viernes, 10 de enero de 2020

Entrevista: JESÚS ARTACHO (III)


Queridos amigos de La Orilla de las Letras,

seguimos con las entrevistas de enero de 2020, esta vez con la que nos ha concedido Jesús Artacho en relación fundamentalmente a su último libro publicado, Rasgar algo de vida. Diarios (2014-2016), el cual podéis ver reseñado en el enlace:
         Nacido en 1986 en Cuevas Bajas y Licenciado en Filología Hispánica, Artacho compagina actualmente sus labores como bibliotecario con las de escritor. Ha publicado el libro de relatos El rayo que nos parta (2013) (en relación al cual le dedicamos una extensa entrevista, que publicamos en dos partes, y reseña el libro aquel mismo año en este blog) y el poemario Aproximación a la herida (Baile del Sol, 2016). Sus textos han sido galardonados en premios como el Nacional Villa de Periana, Málaga Crea, Albacete Joven…
         Podríamos dar más datos, pero queremos que veáis ya sus respuestas, así que, ¡a leer!:

Comenzaste a escribir Rasgar algo de vida. Diarios (2014-2016) mientras esperabas a que volvieran las musas. ¿No crees que lo que las musas querían era precisamente que escribieras este libro?
Ni idea de qué querían las musas. Ni siquiera de si me prestan algún tipo de atención. Ya se sabe: muchos son los llamados, y pocos los elegidos.

Rasgar algo de vida. Diarios (2014-2016)  es un dietario, un diario, un di(et)ario, en tus propias palabras cuya escritura te ha llevado varios años. ¿Pensaste desde el principio en que acabarías publicándolo?
Año y medio, concretamente. Al principio ni siquiera sabía si se acabaría convirtiendo en un libro o si el proyecto quedaría abortado, así que la publicación no era un horizonte seguro en un primer momento, si bien  siempre escribí con un hipotético lector en mente. 

La escritura autobiográfica tiene algo de catártico, de sanadora del alma. ¿Podría decirse que escribir este libro te ha servido de apoyo o terapia?
Me ha servido en ocasiones para asimilar un poco mejor lo vivido, para ayudarme a pensar con más claridad según ponía ciertas cosas por escrito.

¿Le darías algún consejo a alguien que te preguntara por cómo comenzar a escribir un libro de estas características?
Preferiría no hacerlo, que diría Bartleby.


© José Luis de la Torre.

¿Has pensado alguna vez en patentar el término lighteratura, mencionado en Rasgar algo de vida. Diarios (2014-2016)? Por cierto, ¿qué es para ti la lighteratura o literatura ligera?
La lighteratura puede estar muy bien o puede ser un horror, depende de lo que busquemos como lectores, o de lo que nos apetezca leer en cada momento, pero reconozco que se trata de un término más bien despectivo para designar a libros bastante mejorables. Como no deja de ser algo -en el fondo- subjetivo, podría darse el caso de que alguien encuadre en la sección de lighteratura a mi propio libro, y que el término se vuelva contra mí.

¿Por qué casi todos los personajes mencionados se llaman X?
Una forma como otra cualquiera de no mencionar a algunas personas por su nombre, pues a menudo la anécdota tiene sentido independientemente de quién la protagonice. Como en el dicho popular de “se dice el pecado, pero no el pecador”. Para las incógnitas tiro de X, Y, Z… En esto sigo un poco a Andrés Trapiello, cuyos diarios me entusiasman.

¿No crees que debería promocionarse más la zanahoria morada de Cuevas Bajas para que la gente visite más el pueblo? ¿Qué tal escribir un relato sobre ella?
No creo que se promocione poco, la verdad. Con el tubérculo se han elaborado una plétora de productos: mermeladas, vinagre, cerveza, ¡y hasta ginebra! Aunque nunca está de más seguir publicitando esta hortaliza, que se asocia, entre otros municipios, a Cuevas Bajas. En cuanto a la escritura de un relato, tal vez a ti te asista más la imaginación. Por mi parte, poco puedo aportar al asunto.

¿Y qué tal también lo de promocionar las lecturas poéticas veraniegas en la huerta? ¿No crees que podría tener sus adeptos entre los foráneos?
Esas lecturas poéticas, en la huerta de un paisano, se celebran a nivel privado, y tal vez sea el gusto del anfitrión que se sucedan tal cual. Igual si se convirtieran en algo multitudinario perderían su esencia y parte de su encanto, ¿no crees?

¿Qué ha sido lo que más te ha costado escribir de este libro?
No sabría decir. A fuerza de trabajo, todo acaba aflorando sobre el papel en blanco.


© José Luis de la Torre.

¿Y cuál ha sido el sitio más raro en el que te has parado para escribir una anotación en el cuaderno en el que escribías las entradas originariamente?
Quisiera matizar que algunas entradas del diario nacían en el cuaderno y luego se alargaban o modificaban en el ordenador, pero que otras emergían directamente en el medio informático sin siquiera pasar por la fase manuscrita. Y en cuanto al sitio más raro, lamento ser un poco soso, porque no recuerdo ningún emplazamiento demasiado especial.

De camino a la imprenta o una vez publicado ya el libro, ¿te has arrepentido de algo de lo dicho?
Hasta la fecha no, aunque entiendo que no todo lo que digo va a ser del gusto de todos.

Y si pudieras volver la vista atrás, ¿añadirías alguna entrada más a este volumen?
No.

Te has atrevido con un libro de relatos, uno de poemas y ahora con un dietario. ¿Crees que en algún momento pensarás en escribir una novela?
Ahora mismo no tengo la más mínima intención, pero ignoro si en algún momento me lo plantearé.

¿Qué esperas que encuentren los lectores en Rasgar algo de vida. Diarios (2014-2016)?
No sé. Un poco de humanidad, tal vez.

¿Para cuándo la publicación del volumen que continúa a Rasgar algo de vida. Diarios (2014-2016), pues me consta que existe?
Me parece un poco prematuro aventurar una fecha. Me temo que tendrán que pasar algunos años todavía para que llegue ese momento.

¿Qué nuevos proyectos literarios tienes en marcha?
Tengo acordada con una editorial la publicación de un nuevo poemario, que si todo va bien verá la luz en 2020.

Antes de finalizar esta entrevista, ¿hay algo que te gustaría añadir?
Agradecería la atención prestada, si alguien se digna a dedicarle tiempo a  esta entrevista, o incluso a leerse el libro. Y ya puestos, como estamos a 31 de diciembre, le desearía un feliz año nuevo a toda la gente de bien.

Pues muchas gracias, Jesús, por tu tiempo, tus palabras, tus fotos y tu felicitación de año nuevo. Esperemos que muchos lectores se interesen por Rasgar algo de vida. Diarios (2014-2016) y pronto podamos leer el segundo volumen. Asimismo, espero que tu poemario sea también un éxito y que el año 2020 esté lleno de musas.
Y a vosotros, amigos lectores, gracias una vez más por estar al otro lado de la pantalla.
Cristina Monteoliva