lunes, 13 de abril de 2026

Reseña: REGÁLAME UNA HISTORIA, de Francisco M. Soria

 


¿Llevas tiempo queriendo empezar a escribir y no sabes cómo comenzar? ¿Eres, además, un fanático de los mitos griegos? ¿Qué tienen en común la escritura y los mitos de la Antigua Grecia, por cierto? Muchas preguntas y una sola respuesta: Regálame una historia, el original manual de escritura creativa de Francisco M. Soria del que hoy hablaremos.

Existen en el mercado infinidad de manuales de escritura creativa, casi tantos como escritores que un buen día decidieron dedicarse, al menos en parte, a la divulgación del arte de escribir. Si sois asiduos al blog, os habréis dado cuenta de que siento cierta debilidad por este tipo de lecturas pues creo que aunque alguien lleve bastante tiempo escribiendo, siempre puede encontrar algo enriquecedor en un libro de este tipo.

Regálame una historia, la obra que nos ocupa hoy, es un manual de escritura sin duda diferente, pues en él su autor, Francisco M. Soria, ha querido hablarnos de diversos aspectos del mundo de la escritura relacionándolos con un buen número de mitos griegos.

El libro está claramente dirigido a personas que siempre han querido escribir, fundamentalmente una novela, pero no sabe todavía cómo llegar a hacerlo. Con paciencia y mimo, el autor les habla de las musas, de la creatividad, de la necesidad de un espacio propio, de la disciplina, etc. Más adelante, el texto introduce distintas técnicas creativas, habla de las trampas de la escritura, la riqueza del lenguaje, la memoria y, finalmente, de cómo escribir una buena novela.

Como suele ocurrir en otras obras de este tipo, el aprendiz a escritor encontrará aquí propuestas de ejercicios variados y ejemplos de textos de autores más que reconocidos; también de alguien misterioso denominado “el escritor”.

Tras la lectura de este manual, el escritor en ciernes sabrá qué se espera de un autor de narrativa literaria, pero además, y más importante, habrá encontrado su voz propia: el centro del laberinto literario y mitológico de Francisco M. Soria.

Regálame una historia, en definitiva, es un manual de escritura creativa bastante completo. Un texto muy bien elaborado por su autor que, sin duda, va a ser de utilidad para los futuros escritores y para talleres de escritura creativa presenciales. Un libro muy recomendable.

Cristina Monteoliva


 

Reseña: LA NOVELA DE MARCEAU MILLER, de Marceau Miller

 


Todos tenemos algún secreto que nadie o casi nadie conoce. O puede que más de uno. Secretos que harían que los demás nos vieran de otra manera. ¿Y qué pasaría si de pronto tras nuestra muerte salieran al descubierto? La respuesta a esta y otras preguntas las encontrarás en el trepidante thriller del que hoy hablaremos: La novela de Marceau Miller.

Marceau Miller es un escritor de éxito que vive junto al lago Lemán, en la parte francesa del mismo, con su mujer, Sarah, y sus hijos, Hermione y Benjamin. Acosado por los fantasmas del pasado, gusta de ir a navegar y hacer escalada sin protección para despejarse. Su última excursión a la montaña, sin embargo, acabará con su vida. Tras su muerte, su mujer tendrá que encargarse de averiguar qué ha pasado en realidad: ¿fue Marceau asesinado? ¿Dónde está su última novela, aquella en la que el escritor habla de todo lo que ha estado ocultando? ¿Y quién era al final Marceau Miller?

Marceau Miller ha muerto y Sarah, su mujer, no puede creer que haya sido un accidente debido a una actitud temeraria. Tras el funeral, nuestra protagonista se encargará junto a Reynaud, un gendarme jubilado, de investigar el caso. No será nada fácil: Marceau era un hombre inteligente, muy celoso de su intimidad y sus secretos, que no estaba dispuesto a que estos salieran a la luz. Sin embargo, es fundamental que lo hagan para que todo se aclare.

De Marceau Miller sabemos que es un hombre tan creativo como taciturno, marcado por la muerte en avioneta de su padre y la desaparición de su hermana Jade, hace ya bastantes años. A lo largo de esta novela veremos que si bien escribió cosas muy importantes en un manuscrito, también se aseguró que no fuera fácil encontrarlo.

Llegados a este punto, creo que no desvelo nada (estamos hablando de un thriller con una muerte de por medio) si digo que Marceau parece que no estaba solo cuando murió. La cuestión es: ¿quién era esa persona que le acompañaba? ¿O esas personas? Podría haber sido la misma Sarah, causando un golpe de efecto a la trama al desvelarse al final de la misma; Karen, la socia de Sarah (ambas regentan una agencia de alquiler de barcos) y amante de Marceau; Reynaud, el entrañable gendarme jubilado que siempre ha estado al lado de la familia de Miller; o Rollin, el marido de Karen y amigo del escritor; o Alexis, el otro amigo inseparable. Aunque, ¿y si fue alguien más? ¿Habría algún personaje misterioso acechando en las sombras? ¿Quién tendría motivos para acabar con la vida de nuestro hombre?

La novela de Marceau Miller, en definitiva, es una historia a contrarreloj que nos hará conocer la vida oculta de un famoso escritor, la desesperación de su desconsolada viuda y un montón de secretos escandalosos. Una novela que nos viene a demostrar que incluso lo más oculto acaba saliendo a la luz. Y tú, ¿a qué esperas a conocer todos los secretos del escritor?

Cristina Monteoliva

 

domingo, 12 de abril de 2026

Entrevista: ROSER AMILLS

 

Queridos amigos de La Orilla de las Letras,

volvemos a la carga con nuestras entrevistas, esta vez con la que nos ha concedido Roser Amills.

Roser Amills se formó como filóloga en la UB y la UAB de Barcelona. Ha publicado decenas de libros de poesía, narrativa y ensayo, y ha sido traducida al inglés, francés, alemán, portugués, ruso e italiano. Formada en Dramaturgia por el Obrador Internacional de la Sala Beckett, en Guion Cinematográfico por RTVE y en Estudios de Género en la Universitat de les Illes Balears, ha estrenado obras de teatro y dos guiones documentales para el cine. Compagina la creación con la pedagogía literaria en talleres de escritura y expresión, y ha desarrollado su trayectoria como periodista cultural en medios como Catalunya Ràdio, TV3, RTVE-La 2, RNE, IB3, Última Hora y La Vanguardia. Actualmente dirige el programa de radio L’illa sense calma en Ona Mediterrània.

Dicho esto, vamos con las palabras de nuestra autora:

¿Cuándo descubriste que la escritura era más que un pasatiempo?

Fui una lectora precoz, que es fundamental. Leer mucho. Y empecé a escribir pronto también para atravesar situaciones muy difíciles en una familia desestructurada y violenta. Escribía para no sentirme sola. Ojalá alguna vez escribir fuera solo un pasatiempo.

¿Qué lecturas crees te han influido como escritora?

Empecé con la poesía. Gané un premio en el colegio de primaria y me dieron un lote de libros; recuerdo especialmente los sonetos de William Shakespeare.

Luego he sido muy feminista en mis lecturas gracias a una profesora cubana del instituto, Nancy Matamoros, que me marcó mucho y de la que me despedí hace poco, simbólicamente, en un bello funeral literario que organizó otra profesora fundamental, Montse Doménec: busqué siempre en las profesoras y en las escritoras algo que no tenía, una referencia materna esencial. Elizabeth Bishop, Sylvia Plath, Ana María Moix —con quien tuve la suerte de entablar amistad en la universidad—, el amor y el humor de Vislawa Szymborska, la rebeldía divertida de Louise Bourgeois...

También leí mucha filosofía y psicoanálisis, en parte por influencia del padre de mi primer hijo, Marcel, que tuve con veinte años.


 © Roser Amills.

¿Qué estás leyendo ahora mismo? ¿Nos lo recomendarías?

Leo y releo muchos libros antiguos, descatalogados, sobre todo del siglo XIX y XX. Me interesa volver a textos que ya no están en circulación porque ahí hay una luz interesante: la de la profecía sobre los tristes tiempos que vivimos. En mi anterior novela, sobre Asja Lacis y Walter Benjamin, me preguntaba si podríamos ser tan estúpidos de repetir el nazismo. Y ahí están Donald Trump y la ultraderecha europea para respondernos.

De los autores jóvenes, me interesan sobre todo las escritoras más atrevidas: las que no tienen miedo de construir universos propios, incluso incómodos, con sus miedos y monstruos. Y me entusiasma y contagia la fuerza de Olga, de Editorial Candaya, para localizarlas, por ejemplo.

¿Cómo compaginas la escritura con tu labor de profesora de talleres de escritura creativa y expresión?

Impartir talleres es una parte, pero no es lo único que hago. Trabajo como administrativa a media jornada para tener tiempo para escribir y dirijo y presento el programa de radio L’illa sense calma, en Ona Mediterrània, donde converso con personas de muy distintos ámbitos y disciplinas que utilizan la cultura para señalar y cuestionar las desigualdades actuales. Todo eso convive con la escritura, no separo nada y son distintas formas de estar en lo mismo: conversar con el mundo y las circunstancias.

¿Cómo ves el panorama literario actual?

Hay mucho publicado cada mes, y no todo interesa, y mucho interesante publicado poco y mal. Qué le vamos a hacer. También se desaprovechan toneladas de alimentos en unos barrios y faltan a los pobres de otros.

Sobre todo me preocupa que cuesta cada vez más encontrar las cosas valiosas publicadas porque las editoriales pequeñas, que suelen ser las más arriesgadas e interesantes, tienen pocos medios para llegar a los lectores entre la abundancia bulímica editorial. Eso nos obliga a los buenos lectores a buscar más, al boca oreja de recomendarnos libros entre nosotros, a no quedarnos con lo primero que aparece y a cultivar el criterio más allá del mercado.

Has publicado decenas de libros de narrativa, poesía y ensayo. Confiesa: ¿en qué género te sientes más cómoda?  

No me interesa instalarme en ninguno. Forzarme a trabajar en distintos géneros es incómodo, y es donde pasan cosas. Retarme es como un jarro de agua fría: la inseguridad y el entusiasmo me electrizan por igual.

¿Te imaginas a ti misma renunciando a la escritura en algún momento de tu vida?

No hay manera. Mis circunstancias vitales lo propiciaron en numerosas ocasiones y siempre aprendo a saltar por encima y volver a sentarme en mi mesa de escritorio.

¿Qué supuso para ti ganar el XXIX Premio Ciudad de Badajoz con El librero de Macondo?

Un reconocimiento muy concreto al trabajo de diez años. Durante ese tiempo he tenido que escuchar demasiadas veces que lo importante era pertenecer a ciertos círculos, a las capillitas de escritores, ser alguien (de buena familia o con buen entorno social).... Con este premio he comprobado que no traicionarme y escribir a pesar de esos mensajes pesimistas también era lo que tenía que hacer, pues ha resultado.

He visto de cerca a gente que ha sacrificado incluso sus valores morales por todo esto y ha mentido y se ha mentido por visibilidad en Sant Jordi o la Feria del libro. ¡En vez de escribir!

¿Qué vamos a encontrar en El librero de Macondo?

La amistad entre un jovencito Gabriel García Márquez en sus inicios y el librero catalán republicano Ramón Vinyes, su primer lector, en un momento en que uno está empezando y el otro arrastra el peso del exilio, la pérdida de la autoestima y el desgaste.

Y veremos nacer Macondo. Y un recorrido de más de cien años por distintos lugares y épocas de Europa y Colombia, y un plano personal donde entro yo, con mis monstruos y vergüenzas.

© Roser Amills.

¿Qué crees que hace diferente a tu novela de otras del género?

Que huyo de la mitificación y no protejo ni defiendo a nadie. Ni al joven que empieza y consume prostitución, ni al maestro homosexual, ni a quien escribe, una obsesiva de cuidado. Hay contradicciones, dependencia y miedos a granel. Y también mucha luz y serenidad en exponerlo todo sin miedo ni remilgos.

¿Qué esperas que los lectores encuentren en El librero de Macondo?

Que algo de todo lo que contamos Gabriel García Márquez, Ramon Vinyes y yo les toque de verdad. No es tanto una historia cerrada de dos biografías relevantes, que también lo es, sino un viaje a través de preguntas  trascendentes sobre lo que buscamos todos, lo que perdemos o lo que ni sabíamos que estábamos buscando hasta que alguien nos lo coloca delante a la fuerza o con amor.

¿Qué nuevos proyectos tienes en marcha?

Como siempre, vivo la escritura con varios frentes abiertos. Intuyo que lo próximo puede ser un ensayo, pero nunca lo sé hasta que pongo el punto final y lo entrego.

¿Te gustaría añadir algo antes de terminar esta entrevista?

Que leer escribir no es una forma de tener razón, ni de adquirirla, sino de hacernos preguntas entre todos. Es una forma poderosa de enfrentarnos sin apartar la mirada: los textos no pestañean cuando nos hablan. Y a veces eso es lo que necesitamos. Otro gallo cantaría si se obligara a los políticos a poner por escrito a diario sus promesas y argumentos en vez de sermonearnos sin coste alguno desde púlpitos y pantallas todas esas cosas que dan vergüenza ajena y sobre las que no se les pasa factura.

Palma de Mallorca, abril 2026.

Muchas gracias, Roser, por tu tiempo, tus palabras y tus fotos personales. Te deseamos una carrera literaria siempre llena de éxitos.

Y a vosotros, amigos del blog, gracias por estar un día más atentos a nuestras publicaciones. Ahora, ¡a leer!

Cristina Monteoliva

martes, 7 de abril de 2026

Reseña: BIENVENIDOS A PLANETA CASA, de Mireia Pons

 


Si hay algo que añoro de mi infancia es aquella enorme capacidad que tenía de transformar cualquier cosa en todo un mundo. ¿Creéis que la capacidad de inventar de los niños se está perdiendo hoy en día, con tantos estímulos alrededor de los más pequeños? ¿Y si les recordamos desde edades tempranas a cómo hacerlo? Con un buen libro infantil, como Bienvenidos a Planeta Casa, la obra de Mireia Pons de la que hoy hablaremos.

Simón no es un niño: es un extraterrestre. Junto a sus padres, ambos muy peculiares, y su gato, no menos singular, se montan en su cohete supersónico y viajan a su propio planeta sin salir de su casa. En este lugar, todo es posible gracias a la imaginación. Así, las camas pueden ser cuevas; la bañera, un lago con cascada y la terraza, una selva tropical. ¿Qué no es capaz de conseguir la imaginación de un niño?

Todos, o casi todos, nacemos con imaginación y curiosidad, dos factores fundamentales para crear nuestros propios mundos. Con el tiempo, la mayoría dejamos de imaginar que somos extraterrestres, vaqueros o astronautas. A no ser que tengamos a un niño cerca con el que volver a vivir todo esto. Y, para empezar, nada mejor que hacerlo con un buen libro infantil lleno de color y situaciones divertidas.

Bienvenidos a Planeta Casa en definitiva, es un excelente volumen con el que desconectar de los aparatos electrónicos y volver a vivir aventuras a la vieja usanza, de paso que estimulamos la imaginación y la creatividad de los más pequeños de la casa. Un libro que invita a los mayores, además, a volver la vista atrás. Muy recomendable.

Cristina Monteoliva

 

lunes, 6 de abril de 2026

Reseña: EL LATIDO DE LAS MARIPOSAS, de May R. Ayamonte

 


Vivir con una enfermedad congénita grave no es nada fácil; tener que escondérselo a tus compañeros de trabajo por no acabar en un puesto que no te gusta en absoluto, tampoco. Pero, ¿qué pasa si tu oficio es de alto riesgo? ¿Si te tiene todo el rato en tensión? ¿Y si eres la inspectora de policía que investiga una serie de crímenes misteriosos en Granada? Las respuestas a estas y otras preguntas las tiene Barea, la protagonista de El latido de las mariposas, la nueva y emocionante novela de May R. Ayamonte de la que hablaremos a continuación.

Barea es una mujer con dos grandes conflictos internos: por un lado, no sabe si sigue enamorada o no de Lucas, el exmarido con el que intentó ser madre sin conseguirlo, o de Bruno, el enfermero con el que ha estado teniendo relaciones esporádicas en los últimos tiempos.; por otro, hace un año que, a causa de la cardiopatía congénita grave que padece, le implantaron un DAI, un desfibrilador automático implantable, con marcapasos integrado, y no ha dicho nada en el trabajo con tal de no ser relegada de su puesto de inspectora a otro que no le interese en absoluto. Todo se complica cuando empiezan a aparecer cadáveres en casas embargadas por bancos en las inmediaciones de Granada. Los fallecidos aparecen rodeados de mariposas, vivas y muertas, en distintas posiciones. ¿Se trata de algún tipo de venganza de tintes políticos? ¿Qué busca el asesino? ¿Conseguirá Barea resolver el caso antes de que la vida de alguno de sus familiares corra peligro?

Año 2025. Granada y su provincia han dejado de ser un lugar seguro desde que un asesino en serie ha empezado a dejar cadáveres en casas embargadas por los bancos que ahora están a la venta por inmobiliarias. Es probablemente el caso más importante para la inspectora Barea. Nuestra mujer, en apariencia fuerte, sin embargo, tiene dos importantes debilidades: los sentimientos que manifiesta por dos hombres bastante distintos, su exmarido y un enfermero que estuvo con ella en su operación, y la cardiopatía congénita que la hace temer por su vida, a pesar de llevar un DAI desde hace un año.

Son tiempos difíciles para nuestra inspectora, probablemente los peores. Pero no estará sola: en el trabajo tendrá al malhumorado inspector Curro López, que ya apareciera en otras historias de May R. Ayamonte, y la siempre servicial subinspectora Lorena Gómez, entre otros; fuera, se apoyará en su madre, en Bruno (su nuevo amante), en Alto (su hermano) y Aurora (su compañera de piso psicóloga).

A muchos lectores El latido de las mariposas os resultará interesante por el enrevesado caso al que ha de enfrentarse la inspectora Barea, desde luego original y truculento. A mí, sin embargo, me han llamado la atención tanto los temas ya mencionados (la cardiopatía congénita que padece nuestra protagonista y que la convierte en una persona un tanto vulnerable, y el conflicto amoroso al que se enfrenta) como otro muy controvertido sobre el que tanto el narrador como nuestra protagonista tienen una opinión muy marcada. No puedo adelantaros mucho más (ya sabéis que no me gusta destripar las tramas), así que os animo a leer este libro ya no solo para descubrir de qué se trata, sino también para vivir una aventura trepidante en compañía de una heroína poco usual. Os aseguro que cuando lo hagáis, comprenderéis el sentido del título a la perfección.

Cristina Monteoliva

domingo, 5 de abril de 2026

Reseña: EL SILENCIO DE LA CASA AZUL, de Arantxa García Roces

 


A los españoles de origen humilde que emigraron a América entre el siglo XVI y principios del siglo XX, principalmente asturianos, cántabros, gallegos, vascos y canarios, cuyo patrimonio se vio claramente engrosado y volvieron a sus tierras para invertir en industria, infraestructuras y obras sociales, se les conoce como indianos.  También construyeron hermosos palacetes. Yo, que soy andaluza, no sé mucho de este tema, sin duda fascinante. Menos mal que para conocer más sobre esto hay grandes novelas históricas como El silencio de la Casa Azul, la obra de Arantxa García Roces de la que hoy hablaremos.

Llanes, 1870. Mario Melgar y Mina Lorenzo son dos muchachos de origen humilde destinados a encontrarse. Mario, ambicioso por naturaleza, sin embargo, descarta cualquier tipo de compromiso entre ellos el día que decide emigrar a Cuba para hacer fortuna. No regresará a su pueblo natal hasta veinte años después. Lo hará para habitar la Casa Azul, su nuevo palacete, en compañía de su ahijada, la joven Malena, sin saber que los fantasmas del pasado le esperan para cobrar cuentas. ¿Se verá afectada Malena por todo lo que pase?

Madrid, 1970. Nuria Melgar es una mujer atrapada en un matrimonio sin amor ni comprensión. Un buen día, descubre que ha heredado un palacete en Llanes. Allí se trasladará con su marido. Una vez en el lugar, querrá desvelar los secretos de la Casa Azul, que es como se llama el palacete. Mientras lo intenta, descubrirá el verdadero amor. La cuestión es: ¿cómo huir de su esposo?

Algunas historias merecen ser contadas desde sus orígenes y sin perder en ningún momento ningún dato interesante. Eso es lo que pasa en El silencio de la Casa Azul, una novela en la que nos encontramos con cuatro historias que se interconectan: la de las hermanas Lorenzo, Mina y Alba, en 1870; la de los jóvenes Dimas y Malena, en 1890; la de Nuria y Esteban, en 1970 y la de Amara, madre de Malena, esta vez en forma de diario en primera persona, entre 1870 y 1890. Nótese que aunque son muchos los personajes masculinos en esta novela coral, el mayor peso lo llevan las mujeres, reivindicando tanto el lugar en la historia de este país como en la suya propia.

Esta obra compuesta por cuatro historias nos habla del legado de una familia que comenzaría con el ambicioso Mario, un hombre que abandonaría a la bella Mina por encontrar la riqueza en el continente americano. Una vez conseguida la fortuna, Mario decidiría hacerse un palacete en su Llanes natal, la Casa Azul, un lugar que se verá marcado por el devenir de los trágicos acontecimientos que tendrán lugar allí.

Muchos y variados son los temas que encontramos entre estas páginas: los indianos y su influencia en sus localidades natales; la ambición que ciega; la violencia de género y la venganza, Pero sobre todo, siempre el amor. Varias son las relaciones sentimentales que encontraremos aquí, todas ellas apasionantes y complicadas. ¿Conseguirán nuestras damas protagonistas el final feliz que merecen?

¿Es el legado familiar una suerte o una maldición? ¿Están condenados al desastre todos lo que habiten la Casa Azul? ¿Por qué? Hazte ahora con tu ejemplar de El silencio de la Casa Azul, esta emocionante y singular novela,  y encuentra por tu cuenta todas las respuestas.

Cristina Monteoliva


sábado, 4 de abril de 2026

Reseña: SI EL AMOR NO DUELE, ¿ESTO QUÉ COÑO ES?, de María Gómez de Castro

 


Puede que resulte más o menos normal no encontrar tu sitio durante la adolescencia, pero, ¿qué pasa si al llegar a la edad adulta tampoco crees que encajes en ningún grupo? ¿Y si solo acabas con amigas y parejas tóxicas? ¿Qué puedes hacer para salir de ahí y hallar tu verdadero círculo? Esta y otras muchas preguntas son las que has de hacerte antes de comenzar a leer Si el amor no duele, ¿esto qué coño es?, la primera novela de María Gómez de Castro de la que hablaremos a continuación.

Marina siempre quiso ser como Linda Fiorentino: una mujer fatal a la que todo le acaba saliendo bien en la vida. Sin embargo, no es otra que ella misma, una chica con amistades fallidas y relaciones amorosas que nunca salen bien. Cansada del aire sevillano, decide trasladarse a Madrid con la idea de convertirse en bailarina profesional. Pronto se da cuenta de que el destino se la tiene jurada, y si bien encuentra buenos amigos como Nacho y Macarena, tendrá que trabajar en sitios que no esperaba. Ella cree que todo cambiará cuando empiece a salir con Kamil, un chico muy espiritual. Sin embargo, no todo es miel sobre hojuelas en su relación. ¿Conseguirá nuestra chica que acabe funcionando?

Marina, nuestra narradora y protagonista, es una chica que intenta tomarse la vida con sentido del humor, a pesar de no ser capaz de encontrar su lugar en el mundo. Entre sus amigas, siempre ha sido la diferente, la pieza prescindible; en sus relaciones, aquella a la que nadie conseguía amar. Una vez en Madrid, cree que todo resultará diferente. ¿Acaso no será que todavía tiene mucho que aprender de la vida?

El nuevo amor de Marina es Kamil, un chico que al principio parece diferente. Pronto, sin embargo, se dará cuenta de que las cosas no son fáciles con él. ¿Acaso no está ella poniendo todo de su parte? ¿Es que tiene una mente demasiado cerrada? ¿Qué es al final lo que tiene que entender para que las cosas funcionen?

Si el amor no duele, ¿esto qué coño es? es una novela agridulce, como la vida misma. Y es que si bien por un lado muchas de las escenas que nos narra su protagonista nos pueden parecer la mar de divertidas, en realidad esta historia nos habla de la necesidad de encontrar un grupo social y de sentirse querida de una chica a la que nunca le ha ido bien en esos aspectos en la vida. Una historia sobre comprender que una relación de pareja ha de ser igualitaria, en todos los aspectos, y que si uno de los dos siempre está sufriendo, en realidad no es amor. En definitiva, no os perdáis las aventuras de Marina. Estoy segura de que aprenderéis mucho de ella.

Cristina Monteoliva

viernes, 3 de abril de 2026

Reseña: TERRITORIOS, de David Roas

 


Vivir en la ciudad hoy en día puede llegar a ser una experiencia muy estresante, de ahí que muchos necesiten volver a ritmos más lentos, a estar en contacto con la naturaleza y con ellos mismos. Mudarse al mundo rural, en definitiva. Un mundo rural que imaginamos idílico, sin tener en cuenta que también puede llegar a tener sus pequeños o grandes inconvenientes, sin duda no tan horribles como los que vamos a encontrar en Territorios, el nuevo libro de relatos de agrohorror de David Roas del que hoy hablaremos.

Territorios es un volumen compuesto por siete relatos de extensión variable donde la fantasía, el horror y el humor se entremezclan formando un cóctel literario de los más interesante. Todas sus historias tienen lugar en zonas rurales de España (al menos dos de ellos en Galicia) y suelen estar narradas en la primera persona protagonista o testigo, lo que hace que la lectura resulte más cercana para el lector. A veces el narrador o protagonista es un habitante del pueblo en el que la acción tiene lugar; otras, lo que me parece aún más estimulante, un forastero que se encuentra como el pulpo en el garaje.

El libro comienza con El gañán entre el centeno, una historia en la que un escritor hereda la casa de pueblo de su abuela sin saber que en ella hallará un curioso fantasma.

A matanza o porco es un truculento relato en el que un forastero se encuentra con una matanza del cerdo un tanto peculiar. Otro cuento con matanza de cerdo espeluznante es La noche de los muertos vivientes.

La invasión de los ladrones de huertos es una crítica al mundo jípster (o, al menos, a los jípsters que se aprovechan de los demás) a la vez que un cuento de corte medio ambiental. Sin duda, da mucho que pensar.

Listo para usar es un cuento deliciosamente malvado en el que una nieta encuentra algo sorprendente que perteneció a su abuela.

La conjura de los recios nos habla de la creencia en los santos, incluso cuando estos son muy peculiares, en el campo. Otro cuento relacionado con este tema es Rituales, una historia con religiosidad de por medio donde vemos lo que tiene que hacer un hijo para cumplir la última voluntad de su madre.

Territorios, en definitiva, es un excelente libro de cuentos que nos viene a demostrar que el horror no solo habita las ciudades: también puede estar en el campo, en los pueblos en apariencia tranquilos. Un volumen de lectura amena, divertida e inquietante para todos los que buscáis algo sorprendente y emocionante a la par que entretenido. Y tú, ¿te vienes de excursión al campo?

Cristina Monteoliva

 

 

jueves, 2 de abril de 2026

Reseña: THEO DE GOLDEN, de Allen Levi

 


Muchos jubilados deciden pasar sus últimos años en lugares soleados y costeros. No sé si será tan frecuente que una persona de más de ochenta años deje una gran ciudad por otra de interior en la que nunca ha estado antes, en la que no conoce a nadie, y en donde no parece que vaya a encontrar beneficios para su salud. Pero esto es precisamente lo que hace Theo, el protagonista de Theo de Golden, la obra de Allen Levi. Si quieres saber más sobre esta novela, continúa leyendo esta reseña.

Un buen día, Theo, un portugués de ochenta y seis años afincando en Nueva York desde hace bastantes años, llega a Golden, una ciudad en la que nunca había estado antes, con la excusa de hacerse cargo de unos negocios. Convencido de quedarse un tiempo en la localidad, el anciano se instala en un hotel y empieza a frecuentar de forma asidua la cafetería llamada Chalice. Una de las paredes de la cafetería está llena de retratos de lugareños. Estas imágenes no solo despiertan la curiosidad de Theo: le invitan a ir más allá, a conocer a los dueños de esas caras. Es entonces cuando se anima a comprar todos los retratos y entregárselos a sus dueños, uno por uno. Este generoso gesto no solo creará nuevas amistades, sino que será un acto impactante en toda la comunidad. La cuestión es: ¿por qué está de verdad Theo en Golden?

Vivimos en un mundo de prisas y tensiones, un mundo en el que pocos se paran a mirar a su alrededor, a disfrutar del momento, a crear nuevas y verdaderas relaciones con los demás. Theo, el protagonista de esta novela amable no exenta de cierto misterio, es un hombre que sabe el valor de las cosas, tanto las materiales como las materiales.

Theo aprecia lo que le ofrece la naturaleza, el arte, una buena conversación, si bien no está dispuesto a contar mucho sobre sí mismo y los motivos que le han llevado a Golden. Este misterioso anciano amable y entrañable se convertirá en el ángel de la guarda de muchas personas. Algunas de ellas, por mencionar unas cuantas: el barista Shep, que tanto necesita que su negocio funcione; Asher Glissen, el artista que crea los retratos; Minette, una contable cuyo padre está obsesionado con que siga con su carrera cuando ella lo que quiere es ser madre; Tony, el librero gruñón a la par que simpático; Ponder, el asesor en cuya casa acabará Theo; Ellen, la vagabunda que siempre va con su bicicleta y su alegre visión del mundo; Basil, el cantante; Simone, el joven chelista y Kendrick, el conserje preocupado por Lamisha, su hija con problemas de salud.

Theo de Golden es, en definitiva, una novela de corte feel good que invita a preocuparnos más por los demás, a aprender a disfrutar de cada momento de la vida, a pararnos a contemplar el paisaje, y mucho más. Una historia coral que nos hace recobrar la fe en la humanidad. Una obra, al final, que reconforta y da que pensar. ¿Te la vas a perder?

Cristina Monteoliva

 

lunes, 23 de marzo de 2026

Entrevista: FRANCISCO M. SORIA

 

Queridos amigos de La Orilla de las Letras,

comenzamos la semana con la entrevista que nos ha concedido Francisco M. Soria.

Francisco M. Soria es historiador por la Universidad Autónoma de Barcelona y editor de profesión con una amplia trayectoria en editoriales como Círculo de Lectores, Elsevier o en su etapa como director de Ariel. En 2021 creó su propio sello editorial. Es también colaborador habitual en revistas culturales, como Qué Leer y docente en programas de máster de edición y comunicación en la Universidad de Alcalá, Universidad de Barcelona y Universidad Internacional de Valencia (VIU).

        Dicho esto, vamos por fin con las palabras del autor:

¿Cuándo descubriste que la escritura era más que un pasatiempo?

Creo que nunca lo fue. Desde pequeño, leyendo novelas de aventuras, ya había algo más que entretenimiento, era una forma de vivir otras vidas, otras aventuras, un acompañamiento. Con el tiempo entendí que la escritura, la lectura, era eso mismo; una forma de caminar con la vida.

¿Qué lecturas crees te han influido como escritor?

Los clásicos, sin duda, porque vuelven siempre. Y luego autores como Pessoa, Borges, Foster Wallace o Calvino, que te enseñan que la literatura no es solo contar, sino pensar desde la forma. Pero también están los mitos, la filosofía...

Al final, uno escribe con todo lo que ha leído. Y los libros nacen, en gran parte, de todas esas voces que han ido quedando.

© Francisco M. Soria.

¿Qué estás leyendo ahora mismo? ¿Nos lo recomendarías?

Estoy leyendo Koljós, de Enmanuel Carrére. Tuve el placer de editar y conocer a su madre. Acceder ahora a esa relación madre-hijo, a esa escritura que dialoga con otras generaciones, otros momentos históricos, me resulta especialmente sugerente. Sí, lo recomendaría, entre otras cosas porque no es una lectura complaciente.

¿Qué va primero: el editor o el escritor?

El escritor es más necesario, pero no más importante. En todos estos años he dejado que ganara el editor, porque protege, ordena y pone límites. Y eso, en un mundo con mucho ego autoral, no es menor.  El escritor, en cambio, tiene que exponerse y asumir ese riesgo. Pero sin una mirada que le ponga resistencia, ese riesgo puede convertirse fácilmente en exceso.

¿Cómo compaginas la escritura con tu labor de editor y colaborador de revistas culturales?

No siempre se compagina bien. El trabajo editorial es rápido, preciso, casi quirúrgico. La escritura es todo lo contrario: lenta, incierta, a veces contradictoria. El verdadero conflicto no es de tiempo, es de mirada. Hay que aceptar que no se puede estar en los dos lugares a la vez sin perder algo.

Por mi parte, he intentado buscar ese equilibrio; dejar hablar al escritor sin que el editor desaparezca del todo.

¿Cómo ves el panorama literario actual?

Excesivo. Se publica mucho, se lee deprisa y se olvida aún más rápido. Hay buenos libros, por supuesto, pero también una cierta ansiedad por producir y por estar presente. A veces da la impresión de que el libro importa menos que su circulación. Y eso es preocupante, porque no todo lo que se escribe merece ser dicho, ni todo lo que se dice merece ser leído.

¿Cómo surge la idea de escribir Regálame una historia?

Después de años acompañando a otros, tenía la intuición de que la escritura podía contarse de otra manera: no solo como técnica, sino como una forma de vida, en diálogo con los mitos.

Me interesaba relacionar cada gesto del proceso —el bloqueo, la duda, la mirada, los objetos, las decisiones— con un mito. Encontrar ahí una forma distinta de narrar algo que muchas veces se ha contado de manera más convencional.

Y, quizá, eso fue decisivo. Desde la mirada del editor, uno aprende a desconfiar de los caminos ya trillados. Si este libro no hubiera aportado, al menos para mí, una forma diferente de mirar la escritura, no lo habría escrito.

¿Cuánto has tardado en componer este volumen?

Más que años, diría tiempo. No es un libro escrito con prisa, sino uno que se ha ido decantando poco a poco, a través de lecturas, experiencia y muchas preguntas. La escritura tiene algo de ecuación lenta: necesita pausa, distancia, incluso silencio.

En ese sentido, Cronos ha estado muy presente. El tiempo no como algo que hay que dominar, sino como algo que hay que aprender a acompañar. Porque hay cosas que solo aparecen cuando uno deja de apresurarlas. He intentado que ese ritmo también esté dentro del libro. Que no sea un texto acelerado, sino un espacio donde detenerse.

¿Qué vamos a encontrar en Regálame una historia?

Un recorrido. Un laberinto hecho de palabras, mitos y citas, donde la escritura y la vida se entrelazan. Hay técnica, sí, pero también memoria, deseo, tiempo y preguntas. Un libro pensado para acompañar, para que no pese, para que se lea casi como quien camina. Y que, al final, nos devuelva a nosotros mismos. Porque como se señala en el mismo libro: "Escribir no es ordenar el mundo, es aceptar que el mundo no se deja ordenar del todo".

¿A qué tipo de público va dirigido este libro?

A quien tenga preguntas. No hace falta querer escribir para leerlo, pero sí cierta disposición a no encontrar respuestas cerradas. Es también un canto a la lectura, a la tradición, a los mitos y a los grandes temas que siempre han acompañado al ser humano: el tiempo, la memoria, el deseo, el sentido de lo que hacemos.

Creo que puede interesar tanto a quienes aman la escritura como a quienes sienten afinidad por la mitología, la filosofía o, simplemente, por entender un poco mejor lo que nos pasa. 

© Francisco M. Soria.

¿Qué esperas que los lectores encuentren en Regálame una historia?

Que encuentren compañía. No es un libro que quiera incomodar, sino acompañar. Me gustaría que el lector entre en él como quien entra en un laberinto sin miedo, con calma, y que poco a poco algo se vaya transformando. En el fondo, he intentado que sea también un pequeño manual de vida. No en el sentido de dar respuestas, sino de abrir un camino: el de la escritura y la lectura como forma de entenderse, de detenerse, de mirar con más atención. Y, sobre todo, que sientan que ese camino puede ser suyo. Que, al cerrar el libro, tengan ganas de regalarnos también su propia historia.

¿Qué nuevos proyectos tienes en marcha?

De momento, ninguno cerrado. Después de un libro así, creo que lo honesto es parar. No todo tiene que convertirse inmediatamente en otro proyecto. A veces hay que dejar que el silencio haga su trabajo.

Sí hay algo que me acompaña desde hace tiempo: un personaje histórico al que voy volviendo poco a poco. No tiene todavía forma, ni sé si llegará a tenerla, pero está ahí, insistiendo. De alguna manera, más que un proyecto, es una presencia.

¿Te gustaría añadir algo antes de terminar esta entrevista?

Que escribir no es una forma de afirmarse, sino de ponerse en duda. Y que quizá ahí reside su valor.

Muchas gracias, Francisco, por tu tiempo, tus palabras y tus fotos personales. Te deseamos mucho éxito tanto con este libro como por los que estén por venir.

Y a vosotros, amigos del blog, gracias por estar un día más al otro lado. Y ahora, ¡a leer!

Cristina Monteoliva