miércoles, 24 de marzo de 2021

Reseña: MI DULCE NIÑA, de Romy Hausmann.

 

Todos conocemos algún caso real en el que un tipo despiadado secuestra a una chica para tenerla encerrada durante años en una cabaña o en un sótano. Durante ese tiempo, el criminal y su víctima conviven y tienen hijos. Cuando por fin las autoridades descubren lo que pasa, la madre y los hijos han de reintegrarse en una sociedad que les puede resultar complicada, de ahí que necesiten ayuda psicológica durante un buen tiempo. ¿Va de esto Mi dulce niña, la nueva novela de Romy Haysmann? Sí, pero de una forma que… Mejor que leáis mi reseña para que lo sepáis.

Tras muchos años sin saber de su hija desaparecida, Matthias y Karim vuelven a abrazar la esperanza la noche en la que se les comunica que una mujer que podría ser su querida Lena ha ingresado en un hospital acompañada de una niña. La mujer habría sido atropellada al intentar huir de su captor; la niña, podría ser la hija de Lena. El disgusto de los ancianos se hace patente en cuanto Matthias ve a la mujer y comprueba que no es Lena. La niña, sin embargo, es idéntica a su hija. ¿Cómo puede ser? ¿Por qué ha estado esta mujer encerrada en una cabaña con los presuntos hijos de Lena durante un buen periodo de tiempo? ¿Dónde está el lugar del encierro? ¿Y quién sería el secuestrador? ¿Tendrán todas estas preguntas una respuesta?

Una chica desaparece un día y no se vuelve a saber de ella durante años. Podría haber sido asesinada, pero no hay cuerpo. Podrían haberla secuestrado, pero nadie pide un rescate. Su ausencia, lejos de mitigarse con el tiempo, se hace cada vez más pesada para unos padres que la añoran cada vez más.

En esta historia la hija, Lena, no aparece. En su lugar, lo hace otra mujer, una tal Jasmin, que ha estado cuidando forzosamente de los hijos de Lena, Hannah y Jonathan, durante los últimos meses. ¿Qué fue de Lena? ¿Quién es el secuestrador? Tampoco Jasmin parece saberlo, por lo que tendremos que esperar al final de la historia para conocer las respuestas.

La novela nos es contada por varias voces, las de: Jasmin, la que fuera secuestrada para que hiciera de madre de los niños de Lena, una mujer que se encuentra asustada y confusa tras salir del hospital, prácticamente incapaz de estar tranquila en su propia casa; Hannah, la hija de Lena, una niña que presenta un retraso importante en el desarrollo y un comportamiento un tanto sospechoso, lo que no será impedimento para que su abuelo quede prendado de ella; y Matthias, el dolido padre de Lena, un hombre que no parará hasta descubrir qué pasó con su hija.

En Mi dulce niña nada es lo que parece. Así, conforme pasemos las páginas nos daremos cuenta de que nos encontramos ante un embrollo cada vez mayor, uno del que, como lectores, querremos resolver lo antes posible. Lena y Jasmin se nos presentarán como seres inocentes, pero, ¿lo serán Hannah y Matthias? ¿Y el secuestrador? ¿Acaso no está más cerca de lo que pensamos?

Mi dulce niña, en definitiva, es un intenso thriller, original e impactante, en el que nos encontramos con un caso difícil de resolver, unos personajes perfectamente perfilados y un final totalmente sorprendente. Si eres de los que buscan novelas negras que no te dejen indiferente, ¿a qué esperas para leer esta?

Cristina Monteoliva