miércoles, 6 de julio de 2016

Reseña: BIODISCOGRAFÍAS, de Iban Zaldua

Título: Biodiscografías
Autor: Iban Zaldua
Ilustraciones: Alaitz Alberdi
Publica: Páginas de Espuma
Páginas: 216
Precio: 17 € / 5,99 € (ebook)

Los lugares en los que hemos estado, los amigos que hemos hecho a lo largo de los años, las películas que hemos visto: todo ello forma parte de nuestra biografía. ¿Y qué me dices de la música? ¿No crees que podría escribirse sobre nuestras vidas hablando de los discos que sonaban en nuestros reproductores de vinilo, cassette o cedé en cada momento de las mismas? El libro podría llamarse algo así como biodiscografías. Pero, un momento, ¡ese libro ya está escrito! Biodiscografías es el libro de relatos de Iban Zaldua ilustrado por Alaitz Alberdi. Si quieres saber un poco de qué va, no dejes de seguir leyendo esta reseña.
Biodiscografías es un volumen compuesto por un total de cuarenta y dos relatos y un posfacio (de hecho, se titula Posfacio inesperado) de Elena Cabrera. Los cuentos están ordenados en orden cronológico, pero no teniendo en cuenta la edad de los personajes o el tiempo en el que tuvieron lugar los hechos narrados, sino la fecha en la que los distintos discos de los que se habla (al menos uno en cada texto) fueron publicados.
Cuarenta de los cuentos de este libro no guardan, en apariencia, relación entre ellos. El primero y el último sí lo hacen, convirtiendo la narración en circular. Así, el libro comienza con Mi fecha de nacimiento (I), un relato que nos habla de cómo el narrador (¿puede que se trate también del propio autor, a pesar de que el libro se supone ser un compendio de recuerdos falsos?) pensaba haber nacido bajo los designios del disco Revolver, de los Beatles, cuando en realidad no fue así. En Mi fecha de nacimiento (II), el mismo narrador nos explica que en realidad nació bajo el influjo de un disco de los Beach Boys que jamás llegó a publicarse, aunque en 2011 saliera a la luz The Smile Sessions, algo parecido a lo que aquel disco debería haber sido (o no).
Como acabo de decir, el libro comienza con Revolver, de los Beatles, publicado en 1966, y termina con The Smile Sessions, el disco de los Beach Boys publicado en 2011. Entre medias encontraréis, por poner un ejemplo, discos y canciones de Genesis, Pink Floyd, Kate Bush, Los Planetas, The Smiths, The Cure y Paul Weller. La larga lista de artistas, discos y canciones da idea no solo de los gustos de los personajes, sino también del autor. Estos gustos, además, no son “a la ligera”: el que ha escrito este libro ha pasado mucho tiempo escuchando canciones, estudiando letras, leyendo artículos sobre grupos, cantantes y demás personas relacionadas con el mundo de la música, analizando datos, etc, de ahí que muchos de estos relatos se acerquen más al ensayo que a la ficción. Y de ahí también que los personajes de los relatos ciertamente de ficción pasen buena parte de sus textos debatiendo sobre si este grupo es mejor que el otro, o si este disco hay que escucharlo más que aquel.
Cuarenta y dos relatos dan para mucho. En este libro de excelente y clara prosa, en el que abundan las narraciones en primera persona, pero también aquellos textos donde solo hay diálogo, nos encontraremos con dueños de bares que aseguran haber encumbrado a grupos famosos, publicistas extranjeros que se refugian en Cádiz para encontrar la inspiración, parejas a punto de romper, amigos que discuten sobre discos antes de sorprender al lector con sus actos, viajeros nostálgicos, fantasmas, enfermos mentales, amores imposibles de juventud, noches en bares de siempre, noches en conciertos de todo tipo… Algunos cuentos hablan también de la situación, tanto pasada como más reciente, del País Vasco, lo que hace al lector conocer un poco más su sociedad pasada y presente.
Biodiscografías fue publicado primero en vasco y luego en castellano (por Páginas de Espuma, en este caso). La versión en castellano del libro tiene un bonus track. El cuento añadido se titula Huevos y se supone que es la interesante carta que el autor recibiría tras la lectura de alguien de su pasado de la versión vasca del libro.
El libro viene, además, ilustrado por Alaitz Alberdi. Los dibujos, muy variados y siempre en blanco y negro, hacen referencia a los discos de los que nos habla Iban Zaldua. Estas ilustraciones suponen un interesante complemento para no menos interesantes relatos.
Biodiscografías, en definitiva, es la excusa perfecta para conocer en profundidad un buen montón de buena música a la vez que conocemos otro buen número de buenas historias. Gracias al estilo cercano de la narración, sus personajes bien perfilados psicológicamente, sus situaciones increíbles, su visión de la cotidianeidad, su análisis de cómo las relaciones humanas pueden variar a lo largo de los años, sus viajes, etc, este libro se convierte en la lectura perfecta para todo tipo de lectores. ¿Te animarás tú a emprender este viaje musical en el tiempo?
Cristina Monteoliva


martes, 5 de julio de 2016

Reseña: PALABRAS MAYORES. NUEVA NARRATIVA MEXICANA. Varios autores

Título: Palabras mayores. Nueva narrativa mexicana
Autores: Varios
Publica: Malpaso
Páginas: 300
Precio: 15,50 € / 6,99 € (ebook)

¿Estás pensando en leer literatura mexicana pero no sabes por qué autor comenzar? ¿Te gusta más la literatura contemporánea que la clásica y prefieres el relato breve a la novela? Entonces, amigo lector, no puedes dejar escapar Palabras mayores. Nueva narrativa mexicana, la antología de relatos de la que hoy os vengo a hablar.
Juan Pablo Anaya, Gerardo Arana, Nicolás Cabral, Verónica Gerber, Laia Jufresa, Luis Felipe Lomelí, Brenda Lozano, Valeria Luiselli, Fernanda Melchor, Emiliano Monge, Eduardo Montagner, Antonio Ortuño, Eduardo Rabasa, Antonio Ramos Revillas, Pergentino José Ruiz, Eduardo Ruiz Sosa, Daniel Saldaña París, Ximena Sánchez Echenique, Carlos Velázquez y Nadia Villafuerte: estos son los veinte autores cuyos relatos podéis encontrar en Palabras mayores. Nueva narrativa mexicana. Los veinte fueron seleccionados por Guadalupe Nettel, Cristina Rivera y Juan Villoro. Aparte de ser mexicanos, tienen en común el no haber cumplido los cuarenta años en el momento de la selección de sus relatos. El libro fue publicado primero en inglés con motivo de un festejo literario, y en español en septiembre de 2015 en coedición Malpaso Ediciones y el Consejo Nacional para la Cultura y las Artes.
Si hay algo que caracteriza a este libro es precisamente su heterogeneidad, ya que tanto las temáticas como las formas de narrar de sus autores son bien diversas, si bien de vez en cuando podemos encontrar puntos en común.
El libro comienza con Canción de amor para una androide, una historia de amor imposible entre el narrador y un personaje de la mítica película Blade runner. Este relato, a camino entre la ficción y el ensayo, es para mí el más complejo y difícil de seguir por el riguroso análisis de la película desde todos los puntos de vista posibles.
Otro relato que nos habla de los amores imposibles, en este caso un poco más reales, es Conjunto vacío. El texto, protagonizado por una mujer incapaz de conservar ningún amor, además de incluir dibujos nos viene narrado de una forma muy original y llamativa.
Igualmente originales y llamativos pueden resultar los relatos En vez de hermosos sueños, que comienza con la muerte de una abuela para enseguida enmarañarse hasta puntos inesperados, como Huir en ferry, la historia de una mujer divorciada que no deja de pensar en su vida mientras los perros ladran y no la dejan dormir; o 300 gatos, donde el encuentro de una uña en el suelo por parte de la protagonista sirve de excusa para contar a los lectores su vida.
Continuando con los amores que no dejan en paz a los protagonistas, nos encontramos cuentos como Methz, una interesante historia sobre un drogadicto incapaz de dejar su adicción por amor. Otro relato sobre amores inalcanzables en pareja es La liturgia del cuerpo, una historia en la que el sexo juega un papel muy importante.
Relaciones sexuales como parte fundamental en la trama también las encontramos en Esfínteres, un relato sobre una aventura esporádica que no sale como el protagonista espera en un principio. Y si hablamos de cosas en la vida que no salen como esperamos, debemos fijarnos en Un gorila responde, una historia que nos hace ver que siempre deseamos lo que tienen los demás.
El gorila del relato que acabo de mencionar en el párrafo anterior está enjaulado. También lo está el extraño ser de La pajarera, un inquietante cuento de final aún más misterioso.
Muchos de los lectores de este libro se acercarán a él esperando encontrar referencias a la situación de México en la actualidad. El primer relato que nos da cuenta de la compleja situación tanto social como política de este país es Las nubes, una entrañable historia sobre un abuelo que ha de hacerse cargo de su pequeña nieta esperando que su hija, la madre de la niña, vuelva algún día, aún a sabiendas de que eso no sucederá. Otro relato que habla claramente de desapariciones sin aclarar es Hormigas, donde, además, se trata el tema de los indígenas.
Siguiendo con el tema de los indígenas y de gentes que intentan cruzar fronteras tenemos Merolico, el único relato de este libro que en realidad es un extracto de una novela.
Varios relatos nos hablan de decapitaciones, ya sea como ruido de fondo de la historia como de algo más notorio en la trama. Estos relatos son Por qué cayó la noche y los bárbaros, una historia sobre una familia de vacaciones y lo que en esas vacaciones les pasa, y Madame Jazmine o noticia de la decapitación, un texto a medio camino entre el cuento y el ensayo que intenta ahondar más en la psicología de la decapitación.
Otro relato que pretende ahondar en la situación del país, o al menos así me lo ha parecido a mí (supuestamente se habla en él de un país ficticio), es Historia.
Luces en el cielo es un cuento que nos habla de cómo vivió la narradora de niña la aparición de un barco de contrabando de droga, pensando que en vez de barco veían, tanto ella como los otros niños del lugar, un ovni.
Otro cuento de tono amable que nos da a conocer un aspecto un tanto desconocido de la cultura mexicana es El cantante de muertos. En él, el protagonista habla de su padre, que va a cantar rancheras en los entierros, y de cómo esto le afecta a él en su vida.
Para el final dejo comentar mis dos piezas favoritas de este libro. La primera de ellas es La pierna era nuestro altar, una historia sobre una mujer que intenta ir asiduamente a nadar por las mañanas a una piscina. Cuando algo de su rutina en la piscina se ve alterado, desiste en su empeño. Lo cierto es que me he sentido bastante identificada con la protagonista puesto que a mí también me cuesta horrores madrugar, para lo que sea.
El otro relato es La marrana negra, una historia surrealista e hilarante llena de anglicismos adaptados al español sobre un hombre que compra una cerdita y esta le susurra en sueños novelas de amor gays. La acción se va enmarañando cada vez más, hasta llegar a un final totalmente inesperado.
Palabra mayores. Nueva narrariva mexicana, en definitiva, es un libro de relatos variados casi para todos los gustos. No dejéis de leerlos tanto si os gusta la narrativa literaria como si queréis conocer un poco más de la literatura mexicana. Estoy segura de que este libro, de una manera u otra, os acabará sorprendiendo. Así que, ¿a qué estáis esperando?
Cristina Monteoliva


viernes, 1 de julio de 2016

Reseña: LUNA. LUNA NUEVA, de Ian McDonald

Título: Luna. Luna nueva
Autor: Ian McDonald
Traducción: José Heisenberg
Publica: Ediciones B
Páginas: 432
Precio: 20 €

A veces me pregunto por qué hay tanto interés por conquistar Marte, cuando la Luna está mucho más cerca de La Tierra y el hombre ya sabe cómo llegar a ella sin morir en el intento. ¿Qué pasaría si de pronto descubriéramos que la Luna está llena de minerales preciosos? Seguro que entonces sí que nos lanzaríamos a su colonización. La civilización resultante tal vez podría parecerse a la que nos describe Ian McDonald en Luna. Luna nueva, el primer volumen de una más que interesante trilogía. Si queréis saber de qué va este libro, seguid leyendo esta reseña.
Tras ponerse su madre gravemente enferma, Marina Calzaghe decide viajar a la Luna en busca de fortuna. A pesar de ser una persona muy cualificada, los primeros tiempos en el satélite terrestre son difíciles para esta joven americana. La suerte de Marina cambia el día en el que es contratada por los Corta para trabajar como camarera en la fiesta que ofrecen en honor al joven Lucasinho por haber completado con éxito su carrera lunar. Durante la fiesta, Marina intercepta una mosca robótica programada para asesinar a uno de los miembros del clan de los Corta. En agradecimiento, los Corta le dan un buen trabajo en su empresa. Poco a poco Marina no solo irá escalando puestos en el imperio de los Corta, sino también conociendo la vida de los miembros del clan y los peligros que les acechan. Demasiados intereses, demasiados enemigos. ¿Conseguirá Marina sobrevivir a la Luna?
La Luna hace tiempo que fue colonizada por el hombre en Luna. Luna nueva. Cinco familias, los cincos dragones, controlan las empresas que allí se establecen. Todos viven en aparente calma. Sin embargo, son muchos los intereses que hay en juego y todos los clanes quieren hacerse con el control total del satélite terrestre.
Esta es la historia de Marina, una joven terrestre, y del clan de los Corta. Los Corta, de orígenes brasileños, controlan las extracciones del preciado Helio -3. Al frente de ellos se encuentra la anciana Adriana Corta, la misma que un día vino de La Tierra con tan poco como Marina y acabó fundando un imperio. Sus hijos son Rafa, el temperamental primogénito, Lucas, el maquinador, Ariel, la abogada implacable, Carlinhos, el luchador y Wagner, el lobo. Los nietos de Adriana son Luna y Robson, los hijos de Rafa, y Lucasinho, el hijo de Lucas y uno de los que más presencia tiene en este primer volumen.
Este primer libro nos lleva a conocer el universo lunar antes de que la calma se rompa entre los cinco dragones. El foco de atención está casi siempre en Marina y en los miembros de la familia Corta. McDonalds se sirve para ello de tres narradores: un omnisciente (el que más presencia tiene), Adriana (cuando cuenta su biografía) y Marina (en un momento determinado de la narración).
La Luna, como pronto descubriremos, es un lugar duro. La gravedad es distinta a la de la Tierra, por lo que a los nuevos les cuesta adaptarse. Has de pagar por el carbono, los datos, el agua y el aire que consumes. Los trabajos son escasos y es fácil desesperar antes de encontrar una oportunidad. Los juicios acaban en duelos a muerte, en muchas ocasiones. Los matrimonios se hacen por contrato previo. Tu vida puede estar en peligro si enfadas a quien no debes.
No todo, sin embargo, es malo en el universo lunar. En la Luna, por ejemplo, no existen el racismo ni el sexismo. Lo normal aquí es la bisexualidad y la gente no tiene reparos a la hora de mantener relaciones, del tipo que sean. En este mundo tan igualitario, no importa que seas un recién llegado de La Tierra, como Marina: si tienes aptitudes, acabarás consiguiendo lo que te propongas. Y si no, mirad a Adriana, que llegó siendo pobre y fundó todo un temible imperio.
La trilogía de Luna ha sido comparada con Juego de Tronos. La cadena CBS, incluso, ha apostado por ella. Personalmente estoy deseando ver el resultado en pantalla. Tal vez la historia no dé para tantos capítulos como Juego de Tronos; pero el resultado, visualmente hablando, puede ser impresionante.
Luna. Luna nueva, en definitiva, es una apasionante propuesta ciberpunk llena de acción, intriga y personajes que no dejarán al lector indiferente. Este primer volumen de la trilogía de Ian McDonald no solo nos sirve para conocer su universo lunar y los problemas de los Corta, sino también para, una vez terminada la lectura, esperar con ansia la publicación del resto de la saga. Si te gusta la buena ciencia ficción, las historias de intrigas, acción y aventuras, ¡no puedes perderte este libro! Hazte con un ejemplar ahora. Estoy segura de que no te arrepentirás.
Cristina Monteoliva



jueves, 30 de junio de 2016

LA FERIA DEL LIBRO 2016 SEGÚN MAITE NÚÑEZ

Creía que lo iba a conseguir. Estaba casi segura de que este año podría volver a hacerlo, después de tanto tiempo esperando el momento. Y, entonces, tan solo tres días antes de partir hacia Madrid, ¡se rompió el embrague del coche! Sin coche y sin dinero para viajar (la avería no fue barata) tuvimos que conformarnos con quedarnos en Granada. ¡Otro año más sin ir a la Feria del Libro de Madrid!
El disgusto todavía me dura. Solo he estado una vez en la Feria del Libro de Madrid y ya iba tocando repetir. De aquel viaje guardo una muy grata experiencia. Fue breve, pero dio tiempo a saludar a amigos escritores y editores. Compartimos buenos momentos con ellos y estoy segura de que cuando vuelva, también me lo pasaré bien. O mejor, ya que ahora tengo a muchos más amigos y conocidos a los que saludar allí.
De la Feria del Libro de Madrid de 2016 he leído muchas opiniones en las redes sociales. Opiniones de todo tipo. Así que después de pensarlo un tiempo (bueno, no tanto) se me ocurrió recopilar las versiones de todos los que estuvieron allí para publicarlas en el blog. Por ahora solo Maite Núñez ha respondido a mi llamamiento. Si lees esto y estuviste en la Feria del Libro de Madrid, ojalá te animes a contactar conmigo para darle a conocer a los lectores de este espacio tu experiencia. Mientras tanto, os dejo a todos con la interesante crónica de Maite:


El 3 de junio, viernes, volví a firmar Cosas que decidir mientras se hace la cena en la FLM. Digo "volví a firmar" porque era el segundo año consecutivo que acudía a la cita con el mismo libro, lo cual no deja de ser una temeridad.
Firmaba en la caseta de Casa del libro, de 19 h a 21 h, codo con codo con Flavia Company, que firmaba su novela Haru.  Previamente me había paseado por la feria, para saludar a amigos como Sergi Bellver, o Patricia Sarabia de Tropo editores, así como para adquirir yo misma algunos libros.



 Flavia Company y Maite Núñez

©Maite Núñez.


En ese paseo tuve la ocasión de comprobar que este año la palma de las colas se la llevaban autores (?) vinculados al mundo de Internet y youtubers diversos. Vi una larga cola de adolescentes esperando a que les firmara Auronplay (tuve que buscar en Google quién era porque no tenía ni idea). Por contra, diría que este año los famosetes  diversos no tenían unas colas dignas de destacarse. 
Siendo un viernes por la tarde, considero que había bastante gente, pero no muchísima. La gente deambulaba, pero con poca tendencia a acercarse a las casetas. 
Por lo que a mí respecta, la primera hora fue mucho mejor que la segunda (creo que para Flavia fue al revés). Cuando llegué a la caseta me encontré con que la escritora Berta Vías Mahou estaba comprando ambos libros (el de Flavia y el mío) y se lo firmé sin ni siquiera quitarme el bolso. Un rato antes, en mi paseo, había abordado a Berta por la calle, al encontrarla por casualidad. Yo llevaba en el bolso mi ejemplar de su libro Yo soy el otro, que leía en aquellos días. Así que fue un intercambio de firmas algo insólito pero precioso.
  
©Maite Núñez.


A partir de ese momento no dejaron de acercarse conocidos, como los escritores Alena Collar o Miguel Sanfeliú.
Entre la gente que vino hubo quien compró el libro para sí mismo, para regalar (porque ya lo tenía) y otras personas que ya lo tenían pero que querían que se lo firmase. En términos generales, la firma fue más floja que la del año pasado, algo normal teniendo en cuenta que el libro ya tiene un recorrido de casi año y medio. A la gente que se acercaba -menos que el año pasado- a interesarse por el libro había que explicarles hasta las dedicatorias para convencerlas. En eso diría que Flavia tenía más traza que yo.
Tengo otra anécdota muy emotiva: entre la gente que vino estaba un joven que se identificó como sobrino de Caty Luz García Romero. Caty Luz era una amiga de Facebook. Una gran lectora que había tenido la deferencia en su momento de leer mi libro, del que hizo comentarios elogiosos en la red. A Caty me unía también la enfermedad que ella, al final, no pudo superar. Caty había muerto hacía un par de meses y su viudo, desde Pozoblanco (Córdoba) mandaba al sobrino, que se hallaba estudiando en Madrid, para que le hiciera una dedicatoria para el libro, dirigida a Caty, como si aún siguiera viva. Me  pareció un acto de amor precioso. Me emocioné tantísimo que hizo que mi viaje a Madrid valiera la pena ya sólo por ello.

©Maite Núñez.

En fin, que la firma, siendo discreta, me dejó satisfecha. No deja de ser una experiencia antropológica. 


Muchas gracias, Maite, por tu tiempo, tu crónica y tus fotos.


Maite Núñez y Cristina Monteoliva


martes, 28 de junio de 2016

Entrevista: FAYNA BETHENCOURT

Queridos amigos lectores,

seguimos con las entrevistas a autores españoles esta vez con la que nos ha concedido Fayna Bethencourt.
Fayna Bethencourt, a las que tal vez muchos conocimos por su paso por Gran Hermano hace ya unos cuantos años, nació en Gran Canaria en 1978. Tiene raíces familiares tanto en España como en Francia. En nuestro país vecino, precisamente, pasó parte de su infancia. Allí descubrió su pasión por crear sus propias historias. Esta misma pasión la ha llevado a escribir relatos y a publicar su primer libro, Cianuro y Chocolate (libro que veréis reseñado también en el blog), además de participar con otros de sus cuentos en varias antologías junto a otros autores.
Actualmente vive en Barcelona, alejada de los focos de la televisión y muy ilusionada con la escritura.
Sin más preámbulos, os dejo ya con las palabras de Fayna:

¿Cuándo comenzaste a escribir?
Tendría unos siete años cuando descubrí que además de disfrutar leyendo historias, también podía escribir las mías.

¿Qué autores crees que han influido en ti como escritora?
Como lectora, tengo especial debilidad por Graham Masterton y Anne Rice, pero a la hora de escribir, no me siento influenciada por nadie. Tan sólo cuento las historias a mi manera.

¿En qué momento te diste cuenta de que querías que la escritura fuera más que una afición?
Escribir es un placer más en mi vida y lo cierto es que nunca me planteé publicar hasta que me llegó la oportunidad.

¿Lo has tenido fácil a la hora de publicar?
Nadie que haya pasado por algunos de los programas televisivos por los que he pasado lo tiene demasiado fácil a la hora de que lo tomen en serio en el mundo editorial. Lo único que puedes hacer, es escribir, hacerlo bien y que quien te lea se dé cuenta de que lo único que importa es que está disfrutando con las historias que tiene delante.

¿Por qué le pusiste a tu libro de título Cianuro y  Chocolate?
Los relatos que aparecen el libro son un compendio de diferentes dulces envenenados. A veces el mal viene de las personas que más creen querernos o de la gente de la que menos esperamos recibir un golpe fatal. Me pareció que esa mezcla de dulce y de veneno era perfecta para reflejar lo que quería  contar.

©Fayna Bethencourt.

¿Cuánto has tardado en escribir este libro?
No podría decirte un periodo de tiempo exacto, ya que un par de relatos fueron escritos en unos días y algunos con unos meses de intervalo entre ellos. Nunca tuve prisa ya que estas historias no fueron escritas con el fin de ser publicadas.

Cianuro y Chocolate es un libro de relatos que lleva al lector a conocer los límites más horribles del ser humano. ¿Cuál de los relatos de este libro  te costó más escribir?
Los relatos en los que los protagonistas son niños, me resultaron especialmente duros a la hora de escribir. Te podría poner Cascabeles o Pena y olor a fresa como ejemplos.

¿Te has basado en algún hecho real a la hora de escribir alguno de los relatos que componen el libro?
En Cianuro y Chocolate aparecen monstruos muy reales, como los que por desgracia suelen salir en los telediarios. Pese a que la mayoría de historias salen de mi imaginación, una de ellas está basada en la historia criminalística española. 

En tu libro encontramos varias madres protectoras que acaban haciendo casi de todo por sus hijos. ¿Es algo que has hecho de forma consciente o te salió sin pensarlo?
A veces los monstruos te hacen daño, sin querer porque no se dan cuenta de que lo son. ¿Qué pasa si la persona que te arruina la vida, lo hace con su mejor intención? ¿Y quién mejor que una madre para lograr algo así?

En algunos de tus relatos aparecen elementos mágicos y fantasmagóricos.¿Crees en los fantasmas? ¿Y en la brujería?
Creo que en las supersticiones y en los miedos que han movido al ser humano desde siempre y esos dan más miedo que cualquier fantasma o bruja que puedan existir.


©Fayna Bethencourt.

¿Crees que la locura puede justificar las terribles acciones de algunos de los relatos de Cianuro y Chocolate?
El mal no es justificable, pero la locura puede ser una causa más a la hora de ejercerlo.

¿Qué esperas que encuentren los lectores en Cianuro y Chocolate?
Encontrarán algunos monstruos del día a día, que es probable que les resulten familiares.

¿Qué nuevos proyectos tienes en marcha?
Recientemente he participado en una antología de micro cuentos eróticos llamada Deseo eres tú y he tenido la suerte de formar parte de otra antología benéfica llamada La cosecha del arcoíris. Además, si todo va bien, en breve saldrá otra antología en la que participo junto a un maravilloso elenco de ilustradores y autores, que me hace especial ilusión.

¿Te gustaría añadir algo más antes de acabar la entrevista?
Tan sólo darte las gracias por contar conmigo para esta entrevista en tu blog.

Muchas gracias, Fayna, por tu tiempo, tus respuestas y tus fotos personales. Espero que Cianuro y chocolate tenga muchos lectores y pronto te veamos presentando un nuevo libro en solitario, además de verte en las antologías de las que nos has hablado.
Y a vosotros, los que habéis leído esta entrevista, como siempre, muchas gracias por estar una vez más al otro lado.
Cristina Monteoliva


Reseña: CIANURO Y CHOCOLATE, de Fayna Bethencourt

Título: Cianuro y chocolate
Autora: Fayna Bethencourt
Publica: Domen Editorial
Páginas: 200
Precio: 16,95 €

De pequeños nos dicen que los monstruos tienen cuernos retorcidos, grandes patas y cuerpos peludos. Que viven en cuevas apestosas o en el armario de las escobas. Que salen cuando hay luna llena o justo cuando te has dormido. Que se comen a los niños y aterrorizan a los mayores. Pero, ¿qué pasa cuando crecemos? Pues que nos damos cuenta de que los monstruos de los cuentos son seres entrañables comparados con los de verdad, con todos esos seres humanos que deciden hacer realidad nuestras peores pesadillas. Si quieres conocerlos mejor, te recomiendo que leas Cianuro y chocolate, el libro de relatos de Fayna Bethencourt del que hoy os vengo a hablar.
Cianuro y chocolate es un volumen compuesto por once relatos de terror tanto de extensión como de temática variadas, aunque podemos encontrar algunos puntos en común entre ellos.
El libro comienza con un plato fuerte de título Caos. Caos es la macabra historia de un psicópata y su cómplice. El tipo, antes de ser capturado, era tenido por todos sus vecinos por un buen empresario y ciudadano ejemplar. Su sangre fría y sus más oscuros deseos le llevan a cometer crímenes atroces.
El asesino de Caos no es el único personaje con doble cara en este libro. En Cascabeles, por ejemplo, nos encontraremos a un ser despreciable que engaña a los niños y del que los adultos no sospechan, y en Mala racha, a una mujer que hace que aprecia a otra mientras conspira vilmente a sus espaldas. Finalmente, en Bienvenidos a casa Mirtha, un estremecedor relato, toda una familia guarda las apariencias cuando una pareja de jóvenes inocentes aparece por el lugar.
El amor nos puede llevar a hacer cosas impensables por el otro, pienso tras la lectura de Volar en pedazos. Este relato nos habla de un amor llevado al extremo, una relación en la que uno de los dos intenta complacer los deseos del otro hasta límites insospechados. Otro relato que nos habla de un amor de pareja intenso es Toda una vida y un poco más. En este caso, nos encontramos con otro tipo de locura amorosa: una con el que probablemente los lectores seamos más capaces de empatizar que con otros casos de este libro.
A veces los que más nos quieren, nuestros padres, madres y hermanos, son los seres que más daño nos pueden hacer, tal y como nos vienen a demostrar historias como Pena y olor a fresa, Querido papá, Se admiten devoluciones y Desde los huesos.
Ninguno de estos relatos te deja indiferente. Muchos te producen horror mientras te hacen preguntarte si algunos tipos de locura podrían ser identificados a tiempo para frenar los impensables actos que los personajes pueden llegar a cometer. Algunos te harán sentir una profunda pena. Otros te harán experimentar sentimientos opuestos. Pero aquellos en los que hay niños de por medio, como Cascabeles, Se admiten devoluciones y Querido papá te harán acostarte por la noche temiendo tener pesadillas. En estos casos he de decir que considero muy acertado por parte de Bethencourt haber situado al narrador siempre muy cercano al personaje infantil, de manera que la empatía y el miedo sean mayores en el lector.
Aunque todos los relatos me han sorprendido, yo de este libro destacaría por su originalidad y su desarrollo dos de ellas: El orden de las cosas y Desde los huesos.
El orden de las cosas es un relato desconcertante que tiene lugar en un mundo muy peculiar. La trama se desarrolla de forma angustiante tanto para el protagonista como para los lectores. Llegar al final supone todo un alivio, sobre todo porque en él por fin entiendes la forma de funcionar este mundo creado por Bethencourt.
Desde los huesos, por su parte, es un relato que gira en torno al mundo de la taxidermia. Dos hermanas de carácter totalmente opuesto luchan por imponerse. Al final, una lleva a su terreno a la otra, pero no de la forma esperada. Me ha parecido un relato totalmente inolvidable. Muy acertado lo de ponerlo al final del libro: así lo cerraréis con más desazón, con más horror, ¡y con más ganas de que Fayna Bethencourt publique pronto un segundo volumen de relatos terroríficos!
Cianuro y chocolate, en definitiva, es un libro de relatos de terror sorprendentes, originales, fantasmagóricos, horripilantes y estupendos los seguidores del género no deberíais dejar escapar. Así que, ¿a qué estáis esperando para haceros con vuestro ejemplar?
Cristina Monteoliva



domingo, 26 de junio de 2016

Entrevista: JAVIER CASTAÑEDA DE LA TORRE

Queridos amigos de La Orilla de las Letras,

como sé que os encanta conocer a los escritores, aquí os traigo una nueva entrevista a un autor español. En esta ocasión se trata de Javier Castañeda de la Torre, autor de Ciencia Ficción ganador, entre otros premios, del XXVI Certamen Literario Alberto Magno con la novela Horror Vacui (libro que encontraréis reseñado también en blog), recientemente publicada por la editorial Apache Libros.
Javier, que tiene dos licenciaturas, la de Economía por la Universidad de Alcalá de Henares y la de Filosofía por la Universidad de Valladolid, además de haber obtenido la Suficiencia Investigadora en Filosofía por la Universidad Autónoma de Madrid, trabaja actualmente como profesor de Filosofía en un instituto de secundaria.
Como decía antes, Javier es autor de Ciencia Ficción, un género no muy visible en nuestro país. Si bien su nombre no ha sido muy conocido hasta ahora, estoy segura que tras la publicación de Horror Vacui se convertirá en un imprescindible de la literatura nacional.
Sin más preámbulos, os dejo ya con la entrevista que nos ha concedido:

¿Cuándo comenzaste a escribir?
Hace ya mucho. Como quince años. Pero escribía guiones cinematográficos. Me sentía más cómodo con ellos. De hecho mi formación como escritor es de cursos de guion de cine. Creo que se nota en mis relatos y especialmente en Horror Vacui, puntos de giro pensados milimétricamente, acción constante... Y comencé a escribir narrativa cuando acepté que vender un guion en España era imposible. Lo que no sabía es que vender ciencia ficción es casi igual de difícil.

¿Por qué ciencia ficción?
Pues te va a sorprender lo que te voy a decir, pero no soy un gran lector de ciencia ficción. En realidad no soy un gran lector de nada, salvo comics y moderadamente de filosofía. En ciencia ficción no tengo lagunas sino océanos. Pero creo que este género es perfecto para contar todos los problemas filosóficos que me acucian. Además dentro de mi disciplina me gusta mucho la parte de filosofía de la ciencia, por lo que miel sobre hojuelas.

¿Qué autores crees que han influenciado en ti como escritor?
Es difícil decir. Tengo claro los que me gustan, pero no son necesariamente a los que soy capaz de imitar. Me pasa con Ballard. Nunca seré capaz de acercarme a escribir como él. Pero temáticamente sí noto influencias. Borges sin duda. Incluso en Horror Vacui que puede parecer que no tiene nada de él, se encuentra una reflexión del hombre como intérprete del mundo que nos rodea, que deja a Pierre Mernard como un principiante (risas). La influencia de Borges es mucho más marcada en El Traductor de Dios.
Alan Moore es otro de mis escritores fetiche, sobre todo a nivel estructural. Me encuentro a menudo utilizando los casi infinitos recursos que él usó. ¿Acaso en Horror Vacui no se puede encontrar la estructura a base de anexos que complementan la historia principal como en Wachtmen?



Javier y Batman steampunk en el Festival de Fantasía de Fuenlabrada 2016
©Javier Castañeda de la Torre.

¿Relato breve o novela?
Cuando empiezo un relato siempre tengo miedo de que me quede muy corto y sin chicha. Pero según escribo va creciendo y creciendo. Al final menos de 5000 palabras me es muy difícil escribir. Siempre me pide más el relato. Por eso me gusta el Alberto Magno. Pero a veces me digo que debo aprender a ser más escueto, insinuar más y exponer menos, trasmitir lo mismo con menos palabras; es decir, aprender la técnica del relato corto. Debo proponérmelo como ejercicio. 

Has obtenido varios premios literarios con tus obras. Sin ir más lejos, Horror Vacui fue ganadora del XXVI Certamen Literario Alberto Magno de Ciencia Ficción en 2014. Sin embargo, no ha sido publicada hasta este año, 2016. ¿Por qué este hecho? ¿Has tenido problemas a la hora de publicar esta novela?
Es un poco engañosa la fecha. El Alberto Magno se da en diciembre del 2014, casi 2015, por lo que ha trascurrido poco más de un año. Pero sí, es difícil publicar. En eso debo dar las gracias a mi editor José Luis del Río Fortich y su apuesta por la ciencia ficción española con su editorial Apache. Sin él estoy convencido de que solo me quedaba la autopublicación. No se apuesta mucho por autores españoles de ciencia ficción y menos en novela corta.

Por cierto, hablando de ciencia ficción en España, ¿no crees que es un tanto complicado publicar libros que toquen estos temas en nuestro país? ¿Faltan lectores, acaso?
Sí que es complejo. Y las razones creo que son varias. Una diría sin duda que son pocos lectores. Creo recordar haber leído que en EEUU la ciencia ficción es el segundo género más vendido después del romántico. Aquí es casi residual. El número de editoriales de ciencia ficción que han desaparecido durante la crisis dejó el tejido muy dañado. Gracias a las microeditoriales volvemos a ver algo de luz, pero sigue siendo deficiente. La CiFi continúa teniendo mala fama, se considera un género de escasa calidad y si encima son autores españoles... No soy muy optimista con respecto al futuro. 


En clase con Javier
©Javier Castañeda de la Torre.

Volviendo a Horror Vacui: ¿cómo se te ocurrió escribir esta novela?
En 2013 había quedado finalista del Alberto Magno con La paradoja de Teseo. Me pregunté entonces por qué no había ganado. Me di cuenta de que muchos de los ganadores eran relatos ciberpunk, por lo que me propuse escribir uno. Ya tenía la idea de utilizar en algún relato el mecanismo y manipulación de las emociones y como el cerebro reinterpreta la realidad . Es un tema que he trabajado mucho estos últimos años para mis clases de filosofía.
Añádele que leí algunos libros sobre los datos masivos o Big Data y tenemos el trasfondo.
Una vez decidido este, me quedaba el desarrollo de la acción y en eso me inspiré en Minority report, sería estúpido negarlo. Así salió este thriller tecno noir,  Horror Vacui, que tuvo la suerte de ganar el Alberto Magno. Y no es falsa modestia. Para ganar un concurso es necesario contar con algo de suerte.

La novela parte de la base de que el libre albedrío y la moral no existen, que todo lo que decide hacer el ser humano puede ser controlado por un ordenador central. ¿Crees que algo así podría ser posible en el futuro?
El polvo inteligente (smartdust) también existe. No introducido en el cuerpo, pero es un paso obvio.
También ya es una realidad el control de las emociones. Si tienes una depresión, te doy un prozac que va a impedir que tu cuerpo absorba la serotonina y eso hará que estés más estimulado. O si tienes hiperactividad te doy otra pastilla y consigo que controles mejor ese trastorno. Como profesor que ve alumnos con esos problemas te aseguro que la eficacia de estos fármacos que regulan los neurotrasmisores del cerebro es asombrosa.
Respecto a la moral ocurre lo mismo, todas nuestras decisiones son emocionales. Está el famoso dilema ético del tren, en el que apretando un botón debes decidir si salvar a una o a cinco personas (a costa de esa una) de la muerte. Inmediatamente sabemos cuál es la decisión correcta. Pero si en vez de apretar un botón tenemos que empujar a esa una para que frene el tren, la decisión cambia inmediatamente, aunque desde el punto de vista racional siga siendo el mismo resultado. ¿Por qué ocurre? Porque no decidimos racionalmente, somos esclavos de las emociones.
Lo que planteo en Horror Vacui es qué ocurriría si en vez de dejar esas emociones al azar, fuesemos capaces de manipularlas a través del polvo inteligente para optimizar sus cantidades. No necesariamente tiene que ser algo malo, no olvides que sientes lo que sientes sin elegirlo, por lo que regulándolos podría hacer una sociedad mucho más empática y cooperativa. En el relato he tenido mucho cuidado de no caer en una visión distópica sesgada. Es el lector el que debe decidir su bondad.
Por lo que sí que creo que será posible en un futuro. Pero la cuestión es si nos atreveremos a permitirlo y en eso tengo serias dudas. Hay mucha tecnofobia en nuestra sociedad. Y fobia en sentido de miedo, no de asco. Si hasta no hace muy poco en España no estaba permitido la selección de embriones para salvar a un hermano con beta-talasemia.  O mira el miedo a los transgénicos que algún partido político recogió en su programa, ignorando toda evidencia científica.

Otro punto interesante en el planteamiento inicial de la trama es la utilización que se hacen de los datos en este hipotético futuro, de todos esos rastros que vamos dejando por redes sociales, búsquedas de internet, etc; aunque, ¿no son utilizados ya para, en cierta medida, controlarnos?
Sin duda. ¿Por qué crees que cientos de aplicaciones son gratuitas o que ahora todos los aparatos se van a conectar a internet? Los datos masivos es algo muy real y de importancia creciente. Google fue capaz de predecir la expansión de la gripe por EEUU por las búsquedas que realizaban los afectados. Mucho mejor que la agencia de salud americana. ¿Qué quiere decir esto? Que los datos son poder y por tanto capacidad de manipulación. Pero si nos manipulan es porque queremos. Estamos dando esa información de manera gratuita e indiscriminada. ¿Quien se lee el mensaje de "esta aplicación recoge datos de su GPS, actividad de Facebook..."? Damos el consentimiento y punto. Yo estuve hasta hace un año sin wassap porque quería acceder a mi agenda de contactos y la verdad no me sentía cómodo. O, ¿a quién no le ha llegado un mensaje en Facebook de alguien que ha conseguido pasarse no se qué nivel del Candy Crash? Eso es porque han permitido que la aplicación pueda escribir en tu biografía.
Pero como he dicho antes esos datos no son malos en sí. El peligro está si solo unos pocos tienen accesos a ellos. Por eso en Horror Vacui hay una ley que obliga a hacerlos públicos. Siempre he creído que la culpa de una mala sociedad no es ni de un sistema intrínsecamente malvado (como algunos opinan del capitalismo) ni de una tecnología concreta, sino de los individuos que componen esa sociedad. Por eso he intentado evitar el "esta tecnología tiene mucho peligro". El peligro lo tienen los individuos que las usamos y nos dejamos usar.

Jack Miller, el protagonista de esta novela, es un personaje muy complejo, marcado por su pasado. ¿Se parece en algo a ti?
Creo que cuando uno piensa en cómo se comporta un personaje, de alguna forma es él. Pero no, yo no soy como Jack Miller, más bien soy su antítesis en la forma de ser. Más bien está inspirado en esos héroes de acción como John McClane, el Batman de Frank Miller o el propio John Anderton de Minority Report. En eso reconozco que me quedó algo estereotipado. Pero creo que se salva precisamente en esa complejidad. Hay muchas interpretaciones posibles sobre por qué Jack Miller hace lo que hace. La estructura elíptica hace que varias hipótesis incompatibles entre sí sean compatibles con lo que se narra en la novela, lo que le da al personaje y al libro varias capas de lectura. Esa es a mi modo de ver una de sus principales virtudes. Si al final llegas a la conclusión de si está loco o no lo está, deberías volverlo a leerlo suponiendo la hipótesis contraria y te sorprenderá que también cuadra.



De izquierda a derecha: David Luna y Javier Castañeda de la Torre
©Javier Castañeda de la Torre.

Una pista para los lectores que no lo sepan aún: Horror vacui significa miedo al vacío. ¿A qué le tiene miedo Javier Castañeda de la Torre?
A muchas cosas, como todos, pero fundamentalmete a la muerte. De ahí que creo que la escritura me sirve para rellenar ese vacío, esa incomprensión: intentando buscar una respuesta en las palabras, intentando inmortalizando mi nombre (un tema que trato en el Abismo Mecánico), o simplemente divirtiéndome para olvidar que en cualquier momento podemos morir. La muerte es un tema recurrente en mis escritos y estoy seguro de que lo seguirá siendo.

¿Qué esperas que encuentren los lectores en Horror Vacui?
Fundamentalmente entretenimiento. Yo creo que una novela o película debe entretener. Me he tragado demasiadas obras pseudointelectuales y mortalmente aburridas para saber de la importancia del entretenimiento. Que además no está reñido con las capas de lectura y las tramas secundarias en las que se expongan ideas profundas. No hace falta jugar al ajedrez con la muerte para hablar de la muerte.
Pero además de que pasen un rato ameno, busco que reflexionen, que quieran volverlo a leer para encontrar lo que se les ha escapado en una primera lectura. Si consiguiese  que tan solo se planteasen hacerlo, me daría por satisfecho.

¿Qué nuevos proyectos literarios tienes en mente?
Hace poco terminé una novela corta de ciencia ficción lingüística. Es un subgénero poco prolífico y la mayoría basada en la hipótesis Sapir-Whorf. Intento hablar de los problemas de traducción de una niña con un extraterrestre y... bueno, espero poder pronto decir algo más de ella.
Y ahora mismo estoy escribiendo una novela de fantasía urbana. Un juego de engaños entre un mortal y el diablo, una lucha de inteligencias y egos con Barcelona como testigo. Tengo muchas ganas de terminarla.

¿Te gustaría añadir algo antes de terminar con esta entrevista?
Que estoy encantado de que me hayas entrevistado y que espero que haya picado la curiosidad a tus lectores para que me lean. Muchas gracias.

Muchas gracias a ti, Javier, por tu tiempo, tus respuestas y tus fotos personales. Espero que Horror Vacui te abra muchas puertas y que pronto todos los lectores de ciencia ficción conozcan tu obra.
Y a vosotros, amigos lectores, muchas gracias por estar al otro lado una vez más. Feliz día y felices lecturas.

Cristina Monteoliva