viernes, 27 de febrero de 2015

Reseña de LA ÚLTIMA DECISIÓN, de Raquel Rodrein

Título: La última decisión
Autora: Raquel Rodrein
Edita: Roca Editorial
Páginas: 416
Precio: 18,90 €

Imagina que escribes una novela y de pronto todo lo que ocurre en ella se convierte en realidad. Imagina también que en todos esos sucesos reales que estaban plasmados en el papel estás tú implicado. ¿Y si fueran sucesos graves? ¿Cómo conseguirías salvarte de un destino que parece marcado? De todo esto y mucho más va La última decisión, la novela de Raquel Rodrein de la que voy a hablar a continuación.
William Crowley es escritor y profesor de escritura creativa en la Universidad de Westminster. A pesar de sus extensos conocimientos teóricos, sus libros no consiguen muchas ventas, lo que, además de frustración, le provoca un grave conflicto con su actual pareja. Por si fuera poco, una antigua alumna (una amante despechada) lo denuncia por abusos sexuales. Crowley sale absuelto en el juicio, pero la universidad decide prescindir de él. Todo se complica aún más cuando Michael, un alumno americano muy aplicado, le entrega las correcciones de su manuscrito La decisión poco antes de morir en una especie de atentado. La policía cree que el asesino de Michael es William. ¿Podrá el profesor huir gracias al misterioso plan que un desconocido tiene para él?
Por otro lado está Rebeca, una camarera de Las Vegas que ha sido estafada por un ex novio. Un misterioso desconocido aparece de pronto para salvarla del apuro. Rebeca deberá jugar a un extraño juego para salvarse. Pero entonces conoce a David, se enamora de él y rompe las reglas. Tras la nada accidental muerte de David, Rebeca trama un plan para huir del desconocido que mueve los hilos de su vida. Lo que no sabe es que acabará topándose con William, y entonces, cuando se enamore de él, todo se volverá mucho más peligroso.
La sinopsis que he escrito de La última decisión es tan válida como las otras cien o doscientas que se podrían hacer del libro. Con esto quiero decir que si algo caracteriza a la última novela de Raquel Rodrein es la enorme complejidad de la trama principal,  a veces difícilmente discernible entre la inmensidad de tramas secundarias que van desplegándose a lo largo de las más de cuatrocientas páginas del libro.
Básicamente nos encontramos con dos personajes: William, el escritor, y Rebeca, la camarera, que acaban juntos por algo que parece casualidad, pero que no lo es tantos. Juntos, y luchando en contra de la mano misteriosa que mueve los hilos de su destino. Un destino cruel y complejo, probablemente definitivo. El ritmo trepidante y la tensión en cada momento están asegurados.
¿Qué gana el misterioso desconocido que mueve los hilos con todo esto? ¿Y por qué precisamente ha elegido a Rebeca y a William para ejecutar su retorcido plan? ¿Conseguirán los protagonistas llegar vivos hasta el final? Estas y otro sinfín de preguntas serán contestadas en una novela que, como digo, tiene muchas incógnitas que resolver y una buena cantidad de subtramas que solventar.
Si bien la novela cuenta con un buen número de personajes que van y vienen, en función de la trama principal y las subtramas, sin lugar a dudas los más importantes, como ya podréis imaginar, son William y Rebeca, dos personas valientes que harán todo lo posible por estar juntos y sobrevivir a las trampas de un destino escrito. De entre los personajes secundarios, yo destacaría la figura de Michael, ya que es el que más preguntas me ha suscitado hasta cierta parte del libro (en la que se desvela todo el misterio).
La historia cambia mucho de escenario: California, Escocia, Praga… Los viajes ocurren continuamente, y a veces a gran velocidad. No hay tiempo que perder cuando tu vida depende de tus movimientos.
Un buen punto a destacar son los conocimientos de escritura creativa de William y los buenos consejos para escritores noveles que encontramos en las primeras páginas. No te los pierdas si quieres ser escritor.
La última decisión es, en definitiva, un complejo thriller con historia de intenso amor incluida que mantiene con la intriga hasta el último momento. Recomendable para los adictos a las emociones fuertes y las historias muy detalladas. Y, por supuesto, para todos los que gustan de historias de amor al límite. ¿Te atreves a decidirte por este libro?
Cristina Monteoliva 

miércoles, 25 de febrero de 2015

¿QUÉ DEMONIOS PASA CON EL DUEÑO DE MI CASA?

El otro día propuse un juego de escritura creativa en este blog: yo ponía la primera frase de una novela y vosotros teníais que continuar. El resultado de este ejercicio, al que yo también yo me sumé, es el siguiente: 

REGRESO EN ESTE MOMENTO DE VISITAR AL DUEÑO DE MI CASA. 
Ha vuelto a insinuarme que podría rebajarme considerablemente el alquiler si accedo a sus deseos. Pero no lo haré. Jamás. Apenas tengo dinero, eso es cierto. Pero me sobra orgullo. Y nunca, bajo ningún concepto, estaré dispuesto a volver a someterme a sus oscuras intenciones. Ya lo hice el mes pasado, y el anterior. Acepté entonces, pero no ahora. Juro que es la última vez que verá salir el sol un domingo por la mañana. Este auténtico depredador tiene una vida que no merece. Y yo se la voy a arrebatar. Ya tengo casi todo previsto. El mayor problema será deshacerme del cuerpo, pero en cuanto consiga un cacharro de esos que imprime cosas en 3D y me fabrique un arma, ya se me ocurrirá algo. De todas formas, nadie va a echarlo de menos. El muy cerdo no es que sea muy popular entre los vecinos, y...

¡No está nada mal! Pero, ¿qué va a pasar con el dueño de mi casa? ¿Os animáis a continuar o propongo otra frase? 

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sábado, 21 de febrero de 2015

PROPUESTA LITERARIA PARA UN ABURRIDO SÁBADO POR LA NOCHE.

Hola, ¿hay alguien ahí? 
     ¿Tú tampoco encuentras nada interesante para ver en la tele? ¿No tienes ganas de salir? ¿No te apetece leer? No, igual no te apetece leer. Pero sí escribir. Los sábados por la noche, aunque muchos no lo crean, pueden ser de lo más creativos. 
     Te propongo un juego: yo pongo aquí la primera frase de una novela y tú continúas. No vale buscar la novela y copiar el párrafo que sigue. Escribe algo diferente, lo que se te ocurra. Extiéndete todo lo que quieras, hasta que te canses. Pon el resultado como respuesta a este mensaje o mándamelo a crismonteoliva@hotmail.com. Venga, ¡hazlo! Solo por diversión. Solo por pasar el sábado noche de una forma diferente. 

La frase es: REGRESO EN ESTE MOMENTO DE VISITAR AL DUEÑO DE MI CASA. 

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viernes, 20 de febrero de 2015

Escritores que escriben a mano (V): FRANCISCO JAVIER ILLÁN VIVAS

Este espacio dedicado a los escritores que aún escriben a mano sus borradores literarios está dedicado a Francisco Javier Illán Vivas, quien amablemente me ha proporcionado sus fotos personales, además de contestar a la serie de preguntas que me ha ayudado a elaborar este artículo.
Francisco Javier escribe desde que le alcanza la memoria. En sus recuerdos más tempranos siempre iba con un lápiz y un papel en las manos. La poesía, aún, puede que cincuenta años después, la sigo escribiendo con lápiz, me confiesa.
Mucho ha escrito Francisco Javier desde entonces, y ha publicado bastante. Como prueba de ello, la lista que os dejo a continuación: Con paso lento, 2003; La Maldición, 2004; Dulce amargor, 2005; Crepusculario, 2007; El rey de las esfinges, 2008; Témporas, 2010; A mi manera, 2012; La isla y otros relatos, 2013; La oscuridad infernal, 2014; y Equipaje ligero, 2015.
Actualmente, cuando no escribe, es la música la que ocupa sus momentos creativos. Estoy empeñado en componer mi primer poema sinfónico. Han sido muchos años alejado de las partituras, y quiero, si es posible, recuperar parte del tiempo perdido, me dice.

©Francisco Javier Illán Vivas

Francisco Javier prefiere el papel a la pantalla para sus primeros borradores por cercanía con la obra que cree. Así, la poesía no la entendería si no fuese escrita a lápiz, en papel virgen o reciclado (eso sí le da lo mismo) pero siempre a lápiz. El cuento lo escribe a bolígrafo, tampoco lo podría hacer directamente sobre la pantalla. Sólo escribo sobre la pantalla cuando me enfrento a una novela, me cuenta.Y, como te digo, el motivo es la cercanía a las palabras, desde la pantalla del ordenador están lejísimas. Sobre el papel están aquí mismo, junto a mí.
Nuestro autor normalmente escribe en libreta de hojas grandes, tamaño folio, cuadriculada. En sus hojas, en determinados momentos, va dejando ideas, versos que surgen inesperados, y ahí se quedan, como madera -decía Goethe-, esperando el momento de prender. 
También ha escrito sobre folios sueltos, sobre folios que antes escribía sobre una cara, y ahora aprovecha la otra cara. En este caso, lo normal es que esté fuera de casa y necesite escribir, y no tenga el bloc a mano. (Por cierto, es muy raro que el bloc salga de casa).
Nuestro autor utiliza lápiz para la poesía, bolígrafo para el cuento. Ordenador para la novela.
La música también la escribe a lápiz, a pesar de que existen excelentes programas informáticos.
Ahora no escribe a diario, pues está más en la música. Pero antes lo hacía todos los días. Incluso se planteaba retos consigo mismo, como fue escribir un poema cada día durante un año (al final, muchos de ellos no pasaron el examen final que él mismo se impuse, en calidad poética hablando). Otro reto que se planteó fue escribir un cuento a la semana, también durante un año. Cosas que me servían para mantenerme activo, porque el escritor trabaja con la palabra, y la palabra crece cuando se ejercita.
Francisco Javier no recuerda ningún sitio raro en el que haya escrito, lo más que ha hecho, me dice, ha sido escribir en un libro, entre los renglones, en un tiempo de aventuras de su juventud que le llevó meses de continuo movimiento. El libro era el único papel que le acompañaba.



©Francisco Javier Illán Vivas

Como puede apreciarse, lo que ha escrito en la foto que me ha proporcionado de sus escritos recientes a mano son versos o poemas completos. Uno de ellos incluso a bolígrafo (aquel día se partió la punta del lápiz y cualquiera localiza hoy en día un sacapuntas). 
Me pidieron unos poemas para un recital reivindicativo, de poetas por el cambio, hace unos años, y cogí el primer folio que se acercó a mí. Al margen del poema escrito al bolígrafo se ve lo que comentaba más arriba, una idea, puesta en el margen derecho, que centra la creación poética. Al final, en rojo, arriba, el título, la esquizofrenia de los tiempos, y una cita bíblica, pues el momento, el recital y el poema lo requerían.
Los otros poemas son como muestra de lo que escribe en folios y, bajo ellos, el bloc donde se van quedando (ya tiene unos cuantos de ellos), muestra de una creación poética que se alarga durante varias décadas creativas.
Muchas gracias por participar en este espacio, amigo escritor.
Si queréis saber más sobre Francisco Javier Illán Vivas, no dejéis de visitar su blog diariodruida.blogspot.com.es, titulado Diario de Francisco Javier Illán Vivas. También podéis buscarlo en Facebook, Twitter y en Google + con su nombre completo.

jueves, 19 de febrero de 2015

Reseña de RELOJES MUERTOS, de Eva María Medina

Título: Relojes muertos
Autora: Eva María Medina
Edita: Playa de Ákaba
Páginas: 165
Precio: 15 € / 1,99 € (epub)

¿Qué lleva a una persona tranquila, con una vida corriente, a acabar en un psiquiátrico? ¿Y qué la hace salir cuando no se puede decir que esté del todo curada? ¿Podrá esa persona volver a la sociedad que dejó con normalidad? ¿Qué impedimentos externos e internos encontrará para ello? ¿Responderá a todas estas preguntas Relojes muertos, la novela de Eva María Medina publicada por Playa de Ákaba de la que pienso hablarte a continuación?
Tras un tiempo ingresado en un psiquiátrico, Gonzalo vuelve a su casa con la intención de retomar su vida donde la dejó antes del ingreso. Sin embargo, Gonzalo no está del todo curado, y aunque intenta mantener una buena relación con Ángela, alguien a quien conoció en el psiquiátrico (sin ser ella una paciente), comportarse con normalidad en el banco en el que trabaja, etc, no lo consigue. Pronto descubre, además, que hay ciertas lagunas en su memoria. ¿Qué pasó con Sara, la chica que tanto le gustaba antes de que él cayera enfermo? ¿Tiene su desaparición algo que ver con su ingreso en el psiquiátrico? ¿Hasta dónde está dispuesto a llegar Gonzalo para averiguarlo?
Gonzalo es un hombre tranquilo y sencillo que acaba en un psiquiátrico, lugar en el que permanece durante unos meses. A lo largo de su historia, se nos insinúa que la causa de su ingreso ha podido una depresión. Pronto, no obstante, nos damos cuenta de que a Gonzalo le ocurre algo más. Además, Gonzalo, lejos de salir curado del hospital, lo hace con una visión tan diferente de la realidad como la que tendría antes de su ingreso. Una visión interesante, pero también caótica y desconcertante con la que viajaremos a lo largo de todo el libro. 
Gonzalo vuelve a casa acompañado de Ángela, la amiga de la novia de otro interno del psiquiátrico. Con ella comienza una relación amorosa que no acaba como Gonzalo espera. Así, Ángela pasa de la noche a la mañana de ser su verdadero amor a convertirse en una bruja, de la que no sabe cómo deshacerse. ¿Será por la rutina, como él quiere creer, o por el recuerdo de Sara, una mujer de la que Gonzalo estuvo enamorado antes de acabar interno? Pero, ¿qué es lo que ha pasado con Sara? ¿A dónde ha ido? ¿Dónde está?
El otro interno del que hablaba antes es Gregorio, un personaje que merece destacar, pues si poco se entiende que le hayan dado el alta en el psiquiátrico a Gonzalo, menos aún a Gregorio. Gregorio tiene muchos problemas, y Gonzalo ve poco a poco que su amigo no podrá cambiar jamás fuera del hospital. Lo que no quiere ver Gonzalo es que a él le pasa algo parecido, que sus “locuras” se parecen demasiado, hasta el punto de confundirse.
Gonzalo es el único narrador de esta delirante, claustrofóbica (en cuanto a lo de estar encerrados, mientras leemos, en el mundo de Gonzalo se refiere), a la par que cinematográfica historia. Su forma de expresarse, su vocabulario, sus metáforas, son propias de una persona que ve el mundo de una forma muy diferente al resto de los componentes de la sociedad. El ritmo de la narración va in crescendo. Para mí, sin duda, lo mejor viene de la mitad del libro en adelante, hasta llegar a un final caótico, confuso, lleno de incógnitas resueltas y otras por resolver, que nos hace entender que Gonzalo no va a cambiar por más que lo intente.
Y de fondo, siempre de fondo, extraños relojes que captan la atención del protagonista. ¿Por qué están ahí? ¿Qué mensaje ocultan? ¿Quizá tengan alguna relación con el final dela historia? Tendrás que leerla para averiguarlo. ¿Te atreves a adentrarte en el mundo de Gonzalo?
Cristina Monteoliva

domingo, 1 de febrero de 2015

Reseña de TESLA Y LA CONSPIRACIÓN DE LA LUZ, una novela de MIGUEL A. DELGADO

Título: Tesla y la conspiración de la luz
Autor: Miguel A. Delgado
Edita: Destino
Páginas: 432
Precio: 18,50 € / 9,99 € (epub2)

Detrás de muchos de los grandes descubrimientos científicos que consiguieron que la humanidad avanzase de forma sustancial hay, en numerosas ocasiones, apasionantes historias de lucha entre los científicos que hicieron posible dichos descubrimientos. La historia, sin embargo, hace que recordemos más a unos que otros. Este sería el caso de Nikola Tesla, ensombrecido por su competidor en el campo de la investigación de la electricidad, Thomas Alva Edison. Pero, ¿qué habría pasado si los descubrimientos e Tesla hubieran sido más importantes que los de su competidor? Puedes averiguar una posibilidad leyendo Tesla y la conspiración de la luz, la novela de Miguel A. Delgado de la que hoy hablaremos.
Nueva York, 1931. Thomas Alva Edison, el padre de los grandes descubrimientos que hacen posible que Nueva York y el resto del mundo funcionen a las mil maravillas (gracias a las redes inalámbricas de energía, entre otros inventos), está a punto de morir. Mientras el mundo espera el triste desenlace, Edgar, un joven que sueña con pilotar oceánicos (aviones de larga distancia) ha de entregar un paquete a un misterioso (e inexistente en la dirección indicada) destinatario. Pronto descubre que el sujeto que le entrega el paquete no es otro que Nikola Tesla, el eterno rival de Edison, encerrado por sus seguidores con el fin de protegerle. Inevitablemente, el joven Edgar se ve envuelto en una trama que busca la restauración del nombre de Tesla a la vez que intenta impedir que un seguidor radical del mismo inventor acabe con el mundo conocido hasta entonces.
Miguel A. Delgado es periodista, escritor, divulgador científico y crítico de cine, además de comisario de la exposición Nikolai Tesla: suyo es el futuro, de la Fundación Telefónica. Tiene publicados dos volúmenes dedicados al personaje de Tesla: Firmado: Nicola Tesla (2012) y Yo y la energía (2011). Tesla y la conspiración de la luz es, por tanto, su primera obra de ficción entorno a un personaje que conoce muy bien y admira.
John O´Neill, periodista científico que ganó el premio Pulitzer por su cobertura del 300 aniversario de Harvard, publicó una biografía de Tesla en 1944 titulada Prodigal Genius. Partiendo de una de las anécdotas contadas en dicho libro (una en la que se incluye un paquete, un mensajero y una dirección errónea, en resumen), Miguel A. Delgado construye toda la trama de esta novela que se corresponde con el género americano ¿Y sí? La pregunta tipo ¿Y si? en este caso sería ¿Y si el mundo funcionara con los inventos de Tesla y no con los de Edison? Una segunda pregunta que podríamos hacernos sería: ¿Y si Edison hubiera robado esos inventos y Tesla viviera en la sombra?
El mundo que vemos en Tesla y la conspiración de la luz es retrofuturista, aunque no se parece al que nos muestran las novelas tipo steampunk. Y es que aquí el motor no es el vapor, sino la electricidad, por lo que podríamos decir que esta obra, además de divulgativa, es algo así como una obra de ciencia ficción electropunk (si es que acaso el término puede utilizarse para este tipo de retrofutismo).
Los personajes principales son Edgar, el adolescente que se ve envuelto sin querer en una oscura trama, y el anciano Nikola Tesla. Además de un buen número de personajes secundarios creados para esta obra por el autor, la novela consta también de muchos que existieron en realidad, como Jack Morgan, Henry Ford o el antes mencionado John O´Neill, entre otros.
Tesla y la conspiración de la luz es, en definitiva, una novela de carácter divulgativo que pretende, además de entretener al público con una historia de aventuras, dar a conocer la figura de Tesla y todo lo que le rodeó. Una obra especialmente indicada para todos los amantes de los descubridores tanto de la electricidad como de otros grandes inventos de primeros del siglo XX.
Cristina Monteoliva 

jueves, 29 de enero de 2015

Reseña de GARABATO Y TINTA, de Ethan Long

Título: Garabato y Tinta
Autor: Ethan Long
Edita: Lata de Sal
Páginas: 40
Precio: 16,90 €

¿Cómo hacer que los lectores primerizos además de interesarse por las letras lo hagan también por el arte pictórico? ¿Es posible conseguirlo con un método ameno y divertido? ¡Claro que sí! Prueba de ello es Garabato y Tinta, el libro ilustrado de Ethan Long publicado por Lata de Sal del que a continuación os voy a hablar.
Garabato es un gato que dibuja a lápiz y Tinta, un ratón que pinta con pincel. Ni a Garabato le gusta lo que hace Tinta ni a Tinta lo que hace Garabato. Esto hace que los dos estén siempre peleándose. Pero, ¿es que alguna de las dos técnicas es mejor que la otra? ¿Y si los dos llegaran a un entendimiento? ¿No sería divertido ver el resultado?
Garabato y Tinta son un gato y un ratón, respectivamente, y se llevan como tal. Lo bueno es que después de mucho pelearse (de una forma muy divertida y creativa, por cierto), los dos personajes llegan a un entendimiento, lo que nos hace darnos cuenta de que encontrar un consenso es siempre mucho más productivo que estar siempre discutiendo.
Garabato y Tinta son unos artistas, cada uno en su estilo. Para llegar hasta donde están en estos momentos, han tenido que hacer lo que todos los grandes artistas: aprender mucho de todos los grandes pintores que vinieron antes. Antes de tener su propia personalidad artística, Garabato y Tinta los imitaron. Para saber quiénes son esos pintores famosos que copian en el libro, tendremos que tener un poco de paciencia y esperar a las últimas páginas, lugar en el que se nos detalla la vida de cada uno de ellos y se invita a los pequeños lectores a desarrollar al máximo la creatividad que llevan dentro.
Garabato y Tinta, en definitiva, es un libro didáctico lleno de color y creatividad que invita a los primeros lectores a adentrarse de una forma muy apropiada para su edad en el mundo del arte pictórico, además del de las letras. Una deliciosa obra que todos los niños deberían conocer.
Cristina Monteoliva 

jueves, 15 de enero de 2015

Escritores que escriben a mano (IV): ANIEL DOMINIC

Continuamos esta serie de artículos dedicado a los escritores que aún escriben a mano sus borradores con la ilustradora, maquetadora, correctora y escritora Aniel Dominic, quien amablemente me ha dejado tomarle un par de fotos, además de contestar a una serie de preguntas que me han ayudado a elaborar este artículo.
Aniel Dominic escribe desde la adolescencia. Empezó escribiendo los guiones de sus propios cómics. Después  pasó a narrar historias de fantasía, terror y ciencia ficción (cosa que sigue haciendo). Su primer relato se llamaba Hello Mr. Microphone y estaba inspirado en una canción de Tori Amos.
En el ámbito literario, Aniel ha participado en los recopilatorios Show me the zombis y Vampiralia y en dos proyectos más que saldrán a lo largo de 2015, y ha escrito artículos sobre manga en la extinta revista Ultimate Reports. Obras no publicadas, me cuenta, tiene a montones. De hecho, su carpeta de proyectos es un cajón desastre capaz de competir con la biblioteca de La Universidad Invisible. 
©Aniel Dominic.
Cuando le pregunto cómo compagina su trabajo de ilustradora con el de escritora, Aniel me contesta que el desempleo deja mucho tiempo para compaginar todo.
Aniel prefiere escribir en papel porque le permite mayor concentración. Ante la pantalla del ordenador tiendo a recordad todas las cosas inútiles que no he hecho, y que por supuesto he de hacer de forma inmediata. Además, soy una fetichista del papel y la tinta. Me encanta como se desplaza la pluma sobre el papel, el olor mineral de la tinta, el sonido del trazo, me cuenta.
Aniel escribe en libretas de tamaño cuartilla, sin líneas y papel superior a ochenta gramos. Desde hace unos años escribe en libretas del tipo Moleskine. Son todo terreno, algo que necesito porque siempre me acompañan dos o tres en el bolso.
Además, Aniel escribe con pluma. Con tinta Diamine.
Nuestra autora trata de escribir, al menos, unas cuantas líneas al día. Si tiene un buen día, me dice, puede pasarse horas escribiendo. En esos días, aunque deje de escribir, su cabeza siempre está en la libreta.
Aniel es, en sus propias palabras, una animalilla de costumbres y le gusta escribir (si puede) siempre en el mismo sitio, y por lo general a la misma hora. Hace unos años podía escribir en cualquier lugar por ruidoso que fuera, pero ahora prefiere el silencio, roto quizá por algo de jazz. Aun así, todavía puede escribir en los conciertos. De hecho, siempre que va a uno de música en directo, le entran unas ganas tremendas de escribir.

©Aniel Dominic
En las libretas de las fotos, Aniel está escribiendo una novela de zombis, robots, mucho humor y algunos toques de ciencia ficción. (Yo conozco parte de la historia y el título de la obra, ¡pero no os lo pienso contar, ¡muajajaja!).
Si quieres saber más de Aniel, te recomiendo que visites su web de tiras cómicas de la divertidísima FlorZ: www.florz.es .Y su blog personal: http://freelikeus.blogspot.com.es
Por último, os dejo con unas palabras de Aniel: Saludos a todos los lectores de La Orilla de las Letras, que no hay ola más refrescante que la que nos llega desde ella.

¡Muchas gracias, Aniel! ¡Y gracias a todos los que habéis leído este artículo!

domingo, 11 de enero de 2015

Entrevista: ALEJANDRO PALOMAS

¿Cuándo comenzaste a escribir? ¿Recuerdas algo de tus primeros escritos?
Empecé a escribir cuando era muy niño, no sabría dar una edad exacta. Recuerdo, eso sí, que para mí un papel no era la posibilidad de dibujar, no eran colores, sino un mar en blanco que podía llenar de letras y todavía recuerdo esa fascinación, ese pensar “todo esto está vacío y yo puedo llenarlo de letras, algunas sueltas, otras unidas, pero todo esto es mío”. Esa sensación es la que sigo teniendo aun hoy cuando me enfrento al principio de una novela, a la hoja en blanco. Para mí no hay pánico. Hay aventura. Y emoción. Toda.Recuerdo que mi primer escrito fue una pequeña redacción sobre una colilla que viajaba por las cloacas de una ciudad hasta encontrar el mar. Se titulaba “Historia de una colilla”. Después llegaron otros que no recuerdo, aunque sí recuerdo que enseguida empecé a escribir poemas en servilletas que rescataba de la papelera del colegio.

¿Qué tiene que tener un libro, según tú, para ser indudablemente bueno?
Alma. Un libro tiene que tener el alma de quien lo escribe, no hay más. Cuando al leer lo que intuyes es un vacío, un no-compromiso detrás, la lectura se convierte en un ejercicio mecánico, mental… la emoción deja de implicarse. Si el lector o la lectora no se implica en lo que lee, si no hay comunión inconsciente, se rompe la magia y el hilo que une al escritor o escritora con quien está al otro lado, se desprende.

Si no fueras escritor, ¿a qué crees que te hubieras dedicado?
Me habría gustado ser librero, muchísimo. Me apasiona recomendar libros, me da la vida. O quizá es un poco una cuestión de ego desbocado lo de saber que recomiendas y aciertas. Librero, sí. Me habría gustado también ser guardabosques.

©Alejandro Palomas

¿Por qué escribir en estos tiempos?
Porque son los tiempos que me han tocado vivir. Yo escribo encapsulado, ajeno al tiempo, a las dificultades que se ciernen sobre la edición, la publicación, la venta. De eso me ocupo (me ocupan) después. Escribo porque no sabría no hacerlo. Mi vida es escribir y soy lo que escribo, de modo que no puedo plantearme más. Hay muchos lectores y lectoras que buscan respuestas en nuestros libros y yo soy un incansable investigador de respuestas.

¿Se basan tus personajes, los de Una madre, en personas reales?
Sí. Mis personajes siempre se basan en personajes reales. Es más, yo nunca pienso en mis personajes como “personajes”, sino como “personas”. Viven conmigo, están a mi lado, hablo con ellos, son parte de mi vida diaria. Amalia, Mencía, Clea, Lía, Flavia, Fer… todos parten de modelos reales que yo “customizo” para convertirlos en verosímiles. Yo escribo sobre lo que tengo más cerca, sobre lo que domino, sobre lo que toco y puedo modelar y moldear, de lo contrario tendría que inventar sobre la nada y eso no sé hacerlo.

¿En qué se parece Fer, el hijo de Amalia (la madre) a ti?
Fer se parece a mí en casi todo porque es mi voz y porque su mirada es la mía. Eso no quiere decir que Fer sea yo, que nuestra andadura vital sea la misma. Él mira y calla mucho. Yo no. Yo soy mucho más intervencionista y más impaciente. Él es una balsa de aceite. Yo soy muy explosivo. Pero el arquetipo sobre el que he construido su personaje es mi propia columna vertebral, respiramos igual, tenemos el mismo color.

Y, a todo esto, ¿qué te parecen las novelas noruegas?
Te seré sincero: si me preguntarás el título de alguna novela noruega publicada en los últimos cinco años, no sabría qué responderte.
  
©Alejandro Palomas.

Aunque a lo largo de Una madre se van llenando muchos huecos, a mí personalmente se me han quedado muchos otros que me encantaría llenar. ¿Has pensado en convertir la historia de Amalia y su familia en una trilogía?
Absolutamente. Lo he pensado, lo pienso, lo sigo pensando… lo pide, noto que lo pide, y cuando yo oigo a mis personajes pedir quedarse, termino por ceder. En este caso, los quiero tanto, los tengo todavía tan cerca, que algo me dice que no van a irse. Veremos.

Una madre va por su cuarta edición en el momento en el que tecleo estas preguntas, ¿esperabas un éxito así?
No, no lo esperaba. De hecho, tenía mucho miedo de que no funcionara, de que no gustara. Curiosamente, eso es algo que no me había pasado jamás con ninguna novela anterior. Todavía no sé por qué ese miedo, de dónde. El éxito de “Una madre” es, creo, su combinación de comedia y drama en un punto justo que he conseguido sin calcularlo, simplemente mostrándome como soy, con mi ritmo, con mi voz más tranquila y sobre todo con unas ganas tremendas de sentirme cerca de mis lectores/as.

¿Qué nuevos proyectos literarios tienes en marcha?
En marzo saldrá mi siguiente novela, “Un hijo” (“Un fill” en catalán) con La Galera. Es una gran apuesta, con un protagonista tan especial como Amalia, tan tierno, tan fuerte y tan cercano. Creo que, visto lo ocurrido y lo que sigue ocurriendo con “Una madre”, esta vez sí voy a prepararme para la buena acogida J . Aparte de eso, estoy preparando la adaptación teatral de “La isla del aire” para este año y pensando en la siguiente novela, que está ahí, que ya se anuncia, pero que exige tranquilidad y silencio para poder darle salida en el papel.

Muchas gracias por tu tiempo, tus respuestas y tus fotos personales, Alejandro. ¡Y mucha suerte con tu nuevo libro! Y también con Una madre, por supuesto.

Reseña: UNA MADRE, de Alejandro Palomas

Título: Una madre
Autor: Alejandro Palomas
Edita: Siruela
Páginas: 248
Precio: 17,95 € / 8,99 € versión kindle y epub

El tiempo pasa muy deprisa. Los hijos crecen, se van de casa y, casi sin que los padres se den cuenta, acaban teniendo una vida totalmente independiente a la de ellos. Para juntar a toda la familia a veces solo quedan las bodas, los bautizos, las comuniones y, por supuesto, las fiestas navideñas. Como la Noche Vieja, por ejemplo. ¿Qué a qué viene todo esto? A que precisamente así, con una reunión de Noche Vieja, comienza Una madre, la novela de Alejandro Palomas de la que hoy os vengo a hablar.
Faltan pocas horas para que acabe el año y Amalia ya lo tiene todo preparado en su modesta casa para la cena familiar. En la espera la acompañan su hijo Fer, vigilante incansable de las locuras de su progenitora y recopilador incansable de todas las anécdotas familiares, y un par de cariñosos perros. Poco a poco van llegando Silvia, la hermana mayor, Emma, la mediana, y su novia Olga y, por supuesto, el díscolo tío Edu. La cena transcurre entre risas, pero también entre unas cuantas lágrimas. Y es que Amalia se ha propuesto conseguir que todos los asistentes a su fiesta comiencen un nuevo año más felices de lo que dejan el anterior y hará todo lo posible por conseguirlo, aunque para ello, como decía antes, haya que llorar un poco primero.
Esta es la historia de Amalia, una mujer capaz de dejarse embaucar por el primero que pase por la calle y le sonría, de hilar conversaciones sin pies ni cabeza, de no darse cuenta de cuándo ha de comportarse como una persona adulta. Un ser frágil, pero también fuerte, sobre todo porque es madre. Una buena madre.
Fer, el narrador y uno de los personajes de esta historia, piensa, al igual que sus hermanas, que su madre es un desastre. Lo prueban el sinfín de anécdotas que puede contar de ella. También el comportamiento que su progenitora está teniendo precisamente esta Noche Vieja mientras espera a los demás, y más tarde, durante la cena. Lo que Fer no sabe es que su madre, Amalia, haría cualquier cosa por ver felices a sus hijos. Por eso los ha reunido esta noche.
Pero, ¿qué le pasa a los hijos Amalia? ¿Y a su hermano Edu, también invitado a la cena? Muchas cosas que se pueden resumir en una: la vida. La vida, que nos da vueltas a todos, que nos trae sinsabores y alegrías con cuentagotas. Esa vida que a veces sabemos capear y otras veces, nos supera. Y si nos supera, y si no podemos salir del agujero en el que estamos, ¿no es bueno que haya alguien a nuestro lado que tire de nosotros y nos haga ver que mientras queda vida ha de quedar también ilusión por todo lo bueno que vendrá?
Puede que aún no hayas oído hablar de Una madre, esta estupenda novela de Alejandro Palomas. Sin embargo, esta obra va ya por su cuarta edición. ¿Cuál es el secreto de su éxito, aparte de su estupendo argumento? Yo diría que son varios, empezando por lo bien dosificados que están los momentos cómicos y los dramáticos en la historia. Así, Una madre comienza como una comedia en la que no puedes parar de reír con todas esas disparatadas anécdotas que acumula Fer y que no teme contarnos, para ir dando paso, poco a poco, a momentos mucho menos felices, algunos, totalmente dramáticos, hasta hacer comprender al lector que esta es una novela llena de luces y de sombras en la que han de ganar las primeras.
En segundo lugar destacaría lo bien elegido que está el momento de la narración. Así, la Noche Vieja es por fin eso que todos esperamos que sea: un tiempo en el que se deja atrás lo malo y se da la bienvenida a lo bueno que nos espera en el recién estrenado año.
Finalmente, me gustaría hablaros de lo bien perfilados que están todos los personajes, con sus virtudes y sus defectos, sus debilidades y sus fortalezas. Son humanos. Son cercanos. Son, una vez terminados de la lectura, casi miembros de nuestra propia familia.
Una madre, en definitiva, no es solo una gran novela por la maravillosa e inolvidable historia que contiene, sino también por su estilo, su estructura, sus personales: por lo bien escrita que está. Una de las mejores novelas que leí en 2014. La recomiendo encarecidamente. ¿Qué me decís? ¿Hacemos que llegue a la quinta y la sexta edición?
Cristina Monteoliva