domingo, 14 de marzo de 2021

Entrevista: MARÍA SERRALBA.


Estimados amigos lectores de La Orilla de las Letras,

continuamos esta nueva etapa de entrevistas esta vez con la que nos ha concedido sin duda una autora polifacética: María Serralba.

María Serralba es escritora de narrativa, poesía y ensayo. Influenciada

por la literatura anglosajona, comienza a escribir sus relatos a los diez años de edad. Ha colaborado en medios de comunicación (prensa, radio y televisión), es miembro del equipo editor de una exitosa web cultural con difusión principalmente en América Latina y participa activamente en grupos poéticos, literarios y científicos. Asimismo, es fundadora de la plataforma cultural solidaria PROYECTO MARÍA SERRALBA, desde la que potencia la ayuda a particulares y asociaciones infantiles de cáncer y enfermedades raras, y ha creado el programa T.E.C.A. para el aprendizaje autodidacta de la escritura en personas adultas.

Sus obras publicadas son: A la sombra de tu piel, El Dios del faro, La estrella púrpura y Da tiempo al Amor. Por su aportación en el poemario Mil poemas a Miguel Hernández de Isla Negra (Cuba) ha recibido reconocimiento internacional. En el terreno de lo científico es co-autora, junto al Dr. Monje, especialista en neurología, de No es Alzheimer… es Lewy, guía para familiares de enfermos con DLC, con Aval Social de la Comunidad Científica Internacional.

Dicho esto, ya va siendo hora de que conozcamos más a nuestra autora. ¿Preparados? ¡Pues allá vamos!:

Como no podía ser de otra manera, he estado en tu página web, www.mariaserralba.com, antes de preparar esta entrevista. En ella cuentas que de niña leías novelas de Enid Blyton. ¿Qué te atraía entonces de aquellas obras?

De aquellas obras me atraía todo. Su forma de describir los paisajes donde se ubicaba el colegio Torres de Malory lo hacía tan real que, incluso lo veía en mi mente como si estuviese allí mismo. Recuerdo la escena de la piscina natural, cuyas aguas confluían, en parte, de la mar, esa era de mis favoritas, o las travesuras de las alumnas, similares a las que estaba experimentando en aquel tiempo durante mi período escolar. La evolución de la conducta en cada una de ellas, las estrictas normas de los profesores, en fin, me sentía identificada y a la par, me servía de entretenimiento.

 

¿Recuerdas otros autores que te interesaran?

La verdad es que nunca he querido tener un autor favorito, siempre me he dejado llevar más bien por “mi corriente” y no precisamente por la tendencia que marcase el mercado editorial, aunque la literatura anglosajona siempre ha sido para mí una de las predilectas. Desde Julio Verne, Edgar Allan Poe, A. Núñez Alonso, Javier Moro, Jean Austen, García Lorca, Miguel Hernández, Agatha Christie, Javier Sierra, Emily Bronté, Ken Follett, Rosalía de Castro, Gabriel García Márquez, Haruki Murakami, Rosamunde Pilcher y así, un larguísimo etcétera. Muchos de los que hoy considero mis “compañeros de letras” —una presunción por mi parte—, también entran en mi registro de presentes o futuras lecturas. 

©María Serralba.

Como lectora ya adulta, ¿qué debe tener un libro para que lo consideres bueno y atractivo?

Cada lector nos regimos por un proceso selectivo. En mi caso, empleo mucho el de los cinco sentidos: vista (que me llame su portada); oído (el boca-oído de lectores, medios de comunicación, RRSS o conocidos, aunque no me dejo influir al ciento por ciento por ello); tacto (sopesar la novela con mis manos y ver la calidad en el trabajo, tanto de diseño de portada, maquetación, encuadernación, etc.); olfato (que huela a imprenta de antaño, me encanta ese olor) y gusto, ¡tranquilos! que no me los como antes de comprarlos, el gusto al que me refiero es con el que el autor ha envuelto todo el proceso de transición creativa de la obra, desde que es apenas un boceto, hasta llegar a las manos del lector.

 

¿Cuándo comenzaste a interesarte por el mundo de la escritura?

Siempre he realizado algunos bosquejos, aunque solía hacerlos en la escuela, a modo de redacciones, o bien, poesías breves y desgarradoras, las típicas que suelen hacer los adolescentes en edad enamoradiza. Pero el momento decisivo fue a raíz del fallecimiento de mi madre. Aquel hecho tuvo en mi tal impacto, que “descorchó”, por así decirlo, mi canal creativo y empezaron a fluir las historias. Podría decirse que entré en un semitrance literario, no cesé de escribir durante varios meses y cuando al fin paré, me di cuenta no solo de que había escrito varios borradores para futuras novelas, sino que aquello en realidad había supuesto mi periodo de duelo, y resultó ser muy revelador.

 

¿Qué recuerdas de tus primeros escritos?

Los flujos incesantes de historias. Los desatinos atemporales en las descripciones de mis personajes. Las interminables correcciones. El anhelo de poder publicar algún día y que alguien me leyese y, sobre todo, la incesante búsqueda de la perfección en todo lo que hacía.

 

¿Dónde encuentras la inspiración?

En todas partes, pero donde más confluye en cuando me dedico a observar y escuchar a los demás. El verme rodeada de “humanidad” refuerza mi caudal narrativo de expresiones asonantes, curiosas, maliciosas y dignas de plasmarse en alguna de mis historias. 

©María Serralba.

¿Crees que te ha cambiado la pandemia como escritora?

Por completo. A pesar de que una parte de mí, la que considero la matriz de mi esencia como escritora, se mantiene intacta y es la que me nutre para ponerme cada día a realizar dicha tarea, a la par se ha creado una nueva envoltura que cubre a esta dotándola de otro enfoque mucho más analítico, exigente, reflexivo y tenaz. Una coexiste con la otra a la perfección. He observado que esta nueva etapa de mi vida, por no decir de mi trayectoria literaria, es más sólida. Ya no tengo como meta publicar por el simple hecho de tener mis novelas en el mercado editorial, o pensar que cuantas más mejor, lo que busco ahora es satisfacer al lector con una trama que le impacte, que le haga reflexionar y, si además, le divierte, abstrae y seduje, mejor que mejor.

 

Eres, ante todo, una autora solidaria. ¿De dónde nace esa necesidad de ayudar a los demás con tus escritos? ¿Podríamos decir que es algo que   venga marcado por un hecho concreto?

Cierto. Quien me conoce, sabe que siempre he intentado ayudar a otras personas, y me he dado cuenta qué la palabra “coach”, nunca ha sido nueva para mi. Cuando arranqué con el tema literario, recuerdo que, en algunas presentaciones o firmas de libros, al finalizar me decían: “María, hemos venido a que nos hablaras de tu libro y resulta que has terminado hablándonos de otro tema”, y era cierto, la razón, porque ante mí igual encontraba a alguna persona que en ese instante necesitaba escuchar esas palabras, así pues “la escritora” pasaba a un segundo plano y la que interactuaba con el público era “la coach”. Pero eso no puede hacerse de continúo y menos, cuando lo que pretendes es que tu obra sea conocida, así pues, terminé integrando en mis historias esa parte de mí y la cosa funcionó. Tras ese cambio se creó un flujo de apoyo solidario entre mis lectores y yo, el cual procuro mantener.

 

Has escrito novela, poesía, ensayo y relato. ¿Qué terreno literario crees que te falta por explorar?

Pues ciertamente no sé que responder. Creo que la persona que tiene la posibilidad de expresar sus sentimientos con palabras siempre puede adaptar su habilidad a la partitura que le apetezca, todo es cuestión de método y forma. Aunque tu pregunta me ha suscitado una gran incógnita. ¿Qué género les gustaría a mis lectores que escribiese? Sería cuestión de consultárselo a ellos ya que, como dice mi Lei Motiv: «Vivo para escribir, y escribo para ti».

©María Serralba.

Háblanos del Proyecto María Serralba.

Proyecto María Serralba surgió de la nada, como tantas cosas en la vida que cobran fuerza por el empeño y la ayuda de un colectivo. Mi deseo era ayudar a personas con problemas, ya fuesen de índole económica o de salud, y el primer objetivo se puso ante mí a la par que iniciaba mi andadura literaria con la primera novela “A la sombra de tu piel”. La línea estaba marcada, en aquel momento se trataba de una niña con hipoxia cerebral, así que continué y sigo en ello y procurando colaborar con las EERR y la infancia carente de los apoyos clínicos y terapéuticos necesarios, para mejorar su calidad de vida.

 

¿Y qué es el proyecto T.E.C.A.?

Proyecto T.E.C.A. fue un espejismo. Lo cree en un período estival porque literalmente estaba de vacaciones en lo concerniente al tema creativo,  necesitaba un incentivo que me hiciese arrancar nuevamente mis neuronas y fue cuando observe que dentro del ámbito social existía una gran laguna educativa que abarcaba a los mayores de 65 años, así que recapitulé cuales eran las carencias y cree el Taller de Escritura Creativa Autodidacta (T.E.C.A.), que terminó siendo un método de enseñanza educativa, dijéramos tardía, en los centros comunitarios de la Comunidad Valenciana, aunque principalmente la ejercí en mi localidad. Aprendizaje en lo referente a la escritura, lectura, ortografía fueron varios de sus apéndices, pero también la detección precoz de problemas cognitivos y la inserción social de adultos desubicados por su situación familiar y personal.

 

Con tu última novela Da tiempo al amor ayudas a niños con cáncer y enfermedades raras. Se trata de una historia romántica, pero, ¿qué más puedes contar de ella?

Da tiempo al amor la escribí en el 2006. Fue una de esas historias que sabes desde el inicio que tienes que escribir, sean publicadas o no. Como siempre hago, en esta también me dejé llevar por el deseo de sus personajes, y me encontré envuelta en una espiral de situaciones de las que no me resultó nada fácil desligarme y tomar de nuevo el roll de escritor, en lugar de narrador omnisciente, tanto es así que la presenté a mi agente literario y me aconsejó, en aquel entonces, que la dejásemos dormir hasta que la demanda del mercado la sacase de su letargo.

 

¿Cuánto tiempo has tardado en escribir esta novela?

Escribirla no me llevó mucho tiempo. Una vez mis pensamientos cobran fuerza, la historia pide a gritos ser escrita y ello puede ocuparme un mes o dos como mucho hasta que la ves reflejarla en un borrador, lo más complicado fue “ordenar” literalmente la secuencia de los acontecimientos, ya que cuando leí el primer borrador, yo sí lo entendía, pero… ¿y los demás? Así que empleé un método que nunca falla y es dárselo a otras personas, y fue entonces cuando obtuve la respuesta que me temía: “María, tu novela tiene la estructura de un inofensivo caracol hasta que lo conoces más de cerca”, y era cierto, hasta que te la llevabas a casa y empiezas a seguir cada línea narrativa de su caparazón, cada vez más sinuosa e intricada, no sabes en verdad lo que se te viene encima. Así que me encantó. 

©María Serralba.

¿Qué esperas que encuentren los lectores en ella?

Sobre todo, desconexión. El poder abstraerse durante un tiempo de su entorno ya me complacería. Por otra parte, empatía. Hay muchas tramas englobadas en una principal; sin embargo, todas cobran fuerza a su manera, el que empaticen con alguno de los personajes también es un acicate para el escritor, pero eso solo lo sabemos cuando recibimos sus comentarios, sean del cariz que sean, yo siempre digo que el escritor se debe a sus lectores, por consiguiente, ha de prestarles atención porque ellos son los que nos ayudan a mejor e inclinar la balanza-temática hacia donde pueden existir nuevas posibilidades para un próximo trabajo.

 

¿Te gustaría añadir algo más antes de terminar esta entrevista?

A los lectores, ya sean seguidores de tu blog, míos, o curiosos de saber qué opina una escritora como yo, les pediría, que den tiempo a las historias a que cobren fuerza, que no se limiten a valorar una novela por sus primeras páginas, que se pongan en la piel del escritor y que piensen el porqué ha querido este que tuviese dicha estructura. Quizá esté pidiendo demasiado, pero creo que ellos me entienden a la perfección.

Y a ti, Cristina, agradecerte la oportunidad que me has brindado con esta entrevista para que me conozcan un poco más, tanto a nivel literario como personal. Ha sido un verdadero placer.

Muchas gracias a ti, María, por tu tiempo, tus palabras y tus fotos personales. ¡Mucha suerte con todos tus proyectos!

Y a vosotros, amigos de La Orilla de las Letras, muchas gracias por estar al otro lado de la pantalla una vez más.

Cristina Monteoliva

 

viernes, 12 de marzo de 2021

Entrevista: FRANCISCO JAVIER ILLÁN VIVAS.

 

Queridos amigos de La Orilla de las Letras,

 

después de otro parón, la sección de entrevistas vuelve con fuerza para daros a conocer a un buen puñado de grandes escritores en castellano.

Empezamos por Francisco Javier Illán Vivas, escritor y crítico literario que, aunque ha escrito relato, poesía y novela (sus textos han sido publicado en España, México, Estados Unidos, Argentina y Perú), ha tenido especial éxito en los últimos años con sus obras Versos envenenados, con la que quedó Finalista del VII Premio Wilkie Collins de Novela Negra, y con 1314, la venganza del templario, novela merecedora del Accésit del Premio Alexandre Dumas de Novela Histórica, ambas publicadas en M.A.R. Editor. Con respecto a sus relatos, podemos decir que aparecen en antologías como Londres, París y Los mejores terrores en relatos, de M.A.R. Editor, y en 2099, de Ediciones Irreverentes. Si hablamos de otras novelas, nos fijaremos en la trilogía La cólera de Nébulos, La maldición, La oscuridad infernal El Rey de las Esfinges. Illán Vivas es también autor del libro de relatos La isla y otros relatos, en Ediciones Irreverentes, y de los poemarios Con paso lento, Dulce amargor, Crepusculario, Témporas, A mi manera, Equipaje ligero y El mendigo de la Place Vendôme.

Con El retorno de la espada has ganado el II Premio Villiers de l´Isla Adam de Novela Fantástica, por lo que no podemos dejar de preguntarle por ella, aunque también por sus exitosas novelas anteriores.

Dicho esto, os dejo por fin con la entrevista. ¡A leer!

 

Sabemos que todo gran escritor es también un gran lector. Empecemos por ahí: ¿qué recuerdas de tus primeras lecturas de la infancia?

Son buenos recuerdos en casa de mis padres, en Molina de Segura. Siempre he tenido en la memoria que únicamente tenían dos libros, muy grandes, pero mi madre me aclaró no hace mucho que mis recuerdos estaban distorsionados, que en casa muchos otros volúmenes poblaban los estantes de la librería del salón.

Pero, en fin, me recuerdo leyendo, en edición de lujo y bastante grande, El Quijote y, en otras ocasiones, la Biblia. Tal vez su tamaño era lo que me atraía y que las letras también eran bastante grandes.

Después de aquellas dos lecturas de la infancia, me sumergí en el mundo de Julio Verne, hasta leer todo lo que se había publicado de él. Robert E. Howard, Poe, Lovecraft… ya no he parado.

Creo que, por este motivo, por estas lecturas, he escrito sobre todo fantasía.

 

Como lector, en la actualidad, ¿qué debe de tener un libro para que te interese?
Decirte que no tengo especial interés por un tipo de literatura. Leo todo lo que llega a mis manos, unas veces porque me lo remiten amigos y amigas, otras porque me lo hacen llegar las editoriales para lectura y crítica, y otras porque los busco en las librerías cercanas.

No sé los miles de libros que he leído en mi vida, pero deben ser eso, miles. Tal vez por ese motivo cuando abro uno nuevo, me percato pronto de si va a merecer que siga avanzando en su lectura o debo dejarlo. Esto último ocurre pocas veces, pero algunos he abandonado antes de llegar a las veinte o treinta páginas.

Como lector impenitente no sé qué decirte respecto a tu pregunta, sí se lo contrario. No soporto las faltas de ortografía, desgraciadamente la gran mayoría de las editoriales ya no tienen correctores. Y eso se nota. 

©Francisco Javier Illán Vivas.

 

¿Qué estás leyendo ahora mismo?

Un libro solidario, Chapie, de Luis Alberto Illán de la Cruz, donde nos narra, en tercera persona, sus vivencias durante un año de voluntariado en una pequeña comunidad de Bolivia.

Esperando su turno, otros tres volúmenes: 2120, una antología de ciencia ficción de varios autores y autoras, sobre cómo será el mundo en el año 2120.

El secreto de la piedra negra, de David Prieto y Alejandro Guardiola, una novela negra que suma arqueología y secretos egipcios.

Dobles, de José María Merino, tres historias de amores perdidos y encontrados.

 

¿Cuándo comenzaste a interesarte por el mundo de la escritura?

Si con ello te refieres a escribir, pues tengo mis primeros escritos, tanto poemas como pequeños relatos, fechados en octubre de 1969, es decir, con nueve años. No sé si antes escribí algo, pero si lo hice, no lo he conservado. Son poemas bastante elementales, muchas veces variaciones de otros de autores consagrados, buscando adaptarlos a mi realidad de niño que quería aprender. Debió ser un trabajo como ese de los pintores que copian a los consagrados, mientras desarrollan y perfeccionan su estilo propio.

Si con la pregunta te refieres a la lectura, a amar los libros, ya te he contado que empecé muy joven, posiblemente en cuanto aprendí a leer y comprender lo que leía.

 

¿Dónde encuentras la inspiración?

En paseos, caminatas, senderismo y el trabajo delante del pc. Quiero decir, poniéndome delante de la pantalla del ordenador o del papel (ya sabes, por una entrevista anterior que la poesía la escribo a mano), y escribiendo.

Muchas veces, cuando me pongo a escribir he de confesar que tengo todo lo que quiero plasmar en la cabeza, que lo he ido removiendo, hacia adelante, hacia atrás, agitando como si fuese una coctelera, y es el momento que considero todo ha ocupado el lugar que le corresponde, cuando me ponga escribir.

Paso muchas fechas sin escribir una línea, y cuando me pongo a hacerlo, como con la novela Asesinato en San Pedro del Pinatar, la dejé casi rematada en una noche, con ochenta y tantas páginas escritas de un tirón.

La novela El retorno de la espada estaba en mi cabeza prácticamente terminada desde hacía meses, pues la llevaba agitando más de dos años. Y cuando me puse a escribirla en el ordenador, lo hice a un ritmo que en poco menos de un mes estaba terminada.

 

¿Eres un escritor autodidacta o has recibido alguna vez clases de escritura?

No, nunca he recibido clases de escritura. Sí he aceptado todos los consejos que me han dado amigos y amigas, quienes han leído los manuscritos antes de darlos a conocer. En esto la ayuda de Toñy Riquelme es impagable; pero también de Inma Burguera, de Marta Núñez, de Gema Bocardo. Los consejos de Luis Alberto de Cuenca, de Vera Kújareva, de José María López Conesa, y otros y otras que ahora se niegan a acudir a mi memoria.

 

Versos envenenados es una novela de trama anclada en nuestros días con la que quedaste Finalista del VII Premio Wilkie Collins de Novela Negra. La obra se ha reeditado varias veces y sigue consiguiendo nuevos lectores. ¿Pensaste que tendrías tanto éxito con ella?

La primera sorpresa que me dio esta novela fue que quedase finalista de un premio literario que ya por aquel año era conocido en el mundo de la literatura negra, gracias a una obra ganadora que estaba siendo todo un éxito de lectores y críticos, me refiero a Ya no quedan junglas adonde regresar, de Carlos Augusto Casas, una obra que actualmente va por la novena edición.

Era mi primera incursión en la literatura negra, ya que hasta la fecha yo sólo había publicado novela fantástica. Tuve dos grandes competidores, Pascal Buniet (que ganó el premio un par de años después) y Olga Mínguez, la ganadora de cuando yo participé.

Después, que Versos envenados haya superado las cuatro ediciones, para alguien que era y es prácticamente desconocido en el mundo de la literatura negra, sigue siendo una sorpresa cada nuevo día.

Mira, más de trescientos lectores y lectoras me han hecho llegar fotografías de su ejemplar de Versos envenenados, y aún hoy, tres años después de su publicación, sigo recibiendo fotografías de nuevos lectores y lectoras.

©Francisco Javier Illán Vivas.

 

Por cierto, ¿cómo surgió la idea de escribir Versos envenenados?

Fue algo fortuito. Coincidió con que nos trasladamos a vivir a San Pedro del Pinatar, y el problema que aquel verano existía en las playas de la localidad, con encuentros cruising que molestaban a los bañistas, sobre todo a los más jóvenes, lo cual motivó que el Ayuntamiento de la localidad prohibiese tanto los encuentros cruising que se citaban en el Parque Regional de las Salinas, como el bañarse desnudos en el término municipal.

Una tarde tuve un encuentro fortuito con una de estas citas cruising y mientras llegaba a casa me fui haciendo preguntas de qué hubiese pasado si allí ocurriese un asesinato.

 

Por otro lado, con 1314, la venganza del templario obtuviste el Accésit VI Premio Alexandre Dumas de Novela Histórica. ¿Fue un premio esperado?

En esta ocasión yo estaba convencido de que la novela llegaría lejos, pues creo que es, hasta la fecha, lo mejor que he publicado. Lo mejor no en la temática, sino en la historia, la trama y la calidad literaria.

Pero me encontré con un rival que presentó una novela bastante mejor que la mía, y eso te lo digo porque posteriormente la leí, claro está: Baraka, de Javier Hernández Velázquez.

1314 la venganza del templario dejó a muchas otras por detrás, y a pesar de su calidad, ha tenido muy mala suerte. Porque en plena campaña de promoción, llegó el fatídico año 2020 y en marzo el mundo se paralizó, con ello las presentaciones, las ferias y las ventas.

 

¿Por qué crees que los templarios siguen teniendo tanto gancho entre los lectores, tanto tiempo después de su desaparición?

Por cómo ocurrió su desaparición. La Iglesia Católica ha tenido muchas órdenes a lo largo de su historia, y muchas de ellas han desaparecido, y creo que nadie las recuerda. Yo mismo, o tú misma, de memoria, podrías citar dos o tres órdenes religiosas de su misma índole, pero poco más. Y haberlas las hubieron. Pero como Felipe el Bello necesitaba cantidades de dinero que sus deudas le reclamaban, como un Papa títere estaba sentado en el Sitio de Pedro, y como los templarios en las encomiendas de Europa no estaban en pie de guerra, todo ello se unió para que desaparecieran y sus líderes máximos se convirtieran en mártires. Sin ese condicionamiento, nadie recordaría a los templarios.

 

Por último, con El retorno de la espada has ganado el II Premio Villiers de l´Isla Adam de Novela Fantástica. ¿Cómo te sientes al conseguir por fin el ansiado primer premio en un concurso literario?

No sé si ansiado, sí peligroso. Porque cuando llegas a lo más alto, puede que la caída sea más dolorosa. Permíteme una sonrisa.

Ha sido una grata sorpresa, sobre todo por lo que esta novela representa para mí de regreso a los orígenes, a lo que primero comencé escribiendo, y a un mundo que conozco bien, pues con la trilogía La cólera de Nébulos estuve unos veinte años creando un mundo que tuviesen los cimientos muy bien asentados en la fantasía. Una navidad de hace un par de años, Luis Alberto de Cuenca me comentó que echaba de menos a Nébulos, uno de los personajes. Y eso fue lo que me dio pie para regresar a ellos, a pensar qué habrá ocurrido durante estos años, desde las aventuras narradas en La Maldición, El rey de las esfinges y La oscuridad infernal. El resultado es esta novela, que tiene firmes cimientos anclados en un mundo fantástico muy consistente.

 

¿Qué vamos a encontrar en El retorno de la espada?

Nos vamos a reencontrar con el señor del mundo de tinieblas, que ha estado rumiando su venganza desde que Eleazar y Eostes consiguieron entrar y llegar al Tártaro para rescatar a tres prisioneros. Nos encontraremos con Celestos, la ciudad imperecedera, donde nadie proyecta sombra; con Nébulos, con Mágios, con Carmesí la divina, con Aviva la Primavera, pero también con una rival casi invencible, Lilith, a la que ningún humano ni ningún Eterno pueden dañar. Esa será la venganza de Infernos, el señor del Orco.

Y volverá la espada sin igual, Dragonia, que los seguidores de la saga saben que quedó clavada a las puertas del Orco.

El poder de Lilith hará las delicias de los amantes del género fantástico.

Has escrito novela negra, histórica y fantástica. ¿Con qué nuevo género nos sorprenderás en el futuro?

Mira, si sigo publicando, vendrán otras novelas, pero a día de hoy no creo que experimente nuevos géneros. Aunque, mirándolo bien, todos los géneros son lo mismo: novela. El tiempo lo dirá.

©Francisco Javier Illán Vivas

¿Ha cambiado la pandemia tus hábitos de escritor?

No. Sigo haciendo lo mismo, te lo comentaba más arriba, voy rumiando la trama, la voy agitando en mi cabeza, y cuando todas las palabras están en el orden que les corresponden, las plasmo.

Ha cambiado mis hábitos como presentador de libros. Pero eso le ha ocurrido a todos los que conozco.

 

¿Te gustaría añadir algo antes de terminar esta entrevista?

Un placer charlar contigo y a los lectores, animarles a leer, a comprar libros, a echar una mano a tantas pequeñas editoriales y librerías cercanas que lo han pasado o lo están pasando fatal. Si las dejamos morir, morirán muchos escritores y escritoras que en ellas publicaban o que en ellas se vendían sus libros.

 

Muchas gracias a ti, Francisco Javier, por tu tiempo, tus palabras y tus fotos personales. Esperemos que los lectores te hagan caso y los libros sigan siendo nuestros fieles compañeros por mucho tiempo, ¡toda la vida!

Y a vosotros, amigos del blog, muchas gracias por estar una vez más al otro lado de la pantalla.

 

Cristina Monteoliva


jueves, 11 de marzo de 2021

Reseña: MUJERES SINGULARES, de George Gissing.

 

Hasta no hace mucho, una mujer que no se casaba era considerada despectivamente una solterona, una pieza suelta del puzzle social que daba pena a los que la rodeaban, cuando en realidad muchas de estas mujeres, tanto en el pasado como en el presente, tenían y tienen vidas de lo más plenas. Vidas únicas y singulares, pues así son ellas. O, al menos, eso es lo que pensaba George Gissing, autor de la novela Mujeres singulares, el clásico literario del que hablaremos a continuación.

Tras la muerte repentina y prematura del cabeza de familia y único progenitor, las hermanas Madden han de buscar la manera de salir adelante. La muerte posterior de tres de ellas dejará solas a las otras tres hermanas: Alice, la mayor, empleada como institutriz en una casa; Virginia, que trabaja como dama de compañía; y Monica, la más joven, empleada en una tienda en la que apenas tiene descanso. Cuando más perdidas se sienten las hermanas, las mayores de pronto desempleadas y la menor cansada de su trabajo, aparece en escena Rhoda Nunn, una antigua conocida que ha montado junto a una amiga un negocio en el que no solo enseñan a las mujeres singulares (solteras sin ninguna intención ni necesidad de casarse) el empleo de oficinista, sino que también les dan trabajo. Mientras Alice y Virginia sopesan la posibilidad de abrir una escuela en su antigua localidad, Clevedon, Monica deja el trabajo en la tienda para aprender mecanografía antes de decidir que quiere casarse. Por su parte, Rhoda conocerá a Everdond Barfoot, el primo de su amiga y socia Mary, un tipo de mala reputación que tal vez conquiste el corazón. ¿Conseguirá nuestra heroína esquivar las flechas del amor para seguir siendo una mujer singular?

Todo empieza en Clevedon, en 1872, lugar en el que el doctor Madden vivía con sus seis hijas hasta que muriera de forma repentina. La trama nos traslada enseguida al Londres de 1887, donde nos encontramos a las dos mayores de las chicas supervivientes, Alice y Virginia, viviendo juntas más por necesidad que por gusto. Las dos han perdido sus empleos y calculan cuánto tiempo podrán seguir con lo que les queda. Lo más lógico es que monten una escuela en Clevendon, como les sugiere su antigua conocida, Rhoda Nunn, cuando vuelven a frecuentarla. Pero, ¿acaso las hermanas serían capaces de salir de su zona de confort para hacerlo?

La menor de las hermanas, Monica, tampoco parece querer esforzarse mucho.  Así, tras un trabajo extenuante y pasar más tarde por la academia de Rhoda Nunn, decide casarse con un hombre que está muy lejos de hacerla feliz. Su marido, Edmund Widdowson no solo es un hombre aburrido y poco sociable, sino que también es absorbente y celoso, lo que hará que Monica pronto se sienta atrapada y busque una salida en los brazos de otro hombre.

Finalmente, nos encontramos con la historia de Rhoda Nunn, una dama convencida de que las mujeres han de ganarse la vida por sí mismas con trabajos de categoría y permanecer solteras. El problema es que Rhoda pronto será cortejada por alguien que está en su mismo nivel intelectual: Everard Barfoot, el primo de mala reputación de su socia y amiga, Mary. ¿Será auténtico amor lo que surja entre ellos? ¿Renunciará Rhoda a sus principios y se casará con el galán?

Mujeres singulares es una revolucionaria obra feminista en la que nos encontramos con un nuevo tipo de féminas a finales del siglo XIX: aquellas que por decisión propia no tienen marido y se ganan la vida con gran dignidad. Estas mujeres exigen respeto de una sociedad que prefiere a una casada aunque sea infeliz (y hasta maltratada, como el caso de Monica) antes que a solteras y realizadas que no han de dar cuentas a nadie de sus actos. El problema, como vemos, surge cuando el amor toca a la puerta de una mujer convencida de su singularidad. ¿Podría esa mujer decidir dejar de ser soltera e independiente si entendiera que podría vivir en igualdad con un marido que la quisiera?

Mujeres singulares, en definitiva, es una obra rica en matices y personajes complejos que nos habla de temas que en nuestros días todavía nos preocupan, como el maltrato, la necesidad de algunas personas de casarse por razones equivocadas, la conciliación familiar y la vida plena que se puede tener estando soltero o soltera, desde puntos de vista muy interesantes. Una lectura feminista imprescindible de todos los tiempos. Y tú, ¿a qué esperas para conocer a estas mujeres y lo mucho que tienen que decir sobre quiénes son?

Cristina Monteoliva

sábado, 6 de marzo de 2021

¡QUEREMOS ENTREVISTARTE!

Hace un tiempo que no entrevistamos a autores o autoras en La Orilla de las Letras y creemos que ha llegado el momento de retomar esta actividad. Así que si quieres que hablemos de tu obra y de ti TOTALMENTE GRATIS, escribe a crismonteoliva@hotmail.com 


viernes, 5 de marzo de 2021

Reseña: NEGRA. LA VIDA DESCONOCIDA DE CLAUDETTE COLVIN, de Emilie Plateau.

 

La igualdad entre personas de distinto color de piel es algo que, por desgracia, se da más en la teoría que en la práctica. Y, sin embargo, mucho se ha avanzado en este aspecto en países como Estados Unidos, que hasta no hace tanto tenía comercios distintos para blancos y negros y no permitía que los unos se casaran con los otros. Los autobuses, incluso, tenían asientos preferentes para los blanco. Si un blanco estaba de pie y quedaban asientos en la parte del autobús reservada para los negros, estos debían ceder su asiento. Hasta que una chica negra de quince años decidió no levantarse de su sitio. Seguro que estáis pensando en Rosa Parks, pero la pionera en este aspecto fue la mujer que conoceremos en la novela gráfica de Emilie Plateau Negra. La vida desconocida de Claudette Colvin.

Todos tenemos la imagen en mente: el uno de diciembre de 1955 Rosa Parks se negaba a ceder su asiento a un hombre blanco en el autobús, lo que la llevaría directamente a los juzgados. La historia nos ha hecho creer que ella fue la primera en decidir no levantarse de su sitio en favor de un blanco. Sin embargo, hubo alguien que hizo lo mismo el 2 de marzo del mismo año. Era Claudette Colvin, una chica de quince años que iba y venía en autobús del instituto en Montgomery, Alabama. Una mujer  hasta ahora desconocida cuya vida se vio marcada por la relación con sus padres, el incidente del autobús y el quedarse embarazada de un hombre blanco ese mismo año.

Este libro, a manera de biografía de Claudette Colvin, nos viene narrado por una voz que se dirige a nosotros, los que no conocemos a Claudette y sin duda acabaremos empatizando con ella y su causa; pero también a todos aquellos que la rodearon, que la criticaron, que la ningunearon, para que también ellos sepan la verdad.

Las viñetas, de gran expresividad y acorde con el texto, se nos presentan sin límites, en blanco, negro, marrón y marrón anaranjado, lo que hace que nos metamos aún más en el universo de la Alabama segregada. 

¿Por qué los mismos activistas negros decidieron dejar a Claudette a un lado y apoyar con más ahínco a Rosa Parks? ¿Qué llevó a Claudette a rebelarse en un principio? ¿Cómo fue su vida a partir de entonces? Todas estas preguntas y muchas más quedan contestadas en Negra. La vida desconocida de Claudette Colvin, una novela gráfica basada en la novela de Tania de Montaigne que ha resultado ganadora del Premio Andersen 2020 y del Premio Simone Veil, además de haber sido nominada a diversos premios.

Negra. La vida desconocida de Claudette Colvin, en definitiva, es un libro que nos viene a demostrar que no solo es fácil que la historia te olvide si eres mujer, sino que lo es aún más si también eres negra. Se trata este de un libro con el que conocer mejor unos hechos históricos que se nos han contado siempre de una forma sesgada, dando importancia a unos personajes que no la habrían tenido si la joven Claudette Colvin no hubiera dado el primer paso en su lucha. Una obra que hace por fin justicia. La cuestión es: ¿a qué esperas tú para conocer la verdad?

Cristina Monteoliva

viernes, 26 de febrero de 2021

Reseña: LEE MILLER, CINCO RETRATOS, de Eleonora Antonioni.

 

De algunos personajes se podrían escribir libros infinitos, tal fue la intensidad de sus vidas. Por otro lado, sabemos que la historia no siempre ha tratado bien a esos personajes cuando se trataba de mujeres. Sin embargo, en los últimos tiempos por fin estamos descubriendo a aquellas que fueron fundamentales para sus épocas. Mujeres como Lee Miller, a la que tan bien conoceremos gracias a Lee Miller, cinco retratos, el libro biográfico ilustrado de Eleonora Antonioni del que hablaremos a continuación.

Hay personas que tienen vidas tranquilas; otras, intensas; y luego están las personas como Lee Miller: espíritus libres que a lo largo de su vida vivieron un sinfín de interesantes situaciones que las llevaron, sin duda, a destacar.

Nacida en 1907 en Pougkeepsie, Nueva York, Lee fue la musa de su padre, fotógrafo aficionado, durante su infancia y adolescencia. Cuando años más tarde conoció a Conde Nást en Nueva York, mientras estudiaba arte en la ciudad tras haber pasado un tiempo en París, se convirtió en modelo para revistas como Vogue y Vanity Fair. Su carrera como chica de revista terminaría abruptamente cuando su imagen fue utilizada en una publicidad de productos de higiene íntima, lo que resultó un escándalo.

Más tarde, nuestra mujer sería fotógrafa al lado del artista Man Ray, con quien no solo conocería el surrealismo, sino que también mantendría una tormentosa relación. Su primer marido, sin embargo, sería el egipcio Aziz Eloui Bey, al que dejaría al liarse con el que con el tiempo se convertiría en su segundo y definitivo esposo: Roland Penrose.

Su espíritu libre y aventurero llevaría a Lee Miller a viajar por todo el mundo. Una vez que estalló la Segunda Guerra mundial, sin embargo, se centraría en un solo país: Alemania, donde se trasladaría para convertirse en una reputada y comprometida fotoperiodista.

Los últimos años de Lee Miller, antes de morir de cáncer con setenta años, estuvieron dedicados a la cocina, con tanta pasión como lo estuvieron aquellos dedicados a la fotografía desde distintos puntos de vista.

Como veis, el personaje sobre el que versa este libro fue una mujer polifacética, rebelde, aventurera, sensual, radiante, viajera, creativa y profunda. Una mujer cuya biografía vemos dividida en cinco grandes capítulos que tratan sobre: su infancia y adolescencia, su paso por el surrealismo, su etapa en Egipto, su transformación en fotoperiodista en la Segunda Guerra Mundial y, finalmente, su fase más relajada en la madurez, dedicada a las recetas de cocina.

Este libro, por el que Eleonora Antonioni, al cargo tanto del texto como de las ilustraciones, ganó el Premio Boscaro 2020 en la Treviso Comic Book Festival en la categoría de “Mejor autora” nos muestra la vida de Lee Miller utilizando un sinfín de modos de narrarla, pero solo tres colores: el amarillo, el blanco y el negro. Según sea la situación, encontraremos que un color predomina sobre el resto, lo que hace que, a pesar de la escasez cromática, encontremos un gran dinamismo en las viñetas.

Lee Miller, cinco retratos, en definitiva, es un muy buen libro, completo, ameno y rico en detalles, con el que descubrir a una mujer que fue, sin duda, un verdadero icono de su época. Adéntrate ahora en sus páginas y conoce a la modelo, a la artista y a la fotoperiodista comprometida; a la viajera, a la amante y a la cocinera entregada. Descubre ahora las mil y una caras de este gran personaje y díme después si no es injusto que no hayamos sabido todo de ella hasta ahora. Pero, ¿a qué esperas para hacerlo?

Cristina Monteoliva


Reseña: LA FURIA DEL KOLIBRI, de Cristina Redondo.

 

Entre uno de los defectos del ser humano está el de generalizar cuando se piensa en algún tema, como si todo fuera blanco o negro. Así, cuando hablamos de la Segunda Guerra Mundial no nos paramos a pensar en los ciudadanos alemanes que seguro que no apoyaban al régimen nazi pero que tuvieron que soportarlo con tal de sobrevivir, sino que damos por hecho que todos estaban de acuerdo con Hitler. Sobre esto y mucho más va La furia del kolibri, la novela de Cristina Redondo de la que a continuación os hablaré. 

Hans Spranger es un anciano alemán afincado en España desde el fin de la Segunda Guerra Mundial. Como recuerdo de su pasado, se traería consigo un helicóptero desmembrado, un kolibri, que enterraría en su jardín en secreto. Consciente de que no le queda mucho tiempo de vida, Hans recuerda ahora en su cama cómo ascendió Hitler al poder, cómo afectó el nazismo a su familia, lo mucho que le gustaba trabajar como mecánico construyendo helicópteros, la infancia de sus hijos, su relación actual con ellos y mucho más. Con su relato no solo pretende hacer balance de una vida que se extingue, sino también reconciliarse con los suyos, tanto con  los vivos como los muertos. ¿Será posible hacerlo sin acabar contando el secreto que esconde el kolibri enterrado?

Todo empieza con un anciano postrado en una cama, totalmente impedido que, sin embargo, mantiene la mente lúcida para darse cuenta de lo que hacen con él sus cuidadores, la hierbatera Karina y Boris, el adicto al juego, así como su perdido hijo, Bertrand, y la no tan presente hija Anna.

Hans hace repaso a toda su vida pasada con la esperanza de que sus pensamientos lleguen a los que le rodean. Hay muchas cosas que ellos no saben de él, de su vida en Alemania, de lo que de verdad esconde el kolibri despiezado que enterró secretamente en su jardín cuando llegó a España.

Esporádicamente, nos encontramos también con el relato de Bertrand, el hijo que, tras ser despedido de su trabajo por una falta grave, no sabe qué otra cosa hacer que ocupar la casa de su padre y pensar en él mientras llega su muerte.

Hans Spranger era un joven apasionado por el mundo de la mecánica cuando comenzó la Segunda Guerra Mundial. Su trabajo en la fábrica de helicópteros le apasionaba, aunque no tanto como para que no darse cuenta de lo que pasaba a su alrededor. Y es que si bien Hans procuraba mantenerse en una posición más o menos neutra con respecto a la política, su padre y su hermano apoyaban el nazismo, mientras que su madre estaría en la organización Tía Ruth: en la resistencia.

Como veremos, la vida en España de Hans, su relación con sus esposas e hijos, se verá condicionada por el secreto que se trajo de Alemania: el kolibri y algo más. ¿Podrá por fin confesarlo todo y reconciliarse con sus hijos?

La furia del kolibri nos habla de la ascendencia del partido nazi, de cómo fueron muchos los ciudadanos que se dejaron seducir por las ideas de Hitler, de todos esos empleos que sirvieron a la guerra (como el de mecánico de helicópteros), de lo que pasó con los judíos (esta parte del relato podríamos decir que es similar al que encontramos en tantísimas otras novelas)… Pero, sobre todo, esta novela nos descubre a las mujeres que se jugaron la vida participando en la resistencia de forma secreta, sobre todas aquellas heroínas anónimas que la historia ha ignorado y que tan importantes fueron.

La furia del kolibri, en definitiva, es una novela donde nos encontramos con un hombre complejo que intenta hacer balance de su vida mientras todavía le queda algo de esperanza; pero, sobre todo, es una historia sobre aquellos aspectos de la Segunda Guerra Mundial de los que se habla poco, como la resistencia alemana, en la que participaron fundamentalmente mujeres. Y tú, ¿a qué esperas para conocer la apasionante historia que Hans tiene que contarte?

Cristina Monteoliva