Queridos
amigos de La
Orilla de las Letras,
comenzamos
el fin de semana con la interesante entrevista que nos ha concedido la prolífica
autora Ana Cepeda Étkina. Si tú
también quieres conocerla, no tienes más que seguir leyendo.
¿Cuándo
descubriste que la escritura era algo más que un pasatiempo?
Cuando me empeñé en publicar las
memorias de mi padre. Estuvo 30 años en la URSS como «niño de la guerra» y
murió cuando yo apenas tenía 15 años. Dejó unas memorias inacabadas, donde contaba
que tuvo que meterse en un baúl para intentar escapar del país, ya que llevaba
10 años solicitando la vuelta a España y se lo denegaban constantemente. Lo
único que quería era volver con su familia, a Málaga, pero el régimen
estalinista y la ayuda de sus representantes españoles cerraron las fronteras.
Acabó por jugársela, meterse en un baúl de la embajada argentina para la que
trabajaba como traductor y secretario y… (spoiler) de ahí fue a parar al GULAG.
Yo tenía
32 años y el periódico El Mundo publicó un artículo muy extenso a todo color
con su peripecia. Fue cuando decidí sentarme a escribir y recomponer aquel
puzle que él había dejado. Las publiqué tras seis años de mucho esfuerzo y, desde
entonces, no puedo dejar de escribir. Tras Harina
de Otro Costal, que es como se llama el libro, me dediqué a «matar gente»
al escribir novela negra, y así mira, me ahorro la terapia… J
©
Ana Cepeda Étkina.
¿Qué
lecturas crees que te han influenciado como escritora?
Cualquier lectura, aunque sea mala
(cosa que al final suelo abandonar, aunque me sirve para saber qué NO hay que
hacer) aporta. Mis favoritos son Lorenzo Silva y su saga Bevilacqua, Mikel
Santiago, Reverte, María Dueñas, Aramburu… ¡Ahora mismo estoy con tres libros
al mismo tiempo! Y yo que decía que sólo podía concentrarme en uno… Se ve que
todo cambia.
¿Qué
estás leyendo ahora mismo? ¿Nos lo recomendarías?
Mira, me he adelantado.
1) Audioleyendo
Hábitos atómicos. Muy instructivo y
terapéutico.
2) El ladrón de miedos, de Luis David
Pérez. Es autopublicado y, con esta novela, ha llegado a ser finalista del
Premio Amazon, donde yo suelo participar. He de decir que lo estoy leyendo con
ojos muy críticos (quizás demasiado). Para lo bueno y lo malo.
3)La flaqueza del bolchevique. Brutal.
Lorenzo Silva fue finalista con esta novela del Premio Nadal 1997. Me hace
gracia ir hacia atrás y comprobar que el protagonista escucha cintas de cassette,
por ejemplo. Y es tan diferente al personaje de Vila que he seguido tan de
cerca que me quedo loca al ver su cambio de registro.
¿Cómo
compaginas tu trabajo fuera del mundo de las letras con la escritura?
A ratos, a saltitos y cuando
puedo. Por las noches robo tiempo a mi descanso, los fines de semana y cada
hueco que tengo lo mismo. Escritora a trompicones lo llamo yo.
¿Dónde
encuentras la inspiración?
En la vida real, y lo más curioso
es que, cuanto más me acerco a la realidad, más alucinante es ésta y más insignificante
deja a la ficción. Intento acercarme al mundo real. Cuando narro
investigaciones policiales, trato de acercarme al máximo a la cruda realidad.
Me intento alejar de series americanas tipo CSI porque eso no es ficción, es
más bien ciencia ficción. Lo de resolver una novela sacándose un conejo de una
chistera no va conmigo. Me pongo enferma al leer que un protagonista o un antagonista
tienen superpoderes. Para eso prefiero leer fantasía.
¿Escribirías
una novela de moda a cambio de hacerte famosa?
Depende. Si el tema va con algo
que pueda reivindicar y que vaya con mi idea de darle voz, sí. Sin embargo,
otra cosa es que haya tanto escrito sobre ese tema en concreto y que esté todo
tan manido que no me brote inspiración alguna, por tanto, me voy al lado
opuesto. Te pongo un ejemplo. Se han escrito cien mil libros sobre el maltrato
contra la mujer, pero pocos hay contra el hombre. Decidí entonces escribir una
investigación policial y que, además, se hablase precisamente de otro tipo de
maltrato. Eso no exime el anterior, pero prefiero aportar mi granito de arena
al darle luz a los temas de los que no se habla tanto. Por eso escribí Lo que no se ve.
¿Por
qué te has decantado por la autopublicación en Amazon a la hora de dar a
conocer algunas de tus obras al público?
Publiqué con dos editoriales pequeñas
varios de mis libros. Harina de otro
Costal (la historia de mi padre), Diario
de una Secuestrada y Lo que no se ve
se publicaron con una editorial y Móncavo
con otra. Tras varios años de cesión de derechos, los contratos caducaron y
finalmente conseguí recuperar la explotación de los mismos. Hice una segunda
edición y decidí autopublicar en Amazon, cosa que, a día de hoy defiendo a capa
y espada. Me gusta llevar el control de mis publicaciones, pese a que el esfuerzo
que invierto es inmenso, pero al fin y al cabo son mías, como si fuesen mis
hijos.
Si
solo pudieras recomendar uno de tus libros, ¿cuál sería?
Quizá De códigos y muerte. Es el más completo y te sitúa rápidamente en
la Serie Castro. Es bastante adictiva, créeme.
Háblanos
de El círculo de la locura, tu última
novela publicada.
¿Qué decir de El círculo? Creo que es la novela en la que el personaje de Castro
ha evolucionado más. Digamos que el inspector es un hombre cáustico que está de
vuelta de todo y más del comportamiento humano. No es el típico policía
amargado y alcohólico que suelen pintar en las películas (ya te digo que suelo
irme al lado contrario). Aquí tenemos a un tío atlético y deportista. Es tenaz
y vive centrado en su trabajo. Su vida personal nunca ha sido su fuerte, sin
embargo, en El círculo de la locura
se da la última oportunidad para tener una relación seria, cosa que hasta ahora
no conseguía debido al trabajo. Y cuando se enamora y tiene una pareja estable,
se va de vacaciones con ella. A mitad de camino, ella desaparece
misteriosamente, casi delante de sus narices. La particularidad es que se
pierde en Galicia, en los alrededores de un psiquiátrico abandonado.
El lector
ha de saber que la historia de este manicomio es cierta y todo lo que cuento de
él también. Mezclo ciertas leyendas con hechos reales y una investigación
pseudopolicial, ya que Castro está excluido al ser el principal sospechoso.
Además, tiene una banda sonora que es de todo menos aburrida. ¡Muy
recomendable!
¿Qué
tienen en común todas tus obras?
La reivindicación social, el humor
y la ironía. Suelo hablar siempre de hechos que han sucedido y trato de dar voz
a lo que no ha visto la luz. De ahí que me lleve un montón de tiempo
documentarme para no contarle milongas al lector.
¿Y
qué esperas que encuentren los lectores en tus obras?
Diversión, evasión, reflexión, enganche…
Muchos me han escrito o me han comentado en persona que mis libros les ha
venido como anillo al dedo cuando han necesitado poner la cabeza fuera de la
realidad, han pasado por un trance hospitalario o simplemente han retomado el
hábito de lectura gracias a haberse enganchado. Con eso me doy por contenta.
©
Ana Cepeda Étkina.
¿Qué
nuevos proyectos literarios tienes en marcha?
Tras darme un pequeño relax,
quería escribir una distopía, pero tras el trágico suceso de la DANA, se me
quitaron las ganas. Es algo que me perturba. Las noticias (y es que últimamente
no hay una buena) me sacan del ensimismamiento. Me pasó en el confinamiento.
Muchos escritores aprovecharon para escribir como locos. Yo no podía poner una
letra al lado de la otra. Deseché la idea de la distopía y he vuelto a montar
la siguiente de Castro. Puedo adelantar que es una novela con varias tramas y
creo que es la que más documentación me está pidiendo. ¡A ver lo que sale!
¿Te
gustaría añadir algo antes de terminar esta entrevista?
Me encantaría añadir que habría
que intentar fomentar la lectura de los escritores independientes. Creo que hay
mucho talento que no le llega al gran público porque las grandes editoriales tienen
copado el mercado. La mayoría de los lectores sólo leen a los escritores
populares, escriban lo que escriban, incluso publicando grandes bazofias, pero
parece que la gente se hace socia de un club al que no pueden defraudar.
Deberían
leer a escritores poco conocidos para darse cuenta de que muchas editoriales,
lo que publican no tiene una calidad excelente, sino que lo hacen porque los
escritores ya son conocidos.
Es la
época que nos ha tocado vivir, la del like
y los seguidores…
¡Mil
gracias por darme esta oportunidad y compartir con tus seguidores un poquito de
mí!
Muchas
gracias, Ana, por tu tiempo, tus
palabras y tus fotos personales. Te deseamos una carrera literaria larga y
próspera.
Y a
vosotros, amigos del blog, gracias
por estar un día más atentos a la pantalla. Ahora, ¡a leer!
Cristina Monteoliva