¿Te gustan las
historias de ambición, intrigas y secretos? ¿Quieres que además haya crímenes
sin resolver que sean la clave de toda la trama? Entonces tienes que echarle un
vistazo a Piel de cordero, la nueva
novela de María Cespón Lorenzo de la que te hablaré en esta reseña.
Tras
sufrir un intento de asesinato, Judith se recompone y acude a su cita con Elena
Tharrats, una rica heredera que la ha contratado en calidad de arquitecta para
reformar el sótano en el que vivirá su hijo Álex. En este primer encuentro,
ambas mujeres descubren que tienen en común la forma en la que murieron sus
progenitores, y aunque esta no fuera para nada común ni natural, no le dan importancia
en un principio a este dato. Será el inspector Ramírez, un viejo zorro de la
policía, el encargado de averiguar no solo quién atacó a Judith disfrazado de
vagabundo, sino a quien se le han de atribuir las muertes que desde entonces se
sucederán y otras del pasado. Pronto descubrirá que alrededor de Judith se teje
una intrincada tela de araña. ¿Será posible pararlo todo?
Hay
historias que parecen tener una protagonista, pero que en cuanto leemos unas
cuantas páginas nos damos cuenta de que en realidad son corales. Esta es una de
ellas, pues si bien al principio parece que Judith será nuestra actriz
principal, pronto nos damos cuenta de que todos los personajes tienen un peso importante:
Elena, Álex y su hermano Luis, el inspector Ramírez, el médico Mateo…
Tampoco
vamos a encontrar un único narrador en esta novela: prácticamente son tantos
como personajes hallamos. A veces nos sorprenderán contándonos lo que ocurre en
el presente de la narración; otras, en diarios y cartas, aclarándonos los
crímenes y tropelías del pasado.
Hemos
hablado antes de la tela de araña en la que se encuentran los personajes, una
verdadera maraña a la que hay que estar muy atenta para no perder el sentido de
la historia; pues bien, os diré también que este me ha parecido un thriller tipo vals pues los giros en la
trama son constantes y numerosos, como en este tipo de baile.
Piel de cordero,
en definitiva, es una novela cuanto menos original, ideal para los que buscan
mucha acción en no demasiadas páginas, una trama compleja y una historia en la
que al final todos tienen algo de culpa. Aunque, ¿a quién se refiere en
realidad el título? Tendrás que leer este libro para saberlo, ¿te atreves?
Cristina Monteoliva