas para conocer la brillantez de esta niña lista que un día decidió convertirse en bonito adorno del hogar de su esposo?
Cristina Monteoliva


© Cristina Monteoliva.

martes, 7 de abril de 2020

Entrevista: JOSÉ LUIS ROMERO CAMPILLOS.


Queridos amigos de La Orilla de las Letras,

la pandemia de este 2020 avanza en el mundo, pero no nos detenemos. El virus nos está robando la primavera, no así las ganas de leer y dar a conocer tanto los libros como a sus autores. Autores como José Luis Romero Campillos, nuestro entrevistado de hoy.
José Luis Romero Campillos es licenciado en Psicología y escritor de relato y novela de los géneros gótico y terror. Si bien también ha publicado un libro de relatos, Fantasmagoría, hablamos con él, entre otros temas en esta entrevista, sobre su novela corta vampírica de título Lágrimas de una eternidad carmesí. 
Dicho esto, os dejamos ya con las palabras del autor:

¿Cuándo comenzaste a escribir?
Hola, Cristina.
Pues no podría señalar con exactitud cuál fue el momento en el que empecé a escribir, pero sí te puedo contar que, de pequeño, con unos diez u once años de edad, elaboraba una especie de cuadernillos recortando hojas de las libretas del colegio que grapaba posteriormente y en las que dibujaba los personajes de una serie de animación muy famosa en aquella época creando nuevas historias en base a dichos personajes. Después, durante la adolescencia, escribí algún relato fantástico sin ninguna trascendencia, incursionando ya en el ámbito del terror. Fue años más tarde, en un momento de mi vida en el que trabajaba a media jornada y en el que, por tanto, disponía de más tiempo libre cuando empecé a retomar esa afición que desde siempre ha latido en mi interior, dando lugar a un conjunto de textos que se mueven a caballo entre el gótico y el terror y que fueron recopilados en un libro de relatos titulado “Fantasmagoría” (previo a “Lágrimas de una eternidad carmesí”), autopublicado en la plataforma de impresión bajo demanda “Bubok”, y posteriormente también a través de la desaparecida editorial “Valentia Autores”. 

¿En qué género, relato, novela o poesía puedes decir que te encuentras más cómodo?
Como lector, a mí me gusta cualquiera de los tres, aunque reconozco que con lo que más disfruto generalmente es con la prosa poética, razón por la cuál intento acercarme a dicho estilo en la mayor parte de mis escritos.
Respondiendo a la pregunta que formulas, a la hora de escribir creo que el relato es el formato con el que me siento más identificado (tanto el relato breve como el microrrelato) y en el que más he centrado mis intentos de creación literaria. Una novela requiere un exhaustivo trabajo a distintos niveles (planificación, investigación, una línea argumental coherente que conecte las distintas subtramas, etc.), así como poder disponer de tiempo para plasmar estas cuestiones por escrito, razones (ambas) por las cuáles me decanto más por el relato. Aunque “Lágrimas de una eternidad carmesí” se puede conceptualizar como una novela corta, yo me refiero a ella en muchas ocasiones como un “cuento largo”, puesto que creo que cumple más con los requisitos de un cuento que con los de una novela propiamente dicha (exceptuando la cuestión de la extensión).

¿Recuerdas cuándo comenzaste a interesarte por la literatura de terror y las ambientaciones góticas?
Mi acercamiento al género proviene más del ámbito cinematográfico que del literario, en un primer momento. Recuerdo la impresión que me causaban de pequeño las películas de temática vampírica de la productora británica Hammer, protagonizadas en la mayor parte de los casos por Christopher Lee y Peter Cushing, o el ciclo de largometrajes que Roger Corman dedicó a adaptaciones libres de relatos de Edgar Allan Poe, por poner un par de ejemplos. Se trataba de filmes con una sugerente ambientación gótica, bastante característica, que dotaba a las imágenes de una cierta decadencia y un carácter tenebroso y en ocasiones etéreo e incluso sensual, que me fascinaba. Fue a partir de ese momento cuando empecé a buscar el equivalente de dichas ambientaciones en la literatura. 



© José Luis Romero Campillo.

¿Por qué escribir todavía hoy en día relatos de vampiros?
A pesar de que probablemente ya todo esté dicho en relación a esta temática, considero que los cuentos de vampiros continúan resultando efectivos como metáfora de cuestiones fundamentales que afectan y preocupan al ser humano y a la sociedad (el depredador que ocupa el escalón superior en la pirámide alimentaria y trata a muchos animales únicamente como comida, la explotación de las clases más humildes a cargo de las económicamente poderosas, las adicciones, el sueño de la consecución de la eternidad… Quizás en este momento podríamos incluso establecer similitudes entre ciertas características del vampirismo y el funcionamiento de terribles pandemias como ésta a la cual nos estamos enfrentando). En mi opinión, los relatos de vampiros suelen conjugar elementos tan sugerentes y fascinadores como la seducción, la sensualidad, la oscuridad, la perversión, el horror, la maldad en estado puro y la inmortalidad, entre otros elementos afines al género, elementos que muchos de nosotros continuamos buscando en la literatura en la actualidad.

¿Drácula o Carmilla?  
Ambas novelas constituyen puntales básicos en la literatura acerca de la figura del vampiro, y son algunas de mis mayores influencias. A pesar de todo, a mí, personalmente, aunque me encantan las dos historias, es “Drácula” la que más me gusta. Me encanta la disposición epistolar del texto, complementada con entradas de diarios personales de los personajes, recortes de prensa, etc. Me resultó muy original y efectiva dicha forma de afrontar la narración. Y por supuesto, me encantan tanto el personaje como la trama.

¿Cómo surgió la idea de escribir Lágrimas de una eternidad carmesí? Llevaba bastante tiempo dando vueltas a la idea de escribir una novela de ambientación gótica y temática vampírica. Previamente había escrito algunos relatos relacionados con dicha temática (algunos de ellos recogidos en “Fantasmagoría”), pero sentía la necesidad de intentar crear una historia al estilo clásico más extensa y algo más profunda, y de tratar de aportar mi pequeño grano de arena a este género que desde siempre me ha apasionado.



© José Luis Romero Campillo.

¿Edgar o Cassandra? ¿Cuál de los hermanos es tu favorito y por qué?
Pues no me lo había planteado nunca... Esto que voy a decir es un tópico, pero es cierto; ambos son como mis hijos… Supongo que Edgar, quien, aunque no es ningún ángel, a pesar de las circunstancias y del cambio vital al que se enfrenta a medida que va avanzando la novela, no termina de perder totalmente los sentimientos que le acercan a los que antes habían sido sus congéneres. El personaje de Cassandra representa más cuestiones como el egoísmo y la maldad.

¿Por qué los vampiros de Lágrimas de una eternidad carmesí cambian de nombre una vez que dejan de ser humanos?
En cierto modo, considero que los personajes de las historias de vampiros cambian cuando renacen en su nueva condición; han dejado de ser humanos y por tanto, una forma de proporcionar identidad a su nueva existencia es esa especie de “bautismo de sangre” por el cual el ser “creador” proporciona un nuevo nombre a su “creación”.

¿Podrá alguna vez ser feliz Edgar?
Eso es algo que dejo abierto a la interpretación del lector/a.

¿No crees que la historia de Lágrimas de una eternidad carmesí habría dado para más páginas?
Quizás se hubiera podido alargar algo la trama, mucha gente me ha sugerido la creación de una segunda parte. De todos modos, en el momento en que fue escrita, decidí que la historia fuera autoconclusiva. Quería contar una historia en concreto y no quería introducir demasiados elementos intrascendentales o “de relleno” en la misma. Creo que eso ha influido bastante en la extensión final de la historia, más corta quizás de lo que podría haber sido.

¿Qué nuevos proyectos literarios tienes en marcha?
Pues en estos momentos tengo la escritura algo abandonada por diversas circunstancias “de causa mayor”, como se suele decir, aunque este pasado año finalicé una nueva colección de relatos y microrrelatos pertenecientes (una vez más) a los géneros gótico y de terror y que algún día quizás puedan llegar a ver la luz.

¿Te gustaría añadir algo antes de terminar esta entrevista?
Me gustaría expresar mi agradecimiento público una vez más tanto a Ediciones Alféizar, editorial que se hizo cargo de la edición de la novela (previamente autoeditada) en octubre del pasado año, como a todas aquellas personas que han mostrado su apoyo a mis textos desde que me decidí a sacarlos del cajón, y especialmente en esta ocasión, a ti, Cristina, por tu amabilidad y la disposición mostrada para leer la novela y realizar tanto una reseña de la misma, como esta entrevista. Mil gracias y mucha suerte tanto en tu faceta de escritora como de reseñista… Y, por supuesto, mucho ánimo y mucha fuerza a todo el mundo para continuar luchando contra esta crítica situación que nos está tocando vivir.

Muchas gracias a ti, José Luis, por tu tiempo, tus palabras, tus fotos personales y, por supuesto, tus buenos deseos hacia la persona que, en esta ocasión, te ha entrevistado.
Esperemos que este espacio os haya interesado a todos vosotros, lectores del blog. Gracias también por estar una vez más al otro lado.
Cristina Monteoliva