Aunque no todo fuera de color de rosa,
para muchos el lugar en el que nos criamos tiene un significado especial. Para
algunos, además, puede ser el sitio al que volver para empezar de cero, como es
el caso de Sol Cortés, la patronista que decide dejar la ciudad para volver al
pueblo de su infancia y abrir allí una librería. ¿Qué aventuras le traerá esta
decisión? Para saberlo, tendrás que leer Detective
Ferruchi, de Marta Villar. En esta reseña yo solo te daré algunas pistas.
¿Empezamos?
Cansada de su trabajo
como patronista de Inditex, Sol Cortés decide volver a Umeiro, el pueblo
gallego en el que se crio y abrir allí una librería. Poco después de la
apertura del negocio, aparece muerto en su casa Juan, el veterinario pelirrojo.
Julio, el hermano de Juan y amigo de la adolescencia de Sol, le pedirá a esta
que investigue por su cuenta, en paralelo a las fuerzas del orden. Sus
pesquisas no solo la ayudarán a conocer mejor al difunto, sino también la
realidad social del lugar desde distintas perspectivas. La cuestión es: ¿conseguirá
averiguar la verdad?
Sol está cansada del
daño ambiental que el consumismo descontrolado de ropa, para posteriormente
desechar las prendas, produce. Esto la lleva a dejar su trabajo y decidir abrir
una librería en el hogar de su infancia, Umeiro.
En Umeiro A Sol le
hicieron bullying por ser diferente,
pero también llegó a tener buenos amigos, como los reencontrados Amil, actualmente
policía, y Julio, el hermano de Juan, el veterinario asesinado en su casa. También
en Umeiro están Vivita, la madrina recién separada después de muchos años de
infeliz matrimonio con la que vivirá nuestra protagonista; y Agatha, una chica
muy despierta que trabajará con Sol en la librería.
Sol hablará con muchos
de los habitantes del mundo rural gallego durante su investigación: personas
amables que nos darán a conocer, tanto a nuestra protagonista como a los lectores,
cómo es precisamente el campo gallego actualmente, las consecuencias de la
inmigración a países como Suiza en los años 70 y 80 del siglo pasado en los
familiares que se quedaron en Galicia, la drogadicción, cómo era trabajar en
los pequeños talleres textiles que Inditex tenía repartidos por los pueblos y
cómo ha cambiado la situación de los ancianos en nuestra sociedad en los
últimos años, entre otros temas.
Si bien todos estos
asuntos afectan, en cierta medida a una persona tan sensible como Sol, hay
otros que, además, lo hacen más directamente, como el racismo, el haber entrado
en la premenopausia (un tema que se trata extensamente esta obra) y ese secreto
relacionado con su salud del que no quiere que nadie se entere. Pero, ¿hasta
qué punto puede afectar a su nuevo entorno?
Diremos, finalmente, que
Detective Ferruchi, es lo que podríamos denominar un cozy crime de carácter
social y medioamiental con sus buenas dosis de sentido del humor. Una obra
entrañable con la que adentrarnos en el mundo rural gallego y conocer mejor a
sus estupendas gentes. Una novela diferente que está esperando que la
descubras.
Cristina Monteoliva
