domingo, 22 de abril de 2018

Reseña: MUJERES ERRANTES, de Pilar Sánchez Vicente.


Título: Mujeres errantes
Autora: Pilar Sánchez Vicente
Publica: Roca Editorial
Páginas: 368
Precio: 17,90 / 7,99 €

Imagina que eres una escritora famosa que decide volver a casa de tu madre, con la que hace tiempo no hablas, para pasar una temporada con ella, pero que al llegar te encuentras con tu progenitora en el hospital a punto de morir. Al tremendo disgusto podrían sumársele otros factores. Como que tu madre en su lecho de muerte te confiese que no eres su hija biológica. Así es como comienza Mujeres errantes, la novela de Pilar Sánchez Vicente de la que hoy os voy a hablar en este artículo.
Tras por fin desintoxicarse de las drogas y, sobre todo, de Hänsel, Greta decide volver a Zermatt, el idílico pueblo suizo en el que se crio, para pasar una temporada con Eloína, su madre, mientras escribe su próxima novela. Al llegar, Greta se encuentra la tienda familiar cerrada y la casa vacía pues, tal y como le cuenta pronto una vecina, Eloína está gravemente enferma e ingresada en el hospital. Antes de morir, Eloína le dice a su hija que en realidad es adoptada. Convencida de que encontrará a su verdadera madre en Gijón, ciudad de la que salió una vez Eloína para trabajar en Suiza, Greta viaja allí. En una residencia de ancianos encontrará a Julia, una mujer con la que Eloína tuvo una vez amistad. Con la excusa de escribir un libro sobre Julia, Greta empieza a frecuentarla. ¿Conseguirá al final de sus entrevistas conocer la verdad sobre sus orígenes?
Greta, la narradora y protagonista de esta novela, es una mujer tan inteligente como inestable que ha malgastado buena parte de su vida con su adicción a las drogas y a un hombre que no le conviene. Una vez que consigue librarse de ambos vicios, decide volver a casa sin avisar y sin saber la aventura que esta decisión la hará vivir. Una aventura que comenzará cuando su madre muera, con la urna de sus cenizas a cuestas, y acabará cuando por fin conozca la verdad y halle la paz necesaria para viajar a un lugar paradisiaco en el que escribir por fin su próxima obra.
Mujeres errantes, estas mujeres que no paran de viajar sin rumbo en todos los sentidos de la expresión, nos habla fundamentalmente de tres personajes femeninos cuyas vidas se ven conectadas: la mencionada y omnipresente Greta; Eloína, una mujer que salió de su Gijón natal con la idea de prosperar y no mirar nunca atrás, y Julia, la anciana de vida azarosa que narra sus vivencias a la primera.
La narración nos hace viajar a Suiza para hablarnos de la vida que Eloína tuvo allí desde que comenzara una relación sentimental con Paul, el supuesto padre de Greta, y de la infancia y juventud de la propia protagonista; a Londres, donde Greta vivió sus años más locos; a Nicaragua, donde el padre Guillermo, un apasionado cura vivió los años más violentos del país; y, sobre todo, a Gijón para conocer cómo era la vida de los habitantes Cimavilla, el barrio de los pescadores y de los vendedores de pescado, antes de la Guerra Civil, durante la misma y en el periodo en el que la gente tuvo que comenzar a emigrar para ganarse la vida.
Mujeres errantes, en definitiva, es una novela de corte sentimental que esconde entre sus páginas toda la historia de Gijón y Nicaragua del último siglo, además de una historia sobre la búsqueda de los orígenes de una mujer que puede que jamás llegue a conocerse a sí misma del todo, de la necesidad de hallar el perdón y de expiar los pecados. ¿Te atreves a adentrarte en este libro para descubrir todos sus secretos?
Cristina Monteoliva


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sábado, 21 de abril de 2018

Reseña: EL PORQUÉ DEL COLOR ROJO, de Francisco Bescós.


Título: El porqué del color rojo
Autor: Francisco Bescós
Publica: Salto de Página
Páginas: 320
Precio: 18,50 €

No hay mejor lugar en el que situar una buena novela negra que una ciudad o pueblo de esos que son tan tranquilos, que nunca salen en las noticias de la televisión nacional. Y es que, por supuesto, en estos lugares también pasan cosas, pero de forma muy discreta. Tantas, en realidad, que si por casualidad algún asunto sucio saliera a relucir, los demás podrían correr el riesgo de ser descubiertos por contagio. Y si no, que se lo digan a Lucía Utrera, la teniente de la guardia civil protagonista de El porqué del color rojo, la nueva y ya exitosa novela de Francisco Bescós de la que a continuación os hablo.
El tiempo de la vendimia en La Rioja Baja ha comenzado y los ánimos en la zona, como siempre en esta época, están algo alterados. Para colmo, en uno de los viñedos de Aldeanueva del Ebro, propiedad de un rico empresario, aparece muerto un joven vendimiador. La teniente Lucía Utrera, al cargo del cuartel de la guardia civil de Calahorra, y sus hombres tendrán que averiguar quién es el finado, qué hacía allí en el momento de su muerte, quién acabó con su vida y por qué. Tirando de los hilos adecuados, pronto la teniente descubre no solo que el chico era un trabajador ilegal, sino también que estaba ligado al terrorismo yihadista. Cuando la teniente Utrera, apodada por sus compañeros La Grande por su tamaño, descubre que un terrorista de ETA podría también implicado de alguna manera con el caso, se echa a temblar. El pasado puede que vuelva a rendirle cuentas y, ¿estará ella preparada?
Tras pasar un tiempo en el norte en una mala época para estar allí y ser guardia civil, la teniente Lucía Utrera, la protagonista de este thriller rural con mucho vino, historias que dejan poso y buen sentido del humor, recala por fin en Calahorra, una ciudad tranquila de La Rioja, para ponerse al frente del cuartel. Años después, ya casada y con hijos, se encuentra con uno de los casos más difíciles de su vida: el asesinato de un joven inmigrante ilegal que, por lo visto, quería formar parte del terrorismo islámico. A pesar de los obstáculos que el propio cuerpo de la guardia civil, el juez de turno, el empresario en el que se encontró el cadáver y la maldita dieta que ha comenzado a seguir le ponen, Utrera se empeña de llegar con el caso hasta el final, incluso cuando descubre que Kabuto, un peligroso etarra que se la tiene jurada desde hace mucho, puede estar involucrado.
La Rioja Baja parece un lugar tranquilo hasta que descubrimos no solo que hay trabajadores ilegales (como en tantas partes de España) sino que también gente que los maneja como esclavos, que una cédula yihadista podría estar organizándose en la zona y hasta que ETA podría estar colaborando. Visto así, lo del asesinato del chico, ¿en qué podría quedar?
Aunque la historia está plagada de personajes secundarios, me gustaría destacar a Bernard, el paciente marido de Lucía Utrera, un inglés muy tranquilo hasta que ve en peligro a su familia; al cabo Ramírez, un tipo que no sabe de quién se enamora hasta que por fin abre los ojos; y al inigualable padre Borobia, un sujeto que ayuda a los inmigrantes que trabajan de forma ilegal en los viñedos, enseña clases de boxeo a los jóvenes, se contradice continuamente y tiene un gran problema a la hora de contener su ira.
Confieso que La Rioja es una comunidad autónoma totalmente desconocida para mí. Nunca he viajado allí y no recuerdo haber conocido a ningún riojano. Tampoco por la televisión o internet he sabido mucho de la zona, ¡y menos a través de los libros que he leído (que creo que hasta la fecha han sido muchos)! Considero todo un acierto por parte de Francisco Bescós el haber situado la trama de su historia en una zona tan poco explotada literariamente, que la haya tratado con tanto mimo y, además, con tan buen sentido del humor. Así que, amigos, si queréis comprobar que hasta en los sitios tranquilos pasan muchas cosas interesantes desde el punto de visto literario, conocer a un buen puñado de personajes, descubrir el encanto de La Rioja Baja y descifrar un crimen de consecuencias impredecibles, no dejéis de haceros ya con un ejemplar de El porqué del color rojo, una novela negra que os dejará buen sabor de boca.
Cristina Monteoliva


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Reseña: LOS OJOS VENDADOS, de Siri Hustvedt.


Título: Los ojos vendados
Autora: Siri Hustvedt
Traducción: Claudio López de Lamadrid
Publica: Seix Barral
Páginas: 240
Precio: 18 € / 11,99 € (ePub)

Hablamos mucho de lo difícil que es la adolescencia pero casi nunca lo hacemos del periodo posterior, de esa primera etapa de la adultez en la que por fin tenemos que empezar a definir la personalidad que nos acompañará durante el resto de nuestras vidas. A muchos estos años nos sorprendieron en la Universidad, en una ciudad más o menos lejos de casa, rodeados de personas conocidas y otras no tanto. Como a Iris Vegan, la atormentada protagonista de Los ojos vendados, la novela de Siri Hustvedt de la que hoy os voy a hablar.
Iris Vegan es una estudiante de Literatura de la Universidad de Columbia, Nueva York, que vive sola en un apartamento, encadena un trabajo precario con otro y apenas tiene relación con sus padres, a los que dejó en su pueblo de Minnesota cuando viajó a Nueva York. Aunque Iris es una mujer inteligente, su innata fragilidad la hará buscar la compañía de hombres que no le convienen y que torturan su psique hasta puntos insospechados. Otras veces, serán las migrañas y sus obsesiones internas las que la desestabilicen. ¿Conseguirá Iris acabar su estancia en Nueva York curando todas sus heridas?
La narradora y protagonista de esta singular novela, compuesta de cuatro partes que podrían leerse como relatos independientes y que nos hacen viajar de adelante hacia atrás en la vida de esta joven, no es otra que Iris Vegan, una inteligente estudiante de Literatura de la Universidad de Colombia con una mente frágil y cierta tendencia a buscarse y acabar perdiéndose en los demás.
La primera parte, la que me ha resultado más interesante de todas las del libro por contener una historia de corte negro especialmente inquietante, nos habla del periodo en el que, tras acabar sus estudios, Iris estuvo trabajando para un curioso tipo que le hacía grabar en audio las descripciones de los objetos que tal vez pertenecieron a una chica que, tras ser violada, fue asesinada en el bloque en el que este vive.
En la segunda, Iris nos habla de esa época en la que ya no salía con su ex novio, Stephen, pero mantuvo un extraño triángulo amoroso de tipo plantónico con él y  George, un fotógrafo cuyas fotos la perturbaban hasta lo indecible.
En la tercera, la más corta, conoceremos el periodo que Iris pasaría en hospital a causa de su migraña, una dolencia que la perseguirá siempre pero que con el tiempo comenzará a sobrellevar mejor.
Finalmente, en la cuarta, Iris nos narrará el idilio que mantuvo con un profesor, una relación en la que descubrió lo que era dejar de ser la celosa de la pareja para convertirse en el objeto de los celos del otro. En esta etapa, además, Iris se disfrazará de hombre con el fin de huir de sus problemas, como si acaso siendo otra persona pudiera eludirlos.
No voy a mentiros, amigos: Los ojos vendados no es una lectura fácil pues su protagonista, Iris Vegan, no nos deja que lo sea en ningún momento. Así, estas memorias ficticias, más centradas en lo que pasa en el interior de su protagonista que en lo que sucede fuera, nos encontraremos continuamente con la nostalgia, el anhelo, la angustia y las múltiples preguntas sin respuesta que se hace una joven de psicología a veces indescifrable cuyo mayor problema es no saber realmente quién es o quién quiere ser. El lector pasará por toda esta incertidumbre, miedo y desasosiego sin saber a dónde le llevará la historia. Pero, ¿acaso no es así la vida en realidad?
Los ojos vendados, en resumen, es un libro en el que descubriremos a una joven que intenta buscarse en la gran ciudad de mil formas y, probablemente, todas equivocadas. Una mujer inteligente que se deja guiar por personas y sentimientos que no le convienen. Una protagonista frágil, compleja y muy reflexiva que nos hará que nos planteemos nuestros propios anhelos, nuestra posición en el mundo, lo que hemos sido y lo que queremos ser en el futuro. Una lectura diferente y estremecedora, al final, que está esperando que la descubras. ¿Te atreves a adentrarte en el mundo de Iris Vegan?
Cristina Monteoliva


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martes, 17 de abril de 2018

EL ESCRITOR QUE MANIPULA LA REALIDAD: El autor y En la Casa a revisión.


Como puede que ya haya dicho anteriormente, me encantan las películas que hablan sobre los escritores y el mundo de la escritura. Recientemente he visto dos que me han parecido excelentes, tanto por sus guiones como por la manera que los actores han tenido de ejecutarlos en la pantalla. Voy a hablaros de ambas en este artículo ya que, sin ser exactamente iguales, tienen mucho en común, lo que nos lleva a comprobar una vez más que al final todas las ideas están ya creadas y nosotros no hacemos otra cosa que combinarlas de mil maneras posibles. Pero también por los matices que las hacen diferentes y me han hecho reflexionar sobre el mundo de la escritura.
La primera de estas películas es El autor (2017), una obra dirigida por Manuel Martín Cuenca, con guion del mismo director y Alejandro Hernández, de la que posiblemente hayáis oído hablar pues hasta la fecha ha cosechado bastantes premios importantes, entre otros, dos Goyas (el de Mejor actor protagonista, para Javier Gutiérrez, y el de Mejor actriz de reparto para Adelfa Calvo). La película está basada en el libro El móvil, de Javier Cercas, publicado en 1987, y nos habla de las peripecias de un escritor novel, de nombre Álvaro, que haría cualquier cosa por escribir una obra de éxito.

Álvaro lleva años asistiendo a clases de escritura creativa con la esperanza de conseguir escribir una novela de gran calidad literaria que le haga alcanzar la fama de crítica y público. Sin embargo, será Amanda, su mujer, la que publique un libro de éxito. Tras descubrirla acostándose con su editor, Álvaro se traslada a un bloque de pisos del centro de Sevilla. Una vez que el notario para el que trabaja le pide que se tome un tiempo libre, Álvaro comienza a escribir por fin su gran obra. Como las ideas no acaban de llegar, decide buscar en su nueva comunidad de vecinos la inspiración. Cuando ve que sus vecinos no hacen nada interesante, empieza a animarlos para que creen la trama ideal, lo que le llevará hasta un final inesperado.
La otra película de la que quiero hablaros es En la Casa (Dans la maison), una cinta francesa de 2012 dirigida por François Ozon con guion del mismo director, basado en la obra teatral del autor español Juan Mayorga. En esta película, también muy premiada (fue Concha de Oro en San Sebastián) tan importante será el papel que juega el profesor Germain (Fabrice Luchini) como el alumno y aspirante a escritor, Claude (Ernst Umhauer).
Germain es un profesor de literatura francesa de mediana edad casado con una galerista que ve como poco a poco su negocio camina hacia la ruina. La aburrida vida laborar de Germain cambia drásticamente el día en el que decide mandar como ejercicio la escritura de una redacción a sus nuevos alumnos. Claude le entrega un relato en el que le cuenta lo que le pasó con Rapha, un compañero de clase, en fechas recientes. Pronto el chico escribirá más redacciones en la que relate lo que sucede en la casa de la familia de Rapha cada vez que él va de visita. Germain, fascinado por la creatividad del chico, decide ser su profesor de escritura. Poco sospecha que los planes de Claude no pueden acabar bien, sobre todo para él.

Como veréis, simplemente leyendo las sinopsis de la dos películas, el paralelismo entre ellas queda claro: las dos son adaptaciones al cine de obras escritas por autores españoles, en la dos hay escritores noveles, en las dos hay profesores de escritura creativa y, sobre todo, en las dos existe un afán por parte del escritor por manipular a los demás con el fin de plasmar una buena historia, basada en esa realidad, en el papel (lo que inevitablemente acaba terminando mal). Pero miremos un poco más allá para ver hasta qué punto las películas se parecen o no.
Empecemos por examinar a sus protagonistas escritores: Álvaro, en el caso de El autor, y Claude, en el caso de En la casa. Álvaro es un hombre maduro con un matrimonio que claramente no va bien (la infidelidad de su mujer, Amanda, es la puntilla que hace que todo se acabe) y un trabajo que no le satisface. Desde hace años, Álvaro sueña con convertirse en un gran escritor. Para ello, va a clases de escritura creativa. Unas clases en las que el profesor anima a sus alumnos a escribir sobre lo que ven en su día a día. Cuando Álvaro se muda a la nueva comunidad vecinal, decide escribir sobre lo que sus vecinos hacen. Pero la realidad, tal cual, es muy poco literaria cuando quieres escribir una novela. Lejos de coger una anécdota de las muchas que puede vivir con sus nuevos compañeros de bloque e imaginar el resto, Álvaro decide forzar a sus personajes a crear una trama para él.
Por su parte, Claude es un chico que comienza a escribir solo por agradar e intrigar a su profesor de literatura. Le gusta hacerlo, pero en un primer momento no quiere dedicarse profesionalmente a la escritura. Será su profesor el que le anime a formarse para llegar a ser un escritor. A Claude le gusta la idea de recibir esas clases; pero sobre todo lo que le gusta es seguir yendo a la casa de los Rapha, como él los denomina, cada tarde, en busca de nuevas historias. Poco a poco, Claude comienza a manipular a los miembros de la familia con tal de conseguir mejores escritos, sin darse cuenta de que tal vez esté tensando demasiado la cuerda.

Ahora bien, ¿qué papel juegan los profesores de escritura en cada una de las películas? En El Autor nos encontramos con un profesor de escritura empeñado en que sus alumnos escriban acerca de lo que ven en la realidad, como si la imaginación no fuera un instrumento válido a la hora de crear un buen texto literario. Se trata de un personaje que se aprovecha del protagonista cuando este le pide clases particulares, alguien que realmente jamás cree que pueda llegar a conseguir escribir algo bueno pero que le sigue dando consejos con tal de sacar beneficio de ello.
En la película En la casa, por el contrario, nos encontramos con un autor que se preocupa por el escritor, el joven alumno, e intenta que este no solo escriba sobre lo que ve, sino que también sobre lo que puede imaginar. Sus lecciones, por desgracia, no consiguen que el chico deje de escribir solo de su relación con la familia de su compañero de clase. Esto molesta al principio al profesor. Poco a poco, sin embargo, tanto su mujer como él, enganchados a la lectura de los textos, van entrando en el juego del joven.
No puedo acabar este artículo sin hablaros de uno de los temas que más me interesan cuando veo una película de este tipo: el talento del escritor protagonista. Está claro que en El autor nos encontramos ante un tipo que aspira a escribir una gran obra literaria pero que no tiene talento. Lleva años en cursos de escritura creativa y no consigue asimilar bien las lecciones, así que ya debería haberse dado cuenta. Pero él está empecinado en conseguirlo. La pregunta es: ¿lo conseguiría en el mundo real? Y: ¿se puede tener éxito sin talento?

Claude, por el contrario, es un chico con talento. Sus habilidades a la hora de escribir son notorias, más aun cuando su profesor empieza a darle clases de escritura creativa. Pero Claude no busca escribir y publicar una gran obra. El chico lo que persigue es encajar en la familia de su amigo, pues la suya es casi inexistente, y conservar la amistad del profesor. Puede que en el futuro incluso deje de escribir, aunque no lo sabemos, pues la historia acaba cuando aún va al instituto.
¿Cuál de los dos, Álvaro o Claude, tiene más éxito como escritor? ¿Álvaro, con esa obra que tal vez publique y llegue al gran público, o Claude, con una historia que mantiene en vilo a los pocos que la leen? Yo, desde luego, lo tengo claro. Ya me contaréis qué pensáis vosotros cuando veáis estas dos interesantes películas.
Cristina Monteoliva

jueves, 12 de abril de 2018

Reseña: EL JARDÍN DE LOS SOSPECHOSOS, de Marina Sanmartín.


Título: El jardín de los sospechosos
Autor: Marina Sanmartín
Editorial: Principal de los libros
Páginas: 152
Precio: 12,90 €

¿Dónde está el origen de la maldad del ser humano? ¿Dónde se encuentran las causas? ¿En la ambición? ¿El placer? ¿El instinto de supervivencia? ¿La protección de nuestro clan? ¿Nuestro ego? Tal vez en cualquier actividad humana, en cualquier de los espacios en los que se mueve, puede encontrarse una semilla para ese mal, en un mundo que muchas veces puede resultar, de por sí, hostil.
            Así de hostil le resulta el mundo al protagonista de El jardín de los sospechosos, la nueva novela de Marina Sanmartín. Martín Guidú es un conocido fotógrafo, razón por la cual posee una aguda visión para los detalles del mundo que le rodea. A Martín le inunda el pesimismo y un cierto cinismo. No obstante su gran especialidad es captar el dolor y el sufrimiento en sus fotografías en blanco y negro. Las circunstancias que le han tocado vivir en este momento no ayudan: su hermano Anakin está enfermo, por lo que ha tenido que ir a sustituirlo en la jornada de padres en el colegio de su sobrino para hablar de su profesión. Lo que podría ser en un primer momento gratificante para él, se complica cuando le llegan las peores noticias del hospital y tiene que dar la charla conteniendo sus emociones y sus sentimientos. 
            Pero puede complicarse aún más. De forma totalmente sorpresiva aparece en el colegio una de las niñas asesinadas. ¿Qué ha ocurrido?  Martín Guidú se encuentra en el epicentro de un caso dramático. Cuando la policía llega a tratar de averiguar lo ocurrido, sospechando de todos y sin descartar ninguna hipótesis, acaba pidiendo al fotógrafo, por sorprendente que resulte, que colabore con ellos en la investigación. Juntos, fotógrafo e inspectores, irán desgranando las posibilidades e indagando las distintas motivaciones de los sospechosos, desvelando el entresijo de bajos instintos que un ojo avizor podría ver en cualquier parte.
            Con El jardín de los sospechosos Marina Sanmartín nos trae una novela negra que nos lleva desde el principio a una realidad áspera, en blanco y negro y con una niebla de sospecha sobre el mundo. Desde los propios recuerdos del protagonista especializado en fotografiar el dolor y la desesperanza, hasta el crimen más atroz que se puede cometer como es el asesinar a una niña. No deja la novela de Marina Sanmartín mucho espacio a la esperanza, ¿os atrevéis a enfrentaros a ese mundo gris y sin sentido?
Sergio M. Planas


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miércoles, 11 de abril de 2018

Entrevista: MARÍA DOLORES GARCÍA PASTOR.


Queridos amigos de La Orilla de las Letras,

retomamos la sección de entrevista con la que tan amablemente nos ha concedido la autora María Dolores García Pastor.
María Dolores García Pastor es licenciada en Ciencias de la Información por la UAB. En el mundo de la literatura, ha colaborado recomendando libros en diferentes medios (Onda Cero, La tormenta en un vaso, La Biblioteca Imaginaria…) y ha publicado los libros El susurro de los árboles (Fundación Drac, 2008), El Café de la Luna (Alrevés, 2012) y El domador de lagartijas (Palabras de Agua, 2018). Además, ha participado en libros colectivos como  Relatos de Mujeres Viajeras (Casiopea Ediciones, 2011), Sonrisa de Gato (Jirones de Azul, 2009), Scream Cielo Abierto, alto al trabajo infantil (SM, 2009), Sorbo de letras (Gobierno de La Rioja, 2010) y Más cuentos para sonreír (Hipálage, 2009). También sus relatos han aparecido en revistas como Parteaguas (México), Contemporary Literary Orizont (Rumanía) y BCN-Week (España). En el terreno de los concursos, resultó ganadora de los Premios YoEscribo.com de Novela en su edición 2008, del Concurs de Relats Breus de Dones “Paraules d’Adriana” en sus ediciones 2014 y 2016, del Certamen de Escritura Scream “Cielo Abierto” en sus ediciones 2008 y 2009 y del Concurso Literario La Rosa de Barcelona en el año 2006, además de ser finalista o mención especial en numerosos certámenes. Actualmente recomienda libros en el espacio radiofónico Lectura Obligatòria en La Ciutat, Onda Cero Barcelona.
Y dicho esto, aquí os dejo por fin con las palabras de María Dolores:

¿A qué edad te diste cuenta de que lo tuyo era la escritura?
Empecé a ser consciente de que quería ser escritora, más que darme cuenta de que era lo mío, ya pasados los treinta. Siempre he escrito, empecé a hacerlo con cierta regularidad a los once años en un diario, y recuerdo que en sexto de EGB mi profesor de lenguaje solía llamarme aparte para pedirme que ampliara ciertas partes de mis redacciones o relatos. Es curioso porque muchos amigos y conocidos me recuerdan tomando notas en una libreta, leyendo, escribiendo... pero yo no he sido consciente hasta que no me lo han contado muchos años después.

¿Qué autores crees que te han influenciado como escritora?
Me imagino que todos porque en parte somos lo que leemos, más cuando también escribimos. Por citar alguno, tal vez, al principio de todo fue Isabel Allende. Diría que sus historias me despertaron las ganas de escribir, de hecho mi primera novela El susurro de los árboles tiene que ver con la dictadura de Pinochet.

¿Qué ingredientes crees que ha de tener una buena novela?
Una historia bien contada, creo que poco más.

¿Cuál ha sido tu última lectura? ¿Nos recomendarías leer ese libro?
Lo último que he leído ha sido Tiempos de Swing de Zadie Smith, muy recomendable, sí.

Hace ya unos cuantos años que publicaste El café de la luna. ¿Por qué no hemos tenido hasta ahora tu nueva novela, El domador de lagartijas?
En realidad creo que ha sido por un cúmulo de cosas. El café de la Luna supuso para mí una decepción importante del mundillo editorial y quedé bastante tocada por la experiencia. También influyeron ciertos temas personales. Si a eso le sumas que no me he matado en llamar a la puerta de las editoriales porque no creo en los envíos a puerta fría, pues todo cuadra. Pero creo que he aprovechado bien estos seis años porque he escrito tres novelas, casi cuatro, y un puñado de relatos, he ganado algunos premios y he hecho un montón de cosas más que tienen que ver con la literatura.


© Sandra Martín García.

¿Cómo surgió la idea de escribir El domador de lagartijas?
Cuando escribí El susurro de los árboles me preguntaban que por qué la dictadura chilena que me pillaba tan lejos y no la dictadura franquista. No me lo había planteado hasta ese momento. Tal vez porque para mí existía un vacío de conocimiento de esa época. En el colegio los temarios de historia nunca llegaban hasta ahí. En casa no se mencionaba el tema porque mi abuelo, represaliado del franquismo, no hablaba de política. Tal vez yo tampoco estaba preparada para afrontar algo tan personal. Pero la historia quedó pendiente. Solo tenía un montón de anécdotas familiares, ningún documento porque mi abuelo había quemado los que le quedaban la noche del 23F por miedo.
Un día, cuando iba a buscar a mi hija al colegio, voy por un camino rural, se me cruzó una lagartija y pensé: “El domador de lagartijas, qué buen título para algo”. Entonces no sabía para qué pero lo apunté. Y me puse a darle vueltas, y una cosa llevó a la otra y fue surgiendo la novela. Anduve rebuscando en el Archivo Nacional de la Causa General, leyendo libros y artículos de prensa sobre la guerra civil y la posguerra, fabulando... Y me salió una novela.

¿Cuánto tiempo te ha llevado la escritura de esta novela?
Según la libreta de la que me ayudé a la hora de escribirla el proceso comenzó en enero de 2014 y finalizó en agosto de ese mismo año. Según eso la primera escritura junto con la documentación, escribo al tiempo que documento, me llevó siete meses y ocho días para ser exactos.

¿Cuántos de los hechos que aparecen en este libro ocurrieron en realidad?
Te diría que todos excepto la parte que tiene que ver con el circo Odeón que es imaginación pura y dura. La historia está basada en las anécdotas familiares y en hechos y anécdotas históricas aunque haya cambiado los personajes.

¿Por qué una novela coral? ¿No te habría sido más sencillo manejar un único protagonista, por ejemplo?
Esta historia pedía varios personajes. Algunos con más entidad, protagonistas y antagonistas del conflicto, otros para dar contexto. Con un solo protagonista no hubiera podido contar la historia que quería contar.

¿Con cuál de ellos, por cierto, te sientes más identificada?
Yo creo que con Aurora, la hija de Cosme Moreno. El personaje de su padre está inspirado en mi abuelo, José Pastor Moreno. Yo estaba muy unida a él, teníamos una relación muy especial. Cuando murió yo tenía dieciocho años y fue un golpe tremendo, mi primera gran pérdida, y mi primer intento de novela coincidió con su muerte, fue mi duelo. Tal vez en la novela he querido ser su hija porque aún hoy sigo echándole de menos. Aunque también me identifico con Lilith, la maestra.



© Sandra Martín García.

¿El pueblo de Valencia en el que ocurre la acción significa algo para ti o lo elegiste al azar?
El lugar de los hechos es Bicorp, el pueblo del que proviene mi familia materna. No doy el nombre como recurso literario, para que quede un poco a la imaginación de cada lector, porque podría haber sido cualquier pueblo de la geografía española durante esa época.

¿Qué crees que te ha faltado por contar en El domador de lagartijas?
He contado lo que quería contar así que no creo que me haya faltado nada, tengo la sensación de que el libro ha quedado bastante redondo.

¿Qué esperas que encuentren los lectores en El domador de lagartijas?
Una historia que les haga sentir. Creo que el libro tiene momentos muy emotivos, tanto de tristeza como de rabia e incluso deja espacio para la risa. Espero que el lector lo disfrute y que al pasar la última página sienta que ha valido la pena invertir su tiempo en leerlo.

¿Qué nuevos proyectos literarios tienes en marcha?
De momento quiero sacarle todo el jugo a El domador de lagartijas. Ahora que ya es de los lectores quiero verlo crecer a través de sus ojos y disfrutar de él. Y, poco a poco, cuando vuelva a pensar en algo más que en El domador de lagartijas retomaré la segunda parte de El café de la Luna o le pondré final a una cuarta novela que he escrito en los últimos meses. O tal vez busque editor para las que ya tengo escritas. Ya se me ocurrirá algo.

¿Te gustaría añadir algo antes de acabar esta entrevista?
Agradecerte que siempre estés ahí para echar una mano a todos los escritores que intentamos hacernos un hueco en el mundillo. Y espero que el libro te haya gustado.

Muchas gracias a ti por tu tiempo, tus palabras y tus fotos. Esperamos que El domador de lagartijas dome muchos corazones a lo largo y ancho de la península ibérica y que pronto nos sorprendas con la publicación de una de esas novelas que duermen todavía en tu cajón.
Y a vosotros, amigos lectores, muchas gracias, como siempre, por estar al otro lado. Y ahora, ¡a leer!
Cristina Monteoliva

Reseña: EL DOMADOR DE LAGARTIJAS, de María Dolores García Pastor.


Título: El domador de lagartijas
Autora: María Dolores García Pastor
Publica: Palabras de Agua
Páginas: 252
Precio: 15 €

Tras la Guerra Civil, España quedó sumida en un periodo casi tan negro como el anterior: el de la postguerra. A la escasez de alimentos y a la incertidumbre de no saber lo que había pasado con los desaparecidos o en dónde había que buscar a los fusilados, se sumó el miedo de no poder decir o hacer lo que se quisiera, menos aún si durante la contienda se había pertenecido al bando republicano. Pueblos y familias quedaron separados por culpa del odio y el miedo. Pero también quedó hueco para la ilusión y la esperanza, sobre todo la de los niños. Para comprobarlo, nada mejor que una buena lectura. Como la de El domador de lagartijas, el libro de María Dolores García Pastor que hoy tratamos aquí.
Aurora y Ginés son dos niños que viven en un pueblo del interior de la provincia de Valencia en la época de la postguerra. Ninguno va a la escuela, por distintos motivos, así que los dos amigos se pasan el día viviendo aventuras en el campo, quedándose junto al pastor, bañándose en el embalse, etc. Las cosas cambian para ellos con la llegada de Lilith, la nueva maestra, y, más tarde, el circo Odeón. Leocadio Beltrán, empeñado en deshacerse del padre de Aurora, que había luchado en el bando republicano en la guerra, y encaprichado con la nueva maestra, sin embargo, no estará dispuesto a dejar que todos sean felices. ¿Conseguirán los niños que el villano no se salga con la suya?
Esta es la historia de Aurora, la hija de un hombre que fue soldado republicano durante la guerra, y Ginés, un chico que no es querido por sus padres por haber nacido diferente a los demás niños del pueblo. Aurora y Ginés no van al colegio por distintos motivos: ella, porque los niños la señalan; y él, porque nadie cree que pueda aprender. Lilith, la nueva maestra, una mujer joven, fuerte y liberal, creerá en ellos y les animará a aprender no solo lo que el campo puede enseñarles, sino también lo que hay escrito en los libros. También Mateo, el funambulista del curioso circo sin fieras que llega al pueblo para alegría de los niños, les enseñará que pueden hacer todo lo que se propongan en la vida.
Casi toda la narración transcurre en un pueblo de Valencia en el que se repudia a los que lucharon en el bando republicano, se teme a las brujas (especialmente a Úrsula, la temible abuela de Ginés) y los señoritos hacen lo que les viene en gana. Será por culpa de uno de ellos, Leocadio, el hijo del alcalde, que el padre de Aurora acabe en la cárcel y el resto de personajes tema lo peor a cada momento. ¿Conseguirán librarse de la esperada tragedia?
La postguerra española, especialmente esa primera etapa que siguió a la guerra, fue dura y cruel en muchos pueblos de España, dejando anécdotas y datos de lo más dramáticos. María Dolores García Pastor, sin embargo, ha preferido en El domador de lagartijas mostrarnos, además de todo lo que hizo de aquel tiempo una época de las más oscuras de la historia reciente de España, el lado amable y entrañable a través de una historia de aventuras y amor contada por dos niños inocentes y valientes, mujeres emprendedoras  y alegres gentes del circo.
El domador de lagartijas, en definitiva, es una novela apta para todos los públicos, yo diría que especialmente para aquellos para los que ciertos pasajes de la historia quedan ya más lejanos, como los niños y adolescentes. Se trata este de un libro que nos da a conocer la postguerra en el mundo rural español, los distintos roles que los habitantes de los pueblos jugaban, la opresión del nuevo régimen y el miedo a las supersticiones y a todo lo que era diferente, a través de la inocencia de dos niños valientes y sensibles y de las personas buenas que los rodean. Una buena novela, original, entrañable y tierna a la par que dramática que está esperando a que la descubras. ¿Te vienes a vivir esta aventura junto a Ginés y Aurora
Cristina Monteoliva


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martes, 10 de abril de 2018

Reseña: NOCHE QUE TE VAS, DAME LA MANO, de Mario de los Santos.


Título: Noche que te vas, dame la mano
Autor: Mario de los Santos
Publica: Editorial Candaya
Páginas: 304
Precio: 18 €

La llegada de un gran congreso, una feria internacional o una exposición universal puede ser una gran oportunidad para una ciudad y sus habitantes, sobre todo para aquellos que se dedican a la hostelería y a la construcción. Este cambio, sin embargo, no sería favorable para todos. Como para los inquilinos de los edificios más codiciados, esos que hay que remodelar para convertir en hoteles de lujo. Podríamos estar hablando de unas monjas de clausura, precisamente las que conoceréis en Noche que te vas, dame la mano, la novela de Mario de los Santos. Si queréis saber un poco más de este libro, no tenéis más que seguir leyendo este artículo.
El convento de las Hijas Dolientes de Santa Inés de Montepulciano corre peligro: un importante constructor quiere transformarlo en un hotel de lujo de cara a la exposición universal que se va a celebrar en la ciudad, y pretende conseguirlo a toda costa. El problema es que las monjas se resisten a su salida. Con tal de conseguir pagar el diezmo que de pronto les reclama la iglesia han recurrido, incluso, al negocio del sexo por internet. A este nuevo servicio de las religiosas se conectará un director de banco al que su mujer acusa de haber abusado sexualmente de su hija. Este, a su vez, conoce casualmente a la esposa del constructor, una mujer desahuciada que busca la felicidad en sus últimos meses de vida. Tras el gran suceso que tendrá lugar en el convento y en la casa del constructor, entrará en acción un policía que mientras investiga lo sucedido, se enamora de la chica a la que sus compañeros y él acosaban en el colegio.
Me parece estupendo que los espacios que antes fueran de la Iglesia adquieran otro uso cuando precisamente esta decida venderlos o cederlos. El problema surge cuando el espacio aún está ocupado y las personas que las ocupan no quieren dejarlo. El dinero parece más poderoso que la fe en el caso de las monjas montepulcianas que conoceremos en la primera de las cuatro partes de las que consta este libro. También parece, en su historia, que el pecado siempre es perdonable cuando se realiza con fines más excelsos que solo el placer. Un pecado continuado en el tiempo que ha de cometer la más joven de las monjas con tal de conseguir ese dinero que haga que todas puedan seguir con su clausura y su silencio. Es entonces cuando las monjas empiezan a morir. ¿Será por la edad o por algo más?
En la segunda parte, la única narrada en segunda persona cuando el resto del libro nos llega de la mano de una voz omnisciente, conoceremos en profundidad al director de banco dispuesto a ayudar a las monjas a averiguar la verdad de lo que pasa entre sus muros. Esta misión supondrá para él una manera de distraerse de sus pensamientos, que siempre le llevan a su mujer, de la que se distanciara tras el nacimiento de su hija, y las graves acusaciones que ella ha vertido sobre él. Para llegar al fondo de la cuestión, nuestro personaje deberá mantener relaciones con la esposa del constructor interesado en el convento. ¿Acabará enamorándose de ella? ¿Y ella de él?
La tercera parte del libro nos dará a conocer a la esposa del constructor, una mujer aún atractiva y joven a la que le quedan pocos meses de vida y pretende hacer con su tiempo lo que nunca pudo. Aunque quiere a su marido, decide, como él siempre ha hecho, conocer otras camas. El final de su historia será tan inesperado para ella como para los lectores.
En la cuarta y última parte de este libro sobre personajes de intrincada psicología, mentes ancladas en pasados tortuosos y anhelos imposibles, conoceremos a uno de los policías que ha de resolver un par de casos en los que parece estar involucrado el constructor. Mientras sus compañeros buscan pistas, nuestro agente se dedicará a seguir a una antigua compañera de clase, una chica a la que sus amigos y él se dedicaban a molestar.
Noche que te vas, dame la mano es un verso de Alejandra Pizarriz, el estribillo de una canción de Los Suaves (grupo omnipresente en este libro, por cierto) y el título de una historia de historias que ahonda en la soledad de cuatro personajes, en sus carencias, sus gustos musicales, sus arrepentimientos y sus pocas esperanzas de futuro. Se trata esta de una atípica novela negra que nos hace reflexionar sobre lo que creemos que los demás piensan de nosotros, lo que nosotros pensamos de nosotros mismos y sobre la especulación inmobiliaria y la ambición desmedida que nos rodea. Un libro, en definitiva, que está esperando que lo descubras para desvelarte toda su verdad.
Cristina Monteoliva


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