domingo, 12 de julio de 2026

Reseña: CON AMOR Y SORDIDEZ, de Jaume Palau Banús

 


Hay autores capaces de crear sus propios mundos. Mundos, complejos, inquietantes: tan absorbentes, que el que se enfrenta a ellos se ve incapaz de no verse arrastrados por su corriente. De esto sabe bastante Jaume Palau Banús, cuya nueva y atrayente antología de cuentos, Con amor y sordidez, reseñaremos a continuación.

Con amor y sordidez es un volumen compuesto por un total de veintisiete textos, entre microrrelatos y relatos más o menos extensos, cuyos personajes se mueven en un mundo en el que el amor y el cariño se ven continuamente fagocitados por lo lúgubre, lo oscuro: la sordidez.

En el universo de este libro, nos encontramos con mujeres que renuncian a sus hijos por amor; obsolescencias programadas; oficinistas con grandes y pequeños sueños; el paso del entusiasmo de la juventud a la decrepitud de la vejez; bromas pesadas; imperfectas relaciones de pareja; pescadores y capitanes de barco que navegan en un mar de desesperanza; personajes que rumian añoranza, tristeza, pura nostalgia; numerosos bares en los que ahogar las penas; momentos en los que perder la noción del tiempo; lecturas estimulantes y desgracias evitables.  

Con una prosa clara y concisa, no exenta de ciertas dosis de ironía y sarcasmo, Palau Banús nos habla en sus textos de hombres indignos de llamarse tales, mujeres infelices con lo que les ha tocado vivir, niños perdidos, personas sin hogar, parejas que enfrenta la noche hasta perderse en ella, santos y otros que no lo son tanto. En definitiva, en este libro vamos a encontrar una interesante galería de personajes cuyo ecosistema natural es la derrota.

Con amor y sordidez, diremos finalmente, un volumen tan variado como sólido, un libro cargado de historias que se mueven en un mundo particular que, a veces, nos recuerda al nuestro y nos hace pensar en nuestra propia existencia. Esta obra ha sido realizada para no dejar indiferente al lector. La cuestión es: ¿le ganará por una vez el amor a la sordidez? Tendrás que leer estos relatos para saberlo.

Cristina Monteoliva