miércoles, 1 de julio de 2026

Reseña: LAS CASAS QUE ARDEN, de Ibán Manzano

 


Los que hayáis escrito alguna vez una novela, un relato, un ensayo, una poesía, etc, ya sabréis lo complicado que puede resultar encontrar un nombre adecuado para la obra. Un nombre que en pocas palabras sintetice la esencia de tu escrito, que le indique al lector exactamente de qué va. Pues bien, creo que cuando se trata de antologías es más complicado todavía. Hoy hablaremos de Las casas que arden, la recopilación de cuentos de Ibán Manzano, un volumen con el título exacto.

Las casas que arden es una antología compuesta por siete relatos largos y complejos, fundamentalmente fantásticos, donde todo gira alrededor de la casa como lugar en el que se habita (el hogar, el sitio al que se pertenece) pero también como punto de conflicto, de opresión, de extrañeza y hasta de involución, en el que las complejas personalidades y contradicciones de los actores protagonistas aflorarán sin remedio.

La recopilación da comienzo con La piel subterránea, una historia en la que una trabajadora se ve confinada en casa por un extraño mal relacionado con su trabajo.

En El síndrome de Estocolmo una mujer que vive en Suecia y solo vuelve a España de vez en cuando se da cuenta de que su infancia fue una verdadera farsa.

Las noches sin silencio nos habla del duro trabajo de una cuidadora, aunque no tanto si tenemos en cuenta lo rentable que le salen los poderes especiales que su madre desarrolla con la demencia.

Conglomerado trata de un edificio en obras y de los problemas que giran alrededor de él. Los fantasmas del futuro están, sin duda, al acecho.

La casa que arde atrapa a una mujer psicológicamente, de forma que le es casi imposible salir de ella.

Entre el fósforo y la llama nos hace ver el trabajo como una casa, y a su protagonista, como una mujer angustiada ante la idea de encontrarse ante una extraña invasión de clones.

Finalmente, Todo lo que se robó nos habla de jóvenes en la pandemia, muertos y curiosas sesiones de espiritismo.

Las casas que arden, en definitiva, es un volumen lleno de matices, vidas marcadas, rarezas interesantes, momentos inquietantes y personalidades caóticas que no solo satisfarán a las mentes que buscan historias originales y que inviten a la reflexión, sino que también os proporcionarán un buen rato de entretenimiento. Un volumen único que está esperando a que lo descubras. ¿Te atreves a adentrarte en estas casas?

Cristina Monteoliva