lunes, 7 de abril de 2025

Reseña: NEVERLAND, de Radu Găvan

 


Me encanta leer historias creadas por escritores de otros países. Es cierto que muchas de las que consumo proceden en países como Inglaterra o Estados Unidos, pero siempre que puedo, buceo entre las páginas de los libros de otros lugares. Hoy os traigo la reseña de Neverland, el original thriller psicológico escrito por Radu Găvan, autor rumano ganador del Premio de la Unión de Escritores Rumanos en 2016 y finalista del Book to Screen en 2024.

Antón es un joven profesor de literatura en la universidad de su ciudad. Viudo y a cargo de una hija pequeña, se ve asediado por los recuerdos de su vida compartida con su mujer y la culpa por no poder darle una vida mejor a su hija. Pronto descubre que es capaz de hacer lo imposible por mejorar el porvenir de su pequeña. Lo que no tiene en cuenta es que un muchacho con un pasado cruel a sus espaldas se cruzará en su camino. ¿Conseguirán padre e hija salir indemnes de tan arriesgada aventura?

Esta es una historia narrada a dos voces: la de Antón, el profesor universitario, en primera persona, y la de un narrador omnisciente que nos hablará del chico misterioso que se cruza en su camino, desde su cruel infancia hasta el momento en el que lo conoce Antón.

Antón es un hombre joven que solo encuentra la alegría de vivir cuando está con su hija pequeña, Leticia. Ambos viven casi en la indigencia en un barrio que deja mucho que desear. Los recuerdos de una vida con Magda, la madre de Leticia, trágicamente desparecida, se entremezclan con un presente gris para padre e hija. Hasta que surge una oportunidad para ser felices. Y aunque pueda ser arriesgada, ¿qué no haría un padre por su hija?

El chico que se cruza con Antón es alguien que ha tenido una infancia y una adolescencia tremendamente difíciles. En su mundo, para sobrevivir hay que ser el más duro. Y él lo es. Aunque también es alguien que siente lealtad y cariño hacia los animales. ¿Será que al final pueda cambiar?

La acción tiene lugar, principalmente, en una ciudad gris donde los profesores universitarios no pueden vivir decentemente, los pederastas campan a sus anchas y los mafiosos tienen grandes lujos. Un lugar en el que cualquier oportunidad sería aprovechada por alguien como Antón.

Neverland es, en definitiva, un thriller psicológico donde los personajes tienen un gran peso sobre la trama. Una historia de miserias humanas, falsas esperanzas y futuros inciertos que está esperando a que la descubras. ¿Te animas a hacerlo?

Cristina Monteoliva

domingo, 6 de abril de 2025

Entrevista: YERAY NAGA ALMEIDA GUTIÉRREZ

 

Queridos amigos de La Orilla de las Letras,

        aunque es domingo, nosotras seguimos trabajando, esta vez para traeros la entrevista que nos ha concedido en autor canario, de poesía y relato, Yeray Naga Almeida Gutiérrez. ¿Preparados? Allá vamos:


¿Cuándo comenzaste a escribir?

Desde muy pequeño, recuerdo que los primeros poemitas de amor los escribí para mis compañeras de clase en el colegio después de haber visto la película Cyrano de Bergerac.

 

¿Qué lecturas crees que te han influenciado como escritor?

Muchas. Desde clásicos como los de Julio Verne hasta los relatos del genial Cortázar. Pero lo que influyó más en mí fue la novela El perfume porque al leerla me dije a mí mismo que un día tendría que escribir algo así de bueno.

Con respecto a la poesía, Lorca con su Poeta en Nueva York y Rubén Darío con Azul me dieron las herramientas poéticas que necesitaba para iniciar el camino.

 

¿Qué estás leyendo ahora mismo? ¿Nos lo recomendarías? 

Pues hace poco que terminé de leer la saga de seis libros llamada Blackwater y he de decir que me ha sorprendido y enganchado. Son libros de poca extensión pero con una historia profunda. Una saga familiar y su historia a través del siglo XX. La recomiendo encarecidamente.

  


© Yeray Naga Almeida Gutiérrez.

 

¿Cómo compaginas tu trabajo fuera del mundo de las letras con la escritura? 

Casi como un malabarista. Si bien es verdad que respecto a la poesía, puedo escribir en cualquier momento y lugar. Sin embargo, con la prosa es distinto, tienes que tomarte tu tiempo para ir creando la historia y es aquí donde se resiente mucho más mi creatividad. No tengo todo el tiempo del que quisiera disponer y, cuando libro, suelo estar demasiado cansado, pero acabo obligándome a escribir aunque no sea mucho.

 

¿Cómo ves el panorama literario actual?

Demasiado centrado en la venta y poco en la calidad, aunque por otro lado era de esperar que se fuera sacrificando la buena literatura en favor de lo comercial.

Con esto no estoy criticando ninguna forma de literatura ni que no se haga para entretenimiento, al contrario, debe haber lecturas para todos los gustos, pero siempre respetando un mínimo de calidad.

Por otro lado, el mercado sufre una saturación de autores que, en ocasiones, puede parecer perjudicial, sin embargo en esa gran variedad reside el que se encuentre uno con historias alejadas de lo común.

 

Si solo pudieras elegir uno, ¿con cuál te quedarías: relato o poesía? Con la poesía, sin ninguna duda. Para mí tiene una cualidad especial que acaricia el alma del que lo escribe y de quien lo lee que difiere mucho de lo que puedes sentir cuando lees o creas un relato.

Es algo que va más allá del simple hecho de escribir una historia, mucho más profundo.

 

¿Qué tiene que tener un buen poema? ¿Y un buen relato? ¿Qué lo hace bueno?  

Personalmente, un buen poema te debe tocar la fibra, llegarte directo al corazón pero también a la conciencia, despertando esa parte dormida de tu cerebro que te hace saborear las cosas hermosas.

En lo que al relato se refiere, debe tener la capacidad de sumergirte en la historia desde el primer momento y mantenerte atrapado ahí, casi sin respiro, hasta el final. Y lo que lo hace bueno, en mi opinión, aquel relato que, una vez terminado de leer, se queda ahí haciéndote pensar o emocionándote con sólo recordarlo.

 

¿Por qué te has decantado por la autopublicación en Amazon a la hora de dar a conocer tus obras al público?  

Mis dos primeros poemarios fueron en colaboración pagada con dos editoriales que no demostraron que mi obra les importaba más allá de lo que podía o no pagar por sus servicios. No hubo cuidado ni respeto por lo que era tan importante para mí y lo entiendo, son un negocio. Sin embargo, si pago por unos servicios espero tener algo de calidad por lo que pago y un poco de ayuda en promoción para que las ventas no dependan de lo que yo haga o no en redes.

Viendo que el panorama iba a ser igual, decidí hacerlo por mi cuenta, contratando correctores que ya me eran conocidos y diseñadores para la portada y la verdad es que el resultado ha sido más satisfactorio. Nunca he pensado en el dinero pero, por lo menos, gano más con la venta de cada libro ahora.

 

¿Cuál de tus libros te ha costado más escribirlo? 

El dolor y el éxtasis, porque surgió después una relación tormentosa y tóxica que casi acaba conmigo. Sin duda es mi libro más personal, donde me abro en canal en cada una de sus páginas.

 


© Yeray Naga Almeida Gutiérrez.

 

Háblanos de tus libros. ¿Qué tenemos que saber de ellos? 

Profundo mar flotante trata sobre el amor en todas sus variantes así como la pérdida del mismo. Me llevó muchos años dar con las palabras exactas en cada poema que retrataba mi visión de este sentimiento tan universal.

Sobre noches infinitas fue escrito durante el año que estuve trabajando en el turno de noche en un hotel y recoge las anécdotas sucedidas durante ese año y algunas de mi infancia recordadas de forma poética.

El dolor y el éxtasis, como te decía en la pregunta anterior, fue mi terapia después de lo sucedido en una relación malsana. A medida que lo escribía, pasó de ser rabia pura a convertirse en algo más metafísico como consecuencia del aprendizaje que trajo la terapia y el análisis sobre mí mismo. Por eso, sin apenas quererlo, tuve en mis manos un libro de poesía confesional muy al estilo de Anne Sexton, Plath o Pízarnik.

Salvaje fue escrito a la misma vez que peleaba con mi poesía. En principio iba a escribir historias para relajar mi cerebro enfrascado en los poemas confesionales, claro que luego fueron dando forma a algo más profundo. Cada relato es un pequeño homenaje, tanto en su forma como en su contenido, a autores que me gustan o quise hacerles un homenaje.

Por ejemplo, Pastel de calabaza es Murakami, Por ti, Tania, yo canto es Henry Miller, La compra del pez plátano, Salinger o Reflejos en el agua, Mishima. Pero sobre todo, son relatos para entretener aunque el lector se encontrará con un profundo análisis del comportamiento humano si se atreve a bucear hasta el fondo.

 

¿Qué esperas que los lectores aprendan de tus escritos?

Sobre todo quiero que se entretengan, eso en cuanto a los relatos, pero también que se miren en un espejo que pueda no gustar si se miran por demasiado tiempo pero que aprendan algo de ello.

Con respecto a los poemas, sobre todo que pueda ayudarles si han sufrido algo similar a lo que relato en  El dolor y el éxtasis y, en cuanto a los otros dos poemarios, que disfruten de buena poesía.

 

¿Qué nuevos proyectos literarios tienes en marcha?

Pues estoy trabajando en mi primera novela que contiene muchos episodios sobre mi propia infancia pero dentro de un contexto de realismo mágico.

 

¿Te gustaría añadir algo antes de terminar esta entrevista?

Solo que espero que la gente se acerque a conocerme porque seguro que les va a gustar lo que, hasta el momento, he creado.

 

Muchas gracias, Yeray, por tu tiempo, tus palabras y tus fotos personales. Te deseamos una carrera literaria larga y próspera.

Y a vosotros, amigos lectores, gracias por estar un día más atentos a nuestras publicaciones. Ahora, ¡a leer!

Cristina Monteoliva

sábado, 5 de abril de 2025

Entrevista: OLGA CERCÓS

 

Queridos amigos de La Orilla de las Letras,

recientemente celebramos el Día del Libro Infantil y Juvenil y hoy os ofrecemos la entrevista que nos ha concedido una gran autora de cuentos para niños: Olga Cercós. Como seguro que ya queréis conocerla, os dejo con sus palabras:

¿Cuándo descubriste que la escritura era algo más que un pasatiempo?

En mi caso empecé por la palabra hablada para llegar a la palabra escrita. Estudié magisterio y teatro. Entré a trabajar en la fundación Bertelsmann en el proyecto Biblioteca-Escuela como narradora oral y cuando el proyecto se acabó, continué explicando cuentos. Poco a poco fui narrando mis propios textos, que necesitaba fijar con la palabra escrita.

¿Qué lecturas crees que te han influenciado como escritora?

Principalmente los cuentos populares, los clásicos, las leyendas y las fábulas.

© Olga Cercós.

¿Qué estás leyendo ahora mismo? ¿Nos lo recomendarías?  

Me gusta leer libros de diferentes géneros a la vez. Estoy leyendo la novela La vereda, de Miquel Martín i Serra, la recomiendo por la belleza y la sutileza narrativa. También estoy leyendo Rosa Sensat: quan l’educació s’arrela a la vida, de Xavier Besalú y otros autores, una compilación de artículos que acercan la biografía de esta pedagoga nacida hace 150 años. Y también leo lentamente Un grillo en la autopista, de Bernardo Atxaga, una recopilación de artículos excelentes.  

¿Dónde encuentras la inspiración?

En mis obsesiones, mis inquietudes, en las preguntas que se me repiten. También, de manera inconsciente, en las experiencias vividas.

¿Por qué escribir literatura infantil?  

Porque llevo media vida comunicándome con los peques y conocer las características de sus etapas evolutivas me ha dado la seguridad de saber cómo dirigirme a ellos. No es lo mismo escribir para bebés que para niños mayores.

¿Te resulta complicado escribir cuentos para niños? 

Antes de escribir visualizo la historia en movimiento. A veces la narro ante un público antes de escribirla, la juego. La tarea complicada es desprenderme de la oralidad para fijarla en el papel.

¿Qué ha supuesto para ti publicar Viajamos con Carambuco Ediciones? 

Un sueño hecho realidad. Llamé a la puerta de la editorial atraída por la colección con la traducción en lengua de signos. Quería publicar un cuento que llegase también a niños que tienen poca literatura en su lengua. Antes de este título he publicado dos títulos más con la editorial pero no en esta colección.

¿Has trabajado junto a Robert García a la hora de crear las ilustraciones?  

Pues no directamente. Comenté con la editora la importancia del objeto en el texto, quería una doble historia, por un lado la visual (los objetos van desapareciendo y aparecen al final, reconvertidos) y por otro lado, la historia de la familia.

Di las indicaciones de la narrativa de imagen y Robert ha puesto su arte y su sentido del humor para materializar las ideas.

¿Cómo surgió la idea de escribir Viajamos?

El día que le dije a mi amiga Marina Pagès: escucha, no sé por qué guardo tantas cosas, lo guardo todo sin ningún motivo y pronto no voy a caber en casa, ¡me cuesta desprenderme de los objetos! Y ella me dijo: pues regala lo que no uses, no hace falta que lo tires. Además cuando regalas siempre te llegan cosas buenas.

Empecé a ponerlo en práctica y de ahí surgió la idea de Viajamos.  


 
© Olga Cercós.

¿De qué va Viajamos?

Una familia se desplaza y durante el viaje vive diferentes contratiempos: se les estropea el coche, etc. Lo normal hoy en día, sería solucionar los problemas con llamadas o haciendo uso del dinero. En el cuento no salen ni pantallas ni dinero; aparecen personas que interaccionan y ofrecen ayuda. Va de dialogar, compartir, adaptarse a los cambios, pensar en el otro, utilizar la palabra y la fuerza de las relaciones sociales para crear vínculos y avanzar en la vida.

El cuento está escrito también en lengua de signos y permite visibilizar la necesidad de inclusión de las personas sordas.

¿Qué esperas que los más pequeños aprendan con este libro?

Pretendo que se hagan preguntas tipo: ¿yo haría lo mismo?, ¿uno se puede desprender de un animal fácilmente?, ¿me cuesta compartir?, ¿me identifico con los pequeños del cuento?

¿Qué nuevos proyectos literarios tienes en marcha?

En septiembre saldrá con Algar editorial un título en la colección para primeros lectores.

¿Te gustaría añadir algo antes de terminar esta entrevista?

Agradecer a Cesca Mestres y a Olaia Irigoien la edición del libro. Y a Robert García, el ilustrador, su mirada y talento.

Muchas gracias, Olga, por tu tiempo, tus palabras y tus fotos personales. Te deseamos una carrera literaria larga y próspera.

Y a vosotros, amigos lectores, gracias por estar un día más atentos a nuestras publicaciones. Ahora, ¡a leer!

Cristina Monteoliva

Reseña: VIAJAMOS, de Olga Cercós y Robert García

 

¿Recuerdas lo largo que parecían todos los viajes cuando éramos pequeños? Nos pasábamos el rato preguntando a nuestros padres cuándo faltaba para llegar a nuestro destino, escuchábamos canciones que les gustaban e ellos y, si eres tan mayor como yo, soportabas el calor veraniego como se podía. Vivimos pequeñas aventuras todos juntos, aunque no recuerdo que tuviéramos grandes contratiempos. Me pregunto si podríamos haberlos solucionado de formas tan imaginativas como la familia protagonista de Viajamos, el cuento infantil ilustrado escrito por Olga Cercós e ilustrado por Robert García. Si quieres saber por qué has de elegirlo si tienes peques en casa, no tienes más que seguir leyendo esta reseña.

En Viajamos conocemos a una familia compuesta por cinco miembros, padre, madre y tres hijos, que salen a la carretera en su coche hacia un lugar que en principio no conocemos. Los contratiempos no paran de sucederse desde el principio y la familia tiene que afrontarlos de formas cada vez más imaginativas, de manera que aunque salieron bien cargados de enseres, llegan a su destino casi con lo puesto, pero habiendo aprendido mucho de la vida.

Los que me conozcáis un poco, ya sabréis que soy una fanática de los disparates literarios. Creo que estos, además, son ideales para los más pequeños. En este desternillante cuento, por ejemplo, aprenderán que está bien desprenderse de lo que no se necesita, que hay que pedir ayuda a quien sea cuando hace falta, que el trueque es siempre una buena opción y que lo importante, al final, es estar rodeado de las personas que te quieren.

Viajamos es un cuento muy original que va a sorprender a los peques de la casa y a los mayores que les acompañen en la lectura. Con estupendas ilustraciones de Robert García, se presenta también adaptado al lenguaje de signos español y catalán para que pueda ser narrado de esta forma.

Viajamos, en definitiva, es un estupendo cuento que fomenta valores como la unión familiar, la empatía, la generosidad o el perder el miedo a enfrentarnos a los problemas, por muy grandes que estos parezcan. Un libro divertido con el que empezar a adentrarse en la lectura.

Cristina Monteoliva

viernes, 4 de abril de 2025

Reseña: UN PASADO ANÓNIMO, de Javier Martínez Villanueva

 


¿Estás buscando un thriller diferente a lo que se publica últimamente? ¿Te interesan las historias de espías y espionaje industrial? ¿Y si hubiera una que te llevara a plantearte si podemos estar seguros de lo que las grandes farmacéuticas hacen? La respuesta a estas y otras preguntas las encontrarás en Un pasado anónimo, la novela de Javier Martínez Villanueva que te comento en esta reseña.

La casa de Marcus Scott parece de lo más segura hasta que la enigmática Nina entra en ella y se hace con la no menos misteriosa llave que el millonario guardaba en su caja fuerte. Kevin Powe, el agente portorriqueño contratado por Scott y su compañero de oficina Duncan serán los encargados de averiguar no solo dónde está la inquietante llave, sino para qué sirve y por qué alguien querría llevársela. El periplo llevará a Kevin a varios países y a varias personas que resultarán claves a la hora de entender un caso que viene de lejos.

Marcus Scott es un tipo importante que empezó su andadura en el mundo de las investigaciones farmacéuticas junto a sus colegas Andrew y el malogrado Nicholas. Los tres hacían un buen equipo, aunque puede que guardaran peligrosos secretos sobre temas como el VIH y la homeopatía que en el presente quieren salir a la luz.

El encargado de averiguar qué hay detrás de todo es Kevin Powe, un portorriqueño de personalidad tranquila y melancólica que forma equipo con su amigo Duncan. Su periplo le llevará hasta Alicante para conocer a Adam, el hijo de Nicholas, también científico. ¿Conseguirá gracias al joven descifrar todos los enigmas?

Un pasado anónimo es una novela de contrastes, pues aunque Kevin tiene el tiempo en contra, a veces la narración es muy pausada. Además, los personajes se toman su espacio para decir todo lo que necesitamos saber. Todo esto hace que la historia sea ideal para los lectores que gustan de ir paladeando las páginas.  

Como decía antes, Un pasado anónimo no es un thriller al uso, por lo que creo que os gustará a todos los que estáis buscando una historia de espías diferente, con buena documentación y argumentaciones. Una obra para amantes de la emoción y el misterio, sin lugar a dudas. ¿Estás dispuesto a averiguarlo?

Cristina Monteoliva

Entrevista: OLIVIA VILÀ

 

Queridos amigos de La Orilla de las Letras,

llegamos al primer viernes del mes de abril con la entrevista que nos ha concedido la estupenda autora Olivia Vilà. Sin más dilación, aquí la tenéis:

 

¿Cuándo comenzaste a escribir?

Es extraño decirlo, porque llevo muchos años trabajando con documentos, pero hasta septiembre de 2022 no se me había pasado por la cabeza escribir.

Al empezar el proyecto de Tiempo de druidas, me di cuenta de que lo que estaba haciendo no se parecía a nada que hubiera escrito antes. Por ejemplo, cuando redactas un protocolo que explica, paso a paso, cómo esterilizar unas semillas de orquídea, buscas ser lo más breve, claro y conciso posible. No hay lugar para la imaginación ni los adornos. No se crea nada y todo se ajusta lo más fielmente al proceso. En cambio, una novela es pura locura, todo sale de tu cabeza y puedes hacer lo que quieras. Es una sensación increíble.

 

¿Y cuándo descubriste que la escritura era algo más que un pasatiempo?

De momento no he pasado esa línea, sigue siendo algo que hago en mi tiempo libre como diversión. Debo reconocer que es un pasatiempo algo sufrido, no me gusta pasar mucho rato sola delante del ordenador. Suerte que después tienes otros momentos más sociales cuando interactúas con los lectores u otros escritores.

 


© Olivia Vilà.

 

¿Qué lecturas crees que te han influenciado como escritora?

Soy una gran consumidora de artículos, estudios, reportajes y noticias. No siempre dispongo del tiempo necesario para leer un libro con la tranquilidad que requiere, así que estas lecturas más cortas me permiten disfrutar sin quedarme a medias. Mucha de esa información que me ha llamado la atención, ha acabado incorporada en la novela.

Por otro lado, soy muy peliculera y creo que mi nostalgia por los clásicos familiares de aventuras se transparenta en Tiempo de druidas.

En lo que a libros se refiere, todos te influencian de alguna manera. Unos por sus personajes, otros por las historias, por cómo están narrados o por lo que transmiten, pero todos dejan algún tipo de huella.

 

¿Qué estás leyendo ahora mismo? ¿Nos lo recomendarías? 

Estoy con dos lecturas. Tenía a medias Cementerio de animales de Stephen King, pero Francisco Samuel Castillo me hizo llegar su novela, El cazador nocturno. Sangre y corrupción, y no pude resistirme a empezarla. Llevo solo un par de capítulos, pero promete. Es una historia de vampiros y criaturas de la noche de estilo gótico clásico, y tiene entre sus escenarios lugares como Panamá, que es un país que me encanta y al que le tengo mucho cariño.

Stephen King no necesita recomendaciones…


¿Escritora brújula o mapa? 

Desde luego, mapa no soy… Voy macerando la historia en mi cabeza, hasta que tengo un rato para sentarme a escribir y, dentro de unos límites, permito que mis personajes y tramas fluyan con cierta libertad.

                                              

¿Cómo ves el panorama literario actual?

Como en redes sociales solo me relaciono con escritores y lectores, tengo la sensación de que es un mundo muy activo y que goza de mucha salud.

Es cierto, que la mayoría de cuentas se dedican a las novelas famosas, autores consagrados y novedades editoriales, pero es normal, no se puede olvidar que es un negocio, y los libros de desconocidos no generan beneficios ni atraen el interés de los seguidores.

Entiendo que es mucho más fácil dejarse llevar por la moda, que ir a contracorriente, pero espero que poco a poco aparezcan cazadores de tesoros, cual ojeadores deportivos, que disfruten buscando títulos desconocidos o descubriendo talento entre los autores nuevos.

 

¿Escribirías una novela de moda a cambio de hacerte famosa? 

Hacerme famosa no me llama mucho la atención. Si lo hiciera sería por dinero, para qué nos vamos a engañar. No tengo nada en contra de las modas, pero si puedo escoger, prefiero marcar tendencia, o ir a mi rollo, que seguir la moda.

 

¿Por qué te has decantado por la autopublicación en Amazon a la hora de dar a conocer tu novela, Tiempo de druidas?  

Fue la opción más viable y realista que me planteé.

La coedición no me llamó nada la atención, no quería pagar por publicar, y el mundo de las editoriales tradicionales no lo conocía. Además, por lo que vi, las posibilidades de que apostaran por una desconocida eran muy lentas y escasas. Así que lo más sencillo era hacer un Juan Palomo.

 

¿Qué vamos a encontrar en este libro?

No es nada fácil de explicar en un par de párrafos. La novela narra de forma simultánea la historia de cómo Eón acaba siendo aprendiz de druida en la Galicia prerromana y, por otro lado, las aventuras de un grupo de chavales modernos y unos cuantos adultos extravagantes, que se unen para estudiar un manuscrito antiguo.

Tiene ambientación histórica. Habla de los contrastes entre la vida en la ciudad y en los pueblos, del paso del tiempo, de la superación, de la amistad, de la desconexión con la naturaleza… Y cómo no… de la realidad y la magia.

Hay personajes entrañables y otros que no le caen bien a nadie.

Contiene algún hechizo, pociones y varios juegos ocultos.

Vamos… que tiene casi de todo…

 

¿Y qué ha supuesto para ti publicarlo?

Ha supuesto descubrir un mundo nuevo. Casi me avergüenza decirlo, pero antes de escribir Tiempo de druidas, apenas había oído hablar de los autopublicados ni de los bookstagramers. Tampoco se me pasaba por la cabeza que hubiera una comunidad lectora tan grande.

Ha sido una experiencia muy enriquecedora, lo que no quiere decir que no haya sido dura. Imagino que cada uno mide el éxito en base a los objetivos y las expectativas que se marque como meta.

 

¿Qué esperas que los lectores aprendan de Tiempo de druidas?

Sobre todo, espero que se diviertan, eso no quiere decir que no haya intentado transmitir mensajes a través de sus páginas. El principal puede ser, que la vida es efímera, que nada resiste al tiempo y que la magia es un poder que te ayuda a disfrutar del día a día.

Vamos… que te relajes e intentes ser feliz, que la vida son dos días.

 


© Olivia Vilà.

 

¿Qué nuevos proyectos literarios tienes en marcha?

Tiempo de druidas es una novela autoconclusiva, ya que no sabía si seguiría escribiendo o mi aventura literaria acabaría con ella.

En mi cabeza la historia continuaba, así que dejé un hilo del que se podía tirar, pero solo en el caso de que hubiera alguien interesado en leer más. Estoy muy contenta con la aceptación que ha tenido, por eso he seguido con la historia del aprendiz de druida. No se trata de alargar por alargar, hay subtramas y personajes que tienen mucho que decir aún.

Cuando acabe este proyecto, quiero explorar otros géneros como la ciencia ficción y el thriller. De hecho, tengo algunas cosillas bastante hiladas.

 

¿Te gustaría añadir algo antes de terminar esta entrevista?

Me gustaría agradecerte que me hayas ofrecido un espacio en tu web y, sobre todo, el tiempo y esfuerzo que dedicas a preparar estas entrevistas. Para los autores pequeños como yo, es difícil conseguir visibilidad, y el apoyo de otros escritores es muy valioso.

Y ya lo último de lo último… me gustaría invitar a todos los lectores a que se arriesguen con autores desconocidos, ya que hay muchas historias diferentes, aventuras y tesoros esperando a ser descubiertos.

 

Muchas gracias, Olivia, por tu tiempo, tus palabras  y tus fotos personales. Te deseamos una carrera literaria larga y próspera.

Y a vosotros, amigos lectores, gracias por estar un día más al otro lado de la pantalla. Ahora, ¡a leer!

Cristina Monteoliva