Los que hayáis escrito alguna vez una
novela, un relato, un ensayo, una poesía, etc, ya sabréis lo complicado que
puede resultar encontrar un nombre adecuado para la obra. Un nombre que en
pocas palabras sintetice la esencia de tu escrito, que le indique al lector
exactamente de qué va. Pues bien, creo que cuando se trata de antologías es más
complicado todavía. Hoy hablaremos de Las
casas que arden, la recopilación de cuentos de Ibán Manzano, un volumen con
el título exacto.
Las
casas que arden es una antología compuesta por siete
relatos largos y complejos, fundamentalmente fantásticos, donde todo gira
alrededor de la casa como lugar en el que se habita (el hogar, el sitio al que
se pertenece) pero también como punto de conflicto, de opresión, de extrañeza y
hasta de involución, en el que las complejas personalidades y contradicciones de
los actores protagonistas aflorarán sin remedio.
La recopilación da
comienzo con La piel subterránea, una
historia en la que una trabajadora se ve confinada en casa por un extraño mal
relacionado con su trabajo.
En El síndrome de Estocolmo una mujer que vive en Suecia y solo vuelve
a España de vez en cuando se da cuenta de que su infancia fue una verdadera
farsa.
Las
noches sin silencio nos habla del duro trabajo de una
cuidadora, aunque no tanto si tenemos en cuenta lo rentable que le salen los
poderes especiales que su madre desarrolla con la demencia.
Conglomerado
trata de un edificio en obras y de los problemas que giran alrededor de él. Los
fantasmas del futuro están, sin duda, al acecho.
La
casa que arde atrapa a una mujer psicológicamente, de
forma que le es casi imposible salir de ella.
Entre
el fósforo y la llama nos hace ver el trabajo como una casa,
y a su protagonista, como una mujer angustiada ante la idea de encontrarse ante
una extraña invasión de clones.
Finalmente, Todo lo que se robó nos habla de jóvenes
en la pandemia, muertos y curiosas sesiones de espiritismo.
Las
casas que arden, en definitiva, es un volumen lleno de
matices, vidas marcadas, rarezas interesantes, momentos inquietantes y
personalidades caóticas que no solo satisfarán a las mentes que buscan
historias originales y que inviten a la reflexión, sino que también os
proporcionarán un buen rato de entretenimiento. Un volumen único que está esperando
a que lo descubras. ¿Te atreves a adentrarte en estas casas?
Cristina Monteoliva
