domingo, 30 de agosto de 2026

Reseña: LA MIRADA DEL CORZO, de Natalia Gómez del Pozuelo

 


Aunque creas saber el camino, una vez te pones en marcha son montones las cosas que pueden ocurrirte. Así, todo gran viaje no quedará nunca exento de gratas sorpresas, pero tampoco de grandes o pequeños contratiempos. Y si no, que se lo digan a Natalia Gómez del Pozuelo, una escritora viajera que nos cuenta sus andanzas tanto por los montes como por la vida en La mirada del corzo. Te contamos más sobre este libro a continuación.

Natalia Gómez del Pozuelo decidió un día liarse la manta a la cabeza, dejar su carrera profesional hasta el momento y dedicarse a lo que verdaderamente le apasionaba: la escritura. Pronto descubriría que tal vez no bastaría solo con vender libros para pagar las facturas, así que buscó actividades complementarias. En el momento del comienzo de la narración de este diario novelado de un año de su vida, Natalia mantiene un fuerte vínculo con sus lectores a través de una newsletter que manda con bastante frecuencia. En ella cuenta al detalle todo lo que le sucede desde que decide salir al monte hasta que descubre que un capítulo de su vida ha terminado.

Pero, ¿qué es lo que cuenta Natalia Gómez del Pozuelo exactamente?

La mirada del corzo es un diario muy detallado (yo diría que hasta la extenuación) de un periodo muy concreto de la vida de su autora. Todo comienza cuando la que escribe decide que ha de emprender un viaje por el campo, en primavera, en dirección a Francia, recorriendo el camino de Santiago a la inversa. Durante el camino, y a pesar de ir muy bien equipada, la excursionista tendrá que afrontar varios desafíos. Gracias a la amabilidad de la gente, conseguirá solventar buena parte de esos obstáculos. Varias de esas personas dejarán huella en ella, hasta el punto de llegar a entablar una relación en los siguientes meses: un amigo y un amante. Lo que comienza como un libro de viajes campestre, se transforma pronto en la exploración de su autora de su nueva relación. ¿Es posible volver a tener una nueva relación cuando todavía pesa una que se dejó hace dos años? ¿Con la edad nos volvemos más reticentes al amor? ¿Y si nuestra mujer está destinada a seguir sola su camino vital?

La mirada del corzo, en definitiva, nos ofrece un viaje más interior que exterior, una exploración de las relaciones humanas desde el punto de vista de su autora y una buena excusa para conocer la escritura de una mujer que no teme ni mirar a los ojos a los corzos ni desnudar su alma ante el lector.

Cristina Monteoliva