sábado, 21 de marzo de 2026

Reseña: FELICIDAD Y AMOR, de Zoe Dubno

 


Apuesto a que todos los que tenemos ya cierta edad nos hemos sentido fuera de lugar en infinidad de ocasiones. En bodas, cumpleaños, fiestas de Nochevieja, incluso funerales. ¿Por qué decidimos quedarnos más tiempo de la cuenta en estos eventos? ¿No habría sido mejor buscar una excusa razonable y volver a casa? ¿Y por qué no se va de la fiesta de sus antiguos amigos la protagonista de Felicidad y amor, la imparesionante novela de Zoe Dubno? Sin duda, porque tiene mucho que contar a los lectores, como veremos en la siguiente novela.

La protagonista y narradora de esta historia ha tenido que volver a Estados Unidos al no poder quedarse por más tiempo en Inglaterra. Una vez en Nueva York, se entera de que Rebecca, una antigua amiga con la que la relación no siempre fue fluida, ha fallecido por sobredosis. Tras el entierro, prácticamente se ve forzada a asistir a una fiesta que dan unos antiguos amigos del mundo cultural, a los que en la actualidad detesta, creyendo que se trata de un homenaje a la fallecida. Pronto se da cuenta, sin embargo, de que la homenajeada es una actriz de moda con la que los anfitriones y otros invitados quieren congratularse. Nuestra mujer beberá vino ecológico sentada en la esquina de un sofá blanco mientras disecciona la personalidad y el comportamiento tanto de los dueños de la casa como de otros invitados. La cuestión es: ¿por qué no se decide a levantarse y marcharse a casa?

La narradora y protagonista de esta historia no tiene nombre, lo que nos induce a pensar (al menos a mí), puesto que se trata de una escritora y guionista, que podría tratarse de la misma autora.

Esta mujer, además de inteligente, es sensible y está profundamente dolida por cómo se comportaron con ella tanto la pareja formada por la comisaria de exposiciones Nicole como su marido Eugene, en el tiempo en el que ejercieron como sus padrinos en el mundo de la cultura y el arte, como Alexander, un escritor de autoficción que siempre la ha mirado por encima del hombro aunque en pasado pareciera que quisiera ayudarla con su carrera literaria.

Digo que es sensible, pero también rencorosa y mordaz: durante buena parte de la narración, leeremos todo lo que tiene que contar (pocas cosas buenas) sobre los que un día fueron sus amigos, esa gente pretenciosa y ambiciosa que presume de un buen gusto del que carece.

Si bien la historia de la cena después del entierro que se entremezcla con los recuerdos de la narradora no deja de ser interesante, confieso que lo que más me ha gustado de este libro es la forma en la que está escrito. Así, por un lado, nos encontramos con ese larguísimo monólogo interior de la protagonista; y, por otro, con algunos diálogos que tienen lugar durante la cena. En un mundo en el que las novelas más comerciales tienden a estar escritas con frases cada vez más cortas y un vocabulario reducido, resulta especialmente llamativo encontrar un texto que ya no solo no tiene ni un solo punto y aparte, que consiste en un único capítulo de más de doscientas páginas, sino que, además, se encuentra formado por una sucesión casi infinita de complejas oraciones subordinadas cargadas de énfasis, análisis y significado.

Felicidad y amor puede leerse como una obra independiente. Sin embargo, sabemos tanto por lo que encontramos en la contraportada de esta edición como por la nota que incluye al final del texto la autora, que se inspira en Tala, la novela de Thomas Bernhard. No he tenido el gusto de leerla, por lo que me pregunto si ya no solo en esta obra anterior encontraremos personajes resentidos con su entorno, sino también una crítica mordaz a este mundo superficial en el que vivimos, y más concretamente, al sector cultural.

Felicidad y amor, en definitiva, es una muy recomendable obra literaria tanto por lo que nos narra como por la forma en la que está escrita. Una novela que nos invita a disfrutar de las buenas historias, esas que no solo se fijan en lo que fluye a nuestro alrededor, sino que también nos invitan a reflexionar sobre las relaciones humanas y en cómo podríamos cambiar ciertos comportamientos grupales y aspectos sociales. Y tú, ¿a qué esperas a conocer esta historia?

Cristina Monteoliva