miércoles, 28 de octubre de 2026

Reseña: MUERTE A LOS BILLONARIOS, de Anders Lustgarten

 


¿Os acordáis de cuando hablábamos a todas horas de Greta Thunberg, aquella joven activista capaz de sacarnos a todos los colores por nuestra pasividad ante lo que le está ocurriendo al mundo? Para algunos, su paso a la acción parecía un tanto radical, cuando lo que hizo fue lo que muchos no se atrevieron. Pero, ¿y si de pronto surgiera una activista que de verdad se planteara cruzar todas las líneas rojas? Alguien como Kayla, la protagonista de la incendiaria novela Muerte a los billonarios, de Anders Lustgarten, de la que hablaremos en esta reseña.

Kayla Connolly es una joven australiana de catorce años con una inteligencia extraordinaria. Lo que le falta, sin duda, es paciencia. La poca que tenía se agota cuando ve arder el bosque en el que siempre fue feliz. Dispuesta a ir al origen de todos los problemas en el mundo, especialmente los sociales y medioambientales, la chica se alía con Stephen Poliata, un polinesio igualmente harto de todo. Juntos se embarcarán en una importante misión: acabar, literalmente con los billonarios del planeta, empezando por los australianos. ¿Hasta dónde les llevará su descabellado plan?

Tengo una teoría sobre este libro: Anders Lustgarten, su autor, quería escribir un ensayo sobre la verdad de los problemas en el mundo, según su punto de vista (o no). Pero los ensayos no los lee tanta gente. ¿Por qué no entonces meterlo todo en una novela? Las novelas son populares. Y, además, en ellas se puede jugar con la realidad y la ficción, de manera que es posible llegar a traspasar ciertos límites. De hecho, si lo haces, llamas más aún la atención y tu novela puede llegar a más lectores. Y entonces tus ideas, tus teorías, todo lo que tú sabes o crees saber, tiene más calado.

Y así, siempre según mi teoría, es como llegamos a Muerte a los billonarios, una historia contada a través de varios narradores, tanto en tercera como en primera persona, que nos habla del mundo en el que vivimos, de una niña muy cabreada y de un plan muy radical para hacer que las cosas mejoren.

Nuestra protagonista y narradora principal de Kayla Connelly, una chica demasiado inteligente para su comunidad australiana, por lo que ha tenido que formarse por su cuenta durante años. Si bien nuestra joven sabe de los problemas del mundo desde hace tiempo, especialmente los medioambientales, no es hasta que un incendio acaba con su bosque favorito cuando decide tomar cartas en el asunto. Mientras nos cuenta todos sus pasos, nos habla también de todos esos temas peliagudos de los que es conocedora, de tal forma que en algunos momentos pareciera que estamos ante un ensayo.

También nos encontramos discursos a manera de ensayo en las partes del libro en las que no aparece Kayla. Y así es como volvemos a mi teoría.

Cumbres del clima a la que los mandatarios llegan en aviones privados que contaminan a porrillo, personas con buenos empleos que no pueden conseguir alquilar una casa decente, millonarios que quieren que creas que el problema ambiental lo causas tú por no reciclar una botella de plástico… Nuestro mundo, desde luego, está patas arriba y el mensaje de Kayla, o sea, de Anders, es claro: la inacción te convierte en culpable.

Pero esto es, al final, una novela. El mensaje está ahí, pero hay que adornarlo con acción, mucha acción, momentos totalmente irreverentes y escenas difíciles de olvidar. Y, en eso, también Muerte a los billonarios cumple. Así que si además de cierta consciencia social y medioambiental quieres pasar un rato de lo más entretenido, este es, sin duda, tu libro. ¿Te atreves a comprobarlo?

Cristina Monteoliva