sábado, 13 de febrero de 2016

Reseña: TU NOMBRE DESPUÉS DE LA LLUVIA (Dreaming Spires I), de Victoria Álvarez

Título: Tu nombre después de la lluvia (Dreaming Spires I)
Autora: Victoria Álvarez
Publica: Lumen
Páginas: 584
Precio: 22,90 € (tapa dura con sobrecubierta) / 19,90 € (tapa blanda con solapas) / 9,99 € (epub)

Al ver ciertos programas dedicados a las ciencias ocultas, todo lo relacionado con lo paranormal y los alienígenas habrá todavía quien piense que  todo esto es cosa de los últimos años del siglo XX y del comienzo del siglo XXI. El interés por los mitos y las leyendas, así como por los fantasmas, sin embargo, viene de lejos, casi desde el principio de los tiempos; aunque no fue hasta finales del siglo XIX y principios del XX cuando se pusieron muy de moda las sesiones de espiritismo, por ejemplo. ¿Qué por qué hablo de todo esto? Porque Tu nombre después de la lluvia, el primer volumen de la trilogía Dreaming Spires de Victoria Álvarez y libro que hoy os vengo a comentar, tiene mucho que ver con los espíritus y los buscadores de los mismos.
Oxford, principios de 1903. El profesor Alexander Quills, el joven aspirante a escritor Oliver Saunders y el también joven saqueador de tesoros arqueológicos Lionel Lennox son los principales encargados de la publicación Dreaming Spires, una revista en la que tienen cabida todo tipo de artículos relacionados con los fantasmas y otros fenómenos paranormales. La recepción de una misteriosa carta por parte de Alexander les pone tras la pista de un extraño fenómeno en una pequeña localidad irlandesa. Según la escritora de la misiva, un extraño ente habita en el castillo de Maor Cladaich. El ser llora cada vez que alguien de la familia va a morir, aunque la última vez que lo hizo el fallecido fue un visitante del castillo. El equipo ha de trasladarse al lugar para averiguar qué hay detrás de esos extraños llantos espectrales. ¿Lograrán volver todos con vida a Oxford?
La Inglaterra de primeros de siglo da para muchas historias interesantes. El nuevo siglo trajo nuevas ideas, nuevos inventos, nuevas aventuras que vivir. La gente quería conocer todos los secretos de la vida; pero también de la muerte, de lo inexplicable. En este contexto surge Dreaming Spires, una revista imaginaria (que bien podría ser real) dedicada a todo tipo de fenómenos extraños.
Al frente de Dreaming Spires nos encontramos con Alexander Quills, todo un señor maduro a sus treinta y siete años de edad (¡cómo cambian los tiempos! Pero si los treinta son ahora como los nuevos quince…) Alexander, casi un hermano mayor para los más jóvenes del grupo, es un hombre serio, culto y atormentado por ciertos acontecimientos de su pasado que derivaron en la muerte de su querida esposa y su no menos adorada hija.
El segundo de a bordo es Oliver Saunders, un huérfano que, con cierta suerte en la vida, ha conseguido no tan solo licenciarse, sino también un pequeño puesto (temporal, eso sí) en la universidad. Oliver es un joven soñador y nostálgico, todo un romántico, que acabará encontrando su razón de ser en ese castillo misterioso irlandés.
Lionel Lennox, el tercero del grupo, es un experto en arqueología, aunque también un ladrón de excavaciones arqueológicas. Seductor por excelencia, sin duda el personaje favorita de las fans de los canallas, encontrará la horma de su zapato en la misteriosa y sofisticada señorita Stirling, un personaje clave en toda la trilogría que los lectores conocerán a mitad de esta historia.
Los otros componentes de Dreaming Spires son August Westwood, el simpático clérigo, y Verónica Quills, la sobrina adelantada a su tiempo de Alenxander Quills (mi personaje favorito de toda la saga, he de decir).
Como decía hace un rato, los tres componentes fundamentales del equipo redactor de Dreaming Spires, Alexander, Oliver y Lionel, han de trasladarse a una pequeña localidad irlandesa. Allí, en el castillo de Maor Cladaich, conocerán tanto a su dueña, Rhiannon, la viuda de un importante señor de la zona como a su hija, la dulce y enigmática Ailish y al ser que atormenta a toda la población: la banshee.
Una banshee es un ente espectral, que no fantasma, que pertenece a una gran familia irlandesa, como pronto sabréis si leéis el libro. Su aparición puntual no suele anunciar nada bueno. El problema es que en esta historia la banshee no deja de llorar. ¿Es que acaso se avecinan muertes en cadena? ¿O tal vez sea otra cosa? No puedo adelantaros más. La respuesta la encontrareis en el libro.
Tu nombre después de la lluvia, esta novela cargada de romanticismo, fenómenos inexplicables,  acción y tensión destaca tanto por sus personajes (de los que os he hablado antes como de otros muchos interesantes secundarios que pueblan sus páginas) como por su cuidada ambientación. Es fácil, a través de la lectura de este libro, transportarse a esa Inglaterra de primeros de siglo, al Egipto de las grandes excavaciones y a la Irlanda más húmeda y misteriosa. Casi como si los lectores fuéramos personajes de esta gran aventura.
En definitiva, Tu nombre después de la lluvia, esta obra con título tan evocador, es una novela emocionante, ideal para los amantes de lo paranormal, los románticos, los aventureros y los que adoran la época victoriana. Aunque es el primer volumen de una trilogía, puede leerse de forma independiente, ya que su final puede interpretarse tanto como algo cerrado como todo lo contrario. Ahora solo queda que te decidas por ella, si aún no lo has hecho, y te dejes atrapar por sus personajes de carne y hueso, ¡o por los fantasmagóricos!
Cristina Monteoliva





martes, 9 de febrero de 2016

Entrevista: CARLOS LURIA


Queridos amigos lectores:



Hace unos días he tenido el placer de entrevistar a un gran escritor y buen amigo: Carlos Luria. Periodista, guionista, profesor de escritura y escritor con un largo e interesante currículo a sus espaldas, Carlos irrumpe este mes de febrero de 2016 en el panorama literario con una muy interesante novela histórica: El hidalgo que nunca regresó. Hablo con él sobre su nueva novela, pero también de otros temas. Esperando que esta charla sea de vuestro interés, aquí os dejo con ella:



Carlos Luria ha sido periodista, guionista y escritor. Leo en la solapa de tu libro que actualmente te sigues dedicando a la escritura (obvio: el motivo de esta entrevista es la reciente publicación de tu novela El hidalgo que nunca regresó), además de ser profesor de novela en Laboratori de Lletres y colaborador literario en La 2. ¿Crees que se puede vivir solamente de las letras o eso es cosa de unos pocos hoy día?

Pues precisamente tengo un primo que tiene una amiga a la que hablaron de un tipo del barrio que tenía un vecino cuyo hermano resulta que vivía de las letras... Aunque a lo mejor era un vacilón, vete a saber. Y ahora en serio: vivir de las letras es más remoto que una alineación planetaria, e infinitamente más complejo. Y seguirá siendo remoto y complejo mientras un sesenta por ciento de españoles no lean ni un libro al año y sus gobernantes no apoyen a la Cultura más allá de la exhumación de los improbables huesos de Cervantes.  



Como lector, escritor y profesor, dínos, ¿qué tiene que tener una buena novela? ¿Y una buena novela histórica?

Creo que una buena novela sólo debe tener una condición: que emocione. La emoción es la materia prima de la Literatura y, en general, de toda ficción. Lo mismo para una buena novela histórica. Por desgracia, una buena parte de las novelas pertenecientes a este género son un alarde de documentación más que de emoción. A la Novela lo que es de la Novela, y a la Wikipedia lo que es de la Wikipedia.



Tú eres ahora profesor de escritura. ¿Quiénes fueron antes tus maestros?

Los buenos libros, claro. Los buenos libros son un botín de guerra para los que nos dedicamos a esto. Son la mejor escuela, el manual más eficaz. Los profesores podemos ofrecer técnicas, espolear los espíritus, perfeccionar criterios. Pero nada como echarte al coleto un buen Tolstoi del 75. 



©Carlos Luria


Háblanos de tu experiencia como profesor de Laboratori de Lletres.

Para mí es la felicidad, el aprendizaje constante por ambas partes, el paladeo de la Literatura, contacto con mentes maravillosas. Son las alegres copas que nos tomamos al salir de clase, la diversión y los pelos de punta, las risas y algunos llantos. Son las palabras justas y hermosas, las charlas interminables sobre la influencia de Faulkner en García Márquez, las ganas de que empiece una nueva clase y, sobre todo, los nuevos amigos.



Como escritor, ¿dónde encuentras la inspiración?

No creo en la inspiración. Creo en el trabajo duro y en la presbicia por culpa de tanto ordenador.



¿Tienes algún método a la hora de escribir o alguna manía reseñable?

Escribo sólo por las mañanas, de nueve a dos, en una habitación sin vistas y en completo silencio. Cada media hora, aproximadamente, busco una excusa para distraerme: poner la lavadora, colgar alguna chorrada en Facebook o pensar en las musarañas. De vez en cuando me miro las uñas. Y hay una cosa en la que soy inflexible, y es que sólo permito una compañía: la del diccionario de sinónimos.



Tu primera novela publicada era una historia policiaca. El hidalgo que nunca regresó es, sin embargo, una novela histórica. ¿A qué se debe el cambio de registro? ¿Te veremos escribiendo de nuevo novela negra en el futuro? 

Entre Uno de los muertos, la novela negra a la que te refieres, publiqué una novela landscape bajo seudónimo, una táctica alimenticia que me ha dado buenos resultados. Así que la variedad de géneros es enorme. No me gusta encasillarme en un género, porque eso equivale a cortarme yo mismo las alas. Yo sólo pienso en buenas historias, y si pertenecen a este u otro género, pues estupendo para el librero, que sabrá dónde colocar mi libro. De hecho, mi próxima parada será un libro de cuentos (para desesperación de mi agente).



Se conoce muy poco sobre el paso de Miguel de Cervantes por Barcelona. Pensando en los lectores más puristas de novela histórica, ¿no crees que es un poco arriesgado, entonces, escribir sobre el tema?

La novela histórica es arriesgada de por sí. Es un género repleto de licencias (tal vez el que más, junto con la ciencia ficción), y lo único que debe exigírsele al autor es que aclare qué apartados son producto de su imaginación y cuáles responden a la realidad histórica. Yo lo he hecho así. Por lo demás, lo que sabemos a ciencia cierta de Cervantes cabría en cinco folios, así que cualquier ficción con el maestro como protagonista es necesariamente arriesgada. Sin embargo, hay un hecho cierto y que ya resulta un poco tópica: la vida de don Miguel está tan repleta de aventuras que haría palidecer al mismísimo Abraham Lincoln. Lo que pasa es que los españoles tendemos a buscar fuera lo que tenemos, y sobradamente, dentro, y a resultas de ello sabemos que Texas está en el Medio Oeste norteamericano pero no sabemos dónde están los cuerpos de miles de republicanos fallecidos en la Guerra Civil.



©Carlos Luria



Y, a todo esto, Barcelona y los bares (buena parte de El hidalgo que nunca regresó trascurre en una pintoresca taberna de la época) son temas recurrentes en tus obras. ¿Es algo premeditado o totalmente inconsciente?

Yo soy un barcelonés meditado y premeditado. Conozco y amo mi ciudad, y eso me facilita algo las cosas a la hora de escribir. Respecto a los bares y las tabernas, qué quieres que te diga: son un colosal punto de encuentro, y eso en ficción equivale a una golosina. 



¿Qué parte de El hidalgo que nunca regresó te ha costado más escribir?

Tuve muchísimos problemas a la hora de hacer hablar a don Miguel. Llegué a soñar con él y a sufrir insomnio. En síntesis, fueron problemas lingüísticos, por un lado, y problemas derivados de un cierto complejo de inferioridad por el otro (los últimos problemas, por cierto, me los curó Javier Cercas de un sopapo bien dado). También tuvieron cierta dificultad narrativa los combates de espadas, pero me lo pasé tan bien documentándome sobre el arte de la esgrima en el siglo XVI que la dificultad se vio compensada con la diversión: una balestra bien ejecutada deja en mantillas cualquier paso de baile de Shakira. 



¿Te sientes identificado con alguno de los personajes de esta novela?

Con todos. De verdad. Hasta con el cruel sargento de los Tercios. Hasta con el traidor. Un escritor debe identificarse con todos los personajes de su novela, por estrambóticos o perversos que sean.



Si tuvieras que volver a escribir sobre Cervantes, ¿qué otra parte de su vida te gustaría tratar en esa hipotética novela?

Hay dos momentos en la vida de Cervantes que me interesan, y de ellos uno es real y el otro imaginado. El primero, prodigioso, es su estancia en la cárcel de Sevilla, donde rodeado de gentes de la peor calaña y del ambiente menos apacible que quepa imaginarse empezó a escribir el Quijote. El otro es su improbable encuentro con Shakespeare en Valladolid. De ambos me gustaría escribir, aunque dudo que lo haga (para desesperación de mi agente, de nuevo).


©Carlos Luria



2016 es el año de Cervantes. A lo largo de este año imagino que se pondrán a la venta multitud de obras que hagan referencia al escritor español más célebre. Ahora bien, ¿qué van a encontrar los lectores en El Hidalgo que nunca regresó? ¿Por qué decantarse por tu libro y no por cualquier otra novela histórica cervantina?

Una previa: por el momento, 2016 es el año de la vergüenza institucional a la hora de conmemorar los cuatrocientos años de la muerte del genio. En Inglaterra hace ya semanas que empezaron los fastos en torno a Shakespeare por el mismo motivo, y mientras tanto aquí el Gobierno se conforma con obligar a los escritores jubilados a elegir entre su exigua pensión o los pobres exiguos derechos de autor. Eso por un lado. Por el otro, El hidalgo que nunca regresó ofrece una visión global y humana de don Miguel al mismo tiempo que aporta luces sobre su fascinante estancia en Barcelona, un episodio de su vida muy poco explorado y muy, muy importante: recordemos una vez más que es en Barcelona donde don Quijote recupera la  cordura. Barcelona es fundamental en Cervantes. Así que sepamos qué le ocurrió allí.



Por cierto, ¿qué opinas de las versiones del Quijote “modernizadas” o traducciones del Quijote al idioma actual? ¿Crees que son necesarias hoy día?

He leído la actualización de Trapiello. Me parece una obra muy trabajada, leal con el original y estupenda como puerta de entrada al Universo Cervantes. Las polémicas en este sentido me parecen banales. Trapiello ama la palabra. 



Y por último, ¿qué nuevos proyectos literarios tienes en marcha?

Como ya he dicho, cuentos. Cuentos para adultos. Pero necesito unas semanas de respiro. Don Miguel es mucho don Miguel, y después de tres años de confraternización, el hidalgo me ha dejado agotado.



Pues cuando descanses, ¡a por esos cuentos! Seguro que pronto te vemos estrenando también ese libro. Mientras tanto, te deseo la mayor de las suertes con El hidalgo que nunca regresó.

Muchas gracias, Carlos, por tu tiempo, tus respuestas y tus fotos.

Y, a vosotros, gracias por leer esta entrevista, que, como decía antes, espero que haya sido de vuestro agrado.

Cristina Monteoliva

Reseña: EL HIDALGO QUE NUNCA REGRESÓ, de Carlos Luria

Título: El hidalgo que nunca regresó
Autor: Carlos Luria
Publica: Ediciones Pàmies
Páginas: 336
Precio: 19,95 €

Miguel de Cervantes tuvo una existencia sin duda agitada y apasionante. Una vida marcada por las batallas, el presidio, las letras y los continuos viajes. Estuvo el escritor en muchos lugares, aunque no se sabe a ciencia exacta qué hizo en todos ellos. De su visita a Barcelona, por ejemplo, apenas hay unos cuantos datos. Se conoce, eso sí, que la ciudad le agradó en demasía, puesto que es la única localidad real que nombra en su Quijote, y muy positivamente. No creo que nunca sepamos lo que le pasó a Cervantes en Barcelona, aunque siempre podemos imaginarlo gracias a libros tan estupendos como El hidalgo que nunca regresó, la novela histórica de Carlos Luria de la que hoy os hablaré.
Madrid, 1615. Un joven catalán recorre las frías y oscuras calles en busca de la Taberna de las Ratas. Allí sabe que encontrará a Miguel de Cervantes, el escritor famoso por su Quijote. No le conoce personalmente, pero tiene algo importante que darle: una arqueta muy antigua. La arqueta, todo un tesoro a ojos del anciano escritor, solo le será entregada si le cuenta al joven qué le pasó exactamente en Barcelona, muchos años atrás. Así es como comienza la narración de las aventuras del joven Cervantes en la ciudad condal.
Como decía antes, del viaje de Cervantes a Barcelona poco sabemos, solo que la ciudad le tuvo que fascinar lo suficiente como para querer reflejarla en su novela más célebre. El hidalgo que nunca regresó es la historia de ese viaje (una posible, como tantas otras).
La narración comienza con un joven barcelonés, Rocamaura, que busca al anciano escritor, inmerso en ese momento en la escritura de la segunda parte del Quijote, para darle una arqueta solo si Cervantes le habla de aquel viaje. Una vez en la Taberna de las Ratas, como ya podéis imaginar, el joven no solo encontrará a nuestro más célebre autor, sino también la historia ansiada.
Esta es una historia contada por un amable narrador en tercera persona. Los capítulos escritos en presente, el presente de Rocamaura, se alternan con aquellos en pasado, el pasado tan lejano del anciano Cervantes.
La narración en presente está cargada de diálogos que invitan a pensar al lector. A la curiosidad del joven, responde el anciano con numerosas reflexiones (mi favorita es aquella que habla del poco caso que le hacen los gobernantes españoles a la cultura, más concretamente en este caso, a los buenos escritores). Y es que don Miguel es un anciano sabio. Sus numerosas vivencias, esa vida azarosa que ha desembocado, por desgracia, en una vejez pobre, le han hecho pensar mucho tanto en su situación como en la del país. A poco que escarbemos, nos daremos cuenta de que muchas de las quejas del célebre escritor pueden ser trasladadas a nuestros días. Como si este país estuviera condenado a repetir continuamente su historia, con sus muchos errores.
La narración un poco más oscura, aunque cargada de humor, y un tanto más madura del presente, es alternada por aquella del pasado, un tanto más luminosa, tal vez por el carácter de la ciudad de Barcelona y sus gentes. O quizá por la inocencia e ingenuidad de la juventud. O por la picaresca. El caso es que en ella, Cervantes habla de su viaje de seis días a Barcelona. Huía el escritor, por entonces simplemente hidalgo, del padre de un joven al que había herido gravemente. Esa huida, real en la vida del escritor, le llevaría a la ciudad condal, lugar en el que tomaría un barco con destino a Italia. De lo que pasó en esos seis días no os puedo adelantar nada, a fin de que leáis el libro. Solo os diré que en esta parte hay acción, aventuras y una historia muy romántica.
Con respecto a los personajes, creo afirmar sin temor a equivocarme que están todos ellos perfectamente perfilados, incluso aquellos que realizan acciones difíciles de entender (será que nuestra época es tan distinta a aquella de la narración). Por supuesto, de todos ellos hay que destacar al Cervantes en sus distintas fases vitales: mucho más altivo y temerario en su juventud que en su etapa adulta o anciana. Tampoco puedo olvidarme del joven Rocamaura, ese muchacho orgulloso y enigmático que porta un gran tesoro. Los demás, amigos, ya los iréis conociendo si os animáis, como espero que hagáis, con este estupendo libro.
No soy experta en novela histórica. El toparme con algunas demasiado densas en el pasado, además, ha hecho que me alejara del género hasta hace poco (justo hasta toparme con Interregno, de José Vicente Pascual, una muy buena obra que encontraréis también reseñada en este blog). Creo que está bien dar detalles sobre una época, sus personajes, sus costumbres… Lo que me aburre hasta el hartazgo son las innumerables explicaciones prescindibles y las notas a pie de página que hacen que salgas de la narración continuamente. Para mí, una novela histórica ha de tener, por supuesto, una buena descripción del momento y de sus personajes, así como un buen número de datos que puedan resultar interesantes, por su relavancia o por lo curioso que resulten; pero, ante todo, una historia atractiva protagonizada por unos personajes sólidos.
Por otro lado, me gusta que las novelas históricas me enseñen historia casi por casualidad, sin darme yo cuenta apenas. Que la historia en sí esté más o menos llena de momentos reales me parece mucho menos relevante. Es imposible saber a ciencia cierta lo que pasó en cada momento de la época, si lo piensas. ¿Y no se supone que estamos ante una novela, no ante un ensayo concienzudo? En este sentido, he de decir que El hidalgo que nunca regresó ha cumplido con creces todas mis expectativas. Se trata esta de una novela histórica donde lo importante son las distintas historias que componen la novela, los personajes y la relación que existe entre ellos, sin olvidar el estilo y el vocabulario, que embullen de lleno al lector en la época. Los momentos de calma son los justos y necesarios. La realidad se ve a veces interrumpida por interesantes momentos fantásticos. En estas páginas predominan la acción, la aventura, la incertidumbre, el misterio y un sinfín de sentimientos enfrentados. Esta novela contiene valores, reflexiones y enseñanzas. Pero, sobre todo, una historia principal que llega al corazón del lector. Una historia que se hace inolvidable.
En definitiva, El hidalgo que nunca regresó, esta novela tan bien estructurada desde el punto de vista narrativo como del de la historia en sí, es una buena obra con la que acercarse tanto a la figura real de Cervantes como a la novelística. Ahora solo falta que os animéis a darle una oportunidad a este hidalgo, que descubráis por vosotros mismos las grandes hazañas de El hidalgo que nunca regresó.
Cristina Monteoliva




domingo, 7 de febrero de 2016

Reseña: BIENVENIDOS A INCALAND®, de David Roas

Título: Bienvenidos a Incaland®
Autor: David Roas
Publica: Páginas de Espuma
Páginas: 140
Precio: 15 €

Viajar a un país nuevo puede considerarse, en cierta forma, una aventura. La aventura es aún mayor cuando el país al que vamos está en otro continente y no se parece mucho, que digamos, al nuestro. El viajero, que no turista, intentará siempre adaptarse al medio, no sorprenderse por nada, pasar incluso por un foráneo. Pocos, sin embargo, conseguirán estos objetivos, como bien nos viene a demostrar David Roas en su último libro publicado por Páginas de Espuma Bienvenidos a Incaland®.
         Un escritor viaja por primera vez a Perú por cuestiones de trabajo, aunque fundamentalmente, por ocio. Es su primera vez en el país, incluso en el continente americano. Va a pasar bastantes días recorriendo el territorio, casi siempre solo. La emoción le embarga, aunque también cierta inquietud. No es para menos. Y es que el viaje, estas pequeñas vacaciones en las que el escritor espera no comportarse jamás como un turista borrego, acaba convirtiéndose en una aventura llena de sorpresas, no todas ellas agradables. ¿Conseguirá volver de una pieza a España?
         Hay libros difíciles de clasificar, ya que cada lector podría meterlo en una categoría distinta tras su lectura. Bienvenidos a Incaland®, desde luego, es uno de ellos.
La primera vez que hojeas Bienvenidos a Incaland®, te haces a la idea de que vas a leer un libro de relatos que tienen lugar en Perú. Teniendo en cuanta que David Roas es especialista en literatura fantástica y es considerado uno de los máximos representantes de la literatura fantástica actual en España, y que el prólogo del libro está escrito por Fernando Iwasaki, otro genio del relato breve fantástico, esperas, además, encontrar una buena dosis de (valga la redundancia) fantasía en los textos. Una vez que comienzas la lectura, sin embargo, te das cuenta de que aunque hay algunas pinceladas de fantasía en los distintos capítulos o relatos, la mayor parte de lo contado se te antoja más cercano al mundo real que al imaginado.
¿Qué es para mí entonces Bienvenidos a Incaland®? Teniendo en cuenta que lo narrado me parece una crónica del viaje del autor a Perú (con ciertas licencias ficcionales o no), yo diría que este es un libro de viajes en el que los distintas etapas son narradas a manera de relatos. El libro comienza con la llegada en avión del escritor y se cierra con la vuelta, también en avión. Entre medias encontramos, en perfecto orden, las distintas aventuras que el autor viviría en Lima, Cusco y Machu-Picchu. Aventuras que nos hablan de robos de máquinas de escribir de escritores famosos, terroríficos paseos en taxi, hombres que se pierden en ciudades desconocidas y temen no encontrar su hotel, terroríficas llamas o alpacas que persiguen al temeroso viajero, viajes imposibles en autobús, comidas exóticas, turistas zombis haciendo las cosas que hacen los turistas zombis a lo largo de todo el mundo, niñas pedigüeñas terriblemente insistentes, ruinas míticas que producen más quebraderos de cabeza que sensaciones gratas, viajes en tren con espectáculos diversos y un largo etcétera de situaciones curiosas, inquietantes y divertidas, ya que el sentido del humor es una constante en la narración.
Hablando de constantes a lo largo del libro, otras que encontraremos serán las llamas o alpacas (en las más curiosas situaciones), los ya nombrados turistas zombis (o borregos, diría yo) y, sobre todo, el asombro del narrador y protagonista por todo lo que le sucede a su alrededor, a pesar de sus ganas por adaptarse a la sociedad y costumbres del país.
No todos los textos que encontramos en esta obra son más o menos largos. Entre los relatos más extensos encontramos microrrelatos que nos hablan, a manera de resumen, de la idiosincrasia peruana, tan distinta a la española. Situaciones, formas de ser, etc, que, sin duda, va a sorprender al lector que no haya estado nunca en Perú tanto o más que al sufridor viajero.
¿Podría considerarse Bienvenidos a Incaland® también una novela? ¿Quizá una suerte de tragicomedia corta de nuestros tiempos? Sin duda creo que muchos lectores se sentirán más cómodos considerándola de este modo, mientras que otros sigan prefiriendo tomar este libro como un compendio de relatos, ya que cada pieza podría funcionar de forma independiente perfectamente.
Llegados a este punto solo me queda decir que, se encuadre donde se encuadre (así como si se prefiere no etiquetar esta obra de ninguna manera), lo cierto es que Bienvenidos a Incaland® es una obra amena, divertida, curiosa e interesante que nos hace viajar junto a su autor a un país tan lleno de historias como de costumbres tan distintas a las nuestras. Un libro a tener en cuenta tanto como si gustan o no las llamas. O las alpacas. ¿Te atreves a emprender este viaje?
Cristina Monteoliva


Reseña: CADAVERCITA ROJA, de Luis Murillo y Emi Ordás

Título: Cadavercita Roja
Texto: Luis Murillo
Ilustraciones: Emi Ordás
Publica: Algar Editorial
Páginas: 48
Precio: 15,95 €

¿Qué pasa con los protagonistas de los cuentos cuando estos acaban? ¿Qué hay más allá del “y vivieron felices y comieron perdices”? Y si son por siempre felices, ¿a dónde van cuando mueren? Tal vez penséis que tanto estrés me tiene un poco loca y por eso desvarío. Pero, creedme: después de leer mi reseña sobre Cadavercita Roja, el libro escrito por Luis Murillo e ilustrado por Emi Ordás publicado por Algar Editorial, seguro que entendéis mis preguntas.
Ha pasado mucho tiempo desde que Caperucita Roja, la tierna niña creada por Perrault, llevara cestitas de comida a su abuelita a su casa del bosque. Tanto, que Caperucita y sus padres acabaron muriendo. En el mundo espectral, la antes niña es conocida ahora como Cadavercita Roja. Tierna e inocente como siempre, sus padres intentan utilizarla para conseguir algo de la abuela, que aún sigue viva y con más ganas de dar guerra que nunca. Cadavercita vuelve al bosque con su cestita. Lo que pasará más tarde con la abuela, el lobo y la niña dejará a más de un lector patidifuso.
¿Aburridos de las versiones edulcoradas de los cuentos infantiles? ¿Os gustan las versiones siniestras de cuentos que, en origen, eran ya de por sí siniestros? Entonces no os perdáis Cadavercita Roja, esta continuación gótica de las andanzas de la niña de la caperuza del color de la sangre.
En este libro encontraréis ilustraciones donde predominan el blanco, el negro, el rojo y los seres espectrales, una abuela muy lista y guerrera, un lobo bastante tonto y, cómo no, una niña cadavérica lo suficientemente ingenua como para no darse cuenta de las malas intenciones de sus padres.
Con un texto divertido y siniestro y, como digo, unas ilustraciones muy acorde con la historia, Cadavercita Roja va a hacer las delicias tanto de niños como de no tan niños, de los amantes de lo gótico y de los que aman lo diferente y original. ¡Para no perdérselo, amigos!
Cristina Monteoliva


miércoles, 3 de febrero de 2016

Reseña: VAMPIROS. DESDE DRÁCULA HASTA TWILIGHT, de Simonetta Santamaría.

Título: Vampiros. Desde Drácula hasta Twilight
Autora: Simonetta Santamaria
Traducción: Paula González Fernández
Ilustraciones: Fabrizio Flocco y Flavio Tringale
Diseño gráfico: Adriano Floco
Publica: Paraninfo
Páginas: 192
Precio: 20 €

Al ser humano siempre le han gustado los mitos y las leyendas. Mientras muchas historias que apasionaron a los hombres y mujeres de la antigüedad permanecen hoy día en el olvido, otras leyendas y mitos están condenados a ser eternos. Por más que nos digan que algún día dejarán de estar de moda, vuelven una y otra vez. Los vampiros son un buen ejemplo de ello, y Vampiros. Desde Drácula hasta Twilight, el libro de Simonetta Santamaría publicado en España por Paraninfo, una buena obra para conocer las razones del éxito de estas criaturas a través de todos los tiempos.
Vampiros. Desde Drácula hasta Twilight es una guía ilustrada a color con un diseño indudablemente atractivo. El volumen, apto tanto para jóvenes como para adultos, está compuesto por un total de ocho interesantes capítulos y varios apéndices. Los capítulos, a su vez, constan de pequeñas secciones de curiosidades, lo que hace la lectura aún más amena para los lectores, además de un buen número de fotografías de archivo e ilustraciones originales.
Imagino que el título os habrá hecho pensar en una obra sobre libros y películas de vampiros. No vais desencaminados, aunque este libro no solo va de eso. Hay mucho más en él. Pero lo mejor será que comience por el principio. ¿Y qué es el principio de un vampiro? Premio para el que haya pensado en la necesidad de tomar sangre para existir: la hematofagia. El vampiro da miedo porque viene a chuparnos la sangre hasta la muerte, aunque a veces pueda conformarse con convertirnos en otros vampiros chupasangres de alma tortuosa o de muy mal carácter. La sangre les condena y les hace eternos. Y, a la vez, tremendamente interesantes.
Una vez que Santamaría nos aclara este punto, pasamos al capítulo dedicado al origen del mito en la historia, la mitología, las distintas culturas, etc.
Tras este capítulo fundamental, y siguiendo este orden lógico, tenemos un extenso apartado dedicado a las tipologías vampíricas porque, como ya sabemos, hay casi tantos tipos de vampiros como culturas, escritores o cineastas imaginándolos, desde los más horrendos a los más bellos y seductores. Monstruos para todos los gustos. O casi.
Los capítulos cuatro y cinco están dedicados, respectivamente, al origen del vampiro (la creación) y al cómo se mata un vampiro (la destrucción total). Desde luego, dos apartados como para no perdérselos porque, ¡nunca se sabe! ¿Y si existen los vampiros y tenemos que luchar contra ellos?
El capítulo seis es el dedicado a los vampiros en la literatura y los cómics. Sobra decir que para los amantes de la literatura y las historias gráficas va a ser una delicia enfrentarse a este apartado. En él la autora habla detalladamente de un buen número de obras de referencia que también encontraréis en la sección última, la de Lecturas recomendadas. Aunque no soy una iniciada en el mundo de los vampiros, he de reconocer que Santamaria me ha descubierto un buen número de obras que estoy dispuesta a leer en cuanto pueda hacerme con ellas y las otras obligaciones lectoras me lo permitan.
Otro capítulo que os va a encantar, por supuesto, es el dedicado al vampirismo en el cine, la televisión y la música. La tele, el cine y los discos son inventos del siglo XX, por lo que con el estudio del vampirismo en estos tres medios podemos conocer cómo ha evolucionado el mito a lo largo de los dos últimos siglos a la vez que lo hacían las sociedades y las culturas. Nuevamente aquí he encontrado un buen número de series, películas y discos que no conocía y que he apuntado en mi lista de pendientes. ¡Me va a faltar vida para tanto material vampírico!  
Y así es cómo llegamos al último capítulo, uno que yo personalmente habría introducido mucho antes en el texto, pero que entiendo que la autora ha dejado precisamente para el final por su importancia y por ser éste un espacio dedicado para los más estudiosos del mundo vampírico. Este aparatado, titulado Por el mundo a través del folclore y las leyendas, viene a ser un increíble glosario. En él, encontraremos todos los tipos de vampiros registrados en los distintos continentes y en los diferentes países de los mismos. Aquí sabremos cómo les llaman los que les temen, cómo son, por qué dan miedo… Un capítulo para consultar, como digo, de forma avanzada. Un verdadero descubrimiento para los que queremos saber más y más sobre estos monstruos bebedores de sangre.
Vampiros. Desde Drácula hasta Twilight, en definitiva, es el perfecto manual tanto para los amantes de los vampiros que quieran una guía rápida, cómoda y amena de consulta como para aquellos que quieran iniciarse en el mundo de los vampiros. El libro aborda el tema del vampirismo desde todos los puntos de vista, haciendo especial hincapié en la relación que el mito ha tenido con el ser humano a lo largo de los siglos, en la forma de evolucionar conjunta que han tenido los hombres y los chupadores de sangre. Divertido, ameno y a la par que riguroso y serio, este libro hará las delicias de todas las almas góticas amantes de los vampiros así como de los futuros cazadores de monstruos. Un libro, sin duda, que no deberías dejar escapar.
Cristina Monteoliva

martes, 2 de febrero de 2016

Reseña: HORROR PELUDO, de Sandra Glober y Kate Grove

Título: Horror peludo
Texto: Sandra Glober
Ilustraciones: Kate Grove
Publica: Libros del Imaginario
Páginas: 112
Precio: 10 €

Todos le tenemos miedo a algo. Cuando eso que tanto nos asusta aparece ante nosotros, nos ponemos verdaderamente nerviosos. A veces podemos huir de ello; aunque a menudo no nos queda otra que aprender a sobrellevar nuestra angustia. Pero, ¿y si descubrimos que eso que nos aterraba no era tan malo? La respuesta a esta pregunta la encontrarás en Horror peludo, el libro de Sandra Glober y Kate Grove publicado en España por Libros del Imaginario del que hoy os voy a hablar.
Anna, su madre, su padrastro Steve, su hermanastro Hal y su pequeño hermano Jamie viven en una gran casa en el campo. El sitio es tan grande, en comparación con la casa en la que vivían Anna y su madre en la ciudad antes de que esta última volviera a casarse, que hasta tiene un inmenso sótano para los disparatados inventos de Hal. A Anna no le gusta mucho ir allí. Hal siempre está inventando cosas disparatadas que la dejan más que desconcertada. Lo último que ha hecho ha dejado a Anna patidifusa, de hecho. ¡Totalmente espantada! Y lo peor es que es algo que Anna va a tener que ver todos los días. ¿Conseguirá Anna convivir con eso que tanto le da miedo?
Anna es una chica lista a la que le gusta mucho cuidar de su hermano pequeño, Jamie. También le gusta su nueva casa, aunque tenga que estar lidiando continuamente con los inventos de Hal, su hermanastro científico. No creo que desvele gran cosa si digo que lo último que ha hecho Hal está relacionado con las arañas, puesto que el título del libro es Horror peludo y en la portada aparece una araña sonriente y peluda bien visible. Lo que no os voy a contar es qué pasa con la araña, cómo se desarrolla la trama o cómo acaba esta interesante historia.
Horror peludo es una historia original, tierna y divertida escrita con una prosa fluida. La narradora, la propia Anna, consigue con su estilo fresco y natural que el lector se introduzca rápidamente en su historia. Las ilustraciones en blanco y negro, perfectamente situadas a lo largo de las páginas, también ayudan al lector a meterse de lleno en el universo de Anna y su familia.
La historia de Anna está llena de locos inventos, aventuras y problemas a solucionar. Pero si hay algo que me gustaría destacar de ella es la presencia del miedo. Y es que el miedo de Anna es el mismo miedo que podríamos tener muchos de nosotros. Miedo a lo que es diferente, a lo desconocido, a lo que, por alguna razón, pensamos que nos va a hacer algo malo. Ese miedo suele ser muchas veces infundado y totalmente irracional. Cuando llegamos a conocer eso que nos asusta en profundidad, nos damos cuenta, en numerosas ocasiones, de que no tenemos por qué estar asustados.
Me ha encantado conocer a Anna y a toda su familia, aunque sobre todo a ella. Es una protagonista fantástica, además de una narradora fabulosa. Su historia se me ha hecho corta, así que espero que este no sea un libro aislado, sino el primero de una larga saga de aventuras de Anna y todos los que la rodean.
Horror peludo, en definitiva, es un libro infantil emocionante, entrañable y familiar que nos habla de los miedos y de lo que podemos hacer para superarlos. Una historia sobre la familia, la superación de los obstáculos que encontramos en la vida y la aceptación de lo que es diferente. Ideal tanto para miedosos como para no miedosos. ¡No te lo pierdas!
Cristina Monteoliva



miércoles, 27 de enero de 2016

Entrevista: VICENTE GARCÍA

Queridos lectores:

el invitado de hoy en este espacio de entrevistas no es otro que Vicente García, editor de Dolmen y escritor de éxito gracias a su saga Apocalipsis Island. El autor deja a los zombis y demás criaturas terroríficas aparcadas por un tiempo para meterse de lleno en la fantasía con su nueva saga. El primer libro de la misma es El libro de Sarah. La fortaleza del tiempo. Hablamos con Vicente de este libro como de otros temas. El resultado es este:

¿Cuándo comenzaste a escribir?
Escribo narrativa casi desde que tengo uso de razón. Tengo guardados unos fanzines de reducido tamaño con historias que hice hacia los 8 años. A partir de ahí, he escrito de todo: guiones para comics, artículos de todo tipo, editoriales para las revistas que dirijo, relatos cortos, novelas… No debe de haber un solo día en el que no haya escrito algún texto –la calidad de los mismos ya es más discutible (risas).

¿Pensaste alguna vez que llegarías a publicar las cosas que escribías?
Es la única razón para la que escribo; de una forma u otra siempre escrito con la idea de que iba a ser leído por alguien. Siempre es algo que te ronda por la cabeza, pero que nunca te imaginas en el fondo cristalizando. En mi caso, ha sido un largo camino, aunque espero que quede más por recorrer que recorrido.

©Vicente García.

¿Dónde encuentras la inspiración a la hora de escribir?
De pequeño tuve la suerte de darme cuenta de que podía inventar historias con la misma facilidad que las leía, es algo innato, las ideas aparecen continuamente y, de hecho, tengo que frenarlas para que no se me acumulen. Es algo tan natural que no recuerdo haber tenido nunca ese miedo al folio en blanco.

¿Cómo compaginas tu labor de editor de Dolmen con la de escritor?
Durmiendo poco, muy poco, y haciendo sacrificios como el no comer según qué días, y organizarte mucho. No se puede tener todo en la vida. Y más que compaginar mi trabajo editorial con el de escritor, es más complicado conciliar el tema de quedar con los amigos, los múltiples hobbies (tengo demasiados, desde hacer deporte a leer, ver series de TV –qué calidad las de hoy en día‑, cine, juegos de estrategia, viajar, la música…), educar a mis dos hijos…

Antes de publicar El libro de Sarah. La fortaleza del tiempo publicaste la saga de Apocalipsis Island y la novela Le herencia de Hosting. No he leído ninguno de estos libros, pero no creo equivocarme al afirmar que son muy diferentes a la obra que presentas ahora. ¿A qué se debe este cambio de género?
De hecho El libro de Sarah. La fortaleza del tiempo es el primer libro que escribí con la idea de ser publicado (antes, mucho antes, escribí dos de fantasía heroica que tengo guardados), pero en aquella la época la editorial terció hacia el terror y decidí dedicarme a una escribir una novela de zombis que acabó siendo una exitosa saga a nivel mundial. Imagino que es el pragmatismo del editor que llevo dentro.
El caso es que Apocalipsis Island iba a ser un libro y al final acabaron siendo cinco, porque una vez creo un universo me cuesta no expandirlo… de modo que ¡imagina lo que puede pasar con Sarah y el multiverso!

¿Cuánto has tardado en escribir este libro tan complejo?
La base fueron 4 meses, de hecho, lo acabé justo la noche previa a que nacieran mis hijos. Sin embargo, el proceso de corrección ya es otra cosa; en mi caso me lleva más tiempo que escribirlo. Por ponerte un ejemplo, con la segunda parte tardé también unos 4 meses y ya llevo casi dos para revisar una cuarta parte.
Hay muchas cosas que modificar, tanto de estilo como gramatical, y en el caso de un libro, como señalas, tan complejo como el de Sarah es necesario revisar no caer en errores racord, ya que sería muy sencillo cometer un gazapo temporal.

¿Crees en el multiverso?
Creo en muchas cosas, creo que no somos capaces de concebir cosas más allá de nuestros sentidos básicos, pero no creo que seamos capaces de concretarlo. No creo en multiversos, pero podría haber, por ejemplo, vidas en planos paralelos de existencia; la energía, lo que básicamente nos compone, puede tener múltiples formas de existencia, y no tenemos porqué ser capaces de comprenderlas de momento todas.

¿Por qué una chica como Sarah como protagonista?
Cuando imagino una historia pienso en su protagonista, y en ese momento no me detengo a pensar en su color, género… El Libro de Sarah, una vez planteado en mi cabeza, exigía que fuera una protagonista femenina. Creo que sería complicado el imaginarse lo mismo con un personaje que no fuera así.
  
©Vicente García.

Es un personaje que no es perfecto, que tiene muchos defectos (como todos nosotros) y curiosamente eso ha hecho que haya gente (poca) a la que le ha gustado la historia pero no el personaje.
Pero como bien digo siempre, no le podemos caer bien a todo el mundo. Y Sarah no es una excepción, por fortuna. Sé que esa humanización restará ventas a la novela, pero le dará más realismo a una historia ya fantástica de por sí.

¿Cuántas aventuras más le esperan a los que ya han leído El libro de Sarah. La fortaleza del tiempo?
De momento las que le sucederán en los dos siguientes libros. A partir del segundo la acción no se detiene y no dejan de suceder cosas; en el primero era necesaria la explicación del universo donde vive Sarah; soy consciente de que puede romper el ritmo del libro durante un breve espacio de tiempo, pero era completamente necesario, y parece por las críticas recibidas que han sido bien recibido por todo el mundo.

¿Te gustaría que las aventuras de Sarah se llevaran a la gran o a la pequeña pantalla?
Como a todo el mundo (risas), pero al revés que a otros escritores, ni me obsesiona ni condiciona. De momento escribo centrándome en el medio para el que lo hago, ya sea cómic ya sea una revista, y en este caso es una novela, y de fantasía, por lo que suceden muchas cosas que serán complicadas de adaptar el día de mañana. Pero como te decía, me da igual, no hay mayor satisfacción que ver el buen gusto que está dejando el libro en quienes lo leen.

¿Qué esperas que encuentren los lectores en El libro de Sarah. La fortaleza del tiempo?
Sobre todo, mucho entretenimiento. Es un libro creado para tal fin, para evadir del día a día a quienes lo lean. Con eso me doy por satisfecho.

Por último, ¿qué nuevos proyectos literarios tienes en marcha?
Ahora estoy centrado completamente en Sarah, me quedan otros 4 meses de revisar el segundo manuscrito y luego emprenderé la tarea de escribir el tercero. A partir de ahí, me gustan casi todos los géneros, por lo que me dedicaré al que más me apetezca en ese momento. La idea es que la segunda parte salga a finales de 2016 y la tercera en 2017, de modo que te emplazo a finales del año que viene para que retomes la pregunta (risas).

¡Fantástico! Iré apuntándolo en la agenda. Mientras tanto, ¡suerte con el primer libro de Sarah!
Muchas gracias, Vicente, por tu tiempo, tus respuestas y tus fotos.
Y, a vosotros, amigos lectores, muchas gracias por estar al otro lado de la pantalla una vez más.
Cristina Monteoliva