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lunes, 3 de agosto de 2020

ABIERTO POR VACACIONES.




Un año más (aunque este desde luego sea especial pues la mayoría de nosotros no habíamos vivido antes una pandemia) llega el mes de agosto: el mes por excelencia de las vacaciones. Y es que aunque no todo el mundo pueda dejar de trabajar para quedarse en casa ante el ventilador o el aire acondicionado, remojarse en la playa, hacer excursiones por la montaña o viajar a un país extranjero, siempre identificaremos este mes como aquel en el que gran parte de la población puede tomarse un respiro.
Existen, como sabemos, muchos tipos de lectores. Algunos, por diversos motivos, dedican (o dedicáis) más tiempo a la lectura en este mes (cuando no es el único mes del año en el que leen o leéis), por lo que creemos que las numerosas reseñas que hemos publicado en el blog os ayudarán a elegir los libros que os acompañarán en lo que queda de verano.
Muchos escritores también decidimos dedicar este mes a nuestros proyectos, aunque, ¡qué pereza da este año, con estas subidas de las temperaturas! Ah, mejor leer frente al mar, el aire acondicionado o…
¡Vaya, ya estoy divagando! Debe de ser el calor, sin duda.
A pesar del calor, en La Orilla de las Letras, como siempre, seguiremos aquí para amenizar el agosto tanto de los que estáis trabajando como de los que no en este mes. Intentaremos tomárnoslo con más calma, eso sí. Los últimos han sido unos meses muy intensos de lectura y reseñas y hay que ralentizar un poco para poder continuar, ya que nosotros, como digo, no vamos a descansar (ni en agosto ni más adelante). Es por ello que en este mes veréis menos reseñas de libros y más artículos de esos que la jefa siempre tiene pendientes publicar: reflexiones sobre el mundo de la escritura, en general, y sobre lo que ella está escribiendo, o ha escrito, en particular. Para los que no hayáis tenido suficiente (por supuesto, estoy siendo sarcástica) con las promociones de Gatitos en redes sociales, probablemente encontréis algo más por aquí. ¡Nunca se da la lata lo suficiente, como todos los escritores independientes sabemos!
En fin, ya vamos terminando, que seguro que tenéis cosas más interesantes que hacer que leer los desvaríos de la Monteoliva. No lo haremos sin recordaros antes que si queréis que hablemos de algún tema o que reseñemos algún libro, podéis poneros en contacto escribiendo a crismonteoliva@hotmail.com
Dicho esto, ¡a disfrutar de este agosto pandémico!
Cristina Monteoliva

©Pixabay.


jueves, 31 de agosto de 2017

Hablemos DEL PROCESO DE CORRECCIÓN.

Hace unos días, tras más de treinta mil palabras escritas, di por terminado el borrador de mi última novela. En la última página, por si sentía la tentación de no darlo aún por bueno y volver hacia atrás para seguir ampliando algunas partes, escribí la palabra FIN. ¿Quiere esto decir que voy a mandarlo a editoriales así, sin más? Por supuesto que no. Este es solo el manuscrito inicial, el primer armazón de la historia. Ahora toca revisar, pulir y reescribir hasta que quede más o menos contenta con mi trabajo.
Me sorprendo un poco cada vez que alguien dice que la fase de las correcciones le aburre. Es verdad que es la parte más dura, pero también, para mí, la más gratificante: aquella en la que ese montón de ideas y emociones que has plasmado en tu historia se conectan por fin para convertirse en lo que tú querías cuando escribías el primer borrador de forma apasionada, pero también bastante impulsiva y, a veces, desorganizada. (La creatividad puede ser un torrente incontrolable). Ha llegado el momento de demostrar lo que sabes sobre el oficio, de demostrar que vales (o no) para esto. Y sí, es cierto: te va a costar bastante tiempo llegar hasta el verdadero FIN, quebraderos de cabeza y puede que hasta horas de insomnio: pero merecerá la pena.
Ahora bien: ¿en qué consiste exactamente el proceso de corrección? Aunque supongo que todos los autores miraremos con lupa ciertos aspectos (las faltas de ortografía, la concordancia gramatical, que nuestros personajes queden bien definidos, que quede clara la postura del narrador, etc), lo cierto es que no sé qué método concreto siguen los otros autores. Probablemente el resto de escritores sean mucho más organizados que yo, que soy un desastre. Seguro que ellos son más eficientes y aprovechan mejor el tiempo. Sea como sea, os voy a contar lo que yo suelo hacer, por si a alguien le sirve de alguna utilidad. Los pasos a seguir serían los siguientes:
1.- Realizar una lectura global de la obra. La lectura de la obra en conjunto sirve para ver si las distintas partes y capítulos se coordinan de forma correcta, encontrar las grandes incoherencias, definir las partes que tienes que ampliar y aquellas que quieres eliminar, etc. No es necesario imprimir la obra para esta primera lectura, pero sí tomar notas de absolutamente todo lo que se te ocurra mientras la llevas a cabo. Esto, sin duda, te facilitará las cosas más adelante porque, ¡no puede quedar ni un cabo suelto!
2.-Dividir la obra en secciones para proceder a la corrección. Normalmente me ocupo de fragmentos de diez o quince páginas durante todo el tiempo que haga falta. Cuando creo que por fin ha quedado bien, paso al siguiente fragmento. Como digo, el tiempo que empleo en revisar cada sección es variable. Y es que algunas secciones quedan bastante bien ya en el primer borrador, pero otras necesitan una reescritura exhaustiva. Lo importante en esta fase es intentar no agobiarte demasiado con esas partes que te dan más problemas.
3.- Realizar una nueva lectura global, preferiblemente en papel. También sería preferible dejar reposar la obra un tiempo, para ver si se te ha escapado algo y si al volver a ella es exactamente lo que querías. Pero, lo admito: yo casi nunca tengo paciencia para ello. Una vez que empiezo a corregir, tengo que acabar en un plazo de tiempo que yo me imponga (uno o dos meses, en este caso).
4.-Dar la obra a leer a uno o varios lectores cero (que no nulos). Aunque creamos tenerlo todo controlado, siempre hay algo que se nos escapa. Para detectar esos fallos, lo mejor es que alguien más lea tu obra, preferiblemente alguien que tenga alguna mínima noción de corrección literaria, y te diga, con sinceridad, qué puedes mejorar de tu obra. Si lo único que encuentra en ella son un puñado de erratas y algún fallito fácilmente corregible, ¡perfecto! Si no, tendrás que tomar buena nota de lo que te diga e intentar corregir todo aquello que creas conveniente.
Confieso que estoy contenta. Tras la primera lectura de este nuevo manuscrito, he quedado medianamente satisfecha, cosa que no siempre sucede. Sé que el trabajo será duro, pero al menos no parto de un estado de ánimo bajo, como en otras ocasiones. Creo que la obra final tendrá muchas más de esas treinta mil palabras iniciales. Pero, bueno, ya se verá. Ahora toca ponerse a corregir. Así que os dejo, amigos, ¡que tengo mucho trabajo por delante!


©Cristina Monteoliva.

Cristina Monteoliva

sábado, 14 de marzo de 2015

Escritores que escriben a mano (VII): LUIS MARTÍNEZ SEMPER

Seguimos con la sección dedicada a los escritores que escriben a mano sus manuscritos. Esta vez el invitado es Luis Martínez Semper, quien tan amablemente ha contestado a mis preguntas y ha proporcionado las fotos que ilustrarán este artículo.
©Luis Martínez Semper
A Luis lo conocí en mi etapa como malvada directora de la web de recomendaciones literarias La Biblioteca Imaginaria. Ya sabéis: él colaboraba con reseñas y yo le daba de vez en cuando con el látigo (metafóricamente hablando). Bueno, no, es broma. Luis era un estupendo reseñista que no me dio nunca quebraderos de cabeza (pero yo sí que era malvada).
Tras este breve inciso, os cuento que Martínez Semper tiene publicado un libro de poemas titulado La dulce mentira de la realidad y algún relato olvidado (esto último, por supuesto, lo añade él)... Actualmente, Luis está enfrascado en una novela de tinte fantástico, cambiando radicalmente de tercio.
Luis se dedica a la creación literaria desde que aprendió a escribir prácticamente. Siempre le ha gustado inventar rimas, historias, pensamientos...
Cuando no escribe, nuestro autor trabaja como profesor de ofimática en un curso para desempleados. Aparte de eso, también colabora realizando análisis y artículos en el mundo de los videojuegos para Juegosdb, así como reseñas de libros en Hello Friki.
Luis prefiere el papel a la pantalla del ordenador para sus primeros borradores porque le permite escribir en el momento preciso lo que le viene a la mente. A nuestro autor le gusta tener a mano papel y bolígrafo. Soy un apasionado de las libretas, las cuartillas, los folios..., afirma.  Me gusta el placer de realizar esbozos a mano, a veces incluso algún pequeño dibujo (dibujo fatal, pero en mi mente aparece como algo descrito al detalle). Luego me siento en mi ordenador y le doy forma al primer esbozo, ampliando datos, descripciones, trama...
Con respecto al tipo de papel que utiliza, Luis me cuenta que la elección depende de lo que tenga a mano. Como ya sabemos, porque se ha comentado antes, a nuestro autor le encantan los artículos de papelería, estrenar una libreta, un bolígrafo, etc. Pero hay veces en las que no tiene a mano libretas y utiliza folios, trozos de papel, etc...
Le pregunto si prefiere el bolígrafo o la pluma y Luis me dice que un bolígrafo cómodo que se deslice bien sobre el papel. La pluma también le gusta, pero no se ha decidido todavía a agenciarse una.
Nuestro escritor intenta escribir a diario, aunque últimamente, por circunstancias de la vida, tiene muy poco tiempo libre. Aun así, siempre lleva encima una pequeña libreta en la cual apunta ideas. Hay veces también que está trabajando con el ordenador, preparando clases o realizando alguna tarea, y se le viene algún flash, del cual hago acopio en una nota de texto, documento, etc. y se lo manda por correo para tenerlo a mano.
El sitio más raro donde ha escrito a mano es una servilleta de una cervecería, una noche de un viernes, escribiendo una especie de himno a la amistad con varios amigos.
©Luis Martínez Semper
Con respeto a lo que vemos escrito de su puño y letra en la foto anterior y las fotocopias, Luis me dice que es su proyecto de novela y que no quiere desvelar mucho para intentar sorprender en el caso de que pueda publicarla; pero, como podemos ver en la foto, se he documentado sobre la historia de la estación del Norte de Valencia, la Lonja. La trama de la historia sucede en la capital del Turia cuando Alberto, el protagonista, despierta un día y comienza a ver cosas que le dejan descolocado, empezando por un despido en el trabajo y el ser buscado por la policía por un encuentro fortuito con un hombre del que no sabe nada, pero que le ha dado el aviso de que no crea que lo correcto pueda ser obligatoriamente correcto... Y hasta aquí puedo leer, ya que todo da un gran giro que incluye cambios de plano astral y otras cosillas interesantes...
Luis tiene un blog que lleva un tiempo sin actualizar:
www.dulcementira.blogia.com Quiere volver a seguir compartiendo mi día a día en el mismo, pero será cuando el tiempo le de una tregua.
¡Pues esperamos que eso sea pronto, Luis! Mientras tanto, ¡a seguir escribiendo y muchas gracias por tu colaboración!

miércoles, 11 de marzo de 2015

Escritores que escriben a mano (VI): RAFAEL VARGAS FIGUEROA



El espacio dedicado a los escritores que aún escriben a mano sus borradores literarios está hoy dedicado a Rafael Vargas Figueroa, quien amablemente me ha proporcionado sus fotos personales, además de contestar a la serie de preguntas que me ha ayudado a elaborar este artículo.


©Rafael Vargas Figueroa

       Rafael Vargas Figueroa escribe desde los dieciséis años, aproximadamente. Actualmente, trabaja como comercial de los medios de comunicación.
          Vargas Figueroa prefiere el papel porque es más rápido, directo y fluido. Normalmente, escribe en folios sueltos, a bolígrafo. No escribe a diario, pero cuando lo hace, es sobre una mesa de trabajo.
                  En las siguientes fotos, las de sus escritos,  podéis ver unos cuentos griegos:

©Rafael Vargas Figueroa
©Rafael Vargas Figueroa

jueves, 1 de enero de 2015

ESCRITORES QUE ESCRIBEN A MANO (III): Benjamín Recacha García

El segundo de los autores que se han prestado a colaborar con su testimonio y sus fotos personales es Benjamín Recacha García.  

©Benjamín Recacha García

Benjamín escribe desde niño. De hecho, recuerda que le encantaba crear historias bastante alocadas que leía en clase de lengua a sus compañeros, lo que resultaba muy divertido.
Hasta la fecha, solo ha publicado como la novela El viaje de Pau, aunque también tiene en cartera una novela gráfica, Memorias de Lázaro Hunter, un western que está ilustrando su hermano Fran; y está a punto de acabar una segunda novela, que espera publicar durante la primera mitad de 2015 (yo también espero que así sea).
El motivo principal por el que Benjamín prefiere el papel a la pantalla para sus primeros borradores es que de esta manera se siente más libre escribiendo. El ordenador es una fuente continua de distracciones, me cuenta: por mucho que se plantee aislarse, le resulta imposible. Primero, por el zumbido del ventilador de la torre, que se le clava en el cerebro. También le molesta el brillo de la pantalla. Total, me comenta, que está mucho más relajado escribiendo en papel, y confiesa que le encanta hacer tachones.

©Benjamín Recacha García

A Benjamín le valen todos los tipos de libreta a la hora de escribir, aunque por su último cumpleaños su pareja le regaló un flukebook hecho a mano, con páginas pautadas, que le ha encantado. De hecho, es donde ha escrito la mayor parte de la novela en que está trabajando, y creer que va a tener que pedirle otro a los Reyes. (Ojalá se porten bien y la traigan).
Benjamín escribe con bolígrafo. El Bic azul o negro de toda la vida le valen, me cuenta, puesto que no es nada elitista.
Nuestro autor procura escribir a diario porque es la mejor manera de adquirir el hábito, aunque sólo sea una hora. Benjamín cree que a muchos escritores (él se incluye) les pasa que tienden a agarrarse a la mínima excusa para hacer antes cualquier otra cosa, casi siempre de “vital” importancia. Procrastinar lo llaman, ¿no?, me dice.
Últimamente Benjamín escribe en la mesa del comedor, casi siempre con música, pero cuando hace buena temperatura sale a la terraza o se escapa a algún parque. La música entonces la ponen los pájaros. Rodeado de árboles es donde se siente más inspirado.
El escritor no recuerda haber escrito en sitios muy raros: el metro, el bus…Quizás lo más raro sea de pie, esperando al bus, o incluso andando por la calle. A veces las ideas no esperan y si no las apuntas acaban perdiéndose para siempre, afirma.
  
©Benjamín Recacha García

Le pregunto si puede contarnos algo sobre lo que está escribiendo en las libretas de las fotos que me ha facilitado y me contesta que por supuesto, que de hecho ya ha compartido algunos fragmentos en su blog y en su página de Facebook. Es una historia de superación personal. Un hombre que padece la peor tragedia que puede sucederle a un padre y que tras pasar varios meses en el hospital inicia un viaje en el que espera descubrir si le quedan motivos para seguir adelante con su vida. En el camino irá cruzándose con personas muy diversas, muchas con historias duras a sus espaldas, y se verá envuelto en un asunto bastante feo, con mafiosos y polis de por medio. La otra protagonista de la novela es una mujer a la que la vida también la lleva a iniciar un nuevo camino, en el que tiene un peso significativo el blog en el que escribe.
El punto de partida es muy duro, un comienzo de los que suelen resultar incómodos al lector, pero no es una novela trágica. De hecho, nuestro autor espera que acabe dejando buen sabor de boca. 
Muchas gracias, Benjamín, por participar en este espacio. Ojalá pronto acabes tu novela y viaje lejos, muy lejos, a todos los lectores del mundo.

Y tú que lees esto, si quieres saber más sobre Benjamín Recacha García, visita www.benjamínrecacha.com

jueves, 18 de diciembre de 2014

Escritores que escriben a mano (II): ENRIQUE MONTIEL DE ARNÁIZ

Comenzamos este espacio dedicado a los escritores que aún escriben a mano sus borradores con el abogado y escritor Enrique Montiel de Arnáiz, quien amablemente me ha proporcionado sus fotos personales, además de contestar a una serie de preguntas que me han ayudado a elaborar este artículo.

©Enrique Montiel de Arnáiz

Enrique Montiel de Arnáiz me confiesa que uno de sus sueños vitales siempre fue ser escritor. De hecho, escribe desde muy pequeño. Como prueba de ello, guarda un poema que hizo a su madre con cuatro o cinco años de un toro, una luna y un estanque.
Sí: escribir ha sido algo que siempre ha estado dentro de él puesto que su padre es escritor también, y aparte de la genética, ha debido de haber un poco de imitación paterno-filial, seguramente.
Con doce años, Enrique ganó un premio literario por un relato sobre su experiencia en un barco de la Armada. Más tarde, participó en unas publicaciones que realizó la delegación de juventud del Ayuntamiento de San Fernando llamada Jóvenes Escritores.
En el ámbito literario, Enrique ha publicado un libro de relatos muy heterogéneo llamado Bulerías Nazis (2014) y ha participado en antologías como 13 Puñaladas (2013), Zombifícalo (2014) y Vampiralia (2014). Actualmente se encuentra terminando de coordinar una antología que será benéfica y se llamará Demonalia. Es probable que salga a primeros de 2015 a la venta, así que, ¡todos atentos!

                                                                  ©Enrique Montiel de Arnáiz

                                                                ©Enrique Montiel de Arnáiz
La carrera de todo buen escritor comienza siempre con un buen puñado de buenas lecturas. Arriba, dos fotos de la biblioteca personal de Enrique Montiel de Arnáiz.

No es lo único que Enrique tiene proyectado para el año que está a punto de entrar. Por lo pronto, me cuenta, tiene pendiente terminar una novela y cree que en 2015 saldrá en un par de antologías más junto a otros autores. Posiblemente, también le veamos con otra antología propia de relatos que le han pedido (aunque aún no hay nada cerrado).  
¡Pero eso no es todo, amigos! Enrique, persona polifacética donde las haya, también ha colaborado en varias revistas como El Ático de los Gatos, Cromomagazine y Dissident Tales. Aparte de eso, es articulista de opinión del grupo Vocento en su periódico La Voz de Cádiz - ABC desde el año 2009, con lo que se obliga cada semana a escribir sobre política, derecho o lo que sea desde un prisma personal muy literario.
Después de leer esto, muchos pensaréis que lo más práctico, siendo Enrique una persona tan ocupada, entre sus casos como abogado y sus múltiples escritos literarios, sería que escribiera todo directamente a ordenador. Sin embargo, nuestro autor prefiere el papel porque como él mismo me cuenta, el papel te permite la pausa. Enrique hace tiempo que no se cronometra escribiendo a máquina pero está todo el día con el teclado a mano y es un relámpago. Eso hace que a veces se pierda el control sobre los tiempos verbales o las situaciones y exige múltiples correcciones que, en el papel, son menos, porque vas pensando y escribiendo a una velocidad menor,  a no ser que se sea un taquígrafo, que no es su caso.
A Enrique le gustan las libretas Moleskine y las de Cross, aunque tiene libretas de todas las formas, tamaños, colores y sabores. Con respecto a si prefiere bolígrafo o pluma, me dice que depende de para qué, que a la hora de redactar le gusta usar un bolígrafo roller-ball; sin embargo para firmar prefiere la pluma. 


©Enrique Montiel de Arnáiz. Colección de armas con las que Enrique se sirve a la hora de crear y destruir vampiros, demonios, zombis y todo lo que se le ocurra.

En cuanto a la frecuencia de su escritura, Enrique escribe a diario, aunque no siempre es literatura u opinión. Suele gastar una broma a otros escritores a los que dice que ninguno de ellos ha escrito tantas páginas como él, sumando las de las demandas y querellas que he redactado en sus casi 15 años de ejercicio como abogado. A Enrique le gusta escribir en los viajes, en tren, en el gramón de la piscina y, también, en su despacho o en el estudio de su casa, sus auténticos "Sancta sanctorum".
El sitio más raro donde Enrique ha escrito posiblemente sea Ikea, esperando en una mesa de la cafetería a que su esposa saliera de ese laberinto inagotable de pijadas para el hogar. Allí es donde redactó el relato de Tyson que salió en Zombifícalo.
En otra ocasión, estuvo escribiendo un relato mientras esperaba que aterrizara un avión que había llegado con retraso, volviendo de EEUU. Lo cierto, me cuenta, es que suele llevar encima siempre una libreta y toma notas o escribe ahí.


©Enrique Montiel de Arnáiz

Con respecto a la foto anterior, la de sus libretas, podemos decir que en una de ellas aparece el inicio de un relato titulado El gato del vampiro que saldrá próximamente publicado. Trata sobre un ser implacable e inmortal al que se le escapa la mascota mientras reposa en su ataúd, y lo que ocurre después cuando sale a buscarlo por la noche. También hay un pequeño "haiku" ilustrado por la hija de Enrique, la mayor artista de la casa con apenas 7 años, y unas notas para otro relato que preparó sobre uno de Felipe Benítez Reyes el año pasado para un concurso, que es ejemplo de lo cotidiano del Cádiz de mediados del siglo pasado. Y que no ganó, por cierto. (Una lástima. Otra vez será).
Cuando le pregunto a Enrique si quiere añadir algo para terminar, este me dice: El otro día leí que en Finlandia el gobierno ha propuesto dejar de enseñar a escribir a los niños porque al final solo usan ipads y ordenadores. Eso contrasta con la centenaria tradición de la escritura oriental, que se conserva como un arte. Creo que la escritura amanuense es fundamental, especialmente para que la profesión de los peritos calígrafos no se extinga. ¡Hagámoslo por ellos!
¡Cuánta razón tienes! Ojalá nunca dejen en las escuelas de enseñar a escribir a mano. Mientras tanto, Enrique, sigue haciéndolo tú en tus libretas. Llena el mundo de palabras, párrafos e historias y compartiéndolo con nosotros.
Muchas gracias por participar en este espacio, amigo escritor.

Y tú que lees esto, si quieres saber más de Enrique Montiel Arnaíz, visita su blog: www.montielbaraka.blogspot.com. Y ya sabes: si quieres participar en este espacio, escribe a crismonteoliva@hotmail.com

martes, 16 de diciembre de 2014

ESCRITORES QUE ESCRIBEN A MANO (I)

Creo que no he debido de ser la única que recibió con cierto estupor hace unos días la noticia de que Finlandia decidiera dejar de enseñar a los niños a escribir a mano en los colegios. Entiendo que nuestro mundo está cada vez más informatizado, que el futuro va a ser de las máquinas; aunque en mi mente no entra la idea de dejar para siempre la escritura “analógica”. Porque la tecnología a veces falla, y cuando lo hace y hay necesidad, hay que recurrir a lo manual para apuntar un número de teléfono, la lista de la compra, una dirección, qué se yo. En serio: no concibo la idea de una persona del futuro sin saber cómo se coge un lápiz para apuntar su nombre en una hora de papel.
En fin, no quiero ahondar mucho en esto, menos aún después de encontrar este artículo que viene a indicarnos que lo que se ha difundido de Finlandia no es del todo cierto:
Pero hablando de escribir en papel, ¿eres de los que sigue escribiendo cartas, pensamientos, poemas o relatos en hojas blancas o a rayas no digitales? ¿De los que todavía de vez en cuando se siente más cómodo haciendo las cosas como se ha hecho durante siglos? Yo sí. Aunque confieso que ahora mismo no lo hago tanto como antes. Hasta hace unos años, todos mis manuscritos pasaban primero por su versión en papel. Ahora… Bueno, ahora me he vuelto más vaga. Sí, esa es la palabra. Porque a mí en realidad me encanta escribir en papel, pero me da pereza ponerme luego a pasar a limpio. Y mira que sé que lo de escribir en papel tiene ciertas ventajas, como:
-Tienes menos distracciones que cuando estás delante del ordenador, ya que no te pones a mirar internet cada dos minutos. ¡Concentración a tope!
-Como no puedes borrar líneas, te ves forzado a centrarte y a escribir “sin mirar atrás”. Y lo que salga, ya los corregirás en las siguientes versiones de la historia, como tiene que ser. ¡Fuera inseguridades!
-Como consecuencia de los dos puntos anteriores, al final acabas escribiendo durante una hora, de una sentada. ¡Eficiencia total!
En fin, que voy a ver si consigo volver a escribir a mano mis cosas, que falta hace avanzar de vez en cuando.
Mientras lo hago o no, voy a empezar una serie de artículos sobre los escritores que siguen escribiendo a mano sus primeros borradores, a manera de homenaje. Si quieres salir tú también en uno de los artículos, escríbeme a crismonteoliva@hotmail.com
Y para terminar, unas fotos de mis numerosas libretas:
©Cristina Monteoliva

viernes, 30 de agosto de 2013

¿QUÉ OPINAS DE LOS BEST-SELLERS?

Hace ya bastante tiempo lancé esta pregunta entre mis contactos de Facebook y del grupo de LA BIBLIOTECA IMAGINARIA, https://www.facebook.com/groups/307163522726267/: ¿QUÉ OPINAS DE LOS BESTSELLERS?
Las respuestas (interesantes, todas ellas) no se hicieron esperar:
Manuel Palacios González: Que los lee mucha gente.
Alberto Corera: El problema es qué pide la gente. En general, la demanda se reduce a "Acción y aventuras", "Thrillers", "Novela histórica", en fin, que yo no quito a esta literatura ni un ápice de mérito, pero seamos claros: ¿cuánta gente lee poesía? ¿Cuánta gente lee teatro - de lo poquísimo que se publica -? ¿Cuánta gente lee hoy en día a Julio Cortázar, Borges, Ana María Shua, etc, en este país? En efecto, el best seller - el mismo nombre lo dice - vende mucho. No dudo que tendrá su mérito el mantener la atención del lector durante setecientas o más páginas pero... Lo siento. Para mí, la literatura con mayúsculas está en otra dimensión, en general no es fácil - al menos al principio - de leer, pero es un soplo de aire fresco frente a la esclerótica realidad editorial.
Daniel Estorach Martín: Que ya me gustaría a mí sacar uno, aunque la gente luego me criticara XD
Chabi Angulo: Nunca he entendido lo de los Bestsellers. Incluso ni me fijo que lo sea. No sé qué decirte, la verdad...
Deivid LopRod Cuando algo es lo más comprado, no debe de ser tan malo... ¿no? Hombre también se debe a todo el marketing, pero después de las primeras ventas el boca a boca es lo que funciona... Se puede decir que teniendo los recursos si se quiere que algo triunfe, lo hará...
José Antonio Morales Gálvez: La literatura es algo tan subjetivo que resulta complicado elegir cuál es mejor o peor libro. Que sea el más vendido, no tiene por qué ser el mejor. Es una cuestión de gustos,  siempre pienso.
Jorge Magano: Que con ellos me pasa igual que con los libros más minoritarios: algunos me gustan mucho, otros me gustan poco y otros no me gustan nada.
Alberto Melgar Chimil: La  verdad es que yo diría primero de que best sellers me hablan, ya que no es lo mismo por ejemplo Jaime Sabines que Pablo Neruda o Stieg Larsson o Thomas Harris o Tolkien u Oscar Wilde que cualquier libro de"autoayuda" o como pasa en mi pais los libros y videos de predicadores evangélicos, cualquiera de ellos son "los mejores ventas", creo que sería bueno reducir un poco el campo.
Luis Martinez Semper: Los Bestsellers son un producto respaldado por publicidad, la cual, a base de ser repetida y difundida, condiciona a la mayoría de la gente a querer vivir en primera persona lo que el libro puede ofrecer. Algunas veces se trata de un buen libro, otras veces es humo de colores... Pasa con la música, con las películas, con la mayoría de los productos que hoy en día podemos encontrar por ahí. Estoy seguro de que cualquier libro, respaldado por una ingente cantidad de dinero, será un bestseller.
Aída Albiar García: Que a cualquier cosa lo llaman best-seller ahora.
Eduardo Martínez-Abarca: Lo primero: ¡qué envidia! Lo segundo: ¡Ojalá que fueran mejores! Lo tercero: ¡Qué envidia!
Carlos Navarro: Depende. Si te vale con crear algo de teórica grandísima calidad pero q sea tan extraño q nadie sea capaz de leerlo, igual te sientes realizado. Por ejemplo, yo con la poesía -en general- ACTUAL, no puedo. Soy un cateto y me gusta lo clásico, como en el arte. Eso de q una poesía no rime NO LO ENTIENDO. Llamarme simplón, OK. Pero necesito entender lo q veo leo o escucho. No sólo q me "transmita" sensaciones. Es mi manera de verlo. Y los libros igual. Si digiero mejor un libro q otro, para mi es mejor. Da igual q sea de Dan Brown. Si me llega mejor q el del último Nobel de Literatura q puede q sea infumable a mi corto entender, pues A MI me vale. O como en el cine. Estoy hasta las xxxxxx de leer críticas ultragilipollescas de supuestos culturetas de todo a 100. Si la peli me entretiene, pues listo. Para pensar ya tuve mis años de universitario y alguno más de extra. Ojo es mi opinión.


Y tú, ¿qué opinas sobre el tema? Adelante, ¡expresa tu opinión tras este artículo! 

BEST-SELLERS: ¿sí o no?

La verdad es que el tema de los best-sellers da para mucho; pero como no quiero aburriros con una perorata eterna, intentaré resumir las cosas que sobre tan interesante tema me rondan la cabeza. Haré una lista, y perdonadme si soy un poco desordenada:

1.- El término best-seller se traduce al español como MEJOR VENDIDO. O dicho de otro modo, SUPERVENTAS. Esto quiere decir que el libro así etiquetado se vende como rosquillas.

2.- El término best-seller adquiere una connotación negativa para muchos escritores, los mismos que denuncian que muchas de estas obras tan consumidas para el público carecen de calidad literaria.

3.- Lo cierto es que muchos lectores no miran con lupa, como nosotros los escritores, el estilo de los best-sellers internacionales, o se aburren de unas tramas tan trilladas o… ¡Ellos directamente se entretienen con estos libros y ya está! No es una cuestión a veces ni siquiera de nivel cultura, sino simplemente de gustos personales. Y si quitáramos estos libros del mercado… ¡mucha gente no leería! Y, ¿qué es mejor? ¿Qué haya mucha gente que lea o que solo unos pocos lean unas obras escogidas? (Porque, amigos, por mucho que defendamos la buena Literatura, ésta no le va a entrar nunca a todo el mundo. Nos pongamos como nos pongamos).

4.- Pero, ojo, que una cosa no quita la otra: los libros mal-mal escritos no deberían publicarse. Las editoriales y los propios escritores deberían velar por ello. (Otra cosa es lo que suceda hoy en día, claro).

5.- Hablando de la buena literatura que se hace hoy en día: ¿no habéis pensado que si muchos de esos libros que llegan desde fuera de España a nuestro país no fueran best-sellers internacionales, no se traducirían a nuestro idioma?

6.- El Quijote es un superbest-seller, y nadie tiene dudas de lo bien que está escrito.

7.- La calidad literaria y las ventas NO TIENEN POR QUÉ ESTAR REÑIDAS. Hay muchos buenos escritores, también en nuestro país, haciendo buena literatura que llega a todo tipo de público. ¿Queréis un ejemplo? Félix J. Palma y su trilogía victoriana (otro día hablaremos de él).

8.- Para aspirar a vivir de la Literatura hay que, necesariamente, aspirar también a ser un best-seller, ya que los que venden poco, generalmente ganan cantidades irrisorias. Ahora bien, ¿por qué no intentar aunar calidad literaria con los temas que le pueden interesar al gran público?

9.- Los best-sellers llegan a serlo generalmente porque hay una buena campaña de marketing detrás de ellos. Pero, ¿por qué no creer en los milagros? Se han dado muchos casos de autores que, con pocos medios, han llegado a tener grandes resultados. Un ejemplo de ellos: Bruno Nievas, que gracias a su tesón en la promoción de su primera novela “Realidad aumentada”, no solo pasó de no tener editorial a tenerla, sino también a fichar, más tarde, por una de las grandes.


10.- Si quieres saber de verdad- de verdad si un best-seller merece la pena, ¿por qué no pruebas a leerlo? Insisto en que, aunque no te gusten los productos puramente comerciales (como puede que sean muchos de ellos) a veces puedes llevarte gratas sorpresas. 

www.freepik.com

domingo, 14 de julio de 2013

Pregunta de la semana: ¿DÓNDE ENCUENTRAS TÚ LA INSPIRACIÓN?

La pregunta que lancé hace unos días en mi Facebook y en el del grupo de La Biblioteca Imaginaria, https://www.facebook.com/groups/307163522726267/ es: ¿Dónde encuentras tú la inspiración? Las suculentas respuestas no se hicieron esperar. Aquí os pongo las más significativas:


Bruno Nievas En el trabajo, y me refiero al trabajo de escribir. Una idea la puedes tener en cualquier momento, pero solo con trabajo (y no poco) se convierte en una historia.

Jorge Magano Estoy al 100% con Bruno. Ideas las tenemos todos, pero sólo moldeándolas a través de la propia escritura logramos obtener de ellas lo necesario para convertirlas en algo más. La idea se espesa sobre el papel y cuanto más la trabajas, más lejos te lleva.

Francisco Javier Illán Vivas Si la inspiración existe, pues la encuentro caminando.

Ana Ceballos Dejando la mente volar en una bonita imagen ya sea un paisaje, ver a tus hijos jugar o con una oportuna canción que arrastra tus sentimientos.

Bcv Beatriz En mi cabeza. Aunque casi siempre motivada por la vida diaria. Esas pequeñas cosas que pueden llegar a ser grandes

Leticia Sánchez Ruiz Yo releo los grandes libros que me gustan, para ver si como se te pega una cancioncilla, yo logro al menos tararear una frase. También me gusta leer cosas extrañas en los periódicos, porque la realidad siempre supera a la ficción y es fuente de las historias más estrambóticas y maravillosas. Pero cuando el bloqueo es total, me siento en la cocina a fumar y mirar para la lavadora. Me aburro tanto que al final se me ocurre algo.

Bcv Beatriz Aquí Leticia Sánchez Ruiz ha tenido un punto crucial. El cigarro: solo cuando fumo me viene la inspiración

Nidia Ojo De Gato Yo encuentro inspiración en cualquier sitio, puedo estar haciendo cualquier cosa y me viene una idea. Aunque si que es verdad que el lugar más adecuado para buscar la inspiración es duchándome o en sueños.

 Deivid LopRod Me sumo a Nidia Ojo De Gato, sale solo.

Carlos Navarro ¡Eso quisiera saber yo!

Manuel Palacios González Cuando la pregunta sea donde la perdiste me avisas por favor.

Miguel Albandoz En el Mercadona. La venden en paquetes de medio kilo.

Conclusiones que yo saco de todo esto:

-      La inspiración viene sola, pero también a veces hay que trabajarla.
-      Cada persona encuentra la inspiración de una forma diferente.

-      ¡Incluso en el supermercado!