jueves, 16 de abril de 2026

Entrevista: LORENA COSTOYA DOSIL

 

Queridos amigos de La Orilla de las Letras,

mediamos la semana con la entrevista que nos ha ofrecido la autora Lorena Costoya Dosil. ¿Queréis saber qué nos ha contado? ¡Pues allá vamos!:

¿Cuándo descubriste que la escritura era más que un pasatiempo?  

Buf, ni lo recuerdo. Siempre ha sido mi manera de expresarme. Recuerdo que en el colegio era bastante tímida, llegó una niña nueva a clase y quería hablarle, entonces le escribí una carta para decirle si quería ser mi amiga. Esa amistad todavía perdura. Hoy en día escribir me ayuda a poner en palabras lo que me pasa por dentro. Es sanador.

¿Qué lecturas crees te han influido como escritora?

En realidad ninguna, no escribo imitando a nadie, dejo que los dedos escriban aquello que llevo dentro. Siempre he sido muy sensible, y creo que se nota en mi manera de escribir. 

© Lorena Costoya Dosil.

¿Qué estás leyendo ahora mismo? ¿Nos lo recomendarías?  

Debo confesar que tengo varios libros empezados, y les dedico tiempo cuando puedo. Estoy leyendo De albañil a buda, de Pedro Cortés, en mi Kindle estos días, me ha generado curiosidad el argumento, pero debo decir que me esperaba algo más impactante. De todos modos no puedo decir si lo recomendaría hasta finalizarlo. 

¿Eres escritora mapa o brújula?  

Absolutamente brújula. Me viene una idea y empiezo, y va tomando forma según la inspiración, el momento... ¡Si supieras la de veces que modifiqué el texto! Casi cada vez que lo revisaba.

¿Cómo compaginas la escritura con tu trabajo como administrativa?  

Tengo la suerte de tener un horario bastante bueno, que me permite tener las tardes prácticamente libres. A veces durante la propia jornada me vienen ideas y grabo audios y luego los escribo. ¡O dónde me pille! 

¿Cómo ves el panorama literario actual?  

Veo que, gracias a las redes, a plataformas como Amazon, etc. gente como yo puede llegar a publicar. Eso es genial, que todos y todas podamos llegar a ver nuestro sueño hecho realidad y poder manejar nosotr@s mism@s el proceso de principio a fin, pero también entiendo que es un arma de doble filo, ya que al estar al alcance de cualquier persona, puede hacer que se devalúe el hecho de publicar un libro, como que cualquiera puede hacerlo. Incluso se publican libros escritos con IA...  Es como todo, siempre habrá gente auténtica y otra que vaya por el camino más fácil. Yo soy de las primeras.

¿Por qué decidiste publicar tu segunda obra, la novela La escuela de la vida: nunca se deja de aprender en Amazon?  

Porque pude experimentar lo que era publicar otra obra con una editorial, la poca libertad que tienes y sobre todo los escasos beneficios. Me desencanta bastante que tú seas la persona que has dedicado horas a escribir una historia y que te lleves solo un 10% de las ventas, o que debas esperar al año siguiente para cobrar. Bien es cierto que tiene la ventaja de la distribución y el gran escaparate que es estar en librerías. Todo tiene sus pros y sus contras, darte a conocer en Amazon es bastante difícil, por ejemplo.

¿Cómo surgió la idea de escribir La escuela de la vida: nunca se deja de aprender?  

Pues lo empecé a escribir para mí, y fui creando personajes según escribía. Cuando terminé la primera parte me dije: “esto tengo que publicarlo, qué chulo me ha quedado”. Y al final fui añadiendo cosas y cuando quise darme cuenta tenía 217 páginas. 

¿Qué nos puedes contar de este libro?  

Pues todo lo que pueda decirte es bonito. La historia me encanta, el feedback es muy positivo, y aunque hacerlo público fue un salto al vacío, creo en mi obra, y espero que llegue a mucha gente y pueda ayudar, ese es mi objetivo.

¿Qué tiene de ti esta novela?  

Todo. Mi verdad. Mi esencia. Ese yo que poca gente conoce. Como cuando te hablas frente al espejo y cuentas unos chistes buenísimos, pero luego delante de la gente te cohíbes y pides a otra persona que lo cuente porque a ti te da palo. En este libro puedo ser yo, por así decirlo, porque lo escribí sin pensar en que alguien podría leerlo, y no hay nada más auténtico que eso.

¿Qué esperas que los lectores encuentren en La escuela de la vida: nunca se deja de aprender?  

Espero que encuentren, primero, compañía, después, comprensión, saber que eso por lo que están pasando le sucede a mucha más gente. Para quien lo lea sin tener ningún tipo de problema emocional, entretenimiento, e incluso risas. Es un libro que te engancha, y no lo digo yo, que también, me lo ha dicho mucha gente.

© Lorena Costoya Dosil.

¿Qué nuevos proyectos tienes en marcha?  

Pues voy a confesarte que estoy trabajando ya en la segunda parte de este. No tiene título, pero ya he visualizado el final. Llevo escritas más de cien páginas, pero falta mucho por hacer todavía. No tengo prisa. 

¿Te gustaría añadir algo antes de terminar esta entrevista?  

Sí, quisiera darte las gracias por esta oportunidad, has sido muy amable y valoro muchísimo esta mano que me estás echando. Soy una persona muy agradecida, así que, de verdad, muchas gracias. Y también invitar a la gente a que se lean el libro, que gasten más o menos, eso da igual, pero que lo lean y lo compartan. Que lo regalen. Que llegue a cuanta más gente mejor. 

Muchas gracias, Lorena, por tu tiempo, tus palabras y tus fotos personales. Te deseamos una carrera literaria larga y próspera.

Y a vosotros, amigos lectores, muchas gracias por estar un día más al otro lado de la pantalla. Ahora, ¡a leer!

Cristina Monteoliva

 


miércoles, 15 de abril de 2026

Entrevista: SLVIA SÁNCHEZ MUÑOZ

 

Queridos amigos de La Orilla de las Letras,

nos acercamos al ecuador de esta semana de abril con la entrevista que nos ha concedido la Silvia Sánchez Muñoz.

Silvia Sánchez Muñoz es licenciada en Filología Inglesa por la UEX, escritora y profesora en la enseñanza pública. Además del libro de relatos La belleza de los muertos (InLimbo Ediciones), su obra ha sido publicada en revistas literarias como Los Bárbaros, La gran belleza Ceniza. Sus cuentos también han sido reconocidos con el XXIII Premio de Narrativa del Ateneo Cultural de Paterna y el XV Certamen de Relato Corto de la UNED de Plasencia, y han resultado finalistas del XII Certamen Ser Escritor de la Cadena Ser y el XXXIII Premio de Narrativa Ana María Matute de Ediciones Torremozas. Cabalga la larga noche (Rasmia Ediciones) es su segundo volumen de relatos.

Dicho esto, vamos con las palabras de nuestra autora:

¿Cuándo descubriste que la escritura era más que un pasatiempo?

Cuando necesitaba dedicarle cada vez más tiempo y sacrificaba otros espacios de mi día a día para poder escribir. Se fue creando una necesidad, y en periodos que no podía hacerlo por el ritmo de vida o los horarios, me entraba ansiedad hasta que conseguía encontrar el momento. Se convirtió en prioritario.

¿Qué lecturas crees te han influido como escritora?

Soy muy híbrida como lectora: leo narrativa, pero también poesía y mucho cómic. Sin duda la literatura norteamericana por mi formación. Escritores como Eudora Welty, Flannery O’Connor, Toni Morrison, Joy Williams, Paul Auster o Sam Shepard me han influido mucho, o más actuales como Bonny Jo Campbell o la británica Deborah Levy. También Ana María Matute, Cristina Peri Rossi, y en los últimos años poetas como Chantall Maillard, Audre Lorde, Richard Siken, Cristina Rivera Garza o Mary Oliver. En cómic, ahora me enamoran Jeff Lemire, y la española Laura Pérez. Ambos tienen universos increíbles.

© Silvia Sánchez Muñoz.

¿Qué estás leyendo ahora mismo? ¿Nos lo recomendarías?

El poemario Jarrón y Tempestad de Guadalupe Grande, del que no me despego; la novela Hijas, Madres, Otras de la escritora anglonigeriana Bernardine Evaristo y el libro de relatos Perdidas en el bosque de Margaret Atwood.

¿Cómo compaginas la escritura con tu trabajo como docente?

Como buenamente puedo. Intento escribir al menos dos días a la semana y aprovechar mucho las vacaciones y fines de semana. En realidad se complementan bastante entre sí: en una, me proyecto más hacia fuera. La escritura, en cambio, es una tarea íntima, más solitaria. Ambas me dan el equilibrio que necesito.

¿Por qué escribir relato en un país donde escasean los lectores de este género?

Porque desde que empecé a estudiar Filología, me apasionó. En los países angloparlantes y en Latinoamérica siempre ha habido una sólida tradición del cuento. Puede ser que escaseen lectores en comparación con la novela, o que los medios no le presten el interés que realmente se merecen, pero no hay escasez de cuentistas o escritoras y escritores que igualmente navegan entre la novela y el cuento, o solo escriben cuentos. Lo que tampoco escasean son libros buenos de relatos. Creo que en España está empezando a cambiar y las editoriales independientes aquí tienen un papel decisivo, ya que llevan apostando desde hace mucho por este género. Y algunas de las grandes están empezando a darse cuenta. De hecho el premio que le han dado a Samantha Schweblin, al margen de polémicas, que ya estaba muy reconocida como cuentista, o que Cristina Fernández Cubas obtuviera el Premio Nacional de Las Letras en 2023, es un síntoma de que es un género  muy vivo. Ojalá estos premios sirvan también para crear interés en el género y atraer más lectores.

Escribir relato es un desafío narrativo. En una novela te puede “sobrar” una página o varias, y la historia no tiene porqué flaquear. En cambio, en un relato, una oración mal colocada te puede hacer saltar todo el castillo de naipes. Me gusta por su intensidad, por la tensión narrativa que implica. Me gusta porque se puede expresar mucho diciendo poco en un formato muy exigente.

Por cierto, ¿qué ha de tener un buen relato?

Intensidad, tensión, concisión, un buen principio con un final redondo o al menos conclusivo; también mucha capacidad de asombro y, por supuesto, emoción en la manera de narrarlo.

Has recibido diversos premios literarios por tu obra. ¿Qué ha supuesto esto para ti?

Reconocimiento y aliento para seguir escribiendo, sin duda. Aunque el no ganarlos que es lo más habitual tampoco tiene que significar tirar la toalla. Es un apoyo más. Son ojos ajenos que valoran tan solo la obra, en un formato muy determinado, sin referencia alguna. Y es hermoso cuando te llega ese reconocimiento entre tal cantidad de textos que se presentan.

Háblanos de tu última antología de cuentos, Cabalga la larga noche ¿Qué vamos a encontrar en este libro?

Once cuentos con atmósferas que no dejaran indiferente al lector, donde habrá fronteras difusas en las identidades que definen a los personajes. Es un libro en el que he querido explorar la idea de la “identidad” y la “pertenencia”.  Los personajes de los relatos, a menudo, se cuestionan sobre el lugar al que pertenecen, son un poco misfits: o sienten como si les hubieran sacado del mundo, o parecen no encajar en el que les ha tocado habitar, en tiempo y espacio. Esta última reflexión está inspirada en  la escritura de  Joy Williams.


 © Silvia Sánchez Muñoz.

¿Cuánto has tardado en componer este volumen? ¿Y cuál de estos relatos te ha costado más escribir?

Tardé dos años en escribirlo.

Los relatos que más me ha costado escribir, sin duda, han sido dos: El día que Jay-Jay silbó, una road story que me costó escribir por las transferencias narrativas en espacio y tiempo, y sin duda, la atmósfera creada en Sobre la tierra no amarás, por ser un tiempo y un universo tan ajeno a mí, ya que habla sobre una comunidad negra que acepta criar a una niña blanca en el siglo diecinueve.

¿Qué tienen estos cuentos de ti?

Toda escritura tiene algo propio. Es inevitable. A veces me he inspirado en vivencias, o ciertos recuerdos de los que he partido para luego convertirlo en ficción y crear historias o personajes que, en realidad, nada tienen que ver conmigo, como, por ejemplo, en Corazón entre el Cemento.

En cambio, en otros cuentos el disparador ha sido una imagen, o  he partido de biografías ajenas que por una razón u otra me han inspirado y ha sido un acto sincero de imaginación, por la necesidad de reflexionar, eso sí, sobre temas tales como la identidad racial o la identidad de género, el duelo o la soledad.

¿Qué nuevos proyectos tienes en marcha?

Estoy con un proyecto narrativo sobre una historia de iniciación de una adolescente en la Extremadura rural de la posguerra. Una historia donde prima el despertar sexual y donde el personaje tiene una conexión muy intensa con la naturaleza.

¿Te gustaría añadir algo antes de terminar esta entrevista?

Daros las gracias por mostrar interés en Cabalga la larga noche y en las publicaciones de Rasmia ediciones.

Muchas gracias, Silvia, por tu tiempo, tus palabras y tus fotos personales. Te deseamos mucho éxito en tu carrera literaria.

Y a vosotros, amigos lectores, gracias por estar un día más pendientes de nuestras publicaciones. Ahora, ¡a leer!

Cristina Monteoliva

lunes, 13 de abril de 2026

Reseña: REGÁLAME UNA HISTORIA, de Francisco M. Soria

 


¿Llevas tiempo queriendo empezar a escribir y no sabes cómo comenzar? ¿Eres, además, un fanático de los mitos griegos? ¿Qué tienen en común la escritura y los mitos de la Antigua Grecia, por cierto? Muchas preguntas y una sola respuesta: Regálame una historia, el original manual de escritura creativa de Francisco M. Soria del que hoy hablaremos.

Existen en el mercado infinidad de manuales de escritura creativa, casi tantos como escritores que un buen día decidieron dedicarse, al menos en parte, a la divulgación del arte de escribir. Si sois asiduos al blog, os habréis dado cuenta de que siento cierta debilidad por este tipo de lecturas pues creo que aunque alguien lleve bastante tiempo escribiendo, siempre puede encontrar algo enriquecedor en un libro de este tipo.

Regálame una historia, la obra que nos ocupa hoy, es un manual de escritura sin duda diferente, pues en él su autor, Francisco M. Soria, ha querido hablarnos de diversos aspectos del mundo de la escritura relacionándolos con un buen número de mitos griegos.

El libro está claramente dirigido a personas que siempre han querido escribir, fundamentalmente una novela, pero no sabe todavía cómo llegar a hacerlo. Con paciencia y mimo, el autor les habla de las musas, de la creatividad, de la necesidad de un espacio propio, de la disciplina, etc. Más adelante, el texto introduce distintas técnicas creativas, habla de las trampas de la escritura, la riqueza del lenguaje, la memoria y, finalmente, de cómo escribir una buena novela.

Como suele ocurrir en otras obras de este tipo, el aprendiz a escritor encontrará aquí propuestas de ejercicios variados y ejemplos de textos de autores más que reconocidos; también de alguien misterioso denominado “el escritor”.

Tras la lectura de este manual, el escritor en ciernes sabrá qué se espera de un autor de narrativa literaria, pero además, y más importante, habrá encontrado su voz propia: el centro del laberinto literario y mitológico de Francisco M. Soria.

Regálame una historia, en definitiva, es un manual de escritura creativa bastante completo. Un texto muy bien elaborado por su autor que, sin duda, va a ser de utilidad para los futuros escritores y para talleres de escritura creativa presenciales. Un libro muy recomendable.

Cristina Monteoliva


 

Reseña: LA NOVELA DE MARCEAU MILLER, de Marceau Miller

 


Todos tenemos algún secreto que nadie o casi nadie conoce. O puede que más de uno. Secretos que harían que los demás nos vieran de otra manera. ¿Y qué pasaría si de pronto tras nuestra muerte salieran al descubierto? La respuesta a esta y otras preguntas las encontrarás en el trepidante thriller del que hoy hablaremos: La novela de Marceau Miller.

Marceau Miller es un escritor de éxito que vive junto al lago Lemán, en la parte francesa del mismo, con su mujer, Sarah, y sus hijos, Hermione y Benjamin. Acosado por los fantasmas del pasado, gusta de ir a navegar y hacer escalada sin protección para despejarse. Su última excursión a la montaña, sin embargo, acabará con su vida. Tras su muerte, su mujer tendrá que encargarse de averiguar qué ha pasado en realidad: ¿fue Marceau asesinado? ¿Dónde está su última novela, aquella en la que el escritor habla de todo lo que ha estado ocultando? ¿Y quién era al final Marceau Miller?

Marceau Miller ha muerto y Sarah, su mujer, no puede creer que haya sido un accidente debido a una actitud temeraria. Tras el funeral, nuestra protagonista se encargará junto a Reynaud, un gendarme jubilado, de investigar el caso. No será nada fácil: Marceau era un hombre inteligente, muy celoso de su intimidad y sus secretos, que no estaba dispuesto a que estos salieran a la luz. Sin embargo, es fundamental que lo hagan para que todo se aclare.

De Marceau Miller sabemos que es un hombre tan creativo como taciturno, marcado por la muerte en avioneta de su padre y la desaparición de su hermana Jade, hace ya bastantes años. A lo largo de esta novela veremos que si bien escribió cosas muy importantes en un manuscrito, también se aseguró que no fuera fácil encontrarlo.

Llegados a este punto, creo que no desvelo nada (estamos hablando de un thriller con una muerte de por medio) si digo que Marceau parece que no estaba solo cuando murió. La cuestión es: ¿quién era esa persona que le acompañaba? ¿O esas personas? Podría haber sido la misma Sarah, causando un golpe de efecto a la trama al desvelarse al final de la misma; Karen, la socia de Sarah (ambas regentan una agencia de alquiler de barcos) y amante de Marceau; Reynaud, el entrañable gendarme jubilado que siempre ha estado al lado de la familia de Miller; o Rollin, el marido de Karen y amigo del escritor; o Alexis, el otro amigo inseparable. Aunque, ¿y si fue alguien más? ¿Habría algún personaje misterioso acechando en las sombras? ¿Quién tendría motivos para acabar con la vida de nuestro hombre?

La novela de Marceau Miller, en definitiva, es una historia a contrarreloj que nos hará conocer la vida oculta de un famoso escritor, la desesperación de su desconsolada viuda y un montón de secretos escandalosos. Una novela que nos viene a demostrar que incluso lo más oculto acaba saliendo a la luz. Y tú, ¿a qué esperas a conocer todos los secretos del escritor?

Cristina Monteoliva

 

domingo, 12 de abril de 2026

Entrevista: ROSER AMILLS

 

Queridos amigos de La Orilla de las Letras,

volvemos a la carga con nuestras entrevistas, esta vez con la que nos ha concedido Roser Amills.

Roser Amills se formó como filóloga en la UB y la UAB de Barcelona. Ha publicado decenas de libros de poesía, narrativa y ensayo, y ha sido traducida al inglés, francés, alemán, portugués, ruso e italiano. Formada en Dramaturgia por el Obrador Internacional de la Sala Beckett, en Guion Cinematográfico por RTVE y en Estudios de Género en la Universitat de les Illes Balears, ha estrenado obras de teatro y dos guiones documentales para el cine. Compagina la creación con la pedagogía literaria en talleres de escritura y expresión, y ha desarrollado su trayectoria como periodista cultural en medios como Catalunya Ràdio, TV3, RTVE-La 2, RNE, IB3, Última Hora y La Vanguardia. Actualmente dirige el programa de radio L’illa sense calma en Ona Mediterrània.

Dicho esto, vamos con las palabras de nuestra autora:

¿Cuándo descubriste que la escritura era más que un pasatiempo?

Fui una lectora precoz, que es fundamental. Leer mucho. Y empecé a escribir pronto también para atravesar situaciones muy difíciles en una familia desestructurada y violenta. Escribía para no sentirme sola. Ojalá alguna vez escribir fuera solo un pasatiempo.

¿Qué lecturas crees te han influido como escritora?

Empecé con la poesía. Gané un premio en el colegio de primaria y me dieron un lote de libros; recuerdo especialmente los sonetos de William Shakespeare.

Luego he sido muy feminista en mis lecturas gracias a una profesora cubana del instituto, Nancy Matamoros, que me marcó mucho y de la que me despedí hace poco, simbólicamente, en un bello funeral literario que organizó otra profesora fundamental, Montse Doménec: busqué siempre en las profesoras y en las escritoras algo que no tenía, una referencia materna esencial. Elizabeth Bishop, Sylvia Plath, Ana María Moix —con quien tuve la suerte de entablar amistad en la universidad—, el amor y el humor de Vislawa Szymborska, la rebeldía divertida de Louise Bourgeois...

También leí mucha filosofía y psicoanálisis, en parte por influencia del padre de mi primer hijo, Marcel, que tuve con veinte años.


 © Roser Amills.

¿Qué estás leyendo ahora mismo? ¿Nos lo recomendarías?

Leo y releo muchos libros antiguos, descatalogados, sobre todo del siglo XIX y XX. Me interesa volver a textos que ya no están en circulación porque ahí hay una luz interesante: la de la profecía sobre los tristes tiempos que vivimos. En mi anterior novela, sobre Asja Lacis y Walter Benjamin, me preguntaba si podríamos ser tan estúpidos de repetir el nazismo. Y ahí están Donald Trump y la ultraderecha europea para respondernos.

De los autores jóvenes, me interesan sobre todo las escritoras más atrevidas: las que no tienen miedo de construir universos propios, incluso incómodos, con sus miedos y monstruos. Y me entusiasma y contagia la fuerza de Olga, de Editorial Candaya, para localizarlas, por ejemplo.

¿Cómo compaginas la escritura con tu labor de profesora de talleres de escritura creativa y expresión?

Impartir talleres es una parte, pero no es lo único que hago. Trabajo como administrativa a media jornada para tener tiempo para escribir y dirijo y presento el programa de radio L’illa sense calma, en Ona Mediterrània, donde converso con personas de muy distintos ámbitos y disciplinas que utilizan la cultura para señalar y cuestionar las desigualdades actuales. Todo eso convive con la escritura, no separo nada y son distintas formas de estar en lo mismo: conversar con el mundo y las circunstancias.

¿Cómo ves el panorama literario actual?

Hay mucho publicado cada mes, y no todo interesa, y mucho interesante publicado poco y mal. Qué le vamos a hacer. También se desaprovechan toneladas de alimentos en unos barrios y faltan a los pobres de otros.

Sobre todo me preocupa que cuesta cada vez más encontrar las cosas valiosas publicadas porque las editoriales pequeñas, que suelen ser las más arriesgadas e interesantes, tienen pocos medios para llegar a los lectores entre la abundancia bulímica editorial. Eso nos obliga a los buenos lectores a buscar más, al boca oreja de recomendarnos libros entre nosotros, a no quedarnos con lo primero que aparece y a cultivar el criterio más allá del mercado.

Has publicado decenas de libros de narrativa, poesía y ensayo. Confiesa: ¿en qué género te sientes más cómoda?  

No me interesa instalarme en ninguno. Forzarme a trabajar en distintos géneros es incómodo, y es donde pasan cosas. Retarme es como un jarro de agua fría: la inseguridad y el entusiasmo me electrizan por igual.

¿Te imaginas a ti misma renunciando a la escritura en algún momento de tu vida?

No hay manera. Mis circunstancias vitales lo propiciaron en numerosas ocasiones y siempre aprendo a saltar por encima y volver a sentarme en mi mesa de escritorio.

¿Qué supuso para ti ganar el XXIX Premio Ciudad de Badajoz con El librero de Macondo?

Un reconocimiento muy concreto al trabajo de diez años. Durante ese tiempo he tenido que escuchar demasiadas veces que lo importante era pertenecer a ciertos círculos, a las capillitas de escritores, ser alguien (de buena familia o con buen entorno social).... Con este premio he comprobado que no traicionarme y escribir a pesar de esos mensajes pesimistas también era lo que tenía que hacer, pues ha resultado.

He visto de cerca a gente que ha sacrificado incluso sus valores morales por todo esto y ha mentido y se ha mentido por visibilidad en Sant Jordi o la Feria del libro. ¡En vez de escribir!

¿Qué vamos a encontrar en El librero de Macondo?

La amistad entre un jovencito Gabriel García Márquez en sus inicios y el librero catalán republicano Ramón Vinyes, su primer lector, en un momento en que uno está empezando y el otro arrastra el peso del exilio, la pérdida de la autoestima y el desgaste.

Y veremos nacer Macondo. Y un recorrido de más de cien años por distintos lugares y épocas de Europa y Colombia, y un plano personal donde entro yo, con mis monstruos y vergüenzas.

© Roser Amills.

¿Qué crees que hace diferente a tu novela de otras del género?

Que huyo de la mitificación y no protejo ni defiendo a nadie. Ni al joven que empieza y consume prostitución, ni al maestro homosexual, ni a quien escribe, una obsesiva de cuidado. Hay contradicciones, dependencia y miedos a granel. Y también mucha luz y serenidad en exponerlo todo sin miedo ni remilgos.

¿Qué esperas que los lectores encuentren en El librero de Macondo?

Que algo de todo lo que contamos Gabriel García Márquez, Ramon Vinyes y yo les toque de verdad. No es tanto una historia cerrada de dos biografías relevantes, que también lo es, sino un viaje a través de preguntas  trascendentes sobre lo que buscamos todos, lo que perdemos o lo que ni sabíamos que estábamos buscando hasta que alguien nos lo coloca delante a la fuerza o con amor.

¿Qué nuevos proyectos tienes en marcha?

Como siempre, vivo la escritura con varios frentes abiertos. Intuyo que lo próximo puede ser un ensayo, pero nunca lo sé hasta que pongo el punto final y lo entrego.

¿Te gustaría añadir algo antes de terminar esta entrevista?

Que leer escribir no es una forma de tener razón, ni de adquirirla, sino de hacernos preguntas entre todos. Es una forma poderosa de enfrentarnos sin apartar la mirada: los textos no pestañean cuando nos hablan. Y a veces eso es lo que necesitamos. Otro gallo cantaría si se obligara a los políticos a poner por escrito a diario sus promesas y argumentos en vez de sermonearnos sin coste alguno desde púlpitos y pantallas todas esas cosas que dan vergüenza ajena y sobre las que no se les pasa factura.

Palma de Mallorca, abril 2026.

Muchas gracias, Roser, por tu tiempo, tus palabras y tus fotos personales. Te deseamos una carrera literaria siempre llena de éxitos.

Y a vosotros, amigos del blog, gracias por estar un día más atentos a nuestras publicaciones. Ahora, ¡a leer!

Cristina Monteoliva

martes, 7 de abril de 2026

Reseña: BIENVENIDOS A PLANETA CASA, de Mireia Pons

 


Si hay algo que añoro de mi infancia es aquella enorme capacidad que tenía de transformar cualquier cosa en todo un mundo. ¿Creéis que la capacidad de inventar de los niños se está perdiendo hoy en día, con tantos estímulos alrededor de los más pequeños? ¿Y si les recordamos desde edades tempranas a cómo hacerlo? Con un buen libro infantil, como Bienvenidos a Planeta Casa, la obra de Mireia Pons de la que hoy hablaremos.

Simón no es un niño: es un extraterrestre. Junto a sus padres, ambos muy peculiares, y su gato, no menos singular, se montan en su cohete supersónico y viajan a su propio planeta sin salir de su casa. En este lugar, todo es posible gracias a la imaginación. Así, las camas pueden ser cuevas; la bañera, un lago con cascada y la terraza, una selva tropical. ¿Qué no es capaz de conseguir la imaginación de un niño?

Todos, o casi todos, nacemos con imaginación y curiosidad, dos factores fundamentales para crear nuestros propios mundos. Con el tiempo, la mayoría dejamos de imaginar que somos extraterrestres, vaqueros o astronautas. A no ser que tengamos a un niño cerca con el que volver a vivir todo esto. Y, para empezar, nada mejor que hacerlo con un buen libro infantil lleno de color y situaciones divertidas.

Bienvenidos a Planeta Casa en definitiva, es un excelente volumen con el que desconectar de los aparatos electrónicos y volver a vivir aventuras a la vieja usanza, de paso que estimulamos la imaginación y la creatividad de los más pequeños de la casa. Un libro que invita a los mayores, además, a volver la vista atrás. Muy recomendable.

Cristina Monteoliva

 

lunes, 6 de abril de 2026

Reseña: EL LATIDO DE LAS MARIPOSAS, de May R. Ayamonte

 


Vivir con una enfermedad congénita grave no es nada fácil; tener que escondérselo a tus compañeros de trabajo por no acabar en un puesto que no te gusta en absoluto, tampoco. Pero, ¿qué pasa si tu oficio es de alto riesgo? ¿Si te tiene todo el rato en tensión? ¿Y si eres la inspectora de policía que investiga una serie de crímenes misteriosos en Granada? Las respuestas a estas y otras preguntas las tiene Barea, la protagonista de El latido de las mariposas, la nueva y emocionante novela de May R. Ayamonte de la que hablaremos a continuación.

Barea es una mujer con dos grandes conflictos internos: por un lado, no sabe si sigue enamorada o no de Lucas, el exmarido con el que intentó ser madre sin conseguirlo, o de Bruno, el enfermero con el que ha estado teniendo relaciones esporádicas en los últimos tiempos.; por otro, hace un año que, a causa de la cardiopatía congénita grave que padece, le implantaron un DAI, un desfibrilador automático implantable, con marcapasos integrado, y no ha dicho nada en el trabajo con tal de no ser relegada de su puesto de inspectora a otro que no le interese en absoluto. Todo se complica cuando empiezan a aparecer cadáveres en casas embargadas por bancos en las inmediaciones de Granada. Los fallecidos aparecen rodeados de mariposas, vivas y muertas, en distintas posiciones. ¿Se trata de algún tipo de venganza de tintes políticos? ¿Qué busca el asesino? ¿Conseguirá Barea resolver el caso antes de que la vida de alguno de sus familiares corra peligro?

Año 2025. Granada y su provincia han dejado de ser un lugar seguro desde que un asesino en serie ha empezado a dejar cadáveres en casas embargadas por los bancos que ahora están a la venta por inmobiliarias. Es probablemente el caso más importante para la inspectora Barea. Nuestra mujer, en apariencia fuerte, sin embargo, tiene dos importantes debilidades: los sentimientos que manifiesta por dos hombres bastante distintos, su exmarido y un enfermero que estuvo con ella en su operación, y la cardiopatía congénita que la hace temer por su vida, a pesar de llevar un DAI desde hace un año.

Son tiempos difíciles para nuestra inspectora, probablemente los peores. Pero no estará sola: en el trabajo tendrá al malhumorado inspector Curro López, que ya apareciera en otras historias de May R. Ayamonte, y la siempre servicial subinspectora Lorena Gómez, entre otros; fuera, se apoyará en su madre, en Bruno (su nuevo amante), en Alto (su hermano) y Aurora (su compañera de piso psicóloga).

A muchos lectores El latido de las mariposas os resultará interesante por el enrevesado caso al que ha de enfrentarse la inspectora Barea, desde luego original y truculento. A mí, sin embargo, me han llamado la atención tanto los temas ya mencionados (la cardiopatía congénita que padece nuestra protagonista y que la convierte en una persona un tanto vulnerable, y el conflicto amoroso al que se enfrenta) como otro muy controvertido sobre el que tanto el narrador como nuestra protagonista tienen una opinión muy marcada. No puedo adelantaros mucho más (ya sabéis que no me gusta destripar las tramas), así que os animo a leer este libro ya no solo para descubrir de qué se trata, sino también para vivir una aventura trepidante en compañía de una heroína poco usual. Os aseguro que cuando lo hagáis, comprenderéis el sentido del título a la perfección.

Cristina Monteoliva

domingo, 5 de abril de 2026

Reseña: EL SILENCIO DE LA CASA AZUL, de Arantxa García Roces

 


A los españoles de origen humilde que emigraron a América entre el siglo XVI y principios del siglo XX, principalmente asturianos, cántabros, gallegos, vascos y canarios, cuyo patrimonio se vio claramente engrosado y volvieron a sus tierras para invertir en industria, infraestructuras y obras sociales, se les conoce como indianos.  También construyeron hermosos palacetes. Yo, que soy andaluza, no sé mucho de este tema, sin duda fascinante. Menos mal que para conocer más sobre esto hay grandes novelas históricas como El silencio de la Casa Azul, la obra de Arantxa García Roces de la que hoy hablaremos.

Llanes, 1870. Mario Melgar y Mina Lorenzo son dos muchachos de origen humilde destinados a encontrarse. Mario, ambicioso por naturaleza, sin embargo, descarta cualquier tipo de compromiso entre ellos el día que decide emigrar a Cuba para hacer fortuna. No regresará a su pueblo natal hasta veinte años después. Lo hará para habitar la Casa Azul, su nuevo palacete, en compañía de su ahijada, la joven Malena, sin saber que los fantasmas del pasado le esperan para cobrar cuentas. ¿Se verá afectada Malena por todo lo que pase?

Madrid, 1970. Nuria Melgar es una mujer atrapada en un matrimonio sin amor ni comprensión. Un buen día, descubre que ha heredado un palacete en Llanes. Allí se trasladará con su marido. Una vez en el lugar, querrá desvelar los secretos de la Casa Azul, que es como se llama el palacete. Mientras lo intenta, descubrirá el verdadero amor. La cuestión es: ¿cómo huir de su esposo?

Algunas historias merecen ser contadas desde sus orígenes y sin perder en ningún momento ningún dato interesante. Eso es lo que pasa en El silencio de la Casa Azul, una novela en la que nos encontramos con cuatro historias que se interconectan: la de las hermanas Lorenzo, Mina y Alba, en 1870; la de los jóvenes Dimas y Malena, en 1890; la de Nuria y Esteban, en 1970 y la de Amara, madre de Malena, esta vez en forma de diario en primera persona, entre 1870 y 1890. Nótese que aunque son muchos los personajes masculinos en esta novela coral, el mayor peso lo llevan las mujeres, reivindicando tanto el lugar en la historia de este país como en la suya propia.

Esta obra compuesta por cuatro historias nos habla del legado de una familia que comenzaría con el ambicioso Mario, un hombre que abandonaría a la bella Mina por encontrar la riqueza en el continente americano. Una vez conseguida la fortuna, Mario decidiría hacerse un palacete en su Llanes natal, la Casa Azul, un lugar que se verá marcado por el devenir de los trágicos acontecimientos que tendrán lugar allí.

Muchos y variados son los temas que encontramos entre estas páginas: los indianos y su influencia en sus localidades natales; la ambición que ciega; la violencia de género y la venganza, Pero sobre todo, siempre el amor. Varias son las relaciones sentimentales que encontraremos aquí, todas ellas apasionantes y complicadas. ¿Conseguirán nuestras damas protagonistas el final feliz que merecen?

¿Es el legado familiar una suerte o una maldición? ¿Están condenados al desastre todos lo que habiten la Casa Azul? ¿Por qué? Hazte ahora con tu ejemplar de El silencio de la Casa Azul, esta emocionante y singular novela,  y encuentra por tu cuenta todas las respuestas.

Cristina Monteoliva