Queridos
amigos de La
Orilla de las Letras,
aprovechamos
el festivo en España para ofreceros una nueva entrevista: la que nos ha
concedido A. P. Rossellot´h. La
podéis leer a continuación:
¿Cuándo
descubriste que la escritura era algo más que un pasatiempo?
No hubo un momento concreto. Antes
de Las puertas del abismo ya había
escrito bastantes historias breves, muchas de apenas unas páginas. Las
terminaba —o no— y mi atención se iba después a otra cosa, a veces ni siquiera
relacionada con la literatura. Escribía sobre todo para mí, aunque siempre
estuvo ahí la posibilidad de que alguien pudiera leer aquello. Con el tiempo
empecé a cerrar relatos, a ordenar mejor las ideas y, sobre todo, a reconocer
una forma de escribir que también disfrutaba como lector. Sin plantearme de
entrada una antología, acabé reuniendo una. La decisión de publicar vino
después, cuando el libro estuvo terminado y sentí que ya tenía entidad
suficiente para salir de mi mesa.
©
A. P. Rossellot´h.
¿Qué
lecturas crees que te han influenciado como escritor?
Me cuesta reducirlo a una lista,
porque de cada autor me llevo cosas distintas. Lovecraft es el anclaje más
evidente: la escala, los límites de lo que comprendemos y la idea de que saber
más no tiene por qué dejarnos en una posición mejor. De Tolkien me interesa esa
sensación de que el mundo sigue existiendo más allá de la página; de Philip K.
Dick, torcer una premisa de la realidad y ver hasta dónde llega; de Michael
Crichton, hacer verosímil lo extraordinario apoyándolo en ciencia o
conocimiento reconocible; y de Frederick Forsyth, el detalle y la apariencia
documental. Son autores muy distintos, pero casi todos comparten algo que me
atrae: construir un suelo bastante firme como para que, cuando algo se
desplace, el lector pueda pensar por un instante que quizá eso podría estar
pasando.
¿Qué
estás leyendo ahora mismo? ¿Nos lo recomendarías?
Ahora mismo no estoy leyendo
ningún libro concreto. El siguiente probablemente será Wool, de Hugh Howey, la primera novela del ciclo Silo. Llegué a
ella al revés de como suelo hacerlo: vi primero la adaptación televisiva y me
despertó curiosidad por el original. Quiero ver cómo estaban concebidos el
mundo, los personajes y los acontecimientos antes de la adaptación, y qué
cambió al llevarlos a la pantalla. Así que todavía no puedo recomendarla con
criterio; primero tendré que leerla.
¿Por
qué publicas bajo pseudónimo?
Creo que esa pregunta resulta más
interesante desde fuera que desde mi lado. A.P. Rossellot'h es mi nombre; es el
que firma mis libros y con el que respondo por ellos. Entiendo que pueda
despertar cierta curiosidad, pero para mí es una cuestión bastante menos
misteriosa de lo que quizá parece.
¿Cómo
ves el panorama literario actual?
Hoy es mucho más fácil conseguir
que un libro exista y esté disponible; conseguir que alguien llegue hasta él es
otra cosa. Esa apertura me parece positiva. No veo la autopublicación como una
vía menor. Lo que me incomoda es cuando una tendencia deja de ser una tendencia
y se convierte en fórmula porque ya ha demostrado que vende. No es lo mismo que
muchos autores lleguen por su cuenta a temas o tonos parecidos que producir más
de lo mismo para ocupar un hueco ya premiado por el mercado. Algoritmos y redes
pueden amplificar ese efecto y hacer que el escaparate parezca más uniforme de
lo que realmente se escribe. La edición tradicional aporta experiencia,
recursos y distribución difíciles de reproducir por cuenta propia. No veo dos
bandos: me gusta que existan más caminos; me preocupa que terminen conduciendo
al mismo escaparate.
¿Escribirías
una novela de moda para hacerte famoso?
Sí, si la novela me interesara de
verdad. No la escribiría porque estuviera de moda, pero tampoco descartaría una
idea que me atrae sólo porque en ese momento sea popular. La fama no me parece
algo moralmente sospechoso; simplemente no basta para sostener un libro.
Escribir exige demasiado tiempo como para que el único combustible sea que una
fórmula esté funcionando. Si la historia me sigue interesando cuando desaparece
esa circunstancia, entonces hay algo que merece la pena explorar.
¿Por
qué te decantaste por Amazon a la hora de publicar Las puertas del abismo: Crónicas
de la locura: Relatos de horror cósmico y ocultismo?
Con este libro me atraía poder
llevar el proyecto de principio a fin con mucha autonomía. Llegué a considerar
la vía editorial tradicional, pero conocía poco sus cauces y, para una primera
publicación, quería que la versión que llegara al lector fuera la que yo había
decidido hacer. KDP encajaba bien con eso. También pesó algo muy práctico: no
tener que fabricar y almacenar una tirada por adelantado; prefería que la
demanda real determinara cuántos ejemplares debían existir. No creo que sea la
mejor manera de publicar en términos absolutos, sólo la que mejor encajó con
este proyecto en ese momento. Después he descubierto ventajas que hoy valoro,
como poder revisar archivos con cierta flexibilidad, pero no fueron el motivo
inicial. Y no descarto una editorial en el futuro si el grado de control es
compatible.
¿Qué
nos puedes contar de este libro?
Es un volumen de cuatro relatos
autoconclusivos que recorren Arkham, Innsmouth, Yucatán y Aunvereth. Comparten
el horror cósmico y el ocultismo, pero no quería que fueran cuatro variaciones
de la misma historia: cada uno entra por un lugar distinto, con su propio
paisaje, sus documentos, sus hallazgos y su forma de avanzar hacia lo
inexplicable. También me gusta mezclar materiales inventados con otros que
pertenecen al mundo real sin estar señalándolos constantemente. En uno de los
relatos aparece la Clavícula de Salomón: no es un grimorio inventado para el
libro, sino un nombre ligado a una tradición manuscrita histórica real. Ese
cruce me resulta útil porque, durante unas páginas, lo documentado y lo
ficticio pueden ocupar el mismo espacio. Después cada relato hace lo suyo con
esa convivencia.
¿A
qué tipo de lector está dirigido Las puertas del abismo: Crónicas
de la locura: Relatos de horror cósmico y ocultismo?
Creo que puede encajar sobre todo
con quien disfrute del horror cósmico, el misterio, el ocultismo y las
historias que avanzan a través de una investigación o un descubrimiento. No
hace falta conocer previamente los Mitos ni llegar con un inventario de
referencias lovecraftianas. Quien esté familiarizado con esa tradición
reconocerá algunas cosas, pero los relatos están pensados para sostenerse por
sí mismos. Me interesa más el lector al que le atrae ver cómo una explicación
razonable empieza a quedarse pequeña que una etiqueta concreta de género.
¿Qué tiene esta
obra que lo diferencia de otras que podrían parecer similares?
Diría que la diferencia está en
cómo intento llegar al horror, más que en los elementos que utilizo. Suelo
empezar por algo reconocible y darle tiempo para sostenerse: un lugar, un
documento, una investigación, una explicación que parece suficiente. Me gusta
que el relato haga plausible ese terreno antes de obligarlo a quedarse pequeño.
A partir de ahí, el marco se ensancha y lo que parecía un problema local puede
resultar parte de algo bastante mayor. También intento que lo lovecraftiano no
dependa sólo de nombres, criaturas o iconografía reconocible. Si se retira todo
eso, debería seguir quedando una forma de horror basada en los límites de lo que
podemos entender y en una posibilidad que me parece especialmente incómoda: que
aquello que nos afecta no tenga ningún motivo para concedernos una importancia
especial.
¿Qué
esperas que los lectores aprendan de tus escritos?
No sé si «aprender» es la palabra
que elegiría. Me basta con que alguien termine un relato con una certeza un
poco menos cómoda que antes. Confundimos con facilidad lo que podemos percibir
con lo que existe. Cuando Karl Jansky detectó radioondas de origen cósmico,
aquellas señales no empezaron a existir porque por fin tuviéramos un
instrumento capaz de recibirlas; ya estaban ahí. Esa idea me interesa mucho:
comprender algo amplía lo que vemos, pero no nos concede una posición
privilegiada dentro de ello. Si mis relatos dejan esa duda —que conocer una
parte de la realidad no significa que la realidad esté hecha a nuestra medida—,
ya han hecho bastante.
©
A. P. Rossellot´h.
¿Qué
nuevos proyectos literarios tienes en marcha?
Hay un relato nuevo
aproximadamente a medio escribir, ligado a la tradición lovecraftiana. No tiene
fecha y prefiero no adelantar más de lo que el propio texto permite. También
tengo pendiente una colaboración con El Bazar de los Tormentos para preparar un
relato breve original destinado a una posible lectura narrada con música. Ahí existe
el proyecto y el formato, pero todavía no un argumento que quiera presentar
como definitivo. Y luego hay bastantes ideas sueltas que aún no considero
proyectos. Algunas quizá lleguen a serlo; otras todavía deben pasar la niebla.
Prefiero hablar de algo cuando ya tiene suficiente forma para sostenerse por sí
mismo, no cuando sólo existe como intención.
¿Te
gustaría añadir algo antes de terminar esta entrevista?
Sí: agradecerte la conversación.
Me gusta poder hablar de los libros sin dejarlos completamente explicados. Una
vez publicados, cada lector recompone algunas cosas desde un lugar distinto, y
me parece saludable que conserve esa libertad. He contado desde dónde los
escribo y qué busco en ellos; lo que cada uno encuentre después no tiene por
qué coincidir exactamente con lo que yo esperaba.
Muchas
gracias, A.P. , por tu tiempo, tus
palabras y tus fotos. Te deseamos una carrera literaria larga, próspera y
satisfactoria.
Y
a vosotros, amigos del blog, gracias
por estar un día más atentos a nuestras publicaciones. Ahora, ¡a leer!
Cristina Monteoliva

