Queridos
seguidores de La
Orilla de las Letras,
seguimos
con nuestras entrevistas, esta vez con la que nos ha concedido el creador de
contenido y escritor Eloy Cobera. Y
como sabemos que estáis deseando saber qué nos ha contado, allá vamos con ella:
¿Cuándo
descubriste que la escritura era más que un pasatiempo?
Creo que siempre fue más que un pasatiempo. Desde que escribí
los primeros esbozos de una novela con quince años, mi objetivo fue el de contar
historias y que saliesen al mundo. Quería hacerle sentir a la gente lo que mis
autoras de referencia me habían hecho sentir a mí.
¿Qué lecturas
crees que te han influido como escritor?
Influirme, creo que todas, pero de manera distinta. Al final,
cada libro que lees es una fuente de inspiración, de sabiduría y de aprendizaje.
De uno puedes aprender estructuras narrativas que no se te habían ocurrido
nunca, de otro una palabra que no estaba registrada en tu base de datos, y otra
puede inspirarte a crear una historia en sí misma. Es lo bonito de la literatura.
Pero, si tuviese que decir qué libro me influyó para convertirme en escritor,
ese sería Memorias de Idhún, de Laura
Gallego.
¿Qué estás
leyendo ahora mismo? ¿Nos lo recomendarías?
Ahora mismo me estoy leyendo En
nuestros silencios, de Ferran Avellaneda. Es un libro precioso que cuenta
la historia de dos muchachos violinistas que son aceptados en uno de los
conservatorios más prestigiosos del mundo, pero que, cuando lo hacen, están pasando
un mal momento. De hecho, la premisa es: a veces, los sueños se cumplen en el
momento equivocado. Está siendo un viaje muy chulo, la pluma de Ferran es
preciosa y la forma de enamorarse y de quererse de los personajes me tiene con
el corazón blandito todo el rato.
¿Cómo ves el
panorama literario actual?
Diría que desalentador si quisiera ser catastrofista, pero lo
cierto es que la gente lee, y mucho. Estos días he estado visitando distintas
ferias del libro y es increíble ver la cantidad de personas que aman la
literatura. Hay cosas a mejorar, eso siempre, sobre todo del sector editorial
en sí y de la cantidad de novedades que se publican cada mes; pero creo que
como comunidad estamos yendo a un lugar muy bonito. O, al menos, eso quiero
pensar. Quizás soy un iluso por el hecho de ser novato.
¿Qué ha supuesto
para ti publicar tu primera novela, Grupo
de apoyo para corazones rotos, en una gran editorial?
Es un sueño hecho realidad. Suena a cliché, pero es que es verdad.
Al final, creo que (casi) todas las personas que escribimos lo hacemos por amor
al arte y a contar historias y yo, después de muchos años de prueba y error, y
después de zancadillas que casi acabaron con mi ilusión, puedo decir que lo he
conseguido. Y encima ha sido con el respaldo de SUMA, que es una editorial
superpotente que tiene a autores de gran prestigio. Es un honor, estoy que no
quepo en mí. Feliz se queda corto.
¿Qué le dirías a
otros escritores que están empezando y no se atreven a tocar a las puertas de
las editoriales por miedo al rechazo?
No pares de intentarlo nunca. Y créeme, yo ni lo
he tenido fácil, ni he publicado joven, ni a la primera; tampoco tenía
contactos, ni muchos seguidores en redes sociales. Esto es una carrera de fondo
y a veces se hace tediosa y cuesta salud y lágrimas, pero, si es lo que
quieres, sigue intentándolo. Eso sí, búscate un agente, que eso te facilita mucho
la vida.
Volviendo a Grupo de apoyo para corazones rotos, ¿qué
nos puedes contar de este libro?
La sinopsis superreducida sería algo
así:
Rodrigo
tiene el corazón roto y huye a La Herradura, el pueblo de su abuela, para sanar
durante el verano. Allí conoce a Harry, un chico británico que, por lo que sea,
también tiene el corazón roto y que lo está intentando sanar lejos de su hogar.
Cuando se conocen, deciden pasar tiempo juntos para olvidarse del pasado y apoyarse
en el proceso. Y claro… ¿qué puede salir mal?
Es una
historia de amor de verano, pero, al mismo tiempo, no solo es eso. Esta
historia habla de sanar, de cuidarse a uno mismo (pero también a los demás) y
de aprender a querer. Es ese libro que te leerías si necesitas un abrazo o que alguien
te diga que todo va a salir bien.
¿Cómo surgió la
idea de escribir esta novela?
Yo veraneo todos los años en La Herradura, pero hubo uno en el
que empecé a fantasear con cómo sería enamorarse allí, entre dos cerros, en un
pueblecito pequeño y de costumbres. Así que esta novela es justo eso: una fantasía
que decidí escribir y compartir con el mundo. Es la historia que me hubiese
gustado que me pasara a mí.
¿Te has
inspirado en alguien real a la hora de crear los personajes de esta historia?
Te mentiría si te dijera que no, pero también si te dijera que
sí. Creo que cuando escribes, sin darte cuenta, te inspiras en lo que conoces,
en lo que te rodea; sobre todo si estás escribiendo algo tan tangible y real
como creo que es esta historia. Los nombres de los abuelos de Rodrigo, por
ejemplo, son los de mis abuelos, pero sus personalidades y realidades no son
las mismas, es más un homenaje a ellos. Y como esto mil cosas más.
© Eloy Cobera.
¿Qué tiene de ti
Grupo de apoyo para corazones rotos?
Va un poco en la línea de la respuesta anterior. Un poco de todo
y un poco de nada. He cogido rasgos de mi personalidad y se los he dado a los
personajes, igual con los traumas, los he repartido para sanarlos a través de
ellos. Hay situaciones de mi infancia escondidas en las historias de los personajes,
pero también muchas cosas nacidas de la nada. No diría que este libro es
biográfico, ni de lejos, pero sí que hay inspiración de la realidad, por hacerlo
más verosímil.
¿Qué esperas que
los lectores encuentren en Grupo de apoyo
para corazones rotos?
Espero que este libro sea una sacudida, que les haga sentir
muchas cosas: que rían, que lloren, que suspiren y que fantaseen con formar
parte del grupo de apoyo. Si esto se cumple, yo me doy por satisfecho.
¿Qué nuevos
proyectos tienes en marcha?
Justo ahora estoy escribiendo mi próximo libro que, si todo va
bien, saldrá el año que viene. Es una historia que me tiene obsesionado desde
hace tantos años que ya no sé ni contarlos, así que ojalá que a la gente le
encante después de haber pasado este verano con Rodri y Harry. ¡Espero que esté
a la altura!
¿Te gustaría
añadir algo antes de terminar esta entrevista?
Solo me queda decir: gracias.
Gracias por leerme, por dedicarme
un ratito, ya haya sido aquí en esta entrevista, o entre las páginas de Grupo de apoyo para corazones rotos. Nos
vemos en estanterías.
Muchas gracias,
Eloy, por tu tiempo, tus palabras y tus fotos personales. Te deseamos una
carrera literaria larga y próspera.
Y
a vosotros, amigos del blog, gracias
por estar un día más atentos al otro lado de la pantalla. Y ahora, ¡a leer!
Cristina
Monteoliva










