jueves, 2 de julio de 2026

Reseña: UNA VIDA BUSCANDO, de Kae Tempest

 


Hay personas que saben perfectamente quiénes son y qué lugar ocupan en el mundo; otras, tardan en encontrarse; y hay quien, incluso, nunca se acaba de ubicar. Una vida buscando, de Kae Tempest, nos habla de las personas que están en el segundo caso. Os cuento más sobre esta emotiva novela a continuación. ¿Os animáis a seguir leyendo?

Rothko Taylor es una persona que no se encuentra bien en el cuerpo que le tocó en gracia al nacer. La vida, además, ha hecho que dé varios tumbos, hasta acabar de nuevo en su localidad natal, Edgecliff, un pueblo costero inglés en el que viven tanto sus recuerdos como sus familiares y antiguos amigos. Ahora que se acaba su contrato laboral, ha de decidir si quedarse en el descampado en su caravana, con su perro Donovan, o tal vez buscar un futuro mejor en otro lugar. Cuando su madre, Meg, desaparece, vuelven los fantasmas del pasado. Pero, ¿y si en su camino se cruza alguien con quien fue muy feliz entonces? ¿Ayudará eso a que se encuentre como persona?

Rothko Taylor, nuestro personaje protagonista, nació como Molly, pero nunca se sintió una chica. Con el paso del tiempo, empezó a denominarse como “elle”, cosa que también hará el narrador de esta historia sobre la importancia de encontrarnos a nosotros mismos y de dejar de preocuparnos por encajar o no en una sociedad que puede ser de lo más injusta.

Rothko tuvo una adolescencia complicada que la llevaría a la cárcel. En el momento presente de la historia, intenta vislumbrar por fin su camino. Pronto descubre que no va a ser fácil, pero, ¿y si se encuentra con personas que le ayuden?

Ninguna persona es una isla. El pasado y el presente de Rothko son marcados por las personas que le rodearon y le rodean: Meg, una madre adicta y absorbente que solo parece pensar en sí misma; Ezra, el padre que intentó, sin éxito, tener una familia feliz; Sarai, la hermana mayor complaciente; Fletcher, el amigo que hizo la transición y que por fin se encontró a sí mismo; y Dionne, el amor de su vida.

Una vida buscando, en definitiva, es una obra de corte serio y nostálgico que nos recuerda que, aunque muchos apoyemos la diversidad en todos los sentidos, son también numerosas las personas en las sociedades actuales que no lo hacen, por lo que hay que seguir luchando en este sentido. Una novela sobre la autorrealización, el encontrarnos a nosotros y buscar nuestro lugar en el mundo. Una historia tierna y emotiva que está esperando que la descubras.

Cristina Monteoliva

 

miércoles, 1 de julio de 2026

Entrevista: JUAN JOSÉ LAJARA CÓRCOLES

 

Queridos amigos de La Orilla de las Letras,

hoy os traemos la entrevista que nos ha ofrecido Juan José Lajara Córcoles. Podéis leerla a continuación:

¿Cuándo descubriste que la escritura era más que un pasatiempo?

Pues en el colegio, cuando mandaban redacción, de un número limitado de palabras, siempre escribía de más. Luego revisaba y corregía las faltas a mis compañeros/as.

En cuanto nos preguntaron que queríamos ser de mayor, dije entre otras: 1º Futbolista;  2º Reportero deportivo;   3º Escritor.

Empecé o me animé a escribir, ya que iba cumpliendo años y ya estaba más de monitor deportivo, en el banquillo con chavales, enseñándoles, que jugando. Me animé, decía, a escribir para un concurso de relatos, ARTE JOVEN. Me dieron un premio local, así que me animé, estaba en lo correcto, me gustaba escribir y tenía que profundizar en ese tema, me gustó la primera experiencia.

Aunque ya en el instituto hice algo, pero no le dieron importancia.

¿Qué lecturas y/o autores/as crees te han influido como escritor?

Los hermanos Grimm, Julio Verne, Lewis Carroll, Michael Ende, Stephen King, Edgar Allan Poe, John Katzenbach y J. D. Barker.

Obras: La historia interminable, Momo, Alicia en el país de las maravillas, El cuervo, El pozo y el péndulo, Cementerio viviente, El resplandor, El psicoanalista, El cuarto mono. 

© Juan José Lajara Córcoles.

¿Qué estás leyendo ahora mismo? ¿Nos lo recomendarías?

Pues hago oposición a celador subalterno. De momento ni leo ni escribo, no lo recomiendo pero no hay más remedio. A finales de año tengo pendiente leer al menos uno, aunque es extenso, 623 páginas. Es de Luis Zueco y se titula El juicio.

La inquisición contra D. Francisco de Goya y Lucientes. Lo recomiendo mucho, habla sobre la etapa negra de Goya, cuando estuvo a punto de ser ajusticiado por la inquisición. Da detalles históricos precisos, se ve reflejada esa etapa del Madrid del 1799.

¿Cómo compaginas la escritura con tus otros quehaceres de la vida?  

Pues no escribo muchas horas seguidas, ni me quedo de noche escribiendo, aunque tenga entre manos un libro de relatos de terror. Prefiero dormir bien de noche, dejo campo abierto para soñar o tener pesadillas, o para que todo se ordene, se desaten los nudos.

Hago descansos, voy a andar, antes dejo notas y sabré por donde voy. Me busco excusas, voy a la compra, etc. Como no tengo trabajo, me lo puedo permitir.

¿Eres escritor mapa o brújula?  

Con la novela Sendas era brújula. Dejaba la trama y el argumento al azar. Es experimental esa obra.

Pero he aprendido a ser mapa, ya sé lo que quiero, he aprendido más del arte novelesco. Sé por dónde mantener la trama, en un género u otro. Así el argumento se presenta en mi mente y solo debo escribirlo.

¿Relato, novela o poesía? Si tuvieras que elegir solo un género: ¿con cuál te quedarías?

Tengo metodología, es decir, primero siempre escribo relato. Me salen de sueños, escucho canciones y me invento una historia, me inspira mucho la música. Sin duda está relacionado, las letras activan emociones y en pocos días aparece algo, luego hay que saber decidir, escribo la idea, veo cuanto desarrollo tiene, si tiene encanto para un poema, o si puedo insertarlo en la historia, una vez escrito, lo que me puede dar un personaje más, no por ello menos importante. Sea secundario o no.

Una vez que veo el mapa, pienso en su contenido y decido si es un relato, o si escribir novela se entenderá mejor. Por lo tanto, decido relato, me ha dado mucho, me ha enseñado a escribir.

¿Cómo ves el panorama literario actual?

Pues veo más escritores que nunca, cada año, en la Feria del Libro de Murcia, como estoy en la Asociación PALIN, siempre veo editoriales nuevas, escritores jóvenes nuevos, que debutan, como si futbolistas fuesen, que suben de la cantera interminable de la literatura.

Por otro lado está el peligro de la IA, que parece que nos puede ayudar en el presente, también parece que algunos se aprovechan para escribir, va a ser difícil detectarlo, quizá por ciertos desniveles en el argumento, o en la simple forma de escribir, en el estilo propio.

Son incompatibles, una IA nunca podrá escribir como mis sueños, por ejemplo.

Veo muy bien el brote emergente que hay de escritores, tanto jóvenes como adultos, personas incluso jubiladas, que se animan a probar suerte, o que quieren quitarse esa espina maldita que en su momento no pudieron sacar a flote.

Veo un futuro esperanzador, no está mal la IA para hacer portadas, no debemos dejar que nos domine. Escribamos en paz y armonía.

¿Qué puedes contarnos de Sendas y Prisma, tus libros publicados?

Sendas es una novela experimental, que nació de una forma muy concreta, como he contado antes, iba a ser un relato corto, pero vi que tenía mucho más recorrido, así que me atrapó en forma de sueños, cambié por completo mis forma de vestir, de pensar, retomé estudios, me documenté mucho para escribirla, con artículos, documentales, canciones, poemas que escribía a chicas y se los regalaba, (quedándome una copia, por supuesto).

Todo esto mezclado, aliñado con Parménides de Elea y sus Foceos. El universo, cosmos.

Separé los sentimientos como en un arco iris de colores vivos primero, luego el mismo pero en blanco y negro, de ahí saqué los personajes oníricos. Arco iris, un grupo musical de los setenta, etapa florida de The Beatles y el hipismo. Seres grises como Ser Oscuro, un estado mental que nos aturde en esa fase de los sueños donde estamos a su merced. Aquí llegamos a Joel, protagonista ajeno a todo esto, que debe ser mensajero de la nueva conciencia, al ser humano actual, desde el arte, el pacifismo y la cultura de antaño.

Terminaba cada capítulo sabiendo que no era el último todavía, pero sin saber a dónde me dirigía, necesitaba pensar, sobrepensar incluso, pero al final  encontraba en canciones la forma de seguir, alguna pista en versos que es imposible que me hablase, pero que me creí, como si The Beatles o Jim Morrison me hablasen, también la catalogo como psicodélica por su alto nivel imaginativo y encriptación de sus personajes, aventuras de su laberinto onírico.

En cuanto a Prisma, es como una continuación intrínseca, son los poemas que escribe uno de los personajes, que debía decidir en Sendas entre seguir creando una vida ya en torno a la familia o seguir su emergente virtud de escritor, sin más final que desahogar sus ideales pasados, recordar las veces que ha amado, dejar plasmado en versos cuando creía en la paz, cuando llevaba el pelo largo y gritaba revolución, para vivir un atisbo de libertad.

De eso va Prisma, con los mismos ingredientes que Sendas. De momento todas las obras que haga, irán en esa línea, aunque cuando termine el libro de terror que empiezo, iré por otro camino, aunque de la mano, sin esperar separarme nunca de estas dos obras primas.

Las historias sobre mis amoríos pasados, me las guardo.

¿Qué ha supuesto para ti más esfuerzo: escribir una novela o un poemario?  

Sin duda, una novela. Sendas era muy compleja, fíjate cómo era, que había madrugadas que me despertaba sobresaltado por una pesadilla, mientras me relajaba y entendía que había pasado, decidía si la escribí o no, si tenía que ver con la novela, muchas de esas veces sí tenía que ver, así que la escribía en el móvil, en una libreta, o en el ordenador, después desayunaba. Pero me rompía el sueño sin ser consciente del riesgo que eso corre, estaba atrapado.

Hasta que la epilepsia me dio de lleno, no sabía que era epiléptico. Y el Flower Power aunque sean canciones, no ayudaba tampoco, esa música psicodélica alteraba mí conciencia, pero en esa época no la cambio por nada, me abrió la mente de una manera inaudita.

¿Qué tienen de ti tus libros?  

Pues experiencias vividas, chicas que quedan en mi recuerdo, sueños que tengo, el deseo desde el colegio de saber cómo funcionaba el cerebro humano, qué era el inconsciente, el subconsciente, quién era Sigmund Freud etc. Pues esas dudas, inquietudes, amoríos, que se quedaban dentro, las sacaba y me ha ayudado a vaciarme, a dejar un legado de cómo pienso.

¿Qué esperas que los lectores encuentren en tus obras?

Pues he leído en reseñas que han encontrado a sí mismos, porque se han acordado de cuando eran pequeños, que debían disculparse con alguien, por cosas de niños, o no tanto.

Pero sobre todo quiero que vean el esfuerzo que me ha llevado a escribirlas, no escarben por las chicas, o que pudo pasar esas noches de discoteca. Lo dejo para mí.

Que vean la estructura, se inspiren o que puedan escribir algo suyo. Que les remueva.

Y si no, pues que se diviertan y anden esa sendas mentales que presto, a precio módico, para su ratitos de ocio.

Que aprendan sobre la cierta filosofía que guarda, para que se guarden del ser oscuro y  sus seres grises, abran sus colores y lleguen a sus sentimientos y luchar pacíficamente. 

© Juan José Lajara Córcoles.

¿Qué nuevos proyectos tienes en marcha?

Pues como dije antes, un libro de relatos de terror, en supuestamente tres tomos, contando un poco el pasado del arco iris oscuro, (en blanco y negro).

Es un sueño muy de Sigmund Freud que tuve, se pintaba un ánfora a trazos, de un ánfora, blanca, porque era solo el borde sobre un lienzo blanco, y detrás viene la sombra, que tanto analizaron Freud y Carl Gustav Jung. Esa es la idea, hablar de esa sombra y los arcontes.

Hablo desde la sombra humana hasta llegar en otra novela, segunda parte y final de Sendas (por fin) hablando entonces de esa luz que todos portamos y hay que despertar.

Eones, unos seres primigenios, mitológicos, pero con grandes enseñanzas.

¿Te gustaría añadir algo antes de terminar esta entrevista?

Pues la verdad es que decir dónde se pueden encontrar mis obras, de momento en e-book en Amazon, si viven fuera de Murcia, si viven mi región pues en Ferias del libro de Murcia, Yecla, Molina de Segura, y algunas más que surja. También puedo enviar por correo, mensajero, porque tengo ejemplares en mi casa. Siempre firmados por el autor.

Más adelante en la web www.ruedalibros.com que se está haciendo, por parte de la editorial, aunque solo está Prisma, en papel y en e-book, fue editado en Bookalia ediciones, se me olvidó decirlo antes ¡Qué cabeza la mía!

Muchas gracias por esta entrevista, Cristina Monteoliva, desde La orilla de las letras.

Muchas gracias, Juan José, por tu tiempo, tus palabras y tus fotos personales. Te deseamos suerte con tus proyectos.

Y a vosotros, amigos de las letras, gracias por estar siempre pendientes de nuestras publicaciones. Ahora, ¡a leer!

Cristina Monteoliva

 

Reseña: LAS CASAS QUE ARDEN, de Ibán Manzano

 


Los que hayáis escrito alguna vez una novela, un relato, un ensayo, una poesía, etc, ya sabréis lo complicado que puede resultar encontrar un nombre adecuado para la obra. Un nombre que en pocas palabras sintetice la esencia de tu escrito, que le indique al lector exactamente de qué va. Pues bien, creo que cuando se trata de antologías es más complicado todavía. Hoy hablaremos de Las casas que arden, la recopilación de cuentos de Ibán Manzano, un volumen con el título exacto.

Las casas que arden es una antología compuesta por siete relatos largos y complejos, fundamentalmente fantásticos, donde todo gira alrededor de la casa como lugar en el que se habita (el hogar, el sitio al que se pertenece) pero también como punto de conflicto, de opresión, de extrañeza y hasta de involución, en el que las complejas personalidades y contradicciones de los actores protagonistas aflorarán sin remedio.

La recopilación da comienzo con La piel subterránea, una historia en la que una trabajadora se ve confinada en casa por un extraño mal relacionado con su trabajo.

En El síndrome de Estocolmo una mujer que vive en Suecia y solo vuelve a España de vez en cuando se da cuenta de que su infancia fue una verdadera farsa.

Las noches sin silencio nos habla del duro trabajo de una cuidadora, aunque no tanto si tenemos en cuenta lo rentable que le salen los poderes especiales que su madre desarrolla con la demencia.

Conglomerado trata de un edificio en obras y de los problemas que giran alrededor de él. Los fantasmas del futuro están, sin duda, al acecho.

La casa que arde atrapa a una mujer psicológicamente, de forma que le es casi imposible salir de ella.

Entre el fósforo y la llama nos hace ver el trabajo como una casa, y a su protagonista, como una mujer angustiada ante la idea de encontrarse ante una extraña invasión de clones.

Finalmente, Todo lo que se robó nos habla de jóvenes en la pandemia, muertos y curiosas sesiones de espiritismo.

Las casas que arden, en definitiva, es un volumen lleno de matices, vidas marcadas, rarezas interesantes, momentos inquietantes y personalidades caóticas que no solo satisfarán a las mentes que buscan historias originales y que inviten a la reflexión, sino que también os proporcionarán un buen rato de entretenimiento. Un volumen único que está esperando a que lo descubras. ¿Te atreves a adentrarte en estas casas?

Cristina Monteoliva


martes, 30 de junio de 2026

Entrevista: ALIRA VONNE

 

Queridos amigos de La Orilla de las Letras,

llegamos al final del mes de junio de 2026 con la entrevista que nos ha concedido la autora que firma como Alira Vonne. Podéis leerla a continuación:

¿Cuándo descubriste que la escritura era más que un pasatiempo?

Siempre me ha gustado escribir. Desde pequeña inventaba historias y disfrutaba dejando volar la imaginación, aunque durante muchos años la escritura fue algo muy personal, una afición que compaginaba con mi vida profesional.

Creo que el momento en el que entendí que podía ser algo más fue cuando terminé mi primera novela. Ver que era capaz de convertir una idea en una historia completa me animó a seguir escribiendo. Después llegaron la publicación de Cuando dejé de creer en el amor y el segundo premio en el VII Certamen Literario Memoria con el relato El replà de la boira, dos experiencias que reforzaron mi confianza y me hicieron pensar que mis historias también podían llegar a otros lectores.


 © Alira Vonne.

¿Qué lecturas crees te han influido como escritora?

Soy una lectora bastante ecléctica. Pero me han influido especialmente autoras como Nora Roberts, Rosamunde Pilcher, Sarah Lark y Mónica Murphy. Aunque cada una tiene un estilo muy diferente, todas comparten la capacidad de crear personajes cercanos y de construir historias donde las emociones tienen un papel protagonista.

De Nora Roberts admiro la naturalidad con la que desarrolla las relaciones entre sus personajes; de Rosamunde Pilcher, la forma de convertir los escenarios en un personaje más de la historia; de Sarah Lark, su capacidad para entrelazar historias familiares con grandes paisajes; y de Mónica Murphy, la intensidad emocional de sus novelas.

Creo que todas ellas han dejado una huella en mi forma de escribir.

¿Qué estás leyendo ahora mismo? ¿Nos lo recomendarías?

Ahora mismo estoy leyendo Hijas de la luz del norte, de Christine Kabus.

Sí lo recomendaría. Me gustan las novelas que consiguen transportar al lector a otro lugar mientras desarrollan personajes complejos y relaciones humanas creíbles. Es una historia que combina muy bien la ambientación con la emoción, dos aspectos que también intento cuidar cuando escribo.

¿Cómo compaginas la escritura con tus otras obligaciones en la vida?

Trabajo como consultora de moda, un sector muy creativo, pero también muy exigente. Por eso la escritura ocupa los momentos que consigo reservar para mí: algunas tardes, los fines de semana o cuando aparece una idea que no puede esperar.

No siempre es fácil encontrar tiempo, pero escribir forma parte de mi equilibrio personal. Más que una obligación, es un espacio donde desconecto y doy rienda suelta a la imaginación.

¿Cómo ves el panorama literario actual?

Creo que vivimos una época muy interesante porque nunca ha sido tan fácil publicar y llegar a los lectores. Al mismo tiempo, eso hace que exista una enorme oferta y que destacar resulte cada vez más complicado.

Como lectora valoro las historias auténticas, las que emocionan y permanecen en la memoria. Y como escritora intento escribir precisam ente ese tipo de novelas, sin seguir modas, sino siendo fiel a mi manera de contar las historias.

¿Por qué publicar con pseudónimo?

Alira Vonne nació como una forma de separar mi actividad profesional de mi faceta literaria.

Mi trabajo está vinculado al mundo de la moda y el diseño, mientras que la escritura representa un espacio completamente creativo y personal. Con el tiempo, el seudónimo ha acabado formando parte de mi identidad como autora y me permite dar vida a ese universo literario con total libertad.

¿Y por qué te decantaste por Amazon a la hora de publicar Cuando dejé de creer en el amor?

Cuando terminé la novela sentí que ya no podía quedarse guardada en un cajón. Quería compartirla y descubrir si una historia que había nacido de mi imaginación también podía emocionar a otras personas.

Amazon me ofrecía la posibilidad de hacerlo de una forma accesible y sin tener que asumir el elevado coste que suponía publicar por otros medios. Para una autora que empezaba, era la oportunidad de dar el primer paso y aprender cómo funciona el mundo editorial desde dentro.

La experiencia me enseñó que publicar un libro es solo el comienzo y que detrás hay un gran trabajo de promoción para conseguir llegar a los lectores. Aunque los resultados económicos no fueron los que esperaba, no me arrepiento de haber tomado esa decisión, porque me permitió cumplir un sueño y, sobre todo, confirmar que quería seguir escribiendo.

¿Qué nos puedes contar de este libro?

Es una novela romántica contemporánea que habla de segundas oportunidades.

Quería escribir una historia donde el amor fuera importante, pero donde también lo fueran el crecimiento personal, la superación de las heridas emocionales y la capacidad de volver a confiar cuando creemos que ya no somos capaces de hacerlo.

Es una novela que invita a reflexionar sobre cómo las experiencias vividas condicionan nuestras decisiones, pero también sobre cómo siempre existe la posibilidad de empezar de nuevo.

¿Cómo surgió la idea de escribir esta historia?

La idea nació de una pregunta muy sencilla: ¿qué ocurre cuando alguien deja de creer en el amor?

A partir de ahí empecé a construir unos personajes con pasado, con miedos y con heridas que debían enfrentarse a sí mismos antes de poder abrirse a una nueva oportunidad.

Siempre me han interesado las historias donde la evolución emocional de los personajes tiene tanto peso como la propia trama.

¿Qué tiene de ti Cuando dejé de creer en el amor de ti?

No es una historia autobiográfica, pero sí contiene muchas de las emociones y reflexiones que me interesan como persona.

Creo que todos los escritores dejamos algo de nosotros en nuestros personajes: nuestra forma de entender las relaciones, la esperanza, los miedos o la manera de afrontar los cambios.

¿Qué esperas que los lectores encuentren en Cuando dejé de creer en el amor?

Me gustaría que encontraran una historia que les emocione y unos personajes con los que puedan identificarse.

Si al cerrar el libro sienten que han acompañado a los protagonistas en su viaje y que alguna parte de la novela permanece con ellos, habré conseguido mi objetivo. 


© Alira Vonne.

¿Qué nuevos proyectos tienes en marcha?

Actualmente estoy escribiendo una nueva novela ambientada en Irlanda.

Siempre me han atraído las historias en las que el escenario tiene tanta fuerza como los propios personajes. Muchas de las autoras que admiro consiguen que el lugar donde transcurre la historia forme parte de la narración, y eso es algo que también quiero transmitir.

Irlanda, con su paisaje, su historia y su atmósfera, ofrece el escenario perfecto para una novela donde las emociones y los secretos del pasado vuelven a tener un papel protagonista.

¿Te gustaría añadir algo antes de terminar esta entrevista?

Quisiera agradecer este espacio y el interés por dar voz a escritores de distintos perfiles.

Aunque mi profesión está ligada al mundo de la moda, la escritura ocupa un lugar muy especial en mi vida. Para mí, escribir significa detener el tiempo, crear mundos, emocionar y compartir historias que, de una forma u otra, puedan acompañar a quienes las leen.

Si mis novelas consiguen que un lector se emocione, reflexione o simplemente disfrute durante unas horas, sentiré que todo el tiempo dedicado a escribir ha merecido la pena.

Muchas gracias, Alira, por tu tiempo, tus palabras y tus fotos personales. Te deseamos una carrera literaria larga, próspera y satisfactoria.

Y a vosotros, amigos del blog, gracias por estar un día más al otro lado de la pantalla. Ahora, ¡a leer!

Cristina Monteoliva

 

 

domingo, 28 de junio de 2026

PUBLICAR CON UNA EDITORIAL TRADICIONAL: CÓMO EVITAR DISGUSTOS

 

¿Has acabado tu primer manuscrito y estás preparado/a para publicar tu obra? Enhorabuena. Estoy segura de que has trabajado duro, que has pulido hasta el más mínimo detalle para que quede estupendo. Sería recomendable, también, que contaras con una corrección externa y lectores beta que te indiquen si tienes algo que mejorar. Una vez hecho todo esto, te queda plantearte si quieres buscar una editorial tradicional o lanzarte por tu cuenta.

Aunque la autopublicación tiene su miga y un montón de aspectos en los que fijarse, en este artículo nos centraremos en cómo evitar disgustos si lo que quieres es publicar con una editorial tradicional.

Lo primero que has de tener en cuenta es que toda editorial es un mundo que has de conocer, por lo que olvídate de mandar a cada una el mismo email con tu manuscrito indiscriminadamente. Antes de lanzarte, has de investigar qué editoriales podrían acoger tu obra, si tienen abierto el plazo de apertura de manuscritos y qué solicitan (hoy en día es común tener que mandar, junto a tu obra o parte de ella, una propuesta editorial). El email que mandes, por tanto, deberá dirigirse directamente a cada editorial en concreto.


 © Pixabay.

Pero volvamos al primer punto de la lista, a ese arduo trabajo que consiste en investigar qué editoriales pueden recibir o no tu obra. Porque ahí reside, en muchas ocasiones, el kit de la cuestión: en no solo que te elijan a ti, sino que tú también elijas a la editorial. ¿Cómo? Pues no quedándote en la superficie, revisando solo si el sitio al que piensas enviar el manuscrito publica obras similares a la tuya, sino también leyendo un libro de la casa para comprobar si te gustan las portadas, la tipografía de letra utilizada y sí, y esto es importante, crees que la labor de edición profesional es la correcta.

También sería recomendable (si te atreves, claro) que contactaras con algún autor que publicara previamente con dicha editorial para preguntarle por su experiencia: ¿está el autor contento con el trato que se le dio a su obra? ¿Había clausulas sospechosas en el contrato? ¿Se hizo una preventa? ¿Se distribuyó su libro correctamente en librerías? ¿Pudo ir a ferias y eventos? ¿Cómo le resulta, en general, publicar en dicha editorial?

Aunque la experiencia con una editorial varía de un autor a otro, todo lo que te cuente otro escritor te podrá servir de guía antes de que tomes o no la decisión de probar con una u otra editorial. En caso de que no puedas contactar con uno, intenta buscar en foros las experiencias de otros autores.

Por fin has conseguido toda la información necesaria antes de mandar los emails, lo haces, esperas un tiempo y una editorial te contesta con su propuesta. Llega el momento de enfrentarte al contrato. ¿Que tienes prisa por firmarlo? Toda la del mundo, lo sé. Pero, por favor, no lo hagas antes de leer concienzudamente todas las cláusulas. En el caso de que tengas dudas, pregunta a la editorial, y si sigues teniéndolas, consulta con alguien externo.

¿Es posible que todavía tengas algún disgusto si tienes en cuenta todo lo que te he contado en este artículo? Sí, claro. La vida está llena de factores que no podemos controlar. Pero hay otros que sí, como he intentado decirte. Así que yo que tú intentaría no apresurarme e intentar tener toda la información posible antes de decidirme por una editorial. Y si no, pues siempre te queda la autopublicación.

Cristina Monteoliva



 

sábado, 27 de junio de 2026

Reseña: VIOLET, de Virginia Woolf

 


Hay amistades que marcan de por vida. El lazo de unión emocional es tan estrecho, que incluso a una artista le llega a inspirar. En el caso de Virginia Woolf, su amiga del alma se llamaba Violet. A esta dama le dedicaría tres relatos que vemos recogidos en el volumen del mismo nombre, Violet. Una obra breve pero intensa que, desde luego, merece ser el objeto de una reseña.

Virginia Woolf tuvo una vida interesante y agitada. Muchas personas la acompañaron a lo largo de los años. Pero si alguien de verdad la marcó fue su amiga Violet.

En el volumen homónimo del que hoy hablamos, nos encontramos, como decía antes, con tres relatos. Los dos primeros de ellos, Galería de amistades y El jardín mágico, nos hablan, con un estilo que no deja de divagar, de cómo era tanto físicamente Violet (alta, delgada, considerada poco atractiva por los demás) como personalmente (inteligente, sagaz, valiente, decidida, divertida). En estos dos textos a manera de crónicas, veremos a la amiga de Woolf en su versión joven, interactuando en sociedad y dejando claro que quiere ser una mujer independiente con su propia casa de campo. La narración no solo nos sirve para conocerla tal y como lo hacía Woolf, sino también para adentrarnos en la sociedad de la época, en la forma de actuar de todas esas personas que giraban alrededor de nuestras damas y que tenían un estatus.

El último relato, Una historia para hacerte dormir, es la leyenda japonesa que le cuenta una madre a su hijo antes de ir a la cama. En ella, también con un estilo que salta de un tema a otro casi sin que nos demos cuenta, conoceremos animales fantásticos, princesas sagradas y diosas sin igual en un Tokio remoto y mágico.

La edición que os comento, de Páginas de Espuma, se completa con un extenso prólogo de la traductora, Patricia Díaz Pereda, así como sus anotaciones a lo largo de los cuentos, y las estupendas ilustraciones a color en papel satinado de Andrea Reyes.

Violet, en definitiva, es una pequeña joya hasta ahora desconocida de una autora tan notable como Virginia Woolf. Una obra con la que conocer tanto a la amiga de nuestra escritora como a ella misma a través de sus letras. Y tú, ¿te lo vas a perder?

Cristina Monteoliva

viernes, 26 de junio de 2026

Reseña: LO QUE NO VEO EN EL BOSQUE, de Isabel del Río

 


Muchas personas que emigraron a la ciudad aprovechan la época estival para volver al pueblo y abrazar sus raíces. Pero, ¿y si ocurriera algo que hiciera que vivir en la urbe fuera mucho más seguro que adentrarse en el mundo rural? ¿Por qué alguien querría volver a su pueblo en tales condiciones? ¿Qué estaría buscando? Las respuestas a estas preguntas las encontrarás en Lo que no veo en el bosque, la nueva e inquietante novela distópica de Isabel del Río de la que os hablaremos a continuación.

A pesar de la tormenta y la incertidumbre, Eloise conduce una noche en dirección a Pico de Lobre, el pueblo de su infancia. Aunque la ciudad es mucho más segura, ella quiere pasar un tiempo en casa de su abuelo. Al llegar, encuentra que está esta medio abandonada. Con ayuda de Tomás, el veterinario, y Clara, la guardabosques y amiga de la infancia de Eloise, nuestra mujer conseguirá hacerla habitable. Sin embargo, su estancia tendrá poco de idílica: las criaturas del bosque acechan peligrosamente y una niña ha desaparecido. ¿Conseguirá Eloise encontrar lo que ni siquiera sabe que busca?

Esta es una historia con dos narradores: la propia Eloise, perdida en sí misma, y un narrador externo que intenta que lleguemos a entender mejor tanto ella  como lo que sucede a su alrededor. Para eso, para comprender a nuestra protagonista y su entorno, creo que hay que saber que esta vive en un mundo en el que el cambio climático y la contaminación haría que la naturaleza reaccionara violentamente, de tal manera que la mayor parte de la población, para estar segura, habría de refugiarse en las ciudades, protegidas por esferas. Fuera de las esferas, los monstruos camparían a sus anchan y los pocos que decidieran vivir en el mundo rural, lo harían por su cuenta y riesgo. En este mundo en el que escasean los niños, se utiliza la tecnología para evitar la muerte y los drones llenan los cielos, los fantasmas y los libros mágicos son de lo más usual.

En Lo que no veo en el bosque conoceremos la intrincada personalidad de Eloise, una mujer que no consigue adaptarse a los cambios, aunque estos se impusieran hace años, pero también a Tomás, el veterinario bonachón; a la valiente Clara, la guardabosques que intentará mantener a salvo a su amiga y, residualmente, a Marla, la pareja de Eloise que esta dejó en la ciudad.

Eloise deberá enfrentarse a su duro pasado y su no menos complicado presente. Los misterios se multiplican en el pueblo mientras las criaturas acechan en la oscuridad. Adentrarse en el bosque es peligroso y a la vez, inevitable. ¿Qué descubrirá nuestra chica?

Lo que no veo en el bosque, en conclusión, es una interesante novela distópica en la que fantasía, ciencia ficción y terror de la mano. Una obra que nos invita a explorar nuestros miedos y la propia naturaleza del ser humano. Y tú, ¿te atreverás a adentrarte en ella?

Cristina Monteoliva

 

jueves, 25 de junio de 2026

Reseña: CONEXIÓN HELSINKI, de Pedro M. Domene

 


Seguro que con este calor veraniego lo único que te apetece es estar al fresco. La idea de viajar a un país en el que la temperatura no sea tan extrema en julio y agosto no parece del todo descabellada, desde luego. Aunque igual ni tienes vacaciones este verano ni te lo puedes permitir. En ese caso, te recomiendo conocer Finlandia, un país nórdico de lo más refrescante, gracias a la lectura de Conexión Helsinki, la nueva novela infantil y juvenil de Pedro M. Domene. Te hablo de ella a continuación.

Hace dos años que sus padres se divorciaron y su padre decidió mudarse a Finlandia. Desde entonces, Daniel apenas ha sabido nada de él. Decidido a retomar el contacto, y una vez aprobada la PAU, embarca en un avión rumbo al país nórdico. Una vez allí, nuestro chico descubrirá que encontrar a su padre no es algo tan sencillo. Acompañado por un joven de su edad, Joaquín, y la finlandesa amante de la fotografía Tove, seguirá su pista hasta la frontera con Noruega. ¿Conseguirá finalmente nuestro chico reencontrarse con su progenitor? ¿Y entender por qué lleva dos años sin tener contacto con él?

Daniel, el narrador y protagonista de esta novela con la que conocer un país tan interesante como Finlandia, con sus gentes tan educadas, sus extensos bosques y hasta la morada de Papá Noel, es un chico muy serio y centrado que no puede llegar a entender por qué su padre, al divorciarse de su madre, decidió olvidarse de él.

Nuestro joven viaja a Finlandia con el objetivo de encontrar a su padre y pasar un tiempo con él. Sin embargo, esto no será tan sencillo y su búsqueda se prolongará durante los días que pase en el país.
Daniel tendrá la oportunidad de conocer no solo la geografía finlandesa, sino también el amor por el medio ambiente de los habitantes del país, el trabajo que realiza Greenpeace, la cultura sami y la mitología nórdica.

Por suerte, nuestro chico no estará solo en su misión: en ella le acompañarán Joaquín, un chico que vive en Finlandia con sus padres y busca la manera de pasar un verano diferente; y Tove, una joven fotógrafa muy ligada a los valores tradicionales del país.

Conexión Helsinki, en definitiva, es una interesante novela sobre el paso de la niñez a la edad adulta, el valor de la familia y la amistad, Finlandia, todo lo bueno que tiene el país y mucho más. Y tú, ¿a qué esperas para comenzar este viaje?

Cristina Monteoliva

martes, 23 de junio de 2026

Reseña: AGUA PASADA, de Rodrigo Carretero

 


Muchas pequeñas localidades que en su día quedaron despobladas están teniendo una segunda oportunidad en el presente gracias a todas esas personas que buscan una existencia más tranquila y en contacto con la naturaleza. Es una opción de vida que puede parecer idílica, pero, ¿y si en uno de estos pequeños núcleos repoblados de pronto se sucedieran los asesinatos? Este es uno de los puntos de partida de Agua pasada, el original thriller de Rodrigo Carretero del que hoy hablaremos.

Olivia Navacerrada es una joven e introvertida periodista que ha huido del ambiente tóxico de un periódico nacional para refugiarse en otro más modesto en Galicia. El trabajo la llevará hasta Beresteira, una aldea repoblada por unos pocos artesanos y un par de hosteleros, para realizar un reportaje sobre la España vaciada y los pueblos abandonados que vuelven a estar habitados. Lo que debería ser algo relativamente sencillo se complica hasta límites insospechados cuando uno de los turistas que pasa unos días por allí, el notario Arguimiro Molina, aparece atado al cadáver del famoso escritor Moisés Ruiterto. Una fuerte tormenta de nieve hace que las pocas personas que hay en el pueblo en esos momentos queden aisladas, sin la posibilidad de contactar con las autoridades. Y lo que es peor: el asesino sigue haciendo de las suyas durante las siguientes horas. ¿Conseguirá Olivia salir con vida de esta?

Beresteira es una aldea gallega que empezó a despoblarse en los años 70 del siglo XX. Años después, unos cuantos artesanos y algunos hosteleros que pensaron que podrían atraer a algunos turistas, decidieron reconstruir lo que quedaba del pueblo, entre ellos, Pedro y Juan “el mudo”.

Una terrible tormenta de nieve se acerca a la pequeña localidad justo cuando empiezan los asesinatos. En la casa hostal del pueblo se quedarán aislados todos los sospechosos: Olivia, la joven periodista apocada que busca una segunda oportunidad en el mundo del periodismo lejos de Madrid; Pedro, el emprendedor que vio su gran oportunidad cuando descubrió la aldea deshabitada; Juan, el hombre que no habla desde que presenció la muerte su padre; León Niño, el socio escritor del malogrado Moisés Retuerto; Félix Ruipérez, el ambicioso agente literario; Fernando Ocampo, el despiadado periodista con el que Olivia tuvo ya la desgracia de cruzarse en el pasado; Argimiro Molina, el notario que pasa unos días en la aldea; y, finalmente, Lucas e Irene, una pareja con un bebé que no parece estar nada conforme con lo de estar aislados.

Conforme avanza la narración, el narrador nos va contando las historias de varios de los personajes, como la de Juan, apodado el mudo, que vio cómo moría su padre ante sus ojos cuando era un niño, y la de Moisés Retuerto, el que se convirtiera en escritor tras la muerte de su hermano.

Una vez que los secretos y las mentiras quedan al descubierto, por fin sabremos quién es el asesino. Sus razones no dejarán de ser sorprendentes. La cuestión es: ¿hasta dónde será capaz de llegar por alcanzar sus objetivos?

Agua pasada, en definitiva, es una excelente novela negra llena de intrigas y personajes cargados de secretos que tendrán que sobrevivir tanto a un asesino como una cruda tormenta. Una lectura de lo más refrescante para este tórrido verano. ¿Te atreves a comprobarlo?

Cristina Monteoliva