Cuando leemos una historia o vemos una
película o serie, nos fijamos siempre en los protagonistas. A veces, sin
embargo, estos vienen acompañados de amigos y familiares cargados de matices:
personajes que también merecerían ser los dueños de sus propias historias. ¿Y
quién no se ha sentido alguna vez un secundario en su vida?, me pregunto tras la
lectura de Personaje secundario, la antología
de relatos de Sofía Balbuena de la que hoy hablaremos.
Personaje
secundario, obra ganadora del IX Premio Ribera del Duero de
Narrativa Breve, es un estupendo volumen compuesto por cinco relatos bastante
extensos: La mejor persona del mundo,
Avenida Rivadavia, Tsunami, Mejores amigos y Felicidades.
Si bien estas cinco
historias contienen variados matices y son ricas tanto por su prosa como por su
contenido, podemos decir que en todas ellas nos encontramos con mujeres que, de
una u otra manera, son o han sido personajes secundarios de su propia
existencia. Mujeres que se quedan embarazadas en un país que no es el suyo y, o
bien las amigas las juzgan, o bien se preguntan qué sería de sus vidas si no
hubieran decidido ser madres de improviso; mujeres que sostienen sus
matrimonios mientras se preguntan qué están haciendo sus maridos; mujeres que
aman a otras mujeres pero que no pueden con la presión de la relación; mujeres
que en la adolescencia se preguntan si vivirán siempre bajo la sombra de su
mejor amigo; mujeres que trabajan duro; mujeres que se desesperan; mujeres que
esperan que la vida les acabe ofreciendo lo que se merecen de verdad.
Personaje
secundario, en definitiva, es un excelente libro de relatos
que no solo despiertan la curiosidad del lector sino que, además, y sobre todo,
invitan a preguntarnos por el mundo en el que vivimos, la forma que tenemos de
relacionarnos los unos con los otros y si esperamos algo más en nuestras vidas.
Y tú, ¿a qué esperas a descubrirlo?
Cristina Monteoliva
