Los fantasmas, los monstruos, todas nuestras
pesadillas habitan en la noche. Una noche que a veces puede parecer que se nos
escapara de las manos, como si estuviera hecha de agua. De igual manera, hay
historias que parecen haber sido concebidas en la oscuridad, historias que
fluyen en nuestras memorias mucho después de la lectura. De esto sabe bastante
Miguel Garrido de Vega, autor de La noche
líquida, la singular antología de cuentos de la que hoy hablaremos.
La
noche líquida es un volumen compuesto por ocho
relatos de diversa extensión y un microrrelato final: Los que corren en la oscuridad, Cuando bailábamos jazz en el cumpleaños
de Hitler, Funesto suceso en el pantano, Los hombres mojados, Sal, Nicotina,
Cherry Pie, Muertos y fantasmas y Epitafio.
En todos ellos, nos encontramos cara a cara con un realismo que más que mágico,
se nos antojará de duermevela, incluso de pesadilla, cuando no alucinatorio;
personajes tan carismáticos como cargados de misterio y situaciones que, sin
duda, no pueden acabar bien.
Todo empieza con un
hombre que corre en una urbanización desierta en la que vive con una mujer a la
que no sabe si todavía ama. A continuación, nos encontraremos con aquel actor que
se cree Hitler y recuerda aquella vez que bailaron jazz en su supuesto
cumpleaños. Más tarde, seremos testigos de aquello tan terrible que ocurrió en
el pantano: ¿los extraterrestres fueron testigos de todo ello? Inevitablemente
habrá mujeres que se conviertan en pájaros, pescadores, vidas que se tornen en
pesadilla por culpa del mar. Aquí hasta una reunión de antiguos amigos de puede
transformar en un verdadero problema. ¿Y qué me decís de los niños, que en el
futuro serán fabricados por máquinas? No es de extrañar que en este mundo que
Garrido de la Vega, en el que los tuertos ven a los demás por dentro, haya
quien quiera abandonar. Y quien busque venganza, la más terrible de ellas.
La
noche líquida, en definitiva, es una obra vibrante y
original que no dejará indiferente a ningún lector. Si buscas historias oscuras
como la noche y líquidas como el agua que te cautiven, que te hagan pensar y te
entretengan a la vez, este es tu libro.
Cristina Monteoliva
