Queridos
amigos de La
Orilla de las Letras,
nos
asomamos al fin de semana con la entrevista que nos ha concedido Ignasi Pons Martí. Podéis leerla a
continuación:
¿Cuándo
descubriste que la escritura era algo más que un pasatiempo?
Esta novela está basada en una historia de
rol que jugamos hace años. Cuando quise recuperar todas aquellas aventuras que
habíamos vivido fue cuando empecé a descubrir que me atraía mucho escribir y,
sobre todo, transmitir todo lo que habíamos vivido.
Al principio
solo quería conservar esos recuerdos, pero poco a poco me di cuenta de que
disfrutaba dándoles forma, ampliándolos y convirtiéndolos en una historia que
pudiera leer cualquier persona.
¿Qué
lecturas crees que te han influenciado como escritor?
Siempre he sido muy fan del universo de
Warhammer y, aunque muchas de las historias que aparecían en sus libros y
manuales eran relativamente cortas, ya conseguían atraparme. Más adelante
llegaron los juegos de rol, cuyos libros incluían historias y mundos en los que
podía pasarme horas leyendo.
Tolkien creo
que es un referente importantísimo para muchísima gente, y también lo es para
mí. Patrick Rothfuss llegó más tarde, seguido de Terry Pratchett.
Puede haber
algún guiño o gag hacia alguno de estos autores o sus obras, pero nunca me ha
gustado demasiado intentar imitar estilos. Creo que tengo una forma de escribir
bastante marcada y que, cuando lees la novela, se nota que tiene una personalidad
propia.
¿Qué
estás leyendo ahora mismo? ¿Nos lo recomendarías?
La verdad es que soy de los que disfrutan
más escribiendo que leyendo. Además, no me gusta leer otros proyectos mientras
estoy trabajando en una obra propia.
Llamadme
raro, pero intento no mezclar demasiado las voces de otros autores ni recibir
influencias externas mientras escribo. Prefiero que en ese momento todo salga
de mí y, en el caso de esta saga, también de lo que todavía recuerdo de
aquellas vivencias con mis compañeros.
¿Cómo
ves el panorama literario actual?
Creo que hoy en día es mucho más difícil
destacar que hace unos años. Hay muchísimos autores publicando novelas y las
redes sociales han potenciado todavía más esa posibilidad, algo que me parece
positivo porque permite que mucha gente pueda enseñar su trabajo.
Pero, al
mismo tiempo, tanta oferta hace que resulte mucho más complicado darse a
conocer y conseguir que los lectores lleguen hasta tu obra.
¿Y
qué piensas del avance de la IA en la literatura y la ilustración?
Pienso que puede ser una herramienta muy
útil en determinados aspectos. Con el trabajo y las obligaciones del día a día
no siempre puedes llegar a todo. Yo, por ejemplo, nunca he sido demasiado de
redes sociales, y tener una herramienta que pueda ayudarme a preparar ciertas
publicaciones o tareas concretas me viene muy bien.
Pero creo que
hay que tener cuidado y no confundir apoyo con creación. Actualmente hay textos
y obras en los que resulta difícil saber hasta qué punto ha intervenido una IA,
y con la ilustración ocurre algo parecido.
Mi portada,
por ejemplo, fue creada por un gran amigo mío, Marc Sintes Guardia, que es un
ilustrador excelente. Él odia la IA y puedo entender perfectamente su postura.
En mi caso, prefiero mil veces tener una portada realizada por él, con su
trabajo y su personalidad, antes que sustituirla por algo generado
automáticamente.
Otra cosa
distinta es utilizar estas herramientas para preparar alguna publicación de
redes cuando no tienes tiempo y poder dedicar esas horas a seguir escribiendo.
Para mí debe ser eso: una herramienta en la que apoyarte, no algo que sustituya
tu trabajo creativo.
¿Por
qué escribir fantasía?
Porque me encanta todo aquello que me
permite alejarme de un mundo que muchas veces puede resultar demasiado mecánico
y monótono.
La magia, el
honor, los dragones, los enanos, los grandes viajes… La fantasía engloba ese
tipo de mundo en el que me encantaría poder vivir aventuras y encontrarme
dentro de una realidad mucho más emocionante e imprevisible.
¿Cómo
surgió la idea de escribir Una espada en los planos?
Al principio todo surgió simplemente como
una forma de recordar los detalles de aquella historia de rol que tanto me
había gustado. Ni siquiera tenía intención de convertirla en una novela.
Pero, a
medida que iba tomando apuntes, cada vez escribía las escenas con más detalle.
Ya no eran simples notas: empezaban a aparecer diálogos, descripciones,
personajes más desarrollados… y aquello fue creciendo poco a poco.
Mucho tiempo
después, en un bar que frecuento, un amigo mío, Pablo Bolívar, bestseller en
Amazon, vio el borrador y me preguntó:
—¿Cuándo vas a
sacar tu novela?
Aquella
pregunta fue lo que terminó de empujarme a publicarla. En pocos meses me puse
en serio con el proyecto y lo que entonces tenía unas doscientas ochenta
páginas acabó convirtiéndose en una novela de casi quinientas.
¿Qué
nos puedes contar de esta novela?
La historia comienza con cuatro
desconocidos de distintas razas que son convocados en una taberna por un mago
llamado Izhvar.
Al principio
no lo saben, pero todos comparten un sello en el pecho con el emblema de la
extinta Orden del Dragón, una organización que, dos mil años atrás, consiguió
encerrar en una espada a Welgar, un poderoso demonio que estuvo a punto de
destruir el mundo.
Para
conseguirlo, cincuenta magos sacrificaron sus vidas y crearon esos sellos en
recién nacidos de sus mismas razas. Cuando uno de los portadores muere, el
siguiente recién nacido de esa misma raza hereda la marca.
Pero hasta la
magia más poderosa se erosiona con el paso del tiempo y, de aquellos cincuenta
sellos originales, solo quedan trece.
Los
protagonistas deberán embarcarse en una aventura para encontrar la espada en la
que Welgar fue encerrado y reforzar los sellos antes de que el poder que lo
mantiene atrapado desaparezca.
Por el camino
encontrarán todo tipo de personajes: algunos los ayudarán y otros conseguirán
que su misión sea todavía más complicada de lo que ya parecía.
¿Qué
hace de Una espada en los planos una
novela de fantasía diferente a otras de las que podemos encontrar en librerías?
Para empezar, nace de una historia de rol.
Muchas de las decisiones originales las tomaron los propios jugadores, y cuando
escribí la novela intenté respetar especialmente cómo recordaba a aquellos
personajes: sus personalidades, sus discusiones, sus defectos y su forma de
relacionarse.
Eso hace que el grupo tenga mucho peso
dentro de la historia. No quería que fueran simplemente personajes acompañando
a un protagonista, sino que cada uno tuviera su propia personalidad y su lugar
dentro del grupo.
También hay bastante contraste de tonos.
Hay momentos de humor, aventura y compañerismo, pero conforme avanza la
historia todo empieza a volverse más duro y complicado. Los personajes van
madurando, sus relaciones cambian y empiezan a enfrentarse a decisiones morales
cada vez más importantes.
El propio
mundo también esconde muchos enigmas. La guerra contra Welgar dejó cicatrices
que continúan presentes dos mil años después: el Laberinto Prismático, la Niebla
y otros lugares que el lector irá descubriendo poco a poco.
Y, por
último, conserva bastante de la esencia de una partida de rol clásica. Aunque
criaturas, nombres y otros elementos fueron modificados para crear un mundo
propio, algunas habilidades, situaciones o hechizos pueden despertar esa
sensación familiar en quienes hayan jugado alguna vez.
¿Qué
esperas que los lectores encuentren en esta novela?
Espero que encuentren una aventura que
consiga engancharlos y, sobre todo, personajes a los que terminen cogiendo
cariño.
Son
personajes con virtudes, problemas y defectos. Discuten, se equivocan y toman
malas decisiones, pero también aprenden a apoyarse mutuamente y van creciendo
juntos conforme avanza la historia.
También
quiero que el lector pase por muchas sensaciones diferentes. Al principio
predominan más la aventura, el humor y el descubrimiento, pero poco a poco todo
puede convertirse en una auténtica vorágine de emociones: momentos divertidos,
tensión, emoción, tristeza e incluso horror.
© Ignasi Pons Martí.
¿Qué
nuevos proyectos literarios tienes en marcha?
Ahora mismo estoy trabajando en el
siguiente libro de la saga y ya voy por el capítulo cuatro.
Además, si
consigo recuperar parte de la inversión realizada con este primer libro, uno de
mis siguientes objetivos sería publicar también Una espada en los planos en inglés y empezar a llevar la saga a
lectores de otros países.
¿Te
gustaría añadir algo antes de terminar esta entrevista?
Sí. Hay un capítulo en especial que
disfruté muchísimo escribiendo y que, además, marca un antes y un después en la
historia.
Solo diré una
cosa: el capítulo dieciocho es para mentes fuertes.
Creo que más
de uno llegará a cierto punto y tendrá que parar un momento antes de continuar.
Así que…
preparaos.
¡Suerte!
Pues suerte a ti también, Ignasi,
con tus proyectos.
Y a vosotros, amigos
lectores, gracias por estar un día más pendientes de nuestras publicaciones.
Ahora, ¡a leer!
Cristina Monteoliva

