miércoles, 21 de septiembre de 2016

LO QUE EL VERANO SE LLEVÓ


El verano se va y con él se lleva mi promesa de acabar esa novela que tanto me está costando escribir por mis continuos atascos creativos.
La verdad es que no tendría que haberme prometido nada, sabiendo lo malo suele ser el verano para la escritura: que si el calor, que si la desidia, que si ahora vienen las fiestas… ¡Y eso que este verano no ha sido tan caluroso como el pasado! El verano pasado no sé cómo conseguí escribir siquiera las reseñas que publiqué en el blog. Ah, no, espera, ¡pero si el año pasado acabé el borrador de otra novela! La tengo en el cajón metafórico, esperando una revisión profunda. ¿Conseguiré algún día terminar el borrador de la actual y ponerme a hacer las correcciones de ambos manuscritos? Y, lo mejor, ¿cuánto tardaré en hacer todo eso?



Dicen que todo depende de cómo veas el vaso: medio lleno o medio vacío, y aunque a mí si el vaso de agua no viene acompañado por un plato de frutos secos me hace un poco cuesta arriba, he decidido verlo todo desde el lado positivo. Haciendo balance, este verano he avanzado bastante con la novela y he escrito dos relatos.
Uno de los relatos, como ya os conté no hace mucho, no fue seleccionado para un concurso en el que había treinta y un relatos finalistas. No importa, mi cuento era el treinta y dos. Estoy segura de que a los miembros del jurado les encantó, pero a la hora de la verdad no creyeron oportuno incluir un relato con tintes de terror en la selección. Los lectores leerían, generalmente, esos relatos, a razón de uno al día, durante la hora del desayuno. Imaginad si hubieran leído el mío, a primera hora de la mañana, y EL HORROR les hubiera acompañado durante el resto del día. Habría sido espantoso, un desastre. Seguro que muchos lectores habrían escrito al medio que los publicaba en cuestión para quejarse. Algunos despistados, incluso, habrían llamado a la sección de María Teresa Campos de los miércoles en Sálvame para quejarse de que seguro que todo había sido cosa de los enemigos de tal o cual colaborador de la cadena. ¡Madredelamorhermoso!



En fin, no creo que las cosas hayan pasado tal y como yo lo he contado con mi relato, pero, ¿qué queréis que os diga? Yo estoy en plan optimista y cualquier explicación que ayude a mi ego a pasar página con respecto a este tema, me vale (por muy imaginativa que sea).
Con respecto al segundo relato, tengo buenas noticias, pero de las de verdad, ya que lo escribí para una antología solidaria que saldrá en breve a la venta. Os contaré más sobre el asunto cuando el libro esté listo y os convenceré para que apoyéis la causa haciéndoos con él.
No solo de premios y reconocimientos vive de un escritor. Lo más importante, en realidad, son los lectores. Respecto a este aspecto, me siento muy afortunada pues el 100 % de los lectores de mis relatos de este verano han quedado contentos con la lectura. ¿Qué solo los han leído dos personas cada uno y no se puede considerar como un número de lecturas significativas? Menudencias. Dos lectores contentos son dos lectores contentos y a mí no me sacáis de mi idea: ¡esto es un éxito total!



Y ahora que se acerca el otoño, ¿conseguiré acabar el nuevo relato que he comenzado a escribir? ¿Terminaré por fin el primer borrador de mi novela? ¿Dejaré de hacer preguntas retóricas de una maldita vez? Pues la verdad es que no lo sé. Y como estoy optimista, no voy a hacer promesas que luego no vaya a cumplir: voy a trabajar todo lo que pueda y dejar que la vida me sorprenda. Que me sorprenda escribiendo mi novela, leyendo, reseñando o haciendo cualquier cosa de provecho relacionada con el mundo de la escritura, quiero decir.
Y ahora, venga, ¡que me voy a escribir el próximo Premio Planeta!


Cristina Monteoliva

Reseña: LOS BUENOS VECINOS, de Julia Pons Montoro

Título: Los buenos vecinos
Texto e ilustraciones: Julia Pons Montoro
Publica: E.D.A. Libros
Páginas: 264
Precio: 13,50 €

¿Has sentido alguna vez una sombra extraña detrás de ti que desaparecía en cuanto te dabas la vuelta? ¿Has escuchado ruidos inexplicables en medio de la noche? ¿Ha entrado una brisa inquietante por tu ventana justo cuando te disponías a acostarte? ¿No crees que todo esto podría deberse a que quizá no estemos solos? Quiero decir que puede que haya otros seres, mágicos, observándonos y esperando para llevarnos a vivir emocionantes aventuras, tal y como le ocurre a Susana en Los buenos vecinos, la novela juvenil de Julia Pons Montoro de la que hoy os voy a hablar.
Susana es una chica de doce años con un inexplicable mechón de pelo azul y una gran curiosidad por todo lo que tenga que ver con los enigmas y los misterios. Jamás conoció a su padre y su madre, Silvia, desapareció poco después de que ella naciera. Desde entonces, Susana ha vivido en un pequeño pueblo con su abuela sin saber que tarde o temprano conocerá los motivos de la desaparición de su madre. Para ello, habrá de viajar, aunque no por su propia voluntad, a un lugar maravilloso en el que conocerá al inquietante Señor de la Noche y a Ynmóniel, un sastre mágico de quince años que tampoco conoce a sus padres. La cuestión es: ¿conseguirá volver más tarde con su abuela o quedará para siempre atrapada en este mundo de cuento?
Susana e Ynmóniel, los protagonistas de este libro, son dos adolescentes con algo en común: ninguno de los dos ha conocido a sus padres. Pero mientras que Susana habita en el mundo real, junto a su abuela, y va al colegio como cualquier otro niño de su edad, Ynmóniel se dedica a coser trajes mágicos en la parte fantástica del planeta que queda oculta a los humanos.
El mundo que no conocemos, según la historia de Julia Pons Montoro, estaría poblado no solo por humanos, sino también por seres fantásticos que no solo se quedarían en parte del planeta, sino que también de vez en cuando vendrían al nuestro para, por ejemplo, secuestrar a personas inocentes de manera inexplicable o parasitar a hombres y mujeres para robarles la energía.
En la faz fantástica del universo, tendríamos, por un lado, a Los buenos vecinos (también llamados El pueblo), capitaneados por Roiben, el Señor de la Noche; y, por el otro, a La gente de los tejados, cuyo jefe es Marco. Ambas facciones están en guerra desde hace mucho tiempo por motivos que no quedan especialmente claros, pero que finalmente acabarán por dilucidarse, de alguna manera, en esta novela. También como ya imaginaréis, nuestros jóvenes protagonistas, una vez se conozcan, jugarán un papel importante en la resolución de la trama.
No solo la portada es obra de la autora de esta historia, sino también las ilustraciones en blanco y negro que encontraremos de vez en cuando durante la lectura. Estos dibujos, aunque no muy abundantes, no solo complementan a la perfección el texto, sino que también ayudan al lector a hacerse una buena idea de cómo es en realidad esa parte fantástica del mundo que la mayoría de los mortales de este libro no pueden ver.
Los buenos vecinos, en definitiva, es una entretenida historia de fantasía llena de emoción y aventuras que hará que los jóvenes lectores, y también algunos no tan jóvenes, vuelen con su imaginación a mundos mágicos donde cualquier cosa puede pasar. Si te gustan los mundos fantásticos que viven en este, seguro que este libro te gustará.
Cristina Monteoliva



Si quieres estar al tanto de las actualizaciones de La Orilla de las Letras, hazte seguidor de Blogger de este sitio o dale a Me gusta en



viernes, 16 de septiembre de 2016

Reseña: EL ESPECTÁCULO DEL TIEMPO, de Juan José Becerra

Título: El espectáculo del tiempo
Autor: Juan José Becerra
Publica: Candaya
Páginas: 528
Precio: 20 €

¿En qué momento han de comenzarse a escribir las memorias de una persona? ¿Desde su nacimiento? ¿Es que acaso la vida de los familiares que nos precedieron no influyen en nosotros? ¿Y es que no estamos en realidad unidos a toda la humanidad? Si quieres encontrar respuestas para estas preguntas tal vez tengas que leer El espectáculo del tiempo, el libro de Juan José Becerra del que hoy os vengo a hablar.
Juan tiene muy buen sentido del humor, unas salas de cine en Junín (Argentina), un padre incorregible, una historia de amor fallida con una mujer llamada Bárbara, varios hijos, una madre estrella de la televisión local y unos amigos con anécdotas muy curiosas. Un buen día, Juan decide escribir sobre su vida. El resultado es El espectáculo del tiempo, un libro de memorias peculiar que no dejará indiferente a ningún lector.
Juan es un argentino de Junín que en algún momento de su vida fue dueño de las salas cine Lumière SRL. Alcanzada cierta madurez, Juan decide escribir las memorias de su vida siguiendo su instinto. Este orden no se basa en la cronología, sino en los traumas, experiencias placenteras y las relaciones de Juan con los demás. Los numerosos saltos temporales a manera de capítulos de los que consta este volumen nos llevaran a conocer no solo al protagonista, sus familiares y amigos, sino también ciertos hechos de la historia de la humanidad (el desastre de Pompeya, el Mundial de vuelo de 1963, etc) que el autor de esta biografía tan poco al uso cree que son relevantes para comprender su existencia.
¿Quién es en realidad Juan? Juan es un hombre nacido en la década de los sesenta del siglo pasado con algunos problemas económicos, historias sentimentales no bien resueltas, varios hijos y una relación complicada con sus progenitores, siempre, y con sus amigos, a veces. Pero Juan no solo es eso. Juan también es lo que los demás piensan de él, los recuerdos distorsionados de su infancia, sus anhelos, etc. Es por ello que en sus memorias son necesarias también las vidas de sus familiares, de sus amigos e incluso de personajes de la historia con los que, a primera vista, no parece tener relación.
Mucho de lo que somos se lo debemos a nuestros padres, aunque a veces no entendamos el por qué. Yo diría que parte del carácter un tanto caprichoso de Juan se lo debe a su madre, la estrella de una cadena de televisión local. Tras separarse de su primer esposo, se volvería a casar varias veces. Aunque personalmente su historia de diva de provincias me parece apasionante, Juan dedica mucho más tiempo a hablar de su relación con su padre, un gruñón que todo lo sabe que se pasa la vida eludiendo responsabilidades.
Pero si hay un tema al que Juan le dedica tiempo es a su relación fallida con Bárbara Rodríguez (y a su vida amorosa sexual, en general, por extensión, con todo lujo de detalles eróticos). Bárbara es probablemente la mujer más importante en la vida de Juan. Sin embargo, los encuentros y desencuentros con ella son inevitables. ¿Será posible que consigan estar juntos o tendrán que aceptar finalmente que son incompatibles como pareja?
Juan tiene a lo largo de su vida unas cuantas amantes y otro buen número de amigos curiosos, como Lorenzo, obsesionado con Laura más allá de la muerte. ¿Aprenderá Juan algo de todos ellos? Y ellos, ¿aprenderán algo de Juan o jamás llegarán a entenderle?
El espectáculo del tiempo, en resumen, es una novela a manera de memorias escritas de forma original y con grandes dosis de ironía y erotismo donde los saltos temporales y temáticos son constantes, aunque la premisa siempre sea la misma: conocer la vida y personalidad de Juan, su supuesto autor. El libro no solo nos descubre a un hombre inteligente de nuestros tiempos, sino que también nos da a conocer la vida en Argentina y paisajes de otros países de Sudamérica. También nos ayuda a comprender que lo que recordamos de nuestra vida tal vez no pasó exactamente así, sino que el tamiz de la memoria nos lleva a recordar los sucesos de la forma que a veces más nos conviene por nuestro propio bien (por nuestra propia supervivencia). Una historia, en definitiva, que los amantes de las buenas letras argentinas y de las historias biográficas (aunque no siempre hablen de biografías reales) creo que disfrutarán.

Cristina Monteoliva



Si quieres estar al tanto de las actualizaciones de La Orilla de las Letras, hazte seguidor de Blogger de este sitio o dale a Me gusta en





miércoles, 14 de septiembre de 2016

Reseña: EL SÉPTIMO PRÍNCIPE, de Juan Gómez Jurado y José Ángel Ares

Título: El séptimo príncipe
Texto: Juan Gómez-Jurado
Ilustraciones: José Ángel Ares
Publica: B de Blok
Páginas: 56
Precio: 9,95 €

Es difícil ser diferente en un mundo de brutos insensibles y maleducados. Pero no hay que darse por vencido. Al final, el tiempo y las circunstancias ponen las cosas en su sitio y siempre se demuestra que más vale maña que fuerza. Y si no, que se lo digan a Benjamín, el protagonista de El séptimo príncipe, el libro escrito por Juan Gómez-Jurado e ilustrado por José Ángel Ares que nos trae este otoño B de Blok.
Benjamín es el séptimo hijo de un rey de un país muy lejano. Mientras sus otros seis hermanos son fuertes, brutos y maleducados, como su padre, Benjamín, es sensible, inteligente y creativo. ¿Qué pasa cuando aparece un dragón grande y glotón en el reino y los seis hermanos de Benjamín van a pelear con él? La respuesta a esta pregunta la encontrarás dentro de este divertido libro de aventuras.
Juan Gómez-Jurado es periodista. Como escritor, probablemente le conozcáis por sus bestsellers orientados al público adulto (El paciente, Cicatriz, La leyenda del ladrón, etc), traducidos a un buen número de idiomas. El séptimo príncipe, el cuento que inventara para su hija cuando esta naciera (de hecho, a lo largo del texto se dirige a ella en numerosas ocasiones), es su primera incursión editorial en el mundo de la narrativa infantil.
El séptimo príncipe es la historia de Benjamín, un príncipe marginado por casi todo el mundo en el castillo de su padre por no parecerse en nada a sus hermanos. El pequeño de la familia, sin embargo, acabará demostrando a todos que ante los grandes problemas de la vida siempre vale más la inteligencia que la fuerza bruta.
El texto lo encontramos en la parte superior  (menos cuando el autor hace alguna aclaración a pie de página), mientras que el resto del espacio es ocupado por las coloridas ilustraciones del joven y talentoso ilustrador José Ángel Ares. Texto e ilustraciones casan a la perfección, ofreciendo a los lectores más jóvenes de la casa una experiencia muy divertida y emocionante.
El séptimo príncipe, en definitiva, es un cuento infantil a favor de la diversidad, de la creatividad y de la inteligencia especialmente indicado para los lectores más jóvenes de la casa, aunque también los adultos podrán disfrutar de su amena lectura y su mensaje positivo. Dicho esto: ¿os animáis a conocer a Benjamín y sus aventuras?

Cristina Monteoliva



Si quieres estar al tanto de las actualizaciones de La Orilla de las Letras, hazte seguidor de Blogger de este sitio o dale a Me gusta en



martes, 13 de septiembre de 2016

Reseña: NO QUIERO TRABAJAR. LA MANZANA DE EVA, de Manel Moles Canal

Título: No quiero trabajar. La manzana de Eva
Autor: Manel Moles Canal
Editorial: El Fantasma de los Sueños
Páginas: 225
Precio: 15 €

¿Consideráis que se pueda vivir sin trabajar? Si habéis respondido negativamente no sois Jordi, el protagonista de la novela No quiero trabajar. La manzana de Eva de Manel Moles que hoy traemos a La Orilla de las Letras. Porque Jordi sí considera que hoy en día se podría (o se debería poder) vivir sin trabajar, al menos en el sentido monetario del término. 
     Jordi estudia económicas y trabaja en la empresa de transportes de su padre. Después de la carrera, descubre un mercado laboral que parece pensado para eliminar cualquier atisbo de vocación. El trabajo, hoy en día, no es algo que produzca habitualmente más satisfacción que el salario al final de mes, si es que produce satisfacción y no un simple alivio momentáneo de las necesidades más básicas. Entre tanto, conoce a Manuela, con quien inicia una relación y una familia. A las propias necesidades de un individuo se le sumarán las preocupaciones para mantener a su progenie. El nacimiento del hijo del protagonista, Arnau, le permite al autor introducir muchas reflexiones sobre la educación proponiendo una enseñanza menos académica y más libre, o incluso la educación en casa, tema que Manel Moles ya había abordado en su anterior libro No quiero ir a la escuela.  
      Como es de esperar, Jordi tiene que defender sus tesis económicas una, otra y otra vez ante la incomprensión de quienes le rodean pues a estos la idea les resulta bastante chocante y plantean siempre las mismas preguntas: ¿Y cómo vas a ganar dinero sino? ¿Cómo vas a comer? ¿Cómo vas a mantener a tu hijo? Sin embargo, Jordi sostiene que la sociedad ha evolucionado hasta disponer de una sofisticada tecnología que permite la producción casi sin intervención humana, ¿por qué entonces debería esclavizarse al hombre? Ese aumento de producción con mano de obra robotizada hace que haya menos puestos de trabajo, que se demande menos personal y, por tanto, que se aumente el desempleo y se reduzcan los salarios. Jordi propone una renta básica universal mantenida, por ejemplo, con la inyección de dinero que hacen las reservas federales pero insertándolas no en los bancos, sino en las personas. Así, el trabajo que realizasen las personas no sería por cubrir sus necesidades básicas, sino que realizarían un trabajo voluntario que les motivase realmente. 
     Pese a enfrentarse con mucha gente que considera esas ideas sencillamente  disparatadas (como las familias de ambos cónyuges), tampoco tarda en contactar con personas que comulgan con las mismas ideas. Comienza así a relacionarse con comunidades defensoras de la autoeducación de los niños y de la vida comunitaria, que son coherentes con sus tesis económicas. A raíz de una pequeña entrevista en televisión llega incluso a hacer alguna aparición en los medios y algún debate.  Eso, unido a su trabajo (voluntario) en la universidad, le permite tener una camarilla con la que se decide a desarrollar sus ideas y tratar de llevarlas a la práctica. 
        De esta manera, No quiero trabajar. La manzana de Eva es una novela cuya trama está totalmente supeditada a la tesis económica que sostiene el protagonista.  Los avatares que le suceden, resultantes tanto de la confrontación de sus ideas con la sociedad en la que vive como de su propia personalidad,  sirven, más que nada, como marco para la explicación de estas tesis y el retrato de una realidad laboral tan desmotivante como la que podemos vivir en nuestros días.

Sergio M. Planas



Si quieres estar al tanto de las actualizaciones de La Orilla de las Letras, hazte seguidor de Blogger de este sitio o dale a Me gusta en



domingo, 11 de septiembre de 2016

Reseña: EL PARAÍSO DE LAS DAMAS, de Émile Zola

Título: El Paraíso de las Damas
Autor: Émile Zola
Traducción: María Teresa Gallego y Amaya García
Publica: Alba Editorial
Páginas: 648
Precio: 12 €

Pensamos que las sociedades de consumo son un invento de hace dos días (como aquel que dice) cuando en realidad podemos encontrar ejemplos de consumismo desaforado anteriores al siglo XX. Un buen libro para darnos cuenta de que esto de las compras a lo loco viene ya de lejos es El Paraíso de las Damas, la novela de Émile Zola publicada por primera vez nada más y nada menos que en 1883. Si quieres saber de qué va esta historia no tienes más que seguir leyendo esta reseña.
Una fría mañana, Denise y sus hermanos se presentan ante la puerta de la tienda de su tío, el señor Baudu. Hace un año de la muerte de su padre y la joven pretende aceptar la oferta de trabajo que su tío le hiciera tiempo atrás. Pero su tío ya no puede darle trabajo alguno. Por culpa de El Paraíso de las Damas, la galería comercial de Octave Mouret, todos los pequeños comercios se están yendo a pique, y el suyo de telas y paños no es una excepción. Decidida a conseguir una mejor posición tanto para sus hermanos como para ella, Denise va al día siguiente a pedir trabajo a El Paraíso de las Damas. Una vez conseguido el empleo, la joven tendrá que aprender a lidiar con las compañeras de trabajo, la escasez de dinero, las exigencias de las clientas y las pretensiones del dueño de los grandes almacenes. ¿Caerá finalmente Denise en las redes de Mouret?
Denise es una joven trabajadora con dos hermanos a su cargo: Jean, un seductor de dieciséis años siempre metido en líos de faldas; y Pépé, un pequeño de cinco años que necesita urgentemente algo que se parezca a una madre. Aunque la joven viaja a París con la intención de trabajar en la tienda de su tío, pronto se queda fascinada por la grandiosidad y el glamour de El Paraíso de las Damas, la gran galería comercial del barrio en el que sus parientes viven. La imposibilidad de su tío para emplearla como sirvienta es la excusa perfecta para solicitar trabajo en tan atrayente lugar. Una vez dentro de uno de los departamentos comerciales, Denise, sin embargo, descubrirá nuevos problemas a los que hacer frente. Tras unos cuantos años difíciles, la joven acabará aprendiendo a moverse en la jungla de París y en la leonera de la galería comercial mientras va subiendo peldaños social y económicamente. Incluso conseguirá esquivar al más duro de sus pretendientes: Octave Mouret, el dueño del centro comercial.
Octave Mouret, por su parte, es un viudo muy ambicioso con ideas innovadoras. El Paraíso de las Damas era tan solo una tienda más cuando lo heredó de su esposa, trágicamente fallecida. Gracias a las inversiones de Mouret, sus revolucionaras estrategias de marketing y sus ideas innovadoras, El Paraíso de las Damas pasa en pocos años en convertirse en la galería comercial más importante del momento. Sin embargo, Mouret no es del todo feliz. Acostumbrado como está a conseguir todo lo que quiere, no puede aceptar que haya una mujer en el mundo que se le resista. ¿Conseguirá finalmente conquistarla o tendrá que conformarse con sus numerosas amantes?
El Paraíso de las Damas esconde tras sus páginas, como podéis ver, una intensa historia de amor platónico mantenida a lo largo del tiempo por dos personajes de carácter fuerte y decidido: Denise, esa joven de provincias con grandes aspiraciones en la vida, y Mouret, el rico libertino acostumbrado a conseguir todo lo que quiere. Pero no solo eso. Lo cierto es que esta obra sorprende por muchos motivos. En primero lugar, por el entusiasmo con el que su narrador describe tan ricamente el universo parisino de las tiendas y los centros comerciales. El lector se verá, gracias a él, transportado a este mundo del pasado, casi se sentirá dentro de los departamentos de El Paraíso de las Damas apreciando las exóticas mercancías y compitiendo con las señoras ricas por conseguir las mejores piezas.
En segundo lugar, por descubrirnos que la guerra entre los pequeños negocios y los grandes mastodontes de las ventas no es nada nuevo. Tampoco las ganas de comprar que muchos consumidores tenían y tienen.
Y, en tercer lugar, por el alegato feminista que supone al presentarnos como protagonista a una mujer de fuertes convicciones que no hace nada que ella no quiera hacer, por muy duras que lleguen a ser sus circunstancias. Una mujer que sabe capear todos los temporales hasta llegar justo hasta donde quiere. Una mujer capaz de imponerse y cambiar las reglas de juego en pleno siglo XIX.
El Paraíso de las Damas, en definitiva, es una historia amena y apasionante que nos lleva a conocer de pleno el mundo de los centros comerciales y el comercio, en general, de la mano de personajes fuertes y decididos. Una novela escrita en el siglo XIX cuya trama se nos antoja tremendamente actual y un gran ejemplo de la maravillosa literatura de Émile Zola. Una historia que, sin duda, no deberías dejar escapar.
Cristina Monteoliva



Si quieres estar al tanto de las actualizaciones de La Orilla de las Letras, hazte seguidor de Blogger de este sitio o dale a Me gusta en





jueves, 8 de septiembre de 2016

Reseña: HOMBRES FELICES, de Felipe R. Navarro

Título: Hombres felices
Autor: Felipe R. Navarro
Publica: Páginas de Espuma
Páginas: 120
Precio: 14 € / 5,99 € (ebook)

¿Qué es la felicidad? ¿Significa este término lo mismo para todas las personas? ¿Pueden hacer las mismas cosas felices a unos individuos y a otros totalmente diferentes? Para contestar a estas preguntas y a otras muchas relacionadas con lo que nos hace felices, nada mejor que acudir a la buena literatura. Una de las obras que nos hace reflexionar sobre el tema es Hombres felices, de Felipe R. Navarro, el libro que precisamente os voy a comentar en esta reseña.
Hombres felices es un libro de relatos compuesto por un total de dieciocho piezas de extensión muy variable (van desde el microrrelato hasta el relato largo, casi novela breve) protagonizados en su mayoría por hombres (solo La modificación sustancial de las condiciones de trabajo, precisamente el relato más largo de este libro y puede que también el más comprometido, viene protagonizado por una mujer).
Felipe R. Navarro utiliza indistintamente los narradores en primera y en tercera persona en este libro. Incluso en un relato (Te diré como lo haremos, un cuento escrito en prosa poética en el que un hombre enamorado invita a su pareja a huir de una rutina gris para reinventar la pasión) se atreve con la siempre compleja narración en segunda persona. Sea cual sea el tipo de narrador que use, sin embargo, el tono desenfadado, irónico y tremendamente cercano al lector, permanece inmutable, consiguiendo siempre un estilo único y diferenciable de los de sus coetáneos.
Otra cosa a destacar en la escritura de Felipe R. Navarro es la naturalidad con la que de vez en cuando sale del cuento para confesarnos las dudas que puede tener como escritor a la hora de escribir precisamente este u otro cuento, los tópicos en los que caen muchos escritores, etc. Prueba de ello, entre otros, sería el relato titulado Siempre hay un momento en que un esc4ito escribe un cuento como este, porque todos los escritoes se ven zarandeados en algún momento por una guerra o una crisis o por ambas.
La felicidad es un fin, un estado al que todos aspiramos. Sin embargo, como bien sabe Felipe R. Navarro, la felicidad en la literatura puede llegar a ser aburrida. Al fin y al cabo, ¿qué es lo que mueve a un hombre feliz? Pocas cosas, ya que lo que quería ya lo tiene. Es por ello que el título de este libro ha de tomarse como una ironía, o tal vez no. Tal vez tras la lectura de este libro es probable que le encontréis otro sentido más profundo que el que yo os acabo de señalar, pues si por algo destacan los relatos de este libro es por la facilidad que tienen para ser interpretados desde distintos puntos de vista.
Pero ya que estamos hablando de felicidad, permitidme que os hable de los distintos tipos de felicidad que he encontrado en este libro. Porque la felicidad puede estar en muchas cosas, puede esconderse en muchos estados. Así, para muchos la felicidad puede encontrarse en la resignación al entender que es alguien único y nadie jamás va a entenderlo, mientras que para otros puede ser el saber que pueden superarse, que pueden aspirar a más en la vida. En este libro, a veces entre risas, descubriremos que la felicidad de unos se construye sobre la infelicidad de otros; también que la felicidad es el olvido, pues recordar nos puede llevar al estado contrario. También nos daremos cuenta de que la felicidad tiene un periodo de caducidad y que la de la infancia es la mejor de todas. La felicidad es el amor, el trabajo, la estabilidad: la vida.
La felicidad o la ausencia de esta es el tema principal de este libro, pero no el único. De todos ellos, a mí me gustaría destacar el tema del trabajo: de la pérdida de estabilidad en todos los sentidos que muchos hemos vivido en estos años de crisis por culpa de la escasez del mismo, de la insatisfacción que a veces un buen puesto (ironías de la vida) puede causar, de aquel que nos obliga a estar todo un domingo lejos de nuestros familiares…
No quisiera terminar esta reseña sin señalar el excelente sentido del humor de Navarro, irónico a la par que fresco y desenfadado, patente en relatos tan delirantes como Un modelo o Let´s talk about the weather.
Hombres felices, en definitiva, es un excelente volumen breve de relatos del que, sin embargo, podríamos pasar largo rato hablando por la riqueza del estilo de Felipe R. Navarro, lo controvertido de los temas, la forma que tiene de tratarlos y, sobre todo, lo mucho que puede hacer reflexionar al lector sobre algunos temas que le tocarán de lejos y otros de los que sin duda dependerá su propia felicidad. Un libro sobre la felicidad, la infelicidad y la propia naturaleza del ser humano que invita a reflexionar, soñar y hasta reír. Dicho esto, ¿lo vas a dejar escapar?
Cristina Monteoliva



Si quieres estar al tanto de las actualizaciones de La Orilla de las Letras, hazte seguidor de Blogger de este sitio o dale a Me gusta en



martes, 6 de septiembre de 2016

LA REENTRÉE LITERARIA: ¡LA VUELTA DE LOS LIBROS!

Septiembre es el mes en el que muchos tenéis que volver al trabajo o a las aulas (en el caso de los profesores, las dos cosas a la vez). Es un mes estresante y un tanto deprimente (por muchos motivos; la creciente lorza estival puede ser uno de ellos), un mes de transición entre las vacaciones veraniegas y el otoño (aunque este año el calor siga pegando tan fuerte, o más, que en julio y agosto). Sin embargo, septiembre también tiene sus cosas buenas. Entre ellas está la reentrée literaria o, lo que es lo mismo, la nueva temporada de las publicaciones editoriales.
¡Me encanta la reentrée literaria! Tras un mes de agosto sin novedades, de pronto comienzan de nuevo a llegar las notas de prensa, los anuncios de Facebook y otras redes sociales. Se retoman las presentaciones y se convocan semanas como la Semana Negra de Granada (¿podré ir este año?, aún no lo sé). Hay tanto movimiento, tanto a lo que atender, que casi no sé dónde poner el foco de atención.



Imagino que algunos estaréis leyendo este artículo esperando encontrar una lista de libros que podréis encontrar este otoño en las librerías. Lo siento, pero no voy a realizarla. El motivo es sencillo: aunque sé de un buen puñado de buenos libros que se publicarán a lo largo de estos meses, no estoy segura de que pueda leerlos todos. Prefiero hablaros de los libros que sí pueda analizar conforme los vaya leyendo, reseñándolos en el blog, como hago siempre. Así que tened un poco de paciencia. O no la tengáis y buscad esas listas en otros medios. Son muy buenas y los autores de las mismas saben mucho más de literatura que yo, así que estoy segura de que quedaréis muy contentos leyéndolas.
Lo que sí voy a hacer, y esto es una novedad en este blog, es dejar una foto con cuatro de los libros que he leído hace poco o estoy leyendo y seguro veréis reseñados en este mes de septiembre de 2016 en La Orilla de las Letras. Como veis, no hay ninguna novedad de este mes entre ellos (lo siento, pero aún llevo mucho trabajo retrasado a las espaldas). Pero, tranquilos, que no serán los únicos (¡queda mes para rato). 


Esta nueva temporada literaria destaca por la cantidad de libros, en número de títulos, que se van a publicar (sin contar Amazon, donde se publican cientos y cientos de libros al día). Habrá quien crea que es excesivo, que hay más escritores que lectores.  A mí, sin embargo, me gusta pensar que con esto de la recuperación económica, ya que nos gastamos más en ir a comer fuera, vacaciones y demás, también vamos a gastar un poco más en libros, con lo que al final publicar tanto merecerá la pena tanto para editoriales como para autores. Y si no, al menos los que leamos tendremos mucho donde escoger. ¡Pero leed, leed, malditos!


Van a publicarse también libros de gran calidad literaria, tanto de dentro como de fuera del país. Seguro que alguno hay que también nos sorprende como “libro revelación de la temporada”. Y seguro también que algún otro nos decepciona al no ser lo que esperábamos. Pero, ¿no es emocionante ver qué pasa, qué nos depara este otoño de lecturas? Lo siento si estoy demasiado entusiasmada con la idea. ¡Que levanten la mano todos aquellos que también esperan con ansia el momento de escaparse a la librería de cabecera para echar un vistazo a todo lo nuevo!


Llegados a este punto, sería fantástico (al menos, para mí), poder contaros que estoy a punto de publicar una nueva novela. Me temo que pasará bastante tiempo antes de que os dé una noticia similar. Actualmente me encuentro escribiendo una un tanto complicada porque cada dos por tres, me atasco. Lo que sí os puedo anunciar es que en breve uno de mis relatos aparecerá en una antología solidaria. Ya os iré dando más datos más adelante.
Como decía, yo no he publicado nada últimamente, pero sí lo ha hecho mi buena amiga Aniel Dominic. No puedo reseñar el libro en el blog porque he participado en la fase de corrección del mismo y le sugerí el título, El club de los etéreos, a la autora, por lo que para mí este libro es casi como de la familia. Pero tampoco puedo dejar de recomendar encarecidamente que le echéis un vistazo a la sinopsis de este divertido libro de relatos entrelazados de loca ciencia ficción protagonizados por personajes con superpoderes casi siempre desastrosos y a las buenas reseñas que los lectores están dejando en www.amazon.es .¡Y que compréis el libro, que está bien baratito!


Dicho todo esto, ya solo me queda desearos un feliz otoño y unas felicísimas lecturas. Gracias, como siempre, por estar al otro lado de la pantalla. ¡Vamos a por esta nueva temporada!
Cristina Monteoliva

domingo, 4 de septiembre de 2016

Reseña: EL MISTERIO DE SALEM´S LOT, de Stephen King

Título: El misterio de Salem´s Lot
Autor: Stephen King
Traducción: Marta I. Gustavino
Publica: DeBolsillo
Páginas: 528
Precio: 9,95 €

Nunca es tarde para comenzar a leer la obra de un autor del que siempre te han hablado bien. En mi caso, uno de esos escritores era Stephen King. Aunque he visto muchas adaptaciones al cine de sus obras (qué maravilloso fue descubrir en mi niñez que le había puesto mi nombre a un coche asesino), hasta ahora no me había decidido a leer nada de él. Mi primera incursión en la literatura del que todo el mundo llama el rey del terror es El misterio de Salem´s Lot, una estupenda novela de vampiros de la que a continuación os voy a hablar.
Decidido a acabar con los fantasmas de su infancia, el joven escritor Ben Mears vuelve a Salem´s Lot, el pueblo en el que viviera durante unos pocos años de su niñez. Sin embargo, cuando intenta alquilar la casa abandonada de los Martens, el lugar de sus pesadillas, Ben descubre que esta ha sido ya arrendada por otros nuevos vecinos en el pueblo. Que alguien más se haya interesado en la destartalada propiedad no es lo único raro que sucederá en Salem´s Lot en las siguientes semanas. Pronto, un perro aparecerá colgado de la puerta del cementerio, un niño desaparecerá en el bosque y su hermano morirá en extrañas circunstancias. ¿Qué tipo de fuerza maligna estará detrás de aquello que está comenzando a dejar desierto el pueblo? ¿Será posible detenerla? ¿Conseguirán Ben y sus amigos salir vivos de tan escalofriante aventura?
Salem´s Lot es un pueblo pequeño y tranquilo cerca de Portland. Un pueblo con sus señoras cotillas, sus borrachos, sus bares y sus personajes célebres. A este lugar en principio tan aburrido llegan de pronto un septiembre Ben Mears y los dos extraños tipos que alquilan la tenebrosa casa de los Marsten, lugar en el que años atrás tuvo lugar un macabro asesinato y un no menos horrible suicidio.
Esta es una historia de ritmo in crescendo. Tras un interesante prólogo en el que King nos habla de la errante y misteriosa vida de dos supervivientes de Salem´s Lot, nos encontramos con unos primeros capítulos en los que el autor vuelve atrás en el tiempo para presentarnos el pueblo tal y como era en el momento en el que Bean Mears llega a él para escribir su nueva novela. Si bien durante bastantes páginas no parece pasar nada significativo (el lector despistado podría llegar a pensar sobre la página cincuenta que se encuentra ante una drama costumbrista), pronto nos daremos cuenta de que para el autor tan importante son los seres malignos invasores como el pueblo y sus gentes, víctimas de las horribles acciones de los primeros, y que por ello se toma tanto tiempo en hablarnos de tantos lugares, hechos históricos y personajes secundarios de la trama.
Lo he adelantado ya al principio y creo que, teniendo en cuenta que la primera edición de esta novela data de 1975 y desde entonces se han realizado dos adaptaciones para televisión de la misma, no desvelo gran cosa si digo que el mal que Ben Mear, Susan (la chica de la que pronto se enamorará en el pueblo), el joven Mark, el profesor Matt y el médico Jimmy han de enfrentar no es otro que el del vampirismo.
Los vampiros de King son tenebrosos, pestilentes y macabros, pero también tremendamente atractivos, seductores y, sin lugar a dudas, muy convincentes. Las escenas que viviremos con ellos serán siempre emocionantes, inquietantes y adictivas. Ben Mears y sus amigos se enfrentarán a ellos con valor, aunque también grandes dosis de terror. Un miedo que en algunos momentos traspasará al lector. Aunque, ¿no sabemos todos que los vampiros son solo personajes de ficción?
El misterio de Salem´s Lot no es solo una historia estupenda de vampiros, llena de momentos inesperados, personajes bien perfilados, una ambientación tenebrosa y un montón de detalles que acaban encajando entre ellos como las piezas de un puzle, sino también un buen ejemplo de la calidad literaria que también los escritores de fantasía, ciencia ficción y/o terror pueden ofrecer a los lectores. Es precisamente por esto último por lo que no me he decidido a seguir indagando en la obra de King. El siguiente título que leeré de él aún no lo sé. Mientras me decido por uno, os recomiendo que si os gustan los vampiros realmente malvados, las historias que tienen que ver con pueblos pequeños y el terror de buena calidad, no dejéis de haceros con un ejemplar de El misterio de Salem´s Lot.
Cristina Monteoliva


Si quieres estar al tanto de las actualizaciones de La Orilla de las Letras, hazte seguidor de Blogger de este sitio o dale a Me gusta en





jueves, 1 de septiembre de 2016

Historia de un fracaso literario veraniego


Pongamos que alguien que conozco muy bien (tan bien como si fuera yo misma, vamos) presenta un relato a un concurso. Los concursos generalmente son difíciles de ganar ya que a ellos se presenta mucha gente para un solo premio, como mucho dos o tres. Pero en este concurso, aunque los premios son tres, hay todos los años 31 finalistas que se dan a conocer a razón de uno al día durante el mes de agosto. No sería muy extraño, por tanto, que esta persona esperara que su relato quedara al menos entre esos 31 seleccionados, aunque sepa que ganar un premio (por muchas razones, en este caso) sea algo inalcanzable.
Conforme van pasando los días del mes de agosto y el relato no aparece en el medio en el que se dan a conocer los finalistas, la persona de la que os hablo se va haciendo a la idea de que su historia no ha sido seleccionada. Por supuesto, la esperanza es lo último que se pierde, pero algo le da en la nariz que este año, al igual que la última vez que participó en el concurso, tampoco va a ser posible.
¿Era su relato tan malo como para no entrar en una lista de 31 seleccionados? ¿Acaso no ha sabido transmitir claramente el mensaje? ¿Será que no ha sido del gusto del jurado? ¿Debería esta persona dejar de escribir y dedicarse a algo más tranquilo, como el punto de cruz?
La verdad es que en el caso de esta persona desanimarse, aunque solo sea un poco, resulta casi inevitable. Digamos que las cosas nunca salen como pretende y lleva un tiempo con la autoestima literaria un tanto baja.
La anterior vez que se presentó esta persona en este concurso. En aquella ocasión, venía de haber sido finalista del mismo durante tres años consecutivos. El no ser finalista por tercer año le hizo pensar entonces que tal vez no seleccionaran relatos de un mismo autor tres veces seguidas. Más tarde, sin embargo, creo recordar que la persona, que se había venido muy arriba con la buena acogida de sus últimos relatos, se puso un poco en plan digna. Y después… Después se desanimó (cosa común en ella) y decidió no participar en ese concurso durante un montón de años.
Pasado un tiempo, esta persona releyó aquel relato no seleccionado y comprendió por qué no lo había sido. Era malo. Muy malo. Pésimo. Intentó resumir una historia larga en dos páginas y no le salió bien, cosa que por aquella época, me temo, le sucedía bastante.



¿Por qué esta persona decidió participar este año? Pues simplemente porque tenía un relato que cumplía con las normas. Lo había escrito para un proyecto fallido y, ya que lo tenía, pensó hacer algo con él, y ese algo fue enviarlo al concurso.
¿Puede ser que dentro de un tiempo esta persona piense que el relato no era bueno? Bueno, actualmente esta persona está convencida de que en esta ocasión el relato estaba bien escrito. En principio debía de ser un microrrelato y la extensión que le dio finalmente le pareció la apropiada. También el ritmo, la ambientación, el final… En fin, que esta persona se lo pasó muy bien escribiendo este relato y cree que es justo lo que ella tenía en mente. Pero dentro de un tiempo, pues ya veremos.
El problema real es: ¿qué hacer con este relato que ni siquiera ha sido seleccionado? ¿Habrá que meterlo en el cajón de relatos que fueron mandados a otros concursos y que esta persona ha decidido enterrar para siempre? ¿Sería mejor revisarlo dentro de un tiempo y enviarlo a otro concurso? Y, lo que es más importante: ¿se puede considerar que un relato es un verdadero fracaso porque no ha convencido a un jurado, aunque ese jurado seleccione 31 relatos?
En fin, amigos, esta persona y yo dejamos ya de daros la brasa con este asunto. Vamos a leer mucho, a escribir más y a seguir siempre adelante. Y tal vez algún día, aunque sea uno muy lejano, por fin volvamos a ser finalistas de un concurso o incluso ganar uno. ¡O no!