Vivir con una enfermedad congénita grave
no es nada fácil; tener que escondérselo a tus compañeros de trabajo por no
acabar en un puesto que no te gusta en absoluto, tampoco. Pero, ¿qué pasa si tu
oficio es de alto riesgo? ¿Si te tiene todo el rato en tensión? ¿Y si eres la inspectora
de policía que investiga una serie de crímenes misteriosos en Granada? Las respuestas
a estas y otras preguntas las tiene Barea, la protagonista de El latido de las mariposas, la nueva y
emocionante novela de May R. Ayamonte de la que hablaremos a continuación.
Barea es una mujer con
dos grandes conflictos internos: por un lado, no sabe si sigue enamorada o no
de Lucas, el exmarido con el que intentó ser madre sin conseguirlo, o de Bruno,
el enfermero con el que ha estado teniendo relaciones esporádicas en los
últimos tiempos.; por otro, hace un año que, a causa de la cardiopatía congénita
grave que padece, le implantaron un DAI, un desfibrilador automático
implantable, con marcapasos integrado, y no ha dicho nada en el trabajo con tal
de no ser relegada de su puesto de inspectora a otro que no le interese en
absoluto. Todo se complica cuando empiezan a aparecer cadáveres en casas
embargadas por bancos en las inmediaciones de Granada. Los fallecidos aparecen
rodeados de mariposas, vivas y muertas, en distintas posiciones. ¿Se trata de
algún tipo de venganza de tintes políticos? ¿Qué busca el asesino? ¿Conseguirá
Barea resolver el caso antes de que la vida de alguno de sus familiares corra
peligro?
Año 2025. Granada y su
provincia han dejado de ser un lugar seguro desde que un asesino en serie ha
empezado a dejar cadáveres en casas embargadas por los bancos que ahora están a
la venta por inmobiliarias. Es probablemente el caso más importante para la
inspectora Barea. Nuestra mujer, en apariencia fuerte, sin embargo, tiene dos importantes
debilidades: los sentimientos que manifiesta por dos hombres bastante
distintos, su exmarido y un enfermero que estuvo con ella en su operación, y la
cardiopatía congénita que la hace temer por su vida, a pesar de llevar un DAI
desde hace un año.
Son tiempos difíciles
para nuestra inspectora, probablemente los peores. Pero no estará sola: en el
trabajo tendrá al malhumorado inspector Curro López, que ya apareciera en otras
historias de May R. Ayamonte, y la siempre servicial subinspectora Lorena
Gómez, entre otros; fuera, se apoyará en su madre, en Bruno (su nuevo amante),
en Alto (su hermano) y Aurora (su compañera de piso psicóloga).
A muchos lectores El latido de las mariposas os resultará
interesante por el enrevesado caso al que ha de enfrentarse la inspectora
Barea, desde luego original y truculento. A mí, sin embargo, me han llamado la
atención tanto los temas ya mencionados (la cardiopatía congénita que padece nuestra
protagonista y que la convierte en una persona un tanto vulnerable, y el
conflicto amoroso al que se enfrenta) como otro muy controvertido sobre el que
tanto el narrador como nuestra protagonista tienen una opinión muy marcada. No
puedo adelantaros mucho más (ya sabéis que no me gusta destripar las tramas),
así que os animo a leer este libro ya no solo para descubrir de qué se trata,
sino también para vivir una aventura trepidante en compañía de una heroína poco
usual. Os aseguro que cuando lo hagáis, comprenderéis el sentido del título a
la perfección.
Cristina Monteoliva
