Tras años habitándola, compartiendo
momentos con tus seres queridos y acumulando muebles y objetos que te hacen
sentir cómodo, una casa es ya un hogar. Ese hogar puede quedarse roto tras la
pérdida de miembros de la familia. Los recuerdos se acumulan en las mentes de
los que quedan, pero también en las sillas, las camas, las distintas
habitaciones… Si nos paramos a escuchar a la casa, puede que descubramos muchos
secretos, como sucede en Inventario de lo
que queda cuando el bosque arde, la impactante novela de Michele Ruol de la
que hablaremos a continuación.
Madre y Padre ha tenido
que enfrentarse a dos momentos relevantes en su matrimonio: el nacimiento de
sus hijos, Mayor y Menor, y su posterior pérdida en un accidente de tráfico.
Años después de la pérdida de sus vástagos, en aquella noche que también el
bosque ardió, los desafortunados padres intentan recomponer su vida al tiempo
que tratan de averiguar cómo ocurrió el accidente. El narrador nos invita a
recorrer junto a ellos su casa, el garaje, su coche… Mientras lo hacemos,
descubrimos objetos que guardan secretos, estancias cargadas de recuerdos, el
pasado y el presente de estos padres que intentan cada uno, a su manera seguir
adelante.
¿Cuánto dura el duelo?
¿Cómo se supera la pérdida de dos personas jóvenes que, además, lo eran todo
para ti? ¿Pueden unos padres continuar juntos después de eso? Nos planteamos
estas preguntas desde el comienzo de esta lectura. Preguntas básicas que
tendrán su respuesta a lo largo de esta novela original, ya no tanto por el
tema tratado, sino por la forma en la que lo hace: como una suerte de
inventario de estancias y objetos que nos cuentan algo: un recuerdo, una forma
de ser, un sentimiento…
Padre y Madre son dos
personas totalmente distintas. Durante buena parte de la novela el lector puede
que ni llegue a entender por qué se casaron y cómo siguen juntos tanto tiempo
después de la gran pérdida. Conforme avancemos, descubriremos la verdad de sus
personalidades, de sus sentimientos, de eso que de verdad les une.
Unos hijos adolescentes
muertos. Unos padres que viven como zombis, intentando seguir adelante. Una
casa viva. Un bosque muerto por un incendio. Y misterio, un gran misterio por
resolver.
Inventario
de lo que queda cuando el bosque arde es una novela de
personajes, de sentimientos, de lo que permanece cuando lo que más quieres se
va. Una historia escrita con delicadeza, audacia narrativa, gran inteligencia.
Sus palabras se quedan grabadas como el fuego que acabó con el bosque la noche
de la muerte de Mayor y Menor. ¿Te atreves a comprobar cuánto puede marcarte
esta historia?
Cristina Monteoliva
