Queridos amigos de La Orilla de las Letras,
llegamos al domingo con la entrevista que nos ha
concedido Kike Marcos. Podéis
leerla a continuación:
¿Cuándo descubriste
que la escritura era algo más que un pasatiempo?
Creo que la escritura siempre ha estado ahí,
aunque durante mucho tiempo no me planteé que pudiera llegar a convertirse en
algo más. La música y las letras de las canciones fueron una parte importante
de ese camino, y después llegaron la poesía, el periodismo y las ganas de
contar historias de otra manera.
Con La ciudad inclinada ha sido
diferente. Llevo tres años trabajando en ella y, durante ese tiempo, la
historia ha ido creciendo conmigo. Llega un momento en el que dejas de escribir
simplemente porque te apetece y empiezas a sentir que tienes una historia que
necesitas terminar y compartir con los demás.
¿Qué lecturas crees que te han influenciado como escritor?
Creo que todas las lecturas te dejan algo,
aunque no siempre seas consciente de ello. A veces te influye una forma de
construir una historia; otras, la manera de describir un lugar, de desarrollar
un personaje o de mantener al lector con ganas de pasar la página.
También creo que mi faceta como músico y
periodista influye bastante en mi forma de escribir. Estoy acostumbrado a
trabajar con las palabras, a buscar el tono adecuado y a intentar que lo que
cuento llegue a quien está al otro lado. No creo que escribir una novela sea lo
mismo que escribir una canción o un artículo, pero todas esas experiencias
terminan formando parte de tu manera de contar historias.
¿Qué estás leyendo ahora mismo? ¿Nos lo recomendarías?
Ahora mismo estoy leyendo La reina del loto
blanco, la nueva novela de Nacho Ares. Me interesa mucho ese tipo de
literatura que combina una historia con un contexto histórico y que consigue
despertar la curiosidad del lector por una época o una realidad que quizá no
conoce en profundidad.
Sí la recomendaría a quienes disfrutan de las
novelas que les permiten meterse en otra época y dejarse llevar por una
historia. Además, me parece interesante leer a otros autores mientras estás
inmerso en tu propio proyecto, porque siempre puedes descubrir maneras
diferentes de afrontar la narración.
¿Cómo ves el panorama literario actual?
Creo que estamos en un momento en el que
conviven muchísimas posibilidades, pero también hay una competencia enorme por
conseguir la atención del lector. Se publican libros constantemente y hay
autores con historias muy interesantes que no siempre consiguen la visibilidad
que merecen.
Por otro lado, las redes sociales y las
plataformas de autopublicación han abierto puertas que antes eran mucho más
difíciles de atravesar. Ahora puedes construir una comunidad, dar a conocer tu
trabajo y llegar directamente a lectores que quizá nunca habrían descubierto tu
libro en una librería.
El reto sigue siendo el mismo: tener algo que
contar y conseguir que alguien quiera dedicarte su tiempo para leerlo. Porque
publicar un libro es importante, pero lograr que conecte con otras personas es
lo verdaderamente complicado.
¿Qué piensas del avance de la IA en el mundo de la escritura?
Creo que la inteligencia artificial puede ser
una herramienta útil, especialmente para determinadas tareas de documentación,
organización o corrección, pero hay que tener claro dónde está el límite. Una
cosa es utilizar una herramienta para facilitar parte del trabajo y otra muy
distinta es delegar en ella la creación de una obra que pretende ser personal.
Para mí, escribir también tiene que ver con
las experiencias, las contradicciones, las obsesiones y la forma particular que
tiene cada persona de mirar el mundo. La tecnología puede ayudarte a trabajar,
pero creo que la voz propia de un autor sigue siendo fundamental.
En cualquier caso, tampoco creo que tenga
sentido demonizar cualquier herramienta nueva. Lo importante es cómo se utiliza
y que exista honestidad con el lector respecto al trabajo que hay detrás de una
obra.
¿Por qué te has decantado por la autopublicación a la hora de dar
a conocer tu obra?
Porque quería encontrar una manera de sacar
adelante el proyecto y mantener una relación directa con los lectores desde el
principio. Con La ciudad inclinada he decidido apostar por una campaña
de crowdfunding en Verkami, que me permite comprobar si hay personas
interesadas en la novela y hacerlas partícipes de su nacimiento.
No se trata únicamente de financiar la
impresión de los ejemplares. También quería que el proceso de publicación
tuviera algo de aventura compartida, que quienes apoyen el proyecto sientan que
están ayudando a que el libro exista.
Ya había vivido la experiencia del
crowdfunding con dos libros de poesía y un disco, así que conocía parte del
camino. Aun así, cada proyecto es diferente y una novela implica sus propios
retos. En este caso, estoy descubriendo lo que supone dar vida a una historia
que me ha acompañado durante tres años y conseguir que llegue a las manos de
los lectores.
¿Cuándo se publicará La ciudad inclinada?
Ahora mismo la campaña de crowdfunding está en
marcha en Verkami, y el objetivo es que el proyecto salga adelante para poder
llevar la novela a la imprenta.
La fecha definitiva de publicación y entrega
dependerá de cómo se desarrolle la campaña y de los plazos de producción.
Prefiero ser prudente con las fechas y asegurarme de que todo se hace bien,
antes que anunciar un día concreto que después no pueda cumplir.
Lo que sí puedo decir es que la historia ya
está escrita. Ahora toca conseguir que llegue a las manos de quienes quieran
acompañarme en esta aventura.
¿Qué puedes contar de esta novela?
La ciudad inclinada es un proyecto en el que llevo trabajando
tres años y que supone un paso muy importante para mí como escritor. Después de
la música, la poesía y el periodismo, enfrentarme a una novela ha sido una
experiencia distinta, tanto por la dimensión de la historia como por todo el
trabajo que implica construirla y llevarla hasta el final.
El propio título ya apunta a una idea que me
interesa mucho: la posibilidad de que aquello que consideramos estable no lo
sea tanto y de que nuestra manera de mirar una ciudad, una historia o incluso
nuestra propia vida pueda cambiar dependiendo de dónde nos situemos.
No quiero contar demasiado y quitarle al
lector el placer de descubrirla por sí mismo. Para mí, parte de la gracia de
una novela está precisamente en entrar en ella sin conocer todos sus secretos.
¿Qué tiene esta novela que la hace diferente de otras del mismo
género ya en librerías?
Creo que cada novela termina siendo diferente
porque detrás hay una persona concreta, con su propia manera de mirar el mundo
y de construir una historia. En mi caso, vengo de la música, de la poesía y del
periodismo, y estoy convencido de que todo eso deja huella en mi forma de
escribir.
No he afrontado este proyecto pensando en
reproducir una fórmula que ya funcione, sino en contar la historia que tenía en
la cabeza y encontrar la mejor manera de desarrollarla. Después será el lector
quien decida qué le aporta y qué la diferencia de otras novelas.
Tampoco me gusta vender un libro como si fuera
necesariamente mejor o más original que todos los demás. Prefiero que quien lo
lea saque sus propias conclusiones. Si consigo que se implique en la historia,
que se haga preguntas y que siga pensando en ella cuando cierre el libro, me
daré por satisfecho.
¿Qué esperas que encuentren los lectores en
La ciudad inclinada?
Sobre todo, espero que encuentren una historia
que les apetezca descubrir y que les haga querer seguir leyendo. Me gustaría
que pudieran entrar en ella, conectar con lo que sucede y encontrar sus propias
interpretaciones, sin sentir que tienen que leerla de una única manera.
También espero que quienes se acerquen al libro
por conocerme de la música o de mis trabajos periodísticos descubran otra
faceta de mí. Y que quienes no me conozcan de nada puedan acercarse a la novela
sin más prejuicios que los que les provoque su propia curiosidad.
Al final, cuando escribes algo tan personal y
le dedicas tres años de tu vida, lo que deseas es que deje de pertenecerte
únicamente a ti y empiece a formar parte de la experiencia de otras personas.
¿Qué nuevos proyectos literarios tienes en marcha?
Ahora mismo, mi prioridad es La ciudad
inclinada y conseguir que la campaña de Verkami llegue a buen puerto.
Quiero dedicarle a esta novela la atención que merece y acompañar todo el
proceso hasta que se convierta en un libro físico.
Al mismo tiempo, sigo desarrollando mi
actividad como periodista y músico, y ambas facetas forman parte de mi manera
de entender la creación. No quiero anunciar proyectos literarios que todavía no
tienen una forma definida, pero sí me gustaría que esta novela no fuera una
experiencia aislada.
Después de tres años trabajando en ella,
publicar La ciudad inclinada sería cerrar una etapa muy importante y, al
mismo tiempo, abrir la puerta a todo lo que pueda venir después.
¿Te gustaría añadir algo antes de terminar esta entrevista?
Me gustaría dar las gracias a todas las
personas que están apoyando la campaña de La ciudad inclinada,
compartiéndola, hablando de ella o simplemente interesándose por la historia.
Cuando trabajas durante tanto tiempo en algo que nace de ti, encontrarte con
gente que quiere ayudarte a hacerlo realidad significa mucho.
También animaría a quienes sientan curiosidad
por la novela a que se acerquen a la campaña de Verkami y descubran el
proyecto. El crowdfunding permite que los lectores formen parte de la
publicación desde el principio, y eso convierte el camino en algo mucho más
colectivo.
Gracias, Kike.
Y a vosotros, amigos
lectores, gracias por estar un día más al otro lado de la pantalla. Ahora,
¡a leer!
Cristina Monteoliva

