Título: La sangre
de Colón
Autor: Miguel
Ruiz Montañez
Publica:
HarperCollins Ibérica
Páginas: 480
Precio: 19,90 €
/9,99 € (ePub)
La realidad supera a la
ficción. Algunas obras literarias lo que hacen es predecir, a grandes rasgos,
lo que puede pasar en el mundo real tarde o temprano. Eso es lo que pienso,
entre otras cosas, tras leer La sangre de
Colón, la nueva novela de Miguel Ruiz Montañez. ¿Que por qué digo esto?
Tendrás que leer esta reseña para averiguarlo. ¿Preparados todos al otro lado
de la pantalla? Bien, porque allá vamos:
Álvaro
Deza es un experto en la vida de Colón que, tras casarse con Sonsoles, la marquesa
de Montesinos, dejaría de lado toda investigación. Tras unos cuantos años de
feliz matrimonio, Sonsoles decide un día cambiarle por un millonario mexicano,
no sin antes cederle en compensación un palacete ruinoso en Sevilla, la ciudad
en la que ambos tenían su residencia conyugal. Una vez en el palacete, y tras
convencerse de que ir a los programas de televisión del corazón no es la mejor
manera para reconquistar a Sonsoles, Álvaro encuentra un cuadro de Cristóbal
Colón que podría guardar las claves para desvelar los verdaderos orígenes del
navegante. Sus nuevas investigaciones le llevarán a pedirle ayuda a su antiguo
mentor en Estados Unidos, Federico Sforza, y, por ende, a la fundación en la
que trabaja, la Columbus Heritage Foundation. Todo se complica, con creces,
cuando la estatua de Colón de Columbus Circle, en Nueva York, estalla por los
aires. Álvaro será entonces acusado tanto de este delito como de hacer saltar
por los aires otras estatuas del descubridor en los sucesivos días. La carrera
por recuperar su inocencia y descubrir quién era de verdad Colón no ha hecho
más que empezar para el investigador español.
Álvaro
Deza, el narrador y protagonista de este intrincado thriller lleno de intriga, aventura, enredos familiares, traición,
ambición y pasión, es un hombre destrozado tras la separación de su mujer,
Sonsoles, una marquesa que, de un día para otro, decide dejarlo por un
millonario mexicano que, como pronto descubriremos, tiene mucho que decir a lo
largo de toda esta extensa historia. Si bien al comienzo de la narración el
nuestro es un hombre ocioso, acostumbrado a vivir de los lujos que su esposa le
proporcionaba durante el matrimonio, pronto le veremos retomando con ahínco sus
investigaciones colombinas. Unas investigaciones que le llevarán a Estados
Unidos, pero también a México, siempre buscando las pistas que le hagan
desvelar el misterio que ha mantenido en vilo a tantos historiadores durante
siglos: ¿quién fue de verdad Colón? ¿Y por qué ese afán por ocultar su
identidad, hasta el punto de no dejarse retratar en vida?
Si
bien la novela nos presenta a un hombre que ha de elegir entre dos mujeres (su
antigua novia y su reciente ex mujer) y una gran cantidad de situaciones,
muchas de ellas cargadas de acción e intriga, el mayor peso de la historia
recae, a mi entender, en las reflexiones de los personajes con respecto a la
figura del navegante y a la interpretación de los hechos históricos que, a día
de hoy, se están haciendo del proceso de colonialismo en el que se vio sumido
el continente americano desde que Colón puso pie en él. Una interpretación que
ha llevado a miles de personas a rechazar a la figura de Colón, hasta el punto,
y aquí es donde la realidad y la ficción se dan la mano, de llegar a destruir
algunas de las estatuas que le rinden homenaje en Estados Unidos durante las
recientes manifestaciones antirracistas.
La sangre de Colón,
en definitiva, es una novela de amor y aventuras en apariencia ligera que
esconde una profunda reflexión sobre la figura de Colón, el colonialismo y la
visión que decidimos tener o no del pasado a día de hoy. Una interesante
aventura que está esperando a que la descubras. ¿Te atreves a embarcarte en
ella y averiguar quién era Colón y por qué era tan importante su sangre?
Cristina Monteoliva
©
Cristina Monteoliva.