sábado, 23 de mayo de 2026

Reseña: TE HABLARÉ MAÑANA, de M. V. Calo

 


A veces en la vida se dan encuentros casuales que hacen que todo cambie. Encuentros que crean lazos de por vida. Encuentros que lo son todo. De esto y mucho más va Te hablaré mañana, la novela juvenil de M. V. Calo con imágenes de Kandra Aguilera García de la que hablaremos a continuación.

Desde que su hermano desapareciera años atrás, Jean es el heredero de un título del que no se puede hablar desde que Napoleón está al mando del país. Un buen día, es llamado a filas para ir a combatir a Alemania. El joven piensa que su padre pagará un soborno para que él se libre del servicio militar. Sin embargo, no lo hace, movido por el orgullo, y el muchacho tiene que integrarse en las filas.

Al otro lado de la frontera vive una niña llamada Ilda en una granja con una familia que no es la suya desde que su padre murió. En la granja hay un niño que encontró a un perro muy vivaracho al que llamó Sack. Sabiendo que los franceses están a punto de llegar, la familia decide marcharse a América. Sin la niña y el perro. ¿Qué ocurrirá cuando los franceses alcancen el lugar?

Esta es una historia con tres protagonistas de personalidades (bueno, uno es un perro, así que tiene una perrunalidad) muy marcada: Jean, Ilda y Sack. El narrador omnisciente nos los dará a conocer siguiéndoles muy estrechamente, dedicándole a cada uno capítulos alternos.

Jean es un joven que se ve forzado a ir a la guerra; Ilda, una niña que necesita una familia que la quiera; y Sack, un perro que ha tenido más de un dueño y que espera el definitivo.

La historia no solo nos da a conocer a estos increíbles personajes, sino también cómo era ir a la contienda bélica en los tiempos de Napoleón, lo que suponía ser una huérfana en aquellos tiempos, la vida de los perros callejeros y la de una niña en una granja.

Te hablaré mañana es una novela corta que nos habla de esperanza cuando parece que todo está perdido, solidaridad, amistad y el valor de las promesas. Una obra escrita en principio para jóvenes pero, tan cargada de significado, que estoy segura de que muchos adultos también podrán disfrutarla y emocionarse con ella, como yo lo he hecho. Si buscas una obra tierna, emocionante y que te dé que pensar, no dudes con hacerte con un ejemplar de esta obra.

Cristina Monteoliva