miércoles, 14 de enero de 2026

Reseña: DOBLE DRAMA, de Lisa Williamson y Jess Bradley.

 


Pasar del colegio al instituto es algo sin duda importante en la vida de un preadolescente. Cambian las asignaturas y los compañeros, aunque puede que los problemas de casa sigan siendo los mismos. Pero, ¿y si descubrieras de pronto en ese primer año en tu nuevo centro cuál es tu verdadera vocación y todo estuviera en contra? Esto es lo que le pasa a Daniel, el protagonista de Doble drama, la novela infantil de Lisa Williamson ilustrada por Jess Bradley de la que hoy os hablaré. ¿Preparados? Pues allá que vamos.

Daniel es un chico alegre a pesar de que su madre padece una enfermedad crónica y a él le toca arrimar el hombro con el cuidado de sus alocadas hermanas gemelas. Su padre está cada vez más estresado y parece que lo acaba pagando con él. Por si fuera poco, hace poco que ha comenzado en el instituto y le está costando impresionar a sus nuevos amigos. ¿Y si descubren que se ha apuntado a la obra de teatro? ¿Qué dirían de él esos chicos tan gallitos? ¿Conseguirá Daniel ocultarlo hasta que se realice la función?

Daniel, el narrador y protagonista de esta novela, la segunda de una saga juvenil ambientada en el Instituto Biggs, es un chico risueño que, como muchos otros, al cambiar de centro escolar también lo hace de amigos, lo que le lleva a intentar encajar de todas las formas posibles. Como suele pasar, en el grupo hay un cabecilla que dirige todo lo que hacen e intenta imponer sus gustos. Al principio Daniel está conforme, pero, ¿qué pasará cuando transcurra el tiempo y se dé cuenta de cómo es este chico en realidad?

Como ya he contado antes, la situación de Daniel en casa no es la ideal: su madre está enferma y su padre espera que se comporte más como una adulto que como un niño.

Y luego está el asunto de la función. Nuestro chico de verdad quiere hacerla. Pero, ¿lo conseguirá sin que los amigos se den cuenta? ¿Y qué dirá su padre al respecto?

El texto viene acompañado por los dibujos en blanco y negro de Jess Bradley, lo que hacen de la experiencia lectora algo más enriquecedora si cabe. 

Como ya me pasara con su antecesora, Mejores amigas forever, Doble drama me ha parecido una estupenda novela dirigida a un público lector de entre 9 y 11 años, si bien la he encontrado muy disfrutable también a mis 47. Este libro trata temas como la amistad verdadera, el acoso escolar y las relaciones familiares, especialmente en aquellas en las que hay un progenitor enfermo y se espera demasiado de los hijos mayores. Se trata, pues, de un libro con el que aprender valores y a gestionar situaciones del día a día de los jóvenes, pero también pasar un buen rato.

Cristina Monteoliva