domingo, 18 de octubre de 2026

Entrevista: KIKE MARCOS

 

Queridos amigos de La Orilla de las Letras,

llegamos al domingo con la entrevista que nos ha concedido Kike Marcos. Podéis leerla  a continuación:

¿Cuándo descubriste que la escritura era algo más que un pasatiempo?

Creo que la escritura siempre ha estado ahí, aunque durante mucho tiempo no me planteé que pudiera llegar a convertirse en algo más. La música y las letras de las canciones fueron una parte importante de ese camino, y después llegaron la poesía, el periodismo y las ganas de contar historias de otra manera.

Con La ciudad inclinada ha sido diferente. Llevo tres años trabajando en ella y, durante ese tiempo, la historia ha ido creciendo conmigo. Llega un momento en el que dejas de escribir simplemente porque te apetece y empiezas a sentir que tienes una historia que necesitas terminar y compartir con los demás.

¿Qué lecturas crees que te han influenciado como escritor?

Creo que todas las lecturas te dejan algo, aunque no siempre seas consciente de ello. A veces te influye una forma de construir una historia; otras, la manera de describir un lugar, de desarrollar un personaje o de mantener al lector con ganas de pasar la página.

También creo que mi faceta como músico y periodista influye bastante en mi forma de escribir. Estoy acostumbrado a trabajar con las palabras, a buscar el tono adecuado y a intentar que lo que cuento llegue a quien está al otro lado. No creo que escribir una novela sea lo mismo que escribir una canción o un artículo, pero todas esas experiencias terminan formando parte de tu manera de contar historias.


 © Kike Marcos.

¿Qué estás leyendo ahora mismo? ¿Nos lo recomendarías?

Ahora mismo estoy leyendo La reina del loto blanco, la nueva novela de Nacho Ares. Me interesa mucho ese tipo de literatura que combina una historia con un contexto histórico y que consigue despertar la curiosidad del lector por una época o una realidad que quizá no conoce en profundidad.

Sí la recomendaría a quienes disfrutan de las novelas que les permiten meterse en otra época y dejarse llevar por una historia. Además, me parece interesante leer a otros autores mientras estás inmerso en tu propio proyecto, porque siempre puedes descubrir maneras diferentes de afrontar la narración.

¿Cómo ves el panorama literario actual?

Creo que estamos en un momento en el que conviven muchísimas posibilidades, pero también hay una competencia enorme por conseguir la atención del lector. Se publican libros constantemente y hay autores con historias muy interesantes que no siempre consiguen la visibilidad que merecen.

Por otro lado, las redes sociales y las plataformas de autopublicación han abierto puertas que antes eran mucho más difíciles de atravesar. Ahora puedes construir una comunidad, dar a conocer tu trabajo y llegar directamente a lectores que quizá nunca habrían descubierto tu libro en una librería.

El reto sigue siendo el mismo: tener algo que contar y conseguir que alguien quiera dedicarte su tiempo para leerlo. Porque publicar un libro es importante, pero lograr que conecte con otras personas es lo verdaderamente complicado.

¿Qué piensas del avance de la IA en el mundo de la escritura?

Creo que la inteligencia artificial puede ser una herramienta útil, especialmente para determinadas tareas de documentación, organización o corrección, pero hay que tener claro dónde está el límite. Una cosa es utilizar una herramienta para facilitar parte del trabajo y otra muy distinta es delegar en ella la creación de una obra que pretende ser personal.

Para mí, escribir también tiene que ver con las experiencias, las contradicciones, las obsesiones y la forma particular que tiene cada persona de mirar el mundo. La tecnología puede ayudarte a trabajar, pero creo que la voz propia de un autor sigue siendo fundamental.

En cualquier caso, tampoco creo que tenga sentido demonizar cualquier herramienta nueva. Lo importante es cómo se utiliza y que exista honestidad con el lector respecto al trabajo que hay detrás de una obra.

¿Por qué te has decantado por la autopublicación a la hora de dar a conocer tu obra?

Porque quería encontrar una manera de sacar adelante el proyecto y mantener una relación directa con los lectores desde el principio. Con La ciudad inclinada he decidido apostar por una campaña de crowdfunding en Verkami, que me permite comprobar si hay personas interesadas en la novela y hacerlas partícipes de su nacimiento.

No se trata únicamente de financiar la impresión de los ejemplares. También quería que el proceso de publicación tuviera algo de aventura compartida, que quienes apoyen el proyecto sientan que están ayudando a que el libro exista.

Ya había vivido la experiencia del crowdfunding con dos libros de poesía y un disco, así que conocía parte del camino. Aun así, cada proyecto es diferente y una novela implica sus propios retos. En este caso, estoy descubriendo lo que supone dar vida a una historia que me ha acompañado durante tres años y conseguir que llegue a las manos de los lectores.

¿Cuándo se publicará La ciudad inclinada?

Ahora mismo la campaña de crowdfunding está en marcha en Verkami, y el objetivo es que el proyecto salga adelante para poder llevar la novela a la imprenta.

La fecha definitiva de publicación y entrega dependerá de cómo se desarrolle la campaña y de los plazos de producción. Prefiero ser prudente con las fechas y asegurarme de que todo se hace bien, antes que anunciar un día concreto que después no pueda cumplir.

Lo que sí puedo decir es que la historia ya está escrita. Ahora toca conseguir que llegue a las manos de quienes quieran acompañarme en esta aventura.

¿Qué puedes contar de esta novela?

La ciudad inclinada es un proyecto en el que llevo trabajando tres años y que supone un paso muy importante para mí como escritor. Después de la música, la poesía y el periodismo, enfrentarme a una novela ha sido una experiencia distinta, tanto por la dimensión de la historia como por todo el trabajo que implica construirla y llevarla hasta el final.

El propio título ya apunta a una idea que me interesa mucho: la posibilidad de que aquello que consideramos estable no lo sea tanto y de que nuestra manera de mirar una ciudad, una historia o incluso nuestra propia vida pueda cambiar dependiendo de dónde nos situemos.

No quiero contar demasiado y quitarle al lector el placer de descubrirla por sí mismo. Para mí, parte de la gracia de una novela está precisamente en entrar en ella sin conocer todos sus secretos.

¿Qué tiene esta novela que la hace diferente de otras del mismo género ya en librerías?

Creo que cada novela termina siendo diferente porque detrás hay una persona concreta, con su propia manera de mirar el mundo y de construir una historia. En mi caso, vengo de la música, de la poesía y del periodismo, y estoy convencido de que todo eso deja huella en mi forma de escribir.

No he afrontado este proyecto pensando en reproducir una fórmula que ya funcione, sino en contar la historia que tenía en la cabeza y encontrar la mejor manera de desarrollarla. Después será el lector quien decida qué le aporta y qué la diferencia de otras novelas.

Tampoco me gusta vender un libro como si fuera necesariamente mejor o más original que todos los demás. Prefiero que quien lo lea saque sus propias conclusiones. Si consigo que se implique en la historia, que se haga preguntas y que siga pensando en ella cuando cierre el libro, me daré por satisfecho.

¿Qué esperas que encuentren los lectores en La ciudad inclinada?

Sobre todo, espero que encuentren una historia que les apetezca descubrir y que les haga querer seguir leyendo. Me gustaría que pudieran entrar en ella, conectar con lo que sucede y encontrar sus propias interpretaciones, sin sentir que tienen que leerla de una única manera.

También espero que quienes se acerquen al libro por conocerme de la música o de mis trabajos periodísticos descubran otra faceta de mí. Y que quienes no me conozcan de nada puedan acercarse a la novela sin más prejuicios que los que les provoque su propia curiosidad.

Al final, cuando escribes algo tan personal y le dedicas tres años de tu vida, lo que deseas es que deje de pertenecerte únicamente a ti y empiece a formar parte de la experiencia de otras personas.


 © Kike Marcos.

¿Qué nuevos proyectos literarios tienes en marcha?

Ahora mismo, mi prioridad es La ciudad inclinada y conseguir que la campaña de Verkami llegue a buen puerto. Quiero dedicarle a esta novela la atención que merece y acompañar todo el proceso hasta que se convierta en un libro físico.

Al mismo tiempo, sigo desarrollando mi actividad como periodista y músico, y ambas facetas forman parte de mi manera de entender la creación. No quiero anunciar proyectos literarios que todavía no tienen una forma definida, pero sí me gustaría que esta novela no fuera una experiencia aislada.

Después de tres años trabajando en ella, publicar La ciudad inclinada sería cerrar una etapa muy importante y, al mismo tiempo, abrir la puerta a todo lo que pueda venir después.

¿Te gustaría añadir algo antes de terminar esta entrevista?

Me gustaría dar las gracias a todas las personas que están apoyando la campaña de La ciudad inclinada, compartiéndola, hablando de ella o simplemente interesándose por la historia. Cuando trabajas durante tanto tiempo en algo que nace de ti, encontrarte con gente que quiere ayudarte a hacerlo realidad significa mucho.

También animaría a quienes sientan curiosidad por la novela a que se acerquen a la campaña de Verkami y descubran el proyecto. El crowdfunding permite que los lectores formen parte de la publicación desde el principio, y eso convierte el camino en algo mucho más colectivo.

Gracias, Kike.

Y a vosotros, amigos lectores, gracias por estar un día más al otro lado de la pantalla. Ahora, ¡a leer!

Cristina Monteoliva

 

viernes, 16 de octubre de 2026

Entrevista: IGNASI PONS MARTÍ

 

Queridos amigos de La Orilla de las Letras,

nos asomamos al fin de semana con la entrevista que nos ha concedido Ignasi Pons Martí. Podéis leerla a continuación:

¿Cuándo descubriste que la escritura era algo más que un pasatiempo?

Esta novela está basada en una historia de rol que jugamos hace años. Cuando quise recuperar todas aquellas aventuras que habíamos vivido fue cuando empecé a descubrir que me atraía mucho escribir y, sobre todo, transmitir todo lo que habíamos vivido.

Al principio solo quería conservar esos recuerdos, pero poco a poco me di cuenta de que disfrutaba dándoles forma, ampliándolos y convirtiéndolos en una historia que pudiera leer cualquier persona.


 © Ignasi Pons Martí.

¿Qué lecturas crees que te han influenciado como escritor?

Siempre he sido muy fan del universo de Warhammer y, aunque muchas de las historias que aparecían en sus libros y manuales eran relativamente cortas, ya conseguían atraparme. Más adelante llegaron los juegos de rol, cuyos libros incluían historias y mundos en los que podía pasarme horas leyendo.

Tolkien creo que es un referente importantísimo para muchísima gente, y también lo es para mí. Patrick Rothfuss llegó más tarde, seguido de Terry Pratchett.

Puede haber algún guiño o gag hacia alguno de estos autores o sus obras, pero nunca me ha gustado demasiado intentar imitar estilos. Creo que tengo una forma de escribir bastante marcada y que, cuando lees la novela, se nota que tiene una personalidad propia.

¿Qué estás leyendo ahora mismo? ¿Nos lo recomendarías?  

La verdad es que soy de los que disfrutan más escribiendo que leyendo. Además, no me gusta leer otros proyectos mientras estoy trabajando en una obra propia.

Llamadme raro, pero intento no mezclar demasiado las voces de otros autores ni recibir influencias externas mientras escribo. Prefiero que en ese momento todo salga de mí y, en el caso de esta saga, también de lo que todavía recuerdo de aquellas vivencias con mis compañeros.

¿Cómo ves el panorama literario actual?

Creo que hoy en día es mucho más difícil destacar que hace unos años. Hay muchísimos autores publicando novelas y las redes sociales han potenciado todavía más esa posibilidad, algo que me parece positivo porque permite que mucha gente pueda enseñar su trabajo.

Pero, al mismo tiempo, tanta oferta hace que resulte mucho más complicado darse a conocer y conseguir que los lectores lleguen hasta tu obra.

¿Y qué piensas del avance de la IA en la literatura y la ilustración? 

Pienso que puede ser una herramienta muy útil en determinados aspectos. Con el trabajo y las obligaciones del día a día no siempre puedes llegar a todo. Yo, por ejemplo, nunca he sido demasiado de redes sociales, y tener una herramienta que pueda ayudarme a preparar ciertas publicaciones o tareas concretas me viene muy bien.

Pero creo que hay que tener cuidado y no confundir apoyo con creación. Actualmente hay textos y obras en los que resulta difícil saber hasta qué punto ha intervenido una IA, y con la ilustración ocurre algo parecido.

Mi portada, por ejemplo, fue creada por un gran amigo mío, Marc Sintes Guardia, que es un ilustrador excelente. Él odia la IA y puedo entender perfectamente su postura. En mi caso, prefiero mil veces tener una portada realizada por él, con su trabajo y su personalidad, antes que sustituirla por algo generado automáticamente.

Otra cosa distinta es utilizar estas herramientas para preparar alguna publicación de redes cuando no tienes tiempo y poder dedicar esas horas a seguir escribiendo. Para mí debe ser eso: una herramienta en la que apoyarte, no algo que sustituya tu trabajo creativo.

¿Por qué escribir fantasía?  

Porque me encanta todo aquello que me permite alejarme de un mundo que muchas veces puede resultar demasiado mecánico y monótono.

La magia, el honor, los dragones, los enanos, los grandes viajes… La fantasía engloba ese tipo de mundo en el que me encantaría poder vivir aventuras y encontrarme dentro de una realidad mucho más emocionante e imprevisible.

¿Cómo surgió la idea de escribir Una espada en los planos?  

Al principio todo surgió simplemente como una forma de recordar los detalles de aquella historia de rol que tanto me había gustado. Ni siquiera tenía intención de convertirla en una novela.

Pero, a medida que iba tomando apuntes, cada vez escribía las escenas con más detalle. Ya no eran simples notas: empezaban a aparecer diálogos, descripciones, personajes más desarrollados… y aquello fue creciendo poco a poco.

Mucho tiempo después, en un bar que frecuento, un amigo mío, Pablo Bolívar, bestseller en Amazon, vio el borrador y me preguntó:

—¿Cuándo vas a sacar tu novela?

Aquella pregunta fue lo que terminó de empujarme a publicarla. En pocos meses me puse en serio con el proyecto y lo que entonces tenía unas doscientas ochenta páginas acabó convirtiéndose en una novela de casi quinientas.

¿Qué nos puedes contar de esta novela? 

La historia comienza con cuatro desconocidos de distintas razas que son convocados en una taberna por un mago llamado Izhvar.

Al principio no lo saben, pero todos comparten un sello en el pecho con el emblema de la extinta Orden del Dragón, una organización que, dos mil años atrás, consiguió encerrar en una espada a Welgar, un poderoso demonio que estuvo a punto de destruir el mundo.

Para conseguirlo, cincuenta magos sacrificaron sus vidas y crearon esos sellos en recién nacidos de sus mismas razas. Cuando uno de los portadores muere, el siguiente recién nacido de esa misma raza hereda la marca.

Pero hasta la magia más poderosa se erosiona con el paso del tiempo y, de aquellos cincuenta sellos originales, solo quedan trece.

Los protagonistas deberán embarcarse en una aventura para encontrar la espada en la que Welgar fue encerrado y reforzar los sellos antes de que el poder que lo mantiene atrapado desaparezca.

Por el camino encontrarán todo tipo de personajes: algunos los ayudarán y otros conseguirán que su misión sea todavía más complicada de lo que ya parecía.

¿Qué hace de Una espada en los planos una novela de fantasía diferente a otras de las que podemos encontrar en librerías?

Para empezar, nace de una historia de rol. Muchas de las decisiones originales las tomaron los propios jugadores, y cuando escribí la novela intenté respetar especialmente cómo recordaba a aquellos personajes: sus personalidades, sus discusiones, sus defectos y su forma de relacionarse.

Eso hace que el grupo tenga mucho peso dentro de la historia. No quería que fueran simplemente personajes acompañando a un protagonista, sino que cada uno tuviera su propia personalidad y su lugar dentro del grupo.

También hay bastante contraste de tonos. Hay momentos de humor, aventura y compañerismo, pero conforme avanza la historia todo empieza a volverse más duro y complicado. Los personajes van madurando, sus relaciones cambian y empiezan a enfrentarse a decisiones morales cada vez más importantes.

El propio mundo también esconde muchos enigmas. La guerra contra Welgar dejó cicatrices que continúan presentes dos mil años después: el Laberinto Prismático, la Niebla y otros lugares que el lector irá descubriendo poco a poco.

Y, por último, conserva bastante de la esencia de una partida de rol clásica. Aunque criaturas, nombres y otros elementos fueron modificados para crear un mundo propio, algunas habilidades, situaciones o hechizos pueden despertar esa sensación familiar en quienes hayan jugado alguna vez.

¿Qué esperas que los lectores encuentren en esta novela?

Espero que encuentren una aventura que consiga engancharlos y, sobre todo, personajes a los que terminen cogiendo cariño.

Son personajes con virtudes, problemas y defectos. Discuten, se equivocan y toman malas decisiones, pero también aprenden a apoyarse mutuamente y van creciendo juntos conforme avanza la historia.

También quiero que el lector pase por muchas sensaciones diferentes. Al principio predominan más la aventura, el humor y el descubrimiento, pero poco a poco todo puede convertirse en una auténtica vorágine de emociones: momentos divertidos, tensión, emoción, tristeza e incluso horror. 

© Ignasi Pons Martí.

¿Qué nuevos proyectos literarios tienes en marcha?

Ahora mismo estoy trabajando en el siguiente libro de la saga y ya voy por el capítulo cuatro.

Además, si consigo recuperar parte de la inversión realizada con este primer libro, uno de mis siguientes objetivos sería publicar también Una espada en los planos en inglés y empezar a llevar la saga a lectores de otros países.

¿Te gustaría añadir algo antes de terminar esta entrevista?

Sí. Hay un capítulo en especial que disfruté muchísimo escribiendo y que, además, marca un antes y un después en la historia.

Solo diré una cosa: el capítulo dieciocho es para mentes fuertes.

Creo que más de uno llegará a cierto punto y tendrá que parar un momento antes de continuar.

Así que… preparaos.

¡Suerte!

Pues suerte a ti también, Ignasi, con tus proyectos.

Y a vosotros, amigos lectores, gracias por estar un día más pendientes de nuestras publicaciones. Ahora, ¡a leer!

Cristina Monteoliva

jueves, 15 de octubre de 2026

Reseña: EL GATO DEL JARDINERO, de Thomas Schlesser

 


Hay personas que en su juventud no tuvieron la oportunidad de estudiar; otras, absorbidas por cierta inmadurez, no estaban preparadas para el conocimiento todavía. No importa: mientras hay vida, hay tiempo de hacer todo aquello que queramos, también de aprender. De esto y mucho más va El gato del jardinero, la entrañable novela de Thomas Schlesser de la que hoy hablaremos.

Louis es un solitario y taciturno jardinero del rincón más recóndito de la Provenza. Hipersensible hasta la médula, no puede evitar sentirse derrotado cuando la veterinaria Julia le anuncia que el gatito que ha encontrado, y que al que ha cogido cariño enseguida, tiene un tumor maligno que acabará en breve con su vida. Nuestro hombre está intentando encontrar un nombre para el minino cuando se desata una terrible tormenta. Tras esta, conocerá a sus vecinos: la dicharachera Talía, una profesora de Lengua y Literatura jubilada, y NiKola, un arquitecto igualmente retirado que ahora se dedica a tocar la flauta. Talía le pedirá que le ayude a arreglar su maltrecha finca después del temporal. A cambio, la anciana le enseñará a Louis a amar la poesía. Pero, ¿qué pasará con el gato? ¿Acaso al final pueda salvarse?

Louis, nuestro protagonista, es un hombre tranquilo, tímido y callado con una vida anodina hasta que se encuentra a un gatito enfermo y llegan sus nuevos vecinos, los enamorados Talía y Nikola, una pareja singular y generosa dispuesta a ofrecer a nuestro hombre tanto amistad como conocimiento. Por supuesto, en los alrededores también habrá algún personaje sospechoso porque, aunque esta sea una novela para sentirse bien, toda historia (o casi toda) ha de tener un villano o, al menos, un antagonista digno.

Como decía en el primer párrafo de este artículo, nunca es tarde para aprender cuando se tiene ganas de ello. De igual manera os digo que cualquier asignatura puede convertirse en algo ameno y hasta divertido cuando se encuentra la manera correcta de impartirla. Y así es como llegamos a la verdad de El gato del jardinero: esta es una novela feel good muy cozy, una obra para sentirse bien muy cuqui, pero también un manual distendido con el que aprender sobre poesía, la vida de los poetas y un poco de historia universal.

Lorca, Apollinaire, Homero, Virgilio, Baudelaire, Emily Brönte, Whitman, Safo, Emily Dickinson, Santa Teresa de Jesús, Gaspara Stampa, Dante, Poe, Goethe, Lady Mary Wroth… La lista de poetas y poetisas y de obras que en esta novela se analizan es extensísima. Poemas que hablan de amor, desamor, de la naturaleza, del dolor… De tantos temas como asuntos preocupa al ser humano desde el principio de los tiempos.

Y así, entre poemas, historia y algunos problemillas, va pasando el tiempo en la Provenza. ¿Y el gato? ¿Qué ocurre al final con el gato? Tendréis que leer esta obra por vosotros mismos para averiguarlo.

El gato del jardinero, en definitiva, es un libro acto para los lectores que gusten de historias amables, sean amantes de los animales y la naturaleza y tengan ganas de saber más sobre el mundo de la poesía y los poetas. Una novela cargada de sensibilidad, personajes únicos y buenas dosis de sabiduría que está esperando a que tú, lector inquieto, la descubra. ¿Te atreves con este reto?

Cristina Monteoliva

 

lunes, 12 de octubre de 2026

Entrevista: A.P. ROSSELLOT´H

 

Queridos amigos de La Orilla de las Letras,

aprovechamos el festivo en España para ofreceros una nueva entrevista: la que nos ha concedido A. P. Rossellot´h. La podéis leer a continuación:

¿Cuándo descubriste que la escritura era algo más que un pasatiempo?

No hubo un momento concreto. Antes de Las puertas del abismo ya había escrito bastantes historias breves, muchas de apenas unas páginas. Las terminaba —o no— y mi atención se iba después a otra cosa, a veces ni siquiera relacionada con la literatura. Escribía sobre todo para mí, aunque siempre estuvo ahí la posibilidad de que alguien pudiera leer aquello. Con el tiempo empecé a cerrar relatos, a ordenar mejor las ideas y, sobre todo, a reconocer una forma de escribir que también disfrutaba como lector. Sin plantearme de entrada una antología, acabé reuniendo una. La decisión de publicar vino después, cuando el libro estuvo terminado y sentí que ya tenía entidad suficiente para salir de mi mesa.

© A. P. Rossellot´h.

¿Qué lecturas crees que te han influenciado como escritor?

Me cuesta reducirlo a una lista, porque de cada autor me llevo cosas distintas. Lovecraft es el anclaje más evidente: la escala, los límites de lo que comprendemos y la idea de que saber más no tiene por qué dejarnos en una posición mejor. De Tolkien me interesa esa sensación de que el mundo sigue existiendo más allá de la página; de Philip K. Dick, torcer una premisa de la realidad y ver hasta dónde llega; de Michael Crichton, hacer verosímil lo extraordinario apoyándolo en ciencia o conocimiento reconocible; y de Frederick Forsyth, el detalle y la apariencia documental. Son autores muy distintos, pero casi todos comparten algo que me atrae: construir un suelo bastante firme como para que, cuando algo se desplace, el lector pueda pensar por un instante que quizá eso podría estar pasando.

¿Qué estás leyendo ahora mismo? ¿Nos lo recomendarías?  

Ahora mismo no estoy leyendo ningún libro concreto. El siguiente probablemente será Wool, de Hugh Howey, la primera novela del ciclo Silo. Llegué a ella al revés de como suelo hacerlo: vi primero la adaptación televisiva y me despertó curiosidad por el original. Quiero ver cómo estaban concebidos el mundo, los personajes y los acontecimientos antes de la adaptación, y qué cambió al llevarlos a la pantalla. Así que todavía no puedo recomendarla con criterio; primero tendré que leerla.

¿Por qué publicas bajo pseudónimo?   

Creo que esa pregunta resulta más interesante desde fuera que desde mi lado. A.P. Rossellot'h es mi nombre; es el que firma mis libros y con el que respondo por ellos. Entiendo que pueda despertar cierta curiosidad, pero para mí es una cuestión bastante menos misteriosa de lo que quizá parece.

¿Cómo ves el panorama literario actual?   

Hoy es mucho más fácil conseguir que un libro exista y esté disponible; conseguir que alguien llegue hasta él es otra cosa. Esa apertura me parece positiva. No veo la autopublicación como una vía menor. Lo que me incomoda es cuando una tendencia deja de ser una tendencia y se convierte en fórmula porque ya ha demostrado que vende. No es lo mismo que muchos autores lleguen por su cuenta a temas o tonos parecidos que producir más de lo mismo para ocupar un hueco ya premiado por el mercado. Algoritmos y redes pueden amplificar ese efecto y hacer que el escaparate parezca más uniforme de lo que realmente se escribe. La edición tradicional aporta experiencia, recursos y distribución difíciles de reproducir por cuenta propia. No veo dos bandos: me gusta que existan más caminos; me preocupa que terminen conduciendo al mismo escaparate.

¿Escribirías una novela de moda para hacerte famoso?   

Sí, si la novela me interesara de verdad. No la escribiría porque estuviera de moda, pero tampoco descartaría una idea que me atrae sólo porque en ese momento sea popular. La fama no me parece algo moralmente sospechoso; simplemente no basta para sostener un libro. Escribir exige demasiado tiempo como para que el único combustible sea que una fórmula esté funcionando. Si la historia me sigue interesando cuando desaparece esa circunstancia, entonces hay algo que merece la pena explorar.

¿Por qué te decantaste por Amazon a la hora de publicar  Las puertas del abismo: Crónicas de la locura: Relatos de horror cósmico y ocultismo?

Con este libro me atraía poder llevar el proyecto de principio a fin con mucha autonomía. Llegué a considerar la vía editorial tradicional, pero conocía poco sus cauces y, para una primera publicación, quería que la versión que llegara al lector fuera la que yo había decidido hacer. KDP encajaba bien con eso. También pesó algo muy práctico: no tener que fabricar y almacenar una tirada por adelantado; prefería que la demanda real determinara cuántos ejemplares debían existir. No creo que sea la mejor manera de publicar en términos absolutos, sólo la que mejor encajó con este proyecto en ese momento. Después he descubierto ventajas que hoy valoro, como poder revisar archivos con cierta flexibilidad, pero no fueron el motivo inicial. Y no descarto una editorial en el futuro si el grado de control es compatible.

¿Qué nos puedes contar de este libro?  

Es un volumen de cuatro relatos autoconclusivos que recorren Arkham, Innsmouth, Yucatán y Aunvereth. Comparten el horror cósmico y el ocultismo, pero no quería que fueran cuatro variaciones de la misma historia: cada uno entra por un lugar distinto, con su propio paisaje, sus documentos, sus hallazgos y su forma de avanzar hacia lo inexplicable. También me gusta mezclar materiales inventados con otros que pertenecen al mundo real sin estar señalándolos constantemente. En uno de los relatos aparece la Clavícula de Salomón: no es un grimorio inventado para el libro, sino un nombre ligado a una tradición manuscrita histórica real. Ese cruce me resulta útil porque, durante unas páginas, lo documentado y lo ficticio pueden ocupar el mismo espacio. Después cada relato hace lo suyo con esa convivencia.

¿A qué tipo de lector está dirigido Las puertas del abismo: Crónicas de la locura: Relatos de horror cósmico y ocultismo?  

Creo que puede encajar sobre todo con quien disfrute del horror cósmico, el misterio, el ocultismo y las historias que avanzan a través de una investigación o un descubrimiento. No hace falta conocer previamente los Mitos ni llegar con un inventario de referencias lovecraftianas. Quien esté familiarizado con esa tradición reconocerá algunas cosas, pero los relatos están pensados para sostenerse por sí mismos. Me interesa más el lector al que le atrae ver cómo una explicación razonable empieza a quedarse pequeña que una etiqueta concreta de género.

¿Qué tiene esta obra que lo diferencia de otras que podrían parecer similares?

Diría que la diferencia está en cómo intento llegar al horror, más que en los elementos que utilizo. Suelo empezar por algo reconocible y darle tiempo para sostenerse: un lugar, un documento, una investigación, una explicación que parece suficiente. Me gusta que el relato haga plausible ese terreno antes de obligarlo a quedarse pequeño. A partir de ahí, el marco se ensancha y lo que parecía un problema local puede resultar parte de algo bastante mayor. También intento que lo lovecraftiano no dependa sólo de nombres, criaturas o iconografía reconocible. Si se retira todo eso, debería seguir quedando una forma de horror basada en los límites de lo que podemos entender y en una posibilidad que me parece especialmente incómoda: que aquello que nos afecta no tenga ningún motivo para concedernos una importancia especial.

¿Qué esperas que los lectores aprendan de tus escritos?

No sé si «aprender» es la palabra que elegiría. Me basta con que alguien termine un relato con una certeza un poco menos cómoda que antes. Confundimos con facilidad lo que podemos percibir con lo que existe. Cuando Karl Jansky detectó radioondas de origen cósmico, aquellas señales no empezaron a existir porque por fin tuviéramos un instrumento capaz de recibirlas; ya estaban ahí. Esa idea me interesa mucho: comprender algo amplía lo que vemos, pero no nos concede una posición privilegiada dentro de ello. Si mis relatos dejan esa duda —que conocer una parte de la realidad no significa que la realidad esté hecha a nuestra medida—, ya han hecho bastante. 

© A. P. Rossellot´h.

¿Qué nuevos proyectos literarios tienes en marcha?

Hay un relato nuevo aproximadamente a medio escribir, ligado a la tradición lovecraftiana. No tiene fecha y prefiero no adelantar más de lo que el propio texto permite. También tengo pendiente una colaboración con El Bazar de los Tormentos para preparar un relato breve original destinado a una posible lectura narrada con música. Ahí existe el proyecto y el formato, pero todavía no un argumento que quiera presentar como definitivo. Y luego hay bastantes ideas sueltas que aún no considero proyectos. Algunas quizá lleguen a serlo; otras todavía deben pasar la niebla. Prefiero hablar de algo cuando ya tiene suficiente forma para sostenerse por sí mismo, no cuando sólo existe como intención.

¿Te gustaría añadir algo antes de terminar esta entrevista?

Sí: agradecerte la conversación. Me gusta poder hablar de los libros sin dejarlos completamente explicados. Una vez publicados, cada lector recompone algunas cosas desde un lugar distinto, y me parece saludable que conserve esa libertad. He contado desde dónde los escribo y qué busco en ellos; lo que cada uno encuentre después no tiene por qué coincidir exactamente con lo que yo esperaba.

Muchas gracias, A.P. , por tu tiempo, tus palabras y tus fotos. Te deseamos una carrera literaria larga, próspera y satisfactoria.

Y a vosotros, amigos del blog, gracias por estar un día más atentos a nuestras publicaciones. Ahora, ¡a leer!

Cristina Monteoliva

 

Reseña: EL SUR, de Tash Aw

 


No todo el mundo puede decir que ha vivido dos momentos decisivos en su vida al mismo tiempo. Uno puede que tenga que ver con tu propio crecimiento personal; el otro, con tu familia. ¿Cómo sobrellevar tanto impacto? La respuesta está en El Sur, la novela de iniciación y familiar de Tash Aw de la que hoy hablaremos.

Año 1990.  Jay viaja al sur de Malasia con sus padres y hermanas para pasar las vacaciones de verano en la finca que era en principio de la familia de su padre, pero que heredaría su madre. Una vez en la hacienda, mientras los adultos se ocupan de problemas que le son ajenos, el chico se distrae tanto como sus hermanas, mayores que él, como con Chuan, el hijo del capataz. Pronto la amistad se convierte en algo más, dando paso al deseo. ¿Sobrevivirá este amor de juventud al destino de la finca?  

Hay historias complejas que son difíciles de abordar. Es por ello que se hace necesario más de una voz narrativa. En el caso de El sur, nos encontramos con un narrador externo que sigue a Sui, la madre de familia, Fong, el capataz y Jay, nuestro protagonista, fundamentalmente. Los capítulos en los que este habla se ven alternados por aquellos en los que conocemos de parte de Jay lo que está pasando en el verano más decisivo de su vida.

Jay es un adolescente homosexual que busca su camino. Protegido siempre por sus padres y sus hermanas mayores, no sabe aún lo que es el mundo real. No es de extrañar que se enamore de Chuan casi a primera vista: un chico que se las apaña por sí mismo y, a pesar de su juventud, ya conocer la verdad de la existencia.

Pero esta no es solo una historia de amor: hay mucho más en este viaje al campo, a esta finca ruinosa cuya economía hace tiempo que no se sostiene. Para entenderlo, el narrador nos hablará de Sui, la alumna que se casó con su profesor y se vio luego atrapada; Jack, el serio profesor que va a perder su trabajo; y Fong, el capataz que se desespera por no poder tener una plantación rentable.

No olvidaremos también de mencionar a las hermanas: Lina, la universitaria rebelde, y Yin, la chica que tiene demasiado apego por su madre.

¿Qué destacaríamos de esta obra? La narración, sin duda; la ambientación, magnífica y los personajes, perfectamente perfilados psicológicamente. Estamos, pues, ante una historia redonda, en la que los anhelos, el calor del verano y la incertidumbre del futuro cercano se conjugan para ofrecernos una gran experiencia lectora. Y tú, ¿te atreves a comprobarlo?

Cristina Monteoliva

domingo, 11 de octubre de 2026

Entrevista: ORDE CAOS

 

Queridos amigos de La Orilla de las Letras,

llegamos al segundo domingo del mes de nuevo con una entrevista: la que nos ha concedido Orde Caos. Podéis leerla a continuación:

¿Cuándo descubriste que la escritura era algo más que un pasatiempo?

Supongo que siempre he querido que fuese algo más. Empecé el primer amago de novela a los trece y durante la veintena publiqué seis libros de temáticas completamente distintas buscando qué era lo que quería decir. Pero creo que es con el universo de la Calígine donde he encontrado la forma de llevarlo al siguiente nivel.

¿Qué lecturas crees que te han influenciado como escritor?

Pues muchas y muy variadas. Empezando por las obvias, Tolkien, Stephen King y Lovecraft. Y siguiendo por las que menos se esperaría al leer la obra, Bukowski, Sade y Henry Miller. Pero por el camino he pasado por etapas de apetitos muy distintos; me han influenciado especialmente Patrick Rothfuss, Chuck Palahniuk y Flavia Company. Aunque también me ha influenciado el cómic, como Death Note, la obra de Junji Ito o la de Joe Hill. Pero si me pongo a mencionar autores creo que hay tantos que merecen mi agradecimiento que no acabaría nunca: George Orwell, Orson Scott Card, Aldous Huxley, Shirley Jackson, Ursula K. Le Guin, Clive Barker, Grady Hendrix…

© Orde Caos.

¿Qué estás leyendo ahora mismo? ¿Nos lo recomendarías?  

Pues, aunque ahora mismo estoy con Black pone, de Joe Hill, todavía no he leído tanto como para reseñarlo. Sí que merece la pena sin ninguna duda el último que me terminado, Maeve Fly, de CJ Leede. Esa atmósfera californiana decadente y mezclada con gótico sureño, todo bañado de neón, me encanta. En ciertos momentos del libro sentía que lo había escrito yo, creo que se puede notar esa extraña mezcla de influencias. Pero no os guiéis por mi interpretación, estoy dando vueltas alrededor de la historia para no hacer ningún tipo de spoiler. -Sorprendente- me parece la mejor forma de definirlo, aunque no es apto para todos los estómagos.

¿Cómo compaginas tu trabajo como tatuador con la escritura e ilustración de tus obras?  

Pues con mucho trabajo y mucha paciencia, jajaja. No, que va, soy una persona muy ordenada y muy celosa de mi rutina, me levanto temprano, atiendo mis obligaciones diarias y luego escribo hasta la hora de abrir el estudio. Procuro dejar todo lo que tiene que ver con la literatura en casa durante las ocho horas de trabajo y luego, al volver a casa, si las fuerzas me lo permiten, trato de hacer un poquito más; ya sea de repaso de textos, de lectura de influencias o (por mucho que me pese) marketing.

¿Qué supuso para ti ganar el Premio Xuventude Crea en 2020 por tu novela corta En la puerta?   

Pues me gustaría decir que un antes y un después, pero no estaría siendo fiel a la realidad. Además del tatu y los libros he trabajado haciendo esculturas en piedra y pintando murales. En el momento en el que llegó el premio estaba tan indeciso sobre qué camino tomar que esto solo me descolocó más. Casi me había dado por vencido con la literatura, iba a ser el sexto libro que publicase y parecía que a nadie le interesaba en absoluto, así que estaba centrando todas mis fuerzas en el resto de ámbitos, el que diese dinero en ese momento. El premio supuso que el sueño de escribir volviese a coger fuerza y por lo tanto volvieron a reducirse mis horas de sueño.

¿Qué es el Codex Caliginis?

El universo de la Calígine es el sistema que me permite unir todas las facetas. A nivel editorial son un grupo de novelas unidas por una base temática que aparece en mayor o menor medida entre sus páginas. La Calígine es una secta que descubrió el acceso a otros planetas hace unos tres siglos y llevan todo este tiempo ocultándoselo a la población, al tiempo que se enriquecen de los beneficios que ese conocimiento les otorga.

A nivel sociológico digamos, me permite crear idiomas, religiones, sociedades, etc. A nivel Gráfico me ha dado la oportunidad de crear un estilo propio que complemente los textos y me permita desenvolver mi creatividad en ese sentido, ya sea con mapas, estudios de esqueletos y musculaturas de una biodiversidad imaginaria.

Así que podemos decir que el Codex Caliginis es un universo creativo repleto de especies fantásticas, sistemas solares completos con su funcionamiento interno y las religiones, las culturas y los idiomas a las que dan lugar.

Aunque en Médula esto aparece todavía muy de trasfondo, tenía que estar todo creado y bien hilado para que después no haya confusiones ni contradicciones.

Aunque toda tu obra se encuadre en el Codex Caliginis, ¿crees que es posible leer tus novelas de forma independiente?

De hecho esa esa ha sido mi intención desde el principio. Médula la terminé hace cinco años, aunque no se ha publicado hasta ahora porque tenían que ocurrir muchas cosas antes. Durante ese tiempo he escrito otras dos novelas del universo y he tejido la trama para más de veinte, ya que no me gustaría llegar al día en el que me dé cuenta de que metí la pata por no haberlo trabajado lo suficiente. El caso es que con tal nivel de información seguir una única serie me parecería por un lado aburrido y por otro agotador, tanto para mí como para los potenciales lectores, creo que es mucho mejor que cada novela sea autoconclusiva, aunque haya personajes recurrentes que podremos ver incluso en distintos mundos a lo largo del tiempo.

¿Por qué has publicado tu última novela, Médula, en Amazon?

Pues sobre todo por desencanto con el sistema editorial actual. Hace cinco años, cuando la terminé estaba tan contento con ella que hice un barrido de todas las editoriales de fantasía, terror y ciencia ficción que publicaban en España y no me contestaron ni la mitad. De las pocas que me contestaron algunas era para decirme que no estaban interesadas en autores noveles y otras que estaban desbordadas de trabajo, pero recuerdo una sobre todo que me dijo que no tenía unas redes sociales lo suficientemente atractivas como para vender mi producto.

Luego se puso en contacto conmigo el director de edición de una de las más grandes de Galicia, a raíz del premio y se mostró interesadísimo por el proyecto del universo, me estuvo metiendo prisa para terminar la traducción del texto completo a gallego cosa que me llevó poco más de un mes. El caso es que una vez enviado me dijo que estaba muy apretado de trabajo, que lo empezaría al mes siguiente, luego me dio un margen de tres meses, y después dejó de contestar.

Así que, a día de hoy, con un trabajo que me permite vivir, entiendo que quizá tenga que mantener el universo de la Calígine en segundo plano y con mis ritmos, aunque tenga mucha menos repercusión que con una editorial al uso.

¿Qué nos puedes contar de Médula?  

Pues a ver, de nuevo evitando spoilers. Está basada en un muy mal sueño, aunque luego fui poniendo capas de fantasía y realidad para que quedase un producto coherente.

Médula cuenta la historia de una pareja sin dinero, al borde de la ruptura y con un bebé en camino. En medio de esta situación empiezan a sucederse eventos para los que no tienen una explicación y entonces aparece una familiar lejana que parece traer consigo la solución a todos sus problemas.

Me gusta pensar que bajo la apariencia de obra comercial hay un trasfondo de estudio psicológico en la novela, aunque sea de forma paralela. Médula habla sobre el peligro de alcanzar todo aquello que deseamos, y del apego a lo que consideramos imprescindible. Habla del dolor de dejar atrás versiones de uno mismo y de las consecuencias de priorizar los intereses de los demás.

Así que, muy en resumen, Médula sería el retrato de un amor en ruinas ornamentado con pesadillas.

¿Qué hace de esta novela de terror algo verdaderamente original?

Pues, para empezar las ilustraciones, la gran mayoría de la gente las pasa por alto pensando que son fotografías, pero son ilustraciones a boli bic, y cada una de ellas me ha llevado un mínimo de 100 horas.

Por otro lado, el universo, que es sumamente amplio. Ya en Médula se muestra una parte de Akaran, la lengua movra, la moiriva, la religión de los tres rayos, etc. Todo ello de manera paralela y sutil, sin necesidad de conocerlo para comprender la obra, que como decíamos es autoconclusiva.

Además, es un producto absolutamente artesanal, aparte de lo que he hecho yo (escritura, edición, maquetación, ilustración, diseño de portada…), todos los modelos de las ilustraciones son gente cercana, u objetos míos o el entorno que me rodea.

¿Qué esperas que los lectores encuentren en Médula?

Un reflejo oscuro de sí mismos.

O un universo donde perderse.

O un manual sobre cómo no hacer las cosas.

O una caja de sombras con vida propia que se liberan en cuanto cierras los ojos.

O una historia sobre como el amor malentendido y la falta de comprensión de uno mismo puede crear monstruos más terribles que ninguna imaginación.

© Orde Caos.

¿Qué nuevos proyectos literarios tienes en marcha?

Pues, como decía antes ya tengo un par del universo terminadas, todavía no me he puesto con el repaso e ilustración porque quiero ver en qué orden las publico. Una de ellas es una reinterpretación de una leyenda local, pero introducida en el universo; una historia de monstruos tras la guerra civil, en la que salen personajes emparentados con los de Médula. La otra es más experimental y hasta medio poética, así que creo que si ve la luz será más adelante.

Pero creo que seguramente la próxima en publicarse sea una precuela de Nekia, la antagonista de Médula, que transcurre íntegramente en Akaran, uno de los planetas ficticios.

¿Te gustaría añadir algo antes de terminar esta entrevista?

Sí, que muchísimas gracias por darme la oportunidad, ya que el trabajo de los escritores autopublicados suele ser descartado antes siquiera de un mínimo vistazo. Que estoy deseando conocer la opinión de los lectores sobre Médula y el universo. Y que, si todo sigue como hasta ahora muy pronto tendrán el nuevo título de La Calígine.

Muchas gracias, Orde, por tu tiempo, tus palabras y tus fotos personales. Te deseo una carrera literaria larga, próspera y satisfactoria.

Y a vosotros, amigos del blog, gracias por estar un día más al otro lado de la pantalla. Ahora, ¡a leer!

Cristina Monteoliva