jueves, 15 de octubre de 2026

Reseña: EL GATO DEL JARDINERO, de Thomas Schlesser

 


Hay personas que en su juventud no tuvieron la oportunidad de estudiar; otras, absorbidas por cierta inmadurez, no estaban preparadas para el conocimiento todavía. No importa: mientras hay vida, hay tiempo de hacer todo aquello que queramos, también de aprender. De esto y mucho más va El gato del jardinero, la entrañable novela de Thomas Schlesser de la que hoy hablaremos.

Louis es un solitario y taciturno jardinero del rincón más recóndito de la Provenza. Hipersensible hasta la médula, no puede evitar sentirse derrotado cuando la veterinaria Julia le anuncia que el gatito que ha encontrado, y que al que ha cogido cariño enseguida, tiene un tumor maligno que acabará en breve con su vida. Nuestro hombre está intentando encontrar un nombre para el minino cuando se desata una terrible tormenta. Tras esta, conocerá a sus vecinos: la dicharachera Talía, una profesora de Lengua y Literatura jubilada, y NiKola, un arquitecto igualmente retirado que ahora se dedica a tocar la flauta. Talía le pedirá que le ayude a arreglar su maltrecha finca después del temporal. A cambio, la anciana le enseñará a Louis a amar la poesía. Pero, ¿qué pasará con el gato? ¿Acaso al final pueda salvarse?

Louis, nuestro protagonista, es un hombre tranquilo, tímido y callado con una vida anodina hasta que se encuentra a un gatito enfermo y llegan sus nuevos vecinos, los enamorados Talía y Nikola, una pareja singular y generosa dispuesta a ofrecer a nuestro hombre tanto amistad como conocimiento. Por supuesto, en los alrededores también habrá algún personaje sospechoso porque, aunque esta sea una novela para sentirse bien, toda historia (o casi toda) ha de tener un villano o, al menos, un antagonista digno.

Como decía en el primer párrafo de este artículo, nunca es tarde para aprender cuando se tiene ganas de ello. De igual manera os digo que cualquier asignatura puede convertirse en algo ameno y hasta divertido cuando se encuentra la manera correcta de impartirla. Y así es como llegamos a la verdad de El gato del jardinero: esta es una novela feel good muy cozy, una obra para sentirse bien muy cuqui, pero también un manual distendido con el que aprender sobre poesía, la vida de los poetas y un poco de historia universal.

Lorca, Apollinaire, Homero, Virgilio, Baudelaire, Emily Brönte, Whitman, Safo, Emily Dickinson, Santa Teresa de Jesús, Gaspara Stampa, Dante, Poe, Goethe, Lady Mary Wroth… La lista de poetas y poetisas y de obras que en esta novela se analizan es extensísima. Poemas que hablan de amor, desamor, de la naturaleza, del dolor… De tantos temas como asuntos preocupa al ser humano desde el principio de los tiempos.

Y así, entre poemas, historia y algunos problemillas, va pasando el tiempo en la Provenza. ¿Y el gato? ¿Qué ocurre al final con el gato? Tendréis que leer esta obra por vosotros mismos para averiguarlo.

El gato del jardinero, en definitiva, es un libro acto para los lectores que gusten de historias amables, sean amantes de los animales y la naturaleza y tengan ganas de saber más sobre el mundo de la poesía y los poetas. Una novela cargada de sensibilidad, personajes únicos y buenas dosis de sabiduría que está esperando a que tú, lector inquieto, la descubra. ¿Te atreves con este reto?

Cristina Monteoliva

 

lunes, 12 de octubre de 2026

Entrevista: A.P. ROSSELLOT´H

 

Queridos amigos de La Orilla de las Letras,

aprovechamos el festivo en España para ofreceros una nueva entrevista: la que nos ha concedido A. P. Rossellot´h. La podéis leer a continuación:

¿Cuándo descubriste que la escritura era algo más que un pasatiempo?

No hubo un momento concreto. Antes de Las puertas del abismo ya había escrito bastantes historias breves, muchas de apenas unas páginas. Las terminaba —o no— y mi atención se iba después a otra cosa, a veces ni siquiera relacionada con la literatura. Escribía sobre todo para mí, aunque siempre estuvo ahí la posibilidad de que alguien pudiera leer aquello. Con el tiempo empecé a cerrar relatos, a ordenar mejor las ideas y, sobre todo, a reconocer una forma de escribir que también disfrutaba como lector. Sin plantearme de entrada una antología, acabé reuniendo una. La decisión de publicar vino después, cuando el libro estuvo terminado y sentí que ya tenía entidad suficiente para salir de mi mesa.

© A. P. Rossellot´h.

¿Qué lecturas crees que te han influenciado como escritor?

Me cuesta reducirlo a una lista, porque de cada autor me llevo cosas distintas. Lovecraft es el anclaje más evidente: la escala, los límites de lo que comprendemos y la idea de que saber más no tiene por qué dejarnos en una posición mejor. De Tolkien me interesa esa sensación de que el mundo sigue existiendo más allá de la página; de Philip K. Dick, torcer una premisa de la realidad y ver hasta dónde llega; de Michael Crichton, hacer verosímil lo extraordinario apoyándolo en ciencia o conocimiento reconocible; y de Frederick Forsyth, el detalle y la apariencia documental. Son autores muy distintos, pero casi todos comparten algo que me atrae: construir un suelo bastante firme como para que, cuando algo se desplace, el lector pueda pensar por un instante que quizá eso podría estar pasando.

¿Qué estás leyendo ahora mismo? ¿Nos lo recomendarías?  

Ahora mismo no estoy leyendo ningún libro concreto. El siguiente probablemente será Wool, de Hugh Howey, la primera novela del ciclo Silo. Llegué a ella al revés de como suelo hacerlo: vi primero la adaptación televisiva y me despertó curiosidad por el original. Quiero ver cómo estaban concebidos el mundo, los personajes y los acontecimientos antes de la adaptación, y qué cambió al llevarlos a la pantalla. Así que todavía no puedo recomendarla con criterio; primero tendré que leerla.

¿Por qué publicas bajo pseudónimo?   

Creo que esa pregunta resulta más interesante desde fuera que desde mi lado. A.P. Rossellot'h es mi nombre; es el que firma mis libros y con el que respondo por ellos. Entiendo que pueda despertar cierta curiosidad, pero para mí es una cuestión bastante menos misteriosa de lo que quizá parece.

¿Cómo ves el panorama literario actual?   

Hoy es mucho más fácil conseguir que un libro exista y esté disponible; conseguir que alguien llegue hasta él es otra cosa. Esa apertura me parece positiva. No veo la autopublicación como una vía menor. Lo que me incomoda es cuando una tendencia deja de ser una tendencia y se convierte en fórmula porque ya ha demostrado que vende. No es lo mismo que muchos autores lleguen por su cuenta a temas o tonos parecidos que producir más de lo mismo para ocupar un hueco ya premiado por el mercado. Algoritmos y redes pueden amplificar ese efecto y hacer que el escaparate parezca más uniforme de lo que realmente se escribe. La edición tradicional aporta experiencia, recursos y distribución difíciles de reproducir por cuenta propia. No veo dos bandos: me gusta que existan más caminos; me preocupa que terminen conduciendo al mismo escaparate.

¿Escribirías una novela de moda para hacerte famoso?   

Sí, si la novela me interesara de verdad. No la escribiría porque estuviera de moda, pero tampoco descartaría una idea que me atrae sólo porque en ese momento sea popular. La fama no me parece algo moralmente sospechoso; simplemente no basta para sostener un libro. Escribir exige demasiado tiempo como para que el único combustible sea que una fórmula esté funcionando. Si la historia me sigue interesando cuando desaparece esa circunstancia, entonces hay algo que merece la pena explorar.

¿Por qué te decantaste por Amazon a la hora de publicar  Las puertas del abismo: Crónicas de la locura: Relatos de horror cósmico y ocultismo?

Con este libro me atraía poder llevar el proyecto de principio a fin con mucha autonomía. Llegué a considerar la vía editorial tradicional, pero conocía poco sus cauces y, para una primera publicación, quería que la versión que llegara al lector fuera la que yo había decidido hacer. KDP encajaba bien con eso. También pesó algo muy práctico: no tener que fabricar y almacenar una tirada por adelantado; prefería que la demanda real determinara cuántos ejemplares debían existir. No creo que sea la mejor manera de publicar en términos absolutos, sólo la que mejor encajó con este proyecto en ese momento. Después he descubierto ventajas que hoy valoro, como poder revisar archivos con cierta flexibilidad, pero no fueron el motivo inicial. Y no descarto una editorial en el futuro si el grado de control es compatible.

¿Qué nos puedes contar de este libro?  

Es un volumen de cuatro relatos autoconclusivos que recorren Arkham, Innsmouth, Yucatán y Aunvereth. Comparten el horror cósmico y el ocultismo, pero no quería que fueran cuatro variaciones de la misma historia: cada uno entra por un lugar distinto, con su propio paisaje, sus documentos, sus hallazgos y su forma de avanzar hacia lo inexplicable. También me gusta mezclar materiales inventados con otros que pertenecen al mundo real sin estar señalándolos constantemente. En uno de los relatos aparece la Clavícula de Salomón: no es un grimorio inventado para el libro, sino un nombre ligado a una tradición manuscrita histórica real. Ese cruce me resulta útil porque, durante unas páginas, lo documentado y lo ficticio pueden ocupar el mismo espacio. Después cada relato hace lo suyo con esa convivencia.

¿A qué tipo de lector está dirigido Las puertas del abismo: Crónicas de la locura: Relatos de horror cósmico y ocultismo?  

Creo que puede encajar sobre todo con quien disfrute del horror cósmico, el misterio, el ocultismo y las historias que avanzan a través de una investigación o un descubrimiento. No hace falta conocer previamente los Mitos ni llegar con un inventario de referencias lovecraftianas. Quien esté familiarizado con esa tradición reconocerá algunas cosas, pero los relatos están pensados para sostenerse por sí mismos. Me interesa más el lector al que le atrae ver cómo una explicación razonable empieza a quedarse pequeña que una etiqueta concreta de género.

¿Qué tiene esta obra que lo diferencia de otras que podrían parecer similares?

Diría que la diferencia está en cómo intento llegar al horror, más que en los elementos que utilizo. Suelo empezar por algo reconocible y darle tiempo para sostenerse: un lugar, un documento, una investigación, una explicación que parece suficiente. Me gusta que el relato haga plausible ese terreno antes de obligarlo a quedarse pequeño. A partir de ahí, el marco se ensancha y lo que parecía un problema local puede resultar parte de algo bastante mayor. También intento que lo lovecraftiano no dependa sólo de nombres, criaturas o iconografía reconocible. Si se retira todo eso, debería seguir quedando una forma de horror basada en los límites de lo que podemos entender y en una posibilidad que me parece especialmente incómoda: que aquello que nos afecta no tenga ningún motivo para concedernos una importancia especial.

¿Qué esperas que los lectores aprendan de tus escritos?

No sé si «aprender» es la palabra que elegiría. Me basta con que alguien termine un relato con una certeza un poco menos cómoda que antes. Confundimos con facilidad lo que podemos percibir con lo que existe. Cuando Karl Jansky detectó radioondas de origen cósmico, aquellas señales no empezaron a existir porque por fin tuviéramos un instrumento capaz de recibirlas; ya estaban ahí. Esa idea me interesa mucho: comprender algo amplía lo que vemos, pero no nos concede una posición privilegiada dentro de ello. Si mis relatos dejan esa duda —que conocer una parte de la realidad no significa que la realidad esté hecha a nuestra medida—, ya han hecho bastante. 

© A. P. Rossellot´h.

¿Qué nuevos proyectos literarios tienes en marcha?

Hay un relato nuevo aproximadamente a medio escribir, ligado a la tradición lovecraftiana. No tiene fecha y prefiero no adelantar más de lo que el propio texto permite. También tengo pendiente una colaboración con El Bazar de los Tormentos para preparar un relato breve original destinado a una posible lectura narrada con música. Ahí existe el proyecto y el formato, pero todavía no un argumento que quiera presentar como definitivo. Y luego hay bastantes ideas sueltas que aún no considero proyectos. Algunas quizá lleguen a serlo; otras todavía deben pasar la niebla. Prefiero hablar de algo cuando ya tiene suficiente forma para sostenerse por sí mismo, no cuando sólo existe como intención.

¿Te gustaría añadir algo antes de terminar esta entrevista?

Sí: agradecerte la conversación. Me gusta poder hablar de los libros sin dejarlos completamente explicados. Una vez publicados, cada lector recompone algunas cosas desde un lugar distinto, y me parece saludable que conserve esa libertad. He contado desde dónde los escribo y qué busco en ellos; lo que cada uno encuentre después no tiene por qué coincidir exactamente con lo que yo esperaba.

Muchas gracias, A.P. , por tu tiempo, tus palabras y tus fotos. Te deseamos una carrera literaria larga, próspera y satisfactoria.

Y a vosotros, amigos del blog, gracias por estar un día más atentos a nuestras publicaciones. Ahora, ¡a leer!

Cristina Monteoliva

 

Reseña: EL SUR, de Tash Aw

 


No todo el mundo puede decir que ha vivido dos momentos decisivos en su vida al mismo tiempo. Uno puede que tenga que ver con tu propio crecimiento personal; el otro, con tu familia. ¿Cómo sobrellevar tanto impacto? La respuesta está en El Sur, la novela de iniciación y familiar de Tash Aw de la que hoy hablaremos.

Año 1990.  Jay viaja al sur de Malasia con sus padres y hermanas para pasar las vacaciones de verano en la finca que era en principio de la familia de su padre, pero que heredaría su madre. Una vez en la hacienda, mientras los adultos se ocupan de problemas que le son ajenos, el chico se distrae tanto como sus hermanas, mayores que él, como con Chuan, el hijo del capataz. Pronto la amistad se convierte en algo más, dando paso al deseo. ¿Sobrevivirá este amor de juventud al destino de la finca?  

Hay historias complejas que son difíciles de abordar. Es por ello que se hace necesario más de una voz narrativa. En el caso de El sur, nos encontramos con un narrador externo que sigue a Sui, la madre de familia, Fong, el capataz y Jay, nuestro protagonista, fundamentalmente. Los capítulos en los que este habla se ven alternados por aquellos en los que conocemos de parte de Jay lo que está pasando en el verano más decisivo de su vida.

Jay es un adolescente homosexual que busca su camino. Protegido siempre por sus padres y sus hermanas mayores, no sabe aún lo que es el mundo real. No es de extrañar que se enamore de Chuan casi a primera vista: un chico que se las apaña por sí mismo y, a pesar de su juventud, ya conocer la verdad de la existencia.

Pero esta no es solo una historia de amor: hay mucho más en este viaje al campo, a esta finca ruinosa cuya economía hace tiempo que no se sostiene. Para entenderlo, el narrador nos hablará de Sui, la alumna que se casó con su profesor y se vio luego atrapada; Jack, el serio profesor que va a perder su trabajo; y Fong, el capataz que se desespera por no poder tener una plantación rentable.

No olvidaremos también de mencionar a las hermanas: Lina, la universitaria rebelde, y Yin, la chica que tiene demasiado apego por su madre.

¿Qué destacaríamos de esta obra? La narración, sin duda; la ambientación, magnífica y los personajes, perfectamente perfilados psicológicamente. Estamos, pues, ante una historia redonda, en la que los anhelos, el calor del verano y la incertidumbre del futuro cercano se conjugan para ofrecernos una gran experiencia lectora. Y tú, ¿te atreves a comprobarlo?

Cristina Monteoliva

domingo, 11 de octubre de 2026

Entrevista: ORDE CAOS

 

Queridos amigos de La Orilla de las Letras,

llegamos al segundo domingo del mes de nuevo con una entrevista: la que nos ha concedido Orde Caos. Podéis leerla a continuación:

¿Cuándo descubriste que la escritura era algo más que un pasatiempo?

Supongo que siempre he querido que fuese algo más. Empecé el primer amago de novela a los trece y durante la veintena publiqué seis libros de temáticas completamente distintas buscando qué era lo que quería decir. Pero creo que es con el universo de la Calígine donde he encontrado la forma de llevarlo al siguiente nivel.

¿Qué lecturas crees que te han influenciado como escritor?

Pues muchas y muy variadas. Empezando por las obvias, Tolkien, Stephen King y Lovecraft. Y siguiendo por las que menos se esperaría al leer la obra, Bukowski, Sade y Henry Miller. Pero por el camino he pasado por etapas de apetitos muy distintos; me han influenciado especialmente Patrick Rothfuss, Chuck Palahniuk y Flavia Company. Aunque también me ha influenciado el cómic, como Death Note, la obra de Junji Ito o la de Joe Hill. Pero si me pongo a mencionar autores creo que hay tantos que merecen mi agradecimiento que no acabaría nunca: George Orwell, Orson Scott Card, Aldous Huxley, Shirley Jackson, Ursula K. Le Guin, Clive Barker, Grady Hendrix…

© Orde Caos.

¿Qué estás leyendo ahora mismo? ¿Nos lo recomendarías?  

Pues, aunque ahora mismo estoy con Black pone, de Joe Hill, todavía no he leído tanto como para reseñarlo. Sí que merece la pena sin ninguna duda el último que me terminado, Maeve Fly, de CJ Leede. Esa atmósfera californiana decadente y mezclada con gótico sureño, todo bañado de neón, me encanta. En ciertos momentos del libro sentía que lo había escrito yo, creo que se puede notar esa extraña mezcla de influencias. Pero no os guiéis por mi interpretación, estoy dando vueltas alrededor de la historia para no hacer ningún tipo de spoiler. -Sorprendente- me parece la mejor forma de definirlo, aunque no es apto para todos los estómagos.

¿Cómo compaginas tu trabajo como tatuador con la escritura e ilustración de tus obras?  

Pues con mucho trabajo y mucha paciencia, jajaja. No, que va, soy una persona muy ordenada y muy celosa de mi rutina, me levanto temprano, atiendo mis obligaciones diarias y luego escribo hasta la hora de abrir el estudio. Procuro dejar todo lo que tiene que ver con la literatura en casa durante las ocho horas de trabajo y luego, al volver a casa, si las fuerzas me lo permiten, trato de hacer un poquito más; ya sea de repaso de textos, de lectura de influencias o (por mucho que me pese) marketing.

¿Qué supuso para ti ganar el Premio Xuventude Crea en 2020 por tu novela corta En la puerta?   

Pues me gustaría decir que un antes y un después, pero no estaría siendo fiel a la realidad. Además del tatu y los libros he trabajado haciendo esculturas en piedra y pintando murales. En el momento en el que llegó el premio estaba tan indeciso sobre qué camino tomar que esto solo me descolocó más. Casi me había dado por vencido con la literatura, iba a ser el sexto libro que publicase y parecía que a nadie le interesaba en absoluto, así que estaba centrando todas mis fuerzas en el resto de ámbitos, el que diese dinero en ese momento. El premio supuso que el sueño de escribir volviese a coger fuerza y por lo tanto volvieron a reducirse mis horas de sueño.

¿Qué es el Codex Caliginis?

El universo de la Calígine es el sistema que me permite unir todas las facetas. A nivel editorial son un grupo de novelas unidas por una base temática que aparece en mayor o menor medida entre sus páginas. La Calígine es una secta que descubrió el acceso a otros planetas hace unos tres siglos y llevan todo este tiempo ocultándoselo a la población, al tiempo que se enriquecen de los beneficios que ese conocimiento les otorga.

A nivel sociológico digamos, me permite crear idiomas, religiones, sociedades, etc. A nivel Gráfico me ha dado la oportunidad de crear un estilo propio que complemente los textos y me permita desenvolver mi creatividad en ese sentido, ya sea con mapas, estudios de esqueletos y musculaturas de una biodiversidad imaginaria.

Así que podemos decir que el Codex Caliginis es un universo creativo repleto de especies fantásticas, sistemas solares completos con su funcionamiento interno y las religiones, las culturas y los idiomas a las que dan lugar.

Aunque en Médula esto aparece todavía muy de trasfondo, tenía que estar todo creado y bien hilado para que después no haya confusiones ni contradicciones.

Aunque toda tu obra se encuadre en el Codex Caliginis, ¿crees que es posible leer tus novelas de forma independiente?

De hecho esa esa ha sido mi intención desde el principio. Médula la terminé hace cinco años, aunque no se ha publicado hasta ahora porque tenían que ocurrir muchas cosas antes. Durante ese tiempo he escrito otras dos novelas del universo y he tejido la trama para más de veinte, ya que no me gustaría llegar al día en el que me dé cuenta de que metí la pata por no haberlo trabajado lo suficiente. El caso es que con tal nivel de información seguir una única serie me parecería por un lado aburrido y por otro agotador, tanto para mí como para los potenciales lectores, creo que es mucho mejor que cada novela sea autoconclusiva, aunque haya personajes recurrentes que podremos ver incluso en distintos mundos a lo largo del tiempo.

¿Por qué has publicado tu última novela, Médula, en Amazon?

Pues sobre todo por desencanto con el sistema editorial actual. Hace cinco años, cuando la terminé estaba tan contento con ella que hice un barrido de todas las editoriales de fantasía, terror y ciencia ficción que publicaban en España y no me contestaron ni la mitad. De las pocas que me contestaron algunas era para decirme que no estaban interesadas en autores noveles y otras que estaban desbordadas de trabajo, pero recuerdo una sobre todo que me dijo que no tenía unas redes sociales lo suficientemente atractivas como para vender mi producto.

Luego se puso en contacto conmigo el director de edición de una de las más grandes de Galicia, a raíz del premio y se mostró interesadísimo por el proyecto del universo, me estuvo metiendo prisa para terminar la traducción del texto completo a gallego cosa que me llevó poco más de un mes. El caso es que una vez enviado me dijo que estaba muy apretado de trabajo, que lo empezaría al mes siguiente, luego me dio un margen de tres meses, y después dejó de contestar.

Así que, a día de hoy, con un trabajo que me permite vivir, entiendo que quizá tenga que mantener el universo de la Calígine en segundo plano y con mis ritmos, aunque tenga mucha menos repercusión que con una editorial al uso.

¿Qué nos puedes contar de Médula?  

Pues a ver, de nuevo evitando spoilers. Está basada en un muy mal sueño, aunque luego fui poniendo capas de fantasía y realidad para que quedase un producto coherente.

Médula cuenta la historia de una pareja sin dinero, al borde de la ruptura y con un bebé en camino. En medio de esta situación empiezan a sucederse eventos para los que no tienen una explicación y entonces aparece una familiar lejana que parece traer consigo la solución a todos sus problemas.

Me gusta pensar que bajo la apariencia de obra comercial hay un trasfondo de estudio psicológico en la novela, aunque sea de forma paralela. Médula habla sobre el peligro de alcanzar todo aquello que deseamos, y del apego a lo que consideramos imprescindible. Habla del dolor de dejar atrás versiones de uno mismo y de las consecuencias de priorizar los intereses de los demás.

Así que, muy en resumen, Médula sería el retrato de un amor en ruinas ornamentado con pesadillas.

¿Qué hace de esta novela de terror algo verdaderamente original?

Pues, para empezar las ilustraciones, la gran mayoría de la gente las pasa por alto pensando que son fotografías, pero son ilustraciones a boli bic, y cada una de ellas me ha llevado un mínimo de 100 horas.

Por otro lado, el universo, que es sumamente amplio. Ya en Médula se muestra una parte de Akaran, la lengua movra, la moiriva, la religión de los tres rayos, etc. Todo ello de manera paralela y sutil, sin necesidad de conocerlo para comprender la obra, que como decíamos es autoconclusiva.

Además, es un producto absolutamente artesanal, aparte de lo que he hecho yo (escritura, edición, maquetación, ilustración, diseño de portada…), todos los modelos de las ilustraciones son gente cercana, u objetos míos o el entorno que me rodea.

¿Qué esperas que los lectores encuentren en Médula?

Un reflejo oscuro de sí mismos.

O un universo donde perderse.

O un manual sobre cómo no hacer las cosas.

O una caja de sombras con vida propia que se liberan en cuanto cierras los ojos.

O una historia sobre como el amor malentendido y la falta de comprensión de uno mismo puede crear monstruos más terribles que ninguna imaginación.

© Orde Caos.

¿Qué nuevos proyectos literarios tienes en marcha?

Pues, como decía antes ya tengo un par del universo terminadas, todavía no me he puesto con el repaso e ilustración porque quiero ver en qué orden las publico. Una de ellas es una reinterpretación de una leyenda local, pero introducida en el universo; una historia de monstruos tras la guerra civil, en la que salen personajes emparentados con los de Médula. La otra es más experimental y hasta medio poética, así que creo que si ve la luz será más adelante.

Pero creo que seguramente la próxima en publicarse sea una precuela de Nekia, la antagonista de Médula, que transcurre íntegramente en Akaran, uno de los planetas ficticios.

¿Te gustaría añadir algo antes de terminar esta entrevista?

Sí, que muchísimas gracias por darme la oportunidad, ya que el trabajo de los escritores autopublicados suele ser descartado antes siquiera de un mínimo vistazo. Que estoy deseando conocer la opinión de los lectores sobre Médula y el universo. Y que, si todo sigue como hasta ahora muy pronto tendrán el nuevo título de La Calígine.

Muchas gracias, Orde, por tu tiempo, tus palabras y tus fotos personales. Te deseo una carrera literaria larga, próspera y satisfactoria.

Y a vosotros, amigos del blog, gracias por estar un día más al otro lado de la pantalla. Ahora, ¡a leer!

Cristina Monteoliva

viernes, 9 de octubre de 2026

Entrevista: JAVIER LIANES GARCÍA

 

Queridos amigos de La Orilla de las Letras,

llegamos al segundo sábado del mes de octubre con la entrevista que nos ha concedido Javier Lianes García. La tenéis a continuación:

¿Cuándo descubriste que la escritura era algo más que un pasatiempo?

No sabría decir cuándo empezó. Creo que ha sido así desde que tengo memoria. Siempre he sido una persona creativa. De pequeño me inventaba juegos para mis amigos, los escribía, los dibujaba, hacía guiones… Con los años he escrito libros y canciones, y tengo muchos cuadernos escritos a mano con historias que nunca llegaron a su final. Para mí la escritura nunca ha sido un pasatiempo. Es parte de cómo funciono.

¿Qué lecturas crees que te han influenciado como escritor?

Tolkien, sin duda, es quien más me ha marcado. También mentiría si dijera que no me ha ayudado mucho la forma de escribir de J. K. Rowling. No comparto muchas de sus posturas fuera de los libros, pero su manera de escribir me abrió los ojos sobre cómo acercar a la gente joven a la lectura.

© Javier Lianes García.

¿Qué estás leyendo ahora mismo? ¿Nos lo recomendarías?

Estoy leyendo El Silmarillion. Lo recomiendo a medias (risas). Es un libro denso que siempre me había echado un poco para atrás por lo abstracto que es, pero esta vez va a ser la definitiva. A quien le guste la Tierra Media, que lo lea con calma y sin prisa.

¿Cómo compaginas tu trabajo como desarrollador de videojuegos con la escritura?

En realidad mi trabajo es de programador en una empresa que no tiene nada que ver con los videojuegos. Los videojuegos son un extra, igual que escribir libros o sacar aplicaciones. Lo compagino gracias a mi mujer, que me apoya y me ayuda en todo. Aun así, con el trabajo, un niño y un perrito, la cosa se complica bastante (risas).

¿Escribirías una novela de moda para hacerte famosa?

No. Puede sonar a respuesta para quedar bien, pero yo escribí este libro porque necesitaba sacarlo de mi cabeza. La historia me hablaba todos los días: soñaba con ella, le daba vueltas, los personajes me hablaban… hasta que la escribí a mano y se callaron. No sé explicarlo mejor, pero así funciona mi cabeza.

¿Cómo ves el panorama literario actual?

Complicado. Cuesta encontrar algo bueno que leer, y ya no digo bueno, sino original, algo que no sea un clon de otra cosa. Últimamente me cuesta mucho encontrarles el alma a los libros.

¿Por qué te has decantado por Amazon a la hora de dar a conocer tu obra?

Porque quería verlo publicado y no quería esperar meses la respuesta de una editorial. Hace menos de un año falleció mi abuelo y le prometí que le llevaría una copia del libro a su tumba. Eso era más importante para mí que cualquier otra cosa, y quería hacerlo ya. Seguramente no gane tanto dinero, pero puedo tenerlo en mis manos.

¿Cómo surgió la idea de publicar Por y para siempre. Libro 1: Todo principio tiene un final?

La idea surgió sola, como todas. No hay un origen concreto, y siento no poder ser más profundo en esta pregunta. Un día la historia estaba ahí y ya no se fue.

¿Qué nos puedes contar de esta novela?

Es la historia de Adrián, un niño que pierde a sus padres siendo muy pequeño y tiene que criarse con unos abuelos a los que no conoce, porque son la única familia que le queda. Sintiéndose solo, un día encuentra por casualidad a un perrito, Keko, y se hacen inseparables. Keko va con él a todas partes y le espera cada día en la puerta del colegio. Un día tienen un accidente y los dos llegan al cielo. Al llegar, no dejan pasar a Keko porque allí no se permiten animales. Y ahí empieza la historia.

El título viene de eso: la muerte de sus padres es un final, pero también es el principio de su historia con Keko.

¿Qué hace de Por y para siempre. Libro 1: Todo principio tiene un final una obra diferente a otras del género fantástico?

Creo que la diferencia está en el corazón de la historia. La fantasía está ahí, la aventura también, pero lo que la mueve es el vínculo entre un niño y su perro. Además pasa en Aranjuez, una ciudad real y muy cercana para mí, y no en un mundo lejano. Quería que el lector sintiera que lo mágico puede empezar a la vuelta de la esquina.


 © Javier Lianes García.

¿Qué esperas que los lectores encuentren en tu novela?

Amor. No el amor romántico, sino ese amor incondicional que se puede llegar a tener, el que se tienen Adrián y Keko.

¿Qué nuevos proyectos literarios tienes en marcha?

La segunda parte, que se llamará Todo final tiene un principio. Escrita está; ahora estoy pasándola a ordenador. Además estoy preparando un libro sobre mi experiencia publicando videojuegos, con guías prácticas para quien quiera dar ese paso. Y una colección de libros de pasatiempos llamada GIROLIQ: en cada página hay cuatro retos distintos y, al resolverlos, se obtiene una clave. Irá acompañada de una aplicación para jugarlos también en el móvil.

¿Te gustaría añadir algo antes de terminar esta entrevista?

Que no hace falta ser el mejor escritor del mundo para escribir. Yo no lo soy, ni de lejos. Pero buscando ayuda, leyendo y preguntando, al final puedes sacar algo adelante. Animo a todo el mundo a hacerlo. Vale más un libro con alma que un libro “perfecto”, genérico y clónico.

Gracias, Javier.

Y a vosotros, amigos del blog, gracias por estar un día más atentos a nuestras publicaciones. Ahora, ¡a leer!

Cristina Monteoliva

miércoles, 7 de octubre de 2026

Entrevista: ERASMO CACHAY MATEOS

 

Queridos amigos de La Orilla de las Letras,

nos asomamos al ecuador de la semana con la entrevista que nos ha concedido Erasmo Cachay Mateos. La podéis leer a continuación:

¿Cuándo descubriste que la escritura era algo más que un pasatiempo?

Cuando vi impreso mi primer libro sentí una emoción muy especial, acompañada de la certeza de que aquel no sería el último. En mi cabeza se cruzaban tantas historias que estaba convencido de que quería dedicar una parte preciosa de mi vida a escribirlas.

Debo decir que escribo desde muy pequeño. Ya en el colegio, después de leer a los clásicos, nació en mí ese sentimiento íntimo de que yo también quería contar mis propias historias. Pasó algún tiempo hasta que me animé a hacerlo de manera profesional, pero, después de cruzar aquella primera gran brecha y ver publicada mi primera novela, supe que había encontrado algo más que un simple pasatiempo.

Recuerdo perfectamente la sensación de tener el libro entre mis manos, percibir el olor de sus páginas recién impresas y contemplarlo en los escaparates de las librerías. Fue entonces cuando comprendí que escribir no era simplemente una afición, sino una parte esencial de mi vida.

© Erasmo Cachay Mateos.

¿Qué lecturas crees que te han influenciado como escritor?

Desde muy pequeño leía a los clásicos con auténtica devoción. Los libros de Julio Verne, Emilio Salgari o clásicos como Las mil y una noches fueron algunas de mis primeras referencias literarias. Escribían de una manera tan dinámica y aparentemente sencilla —aunque, en realidad, de sencillo no tenían nada— que conseguían atraparte por completo en sus historias.

No dejaban de lado la crítica social ni el análisis más personal, pero siempre lo hacían desde una perspectiva narrativa amena y cercana, pensando también en el lector. Creo que esa forma de entender la literatura me ha influido hasta el día de hoy.

Con el tiempo descubrí también a los grandes autores, los «pesos pesados», por así decirlo, con obras como Conversación en La Catedral, El tambor de hojalata o El nombre de la rosa. Son libros de una enorme complejidad y riqueza literaria que despiertan esa sana envidia que te hace querer aprender, crecer y, algún día, intentar emularlos. Todos ellos han enriquecido mi manera de entender y de querer contar una historia.

Al final, prefiero utilizar siempre la palabra inspiración. Esos autores me han inspirado y, quizá también, influido en el proceso de ir definiendo poco a poco mi propio estilo como escritor.

¿Qué estás leyendo ahora mismo? ¿Nos lo recomendarías?

Casi por casualidad, siguiendo un canal de YouTube que me gusta mucho y que trata sobre mentes curiosas y que cuenta numerosas historias reales, llegué a la biografía de Charles Dickens.

Al verlo, tuve que reconocer que, a pesar de que siempre me han gustado los clásicos, nunca había leído ninguna de sus obras. Así que decidí comenzar con Historia de dos ciudades. Digo comenzar, dado que aún no lo he terminado. Por lo que puedo decir hasta ahora, me está gustando mucho y, sin duda, es una obra que recomiendo.

¿Cómo compaginas tu trabajo fuera del mundo de las letras con la escritura?

Con disciplina. Se ha dicho muchas veces, pero el talento sin disciplina no da grandes frutos, y creo que es verdad.

La literatura es una profesión que no requiere demasiado en términos de equipos o condiciones materiales, pero sí nos exige algo mucho más valioso: tiempo.

Debo decir que soy afortunado en ese sentido, ya que mi trabajo actual, una actividad profesional que también me gusta mucho, requiere principalmente mis conocimientos y experiencia en materia de consultoría y asesoramiento. Esto me permite organizar mi tiempo con cierta libertad y compaginarlo con la escritura.

Aun así, siempre necesito encontrar un poco más de tiempo. Suelo escribir muy temprano: me levanto antes de lo habitual y dedico un par de horas a escribir antes de comenzar la jornada normal. No soy un escritor nocturno; prefiero las primeras horas del día, cuando todo está más tranquilo y tengo la mente más despejada.

Y los fines de semana siempre se encuentra algún momento para seguir escribiendo. Al final, se trata de buscar esos pequeños espacios de tiempo y, sobre todo, de tener la disciplina necesaria para aprovecharlos.

¿Cómo ves el panorama literario actual?

Podría decir que lo veo de una manera muy positiva y, al mismo tiempo, también con cierta preocupación. Evidentemente, es solo mi opinión.

Por un lado, veo con gran entusiasmo las posibilidades que existen actualmente para la literatura. Hay más libros, más bibliotecas y muchos más medios para difundir una obra. Hoy es mucho más fácil publicar, organizar eventos, crear contenido para las redes sociales y, en definitiva, llegar directamente a los lectores.

Sin embargo, creo que esta misma situación también ha provocado una cierta saturación de títulos, y no todos tienen necesariamente el mismo nivel de calidad. Antes existía una especie de preselección —aunque este punto, por supuesto, puede ser discutible— que hacía que una obra que llegaba a publicarse tuviera, de alguna manera, un valor añadido.

La enorme cantidad de títulos que existe actualmente ha cambiado esta situación. Hay muchas voces y muchas propuestas, y para los lectores puede resultar difícil saber cuáles escuchar o qué obras elegir.

Si tuvieras que elegir entre relato, poesía y novela, ¿con cuál te quedarías?

Cada una de ellas es única y adecuada según aquello que se quiera representar o transmitir.

Para mí, la poesía es la mejor manera de expresar una emoción. Cuando se trata de representar un momento clave, una situación concreta que provoca un cambio de rumbo en la vida de un personaje, sin duda el relato es la mejor opción. Pero, cuando se quiere contar una historia, desarrollar a los personajes y hacer que el lector sea partícipe de una aventura, entonces la novela ofrece posibilidades extraordinarias.

Cada una de estas formas literarias tiene algo maravilloso y particular. Pero, si me pusieras contra la pared y tuviera que elegir una de las tres, sin duda me quedaría con la novela.

¿Escribirías una novela de moda para hacerte famoso?

La verdad es que no. Aunque, por supuesto, podemos discutir qué entendemos por «estar de moda».

Hay determinados temas que me preocupan mucho y que actualmente tienen una gran presencia en la sociedad y en la literatura. Cuando era pequeño, en mi Perú natal, había otros temas que estaban de actualidad y quizá, en aquella época, habría escrito sobre ellos. Hoy la situación ha cambiado.

Podría escribir sobre un tema que esté de moda si realmente me interesa, si lo siento y, sobre todo, si creo que tengo algo que aportar o que decir sobre él. Pero no escribiría sobre un determinado tema únicamente porque en ese momento sea popular y me haría famoso.

Por poner un ejemplo concreto: cuando se produjo el enorme éxito de Harry Potter, la literatura fantástica adquirió una gran popularidad y despertó un enorme interés entre los lectores. Si en aquel momento hubiera tenido una historia que contar dentro de ese género, probablemente lo habría hecho. Pero escribir únicamente por subirme al tren de una moda literaria, en ese caso, no.

¿Qué ha supuesto para ti publicar Los secretos de un legado? 

Algo muy especial. Todavía recuerdo las palabras de un gran amigo, también escritor, que me dijo después de publicar mi primer libro: «¿Esto es solo un pasatiempo o quieres ser escritor?». Y añadió algo que nunca he olvidado: un escritor no se conforma con una sola obra; tiene historias que contar y, con el tiempo, también madura.

Cada libro, al igual que la vida, refleja esa madurez y permite expresar cada vez mejor aquello que uno quiere decir.

Los secretos de un legado es mi cuarto libro y mi tercera novela, y siento que poco a poco voy llegando a esa etapa de madurez como escritor. Ha sido una experiencia muy bonita escribirlo. Es un libro que me atrapó desde el principio y con el que he disfrutado especialmente durante todo el proceso de creación.

También ha sido muy satisfactorio trabajar con la editorial Adarve. Aunque este libro recién ha salido a la luz, puedo decir que ya ocupa un lugar muy especial en mi corazón.

¿Qué nos puedes contarnos de esta novela?

Sobre la trama, creo que la sinopsis habla por sí misma. No quisiera repetirla aquí; prefiero animar a los lectores a descubrirla. Sí me gustaría, sin embargo, hacer algunos comentarios al respecto.

La historia nació a partir de dos premisas fundamentales. La primera era escribir un libro que tuviera una relación directa con el país y el continente en los que vivo. Es una historia completamente alejada de mi país natal y, precisamente por ello, supone también una forma diferente de acercarme al entorno que hoy forma parte de mi vida.

La segunda premisa era escribir una historia entretenida, capaz de atrapar al lector y hacerlo sentirse partícipe de la aventura. ¿Y qué mejor aventura que descubrir un secreto milenario, cuidadosamente guardado durante siglos, que lleva a los protagonistas y a los lectores por ciudades tan emblemáticas como Stuttgart, Toledo y Madrid, o a descubrir tradiciones antiguas como el gran baile de la Universidad de Hohenheim?

Pero, además de la aventura, quería aportar también un pequeño espacio para la reflexión. Quería que nos preguntáramos por qué suceden determinadas cosas, quién define nuestro destino y, en definitiva, quién nos gobierna realmente.

Así, lo que comienza como una historia de crimen se transforma poco a poco en una aventura en busca de la verdad, pero, al mismo tiempo, está profundamente ligada a una historia personal y a un legado que uno de los personajes lleva consigo.

He querido mezclar diferentes elementos: aventura, relaciones personales, legado y algunos momentos de acción que, finalmente, adquieren una dimensión especial a través de un triángulo personal muy particular. Al leer la novela, los lectores comprenderán exactamente a qué me refiero.

¿Qué hace que esta obra sea diferente a otras publicadas del mismo género?

Mi punto de vista y mi manera de contar la historia. Creo que cada escritor tiene una perspectiva propia y una forma particular de narrar.

Podría haber escrito una historia llena de acertijos que el lector fuera descubriendo poco a poco, pero, una vez terminado el libro, la emoción habría llegado a su fin. También podría haber escrito una historia alrededor de un secreto cuidadosamente guardado, pero, una vez descubierto, la intriga habría desaparecido.

Creo que muchos títulos dentro de un mismo género recurren a este tipo de planteamientos. Lo que quizá no siempre hacen —y no pretendo juzgarlo, sino simplemente hacer una observación— es combinar ese misterio con una historia personal más profunda, un análisis de los personajes y, sobre todo, con la idea de que cada uno de nosotros lleva consigo algún tipo de secreto.

El secreto no siempre tiene que ver con algo de dimensión internacional o con grandes acontecimientos. También puede existir dentro de nosotros mismos y en nuestra relación con nuestro entorno, con las personas que nos rodean y con nuestra propia historia.

Por eso, si tuviera que responder de nuevo a tu pregunta sobre qué hace diferente a esta novela, diría que es precisamente la combinación de aventura, misterio, relaciones personales y reflexión sobre un tema concreto de nuestra sociedad, todo ello contado desde mi propio punto de vista.

Y, como es natural, ese punto de vista es personal. Es mi manera de entender la historia y, sobre todo, mi manera de contarla.

¿Qué esperas que los lectores encuentren en Los secretos del legado?

Primero que todo, emoción, risas y la sensación de haber pasado un buen momento. Recuerdo una frase de un escritor que decía que el lector no debería darse cuenta de que uno escribe bien, sino sentir que no quiere dejar el libro porque necesita saber cómo continúa la historia. Eso es escribir bien. Creo que esa es una de las mayores satisfacciones para un escritor.

Por eso, lo primero que quiero es que los lectores se sientan partícipes de estos secretos y de estas aventuras, que se dejen llevar por la historia y disfruten del viaje.

En segundo lugar, me gustaría aportar un pequeño espacio para la reflexión, para que el lector se pregunte si todo aquello que vemos es realmente lo que parece. Pero no se preocupen: tampoco quiero perderme demasiado en ese terreno.

Espero, sobre todo, que encuentren satisfacción, emoción, risas y la sensación de haber vivido una hermosa experiencia a través de la lectura. Y, finalmente, que se queden con la sensación de querer saber más, porque hay más historia por descubrir. Pero, para entender exactamente a qué me refiero, tendrán que leer el libro. 

© Erasmo Cachay Mateos.

¿Qué nuevos proyectos literarios tienes en marcha?

Tengo dos proyectos en mente.

El primero es mucho más personal: una historia relacionada con mi familia. Cuando la escuché de labios de mi madre, supe que era una historia hermosa, real, profundamente humana y con una importante dimensión social, que merecía ser contada. En este momento estoy trabajando en ella.

El segundo proyecto está relacionado, de alguna manera, con Los secretos de un legado. Creo que esta historia todavía tiene algo más que contar. Al leer el libro, mis lectores entenderán a qué me refiero.

¿Te gustaría añadir algo antes de terminar esta entrevista?

Quiero agradecerte sinceramente este espacio y la oportunidad de participar en esta entrevista. Las preguntas han sido muy interesantes y, además, me han hecho reflexionar sobre mi obra, mi forma de escribir y el camino que he recorrido hasta ahora.

Gracias también por permitirme compartir una parte de mi trabajo y por darme la oportunidad de animar a tus lectores a descubrir una nueva aventura y acercarse a Los secretos de un legado.

Estaré encantado de conocer sus comentarios y opiniones y, quizá con el tiempo, podamos volver a conversar sobre mis próximas obras y nuevos proyectos.

Esto no es el final, sino el comienzo.

Muchas gracias.                       

Muchas gracias, Erasmo, por tu tiempo, tus palabras y tus fotos personales. Espero que tengas una carrera literaria larga, próspera y llena de satisfacciones.

Y a vosotros, amigos del blog, gracias por estar un día más atentos a nuestras publicaciones. Ahora, ¡a leer!

Cristina Monteoliva