jueves, 22 de octubre de 2026

Entrevista: IOANNIS JOHN

 

Queridos amigos de La Orilla de las Letras,

mediamos la semana con la entrevista que nos ha concedido Ioannis John, que podéis leer a continuación:

¿Cuándo descubriste que la escritura era algo más que un pasatiempo?

Creo que empecé a verlo así cuando comprendí que las palabras podían hacer algo más que transmitir ideas: podían ayudar a comprender una situación y actuar mejor ante ella.

Con No caiga en la estafa, esa convicción se convirtió en un proyecto concreto. Quería abordar un problema cotidiano y transformar información compleja en orientaciones claras que cualquier persona pudiera aplicar.

Durante el proceso confirmé que escribir también exige responsabilidad. No basta con reunir información; hay que seleccionarla, contrastarla y explicarla con rigor, sin alarmar ni simplificar en exceso.

Para mí, un libro tiene verdadero sentido cuando ofrece al lector algo que puede llevarse consigo y utilizar más allá de la última página. 

© Ioannis John.

¿Qué lecturas crees que te han influenciado como escritor?

Me interesan especialmente los ensayos, los libros de divulgación y los textos que ayudan a comprender cuestiones complejas sin perder claridad ni rigor. También me despierta curiosidad todo aquello que nos permite entender mejor cómo pensamos, por qué confiamos en determinadas personas y cómo tomamos decisiones cuando nos encontramos bajo presión.

Al preparar No caiga en la estafa, esa forma de entender la lectura adquirió una dimensión muy práctica. Consultar información especializada y recursos de organismos oficiales españoles me permitió trabajar sobre el tema con mayor rigor y ofrecer orientaciones que pudieran resultar útiles en situaciones cotidianas.

Creo que una buena lectura no solo transmite conocimientos, sino que también nos ayuda a mirar la realidad con más criterio. Como escritor, intento aplicar esa idea: explicar sin complicar innecesariamente, informar sin alarmar y respetar siempre la inteligencia del lector.

¿Qué estás leyendo ahora mismo? ¿Nos lo recomendarías?   

En esta etapa estoy especialmente centrado en la lectura y consulta de materiales sobre prevención del fraude digital, ciberseguridad y protección de los ciudadanos frente a las estafas. Me interesan, sobre todo, los recursos prácticos que explican cómo reconocer una situación sospechosa y qué medidas conviene adoptar cuando algo no sale como debería.

Sí, recomendaría este tipo de lectura a cualquier persona que utilice Internet, la banca digital o aplicaciones de mensajería. No hace falta tener conocimientos técnicos para beneficiarse de ella. Comprender los riesgos más habituales y saber cómo comprobar una comunicación puede marcar una diferencia importante en la vida cotidiana.

Es precisamente esa utilidad práctica la que he querido trasladar a No caiga en la estafa: ofrecer información comprensible para que los lectores puedan tomar decisiones más seguras, tanto antes de un posible engaño como cuando necesitan saber cómo reaccionar.

¿Cómo ves el panorama literario actual?

Creo que el panorama literario actual ofrece muchas posibilidades, pero también plantea un reto importante: conseguir que un libro encuentre a sus lectores en medio de una oferta tan amplia.

Me parece positivo que hoy existan distintas formas de publicar y que autores con propuestas muy diferentes puedan llegar al público. Al mismo tiempo, considero que la calidad, el rigor y la capacidad de conectar con el lector siguen siendo fundamentales.

En mi caso, con No caiga en la estafa, he apostado por la no ficción práctica, un tipo de libro que parte de un problema real y busca ofrecer información útil y comprensible. Creo que hay espacio para obras que, además de informar o entretener, aporten algo concreto a la vida de las personas.

¿Qué piensas del avance de la IA también en la literatura?  

Creo que la inteligencia artificial puede ser una herramienta útil para investigar, organizar ideas y revisar textos. Sin embargo, su utilidad depende de cómo se emplee. No debería sustituir el criterio, la voz ni la responsabilidad del autor.

En una obra como No caiga en la estafa, por ejemplo, no basta con que una explicación parezca convincente. La información debe contrastarse, los matices importan y las recomendaciones tienen que ser comprensibles y responsables.

La tecnología puede ayudar durante el proceso de escritura, pero no elimina la obligación de evaluar lo que se publica ni de pensar en sus posibles consecuencias para el lector.

El reto consiste en aprovechar las nuevas herramientas sin renunciar al rigor, la honestidad y la personalidad que debe aportar quien escribe.

¿Escribirías un libro de moda para hacerte famoso?  

No escribiría un libro únicamente para hacerme famoso. Las tendencias pueden dar visibilidad a una obra, pero no deberían ser el único motivo para escribirla.

Con No caiga en la estafa, he querido abordar un problema real y ofrecer orientaciones que los lectores puedan aplicar en su vida cotidiana. Me interesa escribir sobre cuestiones que considero importantes, independientemente de que estén de moda.

Naturalmente, me alegraría que el libro llegara a muchas personas. Para mí, sin embargo, el reconocimiento tiene más valor cuando nace del interés que despierta una obra y de la utilidad que encuentran en ella sus lectores.

¿Por qué te has decantado por Amazon a la hora de dar a conocer tu obra? 

Elegí Amazon porque me ofrecía una vía accesible para publicar No caiga en la estafa y ponerlo a disposición de lectores de distintos lugares, sin depender exclusivamente de los canales editoriales tradicionales.

También me pareció una forma adecuada de presentar una guía práctica a personas interesadas en la prevención de las estafas digitales y facilitar que pudieran encontrarla.

En cualquier caso, publicar es solo el comienzo. El siguiente reto consiste en dar a conocer el libro, llegar al público al que puede ayudar y conseguir que su contenido responda a las expectativas de quienes lo leen.

Recientemente has publicado No caigas en la estafa. ¿Qué nos puedes contar de este libro? 

Con No caiga en la estafa he querido ofrecer una guía para situaciones que muchas personas pueden encontrarse en su vida cotidiana: un SMS sobre un paquete pendiente, una llamada que parece proceder del banco o un mensaje de WhatsApp de alguien que afirma ser un familiar y necesita dinero con urgencia.

En esos momentos, la atención suele concentrarse en resolver el supuesto problema. Es entonces cuando podemos dejar de preguntarnos quién nos está contactando y qué nos están pidiendo realmente.

El libro ayuda a reconocer esos mecanismos, comprobar la información por una vía independiente y distinguir entre situaciones que presentan indicios claros de fraude y otras que necesitan verificarse antes de actuar.

También explica qué hacer cuando el problema ya se ha producido, desde haber facilitado datos personales o bancarios hasta haber autorizado un pago o perdido el acceso a una cuenta.

Mi intención no ha sido crear un libro que alimente el miedo, sino una herramienta de consulta. Quería que el lector encontrara explicaciones comprensibles, situaciones reconocibles y pasos concretos para decidir con mayor seguridad.

¿Cómo se te ocurrió escribirlo?

La idea surgió de una pregunta práctica: ¿qué necesita saber una persona cuando sospecha que puede estar sufriendo una estafa?

Con frecuencia se recomienda tener cuidado con los mensajes, las llamadas y los enlaces sospechosos. Esa precaución es necesaria, pero no siempre responde a las dudas que aparecen cuando alguien tiene delante una situación concreta.

¿Qué debería comprobar? ¿A quién tendría que avisar? ¿Qué tendría que proteger primero si ya ha facilitado sus datos?

Quería ir más allá de la advertencia general y reunir orientaciones que ayudaran a responder esas preguntas. Por eso estructuré el libro en torno a situaciones cotidianas, medidas preventivas y procedimientos para reaccionar cuando algo sale mal.

También me parecía importante abordar el tema sin juzgar a las víctimas. Una guía de este tipo debe ayudar a tomar mejores decisiones, no aumentar la vergüenza de quien ya está pasando por una situación difícil.

¿Qué hace de No caigas en la estafa un manual de autoayuda diferente a otros que podemos encontrar en el mercado?

Más que afirmar que es completamente distinto de cualquier otra guía, destacaría su enfoque práctico: no se limita a explicar cómo funcionan las estafas, sino que ayuda al lector a valorar situaciones concretas y decidir cómo actuar.

El libro reúne doce reglas de prevención y cincuenta situaciones prácticas con veredictos y explicaciones. Algunas presentan indicios claros de fraude; otras requieren comprobaciones adicionales o pueden ser legítimas. La idea es aprender a razonar, no memorizar una lista de mensajes sospechosos.

También he dedicado una parte importante a qué hacer cuando algo ya ha ocurrido. El índice de consulta rápida permite localizar la orientación correspondiente según el problema, mientras que los protocolos para los primeros diez minutos y las primeras veinticuatro horas ayudan a organizar las primeras medidas y las gestiones posteriores.

A eso se añaden herramientas para proteger las cuentas y los dispositivos, conservar pruebas y establecer hábitos de prevención dentro de la familia.

Quería que el libro acompañara al lector en tres momentos: antes de una posible estafa, cuando necesita evaluar una petición y después de un incidente. Su propósito no es prometer que todos los problemas podrán evitarse o resolverse, sino proporcionar una orientación clara para actuar con más criterio.

¿Qué esperas que los lectores aprendan de este libro?

Me gustaría que los lectores terminaran el libro con un método sencillo para afrontar una comunicación sospechosa: detenerse, identificar qué les están pidiendo y comprobar la información antes de comprometer su dinero, sus datos o sus cuentas.

También espero que comprendan que ser víctima de una estafa no es motivo de vergüenza. Cuando algo sale mal, lo importante es reconocerlo, limitar las posibles consecuencias y pedir ayuda sin miedo a ser juzgado.

Hay otra cosa que considero fundamental: poder hablar de estas situaciones en familia con naturalidad. Una duda planteada a tiempo puede evitar una decisión precipitada.

No pretendo que nadie termine desconfiando de todo. Me gustaría que pudiera seguir utilizando la tecnología con tranquilidad, pero sabiendo cuándo merece la pena detenerse y comprobar.

© Ioannis John.

¿Qué nuevos proyectos literarios tienes en marcha?

Ahora mismo, una de mis prioridades es dar a conocer No caiga en la estafa y conseguir que llegue a personas a quienes pueda resultarles útil. También me interesa escuchar las opiniones de los lectores y descubrir qué aspectos les han ayudado más.

Mientras tanto, sigo tomando nota de temas que podrían convertirse en futuros proyectos. Me atraen las cuestiones de la vida cotidiana que merecen explicarse con claridad y que pueden abordarse desde una perspectiva práctica.

Todavía no quiero adelantar un título concreto. Prefiero desarrollar las ideas con calma y comenzar una nueva obra cuando tenga claro qué quiero aportar con ella.

¿Te gustaría añadir algo antes de terminar esta entrevista?

Solo quisiera recordar que prevenir una estafa no significa vivir con miedo, sino saber cuándo detenerse y comprobar una petición antes de actuar.

Y, si algo sale mal, pedir ayuda cuanto antes es mucho más importante que reprocharse el error. Nadie debería sentir vergüenza por contar lo sucedido o por necesitar orientación.

Si No caiga en la estafa ayuda a alguien a evitar una operación sospechosa o a dar el primer paso correcto después de un engaño, habrá cumplido una parte importante de su propósito.

Gracias por la oportunidad de compartir el libro y hablar de un tema que considero relevante para nuestra vida cotidiana.

Gracias, Ioannis.

Y a vosotros, amigos lectores, gracias por estar un día más al otro lado de la pantalla. Y ahora, ¡a leer!

Cristina Monteoliva

 

 

martes, 20 de octubre de 2026

Sobre el DÍA DE LAS ESCRITORAS 2026

 

Quise estudiar periodismo hasta los quince años. Hacía tiempo que me gustaba escribir tanto ficción como artículos. Quería hablar de personajes, de eventos y de buenas historias. Podría haberlo hecho si hubiera seguido queriéndolo, pero entonces me di cuenta de que, aunque se me daban bien tanto las asignaturas de ciencias como las de letras, me apetecía más seguir estudiando matemáticas y biología.

    Así que no, no soy periodista, sino que tengo una licenciatura (ahora lo llaman grado) en Ciencias Ambientales. Y, aun así, hago entrevistas en mi blog, como si tal cosa. (Sin ton ni son, dirán algunos). Si habéis leído más de una de las entrevistas que publico, os daréis cuenta de que normalmente suelo hacer varias preguntas fijas (las que creo que pueden resultar interesantes, en general, para los lectores) y varias variables (relativas, normalmente, a la última obra publicada por el autor o autora de turno). De las fijas, una de las que más me gustan es la relativa a los autores que han influenciado en el escritor o escritora entrevistado o entrevistada. Durante el proceso de revisión y edición del texto a publicar, siempre le presto una especial atención a las respuestas de los autores. Muchos de ellos y también ellas hablan más de escritores masculinos como influencias claras. No sabría hablar de porcentajes, pero puedo decir que los escritores hombres ganan por goleada a la hora de ser leídos.

    Y eso es todo lo que tengo que decir sobre el Día de las Escritoras.


 

domingo, 18 de octubre de 2026

Entrevista: KIKE MARCOS

 

Queridos amigos de La Orilla de las Letras,

llegamos al domingo con la entrevista que nos ha concedido Kike Marcos. Podéis leerla  a continuación:

¿Cuándo descubriste que la escritura era algo más que un pasatiempo?

Creo que la escritura siempre ha estado ahí, aunque durante mucho tiempo no me planteé que pudiera llegar a convertirse en algo más. La música y las letras de las canciones fueron una parte importante de ese camino, y después llegaron la poesía, el periodismo y las ganas de contar historias de otra manera.

Con La ciudad inclinada ha sido diferente. Llevo tres años trabajando en ella y, durante ese tiempo, la historia ha ido creciendo conmigo. Llega un momento en el que dejas de escribir simplemente porque te apetece y empiezas a sentir que tienes una historia que necesitas terminar y compartir con los demás.

¿Qué lecturas crees que te han influenciado como escritor?

Creo que todas las lecturas te dejan algo, aunque no siempre seas consciente de ello. A veces te influye una forma de construir una historia; otras, la manera de describir un lugar, de desarrollar un personaje o de mantener al lector con ganas de pasar la página.

También creo que mi faceta como músico y periodista influye bastante en mi forma de escribir. Estoy acostumbrado a trabajar con las palabras, a buscar el tono adecuado y a intentar que lo que cuento llegue a quien está al otro lado. No creo que escribir una novela sea lo mismo que escribir una canción o un artículo, pero todas esas experiencias terminan formando parte de tu manera de contar historias.


 © Kike Marcos.

¿Qué estás leyendo ahora mismo? ¿Nos lo recomendarías?

Ahora mismo estoy leyendo La reina del loto blanco, la nueva novela de Nacho Ares. Me interesa mucho ese tipo de literatura que combina una historia con un contexto histórico y que consigue despertar la curiosidad del lector por una época o una realidad que quizá no conoce en profundidad.

Sí la recomendaría a quienes disfrutan de las novelas que les permiten meterse en otra época y dejarse llevar por una historia. Además, me parece interesante leer a otros autores mientras estás inmerso en tu propio proyecto, porque siempre puedes descubrir maneras diferentes de afrontar la narración.

¿Cómo ves el panorama literario actual?

Creo que estamos en un momento en el que conviven muchísimas posibilidades, pero también hay una competencia enorme por conseguir la atención del lector. Se publican libros constantemente y hay autores con historias muy interesantes que no siempre consiguen la visibilidad que merecen.

Por otro lado, las redes sociales y las plataformas de autopublicación han abierto puertas que antes eran mucho más difíciles de atravesar. Ahora puedes construir una comunidad, dar a conocer tu trabajo y llegar directamente a lectores que quizá nunca habrían descubierto tu libro en una librería.

El reto sigue siendo el mismo: tener algo que contar y conseguir que alguien quiera dedicarte su tiempo para leerlo. Porque publicar un libro es importante, pero lograr que conecte con otras personas es lo verdaderamente complicado.

¿Qué piensas del avance de la IA en el mundo de la escritura?

Creo que la inteligencia artificial puede ser una herramienta útil, especialmente para determinadas tareas de documentación, organización o corrección, pero hay que tener claro dónde está el límite. Una cosa es utilizar una herramienta para facilitar parte del trabajo y otra muy distinta es delegar en ella la creación de una obra que pretende ser personal.

Para mí, escribir también tiene que ver con las experiencias, las contradicciones, las obsesiones y la forma particular que tiene cada persona de mirar el mundo. La tecnología puede ayudarte a trabajar, pero creo que la voz propia de un autor sigue siendo fundamental.

En cualquier caso, tampoco creo que tenga sentido demonizar cualquier herramienta nueva. Lo importante es cómo se utiliza y que exista honestidad con el lector respecto al trabajo que hay detrás de una obra.

¿Por qué te has decantado por la autopublicación a la hora de dar a conocer tu obra?

Porque quería encontrar una manera de sacar adelante el proyecto y mantener una relación directa con los lectores desde el principio. Con La ciudad inclinada he decidido apostar por una campaña de crowdfunding en Verkami, que me permite comprobar si hay personas interesadas en la novela y hacerlas partícipes de su nacimiento.

No se trata únicamente de financiar la impresión de los ejemplares. También quería que el proceso de publicación tuviera algo de aventura compartida, que quienes apoyen el proyecto sientan que están ayudando a que el libro exista.

Ya había vivido la experiencia del crowdfunding con dos libros de poesía y un disco, así que conocía parte del camino. Aun así, cada proyecto es diferente y una novela implica sus propios retos. En este caso, estoy descubriendo lo que supone dar vida a una historia que me ha acompañado durante tres años y conseguir que llegue a las manos de los lectores.

¿Cuándo se publicará La ciudad inclinada?

Ahora mismo la campaña de crowdfunding está en marcha en Verkami, y el objetivo es que el proyecto salga adelante para poder llevar la novela a la imprenta.

La fecha definitiva de publicación y entrega dependerá de cómo se desarrolle la campaña y de los plazos de producción. Prefiero ser prudente con las fechas y asegurarme de que todo se hace bien, antes que anunciar un día concreto que después no pueda cumplir.

Lo que sí puedo decir es que la historia ya está escrita. Ahora toca conseguir que llegue a las manos de quienes quieran acompañarme en esta aventura.

¿Qué puedes contar de esta novela?

La ciudad inclinada es un proyecto en el que llevo trabajando tres años y que supone un paso muy importante para mí como escritor. Después de la música, la poesía y el periodismo, enfrentarme a una novela ha sido una experiencia distinta, tanto por la dimensión de la historia como por todo el trabajo que implica construirla y llevarla hasta el final.

El propio título ya apunta a una idea que me interesa mucho: la posibilidad de que aquello que consideramos estable no lo sea tanto y de que nuestra manera de mirar una ciudad, una historia o incluso nuestra propia vida pueda cambiar dependiendo de dónde nos situemos.

No quiero contar demasiado y quitarle al lector el placer de descubrirla por sí mismo. Para mí, parte de la gracia de una novela está precisamente en entrar en ella sin conocer todos sus secretos.

¿Qué tiene esta novela que la hace diferente de otras del mismo género ya en librerías?

Creo que cada novela termina siendo diferente porque detrás hay una persona concreta, con su propia manera de mirar el mundo y de construir una historia. En mi caso, vengo de la música, de la poesía y del periodismo, y estoy convencido de que todo eso deja huella en mi forma de escribir.

No he afrontado este proyecto pensando en reproducir una fórmula que ya funcione, sino en contar la historia que tenía en la cabeza y encontrar la mejor manera de desarrollarla. Después será el lector quien decida qué le aporta y qué la diferencia de otras novelas.

Tampoco me gusta vender un libro como si fuera necesariamente mejor o más original que todos los demás. Prefiero que quien lo lea saque sus propias conclusiones. Si consigo que se implique en la historia, que se haga preguntas y que siga pensando en ella cuando cierre el libro, me daré por satisfecho.

¿Qué esperas que encuentren los lectores en La ciudad inclinada?

Sobre todo, espero que encuentren una historia que les apetezca descubrir y que les haga querer seguir leyendo. Me gustaría que pudieran entrar en ella, conectar con lo que sucede y encontrar sus propias interpretaciones, sin sentir que tienen que leerla de una única manera.

También espero que quienes se acerquen al libro por conocerme de la música o de mis trabajos periodísticos descubran otra faceta de mí. Y que quienes no me conozcan de nada puedan acercarse a la novela sin más prejuicios que los que les provoque su propia curiosidad.

Al final, cuando escribes algo tan personal y le dedicas tres años de tu vida, lo que deseas es que deje de pertenecerte únicamente a ti y empiece a formar parte de la experiencia de otras personas.


 © Kike Marcos.

¿Qué nuevos proyectos literarios tienes en marcha?

Ahora mismo, mi prioridad es La ciudad inclinada y conseguir que la campaña de Verkami llegue a buen puerto. Quiero dedicarle a esta novela la atención que merece y acompañar todo el proceso hasta que se convierta en un libro físico.

Al mismo tiempo, sigo desarrollando mi actividad como periodista y músico, y ambas facetas forman parte de mi manera de entender la creación. No quiero anunciar proyectos literarios que todavía no tienen una forma definida, pero sí me gustaría que esta novela no fuera una experiencia aislada.

Después de tres años trabajando en ella, publicar La ciudad inclinada sería cerrar una etapa muy importante y, al mismo tiempo, abrir la puerta a todo lo que pueda venir después.

¿Te gustaría añadir algo antes de terminar esta entrevista?

Me gustaría dar las gracias a todas las personas que están apoyando la campaña de La ciudad inclinada, compartiéndola, hablando de ella o simplemente interesándose por la historia. Cuando trabajas durante tanto tiempo en algo que nace de ti, encontrarte con gente que quiere ayudarte a hacerlo realidad significa mucho.

También animaría a quienes sientan curiosidad por la novela a que se acerquen a la campaña de Verkami y descubran el proyecto. El crowdfunding permite que los lectores formen parte de la publicación desde el principio, y eso convierte el camino en algo mucho más colectivo.

Gracias, Kike.

Y a vosotros, amigos lectores, gracias por estar un día más al otro lado de la pantalla. Ahora, ¡a leer!

Cristina Monteoliva

 

viernes, 16 de octubre de 2026

Entrevista: IGNASI PONS MARTÍ

 

Queridos amigos de La Orilla de las Letras,

nos asomamos al fin de semana con la entrevista que nos ha concedido Ignasi Pons Martí. Podéis leerla a continuación:

¿Cuándo descubriste que la escritura era algo más que un pasatiempo?

Esta novela está basada en una historia de rol que jugamos hace años. Cuando quise recuperar todas aquellas aventuras que habíamos vivido fue cuando empecé a descubrir que me atraía mucho escribir y, sobre todo, transmitir todo lo que habíamos vivido.

Al principio solo quería conservar esos recuerdos, pero poco a poco me di cuenta de que disfrutaba dándoles forma, ampliándolos y convirtiéndolos en una historia que pudiera leer cualquier persona.


 © Ignasi Pons Martí.

¿Qué lecturas crees que te han influenciado como escritor?

Siempre he sido muy fan del universo de Warhammer y, aunque muchas de las historias que aparecían en sus libros y manuales eran relativamente cortas, ya conseguían atraparme. Más adelante llegaron los juegos de rol, cuyos libros incluían historias y mundos en los que podía pasarme horas leyendo.

Tolkien creo que es un referente importantísimo para muchísima gente, y también lo es para mí. Patrick Rothfuss llegó más tarde, seguido de Terry Pratchett.

Puede haber algún guiño o gag hacia alguno de estos autores o sus obras, pero nunca me ha gustado demasiado intentar imitar estilos. Creo que tengo una forma de escribir bastante marcada y que, cuando lees la novela, se nota que tiene una personalidad propia.

¿Qué estás leyendo ahora mismo? ¿Nos lo recomendarías?  

La verdad es que soy de los que disfrutan más escribiendo que leyendo. Además, no me gusta leer otros proyectos mientras estoy trabajando en una obra propia.

Llamadme raro, pero intento no mezclar demasiado las voces de otros autores ni recibir influencias externas mientras escribo. Prefiero que en ese momento todo salga de mí y, en el caso de esta saga, también de lo que todavía recuerdo de aquellas vivencias con mis compañeros.

¿Cómo ves el panorama literario actual?

Creo que hoy en día es mucho más difícil destacar que hace unos años. Hay muchísimos autores publicando novelas y las redes sociales han potenciado todavía más esa posibilidad, algo que me parece positivo porque permite que mucha gente pueda enseñar su trabajo.

Pero, al mismo tiempo, tanta oferta hace que resulte mucho más complicado darse a conocer y conseguir que los lectores lleguen hasta tu obra.

¿Y qué piensas del avance de la IA en la literatura y la ilustración? 

Pienso que puede ser una herramienta muy útil en determinados aspectos. Con el trabajo y las obligaciones del día a día no siempre puedes llegar a todo. Yo, por ejemplo, nunca he sido demasiado de redes sociales, y tener una herramienta que pueda ayudarme a preparar ciertas publicaciones o tareas concretas me viene muy bien.

Pero creo que hay que tener cuidado y no confundir apoyo con creación. Actualmente hay textos y obras en los que resulta difícil saber hasta qué punto ha intervenido una IA, y con la ilustración ocurre algo parecido.

Mi portada, por ejemplo, fue creada por un gran amigo mío, Marc Sintes Guardia, que es un ilustrador excelente. Él odia la IA y puedo entender perfectamente su postura. En mi caso, prefiero mil veces tener una portada realizada por él, con su trabajo y su personalidad, antes que sustituirla por algo generado automáticamente.

Otra cosa distinta es utilizar estas herramientas para preparar alguna publicación de redes cuando no tienes tiempo y poder dedicar esas horas a seguir escribiendo. Para mí debe ser eso: una herramienta en la que apoyarte, no algo que sustituya tu trabajo creativo.

¿Por qué escribir fantasía?  

Porque me encanta todo aquello que me permite alejarme de un mundo que muchas veces puede resultar demasiado mecánico y monótono.

La magia, el honor, los dragones, los enanos, los grandes viajes… La fantasía engloba ese tipo de mundo en el que me encantaría poder vivir aventuras y encontrarme dentro de una realidad mucho más emocionante e imprevisible.

¿Cómo surgió la idea de escribir Una espada en los planos?  

Al principio todo surgió simplemente como una forma de recordar los detalles de aquella historia de rol que tanto me había gustado. Ni siquiera tenía intención de convertirla en una novela.

Pero, a medida que iba tomando apuntes, cada vez escribía las escenas con más detalle. Ya no eran simples notas: empezaban a aparecer diálogos, descripciones, personajes más desarrollados… y aquello fue creciendo poco a poco.

Mucho tiempo después, en un bar que frecuento, un amigo mío, Pablo Bolívar, bestseller en Amazon, vio el borrador y me preguntó:

—¿Cuándo vas a sacar tu novela?

Aquella pregunta fue lo que terminó de empujarme a publicarla. En pocos meses me puse en serio con el proyecto y lo que entonces tenía unas doscientas ochenta páginas acabó convirtiéndose en una novela de casi quinientas.

¿Qué nos puedes contar de esta novela? 

La historia comienza con cuatro desconocidos de distintas razas que son convocados en una taberna por un mago llamado Izhvar.

Al principio no lo saben, pero todos comparten un sello en el pecho con el emblema de la extinta Orden del Dragón, una organización que, dos mil años atrás, consiguió encerrar en una espada a Welgar, un poderoso demonio que estuvo a punto de destruir el mundo.

Para conseguirlo, cincuenta magos sacrificaron sus vidas y crearon esos sellos en recién nacidos de sus mismas razas. Cuando uno de los portadores muere, el siguiente recién nacido de esa misma raza hereda la marca.

Pero hasta la magia más poderosa se erosiona con el paso del tiempo y, de aquellos cincuenta sellos originales, solo quedan trece.

Los protagonistas deberán embarcarse en una aventura para encontrar la espada en la que Welgar fue encerrado y reforzar los sellos antes de que el poder que lo mantiene atrapado desaparezca.

Por el camino encontrarán todo tipo de personajes: algunos los ayudarán y otros conseguirán que su misión sea todavía más complicada de lo que ya parecía.

¿Qué hace de Una espada en los planos una novela de fantasía diferente a otras de las que podemos encontrar en librerías?

Para empezar, nace de una historia de rol. Muchas de las decisiones originales las tomaron los propios jugadores, y cuando escribí la novela intenté respetar especialmente cómo recordaba a aquellos personajes: sus personalidades, sus discusiones, sus defectos y su forma de relacionarse.

Eso hace que el grupo tenga mucho peso dentro de la historia. No quería que fueran simplemente personajes acompañando a un protagonista, sino que cada uno tuviera su propia personalidad y su lugar dentro del grupo.

También hay bastante contraste de tonos. Hay momentos de humor, aventura y compañerismo, pero conforme avanza la historia todo empieza a volverse más duro y complicado. Los personajes van madurando, sus relaciones cambian y empiezan a enfrentarse a decisiones morales cada vez más importantes.

El propio mundo también esconde muchos enigmas. La guerra contra Welgar dejó cicatrices que continúan presentes dos mil años después: el Laberinto Prismático, la Niebla y otros lugares que el lector irá descubriendo poco a poco.

Y, por último, conserva bastante de la esencia de una partida de rol clásica. Aunque criaturas, nombres y otros elementos fueron modificados para crear un mundo propio, algunas habilidades, situaciones o hechizos pueden despertar esa sensación familiar en quienes hayan jugado alguna vez.

¿Qué esperas que los lectores encuentren en esta novela?

Espero que encuentren una aventura que consiga engancharlos y, sobre todo, personajes a los que terminen cogiendo cariño.

Son personajes con virtudes, problemas y defectos. Discuten, se equivocan y toman malas decisiones, pero también aprenden a apoyarse mutuamente y van creciendo juntos conforme avanza la historia.

También quiero que el lector pase por muchas sensaciones diferentes. Al principio predominan más la aventura, el humor y el descubrimiento, pero poco a poco todo puede convertirse en una auténtica vorágine de emociones: momentos divertidos, tensión, emoción, tristeza e incluso horror. 

© Ignasi Pons Martí.

¿Qué nuevos proyectos literarios tienes en marcha?

Ahora mismo estoy trabajando en el siguiente libro de la saga y ya voy por el capítulo cuatro.

Además, si consigo recuperar parte de la inversión realizada con este primer libro, uno de mis siguientes objetivos sería publicar también Una espada en los planos en inglés y empezar a llevar la saga a lectores de otros países.

¿Te gustaría añadir algo antes de terminar esta entrevista?

Sí. Hay un capítulo en especial que disfruté muchísimo escribiendo y que, además, marca un antes y un después en la historia.

Solo diré una cosa: el capítulo dieciocho es para mentes fuertes.

Creo que más de uno llegará a cierto punto y tendrá que parar un momento antes de continuar.

Así que… preparaos.

¡Suerte!

Pues suerte a ti también, Ignasi, con tus proyectos.

Y a vosotros, amigos lectores, gracias por estar un día más pendientes de nuestras publicaciones. Ahora, ¡a leer!

Cristina Monteoliva