Queridos
amigos de La
Orilla de las Letras,
mediamos
la semana con la entrevista que nos ha concedido Pilar Carrillo. Podéis leerla a continuación:
¿Cuándo
descubriste que la escritura era algo más que un pasatiempo? Cuando le di forma a mi primera novela, Lluvia de agosto, comencé a tomar en serio mi escritura, porque
primero comenzó como una larga carta que no tuvo destinatario. A partir de esa
ausencia, le fui dando cuerpo de novela, uniendo los pedazos, quitando al destinatario
y contando una historia. La corregí cientos de veces hasta que quedé
satisfecha, si es que fue así, aún no lo sé. Supongo que la abandoné en un
punto por puro hartazgo. Sigo creyendo que todo texto es susceptible de ser
mejorado.
¿Qué
lecturas crees que te han influenciado como escritora?
Creo que
todas las lecturas han influido en mí. En mi memoria deben quedar rastros de
cientos de libros, aunque pasen desapercibidos: desde novelas románticas, de ciencia
ficción, de suspense o de aventuras, biografías, autoficción. También los
cuentos tradicionales, la poesía y el ensayo. Podría decirse que todo comenzó
con el cuento tradicional, con la oralidad, esas fueron mis primeras historias
y donde se originó mi interés por contar. Con el tiempo, mis gustos han ido
cambiando. Pero creo que, en mi escritura, me han influenciado las novelas más
atmosféricas, aquellas en donde entras en un universo envolvente y donde identificas
una voz personal. También novelas sutiles, como las japonesas, en las cuales la
emoción se expresa de forma tangencial en pequeños reflejos de la realidad. Pienso,
por ejemplo, Tanizaki, Kawabata. Tal vez yo explique más que ellos, pero
intento apoyarme en el silencio y en dejar un espacio para que el lector pueda reflexionar
a partir de sus propias percepciones.
¿Qué
estás leyendo ahora mismo? ¿Nos lo recomendarías?
Estoy
leyendo a Han Kang, la escritora surcoreana y premio nobel. Creo que el premio
ya la avala, así que mi recomendación tal vez aporte poco. He leído La vegetariana y después Actos humanos. Lo que más me conmueve de
su obra es su sensibilidad para entender al ser humano incluso cuando lo mueven
sus partes más oscuras. Me parece exquisito el modo de abordar la violencia
desde la delicadeza, así como la atención que presta a la vulnerabilidad del
cuerpo, con un estilo límpido y poético.
Si
tuvieras que elegir entre relato y novela, ¿con cuál te quedarías? Prefiero la novela, pero corta. Es decir, me quedaría en un punto intermedio
entre el relato y la novela que, en principio, no es muy popular. En mi
opinión, uno de los inmensos placeres de leer una novela es cuando me permite permanecer
en su universo, sin tener que tomar pausas ni posponerlo por el motivo que sea.
Me gusta la experiencia integra desde el principio hasta el final, y eso solo es
posible con una novela corta que puedas leer de una sentada. El cuento te
permite esa experiencia, pero es demasiado fugaz.
¿Cómo
ves el panorama literario actual?
No estoy
muy informada sobre el panorama literario actual. Parece que se publican muchos
libros y que sigue habiendo lectores. Además, nacen muchas editoriales independientes,
lo que parece mostrar un interés literario considerable. Sin embargo, creo que
uno de los problemas actuales es la visibilidad: en medio de tantas
publicaciones resulta difícil que ciertos libros lleguen a sus lectores.
¿Dónde
encuentras la inspiración?
Normalmente
la encuentro mediante un estado emocional que no siempre poseo. A menudo tengo
que buscarlo, relajándome, escuchando cierta música o aburriéndome hasta la
extenuación. A partir de ese estado, me sumerjo en la escritura, empiezo a
hablar mentalmente y a transcribir en palabras lo que siento y percibo. No es
que fluya siempre de ese modo, pero he observado que ocurre con frecuencia. Luego
ya no sabría explicar cómo va formándose, estoy demasiado inmersa como para
presenciarlo como observadora.
Si
tuvieras que definir toda tu obra, ¿cómo lo harías?
Esta pregunta suele resultarme
difícil, porque mi obra me parece más compleja cuando la miro en conjunto. Podría
decir que desarrollo una narrativa psicológica y simbólica centrada en la
búsqueda, los vínculos, la incertidumbre y la transformación. No escribo
intriga, aunque a veces haya misterio; no soy una autora fantástica, aunque
haya elementos extraordinarios, ni romántica, aunque el amor tenga un peso
importante. No sé si hay un elemento que destaque sobre los demás. Creo que mis
libros exploran nuestra forma de interpretar lo que vivimos y de intentar
comprender lo oculto, todo aquello que se nos escapa. Tal vez en mis libros hay
una pregunta que los recorre: ¿cómo construimos una verdad cuando nunca
conocemos completamente a los demás, ni a nosotros mismos, ni la realidad que
nos rodea? La ambigüedad es un recurso importante de mi narrativa. Los
personajes buscan comprender lo que les sucede y a veces encuentran respuestas,
pero nunca obtienen una respuesta absoluta. No lo considero un fracaso. Tal vez
sea una forma de acercarse a la experiencia de vivir.
¿Qué
ha supuesto para ti publicar La visión?
Ha
supuesto una larga exhalación de calma y júbilo. Era una obra que tenía, hace
muchos años, enterrada en un cajón. La he vuelto a revisar para la publicación
y entré de nuevo en la maraña del inconsciente. Permanecer en el lugar de las
sombras requiere un esfuerzo considerable. He dado forma literaria a una
experiencia de búsqueda y transformación, ahora la obra emprende otro camino en
el cual no participaré. Tal vez sea el esbozo de un mapa para que cada cual
indague en sus propias preguntas, límites y certezas.
¿Qué
nos puedes contar de esta novela?
Una
mujer emprende una búsqueda para comprender su malestar psicológico. Su
prioridad no es sanar, sino descubrir aquello que no comprende de sí misma. Para
ello, viaja a lugares desconocidos de su propia conciencia y, movida por una
serie de intuiciones, a lugares desconocidos de la realidad. Lo desconocido solo
puede comprenderse desde lo desconocido. La selva se convierte en una vía de
acceso al inconsciente. La experiencia del viaje por el Amazonas de la
protagonista y sus visiones ponen en cuestión aquello que consideraba cierto. Nos
permite vivir en los límites de nuestra comprensión, tanto desde la perspectiva
de la psicología como desde nuestra concepción de la realidad. Es una novela
fronteriza.
¿Qué
tiene La visión que la convierte en
una novela totalmente diferente a otras del mismo género también a la venta?
No sé si
es diferente a otras que hay en el mercado. No estudio el mercado. Supongo que
muchas novelas exploran el inconsciente de una u otra manera, o tratan sobre el
proceso iniciático, la búsqueda espiritual, la experiencia visionaria o los
límites de la percepción de la realidad. Tal vez el que La visión reúna todos estos aspectos marque su diferencia. La
novela se encuentra en un territorio donde convergen la ficción psicológica, la
narrativa filosófica, la antropología y la búsqueda espiritual.
¿Qué
esperas que los lectores encuentren en La
visión?
Una
forma de dudar de sus certezas, de permitirse entrar en un universo donde las
percepciones sobre la realidad se tambalean. La protagonista sospecha de la
falsedad del mundo que la rodea, pero también sospecha de sus propias
interpretaciones de ese mundo. Sin embargo, sigue aventurándose hacia lo
desconocido sin saber si encontrara o no respuestas. La selva es el espejo del
inconsciente. También el espejo de la trama de la realidad y la protagonista
está aprendiendo a vivir en ella sin encontrar una verdad definitiva.
¿Qué
nuevos proyectos literarios tienes en marcha?
Tengo
varias novelas y un ensayo. Ahora estoy terminando el ensayo teórico sobre
cuentos maravillosos, en el que abordo sus características y significados
profundos desde diversas perspectivas: antropológica, psicológica, simbólica, entre
otras. En cuanto a las novelas, prefiero que encuentren su forma antes de
hablar demasiado de ellas. No me gusta hacerlo; lo siento como una traición.
¿Te
gustaría añadir algo antes de terminar esta entrevista?
Quería daros las gracias por la entrevista y por vuestro
interés en mi trabajo. También me gustaría añadir que a menudo hablamos
demasiado de un libro de su mecanismo interno o de su origen y perdemos de
vista la novela como experiencia de lectura. En mi opinión, un libro debe tener
también un espacio para el misterio, algo que no se explique del todo y que el
lector pueda descubrir a su manera. Lo importante quizá no sea lo que quiere
contar el autor, sino la impresión que deja en el lector. Me gustaría que mis
libros se leyeran desde la perspectiva que cada persona aporta, siguiendo sus
propios caminos.
Muchas
gracias, Pilar, por tu tiempo, tus
palabras y tus fotos personales. Te deseamos una carrera literaria larga,
próspera y llena de satisfacciones.
Y
a vosotros, amigos del blog, gracias por esta nueva lectura. Y ahora, ¡a seguir
leyendo!
Cristina Monteoliva









