martes, 13 de enero de 2026

Reseña: LA CASA DE PAN DE JENGIBRE, de Laurie Gilmore

 


¿Eres de esas personas que quisieran que las fiestas navideñas duraran todo el año? ¿Buscas una lectura romántica ambientada en la época más alegre de todas y en un marco idílico? ¿Te mueres por una historia que, en conjunto, te resulte confortable? Pues entonces La casa del pan de jengibre, de Laurie Gilmore es tu libro. Te lo vengo a explicar en la siguiente reseña. ¿Preparados? ¡Allá vamos!

Todo está nevado en Dream Harbor. Se acerca la Navidad, pero también la boda de Logan y Jeannie. Los familiares y amigos están acompañando a los novios y ayudándoles con los preparativos, entre ellos, Annie, la dueña de la pastelería La casa del pan de jengibre. Para Annie, todo sería perfecto si entre los amigos e invitados a los eventos relacionados con la boda no estuviera Mac, el dueño del pub local. Y es que Mac y ella tuvieron una historia hace once años que no acabó bien. Annie sigue enfadada por Mac por lo que pasó mientras él intenta reconciliarse con ella. ¿Lo conseguirá?

Dream Harbor es un lugar idílico en el que cualquier intento de romance acabará triunfando. De hecho, La casa del pan de jengibre es el cuarto libro de la hasta ahora exitosa saga romántica que tiene lugar en esta localidad. Esta que escribe no se ha revisado los anteriores títulos (tres en total), pero después de leer el cuarto, puedo afirmar que podéis adentraros en este sin temor pues se puede leer de forma independiente.

La novela nos presenta capítulos alternos en el presente y en el pasado, once años atrás. En el presente, conoceremos a una Annie muy enfadada con un Mac que quiere hacerse perdonar por todos los medios. El pasado nos dará las claves para comprender a los dos protagonistas: una chica ansiosa por triunfar con su propio negocio local y un chico deseoso de abandonar el pueblo natal para vivir aventuras. El tiempo pasa y los intereses a veces cambian. La cuestión es: ¿conseguirán pasar página y empezar de cero?

Nuestro narrador omnisciente lo sabe todo de Annie y Mac, de lo que pasó cuando estuvieron juntos, separados y en el presente. Él se encargará de mostrarnos todas sus reflexiones, inquietudes y anhelos. Tampoco se olvidará de narrarnos las situaciones más divertidas en las que se verán involucrados en estos locos días preboda. Personalmente, creo que la subtrama de la abuela del novio a la fuga es lo mejor de todo el libro.

Así que esta novela va sobre la Navidad, las bodas y las segundas oportunidades. Dicen que estas no son buenas, pero, ¿y si se aclararan los malentendidos que llevaron a la primera ruptura? ¿No creéis que dos personas que se separaron siendo unos adolescentes podrían volver a congeniar en su madurez? Si queréis saber cómo llegarían a ello, os recomiendo que leáis ya La casa del pan de jengibre.

Cristina Monteoliva