¿Te gustan las historias de terror?
¿Eres fan de todas esas novelas y películas espeluznantes de los años ochenta y
noventa del siglo pasado? ¿Quieres leer algo que te recuerde a esa época?
Entonces tu próxima lectura es El cruce
de caminos, de Miguel Ángel Naharro. En esta reseña intentaré contaros el
porqué. ¿Preparados? ¡Allá vamos!
Carol es una chica con
un don especial, lo que no solo la hace diferente al resto, sino también tener
muchos problemas. Todo le va mal en el instituto de Mears Falls hasta que se
hace amiga de Teddy, Charlie y Arnie. Un día, en vez de quedarse jugando a
videojuegos, los amigos deciden salir de excursión. Los poderes de Carol les
llevarán a un extraño cruce de caminos en el que se encuentra una iglesia
maldita. El dueño del lugar se cobrará la vida del pobre Arnie. El resto saldrá
sin apenas daños físicos, pero sí psicológicos. Los chicos decidirán seguir con
sus vidas hasta que de pronto todo se vuelva a poner en marcha, lo que hace que
Carol vuelva a la ciudad de su infancia. ¿Conseguirán vencer al temible ser que
les acecha?
Carol es una chica
inadaptada por sus circunstancias familiares que, además, puede conectar con
distintos planos de la realidad. Esa capacidad a veces la ha llevado a lugares
estupendos; otras, a sitios aterradores. Si bien nunca se ha considerado una
valiente, tendrá que volver a Mears Falls para afrontar al mal que acecha. La
cuestión es: ¿conseguirá llegar de nuevo al cruce de caminos a tiempo?
Carol no estará sola.
En su nueva aventura, ya de adulta, la acompañarán Teddy, convertido en dueño
de un hotel; Charlie, camionero que siempre va con su compañera Michelle, y
Pete, un escritor muy interesado en el misterio que ha recalado por casualidad
en Mears Falls.
La acción es continua;
las escenas llenas de situaciones tensas y horribles no paran de sucederse. El
mal acecha en cada esquina y nuestros personajes tendrán que esquivarlo en una
carrera contrarreloj. El problema es que ese mal quiere algo en concreto.
¿Conseguirá alcanzarlo?
El
cruce de caminos, en definitiva, es una historia de
terror con tintes clásicos, no exenta de cierta originalidad, muy recomendable
para todos los amantes del género y, más concretamente, como decía al comienzo
de este artículo, para los que crecimos con historias similares en los años
ochenta y noventa del siglo pasado. Y tú, ¿a qué esperas para averiguar qué
ocurre en la iglesia maldita?
Cristina Monteoliva
