martes, 28 de abril de 2015

Reseña de TALCO Y BRONCE, una novela de Montero Glez

Título: Talco y bronce
Autor: Montero Glez
Edita: Algaida
Páginas: 312
Precio: 18 € / 9,99 € (epub)

La transición española dio para mucho, tanto para lo bueno como para lo malo. De lo malo últimamente se habla poco; será que preferimos mirar hacia atrás con ese aire nostálgico e idealista, deseando que el espíritu de aquellos tiempos nos invadiera de nuevo para salir por fin de esta crisis que nos agobia. Pero hablemos de lo malo: la alta delincuencia, los policías corruptos, las drogas… En resumen, de todo lo que trata Talco y Bronce, la novela de Montero Glez ganadora del VIII Premio Logroño de Novela de la que hoy os vengo a hablar.
Chuqueli y Malata son una pareja de delincuentes que, junto con los otros componentes de su banda, se dedican a atracar joyerías, además de diversas empresas del todo conocidas por los lectores españoles. Las cosas les va más o menos bien hasta que roban una cantidad de oro demasiado grande como para conseguir colocarla entre los compradores habituales de material robado. Malata y Chuqueli se irán de España durante un tiempo. Para cuando regresen al país, las cosas ya no volverán a ser igual.
Esta es la historia de amor, delincuencia, venganza y sangre de Chuqueli y Malata, dos personajes marginales de principios de los ochenta dispuestos a casi cualquier cosa por llevar a cabo sus planes.
La narración comienza a media res, justo cuando Chuqueli y Malata deciden emprender su particular venganza contra unos policías corruptos que han destruido todo su mundo. Tras esta parte, nos encontramos en la segunda con el comienzo de la historia de amor y delincuencia de Chuqueli y Malata. La narración nos sitúa en Madrid a principios de los años 80. Chuqueli es un delincuente vasco que llega a Madrid para montar una banda con la que cometer diversos atracos. En la casa donde se hospeda conoce a Malata, una chica aún menor de edad que se enamora en seguida de él.
Tras mucho atracar y mucha aventura, como es de esperar, en la tercera parte conoceremos el desenlace de esta historia tan romántica como violenta.
El narrador de esta obra es un ser de tono tan canallesco como los personajes que la pueblan, de tal manera que prácticamente es un personaje más. El vocabulario utilizado por él es muy propio de la época y del mundo de la delincuencia de esos años.  Tampoco puede decirse que sea muy pudoroso a la hora de narrar ciertas escenas en extremo violentas o incómodas.
Talco y bronce recuerda, tanto por su argumento como por sus personajes, a novelas y películas de quinquis de la época, a los que sin duda quiere homenajear aquí el autor. Los actores de esta historia tan cinematográfica (y con una banda sonora muy de la época, todo hay que decirlo) viven una vida al límite pensando poco en las consecuencias. Para cuando quieren darse cuenta, ya están atrapados de forma inevitable en las redes de los policías que los persiguen. La pregunta es: ¿conseguirán los componentes de la banda, en especial, Chuqueli y Malata, salvarse?
En definitiva, Talco y bronce es una novela con carácter propio especialmente indicada para los seguidores del género negro que además tengan ganas de conocer el lado más oscuro de los años ochenta en España. Si este es tu caso, no dejes escapar la oportunidad de leer este libro.
Cristina Monteoliva

lunes, 20 de abril de 2015

Reseña de MI KARMA Y YO, de Marian Keyes

Título: Mi karma y yo
Autora: Marian Keyes
Traducción: Matuca Fernández de Villavicencio
Edita: Plaza& Janés
Páginas: 528
Precio: 19,90 € / 9,99 € epub

¿Qué sabemos del karma? ¿Es algo bueno? ¿Es algo malo? ¿Se puede confiar eternamente en una fuerza invisible que haga que todas tus acciones buenas se vean recompensadas y que las malas tengan su castigo? ¿El tiempo lo pone todo en su lugar? Yo a veces creo en esto último. Aunque, la verdad, no pienso mucho en el tema. O no lo hacía hasta que leí Mi karma y yo, la novela de Marian Keyes de la que enseguida paso a hablaros.
Stella Sweeney a veces piensa en el karma, aunque no sepa muy bien cómo funciona el mecanismo por el cuál el universo hará de ella una mujer muy feliz en el futuro. Su idea sobre el tema comenzará a cambiar el día en el que se vea involucrada en un accidente de tráfico a tres bandas. Stella no lo sabe, pero uno de los afectados por el choque es Mannix Taylor, el neurólogo que la ayudará meses más tarde en su rehabilitación, cuando una extraña enfermedad la deje totalmente inmovilizada en una habitación de hospital. La enfermedad y Mannix Taylor serán un punto de inflexión en la vida de esta esteticista madre de dos hijos. Tras su recuperación, Stella no solo deberá pensar qué hacer con su matrimonio con Ryan y su relación con Mannix, sino también cómo manejar su fama como escritora de libros de autoayuda. ¿Hasta dónde la llevará su karma?
¿Puedes confiar tu vida al destino, a ese karma justiciero? No me veo capacitada para responder a esa pregunta. Tampoco creo que Stella Sweeney, la protagonista de la nueva novela de Marian Keyes, Mi karma y yo, lo esté. El caso es que a lo largo de las más de 500 páginas de esta obra a Stella le pasan cosas malas y cosas buenas, de tal manera que al final todo parece que se compensa bastante.
Stella tiene un accidente de coche. Poco tiempo después, sufre un extraño síndrome que hace que solo pueda mover los párpados. La primera parte del libro, para mí la más profunda y emotiva, va sobre los angustiosos días de Stella en el hospital, de la fuerza que tuvo para seguir adelante aun cuando solo podía mover los párpados, y de las personas (o más bien persona) que le ayudaron a conseguir recuperarse del todo.
Tras su recuperación, Stella se convierte, de manera inesperada y prácticamente casual, en una escritora de éxito internacional. Si bien muchos lectores se centrarán más en la historia romántica que encierra esta parte del libro, yo prefiero fijar más mi atención en la interesante descripción que Marian Keyes hace del mundo editorial americano, de cómo funcionan de verdad las cosas cuando eres considerado un escritor de éxito; de lo fácil que es tanto subir como bajar en ese mundillo.
Stella es al principio de la historia una mujer que vive a la sombra de un marido que pasa de ser un genio fracasado a un verdadero genio de las reformas de los cuartos de baño. Como sus padres no pudieron pagarle estudios universitarios, nuestra dama tuvo que conformarse con montar un centro de estética con la siempre enérgica Karen, su hermana menor. Casada muy joven, pronto llegarían al matrimonio los niños, los problemas económicos y todo el estrés que todo ello conlleva normalmente. Tras su enfermedad, Stella no solo deberá a aprender a vivir de otra manera, sino también a lidiar con un hijo adolescente especialmente hosco y a la poca ambición de una hija risueña.
No sé si lo que he dicho hasta ahora suena muy serio o muy dramático. El caso es que lo es, pero también resulta todo muy divertido después de pasar por la pluma de Marian Keyes. Y es que los personajes de Marian Keyes son siempre sarcásticos, irónicos y tremendamente ocurrentes. Las anécdotas que cuentan (de ellos o de otros personajes) hacen que te pases días riéndote de ellas. Y todo ello sin perder el norte, de darle la importancia a los temas trascendentes de la historia, en este caso: la superación personal, el optimismo en la enfermedad, la aceptación de la derrota, el encontrar el amor verdadero a los cuarenta y saber conservarlo gracias a la confianza mutua y a la construcción de un futuro común.
Como curiosidad os diré que el título original de este libro es The woman who stole my life, es decir, La mujer que robó mi vida. El título tiene sentido solo cuando llegas casi al final del libro y no creo que englobe toda la historia en sí. Así que, por una vez, me quedo con la traducción española, más fiel, a mi parecer al espíritu de esta novela.
Mi karma y yo, en definitiva, es una novela original, fresca, divertida a la vez que profunda que te dejará totalmente enganchado tanto si eres seguidor de Marian Keyes como si es la primera vez que te decides por un libro de esta autora. Una lectura ideal tanto si crees en el karma como si no. ¿Te atreves a comprobarlo?
Cristina Monteoliva

viernes, 10 de abril de 2015

Reseña de ¡ASÍ DE GRANDE!, de Ednar Ferber

Título: ¡Así de grande!
Autora: Edna Ferber
Traducción: Íñigo Jáuregui
Edita: Libros Nórdica
Páginas: 304
Precio: 19,50 €

Son muchas las cosas que diferencian a un libro de ficción perdurable del que está condenado a ser una moda pasajera. Muchas cosas que al final se pueden resumir, desde mi punto de vista, en una sola: un libro perdurable en el tiempo, una verdadera joya literaria, trata temas que siempre estarán de actualidad en la vida del ser humano, de tal forma que el lector pueda empatizar con los personajes casi sin darse cuenta. Pienso esto después de leer ¡Así de grande!, la obra de Edna Ferber ganadora del prestigioso Premio Pulitzer que nos trae de nuevo a nuestros días Nórdica Libros. El libro del que a continuación os hablaré.
Selina Peake DeJong es tan solo una adolescente cuando aterriza en la zona de Nueva Holanda, cerca de Chicago (Estados Unidos). Su padre, un jugador profesional, ha muerto trágicamente y Selina ha de hacerse cargo de sí misma aceptando un puesto de maestra en una escuela rural. Pronto conoce a un hosco granjero que la convierte en su esposa. A la muerte de este, Selina no solo ha de hacerse cargo de su hijo, al que ella llama cariñosamente Sobig (así de grande), sino que también habrá de enfrentarse a una ruinosa granja, a las habladurías de la gente y al imparable progreso.
Selina Peake DeJong es una mujer inteligente, optimista y enérgica. En la ciudad, si su padre no hubiera muerto tan repentinamente, podría haber llegado lejos de una forma u otra. Viuda de un granjero y con un hijo pequeño a su cargo, sin embargo, a Selina no le queda más remedio que convertirse en una campesina fuerte y testaruda, una mujer emprendedora que acaba haciendo lo imposible por conseguir que su hijo estudie y llegue lejos en la vida. Tan lejos como la propia Selina se merecía, aunque ella no piense conscientemente en ello.
Dirk, por su parte, es un joven inteligente al que le toca vivir un tiempo continuo de cambios: la muerte prematura de un padre, la guerra, la crisis económica… Dirk es de origen humilde, pero le gusta moverse entre la gente con dinero. Ello le llevará a cambiar de profesión. Una vez arriba, sin embargo, descubrirá que las cosas importantes son otras, y que el verdadero amor no se consigue con dinero.  Tal y como su madre le ha dicho siempre.
Admito que no sabía muy bien qué me iba a encontrar cuando comencé a leer ¡Así de grande! Creo que pensaba que la historia estaría centrada en Dirk, el hijo de Selina, tal vez desde el punto de vista de la madre sensiblera que convierte a su hijo en el centro de su universo. Tal vez que todo sería bucólico y tierno en el campo.  No podía estar más equivocada. Para empezar, esta novela nos narra la vida de los dos, madre e hijo, pero más la de Selina que de Dirk, mostrando siempre ese lado valiente y adelantado a su tiempo de la mujer que creía ser trigo cuando para mí es esmeralda. (Según el padre de Selina, en el mundo solo hay dos clases de persona: unas son trigo; otras, esmeralda).
En segundo lugar, porque la esencia de esta historia, que se mueve desde finales del siglo XIX hasta los años 20 del siglo XX, el tema principal, podría extrapolarse perfectamente a la época actual.
En tercer lugar, porque esta novela nos da a conocer aspectos de la América de aquellos años en los que otras obras no reparan, haciendo que el lector se interese en averiguar más acerca de la época.
Todas las madres quieren que sus hijos tengan éxito en la vida y sean felices. Muchas de ellas quieren que sus vástagos tengan la vida que ellas merecían y que, por una cuestión o por otra, no han tenido. A menudo esos hijos aprovechan con esmero las oportunidades que se le presentan. Otros, sin embargo, no saben valorar del todo lo que la vida les ofrece. Lo extraordinario de Selina es que jamás reprocha nada a su único hijo, jamás le echa en cara sus sacrificios. No se muestra en ningún momento amargada por lo que no pudo ser. Siempre mira hacia adelante, incluso cuando no parece haber un camino para seguir. Nos enseña que la verdadera fuerza está dentro de nosotros. Porque Selina, como decía antes, es una esmeralda disfrazada de trigo.
¡Así de grande!, en definitiva, es una obra apasionante llena de vivencias extraordinarias, personajes carismáticos y mensajes totalmente atemporales, escrita con una prosa fluida a la par que exquisita. Una novela para leer y releer con gusto. Yo que tú, sinceramente, no me la perdería.
Cristina Monteoliva

jueves, 2 de abril de 2015

ENTREVISTA: MARÍA ZARAGOZA




¿Cómo y cuándo supiste por primera vez de la Avenida de la Luz de Barcelona?
La primera vez que escuché hablar de la Avenida de la Luz fue en una canción de Loquillo. Al principio me pareció que no hablaba de un lugar real, pero más tarde vi el vídeo, que está rodado en ella, y quedé fascinada. Quise conocerla, pero era tarde.

No hay demasiada información en internet sobre el lugar. Tampoco creo que muchos autores hayan escrito sobre el tema. ¿Crees que es porque el sitio está maldito?
No creo que el sitio esté maldito en sí, pero me da la sensación de que es un lugar que alimenta más el tipo de fantasías que da lugar a historias orales. Yo misma pregunté mucho sobre el lugar y me di cuenta de que para algunos era un lugar de ensueño y para otros un lugar de pesadilla. Solía depender de en qué momento de la Avenida de la Luz la hubiesen conocido, pero para mí fue muy interesante escuchar cómo un mismo espacio puede reunir dos tipos de historias tan opuestas y creo que eso se refleja al final en el libro.

¿Cómo se te ocurrió escribir Avenida de la Luz?
A mí me fascinan las ruinas urbanas, la historia de los espacios, y no me importa a la hora de quedar impactada por ellos que sea un templo romano o una fábrica abandonada. Al principio de escuchar hablar de la Avenida de la Luz, como ya he dicho, quise visitarla. En mi imaginación era un espacio en desuso con una historia fascinante y tenía que ver cómo era. Para mi decepción descubrí que se había convertido en una tienda de cosméticos, un hall y una sala de exposiciones y que apenas quedaban las columnas y unas fotografías conmemorativas de lo que fue. Creo que hasta ese mismo momento no tenía claro que quisiera escribir sobre la Avenida de la Luz, pero el sentimiento que me causó no haberla podido conocer, me empujó de alguna manera a escribir sobre la Avenida de la Luz que nunca fue: su ampliación en Ciudad subterránea.

©María Zaragoza

¿Has escrito esta historia con brújula o con mapa?
Ha sido la primera vez que me he propuesto concienzudamente escribir con mapa una historia y ha sido interesante ver cómo del esquema original, del que no pensaba salirme, han quedado los huesos. Creo que hasta cuando se escribe con mapa, de vez en cuando, se usa la brújula.

¿Ha habido alguna parte de esta historia que te resultara especialmente difícil de escribir?
Sobre todo ha habido decisiones duras que he tenido que tomar para mantener la coherencia de la historia. En ciertas partes especialmente crueles me tenía que tomar mi tiempo y hacerlo con calma para no terminar actuando con el corazón en vez de con la cabeza.

¿Crees que es más complicado escribir terror - ciencia ficción que escribir otros géneros?
Creo que cada género tiene su dificultad y que cada autor tiene más facilidad para resolver según su método de trabajo, sus talentos personales o sus conocimientos. A veces incluso según gustos o afinidades.

¿Es complicado ser una autora de terror – ciencia ficción en España? (Recordemos que desde hace un tiempo está circulando en las redes la campaña #LeoAutoresEspañoles).
Creo que se ha extendido demasiado la idea de que en España somos mejores haciendo realismo y eso, aparte de no ser cierto, ha hecho bastante daño a lo fantástico en general durante mucho tiempo. Tengo la sensación de que está cambiando pero tampoco me hagas mucho caso, tiendo a ser bastante optimista. En cuanto al hecho de ser mujer, bueno, supongo que está todo resumido con decir que eso de que la igualdad está lograda y que estamos igual de consideradas es una de las peores mentiras de las que nos ha convencido.

©María Zaragoza

Volviendo a la historia en sí, ¿qué elementos suyos crees que pueden atraer más a los lectores?
Creo que, por un lado, el descubrimiento de la Avenida de la Luz puede resultar atractiva, al menos a mí me lo resultó tanto que terminé escribiendo este libro. Por otro, me gusta pensar que he invitado a los lectores a acompañar a los personajes en una aventura de exploración de un mundo nuevo. No es una isla desierta, ni una selva tropical, ni un océano inexplorado, ni van a descubrir vida en el centro de la tierra, pero es un mundo nuevo al que se accede a través de algo tan cotidiano como una galería comercial. Y que, como todos los mundos nuevos, puede estar lleno de cosas fascinantes y peligros terribles.

¿Has hecho alguna vez exploración urbana?
Como tal no, es decir, de la que tiene nombres y apellidos no. ¿Pero quién no se ha colado alguna vez en un sitio abandonado o con fama de maldito?

¿Crees en las premoniciones o eso es algo que lo dejas solo para la literatura?
Sí creo en ellas porque llevo toda la vida viendo cómo en mi familia se predicen con sorprendente facilidad cosas muy rocambolescas que acaban teniendo lugar. Y también que les resulta complicado explicar por qué han tenido esa intuición tan certera. Si me preguntas si creo que eso tiene una explicación paranormal, te diré que no. Me parece que, simplemente, tiene una explicación que no conocemos todavía y que es perfectamente científica y lógica.

¿Con qué personaje te sientes más identificada?
Aunque es verdad que en esta novela en concreto todos tienen bastante mío por unas razones o por otras, creo que Laura es la que más tiene de mí, aunque no sea totalmente yo. Sí identifico en mí esa pasión por lo que no se lleva, la desconfianza por lo gregario, el amor por los cines que ella tiene.

¿Crees en los amuletos? ¿Tienes alguno?
No creo que los amuletos den suerte. Pero sí creo en objetos que crean costumbres, que tienen significados emocionales, que llevas en ocasiones especiales o nunca te quitas. De esos tengo todos los que quieras.

¿Qué esperas que encuentren los lectores en Avenida de la Luz?
Yo siempre me sorprendo con las cosas que encuentran los lectores y es lo que más me gusta. Normalmente me gusta que me digan que les he mostrado algo que no conocían, que les he hecho pensar sobre alguna cuestión que no se les había ocurrido, y esta vez me apetece mucho que me digan que se han divertido, que lo han pasado mal pero se han divertido.

¿Qué nuevos proyectos literarios tienes en mente?
¡Yo siempre tengo mil! Me gustaría hacer una Space Opera, tengo un proyecto muy ambicioso de novela que siempre retomo y vuelvo a abandonar y luego mis proyectos de cómic y de cuentos infantiles a los que quiero dar más espacio. Si me preguntas por dónde pienso empezar ahora mismo, no sabría decirte, supongo que irá surgiendo porque quiero hacerlo todo.


Cristina Monteoliva

Reseña de AVENIDA DE LA LUZ, de María Zaragoza

Título: Avenida de la Luz
Autora: María Zaragoza
Edita: Minotauro
Páginas: 320
Precio: 18,95 € / 9,99 € epub2

Bajo las calles de Barcelona existió hace décadas un próspero centro comercial llamado Avenida de la Luz del que, hoy en día, solo quedan algunos (y escasos) vestigios (una tienda de la cadena Sephora, unas bonitas columnas…). Hubo un tiempo, sin embargo, mucho antes de que el lugar cayera en la más oscura de las decadencias, en que se pensó ampliar el centro comercial, creando así la Ciudad de la Luz. ¿Por qué no se realizaron las obras? ¿Y si se llevaron a cabo pero hubo que darle carpetazo al proyecto por misteriosos motivos? ¿No te gustaría conocer qué hubiera podido pasar en ese caso? De esto y mucho más va Avenida de la Luz, la nueva novela de María Zaragoza de la que hoy os hablaré.
El abuelo de Pere, Hermenegildo, ha vuelto a desaparecer. La primera vez que lo hizo estaba trabajando en la ampliación de la Avenida de la Luz, unas obras que jamás llegaron a terminarse. Hermenegildo, Herme, se esfumó en la nada para volver a aparecer diez años después contando asombrosas historias. Pere sospecha que el abuelo Herme ha vuelto a la Avenida de la Luz por algún extraño motivo y aprovecha su cita con un grupo de exploración urbana formado en internet para buscarlo. A los jóvenes adultos les acompaña Xurxo, el pequeño hermanastro albino de Pere, un chico sin duda especial (más allá de su problema de pigmentación dérmica). Todos juntos se adentrarán en las entrañas del centro de la ciudad condal sin saber que en las profundidades de la urbe hallarán mucho más que una aventura inocente.
El misterio puede esconderse en cualquier lugar, especialmente en aquellos sitios que vivieron un pasado espléndido antes de caer en la más terrible de las decadencias. Esos lugares que pasan desapercibidos para muchos, precisamente por el aspecto ruinoso en el que se encuentran actualmente, nos fascinan a otros tantos. No es de extrañar, por tanto, ya no solo que se escriba sobre ellos, sino que además se creen grupos para explorarlos. Así es cómo comienza esta historia: con una reunión en el metro de Barcelona de un grupo muy heterogéneo de exploradores urbanos con ganas de saber qué pasó con las obras de la Ciudad de la Luz y, de paso, buscar al abuelo de uno de ellos, Pere.
Pere es un chico tímido que se parece físicamente a Jared Leto y que lee novelas de aventuras durante las clases de Derecho en la Universidad. Su padre volvió a casarse cuando murió su madre. La nueva esposa vino acompañada de un misterioso niño albino, Xurxo, del que enseguida se encariñó Pere. Como su padre y su madrastra han salido la noche que queda con los otros chicos del grupo de exploración urbana y no hay nadie a quien pueda dejar al niño, Pere se lleva con él a su hermanastro sin saber lo peligrosa que puede resultar esta decisión.
Xurxo, el niño albino, tiene ciertos poderes especiales que ni él mismo sabe controlar. Como podréis suponer, esos poderes serán decisivos durante la fabulosa, a la vez que siniestra, aventura que va a vivir junto a Pere. Aunque Xurxo, en realidad, no es el único con poderes. O al menos, no es el único al que le han pasado cosas de esas que no hay manera de explicar en nuestro mundo. Pero sigamos con los personajes, que son, junto a la enigmática Ciudad de la Luz, la esencia misma de esta novela.
El siguiente que os nombraré es William, el chico inglés experto en exploración de lugares misteriosos que está con la beca Erasmus en España. Will parece el más serio, el que mejor puede controlar sus emociones. Sin embargo, el chico perdió hace dos años a su novia, y solo acordarse de ella puede ser terrible.
Uno de los personajes más atrayentes del grupo es Adela, la bruja vestida de blanco. Adela es una cazadora de fenómenos paranormales sin miedo alguno. Hasta que conoce la Ciudad de la Luz, por supuesto.
El trío madrileño lo componen Arturo, el atleta que de niño fue un gordito amargado; Bea, la chica de las gafas grandes que tanto disfruta modificando muñecas del tipo blythe; y Laura, la sensata e inseparable amiga de Bea que pronto se fijará en Pere.
El amplio elenco de esta novela coral lo completa Hermenegildo, más conocido como el abuelo Herme, un personaje con un misterioso pasado y quien, involuntariamente, mete a los chicos en un verdadero aprieto.
Hay muchos aspectos que hacen de esta una estupenda novela. Como, por ejemplo, la buena descripción psicológica de los personajes; algo fundamental, por otro lado, a la hora de entender cómo se desarrolla la historia. La narración no solo se centra en el presente de los personajes, sino que nos lleva a conocer el pasado de ellos cada vez que la trama lo exige. Pasado y presente llegan a fundirse en distintos momentos de la historia, como si ciertas cosas estuvieran condenadas a repetirse. Como si las pesadillas fueran realidad.
Avenida de la Luz está llena de buenas y bastante heterogéneas (¡arriba la Montiel!) referencias tanto literarias como musicales y cinematográficas. Y de series de televisión, por supuesto. Atentos los fans de doctor Who, El ministerio del tiempo o de la saga de victoriana de Félix J. Palma, porque seguro que esta novela también os va a encantar.
Imagino que llegados a este punto habrá quedado claro que esta es una obra que mezcla terror y ciencia ficción. Lo que supongo que no sabréis es que para que el universo fantasmagórico de la Ciudad de la Luz esté realmente completo debemos contar con una serie de elementos, algunos clásicos (como las referencias de las que antes os hablaba), otros novedosos (no pondré ejemplos para no arruinar la sorpresa). Todos ellos se combinan entre sí para dar algo nuevo, para reinventar el género de terror en nuestro país.
Y lo que es aún mejor, amigos: María Zaragoza es una escritora experimentada que escribe ya no solo con una prosa ágil, sino también con una gran calidad literaria. ¿Qué más se le puede pedir a una buena novela?
Avenida de la Luz, en definitiva, es una novela de terror, ciencia ficción y aventuras intensa, emocionante y sorprendente que va a hacer las delicias de todos los amantes de los tres géneros, tanto por separado como unidos, a partir de ahora. Una muestra más de que en nuestro país se pueden hacer grandes cosas, ¡a veces mucho mejores que las que vienen de fuera! Así que, amigo lector, no te lo pienses: hazte ahora con un ejemplar de Avenida de la Luz y descubre un lugar fascinante, unos personajes estupendos y, tal vez, tus propios miedos. ¿Te atreves a comprobarlo?
Cristina Monteoliva 

jueves, 26 de marzo de 2015

Y ENTONCES LLEGA EL DÍA...

Y entonces llega el día en el que te das cuenta de que no vas a escribir un bestseller.
Que por mucho que le des vueltas, no te apetece ponerte a hacer una copia de la novela de moda de turno (Por cierto, ¿cuál es?).
Que sabes qué es lo que vende, pero no te apetece para nada coger esos ingredientes para crear otra historia manufacturada para masas.
Que tus grandes ideas formarán historias que, simplemente, no van a resultar tan comerciales.


Y entonces llega el día en el que te saturas.
Que empiezas a pensar qué historia puedes escribir ahora.
Que novela te hará al menos alcanzar una editorial tradicional para seguir con tu carrera como escritora.

Después de mucho, mucho tiempo sin escribir nada, entonces llega el día en el que te das cuenta de que escribir algo es mucho mejor que no hacerlo en absoluto.
Porque ya lo dijo Ray Bradbury: “Fracasarás solamente si dejas de escribir”.
También por lo que dice Diana P. Morales en su nuevo artículo, por supuesto: http://dianapmorales.com/2015/03/blog/el-primer-paso-si-quieres-convertirte-en-escritor-profesional/

(Aquí tendría que ir una foto de un fantasma regañándome por no escribir. El fantasma no ha querido salir en la foto. Dice que le doy demasiada vergüenza ajena)

Y entonces llega el día en el que vuelves al origen, a aquella primera chispa de la infancia: a la escritura por diversión.
¡Y entonces llega el día en que decides escribir una novela de zombis!
Sí, zombis.
Porque te da igual que ya no esté de moda escribir novelas de zombis.
Porque tienes buenas ideas para escribir algo original (a pesar de lo trillado que está el género).
¡Y porque tienes muchos amigos con ganas de que los zombifiques! Y, claro, ¿qué no harías tú por tus amigos?


La novela va a ser una historia muy femenina. Aún no tengo el título, pero se me antoja algo simple y llamativo, como cuando le pusieron de título “Serpientes en el avión” a esa película que iba precisamente de serpientes liándola en un avión.
Tengo muy claro cómo van a ser mis chicas. Aun así, he repasado concienzudamente el artículo de Gabriella Literaria sobre personajes femeninos que apestan: http://www.gabriellaliteraria.com/apesta-tu-personaje-femenino-4-maneras-de-comprobarlo/

Ya sabéis, ¡nunca se sabe!
De la trama os puedo decir que va a tener elementos ya vistos en el género (es inevitable) y cosas originales. Y cosas muy mías. Tan mías que el que lea la novela y me conozca, sabrá que es muyyyy mía.
Ahora solo me falta ponerme a escribir. Ya tengo mucho perfilado en mi mente. Me temo que va al final será una historia, larga con, ¡oh, Dios mío!, la intención de aportar un mínimo de calidad literaria al género. (Además de una buena historia, por supuesto).


Y, como se suele decir, seguiremos informando…


martes, 17 de marzo de 2015

Entrevista a CARLOS GARCÍA MIRANDA (autor de CONEXO)

¿Recuerdas cuándo comenzaste a escribir?
Pues supongo que desde el colegio, aunque hace ocho años que me dedico a ello profesionalmente.

¿Qué es lo mejor de ser escritor? ¿Y lo peor?
Lo mejor es que te metes en los sueños de la gente cuando se llevan tus libros a la cama. Lo peor es que también te llevan al cuarto de baño.

¿Qué ha de tener para ti una historia perfecta (de los demás o tuya)?
Pues calidad en todos sus componentes. Debe tener una historia atractiva, un estilo sorprendente, ritmo… Algo que cuando lo termine piense “¿Por qué no lo habré escrito yo?”

¿Por qué escribir, en los tiempos que corren, y no dedicarse a la política, por ejemplo?
Uy, si me dijeras a otra cosa, pero a la política, en los tiempos que corren, sería mucho peor. Me dedico a lo que de verdad me gusta. Si fuera otra cosa la que me hiciera disfrutar, seguro que trabajaría en ello.

La breve biografía que encuentro en la solapa interior de Conexo me hace pensar que sientes una cierta predilección por el género juvenil (más aún si tenemos en cuenta que Conexo, tu nueva novela, es una novela juvenil). ¿A qué crees que es debido, a tu interés por conectar con los chicos de hoy en día o por complejo de Peter Pan (ojo: yo lo tengo y no lo oculto)?
Bueno, en realidad es casi una casualidad. Empecé trabajando en series juveniles y he seguido con esa carrera en formato de novela. Pero en realidad me interesan todo tipo de historias para todo tipo de públicos. He hecho muchas más cosas de las que pone en la solapa, pero ahí se incluyen las que son similares a Conexo.

¿Qué libros leías cuando tenías la edad de los protagonistas de Conexo?
Rebeldes, La historia interminable… Los clásicos de aquella época.


© Sofía de Juan

¿Podrías hablarnos un poco de los referentes cinematográficos y bibliográficos más importantes que vamos a encontrar en Conexo?
Pues las novelas juveniles de misterio de Enid Blyton son el principal referente literario. Pandillas investigadoras que resuelven los casos sin necesidad de que haya adultos por el medio. En cine todo resuena a las pelis de los 90 en las que los protagonistas también eran jóvenes envueltos en un misterio: The faculty, Destino Final…

Conexo es una novela muy actual, pero a la vez muy clásica. Me recuerda mucho, sobre todo, a aquellas películas familiares de los 80, esas historias que ya apenas abundan. ¿Es algo intencionado o te salió así, sin más?
 Sí, Los Goonies es otro de los referentes, y también Super 8, que recuperaba ese espíritu. Ha sido algo intencionado.

¿Te sientes identificado con alguno de los chicos de Conexo?
Tengo un poco de todos, aunque el que mejor me cae es Gabi.

¿Te gustaría que Conexo se convirtiera en una película o en una serie de televisión?
¡Claro! Pero esas cosas son difíciles y van muy despacio. De momento estoy encantado con que sea una novela.

¿Y qué me dices de una segunda parte para esta historia? ¿Lo consideras posible?
No. Conexo es un libro cerrado, con un final conclusivo.

¿Qué nuevos proyectos literarios tienes entre manos?
Pues en un par de meses sale a la venta un libro de escritura creativa, con el sello Oniro del grupo Planeta.

¡Eso suena muy interesante! Espero tener pronto noticias de ese libro y de los muchos más que seguro que vas a publicar.
Muchas gracias, Carlos, por tu tiempo, tus respuestas y tu foto. ¡Mucho éxito con Conexo!



Reseña de CONEXO, de Carlos García Miranda

Título: Conexo
Autor: Carlos García Miranda
Edita: Destino
Págs: 477
Precio: 15,95 € / 7,99 € (ebook)

Imagina que estás  estudiando en el instituto y el centro organiza un viaje de unos días a la nieve. Las cosas se complican durante el trayecto: algo terrible ocurre en el medio de transporte que te lleva a tu destino. Sobrevives, pero acabas con gente que igual no conoces bien, o que ni te cae bien ¡en un mundo que no es el tuyo pero que se parece demasiado al tuyo! No imagines más porque este es el punto de partida de Conexo, la novela de Carlos García Miranda de la que a continuación os hablaré.
El tren que va de Conexo a las montañas nevadas descarrila en mitad de un túnel. Solo algunos de los estudiantes que iban a pasar unos días a la nieva, en concreto, Ana, Sam, Eva, Noel, Sabina y Gabi, se salvan. Tras conseguir sobrevivir una noche a las traicioneras montañas, los chicos consiguen llegar a Conexo. Curiosamente, en el pueblo nadie parece echarles de menos. Pronto los chicos descubren que es porque en el lugar hay unos tipos idénticos a ellos, ¡y se supone que ha pasado un año del accidente de tren! ¿Qué está pasando en realidad? ¿Conseguirán recuperar los chicos sus vidas? ¿Qué misterio guarda Conexo?
Ana es una pija inaguantable; Sam, el chico deportista con otras aspiraciones en la vida aparte de las deportivas; Noel y Eva son los amigos de la infancia con gustos alternativos (los bichos raros del colegio); Sabina, la chica nueva que intenta encontrar su sitio en el instituto y Gabi es el repetidor rebelde que se las sabe todas. Los seis han sobrevivido a un horrible accidente de tren y tienen que conseguir volver sanos y salvos a casa (sin matarse entre ellos en el intento). La montaña empieza indicándoles que las cosas no están del todo bien; pero será cuando lleguen a Conexo cuando descubran que hay otros chicos iguales que ellos y un gran misterio por resolver. La aventura está garantizada.
Los que me conozcáis un poco ya sabréis que me encantan los libros de aventuras juveniles. Libros con personajes bien perfilados (ni buenos ni malos: simplemente: humanos) con relaciones complejas entre ellos; un ritmo in crescendo; una buena cantidad de sucesos impredecibles; su buena dosis de fantasía y/o ciencia ficción y, por supuesto, un final inesperado. Pues bien, Conexo tiene todo esto y mucho más. Entre sus páginas viven también las referencias cinematográficas, musicales y literarias de los niños de los ochenta, los adolescentes de los noventa y los jóvenes de hace menos tiempo. Como ejemplos citaré la saga de libros de El club de los cinco y las películas Donnie Darko, Destino Final y las series Twin Peaks y The Fringe. Esto hace que la historia no solo llegue a los nuevos jóvenes, para los cuales también encontramos referencias en el libro (forma de hablar, de vestirse, música actual, etc), sino también para todos aquellos que hemos pasado los treinta y tenemos ganas de una buena y emocionante lectura que nos haga viajar a nuestra propia adolescencia.
Conexo, como acabo de decir, bebe de muchas fuentes pero, y lo que es más importante, sin acabar de parecerse a ninguna de ellas. Y, sobre todo, siendo consciente de ello. Prueba de esto que os cuento es la buena cantidad de veces que los personajes dicen “esto me recuerda a tal película” o “esto me recuerda a esta serie”. Es, en definitiva, algo nuevo construido con los mejores ingredientes de otras obras.
La historia, además, tiene un ritmo muy cinematográfico: mientras la lees, te imaginas cómo quedaría todo en una serie o en una película.
Y un poquito de amor, por supuesto. Una buena historia juvenil de corte clásico siempre ha de tener una o varias historias románticas. En este caso, he de decir, que no se trata de historias empalagosas, y que el peso que se les da a las mismas (pues son varias) es el adecuado para no obstaculizar el ritmo de la trama principal.
Conexo, en definitiva, es una novela de aventuras juvenil de una gran calidad tanto literaria como a nivel de trama y subtramas; una historia adictiva que atrapará a los amantes de la buena ciencia ficción de principio a fin. Así que, amigos, os recomiendo que subáis todos al tren de Conexo y a ver hasta donde os lleva la máquina. Estoy segura de que lo que encontréis en el misterioso túnel y más allá de las montañas os asombrará muy gratamente.
Cristina Monteoliva

sábado, 14 de marzo de 2015

Escritores que escriben a mano (VII): LUIS MARTÍNEZ SEMPER

Seguimos con la sección dedicada a los escritores que escriben a mano sus manuscritos. Esta vez el invitado es Luis Martínez Semper, quien tan amablemente ha contestado a mis preguntas y ha proporcionado las fotos que ilustrarán este artículo.
©Luis Martínez Semper
A Luis lo conocí en mi etapa como malvada directora de la web de recomendaciones literarias La Biblioteca Imaginaria. Ya sabéis: él colaboraba con reseñas y yo le daba de vez en cuando con el látigo (metafóricamente hablando). Bueno, no, es broma. Luis era un estupendo reseñista que no me dio nunca quebraderos de cabeza (pero yo sí que era malvada).
Tras este breve inciso, os cuento que Martínez Semper tiene publicado un libro de poemas titulado La dulce mentira de la realidad y algún relato olvidado (esto último, por supuesto, lo añade él)... Actualmente, Luis está enfrascado en una novela de tinte fantástico, cambiando radicalmente de tercio.
Luis se dedica a la creación literaria desde que aprendió a escribir prácticamente. Siempre le ha gustado inventar rimas, historias, pensamientos...
Cuando no escribe, nuestro autor trabaja como profesor de ofimática en un curso para desempleados. Aparte de eso, también colabora realizando análisis y artículos en el mundo de los videojuegos para Juegosdb, así como reseñas de libros en Hello Friki.
Luis prefiere el papel a la pantalla del ordenador para sus primeros borradores porque le permite escribir en el momento preciso lo que le viene a la mente. A nuestro autor le gusta tener a mano papel y bolígrafo. Soy un apasionado de las libretas, las cuartillas, los folios..., afirma.  Me gusta el placer de realizar esbozos a mano, a veces incluso algún pequeño dibujo (dibujo fatal, pero en mi mente aparece como algo descrito al detalle). Luego me siento en mi ordenador y le doy forma al primer esbozo, ampliando datos, descripciones, trama...
Con respecto al tipo de papel que utiliza, Luis me cuenta que la elección depende de lo que tenga a mano. Como ya sabemos, porque se ha comentado antes, a nuestro autor le encantan los artículos de papelería, estrenar una libreta, un bolígrafo, etc. Pero hay veces en las que no tiene a mano libretas y utiliza folios, trozos de papel, etc...
Le pregunto si prefiere el bolígrafo o la pluma y Luis me dice que un bolígrafo cómodo que se deslice bien sobre el papel. La pluma también le gusta, pero no se ha decidido todavía a agenciarse una.
Nuestro escritor intenta escribir a diario, aunque últimamente, por circunstancias de la vida, tiene muy poco tiempo libre. Aun así, siempre lleva encima una pequeña libreta en la cual apunta ideas. Hay veces también que está trabajando con el ordenador, preparando clases o realizando alguna tarea, y se le viene algún flash, del cual hago acopio en una nota de texto, documento, etc. y se lo manda por correo para tenerlo a mano.
El sitio más raro donde ha escrito a mano es una servilleta de una cervecería, una noche de un viernes, escribiendo una especie de himno a la amistad con varios amigos.
©Luis Martínez Semper
Con respeto a lo que vemos escrito de su puño y letra en la foto anterior y las fotocopias, Luis me dice que es su proyecto de novela y que no quiere desvelar mucho para intentar sorprender en el caso de que pueda publicarla; pero, como podemos ver en la foto, se he documentado sobre la historia de la estación del Norte de Valencia, la Lonja. La trama de la historia sucede en la capital del Turia cuando Alberto, el protagonista, despierta un día y comienza a ver cosas que le dejan descolocado, empezando por un despido en el trabajo y el ser buscado por la policía por un encuentro fortuito con un hombre del que no sabe nada, pero que le ha dado el aviso de que no crea que lo correcto pueda ser obligatoriamente correcto... Y hasta aquí puedo leer, ya que todo da un gran giro que incluye cambios de plano astral y otras cosillas interesantes...
Luis tiene un blog que lleva un tiempo sin actualizar:
www.dulcementira.blogia.com Quiere volver a seguir compartiendo mi día a día en el mismo, pero será cuando el tiempo le de una tregua.
¡Pues esperamos que eso sea pronto, Luis! Mientras tanto, ¡a seguir escribiendo y muchas gracias por tu colaboración!