Encontrar tu camino no es fácil, más si
eres mujer en un mundo gobernado por los hombres. Poco a poco, sin embargo, el
feminismo se va abriendo paso en todo en cada vez más lugares del planeta.
Mientras conseguimos que llegue esa igualdad real entre hombres y mujeres, ¿por
qué no aprender de obras diversas escritas desde otros países? Novelas como La primera mujer, de Jennifer Nansubuga
Makumbi, elegida libro del año 2021 por Sunday Times, Daily Mail, BBC Culture y
Irish Independent. Si quieres saber por qué tienes que hacerte ya con tu
ejemplar, no dejes de seguir leyendo este artículo.
Década de los años 70 del
siglo XX. Kirabo es una preadolescente ugandesa que vive en casa de sus abuelos
en un pueblo en el que todos se conocen y apoyan. Inteligente y valiente, nuestra
chica presume de saber contar historias. Por desgracia, poco conoce de la suya
propia. Una historia que comenzaría con su nacimiento. ¿Pero por qué su madre
la abandonó? ¿Sería posible encontrarla? ¿Acaso su padre, que vive en la ciudad
con su nueva esposa y sus dos hijos en común, podría darle más información? ¿No
será Nsuuta, aquella a la que llaman bruja, la que tendrá todas las respuestas?
Esta es la historia a
lo largo de su preadolescencia, adolescencia y primeros años de mujer adulta de
Kirabo, una chica ugandesa que se ha criado con Alikisa, su abuela, y Miiro, su
abuelo, en una casa en la que siempre había jóvenes pululando. Al rozar la
pubertad, Kirabo siente la imperiosa necesidad de encontrar a su madre ausente,
por lo que recurrirá a Nsuuta, la mujer más libre que conoce. Ese anhelo, este
desarraigo a pesar de tener a tantos familiares que la quieren, acompañará a
nuestra protagonista durante gran parte de su vida. La cuestión es: ¿y si
encuentra a su progenitora y lo que descubre no le agrada en absoluto?
La narración nos habla
de la vida en el pueblo de Kirabo junto a sus abuelos; su corta estancia en la
ciudad con su padre, su madrastra y sus hermanastros; sus años en el internado
y lo que vino después. Al tiempo que vemos como nuestra chica se hace adulta,
cada vez más convencida de ser como esa primera mujer poderosa y libre de la
que le hablaría Nsuuta, la anciana a la que las malas lenguas llaman bruja,
conoceremos cómo era la vida en el medio rural y las ciudades de Uganda en el
último cuarto del siglo XX, la historia del país en esos tiempos y la cultura
de su pueblo. Un pueblo que luchaba por dejar atrás ciertas costumbres del
pasado, pero manteniendo la unión de las familias.
La poligamia estaba muy
extendida en el país antes de la llegada del cristianismo. De hecho, muchos
nuevos cristianos fueron reticentes a ser monógamos en aquella época, podemos
deducir de ese paréntesis en la narración en la que nuestra voz guía nos habla
del trío amoroso existente entre Alikasa, Miiro y Nsuuta. Lo más interesante de
esta subtrama será conocer la amistad que hubo entre ambas mujeres, su concepto
de familia y las razones por las que estuvieron mucho tiempo enemistadas.
Son muchos los
personajes relevantes con los que nuestra poderosa Kirabo se va a encontrar
durante una vida marcada por el propósito de encontrar a una madre que la
rechazó al nacer. De todos ellos, yo destacaría a Alikasa y Miiro, los abuelos
cariñosos que tanto se preocupan de ella; a Giibwa, la amiga de la infancia que
al crecer se convertiría en algo bien distinto; a Nsuuta, una mujer ciega pero
independiente siempre, sabia y conocedora de la importancia del feminismo; Tom,
el padre de Kirabo, un hombre condicionado por Nnambi, su caprichosa mujer, y
sus hijos pequeños; Abi, la tía que se ocupará de Kirabo en la ciudad; y Sio,
el chico de Londres que con el tiempo se convertirá en el gran amor de nuestra
muchacha.
Diré finalmente que
para mí La primera mujer ha sido todo
un grato descubrimiento. Una novela fascinante escrita con un estilo único,
profunda, de personajes bien perfilados e historias necesarias para entender al
pueblo ugandés y el feminismo desde el punto de vista de sus mujeres. Si estás
buscando una obra apasionante, auténtica e inolvidable, este es tu libro.
Cristina Monteoliva
