Queridos amigos de La Orilla de las Letras,
continuamos con
nuestras entrevistas, esta vez con la que nos ha concedido David Caveza de Baca. Tenéis las palabras del autor a continuación:
¿Cuándo descubriste que la escritura era algo más
que un pasatiempo?
Mi anterior libro, Escritos Caníbales,
lo cociné en unos tres meses como mero entretenimiento o pasatiempo. Sin
embargo, en La bicicleta de cuatro pedales: una oscura travesía, que parte
de un relato corto, desde el inicio a la vez que la escribía se abría un nuevo
universo que me atrapaba, llegando a la obsesión, pues ya no sólo pensaba en
ella frente al ordenador, sino que colonizaba mi atención, rumiando durante
gran parte del día cómo enriquecer la trama, caracterizar a los personajes o
documentarme.
© David Caveza de
Baca.
¿Qué lecturas crees que te han influenciado como
escritor?
Como mayor influencia destacaría a Paul Auster
con sus historias donde explora la identidad y la realidad desde un punto de
vista de sospecha sobre los sucesos cotidianos de la existencia. Citaría a La
música del azar o El país de las últimas cosas. De Saramago
destacaría Ensayo sobre la ceguera, como crítica mordaz a la hipocresía
de la sociedad.
De Murakami, Tokio Blues y su realismo
mágico evocador sobre el sentido de la vida y la pérdida. También añadiría las
ficciones de Borges donde se abordan mundos alternativos y cuya desafiante
lectura crea la necesidad de reflexionar sobre las cuestiones que se plantean.
¿Qué estás leyendo ahora mismo? ¿Nos lo
recomendarías?
Las intermitencias de la muerte, de Saramago, que aunque no es fácil de leer,
por su prosa sin apenas pausa. Me parece fascinante su punto de partida (la
gente deja de morir) planteando diversos escenarios y situaciones de una manera
creíble y con soterrada ironía, para al fin de al cabo, tratar la opresión
sobre el ser humano.
¿Cómo compaginas tu trabajo fuera del mundo de las
letras con tu escritura?
La escritura no deja de ser otra ocupación,
que abordo en mis días de descanso de mi trabajo principal.
¿Cómo ves el panorama literario actual?
Muy mal, debido a dos aspectos: la aparición
de la inteligencia artificial va a llevar, en un tiempo no muy lejano, a que
aparezcan obras que no se van a diferenciar de las hechas por el ser humano. Y
lo va a hacer en minutos en comparación a los años que tarda una persona. Ya de
hecho hay gente ganando dinero en Amazon con libros escritos por la IA, ¿cómo
podemos competir contra esto?
Por otro lado, el uso de
los dispositivos móviles ha propiciado que haya menos lectores, derivando hacia
un consumo de contenido burdo, rápido y poco reflexivo.
¿Escritor mapa o brújula?
Brújula sin duda. Al descubrir mientras
escribes, como dije antes, conlleva la emoción de descubrir personajes, de no
saber cómo va a terminar, el proceso creativo está siempre ahí… es un desafío
diario.
¿Por qué te has decantado por Amazon a la hora de
publicar tu primera novela, La bicicleta de cuatro pedales?
Porque es la mejor opción para llegar a más
público, incluso de otros países.
¿Y cómo surgió la idea de escribir esta novela?
En el 2020, durante los confinamientos,
encerrado a causa del peligro letal del bicho volador, opté por ejercer mi
libertad mental. Así, mi amigo Jesús y yo convenimos en escribir un relato
breve, que se fue alargando cada vez más, ya que se prorrogaban los estados de
alarma, hasta que me percaté que el cuento inicial se había convertido en una
novela. Por tanto no había un planteamiento previo de tema o trama, sino que
todo surgió de manera espontánea.
¿Qué nos puedes contar de La bicicleta de cuatro
pedales?
Te comento sin espóiler. Se inicia un
miércoles de Semana Santa, al despertar el protagonista herido y aturdido, el
cual se devana los sesos para intentar descubrir cómo ha acabado de esa manera.
A partir de esta premisa se desarrolla la historia.
¿Qué tiene La bicicleta de cuatro pedales
para hacerla una obra diferente a otras similares?
Mi afamado prologuista Juan Emilio afirma que
es una obra que no se le parece a nada ni a nadie, al tratarse de una obra
experimental y muy ambiciosa al fusionar el realismo mágico con el thriller de misterio, la filosofía o la
romántica, algo inaudito en la literatura. Por otro lado haría hincapié en su
detallismo, que le otorga credibilidad en la atmósfera de realismo mágico que
se plantea. Asimismo resulta muy visual, casi de carácter cinematográfico, ya
que al leer brotan las imágenes y las voces de los personajes con una prosa muy
inmersiva y adictiva. O al menos eso he pretendido.
Es una historia rebelde,
transgresora y tierna a la vez, que incide en la emocionalidad de los
personajes, emergiendo el símbolo de la bicicleta como la mano amiga que se
ofrece. Por último pondría énfasis en el abordaje de los trastornos psicológicos
de los protagonistas y en su superación, propio de mi formación, y en el
continuo cuestionamiento sobre la naturaleza de la realidad, ¿hay algún
guionista o es todo fruto de la casualidad tanto sufrimiento?
¿Qué esperas que los lectores encuentren en tu
novela?
De momento, ya me han llegado las primeras
críticas: me dicen que nunca habían leído nada igual, que es muy original,
angustiosa a veces, y siempre emocionante. Y sobre todo que engancha.
El protagonista se llama
Ernesto, que despierta aturdido, pero podría llamarse Pepito, Fulanito o
Gemita, ya que todos llegamos al mundo de esa manera, indefensos y perdidos.
Pretendo por ello, que el lector piense qué podría hallarse en la tesitura del
protagonista, para que empatice y se implique en la historia. Porque… ¿quién no
se ha encontrado alguna vez aturdido y perdido?
Por todo ello pienso que la novela es de especial interés para los clubs de lectura, ya que ofrece diversos elementos de análisis para el debate
© David Caveza de
Baca.
¿Qué nuevos proyectos literarios tienes en marcha?
Ahora mismo sólo estoy con la promoción de La
bicicleta...
¿Te gustaría añadir algo antes de terminar esta
entrevista?
Como colofón, invito a los lectores y lectoras
a seguirme en las redes sociales de Facebook e Instagram, en David Caveza de
Baca, mi pseudónimo.
Y que la lean, pues es
una novela muy diferente y que está impactando a todo el que lo lee y qué
detrás hay un trabajo de cinco años de documentación y de darle vueltas a la
cabeza hasta dejarme... los cuernos, je,
je, je.
Gracias, David.
Y a vosotros, amigos del blog, gracias por estar un
día más pendientes de nuestras publicaciones. Ahora, ¡a leer!
Cristina Monteoliva

