Queridos
amigos de La
Orilla de las Letras,
llegamos
al primer sábado del mes de octubre con la entrevista que nos ha concedido Juan Carlos Morales Ruiz. Podéis leerla
a continuación:
¿Cuándo
descubriste que la escritura era algo más que un pasatiempo?
Siempre
me gustó narrar y escribir historias, sin embargo, este pasatiempo se volvió
algo más serio cuando decidí ingresar al Taller de Escritores de la Universidad
Central en Bogotá, Colombia, para aprender acerca del oficio de los escritores
hace 25 años.
Vivir en el mundo de la escritura creativa durante los meses que asistí
al taller fue una experiencia maravillosa que marcó el inicio de una nueva
faceta en mi vida como médico y profesor universitario, abriendo la puerta a nuevos
mundos, más allá de los paradigmas científicos y el rigor de la academia.
¿Qué
lecturas crees que te han influenciado como escritor?
En términos generales y aunque la
influencia de la lectura es acumulativa y compleja, diría que mis textos, que
se mueven más en el mundo del cuento, tienen influencia de escritores como
Edgar Allan Poe, Antón Chéjov, Alice Munro, Jorge Luis Borges, Julio Cortázar, Álvaro
Mutis y por supuesto Gabriel García Márquez, entre otros.
©
Juan Carlos Morales Ruiz.
¿Qué
estás leyendo ahora mismo? ¿Nos lo recomendarías?
En este
momento estoy leyendo tres libros en alternancia, una vieja costumbre que no he
podido abandonar. Tinta invisible, de
Javier Peña; Un crimen dialéctico, de
Guillermo Martínez y Leer es resistir,
de Mario Mendoza, los tres muy diferentes y super recomendados.
¿Cómo
compaginas tus labores fuera del mundo literario con la escritura?
La medicina
y la educación, los dos campos que escogí para desarrollar mi vida profesional
son una fuente inagotable de ideas, sucesos e historias que alimentan mi faceta
de escritor.
De hecho, la mayoría de mis relatos se basan en historias de la vida real
que han sido adornadas con ficción narrativa, incluyendo mi último libro Insurrecto: Vivir la vejez sin vergüenza,
una colección de relatos que busca reivindicar el derecho a envejecer con
dignidad.
¿Cómo
ves el panorama literario actual?
Veo un
panorama literario amplio, diverso y también un poco disperso, en el que circulan
más voces, lo cual es valioso, sin embargo, no siempre cantidad significa calidad.
Siento que hoy conviven dos mundos: una literatura que busca detenerse,
mirar con cuidado y decir algo que permanezca, y otra más rápida, pensada para
llamar la atención, que usa “fórmulas” de moda, dando lugar a que algunas obras
sean muy parecidas entre sí.
Por otra parte, me parece que hay más espacio para historias que antes no
tenían mucho espacio, hoy en día, la vejez, la soledad, la enfermedad, la
memoria, las pequeñas vidas cotidianas y las experiencias de personas comunes
tienen más posibilidades de ser escritas y publicadas.
Si
tuvieras que elegir entre el ensayo y el relato, ¿con cuál te quedarías?
Aunque
por mi profesión trabajo mucho con el ensayo y disfruto el despliegue de la argumentación
para alcanzar un objetivo intelectual, el relato me apasiona por la gran
cantidad de posibilidades que tiene en universos narrativos muy diferentes.
¿Cuál
es tu labor en la Sociedad de Escritores Unidos?
La
Sociedad de Escritores Unidos es una agrupación de escritores independientes
cuyo objetivo es promover la escritura, la lectura y la divulgación de textos
de autores independientes en la comunidad de habla hispana.
Mi labor en la Sociedad está relacionada con la promoción y la divulgación
de las obras de los miembros y fomentar las actividades de lectura y escritura
en la comunidad general.
¿Qué
obras destacarías de las que has publicado?
Entre
las publicaciones que tienen un lugar especial en mi vida están Cuentus Interruptus, una colección de cuentos cortos de diversos géneros
que se convirtió en mi primer libro de ficción narrativa. La vida en 50 haiku, una mirada al ciclo vital de las personas basada
en la metáfora de las estaciones del año y representadas por textos de este
antiguo género de escritura y por último Insurrecto: vivir la vejez sin vergüenza, que constituye el testimonio de 35 años de vida
profesional como médico de personas mayores y una protesta disfrazada de ficción contra el
edadismo y el estigma de la vejez en la sociedad occidental.
Tu
último libro en el mercado es Insurrecto:
Vivir la vejez sin vergüenza. ¿Qué nos puedes contar de él?
Como digo
en la contraportada del libro: en Insurrecto:
Vivir la vejez sin vergüenza traté de construir un universo narrativo donde
las personas mayores se niegan a desaparecer sin dejar huella y no piden permiso
para existir, aunque quizás debo decir, nos negamos a desaparecer, si tengo en
cuenta que este libro se publicó en el momento en que cumplí 60 años y me
convertí de estudioso del envejecimiento y la vejez en practicante de esta
realidad.
¿A
qué tipo de público va dirigida esta obra?
Público
en general, especialmente a quienes disfruten de las historias que tienen algo
que decir, de los relatos que mueven emociones y sentimientos, que merecen ser
recordados.
©
Juan Carlos Morales Ruiz.
¿Qué
esperas que los lectores encuentren en tus escritos?
Honestidad,
ternura, humor y como digo en mi libro “una lucidez que a veces duele”.
¿Qué
nuevos proyectos literarios tienes en marcha?
Estoy
trabajando en la segunda parte del libro Insurrecto
que contiene nuevos relatos acerca del envejecimiento y la vejez, en el marco
de condiciones especiales como la demencia, la soledad no deseada, la inclusión
y la diversidad cultural.
¿Te
gustaría añadir algo antes de terminar esta entrevista?
Quiero agradecer
este espacio de divulgación y construcción de comunidad alrededor de la literatura
y recordar a quienes hacen parte de ella las palabras de George R.R. Martin “Un
lector vive mil vidas antes de morir; aquel que nunca lee vive solo una”.
Muchas gracias, Juan Carlos, por tu tiempo,
tus palabras y tus fotos personales. Te deseamos mucha suerte con tu carrera
literaria.
Y a vosotros, amigos del blog, gracias por estar
un día más atentos a nuestras publicaciones. Ahora, ¡a leer!
Cristina Monteoliva









