Queridos
amigos de La
Orilla de las Letras,
continuamos
la semana con la entrevista que nos ha concedido el autor Roberto Sanz Argudo. Sin más dilación, aquí va:
¿Cuándo
comenzaste a escribir?
Desde pequeño me ha encantado
escribir. Al principio no en papel, pero sí en mi cabeza muchas historias
surgían de mi imaginación y eran interpretadas por mis juguetes. Pero fue en la
adolescencia cuando comencé a escribir de manera más consciente, como una forma
de expresión personal.
¿Y
cuándo descubriste que la escritura era algo más que un pasatiempo?
Hubo un momento en el que me di
cuenta de que necesitaba escribir para sentirme completo. No era solo una
afición, sino una necesidad vital. No podía dejar de escribir. Ese punto de
inflexión llegó cuando comencé a compartir mis reseñas literarias y vi que
emocionaban a otros, que generaban conversación, que dejaban huella. Ahí
comprendí que había algo más profundo en juego.
©
Roberto Sanz Argudo.
¿Qué
lecturas crees que te han influenciado como escritor?
Muchas. Desde los clásicos como
Gabriel García Márquez, Lorca o Benito Pérez Galdós, hasta autores
contemporáneos como César Pérez Gellida, Juan Gómez Jurado o Eloy Moreno. Pero
recuerdo, y nunca olvidaré, que fue con La
sombra del viento cuando algo cambió dentro de mí. Le debo mucho a Carlos
Ruiz Zafón, y a la persona que me regaló aquella novela: mi madre.
¿Qué
estás leyendo ahora mismo? ¿Nos lo recomendarías?
Estoy leyendo Intemperie, de Jesús Carrasco. Es una novela que atrapa desde el
silencio, desde lo no dicho, desde la aridez del paisaje y la emoción
contenida. La recomiendo mucho, sobre todo si os interesa la literatura que
dialoga con el mundo rural y el alma humana.
¿Cómo
compaginas tu trabajo como profesor de Lengua y Literatura con la escritura?
Con equilibrio y mucha pasión. Ser
profesor me mantiene en contacto constante con la literatura, con jóvenes
lectores, con la palabra viva. Eso alimenta mi escritura. Y escribir me ayuda también
a ser un mejor docente, más creativo, más empático. Son dos mundos que se
retroalimentan. Además, creo que sin mi alumnado, mi imaginación no daría para
tanto, son un elemento clave en mi inspiración.
¿Dónde
encuentras la inspiración?
En lo cotidiano, en la memoria, en
los silencios de la historia, en una mirada. A veces, una noticia, una frase
escuchada al pasar, una emoción que no encuentra salida, pueden ser el inicio
de una historia. También me inspira el mundo rural, el paso del tiempo, la pérdida,
la esperanza.
¿Escribirías
una novela de moda a cambio de hacerte famoso?
No. Creo que la literatura debe
ser honesta. Prefiero seguir escribiendo desde la autenticidad, incluso si eso
significa llegar a menos personas. La fama nunca ha sido mi objetivo. Si llega,
que sea porque algo que he escrito ha tocado de verdad a alguien.
¿Por
qué te has decantado por la autopublicación a la hora de dar a conocer tu obra
al público?
Porque quería compartir mi
historia sin esperar eternamente el visto bueno de una editorial. La
autopublicación me ha permitido aprender todo el proceso, conectar directamente
con los lectores y tener control sobre mi obra. Ha sido una experiencia muy
enriquecedora.
Tu
primera novela publicada es Anochecer
teñido de rojo. ¿Qué vamos a encontrar en este libro?
Una historia de pérdida, dolor y
redención ambientada en un mundo oscuro y casi postapocalíptico. A través de dos
soldados, Mateo y Eki, el lector se adentra en un mundo marcado por el
silencio, los recuerdos y el miedo. Es una novela que mezcla emoción, acción y
una mirada crítica a lo que somos cuando todo se rompe. Aunque a veces se
acerca a la distopía, es profundamente humana. Habla del deseo de descubrir la
verdad y de volver a empezar cuando ya no queda nada.
¿Cuánto
tiempo has tardado en escribir este libro?
Desde la primera idea hasta la
publicación, pasó más de un año. Aunque la escritura activa fue de unos seis
meses, hubo mucho trabajo de documentación, planificación y revisión. Cada
capítulo y cada personaje fueron puliéndose poco a poco hasta que sentí que
podía dejarlo ir.
¿Qué
esperas que los lectores aprendan de Anochecer
teñido de rojo?
Espero que les haga reflexionar sobre la fragilidad del mundo en que vivimos, pero también sobre la fuerza interior de cada persona, incluso en las circunstancias más adversas. Quiero que se queden con esa idea de que, mientras podamos comunicarnos y sentir, hay esperanza.
©
Roberto Sanz Argudo.
¿Qué
nuevos proyectos literarios tienes en marcha?
Estoy trabajando en varias
historias. El proyecto más cercano es la segunda parte de Anochecer teñido de rojo, que espero que vea la luz en el mes de
junio. En mente, y ya en papel también, tengo varias historias entre manos:
sigo con la ciencia ficción pero también estoy experimentado con una novela negra,
otro de mis grandes géneros favoritos.
¿Te
gustaría añadir algo antes de terminar esta entrevista?
Sí. Me gustaría dar las gracias a
todas las personas que me han acompañado en este camino: a quienes me han leído
en silencio, a quienes han compartido mis palabras, a quienes me han animado a
seguir cuando dudaba. A mi familia, a mis amigos, a mis alumnos, a los que ya
no están y siguen vivos en lo que escribo. Gracias por confiar, por leer, por
sentir conmigo. Sin ellos, sin vosotros, nada de esto tendría sentido. Gracias
por estar al otro lado.
Muchas
gracias, Roberto, por tu tiempo, tus
palabras y tus fotos personales. Te deseamos una carrera literaria larga y próspera.
Y
a vosotros, amigos lectores, gracias
por estar un día más al otro lado de la pantalla. Ahora, ¡a leer!
Cristina Monteoliva