jueves, 28 de mayo de 2026

Entrevista M. V. CALO

 

Queridos amigos de La Orilla de las Letras,

mediamos la semana con la entrevista que nos ha concedido la autora que firma como M. V. Calo. ¿Preparados? ¡Allá vamos!:

¿Cuándo descubriste que la escritura era más que un pasatiempo?

La escritura, durante muchos años, fue una necesidad. No iba a ningún sitio. No era capaz de terminar ninguna historia. Solo era un desahogo de los problemas diarios. Hace un par de años, empecé a creer que se me acaba el tiempo para escribir un libro. Probablemente, una idea tonta si no te vas a morir mañana. Pero la necesidad se transformó en pasión y la pasión en trabajo sobre los quehaceres diarios. La escritura, sin dedicación y fuerza de voluntad, muere.


 © M. V. Calo.

¿Qué lecturas crees te han influido como escritora?

Siempre me han gustado los clásicos y he admirado a Dickens, May Alcott, Dumas…Son los autores con los que me crie y viví grandes aventuras. Sin ellos no habría deseado escribir.

Pero, hasta que no publiqué Te hablaré mañana nunca me había preguntado si mi forma de escribir estaba influida por algún libro o algún escritor o escritora que hubiera leído previamente. Entonces, hace unos meses, me leí El jardín secreto de Frances Hodgson Burnett. Mi libro preferido es de esta autora: El pequeño Lord. Lo he leído unas veinte veces. Cuando leí las primeras frases de El jardín secreto reconocí algunos tics y forma de enlazar las frases que me recordaban a mi novela. Así que tengo que darle el crédito a esta escritora y su obra.

¿Qué estás leyendo ahora mismo? ¿Nos lo recomendarías?

Pues muchas cosas diferentes. Si nos referimos a literatura infantil y juvenil diría que no hay que dejar de leer a David Walliams: La increíble historia de la abuela gánster y La increíble historia de... - El chico del vestido: (El mago del balón). Walliams, como Roald Dahl, es un genio en la construcción de la historia y un maestro en contar de forma sencilla y cómica algunos aspectos de la vida que son muy duros de asimilar para un niño. Imprime a sus novelas una mirada fresca y sin complejos sobre situaciones que en otras obras se tratan de forma traumática y como insuperables.

En novela de adulto acabo de leer Mi refugio y mi tormenta de Arundhati Roy. Me gusta leer sobre escritores y es muy recomendable esta autora por las imágenes que crea con las palabras. Pero también leo ensayo y ahí, mi preferida y que acaba de sacar libro es Anne Fadiman. Recomiendo siempre con entusiasmo su libro Ex Libris, pero Frog, que es el último, no se queda atrás. Tiene al menos tres ensayos que recomiendo leer. Es la maga de las listas literarias.

¿Cómo compaginas la escritura con tus otras obligaciones en la vida?

Mal. Mi trabajo me consume el cerebro y no deja demasiado espacio para la creatividad. Brandon Sanderson dice en su Curso de Escritura Creativa que es más fácil escribir si estas poniendo pizzas que si tienes un trabajo intelectual que te ocupa todo el tiempo. Sí, hay algo de verdad en eso. Necesitas mucha fuerza de voluntad para desconectar y meterte en una historia. Y necesitas más fuerza de voluntad aún para seguir sentada delante del ordenador después de estarlo todo el día. Todo se retrasa y los días se alargan para construir una historia. Parece que nunca llega el final. Así que me planteo en escribir a tiempo completo, aunque me muera de hambre.

¿Cómo ves el panorama literario actual?

Dicen que ahora se está leyendo mucho, pero que también se publica más de lo que se puede leer. Supongo que eso dificulta que un autor novel pueda triunfar si no es que tiene una enorme comunidad de seguidores o es un personaje público antes de que se publique su novela. Yo no soy conocida ni tengo seguidores, así que la verdad, prefiero no plantearme cuál es el panorama. No quiero saber las tendencias, ni lo que gusta ni lo que triunfa. Simplemente quiero escribir lo que me apetezca y probar si hay suerte.

¿Por qué escribir literatura para niños y jóvenes?

En mi caso, no sé si es una decisión consciente o el resultado de que lo escrito se clasifica en un género u otro por quién lo lee y es más entendido que yo. Lo cierto es que cuando empecé a escribir manifesté que quería una novela que me alejara de los problemas diarios y que se centrara en la historia y, no tanto, en ahondar hasta la extenuación en los sentimientos y el dolor. Me centré en la historia. Y ahora que me fijo en cómo escriben otros autores de literatura infantil y juvenil me doy cuenta de que también ellos se vuelcan en la narración y ponen el foco en la historia y no en los sentimientos de los personajes, aunque sean parte de esa misma historia.

¿Es más difícil escribir literatura infantil y juvenil que para adultos?

Sí y no. Pero hay que tener cuidado con que no se cuelen voces en tus personajes que rompan completamente con la visión infantil o juvenil de los hechos narrados que deberían mostrar. Cuando eres niño, la lectura que hacemos del mundo que nos rodea es muy diferente a la que desarrollamos cuando nos vamos haciendo mayores. Hace un par de meses leí una novela juvenil y conforme pasaba las páginas sentía que algo no cuadraba. Los diálogos, los pensamientos… nada parecía real porque los personajes hablaban y se comportaban como treintañeros.

Tu última novela publicada es Te hablaré mañana. ¿Qué nos puedes contar de este libro?

De esta novela me gusta decir que sigue la regla de tres de los cuentos de hadas porque la historia se cuenta en un ciclo de tres hasta llegar el desenlace. También digo siempre que hice una abundante investigación histórica, pero que luego suprimí todo para centrarme en la narración. Podría haber escrito una novela histórica. Igual eso hubiera encajado más con lo que esperaban las personas que me conocen, pero no hice nada de eso y conté la historia de Jean, de Ilda y de Sack en un tiempo horrible donde la vida importaba bien poco.

¿Qué fue lo más difícil de escribir esta historia?  

Corregirla. La leí y releí más de diez veces. Y cuando ya estaba para imprimir, a riesgo del enfado de la editorial, me entró el pánico y tuve que reescribir algunas partes.

¿Qué tienen los protagonistas de esta novela de ti?

Poco. Pero me gustaría ser tan valiente como Ilda y tener esa fe inquebrantable en que los problemas, si trabajas en ellos, se pueden solucionar.


 © M. V. Calo.

¿Qué esperas que los lectores descubran en Te hablaré mañana?

Que eres dueño de tu propio destino. No puedes esperar que la sociedad, que el resto del mundo te resuelva tus problemas. Hay que luchar con uñas y dientes para conseguir que las cosas buenas pasen. Pero también que es necesaria creer en la magia, en el amor y en la familia.

¿Qué nuevos proyectos tienes en marcha?

Estoy escribiendo una nueva historia sobre algo que se me quedó atascado cuando era niña. Es lo bueno de la escritura. Tiene un poder sanador. No sé si verá la luz, pero a mí me está viniendo de maravilla para cerrar algunas heridas que seguían abiertas, a pesar del paso de los años.

¿Te gustaría añadir algo antes de terminar esta entrevista?

Que me encantaría que la gente (adultos y niños a partir de 11), con ganas de llegar a un buen final, se animara a leer Te hablaré mañana. No es que quiera ser famosa ni nada de eso, pero tengo mucha fe en que es una historia que merece la pena ser leída. Se escribió para que al cerrar el libro el lector se llevara una sorpresa de esas que te dejan buen sabor de boca.

Muchas gracias, M. V. Calo, por tu tiempo, tus palabras y tus fotos personales. Te deseamos una carrera literaria larga, próspera y satisfactoria.

Y a vosotros, amigos de las letras, gracias por estar un día más atentos a nuestras publicaciones. Ahora, ¡a leer!

Cristina Monteoliva