Queridos
amigos de La
Orilla de las Letras,
el
mes de agosto va llegando a su fin, pero todavía nos quedan entrevistas por
ofreceros, en este caso, la que nos ha concedido el escritor José Antonio Gamero Romero.
¿Preparados? ¡Pues allá vamos!
¿Cuándo
descubriste que la escritura era algo más que un pasatiempo?
Cuando era pequeño descubrí que el
mundo era como una especie de película o de ilusión, y había que crearlo entre
todos para que tuviera sentido. Desde ese punto de vista, todo lo que hace la
mayoría de la gente para ganarse la vida a diario es falso o en el mejor de los
casos carece de interés verdadero, tal vez por eso, escribir para mí, además de
una aventura emocionante, era como salvarse. Por eso considero la escritura
como una revolución espiritual y al mismo tiempo un gesto de supervivencia y de
empatía con el resto del mundo.
©
José Antonio Gamero Romero.
¿Qué
lecturas crees que te han influenciado como escritor?
He leído mucho y es difícil dejar
de ser un aprendiz perpetuo. Sin embargo, claro que tengo mis escritores
predilectos, e incluso me han influido algunos pensadores que no han escrito
nada como Sócrates o Mozi. Me gusta
mucho Rimbaud. También Dylan Thomas o Bukowski. Y luego podría decir que hay
clásicos como Lao Tse, Nietzsche o Lorca a los que debo la suerte de haber
sacado los pies del tiesto. Es decir, interesarme por culturas más allá de la
nuestra, la judeo-cristiana, que tiene como libro de cabecera la Biblia.
¿Qué
estás leyendo ahora mismo? ¿Nos lo recomendarías?
Estoy releyendo precisamente la
Biblia. Claro que la recomendaría. No en el sentido religioso, claro está. Más
bien como un libro de aventuras que condesa las dos caras de la historia de la
humanidad: el pecado y la redención.
¿Cómo
compaginas tu trabajo como articulista con tu propia escritura?
El tema es la actualidad. Para
escribir artículos te tienes que poner unas gafas mágicas o de lo contrario
puedes caer en el pesimismo. No en vano, tienes que aportar pensamiento crítico
a una sociedad cada vez más nihilista y sin esperanza. Por otro lado, debes
guardar espacio y ganas para hablar otro idioma, que es el de los libros
literarios, que requiere más esfuerzo y más imaginación y aporta una recompensa
mucho mayor.
¿Cómo
ves el panorama literario actual?
Es un gran desafío. Hoy en día con
la irrupción de la IA se podría decir que muchos trabajos están en peligro,
entre ellos buena parte de los relacionados con la redacción, el periodismo y e
incluso en mundo de las letras en general. Sin embargo, soy optimista. Rimbaud
decía que había que ser absolutamente moderno, lo que llevado a nuestro caso
podría traducirse como la aparición de escritores centauro: autores que con una
gran formación puedan beneficiarse de las nuevas tecnologías para hacer un
nuevo periodismo y una escritura híbrida de los libros utilizando las máquinas.
Si
tuvieras que elegir entre escribir artículos o tus propios libros, ¿con cuál te
quedarías?
Sócrates
no vino a España fue finalista del Premio Azorín
2014 y Literatura Tridimensional es muy experimental. Sin embargo, dicen que a
los escritores siempre les gusta más su último trabajo, en este caso es El Otro Idioma, que está publicado en
Amazon. De mis artículos les recomiendo El
muro invisible publicado recientemente en revista Rambla o El Satélite del Amor en Nueva Tribuna.
¿Escribirías
una novela de moda para hacerte famoso?
Nunca podría hacer algo en lo que
no creo. Escribir algo para hacerse famoso es robarle la magia a lo que haces y
para eso mejor dedicarse a la bolsa o la política.
¿Qué
obras destacarías de las que has publicado?
Hay un guion que escribí para el
cine que nadie se atreve a rodar. Se llama Un
Cómic de Bandas Tailandesas, esa es digamos mi obra maldita. También está
publicada en Amazon.
¿Qué
supuso para ti quedar finalista del prestigioso Premio Azorín con tu libro Sócrates no vino a España?
Bueno, pues fue bonito, la verdad.
Pero también me hizo entender que tienes que adaptarte a los tiempos que corren
y que la atención del público, ese bien tan precioso, es el mejor premio
posible. De hecho, al margen de los premios, lo más difícil es superar el
ejercicio de escribir para todos y al mismo tiempo para ti mismo.
¿Qué
puedes contarnos de Sócrates no vino a España?
Pues, aunque Nietzsche no
soportaba a Sócrates, lo ponía a caer de un burro, porque pensaba que fue el
principio del fin de la cultura griega, creo que fue el principio de la
nuestra. De hecho, el libro no ha envejecido mal porque los temas que trata no
solo no han pasado de moda, sino que están más vigentes que nunca: la corrupción
política, la falta de valores de la sociedad y el alejamiento de los ciudadanos
de las instituciones, por las que el sabio griego en su época decidió morir.
¿Qué
esperas que los lectores aprendan de tus escritos?
Lo que espero es llamar su atención sobre lo que ya saben y no quieren aceptar. Cuanto más nos alejamos de la verdad, más enfermo se vuelve nuestro espíritu.
©
José Antonio Gamero Romero.
¿Qué
nuevos proyectos literarios tienes en marcha?
Voy a viajar a Tailandia y quiero
escribir un libro de relatos titulado Medianoche
en Bangkok.
¿Te
gustaría añadir algo antes de terminar esta entrevista?
Mi agradecimiento por la atención
prestada y mi consejo a los nuevos escritores: que hagan lo que realmente les
gusta y no se dejen llevar por las modas ni los titulares pasajeros. Todavía
hay esperanza en un mundo con valores más creativos y el objetivo es ser
mejores seres humanos.
Muchas
gracias, José Antonio, por tu
tiempo, tus palabras y tus fotos personales. Te deseamos una carrera literaria
larga y próspera.
Y
a vosotros, amigos del blog, gracias por seguirnos un día más. Ahora, ¡a leer!
Cristina Monteoliva