martes, 7 de abril de 2026

Reseña: BIENVENIDOS A PLANETA CASA, de Mireia Pons

 


Si hay algo que añoro de mi infancia es aquella enorme capacidad que tenía de transformar cualquier cosa en todo un mundo. ¿Creéis que la capacidad de inventar de los niños se está perdiendo hoy en día, con tantos estímulos alrededor de los más pequeños? ¿Y si les recordamos desde edades tempranas a cómo hacerlo? Con un buen libro infantil, como Bienvenidos a Planeta Casa, la obra de Mireia Pons de la que hoy hablaremos.

Simón no es un niño: es un extraterrestre. Junto a sus padres, ambos muy peculiares, y su gato, no menos singular, se montan en su cohete supersónico y viajan a su propio planeta sin salir de su casa. En este lugar, todo es posible gracias a la imaginación. Así, las camas pueden ser cuevas; la bañera, un lago con cascada y la terraza, una selva tropical. ¿Qué no es capaz de conseguir la imaginación de un niño?

Todos, o casi todos, nacemos con imaginación y curiosidad, dos factores fundamentales para crear nuestros propios mundos. Con el tiempo, la mayoría dejamos de imaginar que somos extraterrestres, vaqueros o astronautas. A no ser que tengamos a un niño cerca con el que volver a vivir todo esto. Y, para empezar, nada mejor que hacerlo con un buen libro infantil lleno de color y situaciones divertidas.

Bienvenidos a Planeta Casa en definitiva, es un excelente volumen con el que desconectar de los aparatos electrónicos y volver a vivir aventuras a la vieja usanza, de paso que estimulamos la imaginación y la creatividad de los más pequeños de la casa. Un libro que invita a los mayores, además, a volver la vista atrás. Muy recomendable.

Cristina Monteoliva

 

lunes, 6 de abril de 2026

Reseña: EL LATIDO DE LAS MARIPOSAS, de May R. Ayamonte

 


Vivir con una enfermedad congénita grave no es nada fácil; tener que escondérselo a tus compañeros de trabajo por no acabar en un puesto que no te gusta en absoluto, tampoco. Pero, ¿qué pasa si tu oficio es de alto riesgo? ¿Si te tiene todo el rato en tensión? ¿Y si eres la inspectora de policía que investiga una serie de crímenes misteriosos en Granada? Las respuestas a estas y otras preguntas las tiene Barea, la protagonista de El latido de las mariposas, la nueva y emocionante novela de May R. Ayamonte de la que hablaremos a continuación.

Barea es una mujer con dos grandes conflictos internos: por un lado, no sabe si sigue enamorada o no de Lucas, el exmarido con el que intentó ser madre sin conseguirlo, o de Bruno, el enfermero con el que ha estado teniendo relaciones esporádicas en los últimos tiempos.; por otro, hace un año que, a causa de la cardiopatía congénita grave que padece, le implantaron un DAI, un desfibrilador automático implantable, con marcapasos integrado, y no ha dicho nada en el trabajo con tal de no ser relegada de su puesto de inspectora a otro que no le interese en absoluto. Todo se complica cuando empiezan a aparecer cadáveres en casas embargadas por bancos en las inmediaciones de Granada. Los fallecidos aparecen rodeados de mariposas, vivas y muertas, en distintas posiciones. ¿Se trata de algún tipo de venganza de tintes políticos? ¿Qué busca el asesino? ¿Conseguirá Barea resolver el caso antes de que la vida de alguno de sus familiares corra peligro?

Año 2025. Granada y su provincia han dejado de ser un lugar seguro desde que un asesino en serie ha empezado a dejar cadáveres en casas embargadas por los bancos que ahora están a la venta por inmobiliarias. Es probablemente el caso más importante para la inspectora Barea. Nuestra mujer, en apariencia fuerte, sin embargo, tiene dos importantes debilidades: los sentimientos que manifiesta por dos hombres bastante distintos, su exmarido y un enfermero que estuvo con ella en su operación, y la cardiopatía congénita que la hace temer por su vida, a pesar de llevar un DAI desde hace un año.

Son tiempos difíciles para nuestra inspectora, probablemente los peores. Pero no estará sola: en el trabajo tendrá al malhumorado inspector Curro López, que ya apareciera en otras historias de May R. Ayamonte, y la siempre servicial subinspectora Lorena Gómez, entre otros; fuera, se apoyará en su madre, en Bruno (su nuevo amante), en Alto (su hermano) y Aurora (su compañera de piso psicóloga).

A muchos lectores El latido de las mariposas os resultará interesante por el enrevesado caso al que ha de enfrentarse la inspectora Barea, desde luego original y truculento. A mí, sin embargo, me han llamado la atención tanto los temas ya mencionados (la cardiopatía congénita que padece nuestra protagonista y que la convierte en una persona un tanto vulnerable, y el conflicto amoroso al que se enfrenta) como otro muy controvertido sobre el que tanto el narrador como nuestra protagonista tienen una opinión muy marcada. No puedo adelantaros mucho más (ya sabéis que no me gusta destripar las tramas), así que os animo a leer este libro ya no solo para descubrir de qué se trata, sino también para vivir una aventura trepidante en compañía de una heroína poco usual. Os aseguro que cuando lo hagáis, comprenderéis el sentido del título a la perfección.

Cristina Monteoliva

domingo, 5 de abril de 2026

Reseña: EL SILENCIO DE LA CASA AZUL, de Arantxa García Roces

 


A los españoles de origen humilde que emigraron a América entre el siglo XVI y principios del siglo XX, principalmente asturianos, cántabros, gallegos, vascos y canarios, cuyo patrimonio se vio claramente engrosado y volvieron a sus tierras para invertir en industria, infraestructuras y obras sociales, se les conoce como indianos.  También construyeron hermosos palacetes. Yo, que soy andaluza, no sé mucho de este tema, sin duda fascinante. Menos mal que para conocer más sobre esto hay grandes novelas históricas como El silencio de la Casa Azul, la obra de Arantxa García Roces de la que hoy hablaremos.

Llanes, 1870. Mario Melgar y Mina Lorenzo son dos muchachos de origen humilde destinados a encontrarse. Mario, ambicioso por naturaleza, sin embargo, descarta cualquier tipo de compromiso entre ellos el día que decide emigrar a Cuba para hacer fortuna. No regresará a su pueblo natal hasta veinte años después. Lo hará para habitar la Casa Azul, su nuevo palacete, en compañía de su ahijada, la joven Malena, sin saber que los fantasmas del pasado le esperan para cobrar cuentas. ¿Se verá afectada Malena por todo lo que pase?

Madrid, 1970. Nuria Melgar es una mujer atrapada en un matrimonio sin amor ni comprensión. Un buen día, descubre que ha heredado un palacete en Llanes. Allí se trasladará con su marido. Una vez en el lugar, querrá desvelar los secretos de la Casa Azul, que es como se llama el palacete. Mientras lo intenta, descubrirá el verdadero amor. La cuestión es: ¿cómo huir de su esposo?

Algunas historias merecen ser contadas desde sus orígenes y sin perder en ningún momento ningún dato interesante. Eso es lo que pasa en El silencio de la Casa Azul, una novela en la que nos encontramos con cuatro historias que se interconectan: la de las hermanas Lorenzo, Mina y Alba, en 1870; la de los jóvenes Dimas y Malena, en 1890; la de Nuria y Esteban, en 1970 y la de Amara, madre de Malena, esta vez en forma de diario en primera persona, entre 1870 y 1890. Nótese que aunque son muchos los personajes masculinos en esta novela coral, el mayor peso lo llevan las mujeres, reivindicando tanto el lugar en la historia de este país como en la suya propia.

Esta obra compuesta por cuatro historias nos habla del legado de una familia que comenzaría con el ambicioso Mario, un hombre que abandonaría a la bella Mina por encontrar la riqueza en el continente americano. Una vez conseguida la fortuna, Mario decidiría hacerse un palacete en su Llanes natal, la Casa Azul, un lugar que se verá marcado por el devenir de los trágicos acontecimientos que tendrán lugar allí.

Muchos y variados son los temas que encontramos entre estas páginas: los indianos y su influencia en sus localidades natales; la ambición que ciega; la violencia de género y la venganza, Pero sobre todo, siempre el amor. Varias son las relaciones sentimentales que encontraremos aquí, todas ellas apasionantes y complicadas. ¿Conseguirán nuestras damas protagonistas el final feliz que merecen?

¿Es el legado familiar una suerte o una maldición? ¿Están condenados al desastre todos lo que habiten la Casa Azul? ¿Por qué? Hazte ahora con tu ejemplar de El silencio de la Casa Azul, esta emocionante y singular novela,  y encuentra por tu cuenta todas las respuestas.

Cristina Monteoliva


sábado, 4 de abril de 2026

Reseña: SI EL AMOR NO DUELE, ¿ESTO QUÉ COÑO ES?, de María Gómez de Castro

 


Puede que resulte más o menos normal no encontrar tu sitio durante la adolescencia, pero, ¿qué pasa si al llegar a la edad adulta tampoco crees que encajes en ningún grupo? ¿Y si solo acabas con amigas y parejas tóxicas? ¿Qué puedes hacer para salir de ahí y hallar tu verdadero círculo? Esta y otras muchas preguntas son las que has de hacerte antes de comenzar a leer Si el amor no duele, ¿esto qué coño es?, la primera novela de María Gómez de Castro de la que hablaremos a continuación.

Marina siempre quiso ser como Linda Fiorentino: una mujer fatal a la que todo le acaba saliendo bien en la vida. Sin embargo, no es otra que ella misma, una chica con amistades fallidas y relaciones amorosas que nunca salen bien. Cansada del aire sevillano, decide trasladarse a Madrid con la idea de convertirse en bailarina profesional. Pronto se da cuenta de que el destino se la tiene jurada, y si bien encuentra buenos amigos como Nacho y Macarena, tendrá que trabajar en sitios que no esperaba. Ella cree que todo cambiará cuando empiece a salir con Kamil, un chico muy espiritual. Sin embargo, no todo es miel sobre hojuelas en su relación. ¿Conseguirá nuestra chica que acabe funcionando?

Marina, nuestra narradora y protagonista, es una chica que intenta tomarse la vida con sentido del humor, a pesar de no ser capaz de encontrar su lugar en el mundo. Entre sus amigas, siempre ha sido la diferente, la pieza prescindible; en sus relaciones, aquella a la que nadie conseguía amar. Una vez en Madrid, cree que todo resultará diferente. ¿Acaso no será que todavía tiene mucho que aprender de la vida?

El nuevo amor de Marina es Kamil, un chico que al principio parece diferente. Pronto, sin embargo, se dará cuenta de que las cosas no son fáciles con él. ¿Acaso no está ella poniendo todo de su parte? ¿Es que tiene una mente demasiado cerrada? ¿Qué es al final lo que tiene que entender para que las cosas funcionen?

Si el amor no duele, ¿esto qué coño es? es una novela agridulce, como la vida misma. Y es que si bien por un lado muchas de las escenas que nos narra su protagonista nos pueden parecer la mar de divertidas, en realidad esta historia nos habla de la necesidad de encontrar un grupo social y de sentirse querida de una chica a la que nunca le ha ido bien en esos aspectos en la vida. Una historia sobre comprender que una relación de pareja ha de ser igualitaria, en todos los aspectos, y que si uno de los dos siempre está sufriendo, en realidad no es amor. En definitiva, no os perdáis las aventuras de Marina. Estoy segura de que aprenderéis mucho de ella.

Cristina Monteoliva

viernes, 3 de abril de 2026

Reseña: TERRITORIOS, de David Roas

 


Vivir en la ciudad hoy en día puede llegar a ser una experiencia muy estresante, de ahí que muchos necesiten volver a ritmos más lentos, a estar en contacto con la naturaleza y con ellos mismos. Mudarse al mundo rural, en definitiva. Un mundo rural que imaginamos idílico, sin tener en cuenta que también puede llegar a tener sus pequeños o grandes inconvenientes, sin duda no tan horribles como los que vamos a encontrar en Territorios, el nuevo libro de relatos de agrohorror de David Roas del que hoy hablaremos.

Territorios es un volumen compuesto por siete relatos de extensión variable donde la fantasía, el horror y el humor se entremezclan formando un cóctel literario de los más interesante. Todas sus historias tienen lugar en zonas rurales de España (al menos dos de ellos en Galicia) y suelen estar narradas en la primera persona protagonista o testigo, lo que hace que la lectura resulte más cercana para el lector. A veces el narrador o protagonista es un habitante del pueblo en el que la acción tiene lugar; otras, lo que me parece aún más estimulante, un forastero que se encuentra como el pulpo en el garaje.

El libro comienza con El gañán entre el centeno, una historia en la que un escritor hereda la casa de pueblo de su abuela sin saber que en ella hallará un curioso fantasma.

A matanza o porco es un truculento relato en el que un forastero se encuentra con una matanza del cerdo un tanto peculiar. Otro cuento con matanza de cerdo espeluznante es La noche de los muertos vivientes.

La invasión de los ladrones de huertos es una crítica al mundo jípster (o, al menos, a los jípsters que se aprovechan de los demás) a la vez que un cuento de corte medio ambiental. Sin duda, da mucho que pensar.

Listo para usar es un cuento deliciosamente malvado en el que una nieta encuentra algo sorprendente que perteneció a su abuela.

La conjura de los recios nos habla de la creencia en los santos, incluso cuando estos son muy peculiares, en el campo. Otro cuento relacionado con este tema es Rituales, una historia con religiosidad de por medio donde vemos lo que tiene que hacer un hijo para cumplir la última voluntad de su madre.

Territorios, en definitiva, es un excelente libro de cuentos que nos viene a demostrar que el horror no solo habita las ciudades: también puede estar en el campo, en los pueblos en apariencia tranquilos. Un volumen de lectura amena, divertida e inquietante para todos los que buscáis algo sorprendente y emocionante a la par que entretenido. Y tú, ¿te vienes de excursión al campo?

Cristina Monteoliva

 

 

jueves, 2 de abril de 2026

Reseña: THEO DE GOLDEN, de Allen Levi

 


Muchos jubilados deciden pasar sus últimos años en lugares soleados y costeros. No sé si será tan frecuente que una persona de más de ochenta años deje una gran ciudad por otra de interior en la que nunca ha estado antes, en la que no conoce a nadie, y en donde no parece que vaya a encontrar beneficios para su salud. Pero esto es precisamente lo que hace Theo, el protagonista de Theo de Golden, la obra de Allen Levi. Si quieres saber más sobre esta novela, continúa leyendo esta reseña.

Un buen día, Theo, un portugués de ochenta y seis años afincando en Nueva York desde hace bastantes años, llega a Golden, una ciudad en la que nunca había estado antes, con la excusa de hacerse cargo de unos negocios. Convencido de quedarse un tiempo en la localidad, el anciano se instala en un hotel y empieza a frecuentar de forma asidua la cafetería llamada Chalice. Una de las paredes de la cafetería está llena de retratos de lugareños. Estas imágenes no solo despiertan la curiosidad de Theo: le invitan a ir más allá, a conocer a los dueños de esas caras. Es entonces cuando se anima a comprar todos los retratos y entregárselos a sus dueños, uno por uno. Este generoso gesto no solo creará nuevas amistades, sino que será un acto impactante en toda la comunidad. La cuestión es: ¿por qué está de verdad Theo en Golden?

Vivimos en un mundo de prisas y tensiones, un mundo en el que pocos se paran a mirar a su alrededor, a disfrutar del momento, a crear nuevas y verdaderas relaciones con los demás. Theo, el protagonista de esta novela amable no exenta de cierto misterio, es un hombre que sabe el valor de las cosas, tanto las materiales como las materiales.

Theo aprecia lo que le ofrece la naturaleza, el arte, una buena conversación, si bien no está dispuesto a contar mucho sobre sí mismo y los motivos que le han llevado a Golden. Este misterioso anciano amable y entrañable se convertirá en el ángel de la guarda de muchas personas. Algunas de ellas, por mencionar unas cuantas: el barista Shep, que tanto necesita que su negocio funcione; Asher Glissen, el artista que crea los retratos; Minette, una contable cuyo padre está obsesionado con que siga con su carrera cuando ella lo que quiere es ser madre; Tony, el librero gruñón a la par que simpático; Ponder, el asesor en cuya casa acabará Theo; Ellen, la vagabunda que siempre va con su bicicleta y su alegre visión del mundo; Basil, el cantante; Simone, el joven chelista y Kendrick, el conserje preocupado por Lamisha, su hija con problemas de salud.

Theo de Golden es, en definitiva, una novela de corte feel good que invita a preocuparnos más por los demás, a aprender a disfrutar de cada momento de la vida, a pararnos a contemplar el paisaje, y mucho más. Una historia coral que nos hace recobrar la fe en la humanidad. Una obra, al final, que reconforta y da que pensar. ¿Te la vas a perder?

Cristina Monteoliva

 

lunes, 23 de marzo de 2026

Entrevista: FRANCISCO M. SORIA

 

Queridos amigos de La Orilla de las Letras,

comenzamos la semana con la entrevista que nos ha concedido Francisco M. Soria.

Francisco M. Soria es historiador por la Universidad Autónoma de Barcelona y editor de profesión con una amplia trayectoria en editoriales como Círculo de Lectores, Elsevier o en su etapa como director de Ariel. En 2021 creó su propio sello editorial. Es también colaborador habitual en revistas culturales, como Qué Leer y docente en programas de máster de edición y comunicación en la Universidad de Alcalá, Universidad de Barcelona y Universidad Internacional de Valencia (VIU).

        Dicho esto, vamos por fin con las palabras del autor:

¿Cuándo descubriste que la escritura era más que un pasatiempo?

Creo que nunca lo fue. Desde pequeño, leyendo novelas de aventuras, ya había algo más que entretenimiento, era una forma de vivir otras vidas, otras aventuras, un acompañamiento. Con el tiempo entendí que la escritura, la lectura, era eso mismo; una forma de caminar con la vida.

¿Qué lecturas crees te han influido como escritor?

Los clásicos, sin duda, porque vuelven siempre. Y luego autores como Pessoa, Borges, Foster Wallace o Calvino, que te enseñan que la literatura no es solo contar, sino pensar desde la forma. Pero también están los mitos, la filosofía...

Al final, uno escribe con todo lo que ha leído. Y los libros nacen, en gran parte, de todas esas voces que han ido quedando.

© Francisco M. Soria.

¿Qué estás leyendo ahora mismo? ¿Nos lo recomendarías?

Estoy leyendo Koljós, de Enmanuel Carrére. Tuve el placer de editar y conocer a su madre. Acceder ahora a esa relación madre-hijo, a esa escritura que dialoga con otras generaciones, otros momentos históricos, me resulta especialmente sugerente. Sí, lo recomendaría, entre otras cosas porque no es una lectura complaciente.

¿Qué va primero: el editor o el escritor?

El escritor es más necesario, pero no más importante. En todos estos años he dejado que ganara el editor, porque protege, ordena y pone límites. Y eso, en un mundo con mucho ego autoral, no es menor.  El escritor, en cambio, tiene que exponerse y asumir ese riesgo. Pero sin una mirada que le ponga resistencia, ese riesgo puede convertirse fácilmente en exceso.

¿Cómo compaginas la escritura con tu labor de editor y colaborador de revistas culturales?

No siempre se compagina bien. El trabajo editorial es rápido, preciso, casi quirúrgico. La escritura es todo lo contrario: lenta, incierta, a veces contradictoria. El verdadero conflicto no es de tiempo, es de mirada. Hay que aceptar que no se puede estar en los dos lugares a la vez sin perder algo.

Por mi parte, he intentado buscar ese equilibrio; dejar hablar al escritor sin que el editor desaparezca del todo.

¿Cómo ves el panorama literario actual?

Excesivo. Se publica mucho, se lee deprisa y se olvida aún más rápido. Hay buenos libros, por supuesto, pero también una cierta ansiedad por producir y por estar presente. A veces da la impresión de que el libro importa menos que su circulación. Y eso es preocupante, porque no todo lo que se escribe merece ser dicho, ni todo lo que se dice merece ser leído.

¿Cómo surge la idea de escribir Regálame una historia?

Después de años acompañando a otros, tenía la intuición de que la escritura podía contarse de otra manera: no solo como técnica, sino como una forma de vida, en diálogo con los mitos.

Me interesaba relacionar cada gesto del proceso —el bloqueo, la duda, la mirada, los objetos, las decisiones— con un mito. Encontrar ahí una forma distinta de narrar algo que muchas veces se ha contado de manera más convencional.

Y, quizá, eso fue decisivo. Desde la mirada del editor, uno aprende a desconfiar de los caminos ya trillados. Si este libro no hubiera aportado, al menos para mí, una forma diferente de mirar la escritura, no lo habría escrito.

¿Cuánto has tardado en componer este volumen?

Más que años, diría tiempo. No es un libro escrito con prisa, sino uno que se ha ido decantando poco a poco, a través de lecturas, experiencia y muchas preguntas. La escritura tiene algo de ecuación lenta: necesita pausa, distancia, incluso silencio.

En ese sentido, Cronos ha estado muy presente. El tiempo no como algo que hay que dominar, sino como algo que hay que aprender a acompañar. Porque hay cosas que solo aparecen cuando uno deja de apresurarlas. He intentado que ese ritmo también esté dentro del libro. Que no sea un texto acelerado, sino un espacio donde detenerse.

¿Qué vamos a encontrar en Regálame una historia?

Un recorrido. Un laberinto hecho de palabras, mitos y citas, donde la escritura y la vida se entrelazan. Hay técnica, sí, pero también memoria, deseo, tiempo y preguntas. Un libro pensado para acompañar, para que no pese, para que se lea casi como quien camina. Y que, al final, nos devuelva a nosotros mismos. Porque como se señala en el mismo libro: "Escribir no es ordenar el mundo, es aceptar que el mundo no se deja ordenar del todo".

¿A qué tipo de público va dirigido este libro?

A quien tenga preguntas. No hace falta querer escribir para leerlo, pero sí cierta disposición a no encontrar respuestas cerradas. Es también un canto a la lectura, a la tradición, a los mitos y a los grandes temas que siempre han acompañado al ser humano: el tiempo, la memoria, el deseo, el sentido de lo que hacemos.

Creo que puede interesar tanto a quienes aman la escritura como a quienes sienten afinidad por la mitología, la filosofía o, simplemente, por entender un poco mejor lo que nos pasa. 

© Francisco M. Soria.

¿Qué esperas que los lectores encuentren en Regálame una historia?

Que encuentren compañía. No es un libro que quiera incomodar, sino acompañar. Me gustaría que el lector entre en él como quien entra en un laberinto sin miedo, con calma, y que poco a poco algo se vaya transformando. En el fondo, he intentado que sea también un pequeño manual de vida. No en el sentido de dar respuestas, sino de abrir un camino: el de la escritura y la lectura como forma de entenderse, de detenerse, de mirar con más atención. Y, sobre todo, que sientan que ese camino puede ser suyo. Que, al cerrar el libro, tengan ganas de regalarnos también su propia historia.

¿Qué nuevos proyectos tienes en marcha?

De momento, ninguno cerrado. Después de un libro así, creo que lo honesto es parar. No todo tiene que convertirse inmediatamente en otro proyecto. A veces hay que dejar que el silencio haga su trabajo.

Sí hay algo que me acompaña desde hace tiempo: un personaje histórico al que voy volviendo poco a poco. No tiene todavía forma, ni sé si llegará a tenerla, pero está ahí, insistiendo. De alguna manera, más que un proyecto, es una presencia.

¿Te gustaría añadir algo antes de terminar esta entrevista?

Que escribir no es una forma de afirmarse, sino de ponerse en duda. Y que quizá ahí reside su valor.

Muchas gracias, Francisco, por tu tiempo, tus palabras y tus fotos personales. Te deseamos mucho éxito tanto con este libro como por los que estén por venir.

Y a vosotros, amigos del blog, gracias por estar un día más al otro lado. Y ahora, ¡a leer!

Cristina Monteoliva

 

domingo, 22 de marzo de 2026

Reseña: EL CUERPO ROTO, de Ana María Shua

 


Hace años, al ser consciente de que me iba haciendo mayor a pasos agigantados, descubrí que lo mejor era vivir con intensidad cada buen momento. Al fin y al cabo, la enfermedad, el trastorno, el achaque, pueden estar a la vuelta de la esquina. Averías del organismo que nos transporta que pueden ser menores y mayores, pero siempre, fastidiosas. De todas ellas, de cómo sobrellevarlas y mucho más, va El cuerpo roto, la nueva antología de relatos de Ana María Shua de la que os hablaré a continuación.

El cuerpo roto es un volumen compuesto por un total de doce relatos que giran alrededor de la enfermedad, tanto del cuerpo como de la mente, de una forma muy cercana y casi siempre en clave de humor.

Los personajes que habitan estas historias han de enfrentarse a un buen número de desafíos: un tipo de cáncer que no se sabe ni a dónde viene ni si será curable; entablar amistad con un antiguo psicoanalista; enfrentar un turno interminable de guardia en un hospital; romper los límites de lo establecido moralmente por la sociedad; un problema que hace que la memoria del ser querido desaparezca cada siete minutos; muertes de seres amados; operaciones rutinarias que se complica hasta niveles insospechados; la adicción al alcohol y a las pastillas; personas que confunden la fantasía con la realidad y muertes supuestamente accidentales.

Es curioso que, aunque el título del libro aluda al cuerpo, lo que más abunden en este volumen sean las historias relacionadas con la mente humana. Mentes que sufren todo tipo de estados confusionales, depresiones, adicciones… Mentes que han de enfrentar grandes retos de la vida. Mentes perdidas y otras que se encuentran.

También resulta destacable que muchas de estas historias tengan lugar en hospitales o estos aparezcan en algún momento de la narración. En los grandes templos, al fin y al cabo, de la salud, la enfermedad y la muerte.

El cuerpo roto, en definitiva, es un excelente libro de relatos, escrito con el inconfundible estilo de Ana María Shua, que nos invita a aprovechar la vida y a enfrentar la enfermedad con entereza, siempre que se pueda. Un libro, a pesar de todo, optimista, que nos recuerda que mientras haya vida, hay esperanza. Y tú, ¿a qué esperas para hacerte con tu ejemplar?

Cristina Monteoliva

sábado, 21 de marzo de 2026

Reseña: FELICIDAD Y AMOR, de Zoe Dubno

 


Apuesto a que todos los que tenemos ya cierta edad nos hemos sentido fuera de lugar en infinidad de ocasiones. En bodas, cumpleaños, fiestas de Nochevieja, incluso funerales. ¿Por qué decidimos quedarnos más tiempo de la cuenta en estos eventos? ¿No habría sido mejor buscar una excusa razonable y volver a casa? ¿Y por qué no se va de la fiesta de sus antiguos amigos la protagonista de Felicidad y amor, la imparesionante novela de Zoe Dubno? Sin duda, porque tiene mucho que contar a los lectores, como veremos en la siguiente novela.

La protagonista y narradora de esta historia ha tenido que volver a Estados Unidos al no poder quedarse por más tiempo en Inglaterra. Una vez en Nueva York, se entera de que Rebecca, una antigua amiga con la que la relación no siempre fue fluida, ha fallecido por sobredosis. Tras el entierro, prácticamente se ve forzada a asistir a una fiesta que dan unos antiguos amigos del mundo cultural, a los que en la actualidad detesta, creyendo que se trata de un homenaje a la fallecida. Pronto se da cuenta, sin embargo, de que la homenajeada es una actriz de moda con la que los anfitriones y otros invitados quieren congratularse. Nuestra mujer beberá vino ecológico sentada en la esquina de un sofá blanco mientras disecciona la personalidad y el comportamiento tanto de los dueños de la casa como de otros invitados. La cuestión es: ¿por qué no se decide a levantarse y marcharse a casa?

La narradora y protagonista de esta historia no tiene nombre, lo que nos induce a pensar (al menos a mí), puesto que se trata de una escritora y guionista, que podría tratarse de la misma autora.

Esta mujer, además de inteligente, es sensible y está profundamente dolida por cómo se comportaron con ella tanto la pareja formada por la comisaria de exposiciones Nicole como su marido Eugene, en el tiempo en el que ejercieron como sus padrinos en el mundo de la cultura y el arte, como Alexander, un escritor de autoficción que siempre la ha mirado por encima del hombro aunque en pasado pareciera que quisiera ayudarla con su carrera literaria.

Digo que es sensible, pero también rencorosa y mordaz: durante buena parte de la narración, leeremos todo lo que tiene que contar (pocas cosas buenas) sobre los que un día fueron sus amigos, esa gente pretenciosa y ambiciosa que presume de un buen gusto del que carece.

Si bien la historia de la cena después del entierro que se entremezcla con los recuerdos de la narradora no deja de ser interesante, confieso que lo que más me ha gustado de este libro es la forma en la que está escrito. Así, por un lado, nos encontramos con ese larguísimo monólogo interior de la protagonista; y, por otro, con algunos diálogos que tienen lugar durante la cena. En un mundo en el que las novelas más comerciales tienden a estar escritas con frases cada vez más cortas y un vocabulario reducido, resulta especialmente llamativo encontrar un texto que ya no solo no tiene ni un solo punto y aparte, que consiste en un único capítulo de más de doscientas páginas, sino que, además, se encuentra formado por una sucesión casi infinita de complejas oraciones subordinadas cargadas de énfasis, análisis y significado.

Felicidad y amor puede leerse como una obra independiente. Sin embargo, sabemos tanto por lo que encontramos en la contraportada de esta edición como por la nota que incluye al final del texto la autora, que se inspira en Tala, la novela de Thomas Bernhard. No he tenido el gusto de leerla, por lo que me pregunto si ya no solo en esta obra anterior encontraremos personajes resentidos con su entorno, sino también una crítica mordaz a este mundo superficial en el que vivimos, y más concretamente, al sector cultural.

Felicidad y amor, en definitiva, es una muy recomendable obra literaria tanto por lo que nos narra como por la forma en la que está escrita. Una novela que nos invita a disfrutar de las buenas historias, esas que no solo se fijan en lo que fluye a nuestro alrededor, sino que también nos invitan a reflexionar sobre las relaciones humanas y en cómo podríamos cambiar ciertos comportamientos grupales y aspectos sociales. Y tú, ¿a qué esperas a conocer esta historia?

Cristina Monteoliva

viernes, 20 de marzo de 2026

Reseña: LILY MEDIALUNA. EL SECRETO DE KALASH, de Xavier Bonet

 

Creo que la infancia es un tiempo ideal ya no solo para aficionarse a la lectura, sino también para encontrar una saga que te resulte emocionante y apasionante a partes iguales. Por ejemplo, una colección de cómics protagonizada por la brujita Lily, una niña despierta siempre con ganas de aventuras. Hoy os hablaré del tercero y estupendo de sus libros, Lily Medialuna. El secreto de Kalash, del escritor e ilustrador Xavier Bonet.

La Piedra Luna de Lily la avisa con su parpadeo de que algo raro ocurre en el monte Kalash. Para averiguar de qué se trata y resolver el problema, la bruja de tercer curso en la Real Biblioteca de Magia tendrá que cruzar el Pozo de los Sueños junto con su zorrillo Kit y llegar así al mundo antiguo. Allí descubrirá que el río que alimenta la magia se está secando. Acompañado por el mago Kino, habitante del Árbol de la Vida, emprenderá un camino no exento de sorpresas.

Lily Medialuna tiene una nueva misión. En esta ocasión, no podrá ir con sus amigas Gigi y Mai, aunque tendrá una ayuda indirecta de ellas. Este nuevo periplo la llevará a vivir un buen número de situaciones complicadas junto a Kino, un chico que al principio no parece muy simpático. Como es de esperar, el misterio acabará resuelto, incluso cuando no sea ni lo que Lily ni los lectores esperarían.

Lily Medialuna. El secreto de Kalash es un cómic a todo color sobre la amistad, el valor y la confianza en uno mismo. También sobre el dejar ir a los demás. Un volumen lleno de magia, en todos los sentidos, que hará las delicias de los lectores entre siete y diez años. Un libro que no solo entretiene, sino que también emociona e invita a la reflexión y al crecimiento personal. Sin duda, una gran elección.

Cristina Monteoliva