lunes, 12 de octubre de 2026

Entrevista: A.P. ROSSELLOT´H

 

Queridos amigos de La Orilla de las Letras,

aprovechamos el festivo en España para ofreceros una nueva entrevista: la que nos ha concedido A. P. Rossellot´h. La podéis leer a continuación:

¿Cuándo descubriste que la escritura era algo más que un pasatiempo?

No hubo un momento concreto. Antes de Las puertas del abismo ya había escrito bastantes historias breves, muchas de apenas unas páginas. Las terminaba —o no— y mi atención se iba después a otra cosa, a veces ni siquiera relacionada con la literatura. Escribía sobre todo para mí, aunque siempre estuvo ahí la posibilidad de que alguien pudiera leer aquello. Con el tiempo empecé a cerrar relatos, a ordenar mejor las ideas y, sobre todo, a reconocer una forma de escribir que también disfrutaba como lector. Sin plantearme de entrada una antología, acabé reuniendo una. La decisión de publicar vino después, cuando el libro estuvo terminado y sentí que ya tenía entidad suficiente para salir de mi mesa.

© A. P. Rossellot´h.

¿Qué lecturas crees que te han influenciado como escritor?

Me cuesta reducirlo a una lista, porque de cada autor me llevo cosas distintas. Lovecraft es el anclaje más evidente: la escala, los límites de lo que comprendemos y la idea de que saber más no tiene por qué dejarnos en una posición mejor. De Tolkien me interesa esa sensación de que el mundo sigue existiendo más allá de la página; de Philip K. Dick, torcer una premisa de la realidad y ver hasta dónde llega; de Michael Crichton, hacer verosímil lo extraordinario apoyándolo en ciencia o conocimiento reconocible; y de Frederick Forsyth, el detalle y la apariencia documental. Son autores muy distintos, pero casi todos comparten algo que me atrae: construir un suelo bastante firme como para que, cuando algo se desplace, el lector pueda pensar por un instante que quizá eso podría estar pasando.

¿Qué estás leyendo ahora mismo? ¿Nos lo recomendarías?  

Ahora mismo no estoy leyendo ningún libro concreto. El siguiente probablemente será Wool, de Hugh Howey, la primera novela del ciclo Silo. Llegué a ella al revés de como suelo hacerlo: vi primero la adaptación televisiva y me despertó curiosidad por el original. Quiero ver cómo estaban concebidos el mundo, los personajes y los acontecimientos antes de la adaptación, y qué cambió al llevarlos a la pantalla. Así que todavía no puedo recomendarla con criterio; primero tendré que leerla.

¿Por qué publicas bajo pseudónimo?   

Creo que esa pregunta resulta más interesante desde fuera que desde mi lado. A.P. Rossellot'h es mi nombre; es el que firma mis libros y con el que respondo por ellos. Entiendo que pueda despertar cierta curiosidad, pero para mí es una cuestión bastante menos misteriosa de lo que quizá parece.

¿Cómo ves el panorama literario actual?   

Hoy es mucho más fácil conseguir que un libro exista y esté disponible; conseguir que alguien llegue hasta él es otra cosa. Esa apertura me parece positiva. No veo la autopublicación como una vía menor. Lo que me incomoda es cuando una tendencia deja de ser una tendencia y se convierte en fórmula porque ya ha demostrado que vende. No es lo mismo que muchos autores lleguen por su cuenta a temas o tonos parecidos que producir más de lo mismo para ocupar un hueco ya premiado por el mercado. Algoritmos y redes pueden amplificar ese efecto y hacer que el escaparate parezca más uniforme de lo que realmente se escribe. La edición tradicional aporta experiencia, recursos y distribución difíciles de reproducir por cuenta propia. No veo dos bandos: me gusta que existan más caminos; me preocupa que terminen conduciendo al mismo escaparate.

¿Escribirías una novela de moda para hacerte famoso?   

Sí, si la novela me interesara de verdad. No la escribiría porque estuviera de moda, pero tampoco descartaría una idea que me atrae sólo porque en ese momento sea popular. La fama no me parece algo moralmente sospechoso; simplemente no basta para sostener un libro. Escribir exige demasiado tiempo como para que el único combustible sea que una fórmula esté funcionando. Si la historia me sigue interesando cuando desaparece esa circunstancia, entonces hay algo que merece la pena explorar.

¿Por qué te decantaste por Amazon a la hora de publicar  Las puertas del abismo: Crónicas de la locura: Relatos de horror cósmico y ocultismo?

Con este libro me atraía poder llevar el proyecto de principio a fin con mucha autonomía. Llegué a considerar la vía editorial tradicional, pero conocía poco sus cauces y, para una primera publicación, quería que la versión que llegara al lector fuera la que yo había decidido hacer. KDP encajaba bien con eso. También pesó algo muy práctico: no tener que fabricar y almacenar una tirada por adelantado; prefería que la demanda real determinara cuántos ejemplares debían existir. No creo que sea la mejor manera de publicar en términos absolutos, sólo la que mejor encajó con este proyecto en ese momento. Después he descubierto ventajas que hoy valoro, como poder revisar archivos con cierta flexibilidad, pero no fueron el motivo inicial. Y no descarto una editorial en el futuro si el grado de control es compatible.

¿Qué nos puedes contar de este libro?  

Es un volumen de cuatro relatos autoconclusivos que recorren Arkham, Innsmouth, Yucatán y Aunvereth. Comparten el horror cósmico y el ocultismo, pero no quería que fueran cuatro variaciones de la misma historia: cada uno entra por un lugar distinto, con su propio paisaje, sus documentos, sus hallazgos y su forma de avanzar hacia lo inexplicable. También me gusta mezclar materiales inventados con otros que pertenecen al mundo real sin estar señalándolos constantemente. En uno de los relatos aparece la Clavícula de Salomón: no es un grimorio inventado para el libro, sino un nombre ligado a una tradición manuscrita histórica real. Ese cruce me resulta útil porque, durante unas páginas, lo documentado y lo ficticio pueden ocupar el mismo espacio. Después cada relato hace lo suyo con esa convivencia.

¿A qué tipo de lector está dirigido Las puertas del abismo: Crónicas de la locura: Relatos de horror cósmico y ocultismo?  

Creo que puede encajar sobre todo con quien disfrute del horror cósmico, el misterio, el ocultismo y las historias que avanzan a través de una investigación o un descubrimiento. No hace falta conocer previamente los Mitos ni llegar con un inventario de referencias lovecraftianas. Quien esté familiarizado con esa tradición reconocerá algunas cosas, pero los relatos están pensados para sostenerse por sí mismos. Me interesa más el lector al que le atrae ver cómo una explicación razonable empieza a quedarse pequeña que una etiqueta concreta de género.

¿Qué tiene esta obra que lo diferencia de otras que podrían parecer similares?

Diría que la diferencia está en cómo intento llegar al horror, más que en los elementos que utilizo. Suelo empezar por algo reconocible y darle tiempo para sostenerse: un lugar, un documento, una investigación, una explicación que parece suficiente. Me gusta que el relato haga plausible ese terreno antes de obligarlo a quedarse pequeño. A partir de ahí, el marco se ensancha y lo que parecía un problema local puede resultar parte de algo bastante mayor. También intento que lo lovecraftiano no dependa sólo de nombres, criaturas o iconografía reconocible. Si se retira todo eso, debería seguir quedando una forma de horror basada en los límites de lo que podemos entender y en una posibilidad que me parece especialmente incómoda: que aquello que nos afecta no tenga ningún motivo para concedernos una importancia especial.

¿Qué esperas que los lectores aprendan de tus escritos?

No sé si «aprender» es la palabra que elegiría. Me basta con que alguien termine un relato con una certeza un poco menos cómoda que antes. Confundimos con facilidad lo que podemos percibir con lo que existe. Cuando Karl Jansky detectó radioondas de origen cósmico, aquellas señales no empezaron a existir porque por fin tuviéramos un instrumento capaz de recibirlas; ya estaban ahí. Esa idea me interesa mucho: comprender algo amplía lo que vemos, pero no nos concede una posición privilegiada dentro de ello. Si mis relatos dejan esa duda —que conocer una parte de la realidad no significa que la realidad esté hecha a nuestra medida—, ya han hecho bastante. 

© A. P. Rossellot´h.

¿Qué nuevos proyectos literarios tienes en marcha?

Hay un relato nuevo aproximadamente a medio escribir, ligado a la tradición lovecraftiana. No tiene fecha y prefiero no adelantar más de lo que el propio texto permite. También tengo pendiente una colaboración con El Bazar de los Tormentos para preparar un relato breve original destinado a una posible lectura narrada con música. Ahí existe el proyecto y el formato, pero todavía no un argumento que quiera presentar como definitivo. Y luego hay bastantes ideas sueltas que aún no considero proyectos. Algunas quizá lleguen a serlo; otras todavía deben pasar la niebla. Prefiero hablar de algo cuando ya tiene suficiente forma para sostenerse por sí mismo, no cuando sólo existe como intención.

¿Te gustaría añadir algo antes de terminar esta entrevista?

Sí: agradecerte la conversación. Me gusta poder hablar de los libros sin dejarlos completamente explicados. Una vez publicados, cada lector recompone algunas cosas desde un lugar distinto, y me parece saludable que conserve esa libertad. He contado desde dónde los escribo y qué busco en ellos; lo que cada uno encuentre después no tiene por qué coincidir exactamente con lo que yo esperaba.

Muchas gracias, A.P. , por tu tiempo, tus palabras y tus fotos. Te deseamos una carrera literaria larga, próspera y satisfactoria.

Y a vosotros, amigos del blog, gracias por estar un día más atentos a nuestras publicaciones. Ahora, ¡a leer!

Cristina Monteoliva