Queridos amigos
de La Orilla
de las Letras,
nos
vamos acercando poco a poco al final de este mes de mayo de 2026 siempre con
buenas entrevistas. En esta ocasión, nuestra invitada es Olga Osorio. Podéis leer sus palabras a continuación:
¿Cuándo
descubriste que la escritura era más que un pasatiempo?
Para mí la escritura fue siempre una especie de vocación y
además muy muy temprana, lo cual suena paradójico teniendo en cuenta que estoy
publicando mi primera novela con más de cincuenta años y que mi estreno como
guionista fue también bastante tardío. Lo cual tiene que ver con el bloqueo de
afrontar algo que yo tenía un poco mitificado y a lo que le daba mucha
importancia por toda la mística que se ha construido a su alrededor. Me costó
quitármela de encima, la verdad. Y fue un alivio cuando lo conseguí.
¿Qué lecturas
crees te han influido como escritora?
Últimamente digo mucho que todo lo que
escribo sale de Mark Twain, que es un escritor al que de niña leí en bucle. Y
en mis guiones y mis novelas hay elementos que si me paro a pensarlo tienen
mucho que ver con sus novelas: los viajes en el tiempo, la mezcla de aventura
con humor, la idea del doble y la suplantación de personalidad… Supongo que las
lecturas tempranas configuran un universo imaginario al que luego le sigues
dando vueltas. El otro día Benjamín Prado dijo en la Ser que mi novela era muy
beckettiana, que es algo que yo no habría pensado de entrada, pero me hizo
mucha ilusión y al mismo tiempo me pareció que tenía mucho sentido porque me
pasé mi adolescencia muy obsesionada con el teatro del absurdo, más con Ionesco
que con Beckett. Y de esas lecturas de adolescencia me quedé también atrapada
con el existencialismo, un cierto gusto por el surrealismo… No mucho más tarde
llegó a mi vida el realismo mágico, que creo que es la pata final de mis
influencias principales, un tono y una mirada sobre el mundo que me resulta muy
próxima como gallega.
En general me interesa mucho un tipo
de literatura centroeuropea un poco seca y muy relacionada con grandes
preocupaciones filosóficas (y con el pesimismo) y también conecto muchísimo con
la literatura asiática, en concreto con la más arraigada en el mundo
contemporáneo, pero desde ese realismo mágico que es mucho más seco que el
suramericano y que en el fondo me representa más, aunque desde una visión tan
distante que hace que me resulte interesante.
Y, por
último, me interesa la ciencia ficción especulativa, con autores como Kazu
Ishiguro o Ted Chiang, por ejemplo. Pero si contesto a esta pregunta el próximo
mes seguramente añadiría muchas otras cosas que me he dejado.
¿Qué estás
leyendo ahora mismo? ¿Nos lo recomendarías?
Pues hace diez minutos acabo de terminar de leer Los reyes de la casa, de Delphine de
Vigan, que me ha entusiasmado. De hecho, llevo varios días hablándoles a todos
mis amigos de él, porque me parece una historia de terror que parece una
distopía, pero que es casi casi real. Y sobre mi mesilla tengo ya el siguiente,
que en mi caso es una relectura, que es A
casa grande, de Olaia Sendón. Está escrito en gallego, así que quizá no
todos los lectores de este blog se animen a leer, pero para los que sí os lo
recomiendo porque es una delicia de lectura y por eso voy a regalármelo otra
vez.
¿Cómo compaginas
la escritura con tu trabajo de guionista y directora de cine?
Hasta hace poco tenía que compaginar la escritura con la
docencia en una escuela de FP, la docencia en la Universidad, el trabajo de
guionista, directora e incluso de productora, jaja, así que espero que a partir
de ahora la respuesta a esta pregunta sea otra distinta a la que era, porque la
Universidad la dejé en 2022 cuando rodé mi primera película y en este momento
estoy disfrutando de una excedencia en la escuela de FP en la que trabajaba
para intentar apostar en exclusiva por este camino de directora, guionista y
espero también que de escritora.
Entonces, la repuesta a cómo lo hago, que me lo preguntan mucho, es que yo trabajo por oleadas en cada cosa. Por ejemplo, para acabar Extraña me encerré quince días en la Casa de Belmonte, que es una casa pensada para escritores que quieren un entorno favorable para trabajar, y esos quince días no hice otra cosa. Sabía que tenía un deadline (vital en este caso) y que a la vuelta no iba a tener tiempo, así que la acabé y punto. Luego ya para corregir, editar, revisar, etc. sí que busco huecos entre mis actividades digamos “normales”, pero para los proyectos más intensamente creativos necesito estos bloques de dedicación plena.
¿Cómo surgió la
idea de escribir Extraña?
Pues surge de una vivencia similar a la que le pasa a la
protagonista en el segundo capítulo. Fui a buscar a mi hijo al colegio y me
miró un par de veces sin verme. Y entonces pensé, a ver si es que no soy yo…
Una cosa un poco loca, lo sé, pero que se quedó pegada a mí durante varios días
hasta que pensé, bueno, vale, voy a ver a dónde me lleva. Tengo que decir que
esto ocurrió hace once años, nada menos.
¿No es un poco
arriesgado publicar una novela de ciencia ficción en España?
Pues la verdad es que la pensé como guion en principio y eso
tengo que decirte que es más difícil aún, porque es un género que el sector no
recibe con demasiado entusiasmo. Pero he escrito una novela que a mí me
gustaría leer y confío en que haya mucha más gente como yo. El caso es que llegue
a ellos.
¿Qué puedes
contarnos de Extraña?
Pues creo que lo mejor es leerla sin saber demasiado, que eso
mejora la experiencia de lectura porque es una novela donde hay varias
preguntas que mantienen, o eso espero, el interés por saber qué pasa, con lo
que si tienes respuesta para alguna de antemano quizá se disfrute menos, no lo
sé.
Por otro lado, creo que es
un libro de esos que se leen rápido, que es bastante ligero en la forma en la
que está escrito, pero que luego deja preguntas que si quieres explorarlas
pueden dar juego para hablar o reflexionar mucho sobre ellas, porque son
preguntas bastante actuales. En este sentido creo que es un buen libro para
clubs de lectura, por ejemplo.
¿Bárbara o Julia?
Juliana ;-)
Pero sí tengo que escoger
entre las dos, lógicamente me quedo con Julia, que ha experimentado un proceso
de transformación y de reflexión que Bárbara no ha vivido. Vamos, es como si
una hubiera ido a terapia y la otra no, jaja, aunque creo que aún le vendría
bien un poco más (de terapia o de reflexión) a Julia también.
¿Crees que lo
que sucede en Extraña podría darse en
un futuro cercano?
Sí. De hecho se está trabajando en ello, como ya está apuntado
en la novela. No sé cómo se materializará ni creo que será tan “salvaje”, pero
que ocurrirá sí que lo creo, firmemente además.
¿Has pensado en
adaptar al cine Extraña?
También sí. Como dije más arriba, la idea inicial era escribir un guion. La convertí en novela porque me parecía que el sector audiovisual no estaba muy abierto a este tipo de historia, pero han pasado muchos años y creo que quizá la cosa ha cambiado.
© Víctor Echave.
¿Qué esperas que
los lectores encuentren en Extraña?
Creo que esto lo he contestado más
arriba. Espero que se entretengan leyéndola, que les mantenga enganchados y que
al acabar se hagan preguntas sobre el mundo en que vivimos, nuestra relación
con la tecnología, la ciencia y nuestra propia identidad.
¿Qué nuevos
proyectos tienes en marcha?
Tengo una novela ya escrita que estoy valorando si mover o no
porque tiene un tono bastante distinto a esta, así que estoy a la espera de
valorarlo con mi agente, Pablo de Editabundo. Y tengo un par de ideas que me
gustaría explorar, pero como la escritura de una novela es un proceso tan
largo, quiero pensármelo bien antes de lanzarme.
¿Te gustaría
añadir algo antes de terminar esta entrevista?
Simplemente agradecerte que hayas leído la novela, la hayas
reseñado y me cedas este espacio como altavoz. Es difícil que una novela llegue
al público con la saturación de oferta que tenemos y el poco tiempo que tiene
la gente para leer, en este mundo tan acelerado y en el que las redes sociales
y los móviles nos acaparan tanto. Así que te agradezco tu contribución para
acercarla a los lectores.
Muchas gracias, Olga, por tu tiempo, tus palabras y tus
fotos personales. Te deseamos una carrera literaria larga, próspera y llena de
satisfacciones.
Y
a vosotros, amigos lectores, gracias
por estar un día más pendientes de nuestras publicaciones. Ahora, ¡a leer!
Cristina
Monteoliva












