miércoles, 8 de junio de 2016

Entrevista: VÍCTOR AYLLÓN

Queridos lectores de La Orilla de las Letras:

Después de un tiempo sin entrevistas, aquí volvemos a la carga con la que ha tenido la amabilidad de concedernos el escritor Víctor Ayllón.
Víctor Ayllón es natural de Huétor Tájar (Granada) se dedica actualmente, además de a escribir, al ejercicio de la abogacía en su localidad natal. Gran amante de su pueblo y de todo lo que tiene que ver con él, en 2014 autopublicó Una mirada a Huétor Tájar, un volumen que ofrece al lector un recorrido por las fiestas y tradiciones, vocabulario, leyendas e historias hueteñas.
Varios relatos breves de este autor han sido publicados en distintas antologías, como Narraciones Breves del diario Ideal (Ámbito Cultural de El Corte Inglés, 2014 y 2015), o Dolor tan fiero, relatos para Teresa de Jesús V Centenario (Port-Royal, 2015).
Recientemente ha publicado con la editorial Artificios el En busca de la nada, libro que veréis reseñado en La Orilla de las Letras y sobre el que, además de otras cosas, le preguntamos a su autor.
Sin más dilación, os dejamos ya con la entrevista:


¿Cuándo comenzaste a escribir?
Desde joven, pero nunca me atreví a publicar nada hasta el año 2.014.

¿En qué género te encuentras más cómodo escribiendo?
Me gusta la narrativa, sobre todo el relato.

¿Qué autores crees que han influenciado en ti como escritor?
Miguel Delibes, Antonio Muñoz Molina y John Steinbeck.

Has publicado Una mirada a Huétor Tajar (2014) y En busca de la nada (2016). Ambos libros guardan íntima relación con tu pueblo, Huétor Tajar. ¿Te veremos en el futuro escribiendo sobre otro lugar o, por el contrario, piensas dedicar tus escritos siempre a tu pueblo?
Escribo y escribiré sobre otros lugares, solo que acabo de empezar a publicar y me apetecía situarme en mi pueblo, en mi infancia y adolescencia, pero pronto echaré a andar la imaginación y recorreré otros caminos.

©Víctor Ayllón.

¿Hay algún lugar de Huétor Tajar que te inspire más a la hora de escribir?
Los lugares de mi infancia, que todos han perdido sus nombres populares: la calle del Santo, la calle Río, la plaza Ole, la plaza de la Farola, la plaza de la Iglesia…

¿Cómo se te ocurrió escribir En busca de la nada?
La mayoría son relatos escritos hace años, otros los tenía a medias, y alguno era solo una idea que he ido desarrollando poco a poco. Con el tiempo les fui dando forma, los fui redondeando, y al final, mi editora, Ana Morilla me animó para publicarlos.

Y, por cierto, ¿por qué un libro de relatos tan heterogéneo y no una novela o un ensayo sobre Huétor Tájar?
En realidad, se puede decir que Una mirada a Huétor Tájar es un ensayo, una miscelánea que trata de diversos temas relacionados con mi pueblo: fiestas, tradiciones, retazos de la historia, calles, barrios y escuelas, documentos que muestran la evolución del municipio, etc., completado con un diccionario de usos y expresiones locales. Digamos que En busca de la nada complementa a aquel; ahora ya desde una perspectiva literaria, a través de nueve relatos que mezclan ficción y realidad, con cuatro voces narrativas que también nos muestran la evolución del pueblo desde el siglo XVI al XXI, haciendo una especie de collage con los personajes y con las historias, a unos se les nombra con sus nombres y apodos reales, y a otros se les enmascara.

A pesar de haber leído el epílogo del libro, no puedo resistirme a preguntártelo: ¿cuánto de ficción y cuánto de realidad tiene este libro?
Digamos que tiene tanto de una como de otra. Mitad y mitad.


©Víctor Ayllón.

¿En qué se parece a ti el abogado de este libro?
La verdad es que Carlos, el abogado que narra los cuatro primeros relatos unidos bajo el nombre de Historias de la plaza Ole se parece bastante a mí, pongamos que en un 70%.

Varios de los relatos de En busca de la nada, precisamente los que componen el capítulo del mismo título, están escritos desde el punto de vista de un hombre con síndrome de Asperger. ¿Has tenido que investigar mucho sobre este síndrome o es que lo tienes cercano? Y, por otra parte, ¿te ha costado meterte en la piel del personaje a la hora de escribir esta parte del libro?
A lo largo de mi vida profesional he llevado bastantes reclamaciones de prestaciones de invalidez, y muchas relacionadas con clientes afectados por enfermedades mentales, entre ellas, el llamado síndrome de Asperger. He tenido que estudiar sus historias clínicas y empaparme sobre su comportamiento, sobre sus limitaciones tanto físicas como funcionales, para saber defender su incapacidad para el trabajo. He tenido multitud de entrevistas y reuniones con los enfermos y con su entorno, con sus familiares. Al final acabas por empatizar con ellos, por entender un poco el cómo elaboran sus pensamientos y su forma de actuar. Aparte de esto, siempre me ha gustado el mundo de la psicología, he leído la obra de Sigmund Freud casi al completo. No me ha costado en absoluto meterme en la piel de Ramón. Para mí es un relato especial, y escribiré más relatos de ese estilo.

¿No crees que la historia del morisco Xavalí da para una novela histórica?
Siempre lo he pensado, tal vez sea que aún no me ha atrevido con una novela. Necesita mucha dedicación, muchas horas, y mi profesión me ocupa mucho tiempo. Pero pienso que todo llegará en su momento.

¿Qué esperas que encuentren los lectores en En busca de la nada?
Yo escribo conscientemente de forma sencilla y amena, no me gusta cansar, enrollarme con lucimientos que no aportan nada. Deseo que la gente se acerque a los libros en general, sin miedo, y que se aficionen a la lectura. No hay cosa peor que dejar un libro a medias porque te aburre o porque no lo entiendes. Busco que mis lectores se entretengan, que pasen un buen rato, y de camino, que reflexionen sobre los conflictos que planteo. Por tanto, espero que En busca de la nada, sirva para que el lector pase un buen rato, y también, para que se adentre y bucee en los problemas reales; los de nuestro tiempo (la injusticia, la enfermedad, la lucha contra el poder, el drama del desempleo, los desahucios…) y los de otras épocas (la expulsión de los moriscos, los matrimonios de conveniencia…).



©Víctor Ayllón.

¿Qué nuevos proyectos literarios tienes en marcha?
Tengo empezado un proyecto de novela, pero como he dicho antes, esto necesita  mucho tiempo y dedicación. No me gusta ponerme fechas ni límites. Ya veremos.

¿Te gustaría añadir algo antes de acabar con esta entrevista?
En primer lugar darte las gracias por interesarte por mis libros. No es fácil para un escritor aficionado dar a conocer su trabajo, todos sabemos cómo está el mundo editorial actualmente, por lo que hay que agradecer la inmensa labor que hacéis los blogueros.

Gracias a ti, Víctor, por tu tiempo, tus respuestas y tus fotos personales. Espero ver pronto publicada la novela que estás escribiendo y que, mientras tanto, cada vez más y más lectores se animen a leer los libros que ya tienes publicados: Una mirada a Huétor Tájar y En busca de la nada.


Cristina Monteoliva

Reseña: EN BUSCA DE LA NADA, de Víctor Ayllón

Título: En busca de la nada
Autor: Víctor Ayllón
Publica: Artificios
Páginas: 176
Precio: 15 €

Existe en el Poniente Granadino una localidad de nombre Huétor Tájar. Surgido de la unión de las antiguas alquerías de Huétor y Tajara, este municipio de unos cuarenta metros cuadrados y unos diez mil habitantes en la actualidad rezuma historia por todas sus plazas, calles y campos circundantes. Una historia antigua, pero también reciente, tan interesante como para merecer más de un libro. Hoy os hablaré de uno que me ha parecido, por muchos motivos, la mar de interesante: En busca de la nada, de Víctor Ayllón.
En busca de la nada, este libro prologado por el cantaor flamenco Juan Pinilla, es un compendio de relatos narrados desde el punto de vista de un abogado de Huétor Tájar (Carlos), el hijo de este que estudia en Granada (Daniel), una maestra que lleva mucho tiempo trabajando en el pueblo (Carmela) y un hombre con síndrome de Ásperger (Ramón).
Comienza el libro con el apartado titulado Carlos. Historias de la plaza Ole. Como pronto sabremos gracias a los cuatro relatos que componen esta sección, Carlos siempre ha vivido en Huétor Tajar, a excepción del periodo que pasó estudiando en Granada y de aquel otro que pasó haciendo el servicio militar en Armilla. Gran amante de su pueblo, después de acabar sus estudios decidió convertirse en abogado local. En su memoria guarda recuerdos de todo tipo: aquel susto de la infancia, las travesuras  junto a su hermano, las vivencias junto a personas que ya no viven en el pueblo (bien porque se marcharon, bien porque ya fallecieron), la mili y las aventuras de juventud, los amores imposibles de algunos de sus vecinos, los casos que ha llevado a lo largo de los años y que no consigue olvidar…
El título de este libro se lo debe el mismo al segundo de sus narradores. En Ramón. En busca de la nada, conoceremos el punto de vista de un hombre con síndrome de Asperger que no espera gran cosa de la vida. Ramón no vive en Huétor Tajar, sino en Granada. El pueblo, sin embargo, sigue muy presente en su mente. Allí, al fin y al cabo, quedaron sus recuerdos de infancia y juventud, así como sus familiares, en especial su madre, que tanto se preocupa por él. De este apartado me parece especialmente destacable el esfuerzo que ha hecho el autor por meterse en la piel de una persona con este síndrome, de mostrar su forma de ver la vida. Por su riqueza en matices, pienso que tal vez Ramón mereciera una novela para él solo, ¿tal vez para una próxima ocasión?
En Carmela. Todo tiene su fin nos encontramos con que la narradora es una maestra veterana que lleva muchos años observando todo lo que pasa en el pueblo. Fruto de esta observación y del amor que siente por Huétor Tajar y sus gentes, Carmela escribe sobre personajes muy conocidos del pueblo cuyos oficios que tal vez acaben por perderse, de locales históricos que acaban por cerrarse  para siempre, de grandes amistades con las que no puede el paso del tiempo y de injusticias que acaban resolviéndose gracias a la pericia de los más inocentes.
Por último, en Daniel. El tesoro del morisco Xavalí, conoceremos, a través de ciertas cartas que llegan a manos del hijo estudiante del abogado Carlos, la historia real de un morisco que, con todo el dolor de su corazón, tuvo que dejar Huétor Tajar en el siglo XVI. Este morisco dejó un tesoro escondido en el pueblo. ¿Acabará alguien encontrándolo? ¿Qué consecuencias podría tener su hallazgo?
En busca de la nada, en definitiva, es un excelente libro que mezcla ficción con realidad para darnos a conocer la historia de Huétor Tájar desde el siglo XVI hasta la actualidad; un volumen con el que conocer las costumbres locales, la cultura de este pueblo, las calles y plazas más emblemáticas, los campos que invitan a pasear, la forma de ser de sus gentes y el sentir de las mismas; una excelente obra tanto por su contenido como por su estilo y las distintas perspectivas que nos ofrece de un pueblo al que, sin duda, tras la lectura dan ganas de ir a conocer. Por lo pronto, ¿qué tal si te animas a empezar a hacerlo con este libro?
Cristina Monteoliva


jueves, 2 de junio de 2016

Reseña: LA LUZ PRODIGIOSA, de Fernando Marías

Título: La luz prodigiosa
Autor: Fernando Marías
Publica: Turpial
Páginas: 160
Precio: 18 €

Hace algunos años era frecuente ver, sobre todo en Canal Sur, noticias relacionadas con la fosa común en la que se suponían estaban enterrados los restos de Federico García Lorca. Los familiares de los otros fusilados pedían que se abriera la fosa, mientras que la familia del poeta se negaba en redondo a sacar a Lorca de su enterramiento original. Finalmente, la fosa se abrió y no se encontró nada que tuviera que ver con Federico. ¿Será que fue sepultado en otro lugar? O mejor, ¿y si nunca murió allí? Me quedo con esta segunda hipótesis, que tan bien se desarrolla La luz prodigiosa, la novela de Fernando Marías que ganara el Premio Novela Corta Ciudad de Barbastro en 1991 y que la editorial Turpial reedita ahora en su veinticinco aniversario.
Granada, finales de los años ochenta del siglo XX. Un periodista acude a la ciudad para cubrir los actos por el cincuentenario del fusilamiento de Federico García Lorca. El trabajo realizado no le satisface. Con cierta desazón, decide pasar la noche en la zona de bares de copas, a la espera de coger su tren de vuelta a Madrid. En uno de estos bares conoce a un anciano. Este comienza a contarle su pasado. Un pasado que, según afirma el viejo, está muy relacionado con Lorca. La historia que le narra a su interlocutor a lo largo de aquella noche resulta fascinante. Y no solo eso: los datos que aporta el anciano son tan precisos, que no parece que sea falsa. ¿Será cierto entonces que Lorca no murió durante la Guerra Civil, tal y como siempre hemos creído?
Esta es la historia de un periodista (narrador y personaje en la novela) que va a cubrir unos actos que se le hacen anodinos y acaba encontrando una noticia que, de saberse, podría cambiar la Historia de nuestro país. Es también la historia de un hombre, el anciano que le cuenta su vida al periodista (el protagonista y narrador de esta obra), que no supo aprovechar las oportunidades que le brindó la vida. Finalmente, esta es, además, la historia de un poeta (personaje secundario de la trama, prácticamente un espectro) al que todos creíamos muerto de forma trágica y que la vida podría haberle dado una segunda oportunidad.
Han pasado veinticinco años desde la primera publicación de La luz prodigiosa, un libro que sin duda dio suerte a su escritor, Fernando Marías. Como bien nos cuenta el autor en el epílogo de esta edición, la idea de escribir esta novela le surgió al encontrar en Madrid un mendigo que se parecía terriblemente a uno de sus tíos, muerto en la Guerra Civil. Después de un tiempo, a Marías se le ocurrió cruzar el tema de la falsa muerte de alguien en la Guerra Civil con la figura de Lorca. El Lorca que no moriría fusilado, aunque sí fuera herido de gravedad hasta el punto de no reconocerse a sí mismo, sería la pieza fundamental de La luz prodigiosa.
La luz prodigiosa fue finalmente una novela, una película y un falso documental (que yo en su día me creí a pies juntillas, todo hay que decirlo) que se emitió en la televisión pública hace años. Los tres formatos exponen el tema de la no muerte de Lorca de formas distintas, y los tres me resultan fascinantes. Pero volviendo al libro, he de decir que no solo sorprende por la forma con la que Marías expone el tema aquí, de forma tan detallada de la mano del anciano que echó a perder su vida y mientras lo hacía, se encontraba una y otra vez con el fantasma del herido de guerra; sino también por su forma de condensar tantos datos, tantos sentimientos y tanta pasión en una novela tan corta. Esta es una obra que se lee del tirón, con fascinación, admiración y cierto respeto (no he de deciros lo que significa Lorca para todos los que somos de Granada). Una obra que nos abre una pequeña puerta a la esperanza con esa premisa primera: ¿qué sería de Lorca, y de nosotros, si no hubiera muerto tal y como nos lo han contado?
Pero, ¿qué es la luz prodigiosa en sí? Lo descubriréis al final del libro, si es que os decidís a leerlo (como yo espero). Solo os diré que gracias a ella las cosas empezaron a irle bastante mejor a su autor, Fernando Marías. Ojalá que esta nueva edición de su primera obra, de esta magnífica novela corta de nombre tan evocador, solo le traiga más alegrías.
Cristina Monteoliva






miércoles, 1 de junio de 2016

Reseña: SARNA CON GUSTO (Refranes, canciones y rastros de sangre I), de César Pérez Gellida

Título: Sarna con gusto (Refranes, canciones y rastros de sangre I)
Autor: César Pérez Gellida
Publica: Suma de Letras
Páginas: 511
Precio: 18,90 € / 9,99 € (Epub)

Aunque hemos tenido algunos muy sonados, en España, por suerte, los secuestros no son algo frecuente. Y mejor que siga siendo así. Dejemos este tipo de delitos (y ojalá, todos) para la ficción. Para las novelas negras que hacen que nos estremezcamos solo con pensar en el miedo de la víctima, en los no menos asustados padres y en la angustia que sienten los policías que intentan, a contrarreloj, encontrar el escondite de los secuestradores. Una novela como Sarna con gusto, de César Pérez Gellida, el primer volumen de la serie Refranes, canciones y rastros de sangre.
Tras pasar un tiempo en Italia y una relación amorosa fallida, Ramiro Sancho vuelve a Valladolid para reincorporarse a su puesto de Inspector del Grupo de Homicidios. Aún con las secuelas que le dejara la persecución de un terrible criminal de nombre Augusto Ledesma, Sancho ha de enfrentarse a otro terrible delito: el secuestro de una adolescente de familia adinerada. Mientras intenta resolver el complicado caso, Ólafur Olafsson, el excomisario de policía de la Brigada de Homicidios de Reikjavik, el mismo que ha decidido pasar un tiempo con Sancho para curar sus propias heridas, descubre que su amigo está en peligro, ya que una organización criminal planetaria y poderosa ha puesto sus ojos en él. La cuestión es: ¿saldrá Sancho vivo de esta aventura?
Ramiro Sancho es un policía pelirrojo aficionado a la música, atormentado por su pasado, cercano con sus compañeros y amigos y muy preocupado por los casos que investiga. Los lectores que le hayan seguido en la trilogía Versos, canciones y trocitos de carne, compuesta por los libros Memento mori, Dies Irae y Consummmatun est lo conoceréis mucho mejor que yo, que solo he leído Sarna con gusto, el título que da comienzo a lo que parece una nueva trilogía, la de Refranes, canciones y rastros de sangre. Tanto a los veteranos seguidores de las andaduras de Sancho como a los nuevos lectores de sus aventuras policiales, puedo deciros, no obstante, que este nuevo libro da las pistas suficientes para entender la magnitud de los sucesos que tuvieron lugar en la serie anterior, cómo han marcado estos hechos a Sancho en el presente y cómo lo harán en el futuro. O, lo que es lo mismo: que Sarna con gusto es una novela que puede leerse perfectamente de forma independiente de la trilogía anterior; aunque lo más probable es que los que empecéis las andanzas de este atormentando e inteligente policía por este libro más tarde tengáis ganas de leer el resto de sus aventuras.
En esta ocasión, Sancho y sus compañeros de la policía de Valladolid se enfrentan al secuestro de Margarita, una chica de tan solo dieciséis años de familia pudiente y muy religiosa. Los secuestradores, delincuentes bien curtidos en mil batallas delictivas, no se lo ponen nada fácil ni a la familia ni a la policía. Mientras tanto, Margarita, a pesar de su fortaleza mental y sus ganas de salir de esta, sufre terriblemente, hasta límites que da miedo siquiera imaginar.
Por otro lado, tenemos la visita de Ólafur Olafsson a Sancho. El policía islandés ha de superar su problema alcoholismo y piensa que junto a su amigo español podrá conseguirlo. Mientras lo intenta, encuentra un sospechoso paquete revisando el correo de su amigo. Los documentos que contiene el paquete le indicarán que tanto Ramiro Sánchez como Erika Lopategui, conocida de ambos, están en peligro. La Congregación de los Hombres puros, una organización criminal que engloba a las más altas esferas económicas van a por ellos. ¿Por qué? ¿De qué modo? ¿Conseguirán escapar todos los implicados? Solo leyendo esta novela conseguirás contestar estas preguntas.
Sarna con gusto, tal y como indica el nombre de esta serie, es un libro lleno de refranes, canciones y rastros de sangre. También de una buena documentación previa que se hace notar en su justa medida en la trama, conversaciones coloquiales que intentan hacer la historia más cercana,  personajes muy bien perfilados, giros inesperados de guion, grandes dosis de acción y horror. La historia, por un lado, queda cerrada. Por otro, queda abierta para futuras aventuras de Sancho y sus compañeros policías. Seguro que muchos os quedáis con ganas de más.
En definitiva, Sarna con gusto es una novela negra en la que queda patente que también en España es posible crear buenas historias policiacas que enganchen a los lectores de este género. Un libro en la que las distintas tramas confluyen perfectamente para crear un todo cargado de intriga, horror y sangre. Un volumen con los que los lectores lo pasaréis bien y mal, a partes iguales. ¿Te atreves a comprobarlo?

Cristina Monteoliva




domingo, 29 de mayo de 2016

Reseña: LOS VIAJES DE DANIEL ASCHER, de Déborah Lévy-Bertherat

Título: Los viajes de Daniel Ascher
Autora: Déborah Lévy-Bertherat
Traducción: Isabel González-Gallarza
Publica: Alevosía (Siruela)
Páginas: 144
Precio: 14,90 € / 7,99 € (epub y kindle)

¿Crees que tienes una familia de lo más aburrida? ¿Estás seguro de conocer todos y cada uno de los acontecimientos relevantes de la vida de tus seres queridos? ¿Y si de pronto descubrieras un importante secreto que cambiara totalmente de forma de ver a alguno de tus parientes? Este, sin duda, es el punto de partica de Los viajes de Daniel Ascher, la novela de Déborah Lévy-Bertherat que a continuación os comentaré.
Tras tres años estudiando Historia, Hélène por fin consigue matricularse en el Instituto de Arqueología de París. Una vez instalada en la buhardilla que le deja su viajero tío abuelo, se supone que la joven francesa solo tiene que centrarse en sus estudios y en hacer nuevos amigos. De entre todos ellos pronto destaca Guillaume, un chico entusiasta de los libros de La Marca Negra, la saga juvenil creada por Daniel, el tío abuelo de Hélène, bajo el seudónimo de H.R. Sanders. Gracias a Guillaume, Hélène empieza a sentir curiosidad por las novelas de su pariente. Y no solo eso: también comienza a interesarse por saber algo más sobre Daniel. Lo que la joven descubra no solo la sorprenderá a ella, sino también a todos los lectores de esta emocionante novela.
Hélène es una chica de veinte años que se muda a París para estudiar Arqueología. Durante sus estudios se quedará en la buhardilla de su tío abuelo Daniel. Lejos de estar agradecida por tan estupendo ofrecimiento (no creo que París sea una ciudad de alquileres baratos), Hélène cree que su tío es un viejo excéntrico que se pasa la vida viajando y contando anécdotas de sus viajes de forma muy exagerada. El destino hará que Hélène no solo se pase todo un curso estudiando cómo restaurar mosaicos romanos, sino también buceando en el pasado de Daniel, que, de una u otra manera, no deja de ser el suyo propio, como acabará descubriendo la joven.
La gente se imagina que todos los familiares de los escritores leen sus libros y siguen con devoción todo lo que hacen. Este no es el caso de Hélène, la sobrina nieta del famoso escritor de novela juvenil H.R. Sanders. Ni siquiera de niña sintió el mínimo interés por las novelas de su pariente más viajero, cuyo nombre real es Daniel. Solo cuando conoce a Guillaume en el Instituto de Arqueología de París comienza a sentir cierta curiosidad por las novelas de su tío abuelo. Buceando en ellas y conversando con su abuela y su tía abuela, Hélène descubrirá no solo que Daniel posee una imaginación prodigiosa, sino que sus novelas tienen mucho que ver con su vida real. Una vida que no es para nada como esta veinteañera pensaba antes de mudarse a la buhardilla parisina.
Los viajes de Daniel Ascher nos trasporta más que en el espacio, en el tiempo. Gracias a esta novela, conoceremos la vida de los judíos franceses durante la Segunda Guerra Mundial y lo que pasó con los hijos de aquellos que murieron a manos de los nazis en los campos de concentración. También sabremos de lo que fue de los judíos que cruzaron el océano y se instalaron en América, de su forma de ver el mundo entonces y en tiempos más recientes. Además, tendremos la oportunidad de comprobar lo fácil que es convivir con culturas diferentes siempre que hay tolerancia y entendimiento, respeto y un poquito de amor al prójimo.
Los viajes de Daniel Ascher, en definitiva, es una interesante historia sobre escritores de novela de aventura que se pasan la vida recorriendo el mundo para hacer que sus lectores viajen con la imaginación, estudiantes indiferentes que descubren que sienten más apego por sus familiares de lo que pensaban en un principio, la Segunda Guerra Mundial en Francia, las personas de religión judía de nuestro país vecino, las falsas apariencias y los secretos que han de guardarse por más de media vida. Una novela que despierta desde el principio la curiosidad del lector para hacer que este (espero que pronto, todos los que leáis esta reseñan), devoren con voracidad esta historia de historias, emoción y nostalgia. Una novela sorprendente que, sin duda, llegará al alma de muchos lectores. ¿Serás tú uno de ellos?
Cristina Monteoliva



sábado, 28 de mayo de 2016

Reseña: LA VIDA SOÑADA DE RACHEL WARING, de Stephen Benatar

Título: La vida soñada de Rachel Waring
Autor: Stephen Benatar
Traducción: Jon Bilbao
Publica: Impedimenta
Páginas: 336
Precio: 21,95 €

¿Qué harías si de forma inesperada heredaras una casa? ¿Y si en vez de vender esa casa para obtener liquidez inmediata decidieras quedarte a vivir en ella? Pero, ¿y si de pronto tu entusiasmo te llegara a ver la vida de una forma diferente? La respuesta a todas estas preguntas, sin duda, la encontrarás en La vida soñada de Rachel Waring, la novela de Stephen Benatar de la que a continuación os vengo a hablar.
Rachel Waring lleva once años trabajando en el departamento de ventas por correo de una empresa de Londres, otra buena cantidad de años compartiendo piso con la nada simpática Sylvia y toda una vida anhelando encontrar el amor de su vida. A sus cuarenta y siete años de edad, la existencia de Rachel da un giro inesperado el día que le comunican que ha heredado la casa en Bristol de una tía de la que hacía mucho que no tenía noticias. Entusiasmada con la idea de ser propietaria de todo un edificio histórico, Rachel se lía la manta a la cabeza y decide dejar su trabajo y mudarse a su nuevo hogar. Una vez en Bristol, y mientras el optimismo de la londinense no deja de crecer, Rachel contrata a un atractivo jardinero, decide probar suerte con un farmacéutico y hasta se empeña en escribir un libro sobre la vida de Horacio Gavin, el célebre personaje que vivió en su casa. Todo el mundo empieza a notar que la simpática mujer se vuelve cada vez más y más excéntrica mientas ella es cada vez más feliz. ¿A dónde la llevará su nuevo plan de vida?
Desde luego, heredar una buena casa es algo que entusiasmaría a cualquiera. Si además la heredera, Rachel Waring en este caso, es una persona con una vida gris, una mujer con ansias de emoción en su vida, la aventura está garantizada.
Rachel Waring parece a simple vista una mujer simpática y optimista. Sin embargo, conforme avanza la narración nos damos cuenta de que hay cosas que no andan muy bien dentro de ella. Marcada por una infancia y adolescencia bajo el ala de una madre superprotectora a la que Rachel culpa de muchas cosas, y habiendo tenido que compartir piso más tarde con una fumadora empedernida bastante desagradable, la mujer madura que en el momento de la narración es Rachel busca desesperadamente el amor y la simpatía en los demás.
Rachel se siente rejuvenecida en Bristol, incluso atractiva. Y, desde luego, se siento muy atraída por hombres tan distintos como un amable farmacéutico o Roger, el joven jardinero que contrata para arreglar el jardín. Pero, sin duda, la mayor fascinación de todas la sentirá la londinense por Horatio Gavin, el célebre (al menos, para ella) antiguo dueño de la casa.
Los lectores y críticos elogiarán esta obra por muchos motivos. Personalmente creo que el mayor acierto en ella reside en la elección por parte del autor de la voz narrativa en primera persona. Así, toda esta historia nos viene contada por la propia Rachel, con su tono optimista y alegre hasta la saciedad. Llegado cierto momento, el lector nota que hay alguien que empieza a cambiar en ella y que todos aquellos datos sutiles (muchos pensarán que totalmente prescindibles) que nos aportada la protagonista tenían una razón de ser en la novela. El final, sin duda, nos introduce de lleno en la psique trastornada de una mujer que quiso mucho más de lo que pudo abarcar.
Considerada por un buen número de críticos como una de las obras capitales de la literatura inglesa del último cuarto del siglo XX, la vida soñada de Rachel Waring es una novela que nos habla de la soledad de una mujer madura que se niega a serlo; de lo malo que puede ser todo en exceso (incluso el optimismo) y de los rencores que de pronto afloran después de estar escondidos dentro de nosotros durante toda una vida. Una novela cargada de humor, romanticismo (del más idealista que puedas encontrar); pero también de desazón, inquietud y hasta horror. Una historia sin duda diferente que será del agrado tanto de los que busquen una historia con la que pasar un buen rato como para todos aquellos que gusten de tramas impredecibles con giros de lo más inesperados.
Y tú, ¿qué me dices? ¿Te atreverías a mudarte a Bristol con Rachel Waring?

Cristina Monteoliva



lunes, 23 de mayo de 2016

Reseña: EL MENTALISTA DE HITLER, de Gervasio Posadas

Título: El mentalista de Hitler
Autor: Gervasio Posadas
Publica: Suma de Letras
Páginas: 455
Precio: 17,90 €

Tras ver un documental de la Segunda Guerra Mundial y sus terribles consecuencias, tras leer un tratado histórico sobre el tema o una novela cuya trama tenga lugar en aquella época, es inevitable preguntarse cómo de desesperados debían de estar los alemanes para votar a Hitler en las urnas. Pero, ¿qué ambiente se respiraba en la época anterior a su subida al poder? ¿Por qué Hitler y no otro? Para responder a estas preguntas y a otras muchas más, nada mejor que leer El mentalista de Hitler, la novela de Gervasio Posadas que a continuación os comentaré.
Berlín, 1932. Pepe Ortega es un corresponsal español en la Alemania prehitleriana. A pesar de tener buenos amigos en la ciudad y de conocer el idioma lo suficientemente bien como para disfrutar tanto de las fiestas en los bares de moda como de la compañía femenina, Pepe se aburre en la ciudad. Su ánimo y su suerte cambiarán el día que conozca a Erik Jan Hanussen, un famoso mentalista. El periodista español pronto pasará a engrosar la lista de acompañantes asiduos de Hanussen. Y no solo eso, ya que el mentalista tiene grandes planes para ambos. Pero, ¿qué pasará cuando esos planes pongan en peligro la vida del artista?
Para entender los actos del presente hay que remontarse al pasado. Si hablamos de la Segunda Guerra Mundial y de cómo Hitler pudo convertirse en el líder supremo de un país como Alemania, debemos remontarnos a 1932 y 1933, precisamente los años en los que transcurre la trama de la novela histórica El mentalista de Hitler.
Pepe Ortega, el único personaje ficticio de esta novela histórica, es un periodista español destinado en Berlín en 1932. Tras la Primera Guerra Mundial, Alemania está sumida en la crisis económica, el paro no deja de crecer y la miseria es un problema notable. Los distintos partidos, entre los que destacan el comunista y el nacional socialista de Hitler, no dejan de disputarse el poder sin llegar jamás a un acuerdo, por lo que las elecciones se repiten cada dos por tres. Mientras tanto, los ricos se divierten y Pepe se aburre, incapaz de hacer llegar a los españoles una noticia de su interés. Hasta que conoce a Erik Jan Hanussen, un mentalista tan brillante como enigmático y ambicioso.
Ortega, el narrador de buena parte de esta novela, nos llevará a conocer el ambiente bohemio de Berlín, las fiestas más locas, los artistas más interesantes, así como los personajes políticos más relevantes del momento en la ciudad. Tras conocer a Hanussen, sin embargo, dejará de ser protagonista para convertirse en un personaje secundario a sus órdenes. Hanussen, el gran mentalista, el gran conquistador, el gran amigo de los nazis, se convertirá así en lo que siempre quiso: la gran estrella de Berlín y, de paso, de esta novela.
Pepe pasa mucho tiempo con el mentalista, sobre todo en el momento en el que se enamora de la baronesa, una de las amantes de Hanussen, y se hace socio de él. Pero no está siempre a su lado. Las cosas que suceden en su ausencia nos las narrará una voz omnisciente que, de paso, también nos contará lo que pasa con otros personajes, como Joseph Goebbels, por ejemplo.
El mentalista de Hitler es una novela narrada con un estilo cercano e interesante. Los datos que nos ofrece el libro son los justos para conocer la complicada situación social y económica de la Alemania prehitleriana, los hechos que sucedieron antes de que Hirlter llegara al poder y, por supuesto, su escala a lo más alto. Aunque, como ya habréis adivinado, lo más importante de esta novela es la figura de Erik Jan Hanussen, ese poderoso personaje que aspiró demasiado alto. Un mentalista inteligente a la vez que frívolo, tan carismático como granuja, uno de esos actores de la historia que incomprensiblemente quedan relegados al olvido.
El mentalista de Hitler, en definitiva, es un libro con el que descubrir cómo era la Alemania de entre guerras, desde distintos puntos de vista. Una novela sobre el poder de los nazis, pero, sobre todo, sobre el poder que un famoso mentalista llegó a ostentar durante un tiempo. Una historia que nos ofrece un punto de vista de la Historia interesante y ameno, a la vez que invita a los lectores a reflexionar sobre si la llegada de Hitler al poder se podría haber evitado, el poder que pueden llegar a tener las personalidades carismáticas y hasta el estado del mundo actualmente. Y, por supuesto, Una novela histórica muy recomendable tanto para los amantes de la Historia Europea más reciente como para todos aquellos que quieran verse envueltos por un rato por el glamour de los años 30 en Berlín.
Cristina Monteoliva


jueves, 19 de mayo de 2016

Entrevista: JUDITH BOSCH

Queridos amigos lectores,

Hoy contamos en La Orilla de las Letras con la entrevista que Judith Bosch (Venezuela, 1982) nos ha concedido recientemente. Para los que no las conozcáis, os cuento que Judith ha publicado en solitario las novelas Buscando a Ruth (Anroart 2008), Las mil caras del espejo (Veintitrés Escalones 2010), la antología Aperitivos tóxicos y otros relatos (Veintitrés Escalones 2010) y Amazonas dormidas (Veintitrés Escalones 2011). Además, ha participado en las antologías Doble o Nada (Huerga y Fierro 2009), El ojo Narrativo Ecos [2] (Anroart 2009), Once mensajes en una botella (Septenio 2009), Antología del Microrrelato en Canarias (Anroart 2009), Mascotas (La Pastilla Roja Ediciones, 2015) y en la antología poética Irreconciliables 2015. También ha desarrollado creación literaria para proyectos del Centro Atlántico de Arte Moderno, la Casa Museo Antonio Padrón, la revista cultural Contemporánea, el proyecto de arte independiente Alharafish, el plan de lectura Leyendo por Canarias, la Asociación Cultural Cuando el Río Suena, el proyecto de Septenio Jóvenes Estelares y la revista Lúdico-Cultural MoonMagazine. Por último (por ahora, puesto que estoy segura de que pronto nos sorprenderá con nuevos proyectos), es Cofundadora y directora de contenidos de la agencia de Branding y Narrativa Estratégica IMGENIUZ. Su blog es www.judithbosch.wordpress.com
Podéis encontrar en La Orilla de las Letras la reseña de Amazonas dormidas (pienso colgarla el mismo día que este artículo).
Dicho todo esto, por fin os dejo con las palabras de Judith:

¿Cuándo comenzaste a escribir?
Aprendí a leer y a escribir a los tres años. Mi primer cuento lo escribí con cinco años y desde entonces hasta hoy escribo casi a diario: cuentos, reflexiones, versos… Me aventuré con la novela a los veinte. He escrito cinco novelas, una de ellas está inédita aún. No creo que la publique nunca.

¿En qué género te encuentras más a gusto?
Relato y Microrrelato. La novela requiere demasiada implicación. Tal y como yo la asumo: al menos cuatro meses de investigación, en los casos más sencillos y, como poco, seis meses de creación, pensando en los personajes y en la trama cada día, a todas horas. Luego dejarla enfriar, volver a leer, meter tijera… El relato es más inmediato. No requiere tanta inversión de tiempo, investigación, planificación... y, sin embargo, sí te da la oportunidad de implementar técnicas muy precisas que consiguen impactar, emocionar e involucrar al lector.

©Judith Bosch.

¿Qué autores crees que han influenciado en ti como escritora?
De pequeña solamente leía clásicos del XVIII y el XIX: Dickens, los Grimm, Verne, Twain, H.G. Wells… Y fábulas y odiseas griegas. Descubrí a Roald Dahl a los doce y enseguida me enganché a su potente imaginario y a su manera de entrelazar fantasía y crítica social. Te cuento todo esto porque estoy segura de que nuestra base, a la hora de entender el mundo desde el punto de vista narrativo, se forja a esas edades. Ahora mismo admiro a Chejov, Ambrose Bierce, Jeannete Winterson y Katherine Mandsfield. Los leo y los releo con muchísima atención. Trato de empaparme de un atisbo de su maestría y de las formulas que consiguen que la locura y la sensatez se mezclen en un resultado genial. Cada vez que vuelvo a acabar cualquiera de sus obras pienso: «ojalá algún día consiga escribir la mitad de bien».

¿Cómo se te ocurrió escribir Amazonas dormidas?
Vivo en esta sociedad y, como bastantes personas mucho antes que yo y en estos mismos momentos, he reflexionado mucho sobre la prostitución. A los dieciséis años, creo, empecé a pensar y decir que se trataba de «otra profesión como cualquiera. Estigmatizada por el machismo estructural y la moral judeocristiana». A los veintiséis, que es cuando empecé a investigar para crear esta novela, seguía pensando igual, pero tenía mis momentos de duda. Después de la investigación —bueno, podría decirte que desde la segunda semana de investigación—, tuve claro que sí, es antigua: la forma de explotación más antigua del mundo. Creo que legalizarla «como trabajo» sería retroceder. No creo que jamás vuelva a cambiar de opinión. Imposible que eso ocurra. Digamos que empecé a investigar para despejar dudas personales y acabé con una novela que no se parece en nada a lo que tenía pensado en un principio: reflexionar sobre machismo y tabúes.

¿Por qué ese título y no cualquier otro?
Iba a llamarla «El latido de las piedras», pero me pareció frívolo y radicalmente insuficiente e injusto. Creo que todas las mujeres que se ven obligadas, o impulsadas, por cualquier motivo, a someter su sexualidad y convertirla en objeto, tienen una fortaleza especial y rotunda que el patriarcado silencia. Esto es, en la novela no hablo de las víctimas de la trata sino de mujeres osadas y fuertes, que acaban tomando ese camino por confundir fortaleza por aguante —o camino propio, libertad, por esclavitud disfrazada—.

Háblanos de la documentación de este libro. ¿Hay alguna historia real dentro de él?
Hay muchas situaciones y experiencias prácticamente calcadas a relatos que escuché y anoté durante los seis meses de investigación, pero todas las tramas y personajes principales son ficticios.

©Judith Bosch.

¿Te has tropezado con muchas Leilas (la adolescente protagonista de esta obra se llama así) mientras te documentabas para escribir este libro?
Conocí a prostitutas que no llegaban a los dieciocho, pero nunca tuve la oportunidad de hablar con hijas de prostitutas no relacionadas con este ambiente. Las prostitutas que no quieren vincular a sus hijas con este ambiente son muy celosas al respecto. Al menos las que yo conocí; ya no es que me negaran la posibilidad de entrevistar a sus hijas, es que, viendo su reacción cada vez que sacaba el tema de sus hijas, no tuve ovarios de proponerlo.

¿No crees que Leila, la protagonista de esta historia, es demasiado inocente?
He conocido a muchas personas diferentes, que enfrentan realidades muy duras de manera diferente. He conocido personas que generan un mecanismo de defensa tal que, a simple vista, aparentan aún más dureza que la realidad que les ha tocado. Esto es: «La vida es cabrona, pues yo tres veces más cabrona. Conmigo no van a poder». He conocido personas muy frías, que todo lo reducen a un campo de problemas y soluciones. Y he conocido personas como Leila, que se meten en su burbuja, en su realidad inventada, y allí se quedan a salvo, tomando de la vida solamente lo que no duele. Yo soy así. Tuve una infancia y una adolescencia bastante duras. Sin embargo, era muchísimo más inocente que amigas mías con «más suerte» o «una vida aparentemente más sencilla». Creo que hay muchos tipos distintos de personas y está bien observar y entender distintas maneras de tomarse la vida.

Amazonas dormidas es un libro sobre prostitución, pero también sobre racismo e hipocresía social. Este libro se publicó en 2011. En estos cinco años, ¿crees que nuestra sociedad ha cambiado a mejor o a peor en estos aspectos?
No lo sé y no tengo una opinión formada al respecto. Creo que hay grupos sociales extremadamente conservadores —y me refiero a conservar diferencias de clases, creencias machistas, racistas, xenófobas, etc. A esto me refiero con el término—, conscientes de sus privilegios como grupos opresores, aunque expresen lo contrario, que ni han cambiado, ni cambiarán. Creo que hay iniciativas y movimientos que han llevado a pensar y a reaccionar a otros grupos, no conscientes de estos privilegios en un principio, que ahora se suman a las luchas sociales. En el mismo contexto, vemos cómo una lacra que creíamos mermada gana posiciones en toda Europa y grupos bien nutridos de neonazis salen a invadir las calles. Al mismo tiempo, religiosos extremistas infunden el terror y reivindican su derecho a expresar y perpetuar costumbres que atentan contra los derechos humanos. No sé en qué punto estamos y no tengo ni idea de lo que va a suceder en los próximos años. Sobre la hipocresía: creo que es condición humana. Lo suyo sería aprender a canalizarla de alguna manera y que genere el mínimo de daño social posible.

¿Qué esperas que encuentren los lectores en Amazonas dormidas?
Un libro que les invite a pensar. Sobre todo, me encantaría que la gente convencida de que la prostitución no es explotación, sino «trabajo» mal gestionado, reflexionara después de leerlo y se animara a conocer entrevistas y acciones de abolicionistas y exprostitutas consagradas a la abolición. Más que esperar, deseo que este libro abra mentes.

©Judith Bosch.

También has publicado una antología de microrrelatos: Aperitivos tóxicos y otros relatos. ¿Qué nos puedes contar de este libro?
Cachondeo puro. Humor negro; tramas, situaciones y personajes absurdos; irreverencias que cruzan esos límites que algunos quieren ponerle al humor; vueltas de tuerca insanas…  Me encanta. Y estoy preparando otro de las mismas características. Justo después de publicar por primera vez ese libro, en 2011, descubrí a Ambrose Bierce y pensé: «¿Dónde ha estado esta persona durante toda mi vida?». Fue un flechazo, completamente. Después de leerlo dices: «Coño, tengo que conseguir este nivel de humor negro como sea». He trabajado mucho desde entonces para mejorar y, sin llegarle a los talones a Bierce, deseo que, tanto Aperitivos como el próximo libro de microrrelatos, satisfagan a los amantes del humor retorcido y breve que se topen con ellos.

¿Qué nuevos proyectos literarios tienes en marcha?
Estoy completamente centrada en mi faceta profesional. Trabajo en una agencia de Branding y Narrativa Estratégica y, desde hace casi dos años, invierto muchos esfuerzos en las historias y los relatos para marcas. Me encanta porque crezco con cada relato. La Narrativa Estratégica requiere implementar técnicas creativas y de comunicación muy concretas. Además, todos los relatos —salvo los relatos de producto—, están basados en historias reales y no veas lo que me enriquece eso: entrevistar, escuchar, empaparme, aprender…. El «amor al arte», en mi caso, no da de comer, pero puedo aprovechar mi experiencia en iniciativas y trabajos que sí lo hacen, y eso es lo que ahora atrapa casi todos mis esfuerzos. Sin embargo, quiero sacar una «Segunda Entrega» de Aperitivos y, bueno, hay algo que seguro acabaré haciendo: escribir biografías. Hay un señor, que es marinero y se apoda PI —como el de la novela de Yann Martel—, al que conocí en un restaurante, de casualidad, y al que estoy deseando entrevistar para un trabajo largo. Sé que requerirá mucha inversión de tiempo y esfuerzo, pero me encantaría escribir una novela sobre su vida.

Por último, ¿te gustaría añadir algo más antes de dar por finalizada esta entrevista?
Estoy contenta de haber contactado contigo. Me gusta mucho el encuentro entre libros, autores y lectores que has creado. Me parece tan inspirador como el mar, motivo tan presente en este blog, en forma de sensaciones visuales y cognitivas. Estoy contenta y guardaré esta entrevista en mi caja de recuerdos hermosos. Muchas gracias y larga vida a las orillas y a las buenas coincidencias.  

Muchas gracias a ti, Judith, por tu tiempo, tus palabras y tus fotos personales. Espero que tengas mucho éxito en todos los proyectos literarios, y no literarios, que decidas emprender y pronto muchos más lectores se acerquen a tu obra, pues merece la pena.
Y a vosotros, amigos y seguidores, muchas gracias por estar ahí un día más.

Cristina Monteoliva