Queridos amigos de La Orilla de
las Letras,
mediamos la semana con la entrevista
que nos ha concedido Ioannis John, que podéis leer a continuación:
¿Cuándo
descubriste que la escritura era algo más que un pasatiempo?
Creo que empecé a verlo así cuando comprendí
que las palabras podían hacer algo más que transmitir ideas: podían ayudar a
comprender una situación y actuar mejor ante ella.
Con No caiga en la
estafa, esa convicción se convirtió en un proyecto concreto. Quería abordar
un problema cotidiano y transformar información compleja en orientaciones
claras que cualquier persona pudiera aplicar.
Durante el proceso
confirmé que escribir también exige responsabilidad. No basta con reunir
información; hay que seleccionarla, contrastarla y explicarla con rigor, sin
alarmar ni simplificar en exceso.
Para mí, un libro tiene verdadero sentido
cuando ofrece al lector algo que puede llevarse consigo y utilizar más allá de
la última página.
© Ioannis John.
¿Qué
lecturas crees que te han influenciado como escritor?
Me interesan especialmente los ensayos, los
libros de divulgación y los textos que ayudan a comprender cuestiones complejas
sin perder claridad ni rigor. También me despierta curiosidad todo aquello que
nos permite entender mejor cómo pensamos, por qué confiamos en determinadas
personas y cómo tomamos decisiones cuando nos encontramos bajo presión.
Al preparar No caiga
en la estafa, esa forma de entender la lectura adquirió una dimensión muy
práctica. Consultar información especializada y recursos de organismos
oficiales españoles me permitió trabajar sobre el tema con mayor rigor y
ofrecer orientaciones que pudieran resultar útiles en situaciones cotidianas.
Creo que una buena
lectura no solo transmite conocimientos, sino que también nos ayuda a mirar la
realidad con más criterio. Como escritor, intento aplicar esa idea: explicar
sin complicar innecesariamente, informar sin alarmar y respetar siempre la inteligencia
del lector.
¿Qué
estás leyendo ahora mismo? ¿Nos lo recomendarías?
En esta etapa estoy especialmente centrado en
la lectura y consulta de materiales sobre prevención del fraude digital,
ciberseguridad y protección de los ciudadanos frente a las estafas. Me
interesan, sobre todo, los recursos prácticos que explican cómo reconocer una
situación sospechosa y qué medidas conviene adoptar cuando algo no sale como
debería.
Sí, recomendaría este
tipo de lectura a cualquier persona que utilice Internet, la banca digital o
aplicaciones de mensajería. No hace falta tener conocimientos técnicos para
beneficiarse de ella. Comprender los riesgos más habituales y saber cómo
comprobar una comunicación puede marcar una diferencia importante en la vida
cotidiana.
Es precisamente esa
utilidad práctica la que he querido trasladar a No caiga en la estafa:
ofrecer información comprensible para que los lectores puedan tomar decisiones
más seguras, tanto antes de un posible engaño como cuando necesitan saber cómo
reaccionar.
¿Cómo
ves el panorama literario actual?
Creo que el panorama literario actual ofrece
muchas posibilidades, pero también plantea un reto importante: conseguir que un
libro encuentre a sus lectores en medio de una oferta tan amplia.
Me parece positivo que
hoy existan distintas formas de publicar y que autores con propuestas muy
diferentes puedan llegar al público. Al mismo tiempo, considero que la calidad,
el rigor y la capacidad de conectar con el lector siguen siendo fundamentales.
En mi caso, con No
caiga en la estafa, he apostado por la no ficción práctica, un tipo de
libro que parte de un problema real y busca ofrecer información útil y
comprensible. Creo que hay espacio para obras que, además de informar o
entretener, aporten algo concreto a la vida de las personas.
¿Qué
piensas del avance de la IA también en la literatura?
Creo que la inteligencia artificial puede ser
una herramienta útil para investigar, organizar ideas y revisar textos. Sin
embargo, su utilidad depende de cómo se emplee. No debería sustituir el
criterio, la voz ni la responsabilidad del autor.
En una obra como No
caiga en la estafa, por ejemplo, no basta con que una explicación parezca
convincente. La información debe contrastarse, los matices importan y las
recomendaciones tienen que ser comprensibles y responsables.
La tecnología puede
ayudar durante el proceso de escritura, pero no elimina la obligación de
evaluar lo que se publica ni de pensar en sus posibles consecuencias para el
lector.
El reto consiste en
aprovechar las nuevas herramientas sin renunciar al rigor, la honestidad y la
personalidad que debe aportar quien escribe.
¿Escribirías
un libro de moda para hacerte famoso?
No escribiría un libro únicamente para hacerme
famoso. Las tendencias pueden dar visibilidad a una obra, pero no deberían ser
el único motivo para escribirla.
Con No caiga en la
estafa, he querido abordar un problema real y ofrecer orientaciones que los
lectores puedan aplicar en su vida cotidiana. Me interesa escribir sobre
cuestiones que considero importantes, independientemente de que estén de moda.
Naturalmente, me
alegraría que el libro llegara a muchas personas. Para mí, sin embargo, el
reconocimiento tiene más valor cuando nace del interés que despierta una obra y
de la utilidad que encuentran en ella sus lectores.
¿Por
qué te has decantado por Amazon a la hora de dar a conocer tu obra?
Elegí Amazon porque me ofrecía una vía
accesible para publicar No caiga en la estafa y ponerlo a disposición de
lectores de distintos lugares, sin depender exclusivamente de los canales
editoriales tradicionales.
También me pareció una
forma adecuada de presentar una guía práctica a personas interesadas en la
prevención de las estafas digitales y facilitar que pudieran encontrarla.
En cualquier caso,
publicar es solo el comienzo. El siguiente reto consiste en dar a conocer el
libro, llegar al público al que puede ayudar y conseguir que su contenido
responda a las expectativas de quienes lo leen.
Recientemente
has publicado No caigas en la estafa.
¿Qué nos puedes contar de este libro?
Con No caiga en la estafa he querido
ofrecer una guía para situaciones que muchas personas pueden encontrarse en su
vida cotidiana: un SMS sobre un paquete pendiente, una llamada que parece proceder
del banco o un mensaje de WhatsApp de alguien que afirma ser un familiar y
necesita dinero con urgencia.
En esos momentos, la
atención suele concentrarse en resolver el supuesto problema. Es entonces
cuando podemos dejar de preguntarnos quién nos está contactando y qué nos están
pidiendo realmente.
El libro ayuda a
reconocer esos mecanismos, comprobar la información por una vía independiente y
distinguir entre situaciones que presentan indicios claros de fraude y otras
que necesitan verificarse antes de actuar.
También explica qué hacer
cuando el problema ya se ha producido, desde haber facilitado datos personales
o bancarios hasta haber autorizado un pago o perdido el acceso a una cuenta.
Mi intención no ha sido
crear un libro que alimente el miedo, sino una herramienta de consulta. Quería
que el lector encontrara explicaciones comprensibles, situaciones reconocibles
y pasos concretos para decidir con mayor seguridad.
¿Cómo
se te ocurrió escribirlo?
La idea surgió de una pregunta práctica: ¿qué
necesita saber una persona cuando sospecha que puede estar sufriendo una
estafa?
Con frecuencia se
recomienda tener cuidado con los mensajes, las llamadas y los enlaces
sospechosos. Esa precaución es necesaria, pero no siempre responde a las dudas
que aparecen cuando alguien tiene delante una situación concreta.
¿Qué debería comprobar?
¿A quién tendría que avisar? ¿Qué tendría que proteger primero si ya ha
facilitado sus datos?
Quería ir más allá de la
advertencia general y reunir orientaciones que ayudaran a responder esas
preguntas. Por eso estructuré el libro en torno a situaciones cotidianas,
medidas preventivas y procedimientos para reaccionar cuando algo sale mal.
También me parecía
importante abordar el tema sin juzgar a las víctimas. Una guía de este tipo debe
ayudar a tomar mejores decisiones, no aumentar la vergüenza de quien ya está
pasando por una situación difícil.
¿Qué
hace de No caigas en la estafa un
manual de autoayuda diferente a otros que podemos encontrar en el mercado?
Más que afirmar que es completamente distinto
de cualquier otra guía, destacaría su enfoque práctico: no se limita a explicar
cómo funcionan las estafas, sino que ayuda al lector a valorar situaciones
concretas y decidir cómo actuar.
El libro reúne doce
reglas de prevención y cincuenta situaciones prácticas con veredictos y
explicaciones. Algunas presentan indicios claros de fraude; otras requieren
comprobaciones adicionales o pueden ser legítimas. La idea es aprender a
razonar, no memorizar una lista de mensajes sospechosos.
También he dedicado una
parte importante a qué hacer cuando algo ya ha ocurrido. El índice de consulta
rápida permite localizar la orientación correspondiente según el problema,
mientras que los protocolos para los primeros diez minutos y las primeras veinticuatro
horas ayudan a organizar las primeras medidas y las gestiones posteriores.
A eso se añaden
herramientas para proteger las cuentas y los dispositivos, conservar pruebas y
establecer hábitos de prevención dentro de la familia.
Quería que el libro acompañara
al lector en tres momentos: antes de una posible estafa, cuando necesita
evaluar una petición y después de un incidente. Su propósito no es prometer que
todos los problemas podrán evitarse o resolverse, sino proporcionar una
orientación clara para actuar con más criterio.
¿Qué
esperas que los lectores aprendan de este libro?
Me gustaría que los lectores terminaran el
libro con un método sencillo para afrontar una comunicación sospechosa:
detenerse, identificar qué les están pidiendo y comprobar la información antes
de comprometer su dinero, sus datos o sus cuentas.
También espero que
comprendan que ser víctima de una estafa no es motivo de vergüenza. Cuando algo
sale mal, lo importante es reconocerlo, limitar las posibles consecuencias y
pedir ayuda sin miedo a ser juzgado.
Hay otra cosa que considero fundamental: poder
hablar de estas situaciones en familia con naturalidad. Una duda planteada a
tiempo puede evitar una decisión precipitada.
No pretendo que nadie termine desconfiando de todo. Me gustaría que pudiera seguir utilizando la tecnología con tranquilidad, pero sabiendo cuándo merece la pena detenerse y comprobar.
© Ioannis John.
¿Qué
nuevos proyectos literarios tienes en marcha?
Ahora mismo, una de mis prioridades es dar a
conocer No caiga en la estafa y conseguir que llegue a personas a
quienes pueda resultarles útil. También me interesa escuchar las opiniones de
los lectores y descubrir qué aspectos les han ayudado más.
Mientras tanto, sigo
tomando nota de temas que podrían convertirse en futuros proyectos. Me atraen
las cuestiones de la vida cotidiana que merecen explicarse con claridad y que
pueden abordarse desde una perspectiva práctica.
Todavía no quiero
adelantar un título concreto. Prefiero desarrollar las ideas con calma y
comenzar una nueva obra cuando tenga claro qué quiero aportar con ella.
¿Te
gustaría añadir algo antes de terminar esta entrevista?
Solo quisiera recordar que prevenir una estafa
no significa vivir con miedo, sino saber cuándo detenerse y comprobar una
petición antes de actuar.
Y, si algo sale mal,
pedir ayuda cuanto antes es mucho más importante que reprocharse el error.
Nadie debería sentir vergüenza por contar lo sucedido o por necesitar
orientación.
Si No caiga en la estafa
ayuda a alguien a evitar una operación sospechosa o a dar el primer paso
correcto después de un engaño, habrá cumplido una parte importante de su
propósito.
Gracias por la
oportunidad de compartir el libro y hablar de un tema que considero relevante
para nuestra vida cotidiana.
Gracias, Ioannis.
Y a vosotros, amigos lectores,
gracias por estar un día más al otro lado de la pantalla. Y ahora, ¡a leer!
Cristina Monteoliva





