Pasar del colegio al instituto puede
suponer un problema para muchos preadolescentes. Para otros, en cambio, no lo
es en absoluto. Me refiero a esas personas que siempre han tenido claro quiénes
son y nunca han pensado en encajar. Pero, ¿y si de pronto ocurriera algo que
hiciera que una de estas personas se planteara transformarse por completo? Algo
como enamorarse de un chico que no se fija en ella, tal y como le sucede a
Astrid en Un crush secreto, el tercer
volumen de la saga del Instituto Bigg de Lisa Williamson y Jess Bradley del que
hablaremos a continuación.
A Astrid le encanta
leer, escribir historias de fantasía y no le importa en absoluto lo que la
gente diga de su pelo o su ropa. A mitad de curso, sin embargo, se encuentra
ante dos desafíos: escribir un relato para un concurso literario y hacer que
Teddy, el chico nuevo, se fije en ella. ¿Será que tiene que cambiar para
encajar en el grupo y ser así más atractiva para su crush?
Astrid, la protagonista
y narradora de esta más que interesante novela juvenil, es una chica que nunca
ha estado interesada en hacer lo que el resto por encajar en el grupo. Hija de
padres divorciados y con un hermano del segundo matrimonio de su madre, no
tiene problema en ir de la casa de su padre a la de su madre y viceversa cada
vez que le toca. Creativa, amable, amigable y risueña, nuestra chica sueña con
convertirse en una escritora famosa, como la autora de sus libros favoritos,
T.S. McCloud.
Astrid, a diferencia de
otros chicos del Instituto Bigg, no está especialmente interesada en eso de
hacerse mayor. Sin embargo, en este curso se encontrara ante dos retos:
conseguir ganar un concurso literario y hacer que Teddy, el nuevo, se fije en
ella. Como ya podréis haber imaginado, es bastante probable que nuestra chica
haya de enfrentarse a los temidos fracasos. ¿Cómo los encajará?
He de admitir que estoy
encantada con la saga del Instituto Bigg. Como ya me pasara con Mejores amigas forever y Doble drama, Un crush secreto me ha
parecido una estupenda novela dirigida a un público lector de entre 9 y 11
años, si bien también la he encontrado muy disfrutable a mis 47. Este libro
trata temas como los retos a los que nos vamos enfrentando conforme nos vamos
haciendo mayores, el saber enfrentarse al fracaso, el valor de la amistad y la
familia, los primeros amores y la importancia de ser siempre nosotros mismos a
pesar de lo que piensen los demás. Se trata, por tanto, de un fantástico libro
con el que aprender valores y a gestionar situaciones del día a día de los
jóvenes, pero también pasar un rato la más de divertido.
Cristina Monteoliva
