miércoles, 1 de agosto de 2018

Reseña: UNA VIDA EN VENTA, de Yukio Mishima.


Título: Una vida en venta
Autor: Yukio Mishima
Traductores: Keiko Takahashi y Jordi Fibla
Editorial: Alianza Literaria
Páginas: 296
Precio: 18 € / 12,98 € ePub)

De forma recurrente, siempre nos hemos preguntado acerca del sentido de la vida. Tan recurrente, que a estas alturas resulta casi pueril plantearnos que tenga una respuesta universal. Pasaríamos entonces a tratar de encontrarle un sentido a la nuestra en particular, ese significado que cada persona quiere darle a su propia vida y que, tantas veces, resulta igualmente difícil de encontrar. Nacemos y crecemos en un mundo que se nos da, en gran medida, ya hecho y que puede costarnos mucho trabajo entender y encontrar un sitio en él. ¿Pero qué tal si no buscáramos una vida con significado? ¿Y si dejamos de buscar un significado para nuestra vida? ¿Y si, sencillamente, buscamos una muerte con significado?
Eso es lo que parece buscar Hanio Yamada, protagonista de Una vida en venta, del autor Yukio Mishima. A sus 27 años, Hanio es un creativo de éxito en una conocida empresa de publicidad. Un buen día, y por algo que ni él mismo es capaz de explicar muy bien, se acerca a la farmacia, compra unos somníferos y trata de suicidarse. No lo consigue. Sin pensarlo demasiado, como si fuera lo más lógico del mundo, decide entonces poner un anuncio en el periódico: «Vida en venta. Quien la compre puede utilizarla como le plazca».  
Se van sucediendo los clientes que quieren comprar esa vida y sus rocambolescas historias. Si extraño puede resultar que alguien quiera vender su vida, sorprende cuánta gente puede tener interés en comprarla. Así lo hace, por ejemplo, un hombre que ha urdido un extraño plan para vengarse de su tan exuberante como infiel mujer: Hanio deberá acostarse con ella de tal manera que su amante, un peligroso mafioso, los descubra y los asesine a los dos. Sin problema.  Posteriormente también una mujer quiere comprar su vida para cerrar un negocio relacionado con un peligroso veneno. Sin problema. Un joven compra su vida  porque su madre necesita sangre que beber. No hay problema, Hanio tiene y quiere gastarla. Dos espías necesitan a alguien que se sacrifique para obtener un código de encriptación de un país competidor.  Sin problema.
Pero tal vez sí que va surgiendo un problema: por paradójico que resulte, puede ocurrir que cuanto menos nos importa la muerte, más significado tiene nuestra vida.  Cuando el miedo desaparece, el mundo se aclara. ¿Cae Hanio en un círculo vicioso al buscar la muerte sin, realmente, querer morir? ¿Es su búsqueda de una muerte con significado una forma de apegarse a la vida? Pero a lo largo de la historia en la que los distintos personajes no tendrían por qué tener un hilo conductor más que el propio Hanio, ¿hay en realidad un nexo en común? ¿Líneas invisibles que conectan los distintos sucesos? ¿Es la propia vida, cuando no nos preocupamos tanto de ella, la que va buscando su propio significado? Tal vez, empeñados en buscarle un significado a nuestra vida no nos damos cuenta de que ya lo tiene, aunque nosotros no tenemos por qué conocerlo.
Como toda gran novela, y ésta lo es, el libro nos plantea un escenario que podemos disfrutar desde distintos puntos de vista. No os dejéis engañar por mi perorata filosófica. Como toda grandísima novela, lo hace con naturalidad consiguiendo que te adentres en ese mundo un tanto surrealista con la intriga propia de una novela negra. No obstante, esta novela fue publicada por primera vez mediante entregas en la revista Playboy, lo que dice mucho de la calidad de la edición nipona de Playboy y de la conjunción entre entretenimiento y filosofía que posee la novela. 
Y es que Yukio Mishima, nacido en 1925, está considerado uno de los mejores escritores japoneses del siglo XX. No llegó a obtener el premio Nobel, al que fue candidato, porque el autor no consideró oportuno vivir lo suficiente para ello. Mishima fue un gran defensor de la cultura japonesa tradicional en una época en la que, primero por la industrialización, y, posteriormente, por el hecho de perder la Segunda Guerra Mundial, se empujó a Japón por la senda del capitalismo y el consumismo más salvaje, de los que Una vida en venta, también podría considerarse una crítica. De hecho, llegó a fundar una especie de grupo paramilitar para defender la cultura tradicional y poner en valor la figura del emperador, relegado a una figura estética por la intervención estadounidense. Para reponer el poder el emperador y recuperar la cultura japonesa Mishima, en una acción audaz, trató de provocar un levantamiento militar. Ante el fracaso del levantamiento y a modo de protesta Yukio Mishima, llevó a cabo el seppuku, el suicidio ritual japonés, a sus 45 años. 
Como el protagonista de su novela Una vida en venta, Mishima no dejó de buscar en su vida una muerte con significado hasta que la encontró. Ello hace que la propia novela se llene aún más de interés y sus distintas lecturas cobren aún más intensidad y de una forma tan entretenida, clara y ágil que parece que lo hace sin querer. Definitivamente, una novela imprescindible.
Sergio M. Planas


© Sergio M. Planas.