martes, 26 de mayo de 2026

Entrevista: OLGA OSORIO

 

Queridos amigos de La Orilla de las Letras,

nos vamos acercando poco a poco al final de este mes de mayo de 2026 siempre con buenas entrevistas. En esta ocasión, nuestra invitada es Olga Osorio. Podéis leer sus palabras a continuación:

¿Cuándo descubriste que la escritura era más que un pasatiempo?

Para mí la escritura fue siempre una especie de vocación y además muy muy temprana, lo cual suena paradójico teniendo en cuenta que estoy publicando mi primera novela con más de cincuenta años y que mi estreno como guionista fue también bastante tardío. Lo cual tiene que ver con el bloqueo de afrontar algo que yo tenía un poco mitificado y a lo que le daba mucha importancia por toda la mística que se ha construido a su alrededor. Me costó quitármela de encima, la verdad. Y fue un alivio cuando lo conseguí.


 © Xoan Escudero.

¿Qué lecturas crees te han influido como escritora?

Últimamente digo mucho que todo lo que escribo sale de Mark Twain, que es un escritor al que de niña leí en bucle. Y en mis guiones y mis novelas hay elementos que si me paro a pensarlo tienen mucho que ver con sus novelas: los viajes en el tiempo, la mezcla de aventura con humor, la idea del doble y la suplantación de personalidad… Supongo que las lecturas tempranas configuran un universo imaginario al que luego le sigues dando vueltas. El otro día Benjamín Prado dijo en la Ser que mi novela era muy beckettiana, que es algo que yo no habría pensado de entrada, pero me hizo mucha ilusión y al mismo tiempo me pareció que tenía mucho sentido porque me pasé mi adolescencia muy obsesionada con el teatro del absurdo, más con Ionesco que con Beckett. Y de esas lecturas de adolescencia me quedé también atrapada con el existencialismo, un cierto gusto por el surrealismo… No mucho más tarde llegó a mi vida el realismo mágico, que creo que es la pata final de mis influencias principales, un tono y una mirada sobre el mundo que me resulta muy próxima como gallega.

En general me interesa mucho un tipo de literatura centroeuropea un poco seca y muy relacionada con grandes preocupaciones filosóficas (y con el pesimismo) y también conecto muchísimo con la literatura asiática, en concreto con la más arraigada en el mundo contemporáneo, pero desde ese realismo mágico que es mucho más seco que el suramericano y que en el fondo me representa más, aunque desde una visión tan distante que hace que me resulte interesante.

Y, por último, me interesa la ciencia ficción especulativa, con autores como Kazu Ishiguro o Ted Chiang, por ejemplo. Pero si contesto a esta pregunta el próximo mes seguramente añadiría muchas otras cosas que me he dejado.

¿Qué estás leyendo ahora mismo? ¿Nos lo recomendarías?  

Pues hace diez minutos acabo de terminar de leer Los reyes de la casa, de Delphine de Vigan, que me ha entusiasmado. De hecho, llevo varios días hablándoles a todos mis amigos de él, porque me parece una historia de terror que parece una distopía, pero que es casi casi real. Y sobre mi mesilla tengo ya el siguiente, que en mi caso es una relectura, que es A casa grande, de Olaia Sendón. Está escrito en gallego, así que quizá no todos los lectores de este blog se animen a leer, pero para los que sí os lo recomiendo porque es una delicia de lectura y por eso voy a regalármelo otra vez.

¿Cómo compaginas la escritura con tu trabajo de guionista y directora de cine?

Hasta hace poco tenía que compaginar la escritura con la docencia en una escuela de FP, la docencia en la Universidad, el trabajo de guionista, directora e incluso de productora, jaja, así que espero que a partir de ahora la respuesta a esta pregunta sea otra distinta a la que era, porque la Universidad la dejé en 2022 cuando rodé mi primera película y en este momento estoy disfrutando de una excedencia en la escuela de FP en la que trabajaba para intentar apostar en exclusiva por este camino de directora, guionista y espero también que de escritora.

Entonces, la repuesta a cómo lo hago, que me lo preguntan mucho, es que yo trabajo por oleadas en cada cosa. Por ejemplo, para acabar Extraña me encerré quince días en la Casa de Belmonte, que es una casa pensada para escritores que quieren un entorno favorable para trabajar, y esos quince días no hice otra cosa. Sabía que tenía un deadline (vital en este caso) y que a la vuelta no iba a tener tiempo, así que la acabé y punto. Luego ya para corregir, editar, revisar, etc. sí que busco huecos entre mis actividades digamos “normales”, pero para los proyectos más intensamente creativos necesito estos bloques de dedicación plena. 


¿Cómo surgió la idea de escribir Extraña?

Pues surge de una vivencia similar a la que le pasa a la protagonista en el segundo capítulo. Fui a buscar a mi hijo al colegio y me miró un par de veces sin verme. Y entonces pensé, a ver si es que no soy yo… Una cosa un poco loca, lo sé, pero que se quedó pegada a mí durante varios días hasta que pensé, bueno, vale, voy a ver a dónde me lleva. Tengo que decir que esto ocurrió hace once años, nada menos.

¿No es un poco arriesgado publicar una novela de ciencia ficción en España?

Pues la verdad es que la pensé como guion en principio y eso tengo que decirte que es más difícil aún, porque es un género que el sector no recibe con demasiado entusiasmo. Pero he escrito una novela que a mí me gustaría leer y confío en que haya mucha más gente como yo. El caso es que llegue a ellos.

¿Qué puedes contarnos de Extraña?

Pues creo que lo mejor es leerla sin saber demasiado, que eso mejora la experiencia de lectura porque es una novela donde hay varias preguntas que mantienen, o eso espero, el interés por saber qué pasa, con lo que si tienes respuesta para alguna de antemano quizá se disfrute menos, no lo sé.

Por otro lado, creo que es un libro de esos que se leen rápido, que es bastante ligero en la forma en la que está escrito, pero que luego deja preguntas que si quieres explorarlas pueden dar juego para hablar o reflexionar mucho sobre ellas, porque son preguntas bastante actuales. En este sentido creo que es un buen libro para clubs de lectura, por ejemplo.

¿Bárbara o Julia?

Juliana ;-)

Pero sí tengo que escoger entre las dos, lógicamente me quedo con Julia, que ha experimentado un proceso de transformación y de reflexión que Bárbara no ha vivido. Vamos, es como si una hubiera ido a terapia y la otra no, jaja, aunque creo que aún le vendría bien un poco más (de terapia o de reflexión) a Julia también.

¿Crees que lo que sucede en Extraña podría darse en un futuro cercano?

Sí. De hecho se está trabajando en ello, como ya está apuntado en la novela. No sé cómo se materializará ni creo que será tan “salvaje”, pero que ocurrirá sí que lo creo, firmemente además.

¿Has pensado en adaptar al cine Extraña?

También sí. Como dije más arriba, la idea inicial era escribir un guion. La convertí en novela porque me parecía que el sector audiovisual no estaba muy abierto a este tipo de historia, pero han pasado muchos años y creo que quizá la cosa ha cambiado.


© Víctor Echave.

¿Qué esperas que los lectores encuentren en Extraña?

Creo que esto lo he contestado más arriba. Espero que se entretengan leyéndola, que les mantenga enganchados y que al acabar se hagan preguntas sobre el mundo en que vivimos, nuestra relación con la tecnología, la ciencia y nuestra propia identidad.

¿Qué nuevos proyectos tienes en marcha?

Tengo una novela ya escrita que estoy valorando si mover o no porque tiene un tono bastante distinto a esta, así que estoy a la espera de valorarlo con mi agente, Pablo de Editabundo. Y tengo un par de ideas que me gustaría explorar, pero como la escritura de una novela es un proceso tan largo, quiero pensármelo bien antes de lanzarme.

¿Te gustaría añadir algo antes de terminar esta entrevista?

Simplemente agradecerte que hayas leído la novela, la hayas reseñado y me cedas este espacio como altavoz. Es difícil que una novela llegue al público con la saturación de oferta que tenemos y el poco tiempo que tiene la gente para leer, en este mundo tan acelerado y en el que las redes sociales y los móviles nos acaparan tanto. Así que te agradezco tu contribución para acercarla a los lectores.

Muchas gracias, Olga, por tu tiempo, tus palabras y tus fotos personales. Te deseamos una carrera literaria larga, próspera y llena de satisfacciones.

Y a vosotros, amigos lectores, gracias por estar un día más pendientes de nuestras publicaciones. Ahora, ¡a leer!

Cristina Monteoliva

 

lunes, 25 de mayo de 2026

Entrevista: SANTI OSAKAR

 

Queridos amigos de La Orilla de las Letras,

comenzamos la última semana del mes de mayo de 2026 con la entrevista que nos ha concedido Santi Osakar, la cual tenéis justo a continuación:

¿Cuándo descubriste que la escritura era más que un pasatiempo?

Fue en 2003, durante una escapada veraniega a Rio de Janeiro. Nos hizo un tiempo horroroso, lloviendo a radas día y noche. Adiós a la samba, el carnaval y las playas paradisíacas. Hubo que echar mano de la imaginación para que todo el viaje no resultase un fracaso. Y ahí caímos en la cuenta de que no teníamos por qué resignarnos a la observación pasiva de una realidad impuesta. Que podíamos tomar las riendas y construirnos un escenario de nuestra propia elección. Y entonces se hizo la luz (aunque el sol siguiera oculto). A partir de ese momento, trataría de escribir mis propias historias en lugar de solo limitarme a consumir las de los demás. 

© Santi Osakar.

¿Qué lecturas crees te han influido como escritor?

Supongo que en mayor o menor medida, para bien o para mal, todo cuanto leemos nos acaba influyendo. Pero en mi caso, diría que el mayor impacto lo generaron los autores de la generación beat. William Burroughs, especialmente. Y de ahí, todos aquellos que se arriesgaron a contar algo nuevo y diferente con una voz propia y honesta: desde Henry Miller al maldito Céline. Destacaría también por su humor y agudeza a los grandes escritores británicos del siglo XX, sobre todo Anthony Burgess.

¿Qué estás leyendo ahora mismo? ¿Nos lo recomendarías?  

Pues estoy enredado con el bueno de Michael Moorcock y su Cuarteto de Pyat, una aproximación de lo más cachonda al período de entreguerras de la mano de un granuja tan infame como inefable. Lo recomiendo, claro, pero solo si lees en inglés (no parece haber traducción al castellano) y te armas de una infinita paciencia, pues es una lectura de lo más densa.

¿Cómo definirías tu estilo?

Si tuviera que usar una palabra, supongo que sería la de libre. Reconozco que hasta esta última novela, me imponía límites a la hora de escribir, en la creencia de que estaba obligado a respetar cierto pretendido academicismo. Pero con Ratas en el Laberinto, tomé la decisión de desmelenarme y dar rienda suelta a la experimentación, asumiendo más riesgos a fin de buscar mi propia voz. Solo espero haberla encontrado por fin. Y que alguien la oiga.

¿En qué género literario de los diversos que has tocado es el que más te agrada?

Soy un apasionado de la Historia, aunque no necesariamente del género. Pero siempre me ha parecido de lo más divertido jugar y mezclar acontecimientos de la Historia con mayúsculas para elaborar una buena historia con minúsculas. De ahí que las ucronías sean uno de mis géneros favoritos.

¿Cómo ves el panorama literario actual?

La verdad es que no lo veo. Literalmente. Vivo desconectado de todo cuanto gira alrededor del mercado editorial. Y tampoco estoy muy al tanto de las novedades literarias, ni de quién o qué está en boga en este momento. Creo que debería salir más de casa…

Tienes tres novelas publicadas. ¿De cuál te sientes más orgulloso?

Ya que mi memoria empieza a mostrar signos de fatiga, diría que de esta última, que la tengo más fresca. Y sé que está mal que yo lo diga, pero creo que ha quedado de lo más resultona y es merecedora de perder unas horas con su lectura.

¿Qué nos puedes contar de tu última obra publicada, Ratas en el laberinto?   

Ante todo, Ratas en el laberinto es un ajuste de cuentas conmigo mismo. Una forma de exorcizar algunos pecadillos de juventud. Y es que al protagonista se le presenta la ocasión de contactar con su versión adolescente mientras se aproxima a la mayoría de edad a lo largo de los años 80 en Euskadi, circunstancia que tratará de aprovechar para reajustar algunos acontecimientos de ese su pasado a fin de asegurarse un presente más halagüeño del  que está viviendo.

La paradoja temporal resultante no es sino un recurso con el que  plasmar sobre el papel -con bastante humor, espero, y mucha mala leche- mi particular versión de lo ocurrido durante aquella década prodigiosa en un escenario que iba desde Santurce a Bilbao, por toda la orilla, hasta el inevitable final en una época marcada por la violencia, la desindustrialización, el azote de la heroína y el punk.

¿Cuánto tiempo te ha llevado escribir esta novela?

Mucho más del que hubiera deseado, la verdad, teniendo en cuenta que ya me rondaba la cabeza hace quince años. En total, entre parones por atender compromisos alimenticios y otras rasgadas de vestiduras, me habrá llevado como un lustro llegar al final del laberinto. 

© Santi Osakar.

¿Qué esperas que los lectores encuentren en Ratas en el laberinto?

Además de pasar un rato entretenido y divertido, que de eso se trata, sí me gustaría que el lector pudiera encontrarse con un punto de vista muy alejado del prisma que se usa habitualmente en la ficción española a la hora de aproximarse a la realidad vasca del último medio siglo. Es un relato muy personal, claro, y por tanto parcial, pero creo que también genuino y honesto.

¿Qué nuevos proyectos tienes en marcha?

Si la salud y el trabajo lo permiten, me muero por emular la obra de Moorcock que mencionaba antes, reescribiendo la historia de Europa desde la Belle Epoque hasta la Guerra Fría a través de un folletín alocado, en el que pueda suceder cualquier cosa, y protagonizado por algunos de los pesos pesados que dejaron su huella, y vaya huella, en nuestro continente: desde Hitler a Stalin.

¿Te gustaría añadir algo antes de terminar esta entrevista?

Tan solo agradeceros la oportunidad que me brindáis de dar a conocer este último invento.

Muchas gracias, Santi, por tu tiempo, tus palabras y tus fotos personales. Te deseamos una carrera literaria larga y próspera.

Y a vosotros, amigos del blog, gracias por estar un día más al otro lado de la pantalla, atentos a nuestras publicaciones. Ahora, ¡a leer!

Cristina Monteoliva

sábado, 23 de mayo de 2026

Reseña: TE HABLARÉ MAÑANA, de M. V. Calo

 


A veces en la vida se dan encuentros casuales que hacen que todo cambie. Encuentros que crean lazos de por vida. Encuentros que lo son todo. De esto y mucho más va Te hablaré mañana, la novela juvenil de M. V. Calo con imágenes de Kandra Aguilera García de la que hablaremos a continuación.

Desde que su hermano desapareciera años atrás, Jean es el heredero de un título del que no se puede hablar desde que Napoleón está al mando del país. Un buen día, es llamado a filas para ir a combatir a Alemania. El joven piensa que su padre pagará un soborno para que él se libre del servicio militar. Sin embargo, no lo hace, movido por el orgullo, y el muchacho tiene que integrarse en las filas.

Al otro lado de la frontera vive una niña llamada Ilda en una granja con una familia que no es la suya desde que su padre murió. En la granja hay un niño que encontró a un perro muy vivaracho al que llamó Sack. Sabiendo que los franceses están a punto de llegar, la familia decide marcharse a América. Sin la niña y el perro. ¿Qué ocurrirá cuando los franceses alcancen el lugar?

Esta es una historia con tres protagonistas de personalidades (bueno, uno es un perro, así que tiene una perrunalidad) muy marcada: Jean, Ilda y Sack. El narrador omnisciente nos los dará a conocer siguiéndoles muy estrechamente, dedicándole a cada uno capítulos alternos.

Jean es un joven que se ve forzado a ir a la guerra; Ilda, una niña que necesita una familia que la quiera; y Sack, un perro que ha tenido más de un dueño y que espera el definitivo.

La historia no solo nos da a conocer a estos increíbles personajes, sino también cómo era ir a la contienda bélica en los tiempos de Napoleón, lo que suponía ser una huérfana en aquellos tiempos, la vida de los perros callejeros y la de una niña en una granja.

Te hablaré mañana es una novela corta que nos habla de esperanza cuando parece que todo está perdido, solidaridad, amistad y el valor de las promesas. Una obra escrita en principio para jóvenes pero, tan cargada de significado, que estoy segura de que muchos adultos también podrán disfrutarla y emocionarse con ella, como yo lo he hecho. Si buscas una obra tierna, emocionante y que te dé que pensar, no dudes con hacerte con un ejemplar de esta obra.

Cristina Monteoliva

 

 

viernes, 22 de mayo de 2026

Entrevista: SEBASTIÁN FUEGO

 

Queridos amigos de La Orilla de las Letras,

nos asomamos al fin de semana con la entrevista que nos ha concedido Sebastián Fuego. Aquí la tenéis:

¿Cuándo descubriste que la escritura era más que un pasatiempo?

Desde muy pequeño me gusta mucho escribir. De verdad, soy muy bueno hablando, pero mejor escribiendo. En el 2020, en plena pandemia pasaba yo por un momento mal en el amor donde necesitaba gritar y entonces decidí escribir. Fue poco a poco, primero un cuento; luego, otro. Mis primeros lectores beta fueron mis amigos, por ellos seguí adelante.

¿Qué lecturas crees te han influido como escritor?

Soy un admirador de Carilda Oliver, una escritora matancera, como yo. Se hacia llamar la novia de Matanzas. Me encanta Tom Clamsy y George Harris. Además, desde niño me encanta la mitología. De hecho, en mi libro hay varios cuentos de esta temática. 

© Sebastián Fuego.

¿Qué estás leyendo ahora mismo? ¿Nos lo recomendarías?

De verdad ando corto de tiempo, pero nunca me puede faltar un buen libro. Alas de Sangre, la primera parte, me encanta. Sí, léanlo, está muy bueno.

¿Eres escritor mapa o brújula?

Soy un escritor brújula. Cuando empiezo a escribir voy tejiendo la historia. Mira que es curioso, no sé por qué me pasa eso porque yo soy Tauro, de verdad todo lo planifico, pero no me funciona para escribir. A veces me sorprendo a mí mismo.

¿Cómo ves el panorama literario actual?

De verdad, mi humilde opinión, no quiero que se malinterprete porque de verdad me ha pasado que dicen que si soy un llorón, pero considero que entre los algoritmos, la IA, las redes sociales, la gente que hace libros en una semana, de verdad hay un serio peligro. A veces escucho que alguien escribió un libro en una semana y me espanto, me hago la misma pregunta si soy un dinosaurio, pero soy optimista: aún creo que quedan personas muy serias y comprometidas con esta linda profesión.

¿Por qué te has decantado por la autopublicación en Amazon a la hora de dar a conocer tu primera obra?

Mira si me gusta ser libre, tomar mis propias decisiones, que yo mismo hice la portada. En realidad, de verdad lo envíe a varias editoras, pero como tenía dos libros en uno me decidí a utilizar a Amazon. Pero ha sido difícil, no sabía nada de marketing digital. Me he matriculado en una academia de marketing digital con Vivian Gabaza, he tomado clases, he aprendido mucho, he descubierto una parte de mí que no conocía.

¿Qué ha supuesto para ti la publicación de El club de los corazones rotos?

Ha sido un reto. De verdad he aprendido mucho. Espero que en el próximo me vaya mucho mejor. He tenido que superar muchos obstáculos, de verdad, pero lo he disfrutado. No me gustan las cámaras, me da pena vender todos estos miedos, han quedado atrás, también me he dado cuenta de que mucha gente me quiere mucho y me ha apoyado.

¿Qué nos puedes contar de este libro?

Es una colección de 15 cuentos cortos sobre el amor, sobre mitología, vida real, animales… Hay de todo un poco. Todos giran alrededor de este lindo sentimiento. Lo mejor es que ninguno se parece, no hay un patrón, son libres por mis ideas. Alguna gente me dice que le hubiese gustado cuentos más largos, pero no es un libro cualquiera, sino uno de esos que te deja heridas invisibles y cicatrices en el alma.

¿Cuánto has tardado en escribir este libro?

Bueno, en realidad más de como un año, después lo he guardado en una gaveta por 3 más hasta que lo publique.

© Sebastián Fuego.

¿Qué tiene El club de los corazones rotos de ti?

Bueno, de verdad tiene mucho amor, un pedacito de mí, de mis amigos, de mi familia. en cada personaje, en cada cuento. Es mi primer libro, es como mi primer hijo.

¿Qué esperas que los lectores encuentren en El club de los corazones rotos?

Encontrarán historias muy diferentes sin esquemas ni una receta. Encontrarán mucho amor, pasión, segundas oportunidades. Es un libro muy diferente, espero los disfruten mucho.

¿Qué nuevos proyectos tienes en marcha?

En junio saldrá Corazones en Cenizas la otra mitad de El Club de los Corazones Roto y en noviembre mi primera novela La Mente de un Asesino, la primera de una trilogía. Ya la segunda esta terminada y la tercera en proceso.

¿Te gustaría añadir algo antes de terminar esta entrevista?

Muchas gracias por esta entrevista por tu apoyo y espero les guste mucho mi libro.

Muchas gracias, Sebastián, por tu tiempo, tus palabras y tus fotos personales. Te deseamos suerte con tu carrera literaria.

Y a vosotros, amigos del blog, gracias por estar un día más atentos a nuestras publicaciones. Ahora, ¡a leer!

Cristina Monteoliva

martes, 19 de mayo de 2026

Entrevista: GEORGIA BOGDAN

 

Queridos amigos de La Orilla de las Letras,

seguimos con nuestras entrevistas, esta vez con la que nos ha concedido Georgia Bogdan:

¿Cuándo descubriste que la escritura era más que un pasatiempo?

Siempre fue más un sueño o una aspiración que un pasatiempo. Llevo escribiendo desde que tengo uso de razón, pero siempre con ese miedo a sentirse un fracaso o a equivocarse.

Con los años te das cuenta de que tropezar, fallar, equivocarte, no gustar… es parte del proceso de aprendizaje. A día de hoy lo pienso y me digo a mi misma, “si se me hubiera dado el visto bueno desde el principio, ¿realmente hubiera sido tan consecuente con mis palabras ahora?”, y la respuesta más probable es que no.

¿Qué lecturas o autores te han influenciado como escritora?

Åsa Larsson, Camilla Läckberg, Jo Nesbø, Stieg Larsson…  Ladrón de la Inocencia (y en perspectiva todo lo que rodea a la serie de Woodenport) bebe mucho de la novela negra nórdica, ya que presenta y le da más importancia a las relaciones personales y humanas que al caso en sí, ya que este es producto de la sociedad en la que viven los personajes.

En otros géneros con los que trabajo también puedo destacar a Chuck Hogan y Guillermo del Toro en el terror y a Yasunari Kawabata y Osamu Dazai en la novela japonesa. 

© Georgia Bogdan.

¿Qué estás leyendo ahora? ¿Nos lo recomendarías?

Los pecados de nuestros padres de Åsa Larsson. Yo creo que sí lo recomendaría, pero con el detalle de que ese tipo de novelas no son para todo el mundo. La novela negra nórdica, en la mayoría de los casos, no busca la acción o el resolver los casos y ya, suele abordar una perspectiva más humana, más… incómoda.

Creo que son buenos libros para salir de nuestra zona de confort, pero también no esperar acción cuando lo que hay es una disección del alma humana.

¿Eres escritora mapa o brújula?

Brújula, completamente, y un poco caótica también. No me gusta hacer esquemas o fichas, porque me baso en las decisiones de los personajes para escribir el siguiente capítulo. Imagínate, si no pudieran salirse del molde, serían meros arquetipos. Lo que más me interesa es mostrar la obsesión, el dolor, el trauma, las consecuencias… si todo estuviera medido al milímetro sería demasiado conveniente, poco sincero con los lectores y sobre todo conmigo misma.

¿Cómo ves el panorama literario actual?

¿Sinceramente? Mal, muy mal. Es como si un libro solo pudiera aportar algo cuando Instagram lo valida, como si al no llamar la atención del círculo de Bookstagram el libro fuera el problema. Y parece que se nos olvida que no todos los géneros son para todo el mundo, y no por eso un libro es malo.

Habría que intentar alejarse más de la “literatura de catálogo” y de los retos de lectura y leer algo que realmente nos haga pensar, sentir o emocionarnos de verdad.

¿Qué te ha llegado a autopublicar en Amazon tu primera novela, Ladrón de inocencia: Depredador?

El querer tener el control total sobre mi obra. Podría haber intentado buscar una editorial, por supuesto, pero no me gusta delegar algo a lo que le has puesto tu alma para convertirlo simplemente en un producto rápido y comercial. Es como tener un hijo, tú no se lo dejarías a cualquiera para que lo moldeara a su antojo, ¿o sí? 

© Georgia Bogdan.

¿Qué ha supuesto para ti esta publicación?

Un dolor de cabeza terrible y una forma de aumentar mis niveles de cortisol y el síndrome del impostor de manera única. ¿Lo volvería a hacer? Por supuesto, porque ahora conozco mejor el camino y puedo tomar las decisiones correctas.

¿Qué vamos a encontrar en esta novela?

Un thriller psicológico que usa el género para preguntarse cómo se construye un monstruo. No desde el morbo, sino desde la normalidad.

Una teniente de policía vuelve a su pueblo natal después de sobrevivir a un intento de asesinato. Tiene TEPT complejo, un hijo adolescente y un cuerpo que ya no funciona como antes. Se incorpora a un caso de chicas desaparecidas y descubre que el depredador no es un psicópata excepcional. Es alguien que lleva años integrado en las estructuras de poder del pueblo.

La novela alterna la investigación forense con la memoria del trauma y la violencia doméstica. No hay escenas explícitas de abuso. Hay una mirada clínica sobre cómo el poder se ejerce en los cuerpos. Y sobre cómo una víctima puede convertirse en cazadora sin dejar de estar rota.

¿Qué crees que hace diferente a Ladrón de inocencia: Depredador de otros thrillers?

Creo que el abordar al monstruo desde la normalidad. Al final del día, un asesino enmascarado que te espera con un cuchillo es predecible. Un monstruo evidente no impacta ya. Pero cuando la maldad se esconde en lo cotidiano, en lo normal, en el vecino de al lado que te da los buenos días con una sonrisa… la perspectiva cambia, porque te hace preguntarte ¿si esta persona es un monstruo… podría serlo yo también?

Al final del día, el thriller que impacta es el que te deja pensando si tú también podrías convertirte en el monstruo si la situación te empuja a ello.

¿Cuánto has tardado en escribir esta historia?

Seis meses. Con varias reescrituras y dedicándome 24/7 a ello. No es algo que recomendaría a nadie realmente, porque es un desgaste brutal y más cuando tratas temas tan complejos.

Debo admitir que he sufrido un desgaste mental importante y eso me está dificultando continuar la segunda parte al ritmo que me gustaría, así que ahora estoy trabajando en otra historia que no implique tanta implicación emocional por mi parte.

¿Qué tiene de ti esta obra?

Muchísimo. Sobre todo la rabia ante un sistema que no funciona y la paciencia infinita para entender el porqué las personas tienen ciertas actitudes.

Añadiría también la perspectiva humanista, el ver el thriller como un espejo roto de las fracturas sociales. Ya que, al entender a los personajes como personas no como arquetipos, te das cuenta de que nadie es malo por naturaleza, nadie es intrínsecamente bueno, tan solo producto de lo que nos rodea. No justifica al monstruo, pero sí pone el foco en una sociedad que lo permite. 

© Georgia Bogdan.

¿Qué esperas que encuentren los lectores en Ladrón de inocencia: Depredador?

Tal vez la posibilidad de entender que, sin buscar justificarlo, algunos monstruos son producto de su realidad: un sistema que permite el abuso, un sistema que aparta a los que consideran diferentes, una sociedad que no te deja ver el peligro hasta que te explota en la cara.

Al final, Woodenport no es más que una muestra real e incómoda de nuestro mundo.

¿Quieres añadir algo más antes de acabar esta entrevista?

Lo primero, darte las gracias por este espacio, por supuesto. Siempre se agradece cuando alguien te abre las puertas para ayudarte a visibilizar tu trabajo.

Lo segundo, animar a la gente a salir de su zona de confort, a darle una oportunidad a la literatura incómoda y necesaria.

Y lo tercero, invitarles a los lectores a pasar por mis redes sociales (@hayashishisake en Instagram y Threads) y mi Substack (https://woodenportchronicle.substack.com/) para acompañarnos en el análisis del thriller psicológico desde una perspectiva humanista.

Muchas gracias, Georgia, por tu tiempo, tus respuestas y tus fotos personales. Te deseamos una carrera literaria larga y próspera.

Y a vosotros, amigos del blog, gracias por estar un día más al otro lado de la pantalla. Ahora, ¡a leer!

Cristina Monteoliva

domingo, 17 de mayo de 2026

Reseña: LA CASA HUECA, de Jesús Relinque

 


¿Eres de los que creen que para encontrar paz y tranquilidad lo mejor es mudarse a un pueblo pequeño? ¿Uno de aquellos con pocos habitantes, casas antiguas y rodeados de bosques? Pero, ¿y si el pueblo elegido no fuera tan idílico? ¿Y si sus habitantes fueran hostiles? ¿Y si pareciera haber algún tipo de maldición entre sus casas? Pues este es el punto de partida de La casa hueca, la singular novela de terror psicológico de Jesús Relinque de la que hoy hablaremos.

Lucía es una actriz en paro que no espera gran cosa de la vida desde hace tiempo. Por inercia, sigue a Esteban, su novio escritor, hasta un pueblo recóndito de la Sierra de Grazalema. Mientras él se encierra en el despacho de su casona a acabar su última novela, ella explora las calles, se adentra en los bosques y conoce a los habitantes del lugar. Tras el encuentro con un misterioso niño, Lucía descubre que algo extraño pasa relacionado con la casa en la que se aloja. Algo que tanto los lugareños como Esteban conocen, pero que no le quieren contar. Junto a su nueva amiga Gloria, la guía turística local, decidirá intentar averiguar qué es lo que pasó hace años. ¿Conseguirá llegar hasta el final de esta intriga?

Lucía, la protagonista y narradora de este inquietante thriller de terror, es una mujer que vaga sin rumbo por la vida. Hace años que no trabaja como actriz y, aunque está claro que ya casi nada la une a Esteban, su novio escritor, le sigue sin preguntas hasta un pueblo serrano de costumbres ancestrales cuyos habitantes, casi todos ellos, no parecen ser muy amistosos.

La Lucía narradora es una amante de la prosa poética, oscura, precisa y penetrante que no duda en contarnos todo lo que le sucede en el cuanto menos espeluznante pueblo. Un pueblo asfixiante, desde luego, del que no parece tan fácil salir.

Nuestra protagonista no estará sola en esta aventura. Algunos de los personajes que conoceremos en esta novela son: Esteban, el clásico escritor maldito que apenas trata con la gente; Pico, el niño que no habla, pero que tanto tiene que contar; la doctora del centro de salud, una mujer con un gran dolor; Gloria, la guía turística que acompañará a Lucía; el señor Valero, el hombre sin ojos que todo lo ve; y, por supuesto, la casa, una construcción con entidad propia.

La narración, de ritmo in crescendo, se vuelve cada vez más lóbrega, más caótica, más intrincada. Pero, ¿qué hay en este pueblo que lo hace tan especial? Pinsapos, buitres, sectas, tradiciones ancestrales, fantasmas… Y, al final, el destino de Lucía. ¿Quieres saber cuál es? Te invito que lo averigües leyendo La casa hueca, esta espeluznante a la par que original novela. Aunque, cuidado: puedes acabar atrapado en ella.

Cristina Monteoliva

 

sábado, 16 de mayo de 2026

Reseña: YESTERYEAR, de Caro Claire Burke

 


Hay influencers femeninas que se identifican con la etiqueta de tradwifes: mujeres que reniegan del feminismo y abogan por un tipo de vida en el que el hombre estén al mando de la familia y las abnegadas esposas se dediquen a permanecer a su servicio y al de sus hijos. Estas creadoras de contenido parecen anhelar tiempos pasados, como si acaso estos hubieran sido ideales. Pero, ¿qué pasaría si un día una de ellas despertara en el siglo XIX? Este es el punto de partida de la impactante a la par que genial Yesteryear, la novela de Caro Claire Burke de la que hablaremos en esta reseña.

Natalie Heller Mills está a punto de tener su sexto hijo en el Rancho de los Viejos Tiempos, lugar en el que vive con toda su familia desde hace unos años. A pesar de su avanzado estado, esta mujer que promulga los valores de la familia tradicional americana, ha de seguir creando contenido para su cuenta de Instagram. De ella, una de las influencers más cotizadas del momento, no se espera otra cosa. Lo que sus seguidores no saben es que no todo es tan rústico y anticuado como parece: en los armarios hay lavavajillas y microondas; los niños están al cargo de dos niñeras; y Caleb, el marido de Nathalie, no es un gran granjero. Nathalie está dispuesta a seguir con la farsa hasta el final cuando un suceso inesperado hace que su imperio digital se tambalee. Como por arte de magia, seguidamente, aparece en una casa que se parece a la suya, pero que no lo es: esta está destartalada, no tiene electricidad ni ninguna comodidad y hay una marca en la pared que indica que es 1855. Los niños que la reciben, a los que ella no conoce, visten como pioneros de antaño y Caleb es un tipo rudo con pocas ganas de tolerar sus caprichos. ¿Es posible que se trate de un sueño? Natalie comprueba que todo es muy real cuando intenta escapar y acaba con el pie en una trampa para animales. La cuestión es: ¿por qué ha viajado en el tiempo? ¿Conseguirá volver al presente?

Esta es la historia de Natalie, una mujer sin duda compleja que siempre tuvo claro que quería tener una familia tradicional con muchos niños y un marido tan creyente como ella. Ya en la Universidad, nuestra mujer se convenció de que el feminismo no era en absoluto para ella y que ni siquiera tenía que acabar sus estudios superiores, solo conseguir un marido y seguir con su plan. El elegido sería Caleb, el hijo de un adinerado senador, todo un soñador sin pretensiones en la vida que haría que la de Natalie se complicara bastante. Hasta que ella descubrió el mundo de Instagram y los creadores de contenido.

La narración, siempre desde la voz de una Natalie que quiere tenerlo absolutamente todo bajo control, nos transporta a dos épocas diferentes en capítulos alternos. Por un lado, si bien la historia empieza in media res, conoceremos toda la historia y evolución de nuestra mujer desde que era una niña hasta que llegó el gran colapso a su mundo tan perfecto como falso. Por otro, veremos cómo nuestra mujer intenta sobrevivir en un lugar hostil y un mundo que no es tan idílico como ella misma quería hacer creer a sus seguidoras.

Yesteryear  no solo entretiene por su originalidad, sino que también pone el foco, de forma crítica, en varios temas de lo más interesantes: el auge de la extrema derecha y de la nostalgia por un pasado que nunca fue idílico, la existencia de mujeres que no quieren ser feministas, el feminismo en sí, el mundo de los creadores de contenido, las influencers de tipo tradwife y su mundo irreal, la sobreexposición de los menores en redes sociales, las presiones de la sociedad actual… Irremediablemente, durante y tras la lectura todos acabaremos planteándonos en qué mundo vivimos y si podemos cambiarlo.

Yesteryear, en definitiva, es un libro sorprendente, inteligente y lleno de matices que impacta desde la primera página. Una novela irreverente, aguda y muy necesaria en los tiempos que corren. Para mí, una lectura totalmente inolvidable que no puedo dejar de recomendaros encarecidamente.

Cristina Monteoliva