Puede que no siempre, pero a veces, las
dificultades agudizan el ingenio. Incluso hasta límites insospechados, pienso
tras la lectura de Roxana, o la cortesana
afortunada, la interesante novela clásica de Daniel Defoe publicada en España
por primera por Alba Editorial de la que hablaremos a continuación.
Tras ser abandonada por
su marido, el inútil hijo de un cervecero londinense, Roxana ha de plantearse
qué hacer para mantenerse a sus cinco hijos y a sí misma. Una vez convencida de
que no puede hacerse cargo de su prole, busca la manera de que otros lo hagan
por ella. Joven y guapa como es, pronto es cortejada por su casero, un joyero
que la trata como a una verdadera dama. Tras el joyero vendrá también un
príncipe, un rey y un mercader. Mientras tanto, la fortuna de Roxana irá
creciendo a la par que su convencimiento de que no ha de volver a casarse, que
lo mejor para ella es quedarse soltera y al cargo de todas sus posesiones.
Pero, ¿ocurrirá algo que la haga cambiar de idea?
La narradora y
protagonista de esta historia ambientada en el siglo XVIII es la propia Roxana,
una mujer con una vida azarosa que no se arrepiente de nada de lo que ha hecho
en ella.
Roxana fue casada con
tan solo quince años con un hombre que no servía para nada, excepto para hacer
hijos. Una vez este la deja, Roxana se convence de que una mujer como ella ha
de convertirse en una hábil cortesana para seguir adelante. Siempre con la
ayuda de su fiel doncella Amy, la veremos conquistando a caballeros con posibles,
hombres que caían fácilmente rendidos a sus pies. Pero como la vida no es
siempre tan sencilla, también veremos a nuestra dama en situaciones de lo más
variopintas, enrevesadas, en las que, casi siempre, saldrá victoriosa gracias a
su ingenio y a la picaresca.
Roxana nacería en
Francia. Poco después, sus padres se mudarían a Inglaterra como refugiados religiosos.
A lo largo de estas páginas, la veremos viajando de nuevo a Francia, Italia,
Holanda… Y dándonos, de paso, una visión de cómo era la alta sociedad de la
época en Europa.
¿Es Roxana, o la cortesana afortunada una
obra feminista? Podría decirse que, hasta cierto punto sí, pues nuestra curiosa
heroína pronto descubre que lo mejor para ella es permanecer soltera,
salvaguardando así el patrimonio conseguido a lo largo de los años.
¿Por qué te recomiendo
leer esta singular obra? Pues porque es fresca, entretenida, amena,
inteligente: un clásico que merece la pena descubrir. Y tú, ¿a qué esperas para
conocer las aventuras de Roxana?
Cristina Monteoliva
