domingo, 4 de octubre de 2026

Entrevista: JOAQUÍN DEL PALACIO

 

Queridos amigos de La Orilla de las Letras,

acabamos la semana con la entrevista que nos ha concedido Joaquín del Palacio. Podéis leerla a continuación:

¿Cuándo descubriste que la escritura era algo más que un pasatiempo?

Desde muy joven, porque siempre me ha gustado escribir y contar historias, tengo alma de cuentista. Además, durante casi diez años trabajé como periodista, por lo que la escritura estaba cerca de mí, pero no en las temáticas que me gustaban. Con la novela puedo ser yo quien elija mis propios temas, soy libre y feliz.

¿Qué lecturas crees que te han influenciado como escritor?

Hay una serie de escritores vitales para mí. Diré algunos, y cuando acabe recordaré otros y me sentiré mal por no haberlos mencionado. Henry Miller, Knut Hamsun, Vargas Llosa, Phillip Roth, Ford, Wallace… y de españoles Clarín, Torrente Ballester, Trueba y sobre todo, Delibes.

© Joaquín del Palacio.

¿Qué estás leyendo ahora mismo? ¿Nos lo recomendarías?  

Últimamente leo mucho escritor gallego desconocido (o casi), ahora estoy con Golpes de luz, de Ledicia Costas, y antes leí Comerás Flores, de Lucía Solla; Marea Roja de José Manuel del Río; Crímenes exquisitos, de Vicente Garrido o Tres mil noches con Marga, de Pedro Ramos. Todos ellos son extraordinarios y me encanta porque son autores gallegos, no de gran público (quizá Solla y Costas algo más) y hablan de la que considero mi tierra de adopción, el lugar donde viví mis veranos y mis sueños de juventud. Los autores gallegos son mejores cuanto menos conocidos sean y estos que cito son extraordinarios todos ellos.

¿Cómo compaginas tu trabajo del día a día con la escritura?  

Es complicado compaginarlo porque el trabajo en el sector tecnológico exige mucho y tengo que ganar espacio para la literatura. Vivo de una inspiración que no siempre llega y busco lugares para escribir que son complicados de encontrar porque tengo mucha vida social, muchos hijos y soy muy maniático: Por ejemplo, no puedo escribir si hay alguien en la habitación o si hay ruidos fuera, o una mosca rondando… sea como sea, al final lo consigo. Tengo la enorme suerte de tener una casa de campo en Gredos donde escribo a mis anchas observado solo por el pico Almanzor.

¿Cómo ves el panorama literario actual?

Lo veo fatal. Hay decenas de autores desconocidos con grandes obras que nadie ha leído y a su vez centenas de mediocres absolutos llenos de un glamur que no viene de la literatura ni de sus obras, sino solo de su fama por otras actividades, a menudo repulsivas. Me indigna. Como lector sé bien donde buscar, y como autor soy consciente de la dificultad, pero intento superarla moviéndome mucho. Y además creo que el nivel de lectura y de lectores ha bajado, la gente cada vez presta menos atención y necesitan mensajes cortos y sencillos. Aún así tengo esperanza, el mundo cambiará y si la IA no destroza lo que todavía queda como creatividad humana el péndulo girará al lado contrario. Siempre pasa.

¿Y por qué escribir ficción en estos tiempos? 

La ficción es menos espeluznante que la realidad. Un personaje como Trump no sería creíble si fuese inventado. La ficción permite crear personajes maravillosos u horribles y darles vida y voz. Me parece un ejercicio maravilloso como escritor y como lector. La psicología de un personaje de ficción es moldeable, son tus criaturas con sus defectos y virtudes, criaturas inexistentes pero reales al máximo, y la ficción les pone en situaciones extremas. Adoro la ficción como lector y como autor porque puede hacer las delicias del lector con algo cotidiano e insulso. Porque nuestra empatía nos acerca a los personajes y nos hace convivir con ellos.

¿Cómo surgió la idea de escribir La cuna que mece la mano?   

El personaje principal, Martin, es una mezcla de personas que he conocido a lo largo de la vida, siempre menos extremas que él. Quería salir del humor, mi anterior novela, Todo puede empeorar, tenía una fuerte carga dramática, psicológica y costumbrista que quedó anulada por el humor. Fue un éxito de ventas y ganó un premio pero lo que más recibí fueron respuesta sobre cómo se habían divertido con ella, incluso descojonado (sic). Y con La cuna cambié de registro hacia un modelo mucho más crudo, algo así como un American Psyco segoviano, donde el lector tuviera que detestar al psicópata pero tener empatía con su lado familiar, por su relación con su madre, por sus éxitos y sus miserias. Se hace duro sentir pena por un tipo así.

¿Qué puedes contarnos de esta obra?  

Es una novela en la que asistimos a la forja de un psicópata. Vemos cómo una familia desestructurada no pone límites de ningún tipo y quien le educa es la calle. Pero siendo un típico quinqui de barrio, tiene ínfulas grandiosas y eso le hace distinto. En la peluquería de al lado de su casa lee el Hola y siente que su mundo es otro, viaja entre las mansiones de La romana y Bahamas sin moverse del descampado y eso crea en él una necesidad patológica de huir de allí. Es una novela sobre lo fuerte que tira de ti la cuna para que el ascenso social sea casi imposible, una novela de ascendencia y caída en donde el personaje principal es un tipo mentiroso, amoral y lleno de complejos que sin ningún tipo de estudios, trepa en la escala económica hasta límites muy elevados.

¿Qué hace de La cuna que mece la mano un thriller diferente a otros de estilo similar?  

Lo que diferencia a La cuna de otros similares es el propio protagonista, que es una mezcla de Tony Montana y el Vaquilla, con rasgos de Patrick Bateman. Hay thriller en la medida que hay delito y policía que lo investiga, y además tiene raíces de cine quinqui y de cine de narcos. Si tuviera que encuadrarla en un solo género diría que es novela negra.

¿Tiene algo La cuna que mece la mano de ti?  

Lo cierto es que absolutamente nada, excepto en lo que respecta a que en mi mundo de negocios he conocido a algunas personas que me han servido para inspirarme. Por suerte soy una persona bastante sana y me siento bien en mi piel, en mi entorno y no tengo la menor ínfula de nada, excepto la de mejorar con el trabajo.

¿Qué esperas que los lectores encuentren en esta novela?

Estoy convencido que no les va a aburrir ni una sola página, y que por momentos van a odiar la sensación de sentir empatía por un cabestro insensible. La historia les atrapará desde el comienzo, es una narrativa ágil y sencilla que no busca efectismo ni es un ejercicio de estilo sino una novela psicológica sobre clases sociales y la dificultad de moverse entre ellas, sobre los años ochenta y noventa y sobre la necesidad de crecer y medrar a costa de todo.

© Joaquín del Palacio.

¿Qué nuevos proyectos literarios tienes en marcha?

Tengo una novela terminada y otra en proceso de escritura. La primera trata sobre lo que influye la suerte en la vida, y para ello me valgo de la trayectoria de un mendigo y de dos espacios temporales, el presente que es el día de Filomena y los años anteriores que nos muestran lo que le ha llevado a la calle. Y estoy escribiendo una novela policíaca donde la protagonista es una subinspectora de asuntos internos de la policía que entra en una banda de narcos para destapar a los agentes corruptos.

¿Te gustaría añadir algo antes de terminar esta entrevista?

Lo he formulado en algún párrafo anterior, y quiero gritar hasta desgañitarme que hay que leer a autores desconocidos, que suelen ser mejores casi siempre que los famosos. El mundo editorial hoy en día prima una venta de libros que se gestiona buscando caras conocidas, gente famosa que vende por ser quien es y no por lo que escribe o escritores consagrados de calidad decreciente. Hay cientos de extraordinarios autores ignotos esperándonos con sus libros en la trastienda de la librería, y eso me produce una pena horrible, porque las caras que adornan las estanterías son todas las mismas y en mi opinión, aquí sí, hace falta un gran reemplazo.

Gracias, Joaquín.

Y a vosotros, amigos de las letras, gracias por estar ahí un día más. Ahora, ¡a leer!

Cristina Monteoliva

sábado, 3 de octubre de 2026

Entrevista: JUAN CARLOS MORALES RUIZ

 

Queridos amigos de La Orilla de las Letras,      

llegamos al primer sábado del mes de octubre con la entrevista que nos ha concedido Juan Carlos Morales Ruiz. Podéis leerla a continuación:

¿Cuándo descubriste que la escritura era algo más que un pasatiempo?

Siempre me gustó narrar y escribir historias, sin embargo, este pasatiempo se volvió algo más serio cuando decidí ingresar al Taller de Escritores de la Universidad Central en Bogotá, Colombia, para aprender acerca del oficio de los escritores hace 25 años.

Vivir en el mundo de la escritura creativa durante los meses que asistí al taller fue una experiencia maravillosa que marcó el inicio de una nueva faceta en mi vida como médico y profesor universitario, abriendo la puerta a nuevos mundos, más allá de los paradigmas científicos y el rigor de la academia.

¿Qué lecturas crees que te han influenciado como escritor?

En términos generales y aunque la influencia de la lectura es acumulativa y compleja, diría que mis textos, que se mueven más en el mundo del cuento, tienen influencia de escritores como Edgar Allan Poe, Antón Chéjov, Alice Munro, Jorge Luis Borges, Julio Cortázar, Álvaro Mutis y por supuesto Gabriel García Márquez, entre otros. 

© Juan Carlos Morales Ruiz.

¿Qué estás leyendo ahora mismo? ¿Nos lo recomendarías?  

En este momento estoy leyendo tres libros en alternancia, una vieja costumbre que no he podido abandonar. Tinta invisible, de Javier Peña; Un crimen dialéctico, de Guillermo Martínez y Leer es resistir, de Mario Mendoza, los tres muy diferentes y super recomendados.

¿Cómo compaginas tus labores fuera del mundo literario con la escritura?  

La medicina y la educación, los dos campos que escogí para desarrollar mi vida profesional son una fuente inagotable de ideas, sucesos e historias que alimentan mi faceta de escritor.

De hecho, la mayoría de mis relatos se basan en historias de la vida real que han sido adornadas con ficción narrativa, incluyendo mi último libro Insurrecto: Vivir la vejez sin vergüenza, una colección de relatos que busca reivindicar el derecho a envejecer con dignidad.

¿Cómo ves el panorama literario actual?

Veo un panorama literario amplio, diverso y también un poco disperso, en el que circulan más voces, lo cual es valioso, sin embargo, no siempre cantidad significa calidad.

Siento que hoy conviven dos mundos: una literatura que busca detenerse, mirar con cuidado y decir algo que permanezca, y otra más rápida, pensada para llamar la atención, que usa “fórmulas” de moda, dando lugar a que algunas obras sean muy parecidas entre sí.

Por otra parte, me parece que hay más espacio para historias que antes no tenían mucho espacio, hoy en día, la vejez, la soledad, la enfermedad, la memoria, las pequeñas vidas cotidianas y las experiencias de personas comunes tienen más posibilidades de ser escritas y publicadas.

Si tuvieras que elegir entre el ensayo y el relato, ¿con cuál te quedarías? 

Aunque por mi profesión trabajo mucho con el ensayo y disfruto el despliegue de la argumentación para alcanzar un objetivo intelectual, el relato me apasiona por la gran cantidad de posibilidades que tiene en universos narrativos muy diferentes.

¿Cuál es tu labor en la Sociedad de Escritores Unidos?

La Sociedad de Escritores Unidos es una agrupación de escritores independientes cuyo objetivo es promover la escritura, la lectura y la divulgación de textos de autores independientes en la comunidad de habla hispana.

Mi labor en la Sociedad está relacionada con la promoción y la divulgación de las obras de los miembros y fomentar las actividades de lectura y escritura en la comunidad general.

¿Qué obras destacarías de las que has publicado?  

Entre las publicaciones que tienen un lugar especial en mi vida están Cuentus Interruptus, una colección de cuentos cortos de diversos géneros que se convirtió en mi primer libro de ficción narrativa. La vida en 50 haiku, una mirada al ciclo vital de las personas basada en la metáfora de las estaciones del año y representadas por textos de este antiguo género de escritura y por último Insurrecto: vivir la vejez sin vergüenza, que constituye el testimonio de 35 años de vida profesional como médico de personas mayores y  una protesta disfrazada de ficción contra el edadismo y el estigma de la vejez en la sociedad occidental.

Tu último libro en el mercado es Insurrecto: Vivir la vejez sin vergüenza. ¿Qué nos puedes contar de él?  

Como digo en la contraportada del libro: en Insurrecto: Vivir la vejez sin vergüenza traté de construir un universo narrativo donde las personas mayores se niegan a desaparecer sin dejar huella y no piden permiso para existir, aunque quizás debo decir, nos negamos a desaparecer, si tengo en cuenta que este libro se publicó en el momento en que cumplí 60 años y me convertí de estudioso del envejecimiento y la vejez en practicante de esta realidad.

¿A qué tipo de público va dirigida esta obra?

Público en general, especialmente a quienes disfruten de las historias que tienen algo que decir, de los relatos que mueven emociones y sentimientos, que merecen ser recordados. 

© Juan Carlos Morales Ruiz.

¿Qué esperas que los lectores encuentren en tus escritos?

Honestidad, ternura, humor y como digo en mi libro “una lucidez que a veces duele”.

¿Qué nuevos proyectos literarios tienes en marcha?

Estoy trabajando en la segunda parte del libro Insurrecto que contiene nuevos relatos acerca del envejecimiento y la vejez, en el marco de condiciones especiales como la demencia, la soledad no deseada, la inclusión y la diversidad cultural.

¿Te gustaría añadir algo antes de terminar esta entrevista?

Quiero agradecer este espacio de divulgación y construcción de comunidad alrededor de la literatura y recordar a quienes hacen parte de ella las palabras de George R.R. Martin “Un lector vive mil vidas antes de morir; aquel que nunca lee vive solo una”.

Muchas gracias, Juan Carlos, por tu tiempo, tus palabras y tus fotos personales. Te deseamos mucha suerte con tu carrera literaria.

Y a vosotros, amigos del blog, gracias por estar un día más atentos a nuestras publicaciones. Ahora, ¡a leer!

Cristina Monteoliva

 

jueves, 1 de octubre de 2026

Entrevista: PAMELA SOBERÓN ALFARO

 

Queridos amigos de La Orilla de las Letras,

comenzamos el mes de octubre con la entrevista que nos ha concedido Pamela Soberón Alfaro. Podéis leerla a continuación:

¿Cuándo descubriste que la escritura era algo más que un pasatiempo?

La escritura se convirtió en un lugar seguro en el cual podía gritar y hacerme escuchar. Descubrí esto al salir del colegio, lo que hacía durante mi etapa escolar dejó de ser un pasatiempo y empezó a volverse una parte fundamental para mí.

¿Qué lecturas crees que te han influenciado como escritora?

Sinceramente creo que hoy estoy descubriendo mucho más el mundo del lector. Cuando empecé a escribir no me gustaba leer nada, no por perezosa, sino porque me costaba mucho encontrar libros con los que mi TDAH se llevara bien. Me perdía mucho entre líneas y se me hacía difícil. Opté por solo escribir y no leer.

Hoy he descubierto este maravilloso mundo lector y leo muchos libros, pero como escritora creo que mi mayor influencia ha sido mi historia personal. 

© Pamela Soberón Alfaro.

¿Qué estás leyendo ahora mismo? ¿Nos lo recomendarías? 

Ahora mismo estoy leyendo el libro Una carta de amor imposible de la autora Kandi Steiner. Este libro es un libro reversible.

Estoy conociendo la primera versión de lo que sucedió o pudo suceder, aún no lo sé porque no he terminado el libro.

Lo recomendaría porque sé que en esta vida para todo hay dos versiones, como en este libro.

¿Escritora mapa o brújula? 

Me considero escritora brújula, porque gracias a mi TDAH tengo un nivel de creatividad prácticamente infinito. A medida que voy escribiendo se me ocurren mil cosas a la vez, unas mejores que otras y para cuando termino, todo cobra sentido de una forma bellísima.

¿Cómo ves el panorama literario actual?

Muy difícil. Ya no vivimos en una época como la Shakespeare o la de Cervantes. Hoy influye muchísimo las redes sociales.

Muchos de los escritores no somos influencers y se nos hace difícil poder firmar con una editorial tradicional ya que no tenemos un número grande de visualizaciones.

Nos toca adaptarnos pero creo que es bueno recordar siempre el por qué empezamos a escribir.

Si tuvieras que elegir entre novela y poesía, ¿con cuál te quedarías? 

Poesía. Me gustan las novelas pero considero que al lado de la poesía suelen ser más explícitas.

La poesía te puede contar una historia pero muchas veces nos hace interpretarlas de millones de formas según el contexto que estamos viviendo y eso es simplemente hermoso.

¿Escribirías una novela de moda para hacerte famosa?  

No.

¿Busco ser leída?, sí.

¿Quisiera que mi libro llegue a millones de generaciones?, también.

Sin embargo, quiero lograrlo siéndome fiel a mí misma.

Si mi novela se vuelve famosa, bienvenido sea, pero no la escribiré con ese propósito.

Tu primera novela publicada es La voz de un alma creciente. ¿Qué ha supuesto para ti publicar esta obra?  

La voz de un alma creciente ha sido un curita para mi corazón.

He logrado soltar muchos sucesos que en algún momento me hicieron daño.

Me he dado cuenta mientras escribía que soy mucho más fuerte de lo que creo y parezco.

Sobre todo, me ha supuesto paz; porque sé que muchos leerán esta historia y quiero que a través de mi aprendizaje mis lectores también tengan oportunidad de sanar y que mi libro también sea una curita para sus corazones.

¿Qué nos puedes contar de esta novela? 

La voz de un alma creciente es un libro que me sorprendió a mí misma al darme cuenta de la capacidad que tengo como escritora.

Este libro es una vida entera en las manos del lector, la vida Peytton, nuestra protagonista.

Peytton es mi perrita, aquella que llegó al inicio de mi adolescencia y se fue a finales de la misma.

Peytton atravesó conmigo la etapa más dura de mi vida.

Este libro te lleva por todas las etapas de una vida

"La vida de Peytton". Una vida en la que la encuentras convertida en humana, viviendo su niñez, adolescencia, juventud temprana, madurez y vejez.

Le he creado una vida entera, pero teniendo en cuenta la vida que vivió conmigo.

A Peytton le leía mis poemas, ella estuvo cuando me rompían el corazón, cuando lloraba por tristeza y por felicidad, cuando reía... ella estaba allí.

En este libro la adolescencia de Peytton es la mía, pero todas las demás etapas son creadas e inspiradas por momentos que Peytton llegó a vivir aunque sea por poco tiempo.

¿Qué hace que esta obra sea diferente a otras que podemos encontrar en las librerías? 

Hay muchos aspectos importantes de La voz de un alma creciente que la hace diferente a otras obras, en resumen diría que mi libro convierte una vida en un recorrido literario: atraviesa la niñez, adolescencia, juventud temprana, madurez y vejez a través de poemas y monólogos teatrales, mezclando memoria, ficción y proyección del futuro.

Creo que su particularidad está en que yo, con apenas 21 años, no solo cuento lo que he vivido, sino que imagino aquello que todavía me queda por vivir.

Además, incluyo un regalo para el lector: transformo experiencias dolorosas en una historia que puede pertenecerle a otra persona.

¿Qué esperas que los lectores encuentren en La voz de un alma creciente?

Espero que encuentren una perspectiva diferente a su realidad actual.

Ya sea para lo bueno o para lo malo, siempre hay otra cara de la moneda; siempre hay otro camino.

Creo que la esperanza es lo que prima en mi libro y es lo que espero que mis lectores encuentren.

© Pamela Soberón Alfaro.

¿Qué nuevos proyectos literarios tienes en marcha?

Tengo una obra de sólo monólogos teatrales introspectivos inspirado en Madrid que estoy desarrollando de a pocos.

Estoy investigando acerca de esta maravillosa ciudad para poder escribirla.

Está siendo una experiencia increíble.

Sin dar spoilers, lo único que les puedo asegurar, es que no perderé mi esencia.

¿Te gustaría añadir algo antes de terminar esta entrevista?

Espero que todos los lectores de La voz de un alma creciente disfruten de esta obra tan maravillosa.

Es un libro que los acompañará siempre y que será un abrazo de esperanza para quienes lo necesitan. También será un gran aprendizaje para quienes necesiten una nueva perspectiva.

La voz de un alma creciente está disponible en la página web de la editorial Talón de Aquiles.

Actualmente estoy intentando vender los primeros 99 ejemplares para que mi libro pueda ser enviado a grandes librerías.

Gracias, Pamela.

Y a vosotros, amigos del blog, gracias por estar un día más atentos a nuestras publicaciones. Ahora, ¡a leer!

Cristina Monteoliva

 

martes, 29 de septiembre de 2026

Reseña: DOÑA ABURRILDA Y LA TORRE QUE NO CABÍA BAJO EL PARAGUAS, de Valeria Bazenkova

 


Creemos que para divertirnos necesitamos muchas cosas, que si esas cosas no están a nuestra disposición vendrá el aburrimiento. Sin embargo, hay algo muy poderoso que todos tenemos a mano, especialmente en la infancia: la imaginación. Con la imaginación y algún que otro objeto que tengamos en casa podemos conseguir lo imposible. De esto va fundamentalmente Doña Aburrilda y la torre que no cabía bajo el paraguas, el libro-juego de Valeria Bazenkova del que os hablaré en esta reseña.

Luna es una niña un poco desordenada. Le gusta comenzar juegos en su cuarto, pero no terminarlos. Llamada por este caos, aparece un buen día Doña Aburrilda, una señora vestida de época que pondrá todas las torres de Luna bajo su paraguas. Una vez bajo este, los objetos se vuelven grises y se duermen. Pero, por supuesto, siempre se pueden volver a despertar y Luna descubrirá con diez simples juegos cómo hacerlo.

Luna es una niña alegre y despierta con una desbordante imaginación y muchas ganas de jugar. Por otro lado, tenemos a Doña Aburrilda, que quiere que todo esté en orden y un tanto aburrido. En este libro-juego, las dos aprenderán a divertirse usando la mente, los sentidos y cosas que cualquiera tiene en casa.

Este es un libro con el que los más pequeños podrán jugar solos; aunque es preferible que les acompañe un adulto para animarlos a seguir los pasos y para compartir el juego con ellos.

Cada juego te indica cuándo has de parar. Saber que todo ha salido bien, como también indica el texto, también es sencillo.

No puedo acabar esta reseña sin señalar que tanto el texto como las imágenes han sido creados por Valeria Bazenkova. La calidad de las ilustraciones es innegable.

Doña Aburrilda y la torre que no cabía bajo el paraguas, en definitiva, es un álbum infantil divertido a la para que educativo que enseña a los niños a usar su imaginación y sentidos a la hora de jugar. Un álbum con el que descubrir que cualquier cosa es posible cuando te lo propones. Si tienes pequeños en casa, este es tu libro.

Cristina Monteoliva

lunes, 28 de septiembre de 2026

Reseña: OTROS, de Kobi Yamada y Charles Santoso

 


Hay quien quiere que todos seamos iguales. Que a los diferentes se les aparte, se les tema. Pero, ¿qué es eso de ser diferente? ¿Qué es lo que hay que temer? ¿Por qué no vemos que son más las cosas que nos unen que las que nos separan? ¿Y por qué no intentamos que esto lo aprendan los niños desde la primera infancia? Con obras tan hermosas y claras como Otros, de Kobi Yamada y Charles Santoso, precisamente el álbum ilustrado del que hablaremos a continuación.

Dos niños ante un alto y largo muro de hiedra. Uno de ellos se imagina a la gente del otro lado como monstruos con cuernos, tentáculos y demás apéndices aterradores. El segundo niño no tiene miedo: sabe que los del otro lado son personas exactamente como ellos. La cuestión es: ¿conseguirá convencer al primero?

Hay quien quiere que nos juntemos con los de allí. Pero, ¿qué es allí? ¿Y qué es aquí? Muchos tenemos claro que todos somos iguales, al final. Pero hay quien se empeña en decir que hay “otros” a los que temer por sus diferencias. Por eso es importante educar con libros como este a los más pequeños, para que sepan pensar por sí mismos y tengan empatía hacia los demás.

Otros es un libro sencillo, a la vez que conciso y claro. Un cuento con el que el adulto y el niño podrán dialogar, razonar, llegar a las mismas conclusiones que nos enseña el niño número dos.

Texto e ilustraciones combinan a la perfección. Imposible imaginar este álbum de cualquier otra manera.

Otros, en definitiva, es un álbum para educar desde pequeños a los niños en valores, empatía y consideración. Una historia corta pero cargada de significado, más aún en estos tiempos de intolerancia generalizada. Es por ello que os lo recomendamos encarecidamente.

Cristina Monteoliva

 

domingo, 27 de septiembre de 2026

Reseña: TRANSICIÓN. LA EXPERIENCIA U-FEELING IV, de Eva G. Guerrero y José Ángel Mañas

 


La IA copa buena parte de nuestras conversaciones sobre el presente y el futuro estos días. No podemos escapar de ella, ni en la realidad ni en la ficción. Pero, ¿y si otros avances futuros pudieran amenazar a la humanidad? Avances como el intercambio de cuerpos y problemas como los que generaría. De esto y mucho más nos habla Transición. La experiencia U-Feeling IV, la nueva novela de Eva G. Guerrero y José Ángel Mañas de las que hoy os vengo a hablar.

Marina ha aparecido en un descampado de Madrid disfrazada de prostituta, mutilada y posteriormente asesinada. La subinspectora Angie Peña no puede creerlo: su ex y por mucho tiempo compañera en el Grupo de Delitos Tecnológicos debería estar en Valencia, en su nuevo puesto, viviendo su vida sin ella. La inspectora Julia Gordon y Peña pondrán todo su empeño en descubrir al asesino. Pronto descubrirán que algo importante se cuece en la empresa U-Feeling, dedicada al intercambio de cuerpos. ¿Tendrán también algo que ver las feministas? ¿Lograrán descubrir las conexiones antes de la visita del papa Juan Pablo III?

El futuro es un lienzo en blanco en el que los escritores podemos dibujar todo tipo de tramas. Como ser optimista es complicado, teniendo en cuenta las situaciones que vivimos en el presente, por lo general los escritores gustamos de escribir historias distópicas en las que, de una forma u otra, la tecnología sea utilizada por unos pocos para sus propios intereses. Esto es lo que vemos en Transición. La experiencia U-Feeling IV.

Todo empieza con un terrible crimen que pone en alerta al Grupo de Delitos Tecnológicos: Marina, una excompañera, ha sido asesinada. No solo eso, antes de quitarle la vida, sus asesinos la hicieron pasar por prostituta y la mutilaron horriblemente. Ante este hecho, nos encontramos con dos mujeres dispuestas a descubrir la verdad, por muy terrible que esta sea: la inspectora Julia Gordon, que desde que se divorciara cuida sola de su hija Luna, con autismo; y la subinspectora Angie Peña, una mujer de armas tomar que estuvo saliendo con Marina y nunca pudo olvidarla.

Los personajes secundarios pronto empiezan a hacer su aparición para desconcertar aún más a nuestras policías: Óscar Fuster, el misógino jefe de Valencia que ha sido trasladado a Madrid para fastidio de Gordon, que pugnaba por el puesto; Álex, el ex de Gordon; Almudena, la enigmática madre de Marina…

La historia comienza de forma pausada. De pronto, todo dará un giro y la trama empezará a volar. Las páginas también lo harán en manos del lector, que querrá saber qué demonios está pasando en realidad. ¿Será acaso que eso del intercambio de cuerpos no era tan buena idea, al final?

Transición. La experiencia U-Feeling IV, en definitiva, es un original thriller de ciencia ficción, además de una obra geopolítica y social, que nos invita a viajar a un futuro en el que los avances tecnológicos no parece que hayan cambiado para nada a los que siempre se salen con la suya. Una historia trepidante sobre feminismo, compañerismo y malas decisiones que no te dejará indiferente. Y tú, ¿te atreves con esta experiencia?

Cristina Monteoliva

viernes, 25 de septiembre de 2026

Entrevista: IGNACIO PÍO GALDOS

 

Queridos seguidores de La Orilla de las Letras,

en el blog nos asomamos al fin de semana con la entrevista que nos ha concedido Ignacio Pío Galdos. Podéis leerla a continuación:

¿Cuándo descubriste que la escritura era algo más que un pasatiempo?

Siempre me ha gustado mucho leer. Y, de pequeño, tenía cierta facilidad: escribía alguna cosa, algún cuento pequeño, algún inicio de novela… Por cierto, algo de eso he recuperado para Voces y Vidas, pero no quiero decir más.

Pasado el tiempo, ya adulto, me di cuenta de que escribir me ayudaba a ordenar mis ideas. Me pasa mucho en el trabajo, me suele venir muy bien. Y poco a poco fui soltándome, dedicándole cada vez más tiempo, hasta que me decidí a publicar.


 
© Ignacio Pío Galdos.

¿Qué lecturas crees que te han influenciado como escritor?

Es difícil analizarse a uno mismo, pero creo que hay lecturas y autores que me han influido, imagino que lo que más he leído. Seguramente, en ficción, y desde bastante joven, Pío Baroja. Me encanta su concisión, la economía en su expresión, que muchas veces se ha malinterpretado. También, Dickens, sobre todo su faceta humorística, es uno de los autores más divertidos con los que me he encontrado. Y me doy cuenta de que Dickens me encajó tan bien por los libros de Guillermo Brown, que leía tanto de niño. En un aspecto de mayor introspección, Javier Marías. Me parece muy interesante el hilo de sus reflexiones, lo que constituye casi la totalidad de su obra. Y en el plano del relato corto, que es a lo que me he dedicado con Voces y Vidas, Maupassant, Poe, Tolstoi (sus relatos cortos me parecen una maravilla), Chejov, Carver, Dahl o un escritor español actual, Isaac Rosa, un gran y reciente descubrimiento para mí. Hay más, mucho más, pero hablo de los que quizá vea como referentes de forma más consciente.

¿Qué estás leyendo ahora mismo? ¿Nos lo recomendarías?  

Precisamente acabo de terminar Berta Isla, de Javier Marías. Lo he vuelto a leer, lo leí cuando se publicó, y me ha gustado más, incluso. Fascinante. Ah, y tiene uno de los mejores personajes que he conocido, el misterioso Bertram Tupra. Ya lo creo que lo recomendaría, como la mayor parte de la obra de Marías, aunque seguramente haya que tener cierto hábito de lectura para disfrutarlo; en ocasiones es algo denso, y puede llegar a abrumar.

¿Cómo compaginas tu trabajo fuera del mundo de las letras con la escritura?  

Como puedo, y organizándome de la mejor manera posible. El trabajo me consume una gran parte de energía, porque además lo disfruto, pero es que también dedico mucho tiempo y esfuerzo al deporte, a correr. Entreno y corro maratones, esto supone entrenar al menos cinco días a la semana (de madrugada, antes de ir a trabajar…), y todo hay que encajarlo. Pero esto me enseña la necesidad de organizar y priorizar: tengo muy en cuenta qué elijo y qué descarto. Si me quedara hasta tarde perdiendo el tiempo, no me podría levantar a entrenar. Si dedicara horas a tonterías en redes sociales, por poner otro ejemplo, no tendría tiempo para escribir, leer, o actividades que me aportan más. Soy muy estricto con mi tiempo, y con eso me organizo bastante bien. Con todo, ¡sigo buscando los días de 30 horas…!

¿Qué tienen en común la escritura y las carreras de fondo?

Algo fundamental, de inicio: que requieren constancia. Y la constancia se consigue con hábito. Y para llegar a ese hábito, antes lo he apuntado, es absolutamente necesaria la organización y la priorización. Sobre todo, como es mi caso y el de muchas personas de mi entorno, si hay muchas tareas y trabajos a realizar cada día. Precisamente de esto hablo, entre otras cuestiones, en mi anterior ensayo Vida y Maratón, Maratón y Vida, donde me centro, como corredor, en las enseñanzas útiles que la carrera de fondo proporciona para otras esferas de la vida. A mí, desde luego, me las ha proporcionado.

¿Cómo ves el panorama literario actual?  

No soy tan arrogante para creerme un experto, pero hay varias cuestiones que, al menos, me llaman la atención. Por un lado, la tremenda cantidad de libros que se publican. Apostaría que jamás se ha publicado tanto. Por otro, me decepciona la calidad que percibo en muchos de los más vendidos, a los que me suelo asomar por curiosidad y, por qué no, para aprender. Si venden tanto, algo bueno deben de tener, me digo. No voy a dar nombres, pero no pocos me parecen malísimos, siento decirlo. Seguramente el equivocado seré yo, pero es como lo siento. Y no creo ser pedante ni estar buscando exquisiteces, ni autores que escriban como Rubén Darío... Por suerte, esto no sucede siempre, hay autores que son valores seguros, tampoco voy a dar nombres. Por último, pienso mucho los cambios que se están produciendo por la IA. En todos los ámbitos de la vida, claro, pero también en el de la escritura en particular. ¿Terminaremos prefiriendo libros escritos por la IA? ¿O tendremos algún tipo de solidaridad de especie que nos lleve a inclinarnos por las obras de los humanos, con sus posibles errores, filias, fobias, pero experiencias asimilables a las nuestras? En fin, son cuestiones que me hacen reflexionar y, a veces, me inquietan un poco.

¿Qué tiene que tener para ti un buen relato?   

Interesar y divertir, si hablamos de ficción. De buena ley, siguiendo las convenciones de la ficción con el lector. Sorprender y hacer pensar. Mostrar el mundo de otra forma, ofrecer visiones diferentes a las habituales cuestionando cuando toque lo que se da por sentado. Dejar un recuerdo, bueno o malo, pero no caer de inmediato en el olvido. Tener, en suma, una voz que te agarre, te lleve, y no te suelte hasta el final. Que el ruido de la vida alrededor se detenga durante un rato.

Tu último libro publicado es Voces y vidas. ¿Qué puedes contarnos de este libro?   

Se trata de una colección de 29 relatos de ficción, cortos, con personajes muy diversos que se enfrentan a situaciones comprometidas, por lo general. Me interesan mucho las reacciones que tenemos las personas cuando la vida nos pone a prueba, cuando vienen curvas, cuando vienen mal dadas. Esto es lo que hay en Voces y Vidas: una mujer maltratada que declara en comisaría, un dios atribulado que tiene que vérselas con sus propios problemas, un abuelo que se las ingenia para que su nieto no le olvide, un soldado norteamericano la víspera del desembarco de Normandía, un enfermo que se encuentra ante un diagnóstico terminal, un peón en la final del campeonato mundial de ajedrez… Y cada relato viene acompañado por una canción elegida por mí, formando una playlist de 29 canciones. Cada una tiene un motivo, a veces es obvio, a veces no, para ser el complemento de cada relato.

Si solo pudieras elegir un relato de este libro, ¿con cuál te quedarías?

Según el día. No todos me gustan igual, claro. Pero si me lo preguntas hoy, sería Blues de Chicago. Eso sí, mañana puede ser Este libro es un timo, o cualquier otro.

¿Qué tiene Voces y vidas de ti?  

Mucho, aunque tampoco podemos caer en la trampa de creer que cada personaje habla por mí. Pero sí que cada relato obedece a cuestiones sobre las que he reflexionado, a veces mucho, o a vivencias auténticas. No tengo tanta imaginación, me temo, para inventarme contenidos sin ninguna relación conmigo, mis experiencias o, al menos, mis lecturas. Y, estoy seguro, que quienes me conocen mejor, van a ver mejor estos paralelismos.

¿Qué esperas que los lectores encuentren en este libro?

No me voy a complicar: lo que yo espero de cualquier libro de ficción que caiga en mis manos. Primero, y fundamental, que me divierta, que no me aburra. Porque, si es así, mal empezamos… Segundo, que ofrezca una visión, una perspectiva, diferente sobre algo conocido, o abra una ventana sobre algo (un suceso, un personaje, un momento de la historia…) desconocido. Pero lo primero, lo fundamental, ya digo, que proporcione un buen rato y, esto será la prueba definitiva, deje ganas de leerlo al menos otra vez, en el futuro.

© Ignacio Pío Galdos.

¿Qué nuevos proyectos literarios tienes en marcha?

Tengo casi terminada una nueva colección de relatos cortos con el fútbol, al que soy aficionado y además lo he practicado durante años, como elemento común. Los tengo apartados desde hace un tiempo, y volveré a ellos cuando toque, pero tengo la sensación, y perdón por la inmodestia, de que hay algo muy valioso ahí. Veremos…

¿Te gustaría añadir algo antes de terminar esta entrevista?

Sí, y no sé si viene muy a cuento, pero allá voy: la gente que no lee no sabe lo que se pierde. Claro que hay libros buenos y malos, divertidos y aburridos, que abren nuevas perspectivas o que no ofrecen nada nuevo. Como películas, restaurantes o personas. Pero muchas veces pienso que no somos conscientes de la enorme suerte que tenemos al disponer del legado de gente tan brillante como la que nos ha precedido, o que todavía está con nosotros, regalándonos auténticas maravillas que pueden llegar a moldear nuestra forma de ver la vida o incluso vivir. Y si con lo que soy capaz de crear puedo aportar algo, un minúsculo grano de arena, me siento feliz y agradecido. Porque, y esto por añadidura, ¡escribiendo me lo paso muy bien!

Gracias, Ignacio.

Y a vosotros, amigos lectores, gracias por estar un día más al otro lado de la pantalla. Ahora, ¡a leer!

Cristina Monteoliva