lunes, 12 de octubre de 2026

Reseña: EL SUR, de Tash Aw

 


No todo el mundo puede decir que ha vivido dos momentos decisivos en su vida al mismo tiempo. Uno puede que tenga que ver con tu propio crecimiento personal; el otro, con tu familia. ¿Cómo sobrellevar tanto impacto? La respuesta está en El Sur, la novela de iniciación y familiar de Tash Aw de la que hoy hablaremos.

Año 1990.  Jay viaja al sur de Malasia con sus padres y hermanas para pasar las vacaciones de verano en la finca que era en principio de la familia de su padre, pero que heredaría su madre. Una vez en la hacienda, mientras los adultos se ocupan de problemas que le son ajenos, el chico se distrae tanto como sus hermanas, mayores que él, como con Chuan, el hijo del capataz. Pronto la amistad se convierte en algo más, dando paso al deseo. ¿Sobrevivirá este amor de juventud al destino de la finca?  

Hay historias complejas que son difíciles de abordar. Es por ello que se hace necesario más de una voz narrativa. En el caso de El sur, nos encontramos con un narrador externo que sigue a Sui, la madre de familia, Fong, el capataz y Jay, nuestro protagonista, fundamentalmente. Los capítulos en los que este habla se ven alternados por aquellos en los que conocemos de parte de Jay lo que está pasando en el verano más decisivo de su vida.

Jay es un adolescente homosexual que busca su camino. Protegido siempre por sus padres y sus hermanas mayores, no sabe aún lo que es el mundo real. No es de extrañar que se enamore de Chuan casi a primera vista: un chico que se las apaña por sí mismo y, a pesar de su juventud, ya conocer la verdad de la existencia.

Pero esta no es solo una historia de amor: hay mucho más en este viaje al campo, a esta finca ruinosa cuya economía hace tiempo que no se sostiene. Para entenderlo, el narrador nos hablará de Sui, la alumna que se casó con su profesor y se vio luego atrapada; Jack, el serio profesor que va a perder su trabajo; y Fong, el capataz que se desespera por no poder tener una plantación rentable.

No olvidaremos también de mencionar a las hermanas: Lina, la universitaria rebelde, y Yin, la chica que tiene demasiado apego por su madre.

¿Qué destacaríamos de esta obra? La narración, sin duda; la ambientación, magnífica y los personajes, perfectamente perfilados psicológicamente. Estamos, pues, ante una historia redonda, en la que los anhelos, el calor del verano y la incertidumbre del futuro cercano se conjugan para ofrecernos una gran experiencia lectora. Y tú, ¿te atreves a comprobarlo?

Cristina Monteoliva