domingo, 26 de junio de 2016

Entrevista: JAVIER CASTAÑEDA DE LA TORRE

Queridos amigos de La Orilla de las Letras,

como sé que os encanta conocer a los escritores, aquí os traigo una nueva entrevista a un autor español. En esta ocasión se trata de Javier Castañeda de la Torre, autor de Ciencia Ficción ganador, entre otros premios, del XXVI Certamen Literario Alberto Magno con la novela Horror Vacui (libro que encontraréis reseñado también en blog), recientemente publicada por la editorial Apache Libros.
Javier, que tiene dos licenciaturas, la de Economía por la Universidad de Alcalá de Henares y la de Filosofía por la Universidad de Valladolid, además de haber obtenido la Suficiencia Investigadora en Filosofía por la Universidad Autónoma de Madrid, trabaja actualmente como profesor de Filosofía en un instituto de secundaria.
Como decía antes, Javier es autor de Ciencia Ficción, un género no muy visible en nuestro país. Si bien su nombre no ha sido muy conocido hasta ahora, estoy segura que tras la publicación de Horror Vacui se convertirá en un imprescindible de la literatura nacional.
Sin más preámbulos, os dejo ya con la entrevista que nos ha concedido:

¿Cuándo comenzaste a escribir?
Hace ya mucho. Como quince años. Pero escribía guiones cinematográficos. Me sentía más cómodo con ellos. De hecho mi formación como escritor es de cursos de guion de cine. Creo que se nota en mis relatos y especialmente en Horror Vacui, puntos de giro pensados milimétricamente, acción constante... Y comencé a escribir narrativa cuando acepté que vender un guion en España era imposible. Lo que no sabía es que vender ciencia ficción es casi igual de difícil.

¿Por qué ciencia ficción?
Pues te va a sorprender lo que te voy a decir, pero no soy un gran lector de ciencia ficción. En realidad no soy un gran lector de nada, salvo comics y moderadamente de filosofía. En ciencia ficción no tengo lagunas sino océanos. Pero creo que este género es perfecto para contar todos los problemas filosóficos que me acucian. Además dentro de mi disciplina me gusta mucho la parte de filosofía de la ciencia, por lo que miel sobre hojuelas.

¿Qué autores crees que han influenciado en ti como escritor?
Es difícil decir. Tengo claro los que me gustan, pero no son necesariamente a los que soy capaz de imitar. Me pasa con Ballard. Nunca seré capaz de acercarme a escribir como él. Pero temáticamente sí noto influencias. Borges sin duda. Incluso en Horror Vacui que puede parecer que no tiene nada de él, se encuentra una reflexión del hombre como intérprete del mundo que nos rodea, que deja a Pierre Mernard como un principiante (risas). La influencia de Borges es mucho más marcada en El Traductor de Dios.
Alan Moore es otro de mis escritores fetiche, sobre todo a nivel estructural. Me encuentro a menudo utilizando los casi infinitos recursos que él usó. ¿Acaso en Horror Vacui no se puede encontrar la estructura a base de anexos que complementan la historia principal como en Wachtmen?



Javier y Batman steampunk en el Festival de Fantasía de Fuenlabrada 2016

¿Relato breve o novela?
Cuando empiezo un relato siempre tengo miedo de que me quede muy corto y sin chicha. Pero según escribo va creciendo y creciendo. Al final menos de 5000 palabras me es muy difícil escribir. Siempre me pide más el relato. Por eso me gusta el Alberto Magno. Pero a veces me digo que debo aprender a ser más escueto, insinuar más y exponer menos, trasmitir lo mismo con menos palabras; es decir, aprender la técnica del relato corto. Debo proponérmelo como ejercicio. 

Has obtenido varios premios literarios con tus obras. Sin ir más lejos, Horror Vacui fue ganadora del XXVI Certamen Literario Alberto Magno de Ciencia Ficción en 2014. Sin embargo, no ha sido publicada hasta este año, 2016. ¿Por qué este hecho? ¿Has tenido problemas a la hora de publicar esta novela?
Es un poco engañosa la fecha. El Alberto Magno se da en diciembre del 2014, casi 2015, por lo que ha trascurrido poco más de un año. Pero sí, es difícil publicar. En eso debo dar las gracias a mi editor José Luis del Río Fortich y su apuesta por la ciencia ficción española con su editorial Apache. Sin él estoy convencido de que solo me quedaba la autopublicación. No se apuesta mucho por autores españoles de ciencia ficción y menos en novela corta.

Por cierto, hablando de ciencia ficción en España, ¿no crees que es un tanto complicado publicar libros que toquen estos temas en nuestro país? ¿Faltan lectores, acaso?
Sí que es complejo. Y las razones creo que son varias. Una diría sin duda que son pocos lectores. Creo recordar haber leído que en EEUU la ciencia ficción es el segundo género más vendido después del romántico. Aquí es casi residual. El número de editoriales de ciencia ficción que han desaparecido durante la crisis dejó el tejido muy dañado. Gracias a las microeditoriales volvemos a ver algo de luz, pero sigue siendo deficiente. La CiFi continúa teniendo mala fama, se considera un género de escasa calidad y si encima son autores españoles... No soy muy optimista con respecto al futuro. 


En clase con Javier

Volviendo a Horror Vacui: ¿cómo se te ocurrió escribir esta novela?
En 2013 había quedado finalista del Alberto Magno con La paradoja de Teseo. Me pregunté entonces por qué no había ganado. Me di cuenta de que muchos de los ganadores eran relatos ciberpunk, por lo que me propuse escribir uno. Ya tenía la idea de utilizar en algún relato el mecanismo y manipulación de las emociones y como el cerebro reinterpreta la realidad . Es un tema que he trabajado mucho estos últimos años para mis clases de filosofía.
Añádele que leí algunos libros sobre los datos masivos o Big Data y tenemos el trasfondo.
Una vez decidido este, me quedaba el desarrollo de la acción y en eso me inspiré en Minority report, sería estúpido negarlo. Así salió este thriller tecno noir,  Horror Vacui, que tuvo la suerte de ganar el Alberto Magno. Y no es falsa modestia. Para ganar un concurso es necesario contar con algo de suerte.

La novela parte de la base de que el libre albedrío y la moral no existen, que todo lo que decide hacer el ser humano puede ser controlado por un ordenador central. ¿Crees que algo así podría ser posible en el futuro?
El polvo inteligente (smartdust) también existe. No introducido en el cuerpo, pero es un paso obvio.
También ya es una realidad el control de las emociones. Si tienes una depresión, te doy un prozac que va a impedir que tu cuerpo absorba la serotonina y eso hará que estés más estimulado. O si tienes hiperactividad te doy otra pastilla y consigo que controles mejor ese trastorno. Como profesor que ve alumnos con esos problemas te aseguro que la eficacia de estos fármacos que regulan los neurotrasmisores del cerebro es asombrosa.
Respecto a la moral ocurre lo mismo, todas nuestras decisiones son emocionales. Está el famoso dilema ético del tren, en el que apretando un botón debes decidir si salvar a una o a cinco personas (a costa de esa una) de la muerte. Inmediatamente sabemos cuál es la decisión correcta. Pero si en vez de apretar un botón tenemos que empujar a esa una para que frene el tren, la decisión cambia inmediatamente, aunque desde el punto de vista racional siga siendo el mismo resultado. ¿Por qué ocurre? Porque no decidimos racionalmente, somos esclavos de las emociones.
Lo que planteo en Horror Vacui es qué ocurriría si en vez de dejar esas emociones al azar, fuesemos capaces de manipularlas a través del polvo inteligente para optimizar sus cantidades. No necesariamente tiene que ser algo malo, no olvides que sientes lo que sientes sin elegirlo, por lo que regulándolos podría hacer una sociedad mucho más empática y cooperativa. En el relato he tenido mucho cuidado de no caer en una visión distópica sesgada. Es el lector el que debe decidir su bondad.
Por lo que sí que creo que será posible en un futuro. Pero la cuestión es si nos atreveremos a permitirlo y en eso tengo serias dudas. Hay mucha tecnofobia en nuestra sociedad. Y fobia en sentido de miedo, no de asco. Si hasta no hace muy poco en España no estaba permitido la selección de embriones para salvar a un hermano con beta-talasemia.  O mira el miedo a los transgénicos que algún partido político recogió en su programa, ignorando toda evidencia científica.

Otro punto interesante en el planteamiento inicial de la trama es la utilización que se hacen de los datos en este hipotético futuro, de todos esos rastros que vamos dejando por redes sociales, búsquedas de internet, etc; aunque, ¿no son utilizados ya para, en cierta medida, controlarnos?
Sin duda. ¿Por qué crees que cientos de aplicaciones son gratuitas o que ahora todos los aparatos se van a conectar a internet? Los datos masivos es algo muy real y de importancia creciente. Google fue capaz de predecir la expansión de la gripe por EEUU por las búsquedas que realizaban los afectados. Mucho mejor que la agencia de salud americana. ¿Qué quiere decir esto? Que los datos son poder y por tanto capacidad de manipulación. Pero si nos manipulan es porque queremos. Estamos dando esa información de manera gratuita e indiscriminada. ¿Quien se lee el mensaje de "esta aplicación recoge datos de su GPS, actividad de Facebook..."? Damos el consentimiento y punto. Yo estuve hasta hace un año sin wassap porque quería acceder a mi agenda de contactos y la verdad no me sentía cómodo. O, ¿a quién no le ha llegado un mensaje en Facebook de alguien que ha conseguido pasarse no se qué nivel del Candy Crash? Eso es porque han permitido que la aplicación pueda escribir en tu biografía.
Pero como he dicho antes esos datos no son malos en sí. El peligro está si solo unos pocos tienen accesos a ellos. Por eso en Horror Vacui hay una ley que obliga a hacerlos públicos. Siempre he creído que la culpa de una mala sociedad no es ni de un sistema intrínsecamente malvado (como algunos opinan del capitalismo) ni de una tecnología concreta, sino de los individuos que componen esa sociedad. Por eso he intentado evitar el "esta tecnología tiene mucho peligro". El peligro lo tienen los individuos que las usamos y nos dejamos usar.

Jack Miller, el protagonista de esta novela, es un personaje muy complejo, marcado por su pasado. ¿Se parece en algo a ti?
Creo que cuando uno piensa en cómo se comporta un personaje, de alguna forma es él. Pero no, yo no soy como Jack Miller, más bien soy su antítesis en la forma de ser. Más bien está inspirado en esos héroes de acción como John McClane, el Batman de Frank Miller o el propio John Anderton de Minority Report. En eso reconozco que me quedó algo estereotipado. Pero creo que se salva precisamente en esa complejidad. Hay muchas interpretaciones posibles sobre por qué Jack Miller hace lo que hace. La estructura elíptica hace que varias hipótesis incompatibles entre sí sean compatibles con lo que se narra en la novela, lo que le da al personaje y al libro varias capas de lectura. Esa es a mi modo de ver una de sus principales virtudes. Si al final llegas a la conclusión de si está loco o no lo está, deberías volverlo a leerlo suponiendo la hipótesis contraria y te sorprenderá que también cuadra.



De izquierda a derecha: David Luna y Javier Castañeda de la Torre

Una pista para los lectores que no lo sepan aún: Horror vacui significa miedo al vacío. ¿A qué le tiene miedo Javier Castañeda de la Torre?
A muchas cosas, como todos, pero fundamentalmete a la muerte. De ahí que creo que la escritura me sirve para rellenar ese vacío, esa incomprensión: intentando buscar una respuesta en las palabras, intentando inmortalizando mi nombre (un tema que trato en el Abismo Mecánico), o simplemente divirtiéndome para olvidar que en cualquier momento podemos morir. La muerte es un tema recurrente en mis escritos y estoy seguro de que lo seguirá siendo.

¿Qué esperas que encuentren los lectores en Horror Vacui?
Fundamentalmente entretenimiento. Yo creo que una novela o película debe entretener. Me he tragado demasiadas obras pseudointelectuales y mortalmente aburridas para saber de la importancia del entretenimiento. Que además no está reñido con las capas de lectura y las tramas secundarias en las que se expongan ideas profundas. No hace falta jugar al ajedrez con la muerte para hablar de la muerte.
Pero además de que pasen un rato ameno, busco que reflexionen, que quieran volverlo a leer para encontrar lo que se les ha escapado en una primera lectura. Si consiguiese  que tan solo se planteasen hacerlo, me daría por satisfecho.

¿Qué nuevos proyectos literarios tienes en mente?
Hace poco terminé una novela corta de ciencia ficción lingüística. Es un subgénero poco prolífico y la mayoría basada en la hipótesis Sapir-Whorf. Intento hablar de los problemas de traducción de una niña con un extraterrestre y... bueno, espero poder pronto decir algo más de ella.
Y ahora mismo estoy escribiendo una novela de fantasía urbana. Un juego de engaños entre un mortal y el diablo, una lucha de inteligencias y egos con Barcelona como testigo. Tengo muchas ganas de terminarla.

¿Te gustaría añadir algo antes de terminar con esta entrevista?
Que estoy encantado de que me hayas entrevistado y que espero que haya picado la curiosidad a tus lectores para que me lean. Muchas gracias.

Muchas gracias a ti, Javier, por tu tiempo, tus respuestas y tus fotos personales. Espero que Horror Vacui te abra muchas puertas y que pronto todos los lectores de ciencia ficción conozcan tu obra.
Y a vosotros, amigos lectores, muchas gracias por estar al otro lado una vez más. Feliz día y felices lecturas.

Cristina Monteoliva

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