Queridos amigos
de La Orilla
de las Letras,
nos
asomamos al fin de semana con la entrevista que nos ha concedido Chris Ground. La tenéis a continuación:
¿Cuándo
descubriste que la escritura era más que un pasatiempo?
Aprendí a leer pronto y siempre he estado vinculada a las
letras: estudié Filología Hispánica, edité un fanzine junto a una amiga, gané
concursos de relatos y trabajé años como correctora y redactora de prensa. Sin
embargo, el paso definitivo de tomarme la escritura en serio lo he dado justo
ahora. Hasta hace muy poco no era capaz de pensar en mí como escritora y
reconozco que aún me cuesta.
¿Qué lecturas
y/o autores/as crees te han influido como escritora?
Mi escritura es un compendio de todo lo que he leído y estudiado, pero siempre hay fuentes muy claras. Las mías son Ana María Matute (a quien tuve el placer de entrevistar) y Emilia Pardo Bazán, además de Tim Powers y Stephen King. He tomado una parte de cada uno de ellos para crear mi propia voz; de Pardo Bazán, por ejemplo, he heredado la fortaleza de contar exactamente lo que quiero, sin importarme el qué dirán.
© Chris Ground.
¿Qué estás
leyendo ahora mismo? ¿Nos lo recomendarías?
Acabo de terminar La sangre del vampiro, de Florence Marryat,
y me dispongo a releer Drácula,
de Bram Stoker. Después leeré Corazones en
barbecho de Cristina Monteoliva. Gracias a tu recomendación he descubierto
la obra de Marryat. Me alegra que haya sido reeditada recientemente y ojalá que
su trabajo llegue a muchos más lectores.
¿Eres escritora
mapa o brújula?
Aunque siempre intento trazar un pequeño esquema para cubrir dos
o tres capítulos soy, sin ninguna duda, una escritora brújula. Mientras escribo
nunca sé qué voy a descubrir que pueda utilizar en mi historia o cómo un
personaje me va a llevar por derroteros inesperados. Pero, cuando termino el
primer borrador y puedo ver el esquema general del libro, es cuando comienzo a
añadir capas a la trama.
¿Cómo ves el panorama
literario actual?
Estamos viviendo un periodo de transición. Ahora mismo los
géneros, las mecánicas de edición y el propio mercado están en plena
efervescencia. Es un ecosistema vivo y en constante mutación; creo que aún
tardaremos unos años en ver el resultado definitivo de tanto movimiento. En la
literatura siembre ha habido claroscuros.
¿Cómo surgió la
idea de escribir Seres Nefandos?
Hubo varios disparadores. Hace años jugaba con un grupo de
amigas a un juego de temática vampírica cuya trama se nos quedó muy corta.
Empezaron a ocurrírseme ideas para una historia mejor y me obsesioné con
consumir literatura, cine y todo lo que cayera en mis manos sobre vampiros y,
por extensión, sobre las costumbres y literatura de la época victoriana.
Conforme tiraba del hilo,
aparecían temas cada vez más fascinantes. Al final, me encontré con un volumen
tremendo de información, arquetipos y clichés del género gótico muy definidos.
Uniendo todas esas piezas, fui dando forma a la trama de Seres Nefandos. En el libro hay muchísimas referencias, guiños y homenajes
a otras obras y a eventos y personajes reales que me encantaría que el lector
descubriera. Por ejemplo, casi todos los nombres y apellidos de los personajes
han salido de otros relatos vampíricos o de hechos históricos; prácticamente
todo está ahí por algún motivo y el lector puede entretenerse descubriéndolo y
atando cabos. Me encanta la metaliteratura.
¿Qué ha supuesto
para ti publicar Seres Nefandos?
Todavía no termino de creérmelo. A veces necesito tocar el
ejemplar que tengo en casa para asegurarme de que no es un sueño, de que es
real.
¿Qué nos puedes
contar de este libro?
¡Muchísimo! Es una novela histórica que explora las luces y
sombras de una sociedad no tan lejana donde los más indefensos carecían de voz.
Habla de monstruos, sí, pero no solo de los que tienen colmillos, sino de los
que son personas como tú o como yo pero pueden ser igualmente dañinos. A través
de sus páginas se entrelazan la medicina de la época, la lealtad, la salud mental
y una profunda reflexión sobre cómo las personas que nos rodean son capaces de
moldear nuestro destino. En definitiva, es una historia sobre las consecuencias
de nuestras decisiones, la aceptación y esos círculos vitales que, tarde o
temprano, terminan por cerrarse aunque no sea como esperamos.
También quería devolver la
malignidad a la figura del vampiro y que la historia se contara desde la
perspectiva de los humanos que tienen que resistirse a ellos. Aquí los vampiros
no son intereses románticos sexys y atormentados, desde luego. Es un enfoque
mucho más cercano a Drácula o a Carmilla que, además, esconde una
sorpresa para los fieles de Bram Stoker.
¿Cuánto has
tardado en escribir esta historia y qué te ha costado más de ella?
Aproximadamente un año y medio. Lo más difícil ha sido lograr
que toda la trama fluyera de forma creíble y, sobre todo, decidir qué partes
debían quedarse fuera por el bien del libro. La novela cuenta con muchos
personajes clave y he sido muy minuciosa a la hora de coreografiarlos para que
toda la estructura funcionara con la precisión de un reloj. Estoy orgullosa de
que lo que empecé escribiendo por pura diversión acabara convirtiéndose en un
proyecto serio que ha culminado en su publicación.
¿Qué tiene Seres Nefandos de ti?
Tiene mucho de lo que soy: mis gustos, mis obsesiones, mis miedos y mis alegrías. Refleja uno de los mayores golpes que me ha dado la vida: mi hermano falleció antes de la primera reescritura y no aparece en la página de dedicatorias porque, en realidad, él está impregnado dentro del propio libro. Quien lo lea se dará cuenta de dónde está su rastro.
© Chris Ground.
¿Qué esperas que
los lectores encuentren en Seres Nefandos?
A veces descubrimos lecturas que se quedan a vivir con nosotros
para siempre. Se integran en lo que nos define. Me haría muy feliz que Seres
Nefandos lograra convertirse en una de ellas para alguien.
¿Qué nuevos
proyectos tienes en marcha?
Acabo de terminar una ucronía que tiene como protagonistas a dos
figuras históricas fascinantes: María Antonieta y el ministro Joseph Fouché.
Por otro lado, ya he comenzado a trabajar en un nuevo proyecto de folk
horror ambientado de nuevo en la época victoriana.
¿Te gustaría
añadir algo antes de terminar esta entrevista?
Quisiera señalar una parte bastante curiosa de este proceso, y
es haber chocado de frente con un estereotipo de género. Cada vez que comento
que acabo de publicar una novela, la primera pregunta que me hacen es si es de
romance. Y no, no lo es. Por supuesto que hay amor en la trama, porque es algo
natural que forma parte de la vida, pero no es el eje de la historia.
Sinceramente, no me imagino a nadie haciéndole ese tipo de pregunta a un
escritor hombre.
Muchas gracias, Chris, por tu tiempo, tus palabras y
tus fotos personales. Te deseamos una carrera literaria larga, próspera y
satisfactoria.
Y
a vosotros, amigos del blog, gracias
por estar pendientes siempre de nuestras publicaciones. Ahora, ¡a leer!
Cristina
Monteoliva

