Creemos que para divertirnos necesitamos
muchas cosas, que si esas cosas no están a nuestra disposición vendrá el
aburrimiento. Sin embargo, hay algo muy poderoso que todos tenemos a mano, especialmente
en la infancia: la imaginación. Con la imaginación y algún que otro objeto que
tengamos en casa podemos conseguir lo imposible. De esto va fundamentalmente Doña Aburrilda y la torre que no cabía bajo
el paraguas, el libro-juego de Valeria Bazenkova del que os hablaré en esta
reseña.
Luna es una niña un
poco desordenada. Le gusta comenzar juegos en su cuarto, pero no terminarlos.
Llamada por este caos, aparece un buen día Doña Aburrilda, una señora vestida
de época que pondrá todas las torres de Luna bajo su paraguas. Una vez bajo
este, los objetos se vuelven grises y se duermen. Pero, por supuesto, siempre
se pueden volver a despertar y Luna descubrirá con diez simples juegos cómo
hacerlo.
Luna es una niña alegre
y despierta con una desbordante imaginación y muchas ganas de jugar. Por otro
lado, tenemos a Doña Aburrilda, que quiere que todo esté en orden y un tanto
aburrido. En este libro-juego, las dos aprenderán a divertirse usando la mente,
los sentidos y cosas que cualquiera tiene en casa.
Este es un libro con el
que los más pequeños podrán jugar solos; aunque es preferible que les acompañe
un adulto para animarlos a seguir los pasos y para compartir el juego con
ellos.
Cada juego te indica
cuándo has de parar. Saber que todo ha salido bien, como también indica el texto,
también es sencillo.
No puedo acabar esta
reseña sin señalar que tanto el texto como las imágenes han sido creados por
Valeria Bazenkova. La calidad de las ilustraciones es innegable.
Doña
Aburrilda y la torre que no cabía bajo el palabras,
en definitiva, es un álbum infantil divertido a la para que educativo que
enseña a los niños a usar su imaginación y sentidos a la hora de jugar. Un álbum
con el que descubrir que cualquier cosa es posible cuando te lo propones. Si
tienes pequeños en casa, este es tu libro.
Cristina Monteoliva
